sábado 31 de marzo de 2007

Problemas de la política de emancipación



Kebir Sabar, Maggie Schmitt, Amador Fernández-Savater
Arteleku

Entrevista realizada al final del encuentro con Alain Badiou, co-organizado por la revista Archipiélago y el Centro de Cultura Contemporánea Arteleku, que tuvo lugar los días 9 y 10 de octubre de 2006 en San Sebastián. Los contenidos de ese encuentro pueden consultarse en el número 73-74 de Archipiélago y en la web de Arteleku (http://www.arteleku.net)


¿Cuál piensas que es hoy el motor de la política de emancipación?

A.B.: Pienso que no hay una situación general y que no hay un único motor. La política de emancipación existe bajo la forma de unas secuencias singulares y esas secuencias singulares se vuelven posibles por los acontecimientos. El acontecimiento es una acción de ruptura, que está fuera de cualquier repetición, una acción nueva e inventada que lleva a una mayor igualdad, que crea tiempo y espacio. Por tanto, la política de emancipación tiene por condición unos acontecimientos cuya aportación es universal, acontecimientos de emancipación misma, producidos por las circunstancias históricas. La política de emancipación se da siempre bajo la forma de la fidelidad práctica a ciertos acontecimientos, una fidelidad que se organiza colectivamente para sacar las consecuencias del acontecimiento, decidir su significado y obrar a partir de ahí.

Por tanto, no hay leyes históricas generales de la política de emancipación, hay secuencias particulares, siempre singulares. Cada secuencia es nueva y lleva algo que no está contenido en las secuencias anteriores y algo que sí. Todo proceso nuevo es una mezcla de uno nuevo y uno antiguo. La historia de la política de emancipación es una historia discontinua, no existe siempre, hay períodos históricos fundamentales donde la política de emancipación es, o bien muy débil, o bien está prácticamente ausente. Simplemente porque las condiciones de ruptura no se dan o porque el conservadurismo de las identidades es extremadamente poderoso. La política de emancipación no está contenida en ningún progreso constante.



¿Cuál es la relación entre política de emancipación y nuestra vida cotidiana?



A.B.: Como el arte, como la ciencia, la política es una práctica singular, es una práctica singular discontinua en relación a la vida cotidiana.

No soy del todo partidario, como los situacionistas o ciertos teóricos de la política como existencia hoy en día, como por ejemplo el colectivo Tiqqun, de la idea de una fusión de la política y la vida.

De hecho, la política es una práctica particular, cuyos orígenes son acontecimientos particulares y la idea de que pudiera haber una suerte de reconciliación entre la política y la vida no es del todo mi idea.

La política es algo autosuficiente. La política de emancipación supone la creación de nuevas colectividades, el encuentro entre gentes que habitualmente no se encuentran, toda una serie de novedades en los lazos colectivos. Pero esta novedad en los lazos colectivos es una novedad política, es decir, se crea mediante la puesta en común de un cierto número de convicciones y prácticas políticas, es un proceso separado de la normalidad cotidiana. Como todo otro proceso creador es siempre un proceso particular que tiene sus propios medios, su propia existencia. Hablamos del aislamiento, de la separación, de la fragmentación de la vida cotidiana bajo el capitalismo actual, pero verdaderamente un campesino en su pueblo en el siglo XVII estaba más separado del resto de la sociedad que cualquier otra persona hoy. Entonces, no es necesario creer que hay una nueva situación de soledad, de separación. En realidad, la política de emancipación siempre ha tenido como fin crear nuevos lazos, crear nuevas identidades, crear una nueva comunidad. No existe un nuevo problema de soledad, sino unas nuevas condiciones de producción de soledad. Nuevas condiciones porque las formas de soledad son totalmente nuevas.



¿Se puede ser siempre fiel a un acontecimiento, en qué consiste esa fidelidad?



Siempre estamos dentro de las consecuencias del acontecimiento, los grandes acontecimientos llevan sus consecuencias muy lejos. Por ejemplo, Mayo del 68 mostró que la política puede hacerse fuera de los partidos y sindicatos tradicionales, fuera del horizonte de la toma del poder. Las consecuencias del 68 están del todo activas hoy en día. Podemos sentir las consecuencias de un acontecimiento aunque no haya habido un acontecimiento cercano.

El problema es que cuanto más lejano es el acontecimiento, las consecuencias son más difíciles de encontrar, más difíciles de crear. Pero estamos siempre dentro de estas consecuencias. Para recogerlo más claramente diré tres cosas:



- En primer lugar, siempre hay una posibilidad de ser fiel a un acontecimiento, aún si ese acontecimiento está lejano en el tiempo.

- En segundo lugar, esa fidelidad consiste siempre en nuevas prácticas particulares, que no se fusionan con la vida en general y que crean un efecto de nuevas formas de relación, de acción y de transformación.

- En tercer lugar, lo que cambia principalmente, desde mi punto de vista, lo que supone una evolución y una historia, son las formas de la organización política. La historia de la política es naturalmente la historia de los acontecimientos, de las secuencias, de la fidelidad, etc.

Pero, en resumen, podemos ver que es la historia de las formas de la organización política y de la discusión alrededor de las formas de organización. La característica de la política, sea cual sea el problema en torno al que gira, es la de organizarse, lo mismo cuando está organizada en asamblea, cuando se organiza en grupos abiertos, etc. Está igualmente organizada. La política es para un grupo de gente que trabaja de forma colectiva, conjunta.

Eso que yo he llamado fidelidad es el compromiso subjetivo con las consecuencias de un acontecimiento que se ha reconocido como acontecimiento. El acontecimiento contiene una proposición universal que es una posibilidad. Por ejemplo, en el caso de Mayo del 68, la posibilidad de una experiencia política más allá de los partidos y sindicatos tradicionales, más allá de la toma del poder. La fidelidad consiste en instalarse en esta posibilidad e intentar hacer algo con ella, sacar las consecuencias novedosas, productivas y creadoras de esta posibilidad. Llamo a eso fidelidad simplemente porque se relaciona positivamente con un acontecimiento. Es fidelidad a algo que te ha pasado. En el fondo, la fidelidad consiste en continuar elaborando las consecuencias del acontecimiento, aunque el acontecimiento mismo haya desaparecido. Sin embargo, hoy en día se puede ser fiel al Mayo del 68, aún sin saber nada de lo pasó exactamente allí, porque se está dentro de las consecuencias lejanas de Mayo del 68 y quien trabaja en política, quien es un militante político, en una concepción general, está cerca de lo que Mayo del 68 hizo posible.

Por tanto, la fidelidad es simplemente un nombre para referirse a la relación con el acontecimiento y su creación de una nueva posibilidad universal, esto es, que puede implicar a todos, que no es corporativa, particular, interesada. El sentido de la fidelidad es la elaboración de esta posibilidad en el mundo real, en la situación. Lo que quisiera quizás agregar, para dejar esto más claro, es que la posibilidad política es siempre a propósito de un problema. Un acontecimiento político crea la posibilidad de resolver un problema que no podíamos resolver antes. Esta nueva posibilidad se crea a propósito de un problema ligado a la política de emancipación.

He tomado como ejemplo el hecho de que la política de emancipación del siglo XIX estaba totalmente unida a la idea de revolución y que la idea de revolución era sobre todo la idea de una insurrección armada. Pero todas las insurrecciones obreras armadas del siglo XIX fueron aplastadas a sangre y fuego. Entonces, el problema al acabar el siglo XIX es, o bien se abandona la idea de la revolución, que es la salida de una serie de partidos socialdemócratas parlamentarios; o bien se conserva la idea de la revolución, pero se resuelven los problemas de la victoria de la insurrección, que es la respuesta de Lenin. No se puede simplemente continuar ensayando insurrecciones que son aplastadas una detrás de otra. Mayo del 68 como acontecimiento político crea la posibilidad de tratar ese problema: la política de emancipación puede ponerse a distancia del Estado, no ha de perseguir la toma del poder. Una nueva posibilidad política no trata nunca todos los problemas al mismo tiempo, sino que trata un problema fundamental de la política.

Si Lenin piensa la revolución rusa con imágenes de la revolución francesa es porque tiene los mismos problemas. Si en Mayo del 68 se habla de los consejos obreros, es porque Mayo del 68 tiene los mismos problemas, para los que se buscan nuevas soluciones: ¿cómo crear una organización obrera que no sea la organización de un partido o una organización sindical tradicional? Siempre nos encontramos tratando problemas que ya han existido. Por eso el acontecimiento es una proposición universal, porque interviene en la resolución de un problema que ya ha existido y que no ha sido resuelto.

Pienso que Mayo del 68, pero también algunas cosas del zapatismo, algunos elementos del movimiento argentino actual, de la revolución polaca, de la revolución cultural china, etc., todos esos acontecimientos que se sitúan entre los años 60 y hoy en día, convergen hacia un punto esencial: cómo practicar en el presente una política que ya no es prisionera del modelo precedente de organización que ha dominado. Prisionera de un modelo de partido, prisionera del modelo de la figura militante tradicional. Así, vemos que todas esas experiencias demuestran que es posible, exactamente como la revolución rusa nos ha demostrado que la victoria de la insurrección armada era posible. Pero ahora sabemos que la victoria de la insurrección ya no es nuestro problema. En realidad, nuestro problema es cómo continuar con la política de una manera creadora, independientemente de las cuestiones del poder, cómo abrir la posibilidad política a otro nombre.

Ser fiel a esta colección de acontecimientos -pienso que este conjunto de acontecimientos puede ser considerado como un grupo de acontecimientos único, porque trata finalmente la misma posibilidad, trata el mismo problema- significa simplemente comprometerse con el proceso creador, con la idea de que vamos a inventar formas de organización, ajenas al modelo de partidos y que no están determinadas por la figura tradicional del enfrentamiento por el poder. Todo militante, todo activista, toda persona comprometida con la política de emancipación hoy en día, está dentro de la fidelidad a este conjunto de acontecimientos.



¿Se puede anticipar o preparar el acontecimiento?



A.B.: Si pudiésemos trabajar por anticipado en una subjetividad receptora del acontecimiento eso querría decir que podemos prever el acontecimiento y tener una imagen anticipada suficiente para preparar las subjetividades. Pero no es el caso: lo que caracteriza al acontecimiento es que sobreviene sin previsión posible, sin anticipación posible, por tanto no podemos prepararnos para el acontecimiento, para su interpretación positiva. Pienso que no es el vínculo intersubjetivo el que hace posible la política, sino la política la que hace posible el vínculo intersubjetivo. Los nuevos vínculos intersubjetivos que necesita la política son creados por la propia política, no se puede prepararlos con antelación.

Los lazos intersubjetivos que se crean en una situación política verdadera son completamente imprevisibles, en relación a la situación anterior. Antes de Mayo del 68, la idea de la posibilidad de vínculos políticos directos entre las masas de estudiantes y obreros no podía existir. Fue creada entonces. En el mismo Partido Comunista las unidades obreras y las unidades intelectuales estaban cuidadosa y meticulosamente separadas. El Partido Comunista no quería ese contacto e intentaron impedirlo durante Mayo del 68 por todos los medios. En Mayo se creó una nueva intersubjetividad social, absolutamente nueva, producida por la propia situación política, el vínculo entre obreros y estudiantes.

Sólo podemos ser sorprendidos por el acontecimiento. Pienso que la mejor manera de prepararlo e interpretarlo es simplemente la fidelidad a un acontecimiento anterior. El futuro se piensa con el presente.



¿Fue el 11 de septiembre un acontecimiento?



Para mi, el 11 de septiembre no es un acontecimiento. En absoluto. Si llamamos acontecimiento a la creación de una proposición universal, en el 11 de septiembre no se encuentra ni el elemento de universalidad, ni el elemento de posibilidad. En Al–Qaeda no veo figuras, ni siquiera virtuales, de universalismo: no hay novedad política ni se crea ningún espacio de emancipación. Más bien yo hablaría de una acción fascista. Una acción fascista tiene por objetivo desestabilizar las subjetividades e instalarlas en el terror, creo que es una definición formal posible del término. Es decir, estamos ante una acción que comporta una violencia tal que para las personas que no son testigos ni víctimas no tiene ninguna inteligibilidad posible. Razón por la cual la reacción americana es totalmente irracional y violenta, porque no hay relación alguna, todo el mundo lo sabe, entre el 11 de septiembre y destruir Irak. En el 11 de septiembre no se da la forma del acontecimiento propiamente dicha. Quizá la del desastre, que se parece al acontecimiento pero sólo tiene consecuencias negativas.



Parece que en Europa los movimientos se limitan a expresar grandes “No” (no a la guerra, no al CPE), mientras que por ejemplo en América Latina se crean también “pequeños sí” (otras formas de reproducir cotidianamente el lazo social). ¿Por qué pasa tal cosa?



A:B.: Toda una época ha estado marcada por la negación, que se organizaba en la figura de la revuelta. Se confiaba en que lo positivo saldría de la negación. Es una concepción dialéctica de la política. Hay que entrar en otro periodo.

Decir “No” crea movimiento, pero nada más que movimiento. Dicho en otras palabras, no crea una novedad política. Aunque no podemos unificar los movimientos en una misma categoría, en general lo que teje la unidad del movimiento es la negación, la oposición a algo. Pero la protesta, la acción no es suficiente hoy en día para crear una novedad política. Como he explicado antes, esa era la idea al inicio del siglo XIX con las revoluciones: la acción radical, la insurrección, va a crear la novedad. En Francia, en un momento de grandes huelgas y manifestaciones como el de 1995, hemos podido constatar que la revuelta por sí sola no crea hoy un espacio político nuevo. Lo confirman otros ejemplos que nos son lejanos, pero que es necesario conocer, como por ejemplo los grandes disturbios obreros en la China de hoy, los disturbios en las fábricas por las condiciones inhumanas y en el campo por el robo de tierra a los campesinos para instalar hoteles y campos de golf. La cuestión fundamental, que es casi una cuestión filosófica, es cómo invertir la relación entre afirmación y negación. Por supuesto que siempre tendremos necesidad de la negación, pero la revuelta no puede ser considerada como creadora en sí misma. El movimiento es necesario, pero no es en absoluto suficiente. Es necesaria la ruptura que introduce la distancia con respecto al poder, pero esa distancia debe servir enseguida para la producción y la creación. Aunque la negación, e incluso la violencia, puede servir para proteger la afirmación. Veo tres momentos a articular: el surgimiento, la ruptura, pasar de la invisibilidad a la visibilidad; la idea de una afirmación nueva (en el caso de los inmigrantes, “derechos para todos”); la protección de todo eso.

En efecto, pienso que la situación política en América Latina es, en ciertos aspectos, más creadora o más interesante que en Europa. Nunca las situaciones son iguales en todo el mundo para la acción política. Por ejemplo en Argentina: la historia de Argentina es una historia muy particular, primero está el peronismo, después la historia de la dictadura, la guerrilla aplastada a sangre y fuego, la caída del régimen... Es una historia completamente singular y dentro de esta historia singular hay cosas muy interesantes y de significación universal. Pero en ninguna parte ha surgido hasta el momento una hipótesis política alternativa, de clara significación universal. Finalmente, al menos en Argentina, todo eso ha desembocado en la elección de Kirchner y en la estabilidad de su régimen. Luego tenemos las experimentaciones y yo estoy dispuesto a reconocer su importancia. Por supuesto que las experimentaciones y las movilizaciones en Argentina o en Bolivia son totalmente apasionantes, y es necesario conocerlas y transmitirlas. Sobre todo porque Europa no es la vanguardia de la política mundial, a pesar de lo que piensa de sí misma. Pero no hay que inquietarse con esta situación. La situación de Europa es actualmente muy difícil porque Europa tiene una tendencia a cerrarse, a no querer conocer las experiencias exteriores, a no querer a los extranjeros. Europa está dividida, dominada por el miedo: a causa de su hábito histórico de dominar el mundo entero, ahora tiene la tentación de purificarse, de cerrar las puertas a todo lo que viene de lejos.



¿Cuál fue en tu opinión el sentido de la revuelta en los banlieues y del movimiento anti-CPE?



A.B.: Es necesario hablar de todo el período, desde los disturbios en los banlieues de octubre-noviembre hasta el movimiento estudiantil contra el C.P.E. (contrato de primer empleo).

En principio, el movimiento de los jóvenes de los banlieues ha sido explicado de tres maneras falsas, desde mi punto de vista. La primera explicación es una explicación comunitaria y religiosa de los disturbios. Muchos intelectuales de derecha han dado esta explicación en Francia. Es completamente falsa y no sólo es falsa, sino que es contraria a la verdad inmediata, porque es bien sabido que los responsables religiosos, tan extremistas como se dijo, intentaron por lo contrario frenar la violencia en los distintos suburbios. Como demuestran los numerosos procesos judiciales que se han realizado después de los disturbios, entre los detenidos no había ninguno que fuese un activista religioso. Eran simplemente jóvenes franceses de un medio pobre, de un medio popular. Por tanto, esta explicación es completamente falsa. Es la explicación de la derecha.

La segunda explicación es la explicación de la izquierda que, como siempre, es una explicación social, es decir, que esto pasó porque los jóvenes de los suburbios están en una situación de miseria, pobreza, exclusión. Tampoco es una explicación que me parezca buena. En realidad, los jóvenes de los banlieues tienen su propia sociabilidad y desde luego no han puesto los temas en este orden, no han puesto en primer plano la pobreza o la miseria. Es decir, no han planteado: “yo participo en esto porque estoy verdaderamente en la miseria”. No es necesario exagerar la pobreza de los suburbios. La explicación socioeconómica tampoco es válida.

La tercera explicación, que tiene que ver con lo que ellos han dicho, es que eran considerados invisibles por la sociedad en su conjunto, una pura nada. De hecho se les ha llamado “los jóvenes de los suburbios”, que es un nombre absolutamente anónimo. Su único interlocutor en la sociedad fue la policía, a la que tienen diariamente en su contra.

Es necesario saber que el detonante de todo esto fue la muerte de dos jóvenes perseguidos por la policía. No sólo el gobierno mintió sobre la muerte de estos chicos, cubriendo a su policía, sino que además todas las autoridades del Estado mintieron: el primer ministro Villepin transmitió sus mentiras después de Sarkozy, etc. Por tanto, tenemos una situación en la que dos de esos jóvenes, considerados socialmente como invisibles y que tienen que vérselas con la policía todos los días, han sido asesinados mientras intentaban huir. Las mentiras oficiales fueron efectivas y la respuesta generalizada fue la condena, el reproche por haber destruido y quemado.

El movimiento fue unánimemente condenado por las autoridades políticas de izquierda y de derecha. Un hecho muy significativo y revelador es que los partidos de izquierda aprobaron la declaración del "toque de queda", relegado al olvido después de la guerra de Argelia y que se resucitó de nuevo. Este es un hecho muy importante por lo que vendrá después. El movimiento no obtuvo ningún tipo de solidaridad efectiva. Allí donde he comentado la historia, por ejemplo en la universidad París VIII, nadie hizo una llamada para que los estudiantes y los profesores se unieran y se posicionasen sobre estos acontecimientos. En París VIII, que es la universidad más comprometida, se sentía que la solidaridad de los estudiantes con el movimiento de los suburbios no era verdadera, sino abstracta. Cuando finalmente, después de muchas discusiones mantenidas, propuse con dos o tres amigos ir sobre el terreno para encontrarse, hablar y discutir, todo el mundo se sintió incómodo. Todos ponían excusas que no eran necesarias: “no me parecen bien estos disturbios”. Pero no se discutía si estaba bien o mal quemar coches, no era ese el objetivo, sino qué interpretación se da, qué solidaridad se manifiesta, si es que ha de haberla.

El movimiento contra el CPE ha sido, en cierta forma, lo contrario. Se trata de un movimiento de estudiantes y de jóvenes de instituto, articulado sobre una de las consecuencias del movimiento de los suburbios, porque el gobierno propuso ese nuevo contrato para que los jóvenes de los suburbios pudiesen encontrar fácilmente un primer empleo, por muy terrible que fuese, del que te podían echar sin que importase nada. Los mismos estudiantes decían que no habían buscado organizar sobre ese punto una solidaridad cualquiera con los jóvenes de los suburbios. El contraste entre lo que pasó en el momento de la revuelta de los suburbios y en el movimiento anti-CPE fue impactante. El movimiento anti-CPE no sólo fue apoyado por la izquierda, sino también sostenido organizativamente por ella (sindicatos, etc.). El resultado es que la relación entre ambos movimientos fue sobre todo de tensión, no de solidaridad y participación. Los jóvenes de los banlieues no participaron en el movimiento anti-CPE en absoluto, no sintieron que fuera asunto suyo, pero algunos acudieron a algunas manifestaciones a robar y golpear a los “jóvenes burgueses”.

Si se analizan estos movimientos en conjunto, podemos ver que no se ha aferrado la ocasión política de universalizar los conflictos. Es un ejemplo en el cual todos han fracasado. No digo en absoluto que las responsabilidades estén más del lado de los suburbios, porque hayan elegido la gran tradición de los disturbios sobre un terreno que finalmente se ha cerrado sobre ellos mismos y no hayan sabido decir prácticamente nada. Los otros han rechazado darles la palabra y ayudarles, no han sabido articular ninguna solidaridad con lo que estaba pasando. Pienso que esto se puede tomar como ejemplo de lo que hubiera podido ser un acontecimiento, pero finalmente no lo fue. El acontecimiento hubiera sido una nueva proposición sobre estos asuntos, una nueva posibilidad, que podría haber pasado por la interlocución y un nuevo vínculo entre una expresión de la juventud "popular" y una fracción de la juventud educada en la tradición estudiantil de Mayo del 68.

jueves 29 de marzo de 2007

SOBRE LAS DIMENSIONES Y BASES CIENTÍFICAS Y SOCIALES DE LA AGROECOLOGÍA

Por Graciela Toman

La Agroecología surge en la década de los ochenta en Latinoamérica como una respuesta a la modernización de los recursos naturales (y a su consecuente degradación agroquímica); encaminada a encarar la crisis ecológica, y el problema medioambiental y social existente, desde un manejo sustentable de la naturaleza y del acceso igualitario a la misma (Cf. Altieri, 1987; Sevilla Guzmán y González de Molina, 1993). Sin embargo, con rigor, habría que hablar de “redescubrimiento” de la Agroecología, por parte de la ciencia agronómica, al iniciar un proceso de valoración de los conocimientos que atesoraban las culturas campesinas, de transmisión y conservación oral, sobre las interacciones que se producían entre la naturaleza y la sociedad para obtener el acceso a los medios de vida.
Aunque la trayectoria agronómica está salpicada, de manera más intensa en los últimos años, de “descubrimientos” de saberes y técnicas que habían sido ensayadas y practicadas con éxito por muchas culturas tradicionales, el pensamiento científico, por su carácter positivista, parcelario y excluyente marginó las formas en que tales experiencias se habían formulado y codificado para su conservación. La indagación histórica, desde una perspectiva agronómica, mostró que en el pasado de la humanidad, e incluso en las culturas marginadas por la civilización industrial, podían encontrarse muchas experiencias útiles para hacer frente a los retos del presente; fue esto lo que “constituyó una de las bases profundas de la emergencia, dentro de la ciencia establecida, de un enfoque más integral de los procesos agrarios que llamamos Agroecología” (Guzmán, et al., 2000: 81).

Una aproximación al marco conceptual de la Agroecología.
La primera sistematización de contenidos que permiten hablar de la Agroecología, se debe a Miguel Altieri (1987).quien la definió como “las bases científicas para una agricultura ecológica”. El conocimiento de la Agroecología habría de ser generado mediante la articulación de las aportaciones de diferentes disciplinas para, mediante el análisis de todo tipo de procesos de la actividad agraria, en su sentido más amplio, comprender el funcionamiento de los ciclos minerales, las transformaciones de energía, los procesos biológicos y las relaciones socioeconómicas como un todo. El funcionamiento ecológico de los procesos agronómicos necesario para conseguir hacer una agricultura sustentable fue, más tarde, sistematizado por Stephen Gliessman (1990a y b; y 2002). Y, ello sin olvidar la equidad; es decir, la búsqueda por parte de la Agroecología del acceso igualitario a los medios de vida. La dimensión histórica en que aparecen insertas las prácticas agronómicas y su biodiversidad sociocultural, son elaboradas por Manuel González de Molina (1991), y Víctor Manuel Toledo (1994). Por lo tanto, la integralidad del enfoque de la Agroecología requiere de, al menos, la articulación de tres componentes básicas; la técnico-agronómico modelado desde una perspectiva ecológica; la sociocultural contemplada desde una perspectiva histórica y la política, construida desde el proyecto de la búsqueda de la equidad (Sevilla Guzmán y González de Molina 1993; Guzmán Casado y otros, 2000). En un sentido amplio, la Agroecología tiene una dimensión integral en la que las variables sociales ocupan un papel muy relevante ya que aunque parta de una dimensión técnica, y su primer nivel de análisis sea la explotación agropecuaria o predio; desde ella, se pretende entender las múltiples formas de dependencia que genera el actual funcionamiento de la política, la economía y la sociedad, sobre la ciudadanía, en general; y sobre los agricultores, en particular. El resto de los niveles de análisis de la Agroecología aparece al considerar, como central, la matriz comunitaria en que se inserta el agricultor; es decir, el grupo doméstico, la comunidad rural y las sociedades locales que generan su identidad mediante una red de relaciones sociales. La Agroecología pretende, que los procesos de transición de agricultura convencional a agricultura ecológica se desarrollen en este contexto sociocultural y político y que supongan propuestas colectivas de cambio social.

Sobre las dimensiones de la Agroecología.
Iniciamos así, nuestro Marco Teórico estableciendo las dimensiones de la Agroecología que permiten proporcionar el cúmulo de conocimientos que hagan posible una apropiación correcta de los recursos naturales para obtener alimentos. Y, aunque estos conocimientos están insertos en construcciones culturales más amplias, surgen de la interacción, en el tiempo, de los distintos grupos humanos con la naturaleza; es decir, con sus ecosistemas. La primera dimensión de la Agroecología surge de considerar la el funcionamiento ecológico de la naturaleza; por ello, vamos a definirla como dimensión ecológica. Los aspectos técnico-agronómicos aparecen cuando un ecosistema natural es artificializado por el hombre y transformado en agroecosistema para tener acceso a los medios de vida. Por ello, la Agroecología, adopta el agroecosistema como unidad de análisis que nos permite aplicar los conceptos y principios que aporta la ecología para el diseño de sistemas sustentables de producción de alimentos. La manera en que cada grupo humano altera la estructura y dinámica de cada ecosistema supone la introducción de una nueva diversidad -la humana- al introducir en el manejo el sello de su propia identidad cultural. La propuesta que hace Stephen R. Gliessman (1990) de establecer sistemas agrícolas sostenibles en Latinoamérica para romper la dependencia de las importaciones de alimentos básicos en base a las formas de agricultura tradicional radica en la aceptación de que los campesinos "han desarrollado a través del tiempo sistemas de mínimos imputs externos con una gran confianza en los recursos renovables y una estrategia basada en manejo ecológico de los mismos". Como señala Víctor Toledo (1985), todo ecosistema es un conjunto en el que los organismos, los flujos energéticos, los flujos biogeoquímicos se hallan en equilibrio inestable, es decir, son entidades capaces de automantenerse, autorregularse y autorrepararse independientemente de los hombres y de las sociedades y bajo principios naturales. Pero los seres humanos, al artificializar dichos ecosistemas para obtener alimentos, respetan o no los mecanismos por los que la naturaleza se renueva continuamente. Ello depende de la orientación concreta que los seres humanos impriman a los flujos de energía y materiales que caracterizan cada agroecosistema. Con ello se alude a la específica articulación que en cada uno de ellos presentan los seres humanos con los recursos naturales: agua, suelo, energía solar, especies vegetales y el resto de las especies animales. Desde esta perspectiva, la estructura interna de los agroecosistemas resulta ser una construcción social, producto de la coevolución de los seres humanos con la naturaleza (Nogaard, 1985 y 1999). La coevolución social y ecológica desarrollada en los agroecosistemas es el resultado de una coevolución, en el sentido de evolución integrada, entre cultura y medio ambiente (Nogaard, 1985: 25-28; Nogaard y Sikor, 1999: 34 y 35). A lo largo de la historia, la interación de los distintos grupos humanos con la naturaleza ha sido muy diversa. En algunos casos la apropiación de la naturaleza ha sido ecológicamente correcta; y en otros, por el contrario, se han producido diversas formas de degradación comprometiendo la subsistencia. En este sentido, la Agroecología, pretende aprender de aquellas experiencias en las que el hombre ha desarrollado sistemas de adaptación que les han permitido llevar adelante unas formas correctas de reproducción social y ecológica. Sin embargo, como hemos adelantado al presentar una primera aproximación a la Agroecología; junto a la apropiación correcta de la naturaleza, ésta persigue la equidad dentro de los sistemas sociales que así obtienen su acceso a los medios de vida. Aparece, de esta forma, la dimensión sociocultural de la Agroecología como estrategia para incrementar el nivel de vida de la población, a través de la elaboración de estrategias participativas. La articulación de un conjunto de experiencias productivas mediante proyectos políticos que pretendan la nivelación de las desigualdades generadas en el proceso histórico; constituye la dimensión política de la Agroecología. En este sentido puede afirmarse que toda intervención agroecológica que no consigue disminuir las desigualdades sociales del grupo social en que trabajamos, no satisface los requisitos de la Agroecología; ya que para ésta los sistemas de estratificación social desequilibrados constituyen una enfermedad ecosistémica. La expansión del hombre europeo por amplias zonas templadas del planeta, apropiándose de las mejores tierras no fue sólo producto del triunfo de las plantas, animales y gérmenes que portaban (Crosby, 1988). Por el contrario, el imperialismo europeo es más socioeconómico y político que ecológico. En efecto, fue el proyecto civilizatorio europeo, con su legitimación científica, lo que desprendió a “la primera modernidad” de sus orígenes europeos (Habermans, 1992), presentándola como la única trayectoria histórica (Historia Universal) a seguir por toda la humanidad. Como veremos más adelante al presentar una interpretación latinoamericana del proceso histórico, la construcción de las Ciencias Sociales, del paso de la sociedad tradicional a la sociedad moderna, marginó al resto de los proyectos civilizatorios de las sociedades que iba colonizando. La Agroecología tiene un carácter pluriepistemológico en las tres dimensiones elaboradas para nuestro Marco Teórico; esto es, su conocimiento se construye, tanto desde de bases científicas como sociológicas que a continuación esquematizamos en la siguiente figura; Presentamos así, los elementos centrales que, en nuestra opinión, integran la Agroecología y que hemos diferenciado en la figura, para referirnos a las bases sociológicas; frente al de las bases científicas (las que están en los recuadros).

Es necesario dejar claro que las dimensiones de la Agroecología que estamos caracterizando se encuentran interconectadas y que nuestra clasificación tiene un mero carácter analítico. No obstante, sí existe una cierta secuencia. La dimensión ecológica va inseparablemente unida al componente agronómico, y en general productivo. Aquí habría que situar las bases ecológicas y agronómicas que aparecen en el esquema (en los recudros, por su carácter científico). Igualmente se ubicaría aquí la Agricultura Ecológica en su dualidad científico-sociológica. El campesinado como base sociológica tendría una doble ubicación al aparecer en la dimensión ecológica por su forma de manejo (cuando se apropia correctamente de los recursos naturales); y también en la dimensión sociocultural cuando elabora sus propias estrategias de reproducción social.





Figura Nº 1. Bases científicas y sociológicas de la Agroecología

La dimensión sociocultural de la Agroecología integraría a las teorías del desarrollo (que aparecen en los recuadros por su dimensión científica) al aportar estrategias productivas desde la economía convencional; que cuando son utilizadas para imponer un único modelo de desarrollo, negando a otros; adquiere una dimensión política como es el caso del “desarrollo sostenible” vinculado a la definición oficial realizada por los organismos internacionales para legitimar, por ejemplo, la agricultura industrializada. Cuando los esquemas de desarrollo adquieren una dimensión participativa, generando metodologías propias, adquiere la naturaleza de bases sociológicas. Respecto a la dimensión política, la Agroecología incorpora a los movimientos sociales, en la búsqueda de una mayor equidad; y a la Ecología Política en su dualidad; por un lado, como “nueva ontología y epistemología resultado de la crisis ecológica y por otro, la experiencia histórica del movimiento ecologista y los movimientos sociales alternativos” (Garrido Peña, 1993), para la elaboración de estrategias de cambio; como sus bases sociológicas. La historia medioambiental y las herramientas metodológicas que ofrece la historia oral, desde el pensamiento científico, constituyen aportes importantes para esta dimensión, aunque también pueden aparecer en las anteriores.
Los estudios campesinos como tradición intelectual aparecen transversalmente en las tres dimensiones. En la ecológica como rescate del manejo que determinados grupos campesinos han realizado. En la sociocultural como rescate de aquellas experiencias históricas que presentaron estrategias alternativas al modelo urbano-industrial actual. En la sociopolítica a través del análisis de los movimientos campesinos y su participación en los procesos de cambio. En los siguientes epígrafes desarrollaremos en forma esquemática los contenidos de estas dimensiones.

La dimensión ecológica
La dimensión ecológica constituye un componente imprescindible para la Agroecología, ya que solo a través de esta forma de manejo es posible encarar el deterioro de la naturaleza (al desarrollar prácticas medioambientalmente conservacionistas). Desde esta perspectiva, la Agroecología orienta el análisis de los agroecosistemas considerando la sociedad como un subsistema relacionado con el ecosistema explotado. El sistema ecológico o ecosistema es la unidad funcional de la naturaleza que intercambia materia y energía con su ambiente. En este sentido no sería desacertado asimilarlo con un organismo vivo que, también, intercambia materia y energía con su entorno para mantener un equilibrio. Si aceptamos que es una unidad que intercambia materia y energía con su entorno, decimos que ningún ecosistema es independiente; todos ellos reciben recursos y elementos del hábitat y desde fuera y, liberan otros; por lo tanto, son afectados por todo aquello que los rodean, en este sentido es difícil establecer los límites de los ecosistemas y, en muchos casos, es confuso, arbitrario y establecido por el hombre para su estudio (Odum, 1971). Todo ecosistema posee una estructura (ya que presentan un conjunto de elementos bióticos y abióticos interrelacionados), y una función (ya que un flujo de materia, energía e información circula a través de la cadena trófica). Por lo tanto, la estructura y función operan como resultado de controles y balances internos al propio sistema tendiendo al equilibrio con el ambiente y, necesita reinvertir la mayor parte de su productividad en el mantenimiento de su propia organización. Al hablar de estructura se hace referencia a las "particularidades que presenta su arquitectura, tanto sea en una dimensión horizontal (comenzando por una etapa de iniciación o fase juvenil hasta llegar a una etapa de culminación o fase de madurez), como en una dimensión vertical (ésta se relaciona con el grado de estratificación que haya alcanzado el ecosistema en un momento dado)" (Viglizzo, E., 1989). Respecto a la función del ecosistema, el flujo de energía se refiere a la fijación inicial de la misma, su transferencia a través del sistema a lo largo de una cadena trófica y su dispersión final por respiración; y el ciclaje de nutrientes a la circulación continua de elementos desde una forma inorgánica a una orgánica y viceversa, es decir, la circulación de materiales a través de los componentes estructurales del ecosistema. A medida que la energía es
transferida de un nivel a otro a través de la cadena trófica, se pierde una cantidad considerable de la misma; por lo tanto esto limita el número y cantidad de organismos que pueden mantenerse en él. Dicho de otra manera, limita la estructura del sistema. No vamos a detenernos en este momento a analizar cómo circula cada elemento mineral, y cómo fluye la energía por los distintos eslabones del sistema. Baste decir que, tanto la tasa de circulación de nutrientes, como la transferencia de energía forman parte del metabolismo general del sistema y, existe un alto grado de interrelación entre ambas, supeditadas además, a los cambios que el ecosistema va experimentando según sean éstos, juveniles o maduros; de ahí la importancia decisiva que adquiere las determinaciones que se tomen a la hora de intervenir en estos ecosistemas para transformarlos con fines productivos en agroecosistemas (Gliessman, 2002). Cada sociedad en la historia, con su forma específica de artificializar los recursos naturales para obtener alimentos, ha retrasado, en mayor o menor medida, el proceso de sucesión ecológica; lo que debe analizarse ante todo desde la óptica que plantea Margalef (1979). Para éste autor, "la explotación de los cultivos comporta una simplificación del ecosistema, en comparación con su estado preagrícola”. Ese ecosistema explotado se compone de un número menor de especies y también de un número menor de tipos biológicos (hierbas, malezas, árboles, etc.). La estructura del suelo se simplifica y la diversidad de las poblaciones de los microorganismos y de los animales del suelo disminuye. La circulación de los nutrientes por fuera de los organismos adquiere más importancia. Los ritmos anuales se acentúan, no sólo en las especies cultivadas, sino también en las especies asociadas a los cultivos, como malas hierbas o plagas”. Por ello, la Agroecología contempla el manejo de los recursos naturales desde una perspectiva sistémica; es decir, teniendo en cuenta la totalidad de los recursos humanos y naturales que definen la estructura y la función de los agroecosistemas; y sus interrelaciones, para comprender el papel de los múltiples elementos intervinientes en los procesos artificializadores de la naturaleza por parte de la sociedad para obtener alimentos.
Es probablemente este componente de la Agroecología, su enfoque sistémico, el que cuenta con un mayor arraigo en Argentina ya que el organismo de investigación agropecuaria oficial, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), introdujo algunos elementos del mismo desde sus inicios. Los trabajos de Viglizzo, E., y sus análisis ecosistémicos, constituyen, probablemente, el más destacado exponente de este enfoque en nuestro país. La conceptualización de procesos técnicoagronómicos y socioeconómicos a nivel predial que ha desarrollado el Farming Systems Research como una aporte sustantivo, a la Agroecología; carece, en general, “de compromiso social y político de la interacción investigador-campesino por lo que este enfoque hace que la Agroecología lo critique con firmeza en no pocas ocasiones” (Sevilla Guzmán y Woodgate, 1997b).
En definitiva la artificialización de los ecosistemas para obtener alimentos supone la reducción de su madurez y la simplificación de su estructura, proceso este que debe ser analizado en sus características “macroscópicas” para alcanzar un diagnóstico correcto del "estado actual" de cada agroecosistema. En este sentido, el diagnóstico no puede llevarse a cabo sin recurrir al pasado, al proceso histórico del que el agroecosistema es resultado (Toledo, 1985). Por ello, la estrategia agroecológica es también social ya que la percepción y la interpretación que los seres humanos (ya sea en lenguajes populares o científicos) han hecho de su relación con el medio resultan esenciales para la elaboración de una estrategia agroecológica.

Dimensiones sociocultural y política
Las dimensiones sociocultural y política de la Agroecología parten de aceptar la necesidad de introducir, junto al conocimiento científico, otras formas de conocimiento para encarar la crisis ecológica y social que atraviesa el mundo actual. Parte por consiguiente de una crítica al pensamiento científico para, desde él, desarrollar un enfoque pluriepistemológico que acepte la biodiversidad sociocultural. Por lo tanto, el objetivo de incrementar el nivel de vida de la población, debe ser definido desde cada identidad sociocultural.
El conocimiento acumulado sobre los agroecosistemas en el pasado puede aportar soluciones específicas de cada lugar; más aún si han sido distintas las etnicidades (con cosmovisiones diferenciadas) que han interactuado con él en cada momento histórico. El hecho de que un determinado grupo hegemonice socioculturalmente la actualidad, no quiere decir que no existan formas de conocimiento de los grupos históricamente subordinados susceptibles de ser recuperadas para su incorporación al diseño de estrategias agroecológicas; por lo tanto la caracterización de los agroecosistemas buscando una interacción global respecto a la satisfacción por parte del hombre de todas sus necesidades, enfatizando sus aspectos culturales ha llevado a la conceptualización de etnoecosistema. Es, en realidad, un nuevo sistema complejo agro-socio-económicoecológico, con límites inevitablemente proyectados en varias dimensiones; es decir, los procesos ecológicos básicos de flujo de energía y ciclo de nutrientes, ahora están regulados por procesos asociados a la actividad agropecuaria. Por ello el conocimiento del manejo de los recursos naturales sólo es posible mediante el conocimiento de la historia de los agroecosistemas y sus procesos de configuración; de igual forma que de la aplicación de la ciencia en forma de tecnología y su impacto sobre la naturaleza. (Sevilla Guzmán y González de Molina, 1993). En definitiva, no puede separarse, para su análisis, la relación naturaleza-sociedad. La Agroecología debe incorporar la perspectiva histórica y el conocimiento local; es decir, lo endógeno específicamente generado como producto de la interacción del hombre con el agroecosistema en el que se ha desarrollado su coevolución social y ecológica a lo largo del proceso histórico. El concepto agroecológico de “potencial endógeno” en su doble dimensión de potencial ecológico y potencial humano constituye un elemento
central de la Agroecología cuando se pretende implementar formas de desarrollo rural sustentable, al estar vinculado a la dinámica participativa de las fuerzas locales. Pero el elemento clave que nos permite percibir el conocimiento local, dentro de lo endógeno, lo constituye la identidad sociocultural. Sevilla Guzmán (2002: 18-28) ha intentado hacer extensible a la Agroecología, la propuesta Jesús Ibañez de diferenciar tres perspectivas de investigación, distributiva, estructural y dialéctica para abordar la problemática del manejo de los recursos naturales desde un enfoque metodológico. Dicha problemática coincide, obviamente, con las tres dimensiones teóricas de la Agroecología que estamos caracterizando. En efecto, la metodología no puede abordarse disociada de la teoría. Es así que los recursos naturales “son pensados e instrumentalizados desde una triple perspectiva: ecológico productiva, socioeconómica y sociopolítica, respectivamente”. La dimensión ecológica y su correlato metodológico, la perspectiva se “mueve en un espacio puramente productivo”, como acabamos de ver. Las dimensiones sociocultural y política (que se corresponden con las perspectivas estructural y dialéctica, respectivamente), “se refieren a la Agroecología como desarrollo rural; es decir, como estrategia participativa para obtener la sustentabilidad, a través de formas de acción social colectiva (Sevilla Guzmán, 2002: 21). Y, finalmente, a la Agroecología como potencial de cambio a través de su vinculación con los movimientos sociales (nivel dialéctico), en el que la investigación acción participativa aparece como generadora de sustentabilidad. La génesis de la sustentabilidad se ubica en la articulación de una amplia diversidad de formas de acción social colectivas que emergen como estrategias de resistencia al paradigma de la Modernización, que varían desde los movimientos nuevos movimientos sociales de carácter ciudadano (ecologistas, pacifistas, feministas y de consumidores), a los movimientos sociales históricos (jornaleros, campesinos e indígenas). En muchos casos
sus formas de acción social colectiva tienen un carácter enmascarado en acciones de su vida cotidiana; constituyendo espacios vacíos de la lógica de la “modernidad”. Los espacios sociales de la disidencia a la modernización se encuentran en lo que Víctor Manuel Toledo percibe como los “dos ámbitos sociales que parecen hoy día mantenerse como verdaderos focos de resistencia civilizatoria”. El primero, al que califica como “postmoderno”, está integrado por “la gama policroma de movimientos sociales y contraculturales”. El segundo ámbito social, cuya acción social colectiva caracteriza Víctor Manuel Toledo como de resistencia civilizatoria, es ubicado por éste en ciertas “islas o espacios de premodernidad o preindustrialidad” y se encuentran por lo común “en aquellos enclaves del planeta donde la civilización occidental no pudo o no ha podido aún imponer y extender sus valores, prácticas, empresas y acciones de modernidad. Se trata de enclaves predominantemente, aunque no exclusivamente, rurales, de países como India, China, Egipto, Indonesia, Perú o México, en donde la presencia de diversos pueblos indígenas (campesinos, pescadores, pastores y de artesanos) confirman la presencia de modelos civilizatorios distintos de los que se originaron en Europa. Estos no constituyen arcaísmos inmaculados, sino síntesis contemporáneas o formas de resistencia de los diversos encuentros que han tenido lugar en los últimos siglos entre la fuerza expansiva de occidente y las fuerzas todavía vigentes de los “pueblos sin historia” (Toledo, 2000: 53). Como señala Enrique Leff (1996) “esta resistencia se articula en la
construcción de un paradigma alternativo de sustentabilidad, en el cual, los recursos naturales aparecen como potenciales capaces de reconstruir el proceso económico dentro de una nueva racionalidad productiva, en donde se plantea un proyecto social fundado en la diversidad cultural, la democracia y la productividad de la naturaleza”.
[1]Texto tomado de G. Ottmann, Agroecología y sociología histórica desde Latinoamérica
(Córdoba:/México/Madrid: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Córdoba/PNUMA/Mundi-
Prensa).

TÍTULO: GOBIERNOS Y REGIMENES EN AMÉRICA LATINA.

AUTOR: Claudio Katz
RESUMEN: La unanimidad derechista ha quedado reemplazada por tres tipos de
gobiernos. Los conservadores son neoliberales, pro-norteamericanos, represivos y
opuestos a cualquier mejora social. Los centroizquierdistas mantienen una relación
ambigua con Estados Unidos, arbitran entre el empresariado, toleran las conquistas
democráticas y bloquean las mejoras populares. Los nacionalistas radicales son más
estatistas, chocan con el imperialismo y la burguesía local, pero oscilan entre el neodesarrollismo
y la redistribución del ingreso.
Las libertades públicas superan la norma histórica, pero en el polo derechista
imperan formas de terrorismo estatal y un gran incumplimiento de las reglas
constitucionales. En lugar de la crisis del 90 predomina un contexto económico de
recuperación. Las transiciones post-dictatoriales fueron muy diferentes a los casos
comprables de Europa y legaron un alto grado de inestabilidad.
El presidencialismo es un efecto general de la vulnerabilidad periférica. Pero
Uribe, Lula y Chávez acaparan facultades con finalidades muy opuestas. En ciertos
casos el acceso de mujeres, indígenas y ex obreros a la presidencia expresa el ascenso
de sectores plebeyos y en otros disfraza la permanencia de las elites en el poder.
La derecha refuerza las plutocracias que la centroizquierda intenta disimular y
los nacionalistas pretenden eliminar. Los tres tipos de gobiernos se asientan en
mecanismos formales e informales. La mayor gravitación de los partidos o del
clientelismo no es una peculiaridad de gobiernos progresistas o reaccionarios y la actual
contraposición entre republicanos y populistas es una falsa disyuntiva. Este contraste no
sustituye la distinción entre izquierda y derecha, ni esclarece los intereses sociales en
juego.
La república que elogia el establishment es la antítesis de la democracia.
Promueve la división de poderes para estabilizar los negocios y zanjar los conflictos
entre los capitalistas. El sistema republicano arrastra una historia de fragilidad
periférica, proscripciones oligárquicas y carencia de cohesión por arriba o legitimidad
por abajo.
La derecha y el socio-liberalismo utilizan un doble patrón de legalidad
republicana para evaluar a sus aliados y a sus adversarios. Presentan al populismo como
un virus regional, pero no aclaran el significado de este fenómeno.
Por otra parte, los teóricos que elogian al populismo encubren su función
regimentadora y diluyen la tensión que opone a la centroizquierda con el nacionalismo
radical. Mantienen la vaguedad del concepto y oscurecen con indefinidas referencias al
pueblo el sentido de la lucha de los oprimidos. Es vital caracterizar en la actual
coyuntura regional el papel de cada clase social.
2
GOBIERNOS Y REGIMENES EN AMÉRICA LATINA1.
Claudio Katz2
Tres tipos de gobiernos predominan actualmente en América Latina: los
conservadores los centroizquierdistas y los nacionalistas radicales. Los presidentes más
representativos de estas variantes son Uribe en Colombia, Lula en Brasil (o Kirchner en
Argentina) y Chávez en Venezuela.
La secuencia de doce elecciones presidenciales realizadas entre noviembre del
2005 y enero del 2007 ratificaron esta variedad de gobiernos, que contrasta con la
unanimidad derechista prevaleciente durante los años 90. Para distinguir estas tres
vertientes hay que observar la política económica, la relación con Estados Unidos, la
postura del establishment y el estado de las conquistas democráticas y reformas
sociales.
Indagar estas diferencias es vital para abordar un segundo problema: los
regímenes latinoamericanos. Todos los gobiernos actúan en el marco de estados
semejantes, pero alternan en el uso de mecanismos formales e informales de sostén
político. Estas modalidades determinan la preeminencia de dos grandes variantes de
régimen, que actualmente se analizan contraponiendo la república con el populismo.
TRES ALTERNATIVAS
Uribe es el caso extremo de un gobierno conservador. Sostiene un explícito
curso neoliberal junto a políticas pro-norteamericanas, que cuentan con el contundente
aval de las clases dominantes. No vacila en recurrir a la represión brutal y se opone
frontalmente a cualquier mejora social.
Lula y Kirchner se alinean, en cambio, en la centroizquierda. Mantienen una
relación ambigua con el imperialismo y defienden los intereses generales de los
capitalistas en tensión con varios sectores empresarios. Toleran las conquistas
democráticas, pero obstaculizan el logro de las reivindicaciones populares. En Brasil
persiste el rumbo económico neoliberal y en Argentina despunta un sendero neodesarrollista.
Chávez encarna otra opción. Promueve un curso económico más estatista,
mantiene fuertes conflictos con Estados Unidos y ha chocado con la burguesía
venezolana. Su proyecto oscila entre el neo-desarrollismo y una redistribución
progresiva del ingreso.
Estos tres modelos no expresan la política específica de cada gobierno. Solo
brindan una tipología general, que sirve de referencia comparativa para caracterizar a
los nuevos mandatarios latinoamericanos. Permite distinguir orientaciones, en un marco
de amplio predominio de situaciones intermedias.
En algunos casos el alineamiento es nítido. El triunfo de los conservadores en
Honduras, El Salvador y especialmente México han engrosado el campo derechista.
Calderón debutó reforzando la represión en Oaxaca, criminalizando la protesta social,
1 Este texto forma parte del libro “Los 90, fin de ciclo. El retorno de la contradicción”. Editorial
Final Abierto, Buenos Aires (próxima aparición).
2Economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda). Su pagina
web es: www.lahaine.org/katz
3
ratificando los convenios de librecomercio y sancionando un drástico encarecimiento de
los consumos populares.
Pero el espectro de centroizquierda es más dudoso. Algunos gobiernos de este
signo - como Alan García en Perú- han concertado estrechas alianzas con la reacción y
se ubican muy cerca de los conservadores. También Bachelet navega a dos aguas. Por
un lado evita confrontar con el movimiento social y exhibe una retórica progresista,
pero por otra parte mantiene una orientación económica neoliberal, reafirma los tratados
comerciales con Estados Unidos y seleccionó un gabinete de ministros del
establishment. En el mismo vaivén se ubica Tabaré Vázquez en Uruguay. Difunde una
imagen de humanismo tolerante y se mantiene en el MERCOSUR, pero
sistemáticamente tantea la posibilidad de convenios con el imperialismo.
El mismo tipo de oscilaciones se observa en la órbita del nacionalismo. Morales
en Bolivia se orienta hacia esta franja cuándo confronta con la oligarquía, pero se
aproxima a la centroizquierda al atenuar el programa de nacionalizaciones, retrasar la
reforma agraria y disuadir la acción radical de los movimientos sociales. En Ecuador
Correa se coloca cerca de Chávez al intentar un cambio radical del sistema político,
proponer el desmantelamiento de la base militar norteamericana y rechazar los contratos
petroleros neoliberales. Pero se acerca más a Kirchner cuándo promueve el ingreso al
MERCOSUR o trata de repetir el canje de la deuda que realizó Argentina.
Las fronteras entre el nacionalismo radical y la centroizquierda son difusas, pero
como tendencia el primer proyecto difiere del segundo en tres planos: la confrontación
con el imperialismo, los conflictos con los capitalistas locales y el aliento a la acción
popular. Ninguno de estos rasgos implica, sin embargo, el inicio de un curso socialista
semejante al recorrido por Cuba en los años 60. Por el momento el esquema nacionalista
no traspasa el marco de la propiedad capitalista y el estado burgués.
EL REPLIEGUE REPRESIVO
La movilización popular ha erosionado los mecanismos coercitivos en la mayor
parte de la región. Las fuerzas militares se han replegado y las clases opresoras han
perdido su viejo recurso de dominación totalitaria. En América Latina, el desplome de
las dictaduras fue tan contundente, que nadie avizora su reinstalación en un futuro
previsible.
Esta inviabilidad quedó probada durante el fracaso de varios ensayos represivos.
Los gobiernos que intentaron restaurar cierta forma de autoritarismo militar -como
Fujimori en Perú o Sánchez de Lozada en Bolivia- tuvieron que ceder el poder. Este tipo
de experiencias indujeron al establishment regional a reemplazar la cruda brutalidad de
los gendarmes por formas de asimilación (o desgaste) de los movimientos sociales.
Como se demostró en Haití durante el intento de burlar la victoria electoral de Preval, la
derecha tiende poco margen para desconocer un mandato popular, cuándo las
movilizaciones de la población son masivas y persistentes.
Las libertades públicas actualmente vigentes reflejan también el fracaso de
muchos pactos de transición post-dictatorial. Los compromisos que contemplaban una
gravitación mayor de las estructuras represivas fueron socavados por la lucha desde
abajo. Estos resultados se alcanzaron al cabo de mucho de años de resistencia y su
alcance difiere en cada país.
Pero repitiendo lo ocurrido en Inglaterra con el sufragio universal masculino
(durante el siglo XIX) y en Estados Unidos con los derechos civiles (en los años 60 y
70), las clases dominantes han terminado aceptando la vigencia de derechos
democráticos que resistieron durante mucho tiempo. En algunos países estos logros
4
fueron consecuencia de luchas en zonas cercanas. En estos casos predominó la
concesión por imitación, es decir por temor de los opresores a un contagio de la
beligerancia popular.
Las conquistas democráticas no son equivalentes a las reglas constitucionales.
Constituyen libertades arrancadas a las clases dominantes a través de encarnizadas
resistencias callejeras, que se han traducido limitadamente en el ordenamiento jurídico.
En ningún caso estas victorias han sido completas. En casi todos los países los
movimientos sociales soportan presiones e intimidaciones y cuentan con un margen
acotado para actuar. Pero el contexto del hostigamiento burgués ha cambiado
significativamente. Los opresores deben convivir con libertades públicas muy
superiores al viejo estándar latinoamericano de persecución brutal a los luchadores.
Estos avances constituyen una preocupación cotidiana de las elites derechistas, que
añoran la vigencia de modelos más autoritarios3.
DESNIVELES DE CONQUISTAS DEMOCRÁTICAS
La violencia social contra los oprimidos se ejerce actualmente mediante la
aplicación (y violación) de las normas constitucionales que manejan a los opresores.
Estos mecanismos también incluyen brutalidades manifiestas, como el sistema
carcelario de Brasil, los atropellos a los campesinos en Paraguay o las persecuciones a
los pobres de Centroamérica.
Pero la represión generalizada es excepcional y solo se verifica en las coyunturas
extremas de sublevación popular, que enfrentó por ejemplo Sánchez de Lozada en
Bolivia. Los gendarmes ya no operan como fuerza de choque directa, sino como reserva
latente para situaciones de crisis.
La intensidad de la represión depende del modelo de gobierno. En algunos
países del polo derechista como Colombia rige el terrorismo de estado, mediante la
tolerancia de los para-militares y las mafias rurales. Lejos de este extremo el accionar
policial en México es complementado con el uso de sicarios contra las protestas
sociales.
En cambio en la mayoría de los gobiernos de centroizquierda, las estructuras
represivas han quedado colocadas en un segundo plano. Este repliegue difiere en
función de la erosión sufrida por cada pacto de transición. La tutela militar -que se
desmoronó abruptamente en Argentina luego de la aventura de Malvinas- ha perdurado
más tiempo en Chile. Por eso Pinochet murió con honores militares, mientras que sus
colegas argentinos fueron juzgados, indultados y nuevamente encarcelados. Pero en un
contexto común de tolerancia interna hacia los logros democráticos, las
administraciones de centroizquierda cumplen un nuevo rol represivo a escala regional.
Este papel se verifica en su reemplazo de los marines en la ocupación de Haití.
El mayor espacio de libertades para el movimiento popular se localiza en el polo
nacionalista radical. Las organizaciones sociales han logrado allí un margen de acción
inédito, aunque deben lidiar con la burocracia estatal y la regimentación política desde
arriba. En estos países la tensión represiva está enfocada en la respuesta a las
conspiraciones que ensaya la derecha para recuperar el poder. Del resultado de este
conflicto surgirá una consolidación o una regresión de los avances democráticos.
3 Algunos teóricos conservadores reconocen que estos derechos afectan la rentabilidad patronal
y envidian los esquemas más represivos que rigen en el Sudeste Asiático. Fraga Rosendo.
“Mercados movidos por la memoria o la codicia”. Clarín, 12-5-05.
5
DISTINTOS CURSOS ECONÓMICOS
Los tres tipos de gobiernos enfrentan un contexto económico muy diferente a la
crisis de la década pasada. El crecimiento de la producción a escala mundial y la
consiguiente demanda de bienes primarios han generado un repunte de los precios de
los productos que exporta América Latina. Esta reactivación no se traduce en mejoras
significativas del nivel de vida de la mayoría popular y tiene un alcance limitado,
porque se basa en la comercialización de materias primas. Pero el repunte le ha
brindado un gran respiro a las clases dominantes, ya que el centro de desequilibrios
actuales se ubica en Estados Unidos y no en los países dependientes.
Este cambio es muy relevante para una región que ha padecido todas las
tormentas del neoliberalismo. América Latina protagonizó el primer terremoto de ese
período (explosión del endeudamiento en 1982) y los mayores desmoronamientos de
este modelo en la periferia (México en 1995, Brasil 1999, Argentina 2001). Incluso
ciertos estallidos lejanos –como el desplome de Rusia o los temblores asiáticostuvieron
efectos más perdurables en la región, que en las zonas de origen de estas
conmociones. La oleada global del neoliberalismo fue anticipada en América Latina por
las dictaduras y generalizada por los gobiernos constitucionales4.
La política económica actual difiere del curso predominante en las últimas
décadas. Varios sectores de las clases dominantes promueven un giro neo-desarrollista
en desmedro de la ortodoxia neoliberal. Luego de un período de fuerte concurrencia
extra-regional, desnacionalización del aparato productivo y pérdida de competitividad
internacional, estos grupos capitalistas alientan un viraje hacia políticas más
industrialistas y menos dependientes de la afluencia de recursos financieros externos. Es
un giro limitado que preserva la ortodoxia fiscal y monetaria, pero incluye un sostén
estatal de la industria para atenuar las consecuencias del libre-comercio.
Esta nueva tendencia tiene menor peso en los gobiernos conservadores que
relanzan privatizaciones, mantienen la desregulación financieras y alientan la apertura
comercial. El curso neo-desarrollista es en cambio más notorio en los gobiernos de
centroizquierda, aunque sin gran uniformidad. Kirchner favorece el viraje, Lula vacila y
Bachelet o Tabaré por ahora no lo comparten.
La tendencia neo-desarrollista no es incompatible con normas del
neoliberalismo. Avala el superávit fiscal forzoso, el adelantamiento de pagos a los
acreedores y el atesoramiento improductivo de reservas. Esas medidas no son actos de
prudencia económica, sino medidas propiciadas por los financistas que supervisan el
manejo de los recursos públicos.
Los neo-desarrollistas comparten también con los neoliberales, el rechazo de la
política distribucionista que propone el nacionalismo radical. Se oponen enfáticamente a
cualquier concesión social que amenace la recuperación del beneficio patronal. Esta
oposición obedece a una estrategia de acumulación muy alejada del viejo industrialismo
y hostil a las mejoras del poder adquisitivo5.
4Los golpes militares de los 70 precedieron este giro mundial, cuyo inicio puede fecharse en
1978-80 con el triunfo de Deng en China, el ascenso de Volcker a la Reserva Federal y las
victorias electorales de Thatcher y Reagan. Harvey David. A brief history of Neoliberalism,
Oxford University Press, New York, 2005, (cap 1).
5 Analizamos el impacto de este nuevo patrón económico en: Katz Claudio. El rediseño de
América Latina, Alca, Mercosur y Alba. Ediciones Luxemburg, Buenos Aires, 2006.
6
Los grandes grupos capitalistas están actualmente más asociados con el capital
extranjero, operan a nivel regional y jerarquizan la exportación. Buscan nichos de
especialización, que involucran exigencias competitividad global contrapuestas con la
redistribución progresiva del ingreso. Los gobiernos de centroizquierda enfrentan esta
tensión con posturas favorables a los capitalistas y opuestas a los oprimidos. En cambio
el nacionalismo radical combina la tentación neo-desarrollista, con medidas de reforma
social resistidas por las clases dominantes.
GRADOS DE INESTABILIDAD
Los tres tipos de gobiernos latinoamericanos surgieron de cataclismos
económicos, que en la región alcanzaron dimensiones comparables a la depresión de
entre-guerra. Esta crisis impidió el funcionamiento estable de los regimenes postdictatoriales,
ya que los colapsos financieros generaron corrosión política y precipitaron
grandes alzamientos populares.
La oleada de constitucionalismo regional careció del próspero sustento
capitalista que predominó, por ejemplo, durante la post-guerra europea. Esta ausencia
impidió gestar las condiciones mínimas de estabilidad que rodean a cualquier régimen
político perdurable. Cada vez que un gobierno lograba cohesionar a los grupos
dominantes y calmar a los oprimidos, una violenta crisis financiera reiniciaba el ciclo de
turbulencias. La tensión se multiplicó durante los 90 porque muchos grupos capitalistas
perdieron posiciones en la arena internacional, soportaron la contracción de los
mercados internos y contaron con menos auxilios del estado.
Este convulsivo contexto impidió la repetición de las transiciones postdictatoriales
menos turbulentas, que se consumaron en situaciones europeas
equivalentes (España, Portugal, Grecia). El marco de acumulación, consumo y
estabilidad que facilitó la Unión Europea estuvo totalmente ausente en la región. Por
esta razón hubo escasas posibilidad de implementar compromisos comparables al Pacto
de la Moncloa.
Los atropellos neoliberales se perpetraron en las últimas dos décadas a través del
andamiaje constitucional, pero las conmociones provocadas por esta agresión dejaron
un saldo insatisfactorio para los opresores. Las clases dominante no pudieron consumar
la obra destructora de las organizaciones de la izquierda que comenzaron los militares.
La imagen de transiciones post-dictatoriales exitosas para los capitalistas que prevaleció
durante los años 80 y 90 se ha diluido en la nueva década.
Las sublevaciones populares han recompuesto las fuerzas de los oprimidos.
Lograron revertir en varios países las derrotas sufridas bajo las dictaduras y modificaron
la correlación de fuerzas a nivel regional. Este resultado se refleja en la aparición de
movimientos sociales, que han recreado el espíritu de resistencia incorporando las
propuestas de la izquierda a la agenda política.
Pero la existencia de tres tipos de gobiernos indica la heterogeneidad de este
cuadro. Las crisis se han procesado en cada país siguiendo un patrón diferenciado de
estallido o de contención institucional. El primer curso –que predominó en Argentina,
Bolivia o Ecuador- incluyó la interrupción de mandatos presidenciales. Una docena de
jefes de estado fueron expulsados anticipadamente del poder por esos descalabros. Pero
en otros países -como Brasil, Uruguay o Chile- las eclosiones políticas se
desenvolvieron sin rupturas de los mecanismos constitucionales. Esta diversidad de
desenlaces determinó el modelo pos-crisis que prevaleció en cada nación.
VARIEDAD DE CONSTITUCIONALISMOS
7
El golpismo ya no es una opción viable para las clases dominantes. Todas las
vertientes del establishment han incorporado los mecanismos constitucionales a su
horizonte de gestión del estado. Por esta razón la vida política de Latinoamérica ha
quedado ordenada en torno a comicios periódicos y ciertas reglas institucionales, que
fueron solo interrumpidas durante los picos de las crisis.
Los tres tipos de gobiernos comparten el mismo sistema político. Las dictaduras
que ejercían las fuerzas armadas han desaparecido y se generalizó un tipo de régimen
que hasta los años 80, solo imperaba en México, Costa Rica, Colombia y Venezuela.
Este cambio marca un giro con toda la historia precedente. Los procedimientos
constitucionales incorporados en todos los países incluyen elecciones de autoridades,
voto secreto, comicios regulares, sufragio universal, competencia partidaria, derecho a
competir por cargos públicos y cierto grado de libertad de expresión, información y
asociación.
América Latina quedó asimilada al proceso internacional de desplazamiento de
las dictaduras. En 1900 el molde constitucional solo regía en seis países, en 1930 se
extendió a 21 naciones y a fines del siglo XX prevalecía en 70 de los 191 países
existentes. La tasa de expansión de este modelo se acentúo significativamente a partir de
1981 y actualmente rige a la mitad de la población mundial6.
Pero los tres tipos de gobiernos incluyen situaciones muy distintas. Algunas
administraciones funcionan más atadas que otras al cumplimiento de las reglas
constitucionales. Lo ocurrido recientemente con Calderón en México y Chávez en
Venezuela ilustra este contraste. Mientras que en el primer caso, las evidencias de
fraude condujeron a la oposición a concretar una ceremonia paralela de asunción
presidencial, nadie cuestiona la legitimidad de los comicios venezolanos. Al cabo de
ocho victorias consecutivas, Chávez volvió a ganar sin ninguna impugnación. Este
resultado se verificó, además, en el único país de la región que ha introducido el
referéndum revocatorio para dirimir la continuidad del primer mandatario. El
formalismo constitucional rige en todos lados, pero su aplicación efectiva es muy
variable.
SENTIDOS DEL PRESIDENCIALISMO
En los tres tipos de gobiernos se verifica una contundente gravitación del Poder
Ejecutivo. Esta preeminencia expresa la tradición presidencialista en una región con
escaso peso del parlamento, reducida incidencia de los controles judiciales y amplios
poderes de los jefes de estado. Las normas de excepción que dicta el primer mandatario
son tan habituales, como la ausencia de contrapesos al poder central. Este modelo
contrasta con el sistema parlamentario europeo.
En el ranking de países con mayores atribuciones presidenciales se ubican
Argentina, Brasil, Ecuador y Colombia7. Pero en los últimos años las facultades del
ejecutivo se reforzaron en toda la zona junto a la sanción de normas para prolongar los
mandatos. Argentina vive en estado de emergencia permanente desde 1989, Lula
reforzó las atribuciones legadas por su antecesor y Uribe obtuvo entre 2001 y 2004 un
6 Dahl Robert. “Los sistemas políticos democráticos en los países avanzados: éxito y desafíos”,
en Nueva Hegemonía Mundial, CLACSO, Buenos Aires, 2004.
7 Natanson José. “Super-poderes y decretos en América Latina”. Página 12, 9-7-06.
8
cúmulo inédito de superpoderes. También Chávez, Morales y Correa reclaman
actualmente estas facultades.
Históricamente esta gravitación del presidencialismo obedeció a la virulencia de
las crisis regionales. Estas turbulencias han sido tan repetidas y devastadoras, que
impusieron la instauración de formas muy personalistas de conducción del estado. La
misma tendencia se observa en muchos países centrales. Churchill, De Gaulle o Bush
nunca fueron muy respetuosos de las formalidades institucionales. Pero su autoritarismo
siempre estuvo sujeto a mayores controles, ya que las clases dominantes del centro
cuentan con mecanismos más sólidos que sus pares de la periferia para supervisar esaS
gestiones.
La envergadura de la crisis también convirtió a Latinoamérica en un terreno
fértil para el cesarismo y el bonapartismo, en la medida que los jefes del estado son
convocados para dirimir grandes conflictos. El presidencialismo regional no es solo un
resultado de la ambición desmedida. Expresa la fragilidad imperante en todos los
rincones del capitalismo periférico.
Durante las crisis de las últimas dos décadas la discrecionalidad presidencial
permitió garantizar la continuidad de la acumulación. Los privilegios de las clases
dominantes fueron regulados desde la trastienda del poder, a través del gobierno por
decreto. En los momentos más críticos, las grandes decisiones del Ejecutivo se
adoptaron a puertas cerradas bajo la excluyente supervisión del establishment. La
debilidad de los sistemas políticos post-dictatoriales fue contrarrestada con un patrón de
verticalismo militar heredado de las tiranías.
Pero el sentido concreto de cada modalidad de presidencialismo depende del
carácter conservador, centroizquierdista o nacionalista del gobierno. Estas tres
orientaciones definen el contenido político de la supremacía que ejerce cada jefe de
estado. Aunque la crítica de los medios de comunicación recae habitualmente sobre los
nacionalistas, el presidencialismo es una práctica muy común entre los conservadores,
que pocas veces respetan los tiempos del Parlamento o las formas de la Justicia.
También los líderes de centroizquierda imponen sin miramientos su voluntad y
frecuentemente desconocen las decisiones de los propios partidos que los llevaron al
poder.
En lugar de observar al presidencialismo como una perversión de caudillos
latinoamericanos conviene diferenciar los objetivos perseguidos por cada mandatario. Si
se presta atención a estos propósitos, salta a la vista que Uribe, Lula y Chávez acaparan
facultades ejecutivas con finalidades muy opuestas.
No tiene ningún sentido colocar en un mismo casillero de discrecionalidad
presidencial al terrorismo de estado derechista, al socio-liberalismo de la
centroizquierda y al antiimperialismo del nacionalismo. La afinidad formal de
comportamientos no debe ocultar la divergencia de metas que separa a estos
mandatarios.
CAMBIO DE ROSTROS
Por primera vez la historia de América Latina han accedido a la primera
magistratura mujeres, indígenas y ex obreros. Este giro sintoniza con tendencias
internacionales del mismo tipo. Las figuras presidenciales se están modificando con el
debilitamiento de las jerarquías tradicionales, el mayor reconocimiento de la igualdad de
género y cierta aceptación de los derechos de las minorías raciales, étnicas o religiosas.
Estos cambios tienen un gran impacto simbólico, pero expresan situaciones muy
diferenciadas.
9
En algunos casos se ha concretado el ascenso de nuevos sectores plebeyos al
aparato estatal. Este cambio disgusta a los poderosos que rechazan la presencia de sus
subordinados en altos cargos. Por eso reaccionan con brutalidad, confirmado la gran
carga de racismo oligárquico que impera entre las elites de la región. La campaña
mediática que instrumenta la derecha contra Morales y Chávez refleja este desprecio
aristocrático. La burocracia tradicional que controla la estructura de los estados está
muy disgustada con el nuevo segmento gobernante.
Pero en otros casos, el mismo cambio de rostros disfraza la permanencia de las
viejas elites en la cúspide del poder. No hay qué olvidar que el mestizo Toledo aplicó en
Perú una versión extrema de neoliberalismo y retomó la doctrina que la señora Thatcher
inauguró a escala internacional. También conviene notar que una mujer negra como
Condolezza Rice dirige actualmente las masacres imperialistas en Medio Oriente.
Es evidente que la jefatura de algunas misiones brutales del capitalismo ya no es
patrimonio exclusivo de hombres blancos, cultos y enriquecidos. Por eso la presencia en
el pináculo del estado de figuras plebeyas expresa situaciones muy diversas. En los
gobiernos nacionalistas radicales coincide con avances democráticos, que no se
verifican en las administraciones de centroizquierda.
Bachelet es la primera mujer que accede a la presidencia de Chile. Pero desde
esta posición convalida a los militares, jueces y gerentes que la Concertación heredó del
pinochetismo. Esta capa de funcionarios asegura el trato preferencial a los industriales,
banqueros y terratenientes que caracteriza al estado capitalista. El discurso progresista y
el pasado militante de una mujer presidente es la cobertura que asume esta continuidad
de viejas cúpulas en el control del estado.
Lo mismo sucede con Lula, que en su segundo mandato se apresta a reforzar los
privilegios de una selecta burocracia militar, financiera y diplomática. El
comportamiento autónomo de este grupo social es una fuente tradicional de corrupción,
que ha contaminado al partido y al gobierno del ex metalúrgico.
El cambio de rostros de las administraciones de centroizquierda no altera la
preeminencia de la tecnocracia. Tampoco convierte a ese segmento en un sector
comparable a sus pares de las economías desarrolladas. La carencia de un segmento
gerencial competitivo es un bache de larga data, que proviene del carácter vulnerable y
discontinuo que presenta la acumulación en los países periféricos.
Por esta razón la queja del establishment ante la “inoperancia del estado” afecta
a las tres modalidades de gobierno. En la era pos-dictatorial ha decaído la tutela militar
y se consumó una renovación de funcionarios amoldada al nuevo estilo de gestión civil.
Pero la inconsistencia tradicional del aparato estatal latinoamericanos persiste sin
grandes cambios.
PLUTOCRACIAS REFORZADAS O CUESTIONADAS
Las relaciones de cada gobierno con las clases dominantes son distintas. Los
presidentes derechistas mantienen alianzas muy estrechas con los capitalistas, los líderes
de centroizquierda favorecen la asociación y los mandatarios nacionalistas enfrentan
serios conflictos con los acaudalados. Estas situaciones determinan, a su vez, el
reforzamiento, la continuidad o la alteración de las plutocracias creadas por el
constitucionalismo.
Durante los años 80 y 90 no se forjaron democracias en ningún país de América
Latina. Surgieron gobiernos directamente controlados por los poderosos. Los
banqueros, industriales y terratenientes dominaron estas administraciones y
conformaron plutocracias ajenas al gobierno de la mayoría.
10
Las administraciones conservadoras afianzan actualmente este perfil
plutocrático, ya que refuerza la protección de los acaudalados contra las contingencias
de la vida política. Subordinan el desenvolvimiento de la esfera pública a las prioridades
establecidas por la actividad privada y acentúan la fractura entre el ámbito político y
económico. Su objetivo es evitar que el “sano desenvolvimiento” de la producción y el
intercambio capitalistas sean contaminados por movilizaciones populares o demandas
sociales.
Los presidentes de centroizquierda dirigen plutocracias más encubiertas o
atenuadas. Defienden los intereses capitalistas, pero disimulan ese favoritismo.
Presentan su sostén de los poderosos como si fuera un rumbo orientado hacia el bien
común. Esta duplicidad es más acentuada en los países de mayor beligerancia popular o
rechazo al neoliberalismo. En Argentina, Brasil y Uruguay, las plutocracias extremas de
los años 80 y 90 han quedado sustituidas por gobiernos que disfrazan la preeminencia
de los grandes potentados.
Los gobiernos nacionalistas radicales se han distanciado del molde plutocrático.
No actúan por mandato de las elites, ni gestionan el estado al servicio de las clases
dominantes. Recurren a formas de administración bonapartista, que brindan mayor
autonomía a los funcionarios de las exigencias del establishment. El estado capitalista es
preservado, pero ha quedado acotada la influencia de los grupos más concentrados.
Esta última transformación no alcanza para crear democracias plenas El
mantenimiento de la estructura económico-social burguesa impide la vigencia real de
los derechos políticos de la mayoría. O se avanza hacia la implantación de una genuina
soberanía popular o el poder empresarial tenderá a recuperar los espacios perdidos. La
existencia de esta disyuntiva es una peculiaridad de gobiernos nacionalistas, que no se
extiende a ninguna administración de centroizquierda.
DOS VARIANTES DE REGÍMENES POLÍTICOS
Los tres tipos de gobiernos actúan en el seno de estados capitalistas semejantes y
recurren a las dos formas más corrientes de sostén de un régimen político: el
institucionalismo y la informalidad.
Los regímenes son modalidades de organización que predominan a través de
sucesivos gobiernos durante un período prolongado. Representan una instancia
intermedia entre el estado y esa administración. No cuentan con la perdurabilidad de la
primera institución, pero tampoco están sometidos a la rotación periódica que imponen
las elecciones y corporizan los funcionarios. El régimen define las reglas de un sistema
organizado por el estado e instrumentado por cada gobierno.
La principal característica actual de todos los regímenes latinoamericanos es el
constitucionalismo pos-dictatorial. Pero en el marco común de esa modalidad
prevalecen dos grandes variantes de mayor o menor sustento en el formalismo
institucional. Esta diferencia separa a las opciones asentadas en sólidos (y pocos)
partidos de las vertientes sostenidas en estructuras clientelares. Mientras que en el
primer caso gravita el enjambre de filtros y mediaciones que regula la estructura
constitucional, en la segunda alternativa prevalecen las normas delegativas,
plebiscitarias y personalistas. El poder ejecutivo es un pilar de ambos regímenes, pero el
estilo de gestión menos visible del modelo institucional contrasta con las formas más
expuestas del esquema para-institucional.
La vigencia de uno u otro régimen deriva de tradiciones nacionales específicas.
En ciertos países se afianzaron mecanismos más institucionales (Uruguay, Chile, Costa
Rica) y en otros se reforzó el molde informal (Venezuela, Brasil, Argentina). Este
11
resultado ha dependido también del contexto de la transición. Algunas dictaduras se
desplomaron por acontecimientos externos (Guerra de Malvinas en Argentina) y otras
por crisis interiores (Uruguay), en procesos supervisados desde arriba (Brasil, Chile) o
precipitados desde abajo (Bolivia). Además, el grado de vulnerabilidad de cada pacto
condicionó el esquema formal o informal que ha dominado en cada país.
Pero en los últimos veinte años se han verificado también pasajes de uno a otro
modelo por el simple fracaso del esquema opuesto. De cada colapso institucional
emergieron canales para-institucionales, que a su vez se diluyeron con la recomposición
del estado. De la impotencia del parlamento y los partidos tradicionales emergieron
arbitrajes autoritarios, que luego fueron reemplazados por renovaciones
institucionalistas.
Lo más importante de este vaivén es la compatibilidad de las dos variantes con
gobiernos derechistas, centroizquierdistas o nacionalistas radicales. En el primer caso el
conservadurismo formal de F. H. Cardoso en Brasil y Sanguineti en Uruguay fue
complementado por el caudillismo informal de Fujimori en Perú, Menem en Argentina
y Uribe en Colombia.
Esta misma variedad se verifica en la centroizquierda. El institucionalismo de
Tabaré Vázquez o Bachelet coexiste con el liderazgo clientelar de Kirchner y Lula. Y
una compatibilidad equivalente se podría extender al nacionalismo radical, si se
compara el modelo de gestión parlamentarista que intentó Salvador Allende en Chile
con la metodología informal que caracteriza a Chávez.
La preeminencia de una u otra modalidad de régimen político no es una
peculiaridad de gobiernos reaccionarios o progresistas. Los mecanismos formales han
servido para instrumentar atropellos contra el pueblo, pero también para concretar
conquistas de los trabajadores. A su vez, los canales de acción para-institucional han
sido históricamente utilizados para implantar el terrorismo de estado (Fujimori) y la
agresión neoliberal (Menen) o para materializar grandes concesiones sociales (Perón,
Vargas, Cárdenas).
Ninguna de las dos opciones implica tampoco la preeminencia de un modelo
económico. El neoliberalismo extremo prevaleció durante la década pasada a través de
ambos regimenes y el giro neo-desarrollista actual podría transitar también por
cualquiera de estos caminos.
Esta permeabilidad del régimen en varios tipos de gobiernos -en el marco común
del estado capitalista- es ignorada los analistas convencionales. La mayoría identifica el
molde formal con las virtudes de la república y el esquema informal con las desgracias
del populismo. Esa oposición se basa en falsos supuestos y genera múltiples
confusiones, que resulta conveniente clarificar para abordar el segundo gran problema
del debate actual: los regímenes latinoamericanos.
MISTIFICACIÓN DE LA REPÚBLICA
La veneración de las formas republicanas que comenzó tibiamente durante el fin
de las dictaduras se ha convertido en el mensaje central de los pensadores
conservadores. Asemejan la vigencia de esa institución con la modernización y
equiparan su ausencia con el subdesarrollo. Localizan el funcionamiento de este sistema
en los gobiernos derechistas y denuncian su avasallamiento en las “dictaduras de origen
democrático” que detectan en el nacionalismo radical8. Esta idealización de la republica
8Grondona Mariano. “¿América Latina: es una solo o varias?”. La Nación, 23-7-06. Cardoso
Fernando Henrique. “El populismo amenaza con regresar a América Latina”. Clarín, 18-6-06.
12
es compartida por los teóricos de centroizquierda, que reivindican la “izquierda
moderna” de Bachelet, Lula o Tabaré en oposición a “la izquierda arcaica” de Chávez o
Morales9.
Pero la república reivindicada no es la estructura fundacional de las naciones
latinoamericanas que emergió a principios del siglo XIX, como resultado de las guerras
por la independencia y el fin del colonialismo. Estas transformaciones le otorgaron a la
región un grado de emancipación política, que ningún otro conglomerado de la periferia
logró alcanzar durante un amplio período histórico.
La derecha no valora ese desmoronamiento del despotismo monárquico bajo el
impacto de la revolución francesa, sino la constitución de un sistema que limitó
simultáneamente la autocracia y la soberanía popular. Enaltece los mecanismos de
control burgués creados por la división de poderes, para instaurar contrapesos entre los
distintos grupos de las clases dominantes. El propósito de ese balanceo ha sido
garantizar la estabilidad del beneficio, impidiendo al mismo tiempo la supervisión
popular de los gobernantes.
Los conservadores nunca objetaron la vulneración de la división de poderes que
permitió atropellar las conquistas democráticas. Solo les preocupó ese avasallamiento
cuando afectó los negocios. La dictadura del ejecutivo o las arbitrariedades de la justicia
-que penalizaban a los movimientos sociales sin perturbar el beneficio patronal- eran
bien vistas por las clases dominantes.
Los teóricos del republicanismo conservador se nutrieron del liberalismo
constitucionalista y de su implícita adscripción a los valores medievales de la jerarquía
y la obediencia. Observaban una tendencia natural al desorden de los individuos, que
proponían contrarrestar reforzando la cesión de los derechos ciudadanos a las elites.
Esta tradición republicana siempre rechazó la democracia, se opuso a la igualdad
social y defendió el gobierno de las minorías contra la intromisión popular. Preservó los
modelos de parlamentos bicamerales que transformaron los privilegios de la nobleza en
ventajas de la aristocracia burguesa. El máximo valor de este sistema era la estabilidad y
la protección de los derechos de propiedad contra cualquier demanda de los oprimidos.
Esta contraposición de la república con la democracia es explicitada actualmente
solo por los autores más reaccionarios. Pero con este fundamento implícito se han
gestado los regímenes constitucionales latinoamericanos de las últimas dos décadas. La
república y no la democracia constituyen el pilar de estos sistemas, basados en un juego
de contrapoderes favorable a los capitalistas y ajeno a la soberanía popular10.
FRAGILIDAD DE LA REPUBLICA
9 Cada autor adapta este esquema a las contingencias coyunturales de cada país. Rouquié lo
aplica para Argentina, Fuentes para México. Rouquié Alain. “Por primera vez en décadas, la
Argentina es hoy un país normal”. Clarín, 12-11-06, “Argentina: su pasado la condena”. Ñ,
24.2.07. Fuentes Carlos. “Ahora, México podría aprender de los ejemplos sudamericanos”.
Clarín, 29-11-06
10El teórico reaccionario Massot contrapone abiertamente la democracia con la república.
Afirma que las limitaciones del primer sistema derivan de su sostén en el voto mayoritario y
sostiene que las ventajas del segundo régimen provienen de los mecanismos de control entre los
distintos poderes del estado. Massot Vicente. “Democracia no es igual a República”, La Nación,
18-10-06.
13
La precariedad histórica de las repúblicas latinoamericanas deriva del carácter
periférico y dependiente de la región. Los mismos factores que frustraron la expansión
agraria y la industrialización temprana deterioraron la estabilidad del sistema político.
El desarrollo desigual y combinado -que mixturó arcaísmo y modernidad- generó
fragilidad institucional endémica. Los modelos de haciendas, plantaciones y latifundios
perpetuaron el atraso e indujeron a la balcanización territorial, que desembocó en crisis
políticas recurrentes.
La modernización capitalista forjada desde mitad del siglo XIX -en torno a
compromisos bismarkianos entre viejas y nuevas clases opresoras- recreó este patrón de
inestabilidad. La alianza de los grandes propietarios agrícolas con el capital extranjero
afianzó la inserción dependiente de la región y bloqueó el florecimiento auto-sostenido
de la acumulación. A diferencia del rumbo seguido por Alemania o Japón, el
prusianismo tardío de América Latina no derivó en modelos competitivos a escala
internacional. Al contrario, acentuó la fragilidad capitalista y su corolario político de
repúblicas endebles y convulsivas.
Estos sistemas no lograron la cohesión de las elites, ni el sustento popular.
Conformaron sistemas oligárquicos basados en la proscripción y el blindaje a la
ingerencia popular11. Estas repúblicas recogieron la tradición liberal antagónica a la
herencia democrática de 1789, que se asentó en las victorias conservadoras sobre
Louverture, Artigas o Benito Juárez y en la frustración de los ensayos jacobinos de
reforma agraria.
Las repúblicas latinoamericanas se forjaron copiando del modelo constitucional
estadounidense las normas electorales restrictivas, la delegación de facultades a los
presidentes y la vigencia de filtros para bloquear la soberanía popular. El colegio
electoral, los senados desconectados del número de votantes, las gigantescas
atribuciones de las Cortes Supremas fueron rémoras de este esquema que perduraron
durante décadas. Todos los procesos de democratización chocaron con esta herencia de
republicanismo oligárquico, que fue socavada a lo largo del siglo XX mediante la
extensión del voto y la participación política de la población.
El funcionamiento del sistema republicano tampoco contó con el perdurable
sostén de las clases medias. Con un bajo nivel de consumo y grandes obstáculos para el
ascenso social, este sector no asimiló los pilares ideológicos del liberalismo anglosajón.
Los valores individualistas, los sentimientos anti-estatistas y las posturas críticas hacia
la justicia social nunca lograron sólidos cimientos en la región. Algunos idealizadores
de la república resaltan esta carencia, porque estiman que la mayoría popular está
incapacitada para actuar exitosamente en la esfera pública y debe ser apadrinada por
sectores medios más cultivados y menos beligerantes12.
11 Algunos autores estiman que no más del 4% de la población participaba en los amañados
comicios del siglo XIX. Cálculo de Stanley y Bárbara Stein citado por: Cueva Agustín. El
desarrollo del capitalismo en América Latina, Siglo XXI, México 1987 (cap 7)
12 O¨Donnell considera que solo la clase media puede motorizar transformaciones progresistas
“para atenuar la miseria, sin atemorizar a los privilegiados”. Pero olvida que estas conquistas
surgieron de la lucha y no de la filantropía de los poderosos. Las clases medias no están
destinadas a educar al resto de la población. Su situación mejora cuando sus demandas
empalman con las exigencias de las mayorías. Si esta convergencia no se produce sufre las
consecuencias de un sistema que atropella sus aspiraciones. O´Donnell Guillermo. “Pobreza y
desigualdad en América Latina”. Pobreza y desigualdad en América Latina, Paidos, Buenos
Aires, 1999.
14
El patrón histórico de fragilidad republicana se recreó durante la transición postdictatorial
y fue acentuado por el curso neoliberal de las plutocracias. Las descripciones
más corrientes de los teóricos de la centroizquierda retratan esa precariedad, pero
omiten el fundamento capitalista de ese deterioro13. Si el basamento ciudadano de la
república ha quedado erosionado es porque la población se resintió con un régimen que
impide las reformas sociales, asegura los privilegios de las clases dominantes y da la
espalda a las demandas populares.
Con criterios exclusivamente institucionalistas resulta imposible comprender el
carácter endeble de la república. Si se renuncia al uso de ciertos conceptos básicos –
como dependencia, imperialismo o capitalismo- no hay forma de entender las crisis de
ese sistema político.
PRETEXTOS REPUBLICANOS
Los conservadores enaltecen la república para apuntalar a los presidentes
derechistas y justificar las agresiones contra los movimientos sociales. La hipocresía
gobierna su argumentación. Consideran que cualquier medida favorable a los oprimidos
representa una violación de las reglas institucionales, pero saludan el acaparamiento de
poderes que permite acelerar privatizaciones o entregar subsidios a los capitalistas.
Presentan cualquier acción del nacionalismo radical como un atropello a la legalidad
republicana, pero en cambio aplauden el autoritarismo neoliberal.
Los conservadores siempre han desconocido la legalidad republicana que no se
amolda a sus intereses inmediatos. Cuándo les disgusta algún funcionario promueven
campañas mediáticas para desplazar a los “corruptos y mediocres” que “gobiernan para
sí mismos”. Se olvidan de los tiempos institucionales y exigen la inmediata remoción de
los políticos caídos en desgracia.
El mismo mecanismo que utilizan para adular a ciertos líderes es puesto en
funcionamiento para desprestigiar a los personajes desechables. Las repúblicas
conservadoras se oxigenan a través de estas depuraciones periódicas. Los cambios son
digitados desde la cúspide del poder real y permiten renovar el sistema, desplazando a
las caras visibles de cada fracaso.
En los picos de esta arremetida, los integrantes de la alicaída “clase política” son
presentados como una casta de aprovechadores que actúa en beneficio propio. La
estrecha dependencia de estos sectores con los grandes banqueros e industriales es
cuidadosamente omitida. Se oculta que los políticos del sistema siempre gobiernan con
el aval de las clases dominantes y son desplazados cuándo obstruyen los intereses de los
dueños del poder.
La derecha promueve el constitucionalismo reaccionario que asegura la libertad
de empresa (Hayek), bloquea el gasto social (Friedman), impide la justicia distributiva
(Nozick) y garantiza el liderazgo de la tecnocracia (Brezezinski). Con estos criterios los
13Habitualmente subrayan la impotencia de las instituciones (“crisis de representación”), la
incapacidad de sus mecanismos para incorporar a los sectores más oprimidos (“aumento de la
exclusión”) y el deterioro de los pilares del sistema (“fin de las identidades partidarias”).
Paramio Ludolfo. “Giro a la izquierda y regreso del populismo”. Nueva Sociedad, n 205,
septiembre-octubre 2006, Buenos Aires.
15
conservadores califican a los sistemas políticos, premiando a los que ofrecen mayores
garantías a los capitalistas14.
La centroizquierda socio-liberal reivindica a la república siguiendo principios
muy semejantes. Evalúa el respeto o la violación de las reglas institucionales de acuerdo
a la fidelidad que cada gobierno exhibe hacia las exigencias del establishment. Con este
parámetro contrastan actualmente “la moderación dialoguista” de Bachelet con el
“autoritarismo agresivo” de Chávez y dictaminan veredictos opuestos frente al mismo
tipo de acontecimientos15.
Los conflictos que afronta una administración de centroizquierda son vistos
como episodios normales de la vida política. Pero las tensiones que padece un gobierno
nacionalista radical son atribuidas al avasallamiento de las libertades constitucionales.
La represión a los estudiantes chilenos es presentada como un acto de sabiduría
presidencial, pero la movilización popular contra el golpismo en Venezuela es
inmediatamente condenada. Si los afectados por estas confrontaciones son los
oprimidos predomina el silencio, pero si el conflicto roza a las elites dominantes los
medios de comunicación ponen el grito en el cielo.
El mismo criterio se utiliza para juzgar la rectitud republicana de cada
presidente. Si su conducta apuntala el poder capitalista llueven las felicitaciones, pero si
choca con esos intereses el repudio es virulento. En estas reacciones existe gran sintonía
entre la derecha y el social-liberalismo. Los conservadores aportan las consignas y los
centroizquierdistas nutren los argumentos de una campaña común.
Pero el optimismo republicano está en baja en toda la región. El empalme de
catástrofes económicas, regresiones sociales e intervenciones populares han creado
serios interrogantes sobre la viabilidad del modelo constitucionalista post-dictatorial. En
este marco se ha reforzado la denuncia de un infaltable enemigo del republicanismo
conservador.
LA DENIGRACIÓN DEL POPULISMO
El populismo se ha convertido en el nuevo Satán de Latinoamérica. Los autores
derechistas denuncian que ha resurgido junto a la demagogia, el clientelismo y el
caudillismo. El populismo es presentado como una práctica de los déspotas que violan
las normas republicanas para distribuir prebendas y dadivas sociales. La enfermedad ya
alcanzó status internacional y preocupa a los funcionarios de las principales potencias16.
14Con este criterio la revista inglesa de los financistas publica periódicamente un “ranking
internacional de la democracias”. The Economist. “Solo 28 países tienen una democracia
plena”.La Nación, 22-11-06.
15Este contrapunto realizan: Boersner Demetrio. “La izquierda latinoamericana y el surgimiento
de regímenes nacional-populares”. Nueva Sociedad n 197, junio 2005, Caracas. Rojas Aravena
Francisco. “El nuevo mapa político latinoamericano”. Nueva Sociedad, n 205, septiembreoctubre
2006, Buenos Aires. Touraine Alain. “Entre Bachelet y Morales: ¿existe una izquierda
en América Latina”. Nueva Sociedad, n 205, septiembre-octubre 2006, Buenos Aires.
16 “Hay que detener la marea populista” (Aznar), el “populismo amenaza nuestros valores”
(Barroso), “es el peor adversario del libre mercado y la democracia” (Bush), “es un objetivo
difícil de combatir” (Krause). Citado por: Casullo Nicolás “Populismo: el regreso del
fantasma”. Página 12, 28-5-06.
16
El populismo es repudiado porque obstaculiza el progreso económico y la
convivencia social. Los críticos advierten contra la manipulación del pueblo, la erosión
de las instituciones y la irresponsabilidad económica. Denuncian el personalismo de los
demagogos que prescinden de la intermediación institucional, para someter a la
población a sus designios17.
Los teóricos de la centroizquierda comparten esta denuncia y estiman que el
nuevo virus refleja el desborde democrático, las flaquezas republicanas y el escaso peso
de los valores liberales. Atacan a los caudillos que desconocen las supervisiones
judiciales, acumulan atribuciones y menoscaban las instituciones. Denuncian su
intención de eternizar las crisis, para perpetuar liderazgos basados en la decepción
popular con los viejos partidos18.
La derecha y el social-liberalismo reprueban al populismo desde el vamos.
Utilizan este término en forma peyorativa y presentan su difusión como un problema
endémico de la región. Pero no aportan ninguna pista para comprender el fenómeno. Su
esteriotipo de un caudillo que viola la ley para manipular a las masas es una prejuiciosa
simplificación, que no esclarece el significado de esta modalidad política.
Históricamente el populismo aludió a distintas formas de intervención informal
de las masas. Este sentido presentaba a fines del siglo XIX entre los Narodniki rusos y
los movimientos rurales estadounidenses. Era considerado como una forma de acción
popular orientada a lograr objetivos progresistas. En América Latina, los iniciadores
(Irigoyen), los exponentes clásicos (Cárdenas, Vargas o Perón) y los representantes
tardíos (Echeverría, segundo Perón) de esta corriente auspiciaron distintas formas de
presencia popular poco institucionalizada. Indujeron la incorporación de sectores
excluidos a la actividad política, a través de mecanismos más afines a la movilización
controlada desde el estado, que al voto pasivo de los ciudadanos19.
Este carácter para-institucional constituye el rasgo principal del populismo, que
desenvuelve instancias inorgánicas de asimilación de los sectores marginados por los
mecanismos republicanos. El populismo presenta una gran variedad de símbolos,
liderazgos o estilos y puede adoptar distinto tipo de ideologías, discursos o contenidos.
La preeminencia de la acción informal no es un patrimonio de gobiernos
progresistas o reaccionarios. El mismo tipo de mecanismos ha sido utilizado como canal
de conquistas sociales y como instrumento del atropello patronal. El populismo clásico
de posguerra presentó en América Latina fuertes tintes nacionalistas, pero durante el
reciente período neoliberal asumió rasgos opuestos de subordinación al capital
extranjero.
La presencia de estas dos facetas contrapuestas explica como Perón y Menen (o
Cárdenas y Salinas) pudieron actuar en el seno de una misma tradición política. El
populismo clásico fue un instrumento de industrialización, reivindicación de los
17 Cardoso Fernando Henrique. “El populismo amenaza con regresar a América Latina”. Clarín,
18-6-06. Botana Natalio. “Polémica sobre el populismo”. La Nación, 19-5-06.
18 O¨Donnell Guillermo. “Rendición de cuentas horizontal y nuevas poliarquías”, en Camou
Antonio. Los desafíos de la gobernabilidad, Plaza y Valdez, México, 2001. O´Donnell
Guillermo. Contrapuntos, Paidos, Buenos Aires, 1997. (cap 11 y Prefacio). O´Donnell
Guillermo. “Sobre los tipos y calidades de democracia”. Página 12, 27-2-06.
19 Esta característica es ilustrada por distintos estudios en: Mackinnon María Moira, Petrone
Mario Alberto. “Los complejos de la Cenicienta”. Populismo y neopopulismo en América
Latina, Eudeba, Buenos Aires, 1998.
17
desposeídos, revitalización ideológica del nacionalismo y desplazamiento del poder de
los terratenientes por los industriales. En cambio, el populismo neoliberal de los 90 fue
prohijado por el capital financiero, facilitó la recolonización imperialista y recreó los
prejuicios elitistas de la derecha. Nuevas variedades de este contradictorio fenómeno
tienden a irrumpir en la actualidad, como consecuencia de los fracasos acumulados por
el formalismo constitucional.
En lugar de reconocer este origen los conservadores y socio-liberales condenan
la reaparición del populismo, como un karma que acecha a la región. A veces atribuyen
este resurgimiento a la cultura paternalista que moldeó la colonización ibéricoportuguesa
y en otras oportunidades lo asocian con la incorregible indisciplina de los
latinoamericanos. Consideran que este mal impide reproducir la modernización que
lograron Europa y Estados Unidos. Pero olvidan mencionar en qué medida la
depredación imperialista ha obturado ese calco. Con las anteojeras del republicanismo
resulta muy difícil comprender la lógica del populismo.
LOS PROPÓSITOS DE UNA CAMPAÑA
La derecha solo ataca las vertientes populistas que presentan alguna connotación
igualitarista. Un presidente autoritario es respetado como estadista mientras preserva el
status quo, pero se convierte en un cuestionable caudillo cuándo tolera alguna presencia
de los oprimidos. El presidencialismo enérgico expresa capacidad de mando mientras
favorece a los acaudalados, pero indica personalismo si disgusta a los poderosos.
Todas las andanadas contra el populismo son manifiestamente despectivas.
Desvalorizan adicionalmente un término que nadie utiliza para auto-definir su
alineamiento político. Los conservadores repudian especialmente los “desbordes
populistas” por su potencial familiaridad con la acción de las masas.
La campaña es comandada por el Departamento de Estado con la misma furia
que en otros momentos se motorizó la batalla contra la “amenaza comunista”. Un
tribunal de inquisidores determina qué país merece la condena de prohijar al populismo.
Con este discurso se elaboran las impugnaciones contra los gobiernos hostilizados por
el Pentágono20.
Los neoliberales impulsan esta cruzada para retomar la agenda de librecomercio
y privatizaciones. Cuentan con la estrecha colaboración de los medios de comunicación
y de los pensadores derechistas que denuncian la “epidemia populista” (Edwards), que
genera “despilfarros de los recursos” (Botana), “desalientos de la inversión” (Grondona)
y “regresiones económicas” (Cardoso)21.
La derecha intenta recapturar los espacios ideológicos que ha perdido en
América Latina. Sus pensadores siempre ordenaron la estrategia de las clases
dominantes y continúan reinando en el terreno económico. Pero han quedado
desplazados del campo político y reflotan prejuicios ancestrales para recuperar
autoridad. Tratan de reestablecer un sentido común conservador para promover los
gobiernos reaccionarios y consolidar el giro socio-liberal de los mandatarios de
centroizquierda.
20 Estas operaciones son denunciadas por Borón Atilio. “Guardianes de la democracia”. Página
12, 18-7-05. Borón Atilio. “Perú, Vargas Llosa y la democracia imperial”. Página 12, 5-6-06.
21“El populismo radical se desborda en América Latina” titula el diario La Razón, 8-5-06,
Madrid. Edwards Jorge. “Hay una suerte de contagio populista en América Latina”. La Nación,
29-1-07. Grondona “América”, Botana “Polémica”, Cardoso “El populismo”.
18
Pero este mensaje ignora el caudillismo descarado de los presidentes
conservadores y de muchos mandatarios que son presentados como la antitesis del
populismo chavista. Este manto de silencio recubre especialmente a Lula, que para
gobernar en alianza con los conservadores ha retomado la tradición personalista del
varguismo. Con este fin transformó todas las iniciativas asistenciales en un paquete
manipulable de micro-ayudas (Bolsa de Familias), que le ha permitido recoger el voto
de los más humildes.
También Kirchner ha reconstruido el poder del estado para las clases dominantes
con un manejo caudillista del poder. Con este propósito ha reforzado la conversión del
Justicialismo en una estructura electoral-asistencial, muy distante del viejo peronismo
que movilizaba a la clase obrera. El espectro de pecadores populistas es, por lo tanto,
muy vasto y no encaja fácilmente en la contraposición entre déspotas y republicanos
que difunden los teóricos de la centroizquierda.
El contraste entre meritorios republicanos y repudiables populistas es también
utilizado por algunos autores para sepultar la vieja distinción entre izquierda y derecha,
como principio orientador del análisis político22. Retomando la tesis del “fin de las
ideologías” consideran que ese contrapunto ya no define el carácter progresista o
reaccionario de un gobierno.
Pero república y populismo no sustituyen los conceptos de izquierda y derecha,
para diferenciar los cursos afines a la igualdad social de las medidas favorables a los
privilegios de los opresores. Esta delimitación es imprescindible para distinguir los
intereses sociales en juego en cada conflicto. Es indiscutible que Chávez se ubica la
izquierda de Lula, pero no es fácil determinar cuán populista es la gestión de cada uno.
La dificultad para distinguir una conducta de izquierda de otra derechista es un
defecto que afecta especialmente a los cultores de la Tercera Vía. Estos pensadores
recubren con un lenguaje contemporizador el programa socio-liberal de privatizaciones,
atropellos a los inmigrantes y restricciones a las libertades públicas. En ese universo
conservador todas las diferencias políticas han quedado sepultadas, bajo el peso la única
alternativa posible que señaló Margaret Thatcher. La realidad política actual de América
Latina aporta una refutación contundente de ese mensaje.
ELOGIOS AL POPULISMO
En oposición a la denigración derechista y socialdemócrata ha surgido
últimamente un enfoque que reivindica el concepto de populismo y también el uso de
ese término. Destaca la pertinencia de esta noción para dar cuenta de los mecanismos
que operan en forma paralela a la institucionalidad formal23.
Esta mirada no solo retrata el fenómeno, sino que también aprueba su presencia
como complemento de las carencias republicanas. En lugar de subrayar los aspectos
conflictivos del populismo, ilustra su función compensatoria para cubrir los vacíos
22 En esta sustitución analítica sobresalen Oppenheimer en la derecha y Rojas o Touraine en la
centroizquierda. Oppenheimer Andrés. “La izquierda y la derecha en el siglo XXI”. La Nación,
12-12-06. Rojas “El nuevo”, Touraine “Entre Bachelet”.
23 Laclau Ernesto. “La deriva populista y la centroizquierda latinoamericana”. Nueva Sociedad,
n 205, septiembre-octubre 2006, Buenos Aires. Laclau Ernesto. “Populismo no es un concepto
peyorativo”. Desde Dentro, n 1, septiembre-octubre 2005, Caracas. Laclau Ernesto. “El fervor
populista”. Ñ, 21-5-05.
19
dejados por el sistema constitucional. Rechaza la descalificación derechista y defiende
esa modalidad, como un método para canalizar la representación de los sectores
marginados.
Pero esta aprobación encubre las aristas regimentadoras del populismo y
disuelve el potencial contestatario de las vertientes más cuestionadas por los
conservadores. Justifica el control que ejercen los líderes populistas sobre los oprimidos
y su uso de las instancias informales para imponer frenos a las corrientes radicales del
movimiento social.
La contemporización con el populismo se apoya en una actitud pragmática.
Sugiere avalar su presencia en dónde irrumpe y olvidar su existencia dónde no se
manifiesta. Observa la aparición de esta modalidad política como un curso conveniente
para las naciones de frágil estructura constitucional (Venezuela) o larga tradición parainstitucional
(Argentina, Brasil). Pero estima innecesario su desarrollo en los países con
mayor trayectoria republicana (Chile, Uruguay).
Con esta visión acomodaticia, los mandatarios latinoamericanos no derechistas
son indistintamente reivindicados y quedan borradas las diferencias que separan a los
proyectos en juego. La bendición se extiende por igual a Lula, Bachelet, Kirchner,
Tabaré, Morales y Chávez. La teoría de la “razón populista” aprueba a todos los “líderes
latinoamericanos”, sin separar a la “izquierda moderna de la retardataria”24.
Este planteo pro-populista es el reverso de la diatriba socio-liberal, pero asemeja
lo que debería distinguirse ya que ignora todos los rasgos que diferencian a un gobierno
nacionalista radical de otro centroizquierdista. Diluye las tensiones que oponen a ambos
procesos y contribuye a la política de contención de los mandatarios antiimperialistas
que propician Lula y Kirchner.
Especialmente el presidente argentino adopta una actitud de comprensión hacia
su colega venezolano para atenuar los aspectos revulsivos del proceso bolivariano y
disolver su energía transformadora. El elogio al populismo constituye la expresión
teórica de esta política de neutralización.
EL FUNDAMENTO CLASISTA.
La visión elogiosa no supera la vaguedad de caracterizaciones que siempre ha
rodeado el análisis del populismo. En algunos aspectos incluso incrementa esta
indefinición, al presentarlo como una forma de acción política abierta a cualquier
desenvolvimiento y tendiente por igual a desemboques positivos (democráticos) o
negativos (burocráticos).
Esta aguda indeterminación permite acomodar la evaluación de distintos
acontecimientos a lo que disponga cada autor. Basta resaltar las insuficiencias de un
régimen constitucional para señalar el hueco por dónde emergerá el complemento parainstitucional.
Como siempre hay vacíos a cubrir por esa instancia correctora, el
populismo puede asumir infinitas modalidades y ser juzgado con innumerables criterios.
La visión aprobatoria rescata los ingredientes polémicos del populismo en
oposición a la tesis socio-liberales que sacralizan el consenso, disuelven las tensiones
políticas y postulan el fin de las confrontaciones25. Reivindica su reaparición como una
24 Laclau Ernesto. “La izquierda y no está aislada”. Página 12, 25-4-05, Laclau Ernesto. Las
manos en la masa. Radar. 5-6-05.
25 Laclau, Ernesto. Hegemonía y estrategia socialista: hacia una radicalización de la democracia.
Fondo de Cultura Económica, 1987, Buenos Aires.
20
confirmación de esta oposición entre adversarios, que refuta la creencia neoliberal en
“una sola alternativa posible”.
Pero esta subsistencia de conflictos no se manifiesta necesariamente a través del
populismo. Cualquier acción política es sinónimo de discordia, ya que esta actividad es
inconcebible sin confrontaciones. Recordar estas tensiones contribuye a rehabilitar la
política, pero no a clarificar la naturaleza del populismo.
Los defensores de esta forma de accionar también resaltan su viejo sustento en el
protagonismo del pueblo. Destacan que este conglomerado tiende a cumplir un papel
articulador de los movimientos sociales, a través de una “lógica de equivalencias” que
permite superar la “lógica de las diferencias” (presente en cada agrupamiento sectorial
de mujeres, obreros o minorías raciales). Estiman que el pueblo opera como un nexo de
reconocimiento entre los actores sociales, que facilita su articulación en alianzas y
hegemonías.
Esta reivindicación del pueblo es contrapuesta a la concepción clasista de
marxismo, que subraya la gravitación de las clases sociales en la estructuración de la
acción política. La razón populista está explícitamente construida como una concepción
“pos-marxista” opuesta al “encerramiento clasista”. Pero supone que los sujetos sociales
se enlazan en torno a discursos, estilos y formas de acción, sin considerar los intereses
materiales defendidos por cada sector. Al omitir este sustento no se entiende cuál es el
sostén objetivo de ese ensamble. El análisis de clase es imprescindible porque destaca
estos fundamentos de la lucha social, que la mera reivindicación del pueblo no
esclarece.
El concepto de pueblo arrastra las mismas imprecisiones que afectan al
populismo. ¿Quiénes integran ese conglomerado? ¿Todos los integrantes de la nación o
sus segmentos más empobrecidos? ¿Los capitalistas forman parte de este
aglutinamiento? ¿La clase media y los funcionarios del estado participan de esa
totalidad?
Los viejos populistas oponían el pueblo a los privilegiados, a los magnates y a
los poderosos. Pero nunca definían cuáles eran las clases sociales en conflicto y esta
indeterminación les impedía caracterizar adecuadamente lo que estaba en juego. La
misma vaguedad recrean en la actualidad los teóricos de la “razón populista”. Transitan
nuevamente por un terreno resbaladizo y plagado de contradicciones, aunque sin la
antigua beligerancia hacia el status quo.
La ausencia de caracterizaciones de clase es el gran defecto de los análisis
convencionales del populismo. Esta limitación es muy visible entre los defensores de
esta modalidad, que postulan disolver los antagonismos sociales en la falsa uniformidad
que aporta la entidad de pueblo26.
Explicitar el universo clasista es vital en la actual coyuntura latinoamericana,
porque los distintos cursos en disputa entre neoliberales, neo-desarrollistas y radicales
antiimperialistas expresan intereses de clases opresoras y oprimidas que deben ser
clarificados. Estos planteos apuntalan a su vez proyectos muy diferenciados de
renovación de las plutocracias actuales o de construcción de otro sistema político. Esta
segunda alternativa se discute en América Latina en torno a un concepto decisivo: la
democracia. Desentrañar el significado de esta noción es el próximo desafío de nuestra
reflexión.
22-3-07
26 Es la visión que plantea Casullo en su crítica a “la religión del marxismo, que no vio el
mundo de expectativas del pueblo”. Casullo “Populismo”.
21
BIBLIOGRAFIA
-Aguilar Mora Manuel. “Oaxaca: crisis final del viejo orden”. RSIR 5-11-06.
-Aguinaga Margarita. “Victoria histórica”. RSIR, 30-11-06
-Anderson Perry. “Dictadura y democracia e América Latina”. Democracia y Socialismo. Tierra
del Fuego, Buenos Aires, 1988.
-Antunes Ricardo “O segundo mandato de Lula”. RSIR, 8-12-06
-Borón Atilio. Estado, capitalismo y democracia en América Latina, UBA-CBC, 1997.
-Bruschtein Luis. “Nuevas mayorías”. Página 12, 20-12-2005.
-Campione Daniel. “Degradación democrática, rebelión popular y reconstrucción de
hegemonía”. Argenpress, 29-10-06.
-Cardoso Fernando Enrique. “Lula es un caudillo peronista más que chavista”. La Nación, 6-10-06.
-Dahl Robert. La Poliarquía. Participación y oposición, Tecnos, Madrid, 1971.
-Fraga Rosendo. “Tres corrientes en la región”. La Nación., 17-01-07.
-Gargarella Roberto. “Progresistas eran los de antes”. Sin Permiso, 28-01-07
-Gaudichaud Franck. “El Chile actual y la democracia”. Rebelión, 28-01-07.
-Giddens Anthony. “La izquierda post-socialista”. Clarín-Ñ, 10-2-07.
-Giddens Anthony. “Lo que quedó de la tercera vía”. Página 12,16-10-06.
-Greblo Edoardo. Democracia. Edición Nueva Visión, Buenos Aires, 2002.
-Held David. Modelos de democracia. Alianza, Madrid, 1991.
-Hernández Navarro Luis. “La batalla de Oaxaca” La Jornada 31-10-06
-Kliass Paulo. “Lula: gobierno popular o populista”. Sin Permiso, 15-01-07.
-Krauze Enrique. “Entrevista” La Nación, 10-1-07.
-López Maya Margarita. “Cada quién con sus anteojos”. Aporrea.11-02-07.
-Lozano Wilfredo. “La izquierda latinoamericana en el poder: interrogantes sobre un proceso en
marcha”. Nueva Sociedad n 197, junio 2005, Caracas.
-O´Donnell Guillermo, Schmitter Philippe. Transiciones desde un gobierno autoritario.
Conclusiones tentativas, volumen 4, Paidos, Buenos Aires, 1988.
-Oliveira Francisco de. Entrevista. Wainwright Hilary, Brandford Sue. “En el ojo del huracán”,
2006, Sin Editorial.
-Oppenheimer Andres. “Epidemia de los poderes especiales”. La Nación, 6-2-07
-Osorio Jaime. “Los marxismos y el estado”. Política y estado en el pensamiento moderno,
UAM, México, 2001.
-Petras James, Veltmeyer Henry. Movimientos sociales y poder estatal, Lumen, México, 2005.
-Portantiero Juan Carlos. “La concertación que Kirchner propone es subordinación” Clarín, 1-
10-06.
-Ramírez Gallegos Franklin. “Mucho más que dos izquierdas”. Nueva Sociedad, n 205,
septiembre-octubre 2006, Buenos Aires.
-Richards Donald. “The poverty of democracy in Latin America”. Review of Radical Political
Economics, vol 33, n 2, 2001, New York.
-Rotiman Marcos. “¿Volverán los golpes de estado?”. La Jornada, 11-2-07
-Sojo, Carlos. “La noción de ciudadanía en el debate latinoamericano”. Revista de la CEPAL
76, abril 2002, Santiago de Chile.
-The Economist “Escenas de populismo explícito”, La Nación, 10-12-06
-Therborn Goran. “Introduction”. New Left Review n 107, august 2001.
-Vilas Carlos M. “Gobiernos de izquierda en América Latina: tendencias y experiencias”.
Nueva Sociedad n 197, junio 2005, Caracas.
-Villavicencio Susana. La (im)posible república. Filosofía política contemporánea.
Controversias sobre civilización, imperio y ciudadanía. CLACSO, Buenos Aires, 2003.
-Vouga Claudio. “South of the border: notas sobre la democracia en la América Ibérica”.
Filosofía política contemporánea. Controversias sobre civilización, imperio y ciudadanía.
CLACSO, Buenos Aires, 2003.22

miércoles 28 de marzo de 2007

Las dificultades de la agricultura en África

Umoya
La llegada de productos agrícolas fuertemente subvencionados sobre los mercados mundiales lleva a la miseria a los agricultores locales. Es a esta visión de la agricultura, que se opone el concepto de soberanía alimentaría. No solamente tal práctica constituye una grave injusticia, sino que contribuye al descenso de la producción agraria, al aumento del hambre, creando al mismo tiempo, un paro masivo de millones de personas.

Son muchos los millones de personas en el mundo que tienen grandes dificultades, para conseguir su alimento diario. La agricultura proporciona alimentos suficientes para el consumo mundial. En muchos países esos alimentos sirven para el sustento de la familia. Cuando hay excedente de productos alimentares, se venden o se truecan por otros productos. En muchos países se organiza el almacenamiento de víveres, para que a nadie falte alimento. Pero esto no sucede en todas partes. Mucha gente pasa hambre, tiene pocos alimentos o poco variados.

Si nos vamos a las zonas rurales, a los pueblos de Burkina Faso, constatamos que en general hay alimentos suficientes. Hay abundancia de víveres incluso en el Sahel. En 2004, por ejemplo, había un excedente de cereales de un millón de toneladas. Sin embargo, los campesinos no tienen dinero para medicinas o para enviar a sus hijos a la escuela. La razón es sencilla: Sus productos no se venden. La situación de los productores de arroz del Suru es significativa. Tienen miles de toneladas de arroz en venta. Pero desde hace dos años, no encuentran comerciantes, para comprar su arroz a un precio remunerador. Y dicen que, si se les garantiza el kilo de arroz integral al precio de 120 francos, (656 francos CFA.= 1 euro) podrían duplicar su producción.

Por el momento están sufriendo las consecuencias de las importaciones masivas de arroz partido. Dicho arroz, tiene una vida de 7 a 10 años, y está en venta en el mercado mundial. Sin embargo, hoy las opciones políticas hechas por las instituciones multilaterales, tales como el FMI y la OMC, tienden a proteger a la industria y a los grandes distribuidores agro-alimentarios del Norte y del Sur y a destruir los medios de subsistencia de la agricultura familiar, controlando todo el ciclo alimentario. Es decir: El equipamiento agrario, el desarrollo de los cultivos, la distribución, la trasformación y la venta de los alimentos. La llegada de productos agrarios fuertemente subvencionados sobre los mercados mundiales --África sufre de esta política--, lleva a la ruina a los agricultores locales. Es a esta visión de la agricultura, que se opone el concepto de soberanía alimentaría. No solamente tal práctica constituye una grave injusticia, sino que contribuye al descenso de la producción agraria, al aumento del hambre, creando al mismo tiempo, un paro masivo de millones de personas. La soberanía alimentaría reclama el derecho de los pueblos a protegerse contra el \"dumping\", mediante tasas protectoras, para conservar la capacidad de recibir precios remuneradores por sus productos y a permanecer dueños de su forma de vida. El derecho a la Alimentación está reconocido como uno de los Derechos Humanos Fundamentales. Los agricultores quieren, también, que se tenga en cuenta el principio de sostenibilidad ecológica: El actual sistema de monocultivos industriales es eficaz y rentable económicamente. Sin embargo, para el medio-ambiente es un desastre. La biodiversidad y el valor nutritivo de la alimentación se reducen. La destrucción del medio-ambiente por los beneficios financieros entraña la pérdida de riquezas animales y vegetales para las generaciones futuras, que sufrirán las consecuencias de nuestra manera de obrar. Sin embargo la soberanía alimentaría favorece la producción de alimentos por medio de métodos naturales.

Via Campesina, por ejemplo, afirma la necesidad de definir para cada país las políticas agrícolas, que mejor se adapten a su contexto socio-económico, siempre que no perjudiquen a las poblaciones de países terceros. La soberanía alimentaría considera, que su papel principal es el de dar de comer a sus conciudadanos. Para ello pide el desarrollo y la protección de sus mercados, con la posibilidad de poner las tarifas arancelarias protectoras más necesarias. La soberanía alimentaría trabaja por el desarrollo y la protección de una agricultura familiar, que proteja el empleo de los agricultores y los recursos naturales, como los suelos, la tierra, la biodiversidad y los espacios naturales protegidos '

martes 27 de marzo de 2007

Revolução Cultural



Ademar Bogo

Surgiu nos últimos tempos a idéia de que todos somos culpados pelos males que estão acontecendo em nosso país, por isso devemos nos indignar e reagir para que a mentira não passe ser verdade.
Nós vamos dizer o seguinte: não somos culpados pelas relações sociais que existem. Não fomos nós que deformamos os conceitos, não fomos nós que deformamos os métodos, não fomos nós que deformamos os valores. Somos produto de uma sociedade que nos entregou um país com determinados problemas e com características que nos deixa muito preocupados.
Portanto, tudo isso se constitui na herança que recebemos. Tem coisas boas, mas também tem coisas que não prestam. Mas não somos culpados pela produção dessa herança. Então precisamos entender que de agora em diante, ao mesmo tempo que estamos construindo a sociedade, estamos construindo a nós mesmos. E por isso vamos construir uma sociedade diferente, vamos construir seres humanos diferentes.
Por isso é que não vai haver distinção entre: revolução política e social e revolução cultural, porque a revolução social e política transforma a realidade econômica, política e social e a revolução cultural transforma o ser humano.
É isto que vamos combinar: as duas coisas, e certamente vocês serão torturados nos próximos anos. Serão torturados por uma tarefa muito difícil de se realizar, não será fácil realizar esta tarefa, mas será para sempre corajosa e mérito de vocês.
Será para àqueles, que tivemos a coragem de entrar para o Movimento, um momento histórico significativo para plantar as idéias e transformá-las em valores. E é por isso que vocês terão a responsabilidade de nos ajudar a dar continuidade a essa grande obra da construção de uma sociedade melhor.
Como ponto de partida, apresento a vocês quatro mentiras do imperialismo norte-americano e da burguesia brasileira, que tem tentando mostrar para gente, que o nossos jovens tem acreditado e acreditado porque não conhecem as verdadeiras intenções dos criadores deste mundo de fantasias.
1o – O conto do falso sentimento.
Eu vou apresentar uma imagem para vocês, talvez um pouco erótica, como vocês são jovens vão entender facilmente.
Quando o nosso pai e a nossa mãe se encontraram e foram em busca do prazer pessoal, eles derramaram um no outro milhares de espermas. Um destes milhares foi você. Então nesse mundo de fantasia ou de prazer, havia uma possibilidade de vida e uma possibilidade de morte, porque venceu um e os demais espermas foram derrotados, porque não encontraram um lugar onde pudessem fecundar a sua energia e por isso tiveram um momento temporário de prazer, e num momento seguinte morreram porque tinham a única possibilidade que era a de morrer.
O imperialismo e a classe dominante brasileira, têm procurado fazer isso com a nossa juventude nas últimas duas décadas. Dizem-nos que temos de sair para o mundo e competir porque é no mundo que nós vamos encontrar prazer, encontrar diversão, que podemos vencer, e que venceremos se tivermos competência individual.
Mas como vamos vencer se eles já estabelecem as normas de que vai vencer um só? E geralmente quem vence é um filho da mesma classe que tem boas condições! Todos saem a procura de uma vida melhor, nas cidades, procuramos uma vida sempre mais fácil. Na verdade, nós estamos indo à procura da morte porque a nossa juventude não tem encontrado solução nenhuma para resolver os problemas atuais.
Então nós somos aqueles espermas que caíram naquele mundo de fantasia e morreram, e só se salvaram aqueles que tiveram a oportunidade de entrar na universidade, aqueles que tiveram a possibilidade de estudar no exterior e que voltam para cá para assumir o comando de nosso país. E a nossa juventude, a nossa grande massa de jovens, se diverte, dança e esperneiam abraçados neste mundo de fantasia que nada de concreto apresenta.
Esta falsa idéia, este falso sentimento que nós dentro do capitalismo podemos vencer e que dentro do capitalismo teremos vida melhor, é mentira.
Não queremos vida melhor para alguns no capitalismo! Não há espaço para os filhos dos pobres na mesa dos ricos no capitalismo. Na mesa dos ricos só tem espaço para os filhos deles. Nós não podemos ocupar aquele espaço. Então vejam como é perversa essa idéia e como é perverso e maldoso este mundo de fantasias que a classe dominante mostrou para nós, que passa para a gente através da grande imprensa.
Nós queremos uma sociedade melhor, queremos ser jovens autênticos, mas temos que sair dessa idéia. Essa idéia de diversão, essa idéia de prazer fácil, esse mundo de fantasias em que não podemos construir nossos castelos. Aí não haverá espaço para a gente. Então precisamos buscar a alternativa diferente, e para buscar a alternativa diferente temos que começar a ser diferentes.
Precisamos mudar para que outros jovens acreditem que é possível mudar. Temos a possibilidade de mudar porque já construímos parte da nossa história através do nosso próprio esforço, e construímos nossa história de forma diferente.
Ou seja, o diferente para nós deve representar o contrário do que está acontecendo, quando se está deixando para trás seres humanos que estão morrendo por falta de oportunidade. Por isso, nosso sentimento deve ser verdadeiro, nosso sentimento deve se voltar para as pessoas e não para as coisas que só servem para alguns e que jamais poderemos construir para todos.
Nós temos que voltar nossos sentimentos para as pessoas, para que elas, junto com agente, possam ajudar a construir esta alternativa.
Vivemos em um mundo de fantasias e por isso não nos conhecemos. Nos encontramos e não nos conhecemos. Nos abraçamos e não sabemos a nossa identidade. E é isso que vai faz com que não tenhamos vontade de lutar.
2o – O conto do pássaro cego
Existe em nosso país, no nordeste, um pássaro que chama Assum Preto, tem até música sobre ele. Os companheiros desta região sabem. E tem uma perversidade na região, que certas pessoas descobriram, que furando os dois olhos do pássaro, ele canta mais e mais bonito. Eles pegam o pássaro, o cegam, para que ele cante melhor E esse pássaro fica na gaiola, canta mais bonito e alegra as pessoas que ficam ao redor, porque acham que ele está se divertindo.
A mesma imagem do pássaro cego, a classe dominante tem com a gente. A classe dominante procurou cegar a nossa juventude, dizendo que ela pode se alegrar se ela não enxergar aquilo que significa transformação, ela canta mais bonito se estiver alienada. E ela pode se divertir nos rodeios, nas discotecas, nos shopping centers... Será uma juventude mais alegre do que essa juventude lutadora.
E, a nossa juventude brasileira, perdeu a vontade de lutar. A nossa juventude brasileira perdeu a vontade, perdeu o horizonte de ser guerrilheira. Os nossos pais há 20 anos atrás falavam de guerrilha e tinham seu exemplo nos lutadores das montanhas. A nossa juventude perdeu a vontade de subir a montanha porque a burguesia cegou seus olhos, não deixam a gente enxergar o horizonte. E a gente pensa que está fazendo coisas bonitas, coisas alegres e na verdade estamos cantando para agradar a classe dominante, obedientemente através dos nossos gestos e de nossos comportamentos.
Os nossos pais falavam em revolução, porque os milhares de jovens do tempo de nossos pais eram revolucionários e a nossa juventude brasileira não fala mais em revolução, não tem mais um ideal de revolucionário.
A nossa juventude do passado falava em cidadão, falava em povo, porque tinha vontade de construir uma nação; e é por isso que nossos pais, parentes de nossos pais e jovens da idade de nossos pais, morreram assassinados pela repressão, porque eles acreditaram que era possível acreditar, e nós não conseguimos aprender isso porque fomos cegados por esta fumaça, por esta ilusão de que o país precisa ser construído apenas por uma parte do povo.
Não é possível construir uma sociedade só com uma parte do povo. É preciso que todo o povo se empenhe, porque cada um deve sentir que está construindo esta história.
Portanto, não somos nós que vamos concordar com esta idéia de que a minoria poderá construir nosso país e que a minoria poderá coordenar o país e assim fazer com que as pessoas sejam felizes.
Então, se a nossa juventude esqueceu as montanhas e as selvas, a nossa juventude acreditou que haveriam outras montanhas para ser ocupadas, mas foi enganada e ocupou as montanhas do vídeo-game, ela ocupou as montanhas das discotecas e ela ocupou também a montanhas do lixo. Lixo real, nas cidades e o lixo cultural que a elite produz e faz com que a gente acredite que lixo sirva como momentos de diversão para nós.
Vejam bem, os nossos pais subiam as montanhas para serem guerrilheiros e nós descemos as montanhas porque não acreditamos e ficamos cegos. Então, neste conto de que ficando cego a gente canta melhor, não podemos acreditar! O canto do pássaro cego pode ser bonito, mas pode ser um canto de dor. Como os homens não sabem conversar com os pássaros, não sabem se o Assum Preto está cantando de alegria ou está cantando de tristeza.
Então, temos que cantar, temos que nos alegrar, mas com os olhos de nossa consciência abertos para que possamos enxergar porque é que a gente canta, e ter consciência das palavras que pronunciamos nos cantos. Ter consciência da melodia que a gente produz, e é isso que vai fazer a beleza da nossa revolução. Nós não faremos uma revolução com tristeza, e também não faremos uma revolução com cegueira. A cegueira da consciência faz parte da deficiência do ser humano, faz parte da ignorância do ser humano e quando essa cegueira é proposital, ela é muito mais perversa, e nós, portanto, não podemos acreditar que esse seja um bom caminho.
3o – O conto do Golias e do Davi.
Eles falaram para nós, e muitos falam hoje para os militantes do MST: companheiros lutadores, vocês que são jovens ainda, vocês, não cometam os erros que cometemos no passado, porque tentamos enfrentar o imperialismo e não tínhamos força para combatê-lo, pois o imperialismo é muito forte e vocês não devem lutar pelo poder da sociedade, porque o poder é uma coisa muito difícil de se alcançar. É melhor vocês continuarem lutando pela reforma agrária. É melhor vocês continuarem lutando por terra, que é muito mais fácil e é muito mais vantajoso para vocês. Pretendem mostrar que ainda existe um Golias difícil de ser derrotado, que ele é grande, ele é forte e que nós como pequenos Davis, não podemos arriscar nem se quer passar por perto.
Ora, companheiros e companheiras. Se a gente acreditasse que a força dos opressores fosse eterna, nunca teríamos levantado a cabeça! Se nós tivéssemos acreditado que o latifúndio é forte, é prepotente e usa armas, nós nunca teríamos saído de casa! Os pais de vocês não teriam arriscado a vida deles nem teriam arriscado a vida de vocês, quando eram ainda crianças para levá-los a ocupar a terra.
Não, nós não somos pequenos Davis! Nós somos pequenos, mas temos em nós o germe da força que vai tornar-nos grandes. E os grandes, são grandes apenas como motivo para a gente lutar para derrotá-los. Portanto, a prepotência dos países ricos que dizem ser de primeiro mundo, e que nós somos do terceiro mundo, é mentira.
Nós também somos do “primeiro” mundo, porque o mundo que nós vivemos é esse aqui e nós não queremos nem o segundo nem o terceiro mundo. Nós queremos ser o primeiro mundo que o nosso é, nós não queremos sair desta pátria, deste solo que é nosso e aqui nós vamos construir para os nossos descendentes um país melhor.
Esse é o primeiro mundo que a juventude está encontrando, e nós não encontraremos outro, a não ser se a gente desanimar e migrar para outros países, achando que lá está a fartura e aqui só tem a miséria, aqui também tem riqueza! Aqui nós podemos construir os nossos bens, as nossas farturas, construir as nossas riquezas, construir os nossos valores e construir a nós mesmos.
Portanto, não podemos acreditar que dólar significa bem estar, e daí a gente migrar pensando que vai buscar dólar para ter uma vida melhor! Os gigantes estão com fome, e nós não podemos servir de alimento para o gigantes! Nós vamos resistir! Nós vamos derrubar os gigantes com nossas forças, com nossas práticas, e é isso que vai significar fazer uma revolução.
Então, é preciso acreditar na derrota do gigante! É preciso acreditar na derrota da força, porque a força quem derrota é a inteligência. Nós vamos derrotar a força porque somos inteligentes! Nós somos capazes e é isso que vai fazer com que a gente derrote os inimigos. Então vejam, que há uma possibilidade histórica de fazer com que o Golias seja derrotado, porque ele sempre acreditou que seria vitorioso . E nos, dizem que somos derrotados, mas não somos, nós somos vitoriosos! Este encontro já demonstra a vitória que nós conseguimos.
Somos produto da vitória que nossos pais já acumularam. Então, se nós tivemos a capacidade de derrotar o latifúndio brasileiro, nós teremos também a capacidade de derrotar o latifúndio que é o imperialismo e é a classe dominante desse país.
4o –O conto de que somos todos iguais.
Nós não somos todos iguais, desculpem dizer isso a vocês. Nós somos diferentes, nós não queremos ser iguais àqueles que destróem o nosso país. Nós somos diferentes! Eles dizem que todos temos os mesmos direitos, nós não queremos ter os mesmos direitos da classe dominante! Não queremos dominar ninguém, nós não queremos explorar ninguém, nós não queremos devastar este país, nós queremos reconstruir este país, então somos diferentes! Nós temos idéias diferentes e nós queremos ser diferentes deles que não acreditam na possibilidade de fazer coisas diferentes.
Lembro-me de uma história ilustrativa para recuperar esta idéia do diferente. Num certo tempo, num determinado lugar, havia um senhor, que saiu à rua com seu filho, e este tinha uma deficiência física, em que um pé era maior que o outro. E esse senhor preocupado porque tinha que calçar o filho, comprava sempre dois pares de sapato. Dois pares de sapatos iguais, porém com números diferentes. E ele aproveitava os dois pés que davam certo no menino e jogava fora os outros dois que não serviam.
Mas, ao sair a rua, todas as pessoas o alertavam, que um sapato era maior que o outro, e todo mundo o chamava a atenção, dizendo que o homem tinha calçado o menino com sapatos de números diferentes. E um dia piorou ainda mais, porque ele foi comprar o sapato e não encontrou dois pares da mesma cor.
Então comprou um par de uma cor, e outro par de outra cor, maior, para poder calçar o filho. E saiu na rua com o filho e os dois sapatos diferentes. E aí é que ele sofreu muito mais, porque todo mundo apontando-lhe o dedo: “olha o senhor se enganou, calçou o menino com dois sapatos diferentes, porque são de cores diferentes”. Ele ficou incomodado com aquele negócio, porque ninguém conseguia enxergar que o menino também tinha os pés diferentes.
Sentou-se em uma praça, e começou olhar ao seu redor, e viu que ali tinha meninos descalços e ninguém dava importância, e tinha meninos calçados e ninguém dava importância. E ele descobriu o valor de ser diferente. Ele descobriu que o diferente é o que chama a atenção, o diferente é que é revolucionário e não os iguais porque são os iguais que causam a alienação.
O que segue o outro inconscientemente significa alienação, e então ele descobriu o valor da questão extraordinária. O diferente é extraordinário, e nós somos extraordinários se acreditarmos nesta capacidade.
Agora, porque é que não há o extraordinário no meio da juventude? É porque nós acreditamos que precisamos ser iguais aos outros, nós acreditamos nos mesmos valores que a classe dominante divulga.
A nossa juventude acredita que as mesmas diversões das classes dominantes são as mesmas diversões dos pobres, e os pobres nunca conseguem se divertir com os instrumentos da classe dominante.
Então, precisamos criar esta possibilidade de ser diferente! E precisamos impor a questão diferente para criar um país diferente. E é a revolução cultural que precisa ser implantada. É a gente ter a coragem de sair na rua com o “sapato” de duas cores, e quem questionar a gente ter a capacidade de explicar que nós saímos com “sapatos” diferentes porque queremos ser diferentes daqueles que saem com sapatos iguais e querem nos explorar fazendo com que sejamos com tantas diferenças, todos iguais..
Nós queremos construir uma pátria que seja o espelho de nossa criatividade e não a cópia de um país prepotente que chega aqui e determina até quando é que tem que mudar o horário de inverno e de verão, porque vai gastar muita energia elétrica e eles vão ter muito prejuízo.
Nós precisamos acreditar que em nosso país podemos fazer um plano econômico diferente, que não pode ser cópia daquele que o FMI vem impor aqui e a gente fica quieto.
Nós precisamos implantar em nosso país salários dignos, e não salários que sejam convenientes para a classe dominante, porque senão “vai criar problema na previdência” e nas empresas.
Nós não queremos que as empresas quebrem, mas que nosso povo coma, que nosso povo seja feliz e busque por conta própria, alternativas de trabalho. Se nós dependermos da classe dominante, seremos sempre iguais na ignorância e sempre iguais na pobreza.
Então companheiros, precisamos fazer o extraordinário em nosso meio. Nós precisamos deixar de ser obedientes, deixar de acreditar que as opiniões são verdades, que os erros são valores.
Não, eles não são valores, eles são uma deturpação que contrariam a idéia de sociedade que queremos criar. Então isso depende da gente querer fazer. Depende da gente querer acreditar. Caso contrário seremos engolidos e seremos derrotados, e a nossa geração não terá o prazer de passar para a próxima geração, o orgulho de ter vencido pelo menos uma parte da estrada que começamos a caminhar.
Só aqueles que caminham tem a capacidade de ser diferente. Os que ficam parados são iguais, porque os que ficam parados não tem gestos, os que caminham tem gestos, tem movimentos e se diferenciam justamente por esta capacidade que têm em caminhar.
Portanto, se temos esta responsabilidade, precisamos discutir o que vai significar esta questão da revolução cultural e fazer esta transformação de nosso jeito.
Muita gente pensa que cultura é alguém pegar o violão, vir aqui na frente, alegrar os outros, bater palmas e é a cultura. Outros pensam, que a cultura também é a escrita, a poesia e o teatro.
Outros acrescentam ainda a pintura, acrescentam alguns hábitos, e reduzem o conceito de cultura, achando que nas pequenas partes estão definindo a totalidade das coisas.
Não, isso não é a cultura, isso é uma parte que compõe a nossa cultura. Nós temos como definição de cultura, tudo aquilo que fazemos e sentimos para produzir a nossa existência. Então, se tudo o que fazemos é cultura, logo, produzir é cultura. Se sentir significa cultura, emoção também faz parte da cultura, sonhar faz parte da cultura, amar faz parte da cultura. Então não é só música, poesia e teatro que fazem parte da cultura.
Tudo o que a gente faz, é parte de nossa cultura, da nossa existência, e portanto companheiros, lutar pelo poder também faz parte de nossa cultura. Então, vamos falar de cultura num conceito amplo e não podemos dizer que: vamos fazer uma revolução nas músicas, mas não vamos fazer uma revolução na forma de organizar o movimento. Vamos fazer uma revolução na poesia, mas não vamos fazer uma revolução na forma de produzir nos nossos assentamentos. Vamos fazer uma revolução na escrita, mas não vamos fazer uma revolução nos valores, porque uma revolução em alguns aspectos não significa uma revolução política. Não existe uma coisa sem outra.
Nós temos que fazer as duas ao mesmo tempo. Porque é que vamos discutir a revolução cultural, então? É porque já começamos a fazer a revolução política. É porque já fazem 15 anos que estamos fazendo uma revolução neste país, Estamos derrotando o latifúndio e construindo uma nova forma de produção no campo. Isto é, para organizar melhor esta revolução política, é que nós temos que discutir a revolução cultural, a revolução das idéias, a revolução que vai dar mais vontade a esta revolução também.
Portanto, temos que revolucionar tudo o que é visível e também aquilo que não é invisível. Vocês acreditam nesta possibilidade da gente fazer uma revolução naquilo que é invisível? Se vocês não acreditam nisso, nós temos que parar a nossa discussão porque ainda não entendemos que a realidade é material , ela é prática, ela tem peso, ela tem medidas, mas ela também tem uma parte invisível, que a gente não toca, mas existe.
Esta parte invisível é a parte da energia interna que tem na matéria, na força interna que tem em cada um de nós. Vocês já sentiram saudade? E vocês conseguem tocar na saudade? E ela existe ou não existe? É só vocês ficarem mais uma semana aqui que vocês vão ver o que é sentir saudades. Aí vocês vão ver que ela existe, não é? Vocês já sentiram paixão? E vocês conseguem tocar na paixão? Dá para medir qual é o tamanho da paixão de cada um de nós? Ninguém sabe. Ela é invisível, mas ela existe.
Então vejam, companheiros, nós temos a responsabilidade de pensar nas duas coisas. Diz que nesta semana vocês estavam falando muito de tesão aqui. É, vocês acham que tesão existe? E qual é o tamanho do tesão? Ninguém sabe o tamanho, mas existe porque a gente sente, então é preciso revolucionar as coisas.
É por isso que é preciso revolucionar muitas formas de luta. Muitos modelos de sociedade não deram certo porque as pessoas acreditaram que era só transformar a economia e estaria feita a revolução!
Mas a economia não transforma o invisível! O invisível quem transforma é a capacidade da gente entender que a subjetividade existe, mesmo que não se possa tocar, e é isso que nós vamos fazer.
Portanto eu apresento a vocês, em sete tópicos muito rápidos, o que é que nós temos que revolucionar:
- Primeiro: Nossa vontade.
Nós temos que revolucionar a nossa vontade de mexer nas coisas que são muitas vezes sagradas, intocáveis, impossíveis. É preciso ter vontade de sair de casa para gente poder conhecer a estrada.
É preciso sair de casa para poder fazer a luta, para construir um universo maior do que este que existe dentro da nossa casa. Então, vontade de fazer as coisas é o que vai diferenciar nós das pessoas que estão acomodadas.
Nós temos que ter a vontade de fazer e desenvolver. E é isso que vai fazer o jovem do MST ser reconhecido entre milhares de jovens na sociedade porque este tem vontade e aquele outro não tem. Este quer aprender, aquele não quer. Este quer lutar, aquele não quer. Este quer se desenvolver como ser humano e aquele não quer.
Nós precisamos despertar esta vontade que existe dentro de nós. É preciso dar liberdade a esta vontade, é preciso acreditar que ela existe, é preciso alimentar esta vontade para que ela não morra, para que ela não seja desacreditada. Então, vejam que nós temos uma grande responsabilidade com nós mesmos.
É a primeira responsabilidade para se pensar em uma revolução. É acreditar nesta vontade interna que cada um de nós tem, o poder de sentir e se desenvolver. Se o nosso comandante Che Guevara não tivesse a vontade de ser guerrilheiro, nunca teria saído da Argentina, nunca teria ido para Cuba, para Bolívia, nunca teria morrido na Bolívia acreditando que poderia ter feito a revolução.
Então, nós temos que ter a vontade de subir as montanhas de todos os tipos. Nós temos que ter a vontade de buscar alternativas que tragam coisas diferentes, que tragam o extraordinário em nossos assentamentos e isso nós temos condições de fazer, só depende da gente. Portanto, acreditem que existe entre nós essa possibilidade de desenvolver a vontade.
Segundo: A auto-estima
O que é a auto-estima? É eu acreditar em mim mesmo. Acreditar na capacidade que o ser humano tem de ser construtor, que tem a possibilidade de ser criador. E nós somos filhos, imagem e semelhança do criador. A gente não sabe o poder que tem.
Vocês acreditam que nós somos a imagem e semelhança do criador? Acreditam? Vocês acreditam que são capazes de fazer gente? Acreditam? Claro que acreditam porque vocês podem fazer filhos. E os filhos não são a imagem e semelhança de vocês? Então se comprova que nós temos a mesma capacidade do primeiro criador que criou a gente. Então nós somos verdadeiros deuses com capacidade de recriar à imagem e semelhança as obras que já foram criadas no passado.
Acreditar nisto é auto-estima. Sou importante, eu sou capaz, eu tenho poder de fazer as coisas. E porque é que eu fico de braços cruzados e de olhos fechados se eu tenho todo este poder?
Eu posso criar o mundo novo, um mundo diferente e porque é que eu não faço este mundo diferente? Nós imaginamos que somos inferiores, que o jovem americano é melhor do que nós. Nós imaginamos que a cultura norte americana é superior à nossa. E tem muito babaca comprando CD dos cantores americanos e não tem coragem de comprar os CDs dos nossos cantadores, do nosso Zé Cláudio, do nosso Zé Pinto e de tantos outros.
Nós precisamos acreditar sabem no quê? Que os americanos podem saber colocar um foguete lá no espaço, mas a juventude americana não sabe tocar um berimbau! Eles podem fazer navios que servem para aterrissar aviões, mas não conseguem preparar um chimarrão para a gente tomar coletivamente.
Quem são eles para serem melhor que nós? Nós somos muito superiores a eles! Eles não sabem amar, porque são gerações deformadas. Eles vem para o Brasil procurar nossos jovens e nossas moças para casar porque os jovens e as moças deles são mais feias do que as nossas. Nós somos o povo mais bonito da terra!
E por que não acreditamos em nossa beleza? Por que não acreditamos em nossa capacidade? Os nossos cientistas brasileiros não deveriam querer botar foguetes no espaço com tecnologia dos EUA. Eles chamam de Nave Espacial. No Brasil, já se sai derrotados, o nosso foguete se chama Saci. A gente não sabe se é porque querem que seja inferior, ou se tem uma perna só. Só sobe mil metros, tem que explodir porque subiu torto.
Então vejam o que é humilhação de um povo onde o imperialismo determina o que se deve pensar, o que é que a gente tem que comer. Nós não podemos ser tão inferiores assim, para acreditar que eles são maiores do que nós! Então temos que resgatar esta auto-estima, o poder da nossa juventude brasileira.
Os Estados Unidos tem suas diversões, mas não tem o carnaval que a gente se diverte ao mesmo tempo no Brasil inteiro fazendo as mesmas coisas. Por que é que a gente não valoriza aquilo que temos em nossa terra? Porque é que a gente não valoriza o feijão e o arroz que a gente é capaz de produzir e o alface saboroso que a gente planta? A nossa feijoada que os escravos inventaram que é o prato de melhor sabor existente em algumas regiões de nosso país. A nossa polenta no sul do país, que nós conseguimos inovar e mostrar que ela pode ser diferente!
A capacidade da gente criar o nosso vestuário, de criar nossos alimentos sem comprar os enlatados, os “envidrados”, os plastificados. Então gente, se não tivermos esta capacidade de resgatar a nossa auto-estima, nós seremos mais uma geração derrotada. Resgatando a auto-estima, começaremos a ser vitoriosos.
O jovem precisa acreditar que ele tem o tempo dele, uma potencialidade enorme de condições para criar. Ai fala, eu não estudei, eu não tenho capacidade, eu não fui à universidade por isso eu não posso acreditar que tenho capacidade. Ora, a revolução não se produz dentro das universidades. A universidade é uma ajuda para fazer a revolução, mas ela não é tudo! A revolução acontece no movimento diário que a gente faz. E movimento diário não precisa de muita teoria para fazer. A teoria vem explicar este movimento. E nós, quantos movimentos úteis e inúteis fazemos todo dia? Então é preciso dar utilidade a esta força para que não se perca.
Terceiro: Nossa capacidade de imaginar.
Quando éramos criança, imaginávamos que quando chegássemos a determinada idade, na adolescência e na juventude, iríamos fazer determinadas coisas. Tirar carteira de motorista, para um dia ver se sobra uma vaga no carro de alguém para poder dirigir. Sonhávamos com passeios, com cigarros, portanto, imaginávamos algo diferente.
Quando chegamos à juventude, começamos a perder a capacidade de imaginar e não conseguimos mais imaginar o que será a nossa vida de adulto, como será nossa vida na velhice.
Portanto, um povo que perdeu a capacidade de imaginar é um povo derrotado antes de envelhecer. E nós precisamos desenvolver em nós a capacidade da imaginação, nós falamos em socialismo e não podemos imaginar que modelo de sociedade é o socialismo! E é por isso que a gente não consegue construí-lo. Nós falamos em Reforma Agrária e não conseguimos imaginar um modelo de assentamento que seja adequado às nossas condições locais e regionais.
Perdemos a capacidade de imaginar, de sonhar, e isso é muito perverso porque a geração seguinte não terá em quem se apoiar, se encostar para desenvolver a sua própria existência. Então nós precisamos acreditar nesta possibilidade! Precisamos imaginar, mesmo que sejam “besteiras”, mas a gente tem que imaginar para que nossas idéias floresçam. É preciso imaginar que em um assentamento dá para fazer uma casa diferente do que esta que o Incra impõe para a gente, que tem apenas 42 metros quadrados e que a gente deita no quarto e o pé tem que ficar na sala porque não cabe no quarto o corpo todo.
A nossa casa tem que ser do tamanho de nossa vontade de tê-la, desenhada por nossa imaginação. Se não dá para fazer de uma vez só, a gente faz em duas, em três vezes, e vai emendando até ter uma sala grande que possa caber toda a família e nossos convidados. Nós precisamos imaginar um jardim ao redor da nossa casa e nós produzirmos este jardim do jeito que o imaginarmos.
Precisamos imaginar a nossa lavoura, os nossos animais para que sejam do jeito que a gente imaginou. E precisamos imaginar a nossa noiva, o nosso noivo, quando a gente decidir casar. Eu quero uma loira, eu quero uma morena, eu quero uma assim... e a gente vai procurar, e a gente encontra. Você sabe que encontra. Casamento é igual parafuso, existe uma porca que dá certo para cada um, porque um foi feito para o outro. Então existem duas peças que se combinam, é só procurar que a gente encontra. É preciso imaginar primeiro o que a gente vai procurar.
Tem gente que casa, passa um ano e se arrepende. Ih, olha que trombolho que foi se encostar em mim. Que miséria que me aconteceu! Porque você não imaginou a possibilidade de ter de fato uma companheira, um companheiro que fosse aquilo que seus sonhos diziam. E aí vem a separação e aí vem uma série de problemas.
Então gente, nós não temos tempo. A história não vai dar chance para fazermos duas vezes a mesma coisa. Ela vai dar chance para fazer uma vez só, no máximo nos deixará aperfeiçoar o que fizemos, mas não dará tempo de desmanchar e construir de novo.
Não existirá duas possibilidades de começar outro MST no Brasil. Se este for derrotado, vai nascer outro com outras características, mas igualzinho a este não nasce mais. Então tem que imaginar que esse nunca vai ser derrotado, que nós temos a capacidade de construí-lo melhor ainda do que ele já é.
Vejam que uma revolução cultural significa muito mais preocupação do que a gente está tendo. Pode ser que a gente vá dormir menos, sofrer mais, vai ter menos prazer nessa revolução, vai ter dor, vai ter sangue, vai ter sofrimento, mas sem isso não vai ter vida, porque a vida nasce justamente deste sofrimento.
Quarto: A indignação. Revolucionar a indignação. Um cara indignado é um cara aceso, é um cara elétrico. Ele está pronto para atacar. Quem não tem indignação é um cara acomodado; é um jovem desmoralizado, derrotado. A indignação é o nosso combustível para fazer as coisas acontecerem. E nós temos que ter uma indignação para as coisas que acontecem errado aqui e lá fora.
Muitas vezes a gente vê que lá no Oriente Médio está tendo uma guerra e que lá o imperialismo está derrotando o povo e aí a gente diz: eu não tenho nada a ver com aquilo. E na verdade a gente pensa que está tranqüilo porque o monstro está virado de costas para nós. Mas hoje ele está virado de costas e tentando comer o que tem de bom lá. Amanhã ele vai virar para cá e nós é que vamos ser comidos.
Então, a indignação não tem divisão geográfica. Nós temos que senti-la sem ter fronteiras. Nós temos que sentir indignação quando os EUA procura asfixiar Cuba, dizendo que é um país que precisa ser derrotado porque lá tem um regime que não se adapta aos valores do capitalismo.
E nós temos que ter indignação e orgulho ao mesmo tempo, porque quanto mais os EUA maltrata Cuba, mais ela resiste. E vejam o que Cuba fez. Nós que somos conscientes defensores de Cuba. Eles tem uma crise econômica, deficiência de produção, deficiência de alimentação e quando nós esperávamos que Cuba viesse para cá e pedisse socorro para a gente, para que enviássemos alimentos para lá, sementes, ferramentas, papel higiênico, canetas, cadernos, eles vieram para cá e disseram claramente o que queriam de nós. E sabe o que é que eles disseram para nós? Nós queremos jovens filhos de assentados para formar médicos, para voltar para cá e fazer a revolução na medicina deste país. E nós já mandamos 15 jovens no ano passado, quando comemorávamos 15 anos da criação do MST, e esse ano, estão saindo agora em março, mais 15 jovens para estudarem medicina lá. E vocês sabem quanto custará para nós cada jovem para formar-se médico em Cuba? A passagem para sair daqui e desembarcar na capital de Cuba. E eles vão dar comida, vão dar estudo e ainda vão dar um salário para nossos jovens poderem comprar objetos de uso pessoal.
Quem é os EUA para falar que Cuba não tem valores? Quem é o imperialismo para dizer que não existe solidariedade entre os povos, que esse valor morreu? Nós precisamos acreditar que esses valores estão muito vivos e que as pessoas no sacrifício ainda tem a coragem de levantar a cabeça e dizer: nós podemos ajudar os outros povos que tem as mesmas dificuldades que a gente.
E porque é que nós não temos a capacidade de fazer isso em nosso país? De salvar as crianças que estão morrendo na rua? Se temos a capacidade de salvar as crianças que estão morrendo na agricultura? Porque é que nós não temos a capacidade de orientar a juventude urbana, se temos a capacidade de orientar os jovens do campo? Porque é que nós não temos a capacidade de alimentar o sonho da mulher urbana, se nós estamos alimentando o sonho de libertação da mulher do campo?
Então, vejam que uma revolução significa justamente encontrar as possibilidades de se indignar contra tudo o que está errado e de colocar no lugar coisas que sejam referência. Então eu acho que Cuba vai passar para a história como a referência mais bela do desenvolvimento de valores que existiu em todo este milênio.
Enquanto não criarmos nossa referência aqui, Cuba continuará sendo a referência para o próximo milênio. No dia em que nós criarmos pensando em ser Cuba, nós, o povo brasileiro e eles é que seremos a referência para o mundo pelas qualidades parecidas que temos com aquele país. Por isso não basta defender a vida, temos que defender todos os tipos de vida que existem nesse universo.
Quinto: Fazer revolução na forma de combater.
Um jovem não pode se acomodar. Um jovem só é revolucionário se ele tem a capacidade de combater permanentemente. E nós ainda não estamos combatendo com armas, mas chegará o dia que nós teremos que combater. Nós temos outras armas, outros instrumentos para combater neste momento. E temos uma infinidade de armas que estão ociosas dentro de nosso movimento.
Existem canetas que hoje servem de armas e nós não estamos utilizando, milhares de analfabetos perambulam pelos assentamentos. A caneta é uma arma, o caderno é uma arma, a enxada é uma arma, o trator passa a ser uma arma porque nós temos que produzir e mostrar que a Reforma Agrária dá certo. Então, são frentes de combates que nós precisamos organizar melhor.
Produzir para matar a fome, educar para combater a ignorância e lutar para eliminar todas as injustiças e diferenças.
Combater sem dar trégua aos inimigos da libertação de nosso povo, mas também combater em nós vícios e desvios políticos que se acumularam em nosso comportamento ao longo dos anos. Combater o comodismo, o individualismo e todos os preconceitos que integram a fragilidade humana.
Empunhar bandeiras de esperança que façam todas as pessoas acreditarem ser possível realizar mudanças através da participação e do esforço coletivo.
Sexto: Nossa forma de se alegrar
O prazer está em todas as partes, basta que saibamos descobri-lo. A nossa juventude é negada a condição fundamental de desenvolver a alegria por terem-na colocado em uma condição de derrota.
Há uma profunda insegurança no que diz respeito ao futuro. Os jovens com quinze, dezesseis anos são forçados a definirem-se por uma profissão que não sabem se vão assumi-la porque o mercado de trabalho se torna cada vez mais concorrente.
Os que não conseguem passar no vestibular se sentem envergonhados perante os pais e seus colegas como se fossem inferiores e sem nenhuma capacidade. Mas ninguém pergunta porque temos tantos jovens querendo e não conseguem chegar à faculdade! O Estado deixou de investir em educação porque um povo ignorante á mais fácil de ser dominado.
Por isso nossa juventude entristeceu. A classe dominante procura inventar diversões que possam atrair a juventude e manipular sua consciência, nos rodeios, fantasiando-a de Caw boy ou tornando-a besta sem memória, brincando horas e horas com vídeo games.
Devemos resgatar o que temos de belo e alegre em nossa cultura e mostrar que somos seres humanos e não máquinas, que dentro de nós se esconde um parque de diversões, é preciso despertar os personagens adormecidos para que estes coloquem em funcionamento este centro cultural que é a existência de cada jovem de nosso país.
A alegria é um valor fundamental para cativarmos as pessoas a se integrarem na realização de nosso projeto. O nascimento de uma nova sociedade não pode ser triste. Um novo ser devemos gerá-lo na alegria e não na tristeza.
Sétimo: A nossa história
Não podemos passar para as futuras gerações uma história de derrotas. Nossos descendentes deverão orgulhar-se de nós ao verem as marcas que deixamos pelo caminho que construíram as vitórias.
Os exemplos e o resgate da dignidade é o que podemos deixar como verdadeira herança para nossos descendentes. É preciso fazer a história sem Ter medo das consequências.
Diziam nossos antepassados que a luta de classes é o motor da história. Sem luta não há história, porque não há motor para para movê-la. A classe trabalhadora somente será vitoriosa se lutar, se fizer acontecer as vitórias através da luta.
Esta história deverá ser feita com dedicação e criatividade. Devemos criar as condições para colocar firmemente nossos pés no caminho da transformação. Somente pode criar quem tiver capacidade de soltar os sonhos e fazê-los vagar pelos horizontes em busca do lugar onde queremos chegar.
Para que tudo isso aconteça precisamos de animação, de empolgação. Torcida desanimada não anima time nenhum, e pior ainda, neste caso da construção histórica, onde todos devem entrar em campo, jogar e torcer ao mesmo tempo.
Nossa história será contada de dentro para fora porque nela não haverá espectadores, todos são chamados a intervirem e a deixarem neste cenário real o seu traço que fará parte desta grande pintura da realização de nossos sonhos.
Seremos livres se tivermos capacidade de edificar através da luta a própria liberdade. O monumento da vitória seremos nós, o povo altivo e sorridente. Somente assim poderemos dizer que temos uma nação verdadeiramente constituída e respeitada.
Por fim, quero dizer a vocês o que disse o inventor da matemática Pitágoras, ao se referir ao respeito que devemos Ter a nós mesmos. Disse ele: “Não cometas nenhum ato vergonhoso na presença dos outros, nem em segredo; a primeira lei deve ser o respeito a ti mesmo”. O eu ganha importância quando estiver a serviço do nós. Por isso não devemos fazer ou deixar de fazer coisas que amanhã venham nos envergonhar, nem pelo lado da imoralidade nem pelo lado da covardia.
Um forte abraço a todos vocês e muito obrigado pela oportunidade.



[1] Palestra proferida por Ademar Bogo, no II Curso sobre Realidade Brasileira para Jovens do Meio Rural. Unicamp, fev. de 2000.

domingo 25 de marzo de 2007

SE DESANGRA IRAK A 4 AÑOS DE LA INVASIÓN


Patrick Cockburn

Cuatro años después de que tropas estadunidenses y británicas invadieron Irak, el país está empapado en sangre y sus pobladores mueren de miedo. A menudo los iraquíes muestran una mirada de pánico suprimido a medias cuando relatan la forma en que la muerte violenta los ha golpeado una y otra vez a ellos y sus familias.

"El año pasado tuve dos huidas", relató este fin de semana Kassim Naji Salaman, fornido chofer de carrotanque de gasolina, afuera del poblado de Khanaqin, en el centro del país. "Mi familia y yo vivíamos en Bagdad, pero salimos corriendo cuando mataron a mi tío y a mi primo, y nos mudamos a una casa del pueblo de Kanna, en Diyala."

Salaman esperaba que él y su familia, todos sunitas, estarían más seguros en un distrito sunita. Pero casi todo Irak es peligroso. "Unos milicianos secuestraron a mi hermano Natik, que manejaba un carrotanque, y lo obligaron a meterse en la cajuela del auto que llevaban. Cuando lo sacaron le dieron un tiro en la cabeza y dejaron su cuerpo en el camino. Tengo miedo de regresar a Kanaan, donde mis familiares están refugiados, porque los milicianos me matarían también."

Los iraquíes esperaban que su vida mejorara cuando estadunidenses y británicos invadieron el país con intención de derrocar a Saddam Hussein, hace exactamente cuatro años. Estaban divididos en cuanto a si se trataba de una liberación o de una ocupación, pero casi ninguno luchó en 2003 por el viejo régimen. Hasta la propia comunidad sunita de Hussein reconocía el daño que causó a su pueblo durante un cuarto de siglo de guerra caliente y fría. Redujo el nivel de vida de iraquíes propietarios de vastas reservas de petróleo, desde una norma comparable a la de Grecia hasta una semejante a la de Malí.

Pero tan pronto cayó Hussein, los iraquíes tuvieron la certeza de que se trataba de una ocupación y no de una liberación. El ejército y los servicios de seguridad se disolvieron. Irak dejó de existir como Estado independiente. "Los estadunidenses quieren clientes, no aliados", lamentó un disidente iraquí que cabildeó durante años en Londres y Washington en pro de la invasión.

La guerra de guerrillas contra las fuerzas estadunidenses surgió con extraordinaria velocidad y fiereza en la comunidad sunita, integrada por 5 millones de personas. Hacia el verano de 2003, siempre que iba yo al escenario de un ataque con bomba o una emboscada a soldados invasores, encontraba iraquíes bailando de júbilo alrededor de los charcos de sangre en el camino o sobre los vehículos Humvee incinerados.

Para los iraquíes, de 2003 en adelante cada año ha sido peor que el anterior. Tan sólo en noviembre y diciembre del año pasado fueron asesinados unos 5 mil civiles, a menudo por tortura, según la ONU. Esta cifra se puede comparar con los 3 mil muertos en los 30 años del conflicto en Irlanda del Norte. Muchos iraquíes han votado con los pies; unos 2 millones han huido -la mayoría hacia Siria y Jordania- desde que el presidente George W. Bush y el primer ministro Tony Blair enviaron tropas estadunidenses y británicas a Irak, hoy hace cuatro años.

Tan peligroso es viajar en cualquier lugar de Irak fuera del Kurdistán, que los periodistas tienen dificultades para reunir pruebas de la carnicería que se desarrolla en la nación sin exponerse a morir ellos mismos. Durante mucho tiempo, Blair y Bush han dado a entender que la violencia se limita al centro de Irak.

Esta mentira debió quedar demostrada para siempre en el informe Baker-Hamilton, escrito por importantes legisladores republicanos y demócratas, el cual examinó un día del verano pasado en el que los militares estadunidenses anunciaron que hubo 93 ataques y se descubrió que la cifra real era de mil 100. En otras palabras, la violencia se había subestimado por un factor de 10.

Diyala es una de las provincias más violentas en Irak. En otros tiempos era de las más ricas, con huertos opimos que florecían en las riberas del río Diyala, que se une al Tigris en el sur de Bagdad. Pero su geografía sectaria es letal: su población es una mezcla de sunitas y chiítas con una pequeña minoría kurda. Durante al menos dos años se ha visto convulsionada por una violencia cada vez más intensa.

Es imposible que un periodista extranjero viaje a Diyala desde Bagdad si no está "incrustado" en las fuerzas estadunidenses. Yo sabía, porque había hecho antes el trayecto, que era posible llegar a Khanaqin, en el rincón noreste de la provincia, controlado por los kurdos, tomando un camino que pasa por poblados kurdos a lo largo del lado iraquí de la frontera con Irán.

Comenzamos en Arbil, la capital kurda, y de allí seguimos tres horas por las montañas hacia Sulaimaniyah. La Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), partido del presidente Jalal Talabani, nos consiguió un guía que conocía el camino para llevarnos a Khanaqin a la mañana siguiente.

Salimos de las montañas a través del túnel de Derbendikan y seguimos por la ribera derecha del Diyala, empapada por lluvias torrenciales, hasta llegar al poblado de Kalar, al fondo del valle. Allí es importante dar vuelta a la derecha por un largo puente que cruza el río, porque el siguiente poblado del camino, Jalawah, está en disputa entre kurdos y árabes sunitas. Luego el camino se dirige a la frontera iraní hasta Khanaqin, controlada por la UPK.

Lo que habría ocurrido si hubiéramos seguido hacia Jalawah quedó claro cuando nos encontramos un líder tribal de esa población, llamado Ghassim Mohammed Shati. Al preguntarle sobre el estado de la seguridad en Jalawah, nos dijo: "El centro de la ciudad es bastante seguro, pero mi padre, mi hermano y mi tía fueron asesinados a las afueras en marzo de 2005".

Shati, que también era capitán de la policía, buscó la ayuda del alcalde de Khanaqin, Mohammed Amin Hassan Hussein, quien al parecer no pudo dársela. Resulta sorprendente que el líder tribal no buscara sólo dar muerte a los insurgentes que mataron a sus parientes. "La única solución -dijo- es dar empleo a los policías y oficiales del ejército que fueron cesados y que hoy apoyan a Al Qaeda. Si les dan empleo dejarán de matar."

La situación, peor que nunca

Todas las personas con las que hablé estuvieron de acuerdo en que la situación en Diyala está peor que nunca. El coronel Azad Issa Abdulrahman, sombrío jefe de policía de Khanaqin, indicó que la capital provincial, Baquba, de 250 mil habitantes, aunque dista sólo 50 kilómetros de Bagdad, y otra ciudad grande llamada Miqdadiyah, estaban bajo control de los insurgentes. "El gobierno sólo controla unos cuantos de sus propios edificios", reconoció. Los insurgentes dicen estar fundando el emirato islámico de Diyala.

A principios de este mes Estados Unidos, con bombo y platillos, envió 700 soldados del quinto batallón del 20 regimiento del ejército a Diyala, a restaurar la autoridad del gobierno. Se trenzó en feroz batalla con insurgentes, en la cual perdió dos vehículos blindados Stryker. Pero, como tan a menudo ocurre en Irak, a los ojos de los locales la presencia o ausencia de fuerzas estadunidenses no tiene mayor importancia en lo relativo a quién tiene el poder en la localidad como gusta de creer el comando militar estadunidense. Se supone que apoyan a los 20 mil elementos de las fuerzas de seguridad iraquíes, pero a principios de este año se anunció que se iba a cesar a mil 500 policías locales por no oponerse a los insurgentes. Un momento embarazoso ocurrió cuando comandantes militares estadunidenses e iraquíes afirmaron en una videoconferencia de prensa conjunta que tenían firme control de la situación en Baquba, y entonces insurgentes irrumpieron en la oficina del alcalde, lo secuestraron y lo volaron en pedazos.

Difícil saber quién está a cargo

En Diyala el poder está fragmentado. Como en el resto del país, es difícil saber quién está a cargo. A menudo son señores de la guerra políticos o militares, cuyas lealtades son múltiples. Por ejemplo, en Diyala se encuentra la quinta división del ejército iraquí, pero es chiíta en su mayoría. Lo que más temía encontrar Salaman, el chofer sunita de pipas, era a los soldados chiítas que tripulan los retenes del ejército, o a milicianos del Ejército del Mehdi chiíta vestidos de soldados.

Los iraquíes como él enfrentan un número aterrador de amenazas. Al señalar que él era el único proveedor de sustento de 18 mujeres y niños porque tantos de sus parientes varones han sido asesinados, decía con desesperación: "Ni siquiera puedo ir de visita al pueblo donde viven porque soldados, milicianos u otros hombres enmascarados pueden matarme. Ya no sé ni cómo mandarles dinero". El problema, dijo, es que el ejército y la policía están de un lado o de otro de la división sectaria o étnica. No preveía que las cosas mejoraran.

El gobierno iraquí, cuyos ministros en sus visitas a Londres o Washington emiten declaraciones optimistas sobre cómo mejora la situación del país, tiene un peso sorprendentemente débil fuera de la zona verde. Con frecuencia sus intervenciones sólo causan daño. Por ejemplo, la fuente principal de empleo en Khanaqin era el gran cruce de la frontera con Irán en Monzariyah. El tráfico fronterizo generaba mil empleos. Pero el gobierno ha cerrado el cruce, y la carretera, antes saturada de camiones, hoy está vacía.

Otro indicio del menguante control gubernamental es que no se han entregado raciones en Diyala durante siete meses. Alrededor de 60 por ciento de los iraquíes dependen de las raciones subsidiadas por el gobierno, pero ya no llegan porque quienes las entregan dicen que es peligroso. Resulta comprensible, porque a menudo los insurgentes consideran colaboracionistas a los choferes de los camiones que transportan los víveres y los matan a tiros. En el poblado de Kanaan, donde vivía Salamaan, cinco hombres fueron quemados vivos por el crimen de resguardar dos gasolineras.

Una dificultad al explicar lo que ocurre en Irak al mundo exterior es que desde 2003 los gobiernos estadunidense y británico han producido una serie de hitos espurios: la captura de Saddam Hussein en diciembre de 2003, la supuesta devolución de soberanía a Irak en junio de 2004, las dos elecciones y la nueva constitución de 2005 y, en fecha más reciente, la "oleada" militar en Bagdad. En todos los casos los beneficios de estos sucesos fueron inventados o exagerados.

Luego de que fundamentalistas sunitas volaron la mezquita chiíta de domo dorado en Samarra, en el centro de Irak, en febrero de 2006, Irak se vio desgarrado en lucha sectaria. Bagdad se dividió en una docena de ciudades hostiles, sunitas y chiítas, que se lanzaban obuses una a otra. Los ministros del gobierno, si eran controlados por comunidades diferentes, se combatían entre sí. El Ministerio del Interior, controlado por chiítas, secuestró a 150 personas del Ministerio de Educación Superior, bajo control sunita, y dio muerte a muchas.

Por un breve instante en noviembre pasado, luego de las elecciones de medio término en Estados Unidos y el informe Baker-Hamilton, parecía que Washington empezaría negociaciones con sus muchos enemigos dentro y alrededor de Irak. Pero el presidente Bush se negó a reconocer el fracaso. Ahora se envían 21 mil 500 efectivos de refresco a Bagdad y la provincia de Anbar, en el oeste.

Hasta ahora hay pocos indicios de que la "oleada" cambie en realidad el curso de la guerra. Por el momento las milicias chiítas se han retirado, pero los bombazos continúan. "Los chiítas han dejado de matar sunitas, pero los sunitas no han dejado de matar chiítas", me dijo un funcionario del gobierno. "Si las cosas siguen así y el liderazgo sunita no denuncia, habrá una explosión de odio sectario todavía peor que el anterior."

Diyala, cuyas alguna vez prósperas poblaciones productoras de frutas ahora se vuelven fortalezas sunitas o chiítas fuertemente armadas, es símbolo del fracaso de la ocupación que comenzó hace cuatro años. Desde un primer momento fue evidente que sólo los kurdos de Irak daban respaldo total a la presencia estadunidense y británica. Los sunitas siempre la combatieron y los chiítas sólo la consecuentaron mientras sirvió a sus intereses. El mayor cambio político del año pasado es que la mayoría de los chiítas apoyan hoy los ataques armados a las fuerzas comandadas por Estados Unidos.

Hace cuatro años la invasión fracasó. Derrocó a Saddam Hussein, pero no hizo más. Desestabilizó Medio Oriente. Despedazó a Irak. Tenía el propósito de demostrar que Estados Unidos era la única superpotencia mundial, que podía hacer lo que quería. En realidad demostró que era más débil de lo que el mundo suponía. Mientras más se resista a admitir el fracaso, más tiempo durará la guerra.

sábado 24 de marzo de 2007

A ARTE COMO PARTE DA CULTURA



Através do esforço físico e intelectual o ser humano desenvolveu ao longo dos anos, séculos e milênios, sua existência, a qual deu o nome de cultura. É através dela que conseguimos reunir todos os avanços e conquistas, misturá-las com os sonhos e esperanças para caminhar rumo ao futuro. Tudo isso foi e é possível, pelo fato do ser humano ter a capacidade de imaginar e antecipar a sua criação, assim desenvolveu habilidades que chamou de arte.
Na forma de consciência estética é que a arte se situa. Esta forma de consciência é constituída por: sentimentos, gostos, impressões, imaginação etc. tanto assim que a estética é definida como a “faculdade de sentir” que tem cada ser humano.
Esta faculdade, se desenvolve, por um lado espontaneamente. Pela intuição as pessoas conseguem diferenciar o belo do feio, o simples do elegante, a harmonia do barulho, a combinação da descombinação das cores etc.
Há por outro lado, o nível científico da consciência estética, onde as teorias explicam as experimentações, a lógica e o valor das descobertas, as origens e as leis de seu desenvolvimento, função que desempenha na sociedade etc. Por isso a estética também traduz os interesses de classes de uma sociedade.
A consciência estética portanto, determina a reflexão do ser humano que vive em sociedade e lhes dá a noção de sua importância social.
A consciência estética se desenvolveu a partir das atividades práticas que acompanharam e formaram o ser humano desde a sua origem, quando teve que buscar através da criatividade, formas de produzir sua existência. Mas incluiu-se neste criar, a beleza, pois não se tratava somente de produzir alimentos, mas sim de percebe-los e transformá-los em obras de arte. Assim surgiu o “artista” no sentido amplo. A imaginação ia além do que o indivíduo tinha capacidade de realmente fazer.
Ou como nos diz Souza Barros: “O homem já em grupo organizado torna-se artesão. A capacidade de criar instrumentos levou-o a essa posição excepcional. O caminho da arte já se revelava, pois na medida em que ele tinha conseguido ou dado forma independente aos sonhos e imagens encontrou os meios de expressão para uma linguagem simbólica”.
Não se tratava portanto, para dar um exemplo, apenas de plantar a semente que produziria o alimento. O cuidado com a limpeza da terra, a ordem em que se colocava as sementes enfileiradas, o cuidado com os insetos predadores, o recolhimento através da colheita, a armazenagem, o preparo do alimento e a forma de servi-lo. Ainda restavam as sobras após fartar-se, a que se deveria dar algum destino.
A Arte acompanhou a produção da existência, foi e é parte da cultura. Ajuda a compor a consciência estética dos indivíduos e dos grupos sociais.
Vamos então destacar alguns aspectos que contribuem para interpretar e impulsionar a valorização da arte no MST.

UM POUCO DE HISTÓRIA

Como nos diz M. Chaui, “A palavra arte vem do latim ARS e corresponde ao termo grego TECHNE, técnica, significando: o que é ordenado ou toda a espécie de atividade humana submetida a regras. Em sentido lato, significa habilidade, desteridade, agilidade. Em sentido estrito, instrumento, ofício, ciência...”
Se a arte significa técnica e, por tanto, o que é ordenado, a obra de arte tem características que estão vinculadas às habilidades humanas, mas também ao conhecimento de regras.
Segundo nos diz a mesma autora, os antigos filósofos faziam uma distinção, onde se separava “Ciência-Filosofia de arte ou técnica”, e que poderíamos caracterizá-la da seguinte forma:
As que auxiliavam a natureza como; a medicina e a agricultura
As que fabricavam objetos utilizando a natureza, como o artesanato
E as que se relacionavam com o homem para torná-lo melhor ou pior como, a música, poesia, canto etc.
Com o surgimento do capitalismo, houve a valorização do trabalho e as
artes sofreram uma nova separação, distinguindo-se entre:
Artes de utilidade – as que são úteis ao homem como: a medicina, a agricultura, a culinária, o artesanato etc.
Artes de beleza - aquelas cujo fim é o belo como: pintura, escultura, arquitetura, poesia,
música, teatro e dança. Nasceu assim o conceito das ( sete) belas artes.
Dessa forma é que a sociedade passou a entender a arte, separada da técnica. Entendo
que arte é “ação individual espontânea vinda da sensibilidade e da fantasia do artista como gênio criador”. O técnico passou ser um indivíduo que aplica regras e receitas e, o artista ( profissionalizado), aquele que tem inspiração, ou “iluminação interior”. Surgiu com isso o “juízo de gosto” onde o público avalia e julga as obras feitas por alguém que está muito acima dele.
No último século porém, segundo a autora, houve uma modificação na relação entre
arte e técnica. A técnica passou ser “tecnologia”, forma de conhecimento e, a arte “expressão criadora” menos misteriosa. Uma passou a depender da outra para se desenvolver. “As artes não pretendem imitar a realidade, nem pretendem ser ilusões sobre a realidade, mas exprimir por meios artísticos a própria realidade”.
JUNTANDO AS PARTES

Todos os gestos humanos empregados para produzir a existência tem sua beleza e
por isso consideramos arte. Fazem parte da consciência estética do indivíduo.
É justamente este esforço e este reconhecimento que pretendemos com a revolução
cultural; imprimir mais beleza e arte na assimilação e implementação dos conhecimentos técnicos. Dessa forma, as técnicas agrícolas por exemplo, para nós terão também um significado estético que, desafiará a criatividade dos Sem Terra, no cultivo, produção, industrialização, empacotamento e colocação dos produtos no mercado.
Estes avanços devem nascer da sensibilidade, preocupação e interesse dos
artistas, que, em nosso caso, são todos os componentes do MST. Porque esta arte não pode retratar apenas a ansiedade e percepção de um artista, mas toda a realidade em transformação. Assim o cultivo da terra que germina a semente e sustenta as raízes, não será apenas matéria de poesia para o poeta que capta com sua sensibilidade esta reação, mas a própria existência da terra que esconde aspectos preciosos e que encanta por si mesma, sem esperar que as letras das músicas e poesias revelem o que por si só já é uma revelação.
A pintura e o melhoramento das casas, representa o despertar da consciência do
artista, onde, a combinação das cores artificiais, se combinam com os infinitos matizes naturais, criando assim sintonia entre, a beleza produzida e a beleza criada.
A ornamentação feita através de jardins e pomares implantados, ajudam a desenvolver a forma arquitetônica da consciência, onde a casa é a referência primeira e, ao seu redor, vão germinando as sementes de beleza, que darão destaque á moradia onde vivem seres humanos, que usufruem o direito de criar a própria liberdade.
O escavar o chão com as enxadas, torna o lado escultor do Sem Terra, sensível, onde não se pode simular os gestos, devem ser reais para que o “carpido” apareça como resultado do esforço empregado.
O real e o desejo dos sujeitos vivos se misturam, não simplesmente na poesia, mas no movimento que forma essa nova realidade. Arte é dar forma à imagem de algo que nunca existiu.
Dessa mistura de gente com terra é que acontece a reforma agrária, e não apenas com a distribuição da terra. Distribuir terra é somente técnica, misturar gente com terra é arte e técnica se juntando. Arte então são, “p-artes” que se juntam para formar uma nova realidade, eis o conceito que surge de nosso caminhar político.
É portanto uma mistura de realidade com a intuição de um futuro que almeja vir a ser, por isso, artistas são aqueles que sempre estão à frente na interpretação e aceitação dos desafios.
Dessa maneira, Sem Terra deixa de ser condição social para tornar-se sócio-artístico que cava na própria consciência o aterro para edificar a nova história. Sem beleza a luta não vinga, pois não atrai energia para fortalecer-se.
O complicador é quando o “artista” retrata apenas de forma abstrata esta
realidade, e não se deixa compreender, nem possibilita os “espectadores” se vincularem a ela, porque substitui por uma imagem irreal o sujeito da construção da história. Quando abandona a técnica e não compreende a realidade, por isso transporta-se para o além. Assim a arte deixa de cumprir com sua função de incentivadora das mudanças sociais.
A arte cumpre o papel de ajudar a interpretar a realidade e, ao mesmo tempo que “destapa” o que está escondido em suas dobras, liga-se com as impossibilidades de realização imediata, mas alimenta a utopia sem tirar os pés do chão.
A arte é o grito simbólico que avisa que, o que existe pode ser diferente.
“A arte é a reflexão da realidade em imagens artísticas, que traduzem o mundo espiritual da sociedade. Cumpre assinalar que a arte manifesta não somente o mundo espiritual dos artistas, mas praticamente todos os sentimentos sociais...”
Assim é que nasce a mística socialista, sendo ela o desejo de antecipar o impossível em imagens simbólicas, possibilitando o começo de sua edificação no tempo presente.
A arte ao mesmo tempo que retrata esta combinação entre o real e o ideal, reflete a ideologia de classe, se o artista tiver esta preparação e percepção. Um artista que ignora a realidade social, reproduz apenas sentimentos distorcidos.
A classe dominante se utiliza da arte para obscurecer os aspectos de dominação da classe trabalhadora, esta por sua vez, deve utilizar a arte para esclarecer e desvendar os aspectos obscuros da realidade para transformá-la.
Neste sentido as obras de arte tem: conteúdo, mensagens, imagens, sons, cores etc. são signos que representam a intenção e a realidade ao mesmo tempo, entrelaçando as partes, emitindo novas sensações e reações, forjando novos acontecimentos.
Esta consciência estética se forma e se transforma na medida em que vai-se transformando o ser social, este irá desenvolvendo novas formas de produção artísticas, adequadas aos hábitos e relações sociais.

A ARTE E SUA FUNÇÃO NO MST

Há sinais de manifestação artísticas na construção do MST que devemos valorizar como elementos da construção da consciência estética como por exemplo, o aprendizado de fazer e alinhar os barracos nos acampamentos, ou a organização das filas nas marchas. São aspectos que representam o gosto pela beleza e a criatividade de demonstrar para a sociedade os aspectos bonitos da organização.
Os materiais didáticos que recorrem à ciência e à técnica para serem elaborados, demonstram o aspecto consciente da arte que a militância desenvolve.
Mas é na mística que se revela a sensibilidade artística de milhares de pessoas, fundamentalmente quando se usa o teatro como forma de expressá-la. “O teatro reinventa o homem, apresenta-o e faz da existência uma contínua criação”.
Há um prazer incontido em representar a história que trás em si a “gabolice” do caipira, que sem deixar de mostrar suas deficiências, nunca perde, porque quando o conto está ameaçado, recorre aos sonhos para antecipar a realidade que deseja construir.
Retrata-se a dor, a morte e o sofrimento, mas a dinâmica da peça da vida, apresenta a solução final vitoriosa quando, simbolicamente, expulsa o imperialismo, derruba as cercas, põe comida farta sobre a mesa para que todos participem do banquete, e, usando todas as cores, desenha o raiar do sol do socialismo.
Esta mística que forja o arquétipo de um novo sujeito histórico, arquiteto dos próprios sonhos, precisa conduzir para uma permanente encenação real, de figurantes que se transformam em artistas, na cooperação do trabalho, na participação das decisões políticas, no embelezamento do espaço geográfico, nas relações afetivas, na diversão e na festa.
Além do mais, essa capacidade de criar e encenar, deve sair dos encontros e se reproduzir no local onde as pessoas que vão aos encontros vivem. Porque é possível fazer uma encenação por dia em um encontro e, as mesmas pessoas não conseguem fazer uma encenação por mês em seu assentamento?
É porque, para criar precisa-se de liberdade. Precisamos libertar o que está preso dentro das pessoas que evitam expor-se diante dos seus iguais, por isso é mais fácil soltar-se diante dos “desconhecidos”. Mas por outro lado é preciso ajudar a criar. A encenação para nós não é um faz-de-conta, são sonhos virando realidade. Só o exercício treina.
Nossa arte vai além das belas artes ( música, poesia, teatro, dança, arquitetura, pintura e escultura) liga-se à vida e a utopia socialista. Precisamos levar a matéria de Educação Artística para fora das escolas. Por que somos antigos espectadores que se transformaram em “artistas” da própria história.
É preciso abrir-se para a sensibilidade, eliminar os preconceitos e os complexos reprimidos para não somente libertar a arte, como também a cultura e o ser humano.
Para que isso aconteça precisamos evoluir no pensamento filosófico do que representa esta transformação, do jeito de produzir nossa existência

REPRESENTAR-SE A SI PRÓPRIOS

Há uma tese de José de S. Martins, analisando a música sertaneja, onde diz
que, o caipira sempre foi representado: “... não é o verdadeiro caipira quem compõe e canta. Cada compositor e cantor procura adequar-se á imagem do caipira, fazendo de conta que é caipira”.
Para onde vai então a sensibilidade deste ser Sem Terra, que busca na desobediência civil auto afirmar-se como sujeito histórico? As cidades quebram a rotina com os seus passos em procissão. Os bancos fecham o expediente do costumeiro atendimento para receber clientes especiais que, prometem voltar só no ano seguinte, para fazer cumprir as promessas dos governantes.
Não! O lote e a desorganização não podem ser mais fortes que o anseio e a mística para destruir em poucos dias este artista da política, que prefere encolher-se e delegar aos outros o direito de representá-lo. Por que volta a ser espectador se a pouco era o próprio artista?
Os poucos que representam, passam a substituir os milhares de sujeitos em algumas
áreas necessárias para o consumo interno como, a música e a pintura. Voltamos então a entender a arte com o estreito conceito de ser somente música e pintura.
Isso pode ser ainda pior do que “representar o caipira”. Abandona-se o seu potencial de criatividade e acompanha-se a indústria de consumo, preenchendo este oco deixado pela música raiz, moda de viola, catira, reisado, forró etc., com o Reeg o Funk ou o “sertanejo pop” como se fossem ritmos mais revolucionários. As verdadeiras raízes musicais nascidas no campo, quase sempre são alimentadas, por cantores informais nas “periferias” dos encontros e reuniões, que sem incentivo para subirem ao “palco”, protestam a seu modo, com suas gargantas empoeiradas e dedos lanhados que arrancam das cordas o que aprenderam de ouvido.
É por isso que a música,( mesmo sendo o aspecto de maior desenvolvimento) também no MST, está deixando de ser arte, no sentido que disse Rosa ao entrevistar João Pacífico, caracterizando a mudança de instrumentos, ritmos e conteúdos “... a música deixou de ser arte, expressão da alma do povo para se transformar numa industria gigante... A esta altura o capiau já perdera a ingenuidade e a roça, o encanto”

É nesse contexto que ao mesmo tempo que parecem perderem a ingenuidade, os Sem Terra, perdem também as raízes culturais. Pela falta de disposição para resgatá-las e, por não ter nome e fama, valoriza-se pouco àqueles que com seus velhos instrumentos, poderiam representar-se a partir do lugar onde vivem, e não ser representados por àqueles que os representam com os olhos, os hábitos e os vícios da cidade.
A valorização daquele “que ainda espera por acontecer” passa pela valorização e mudança de método com aqueles já “acontecidos”. É desgastante e pouco furtífero, levar cantores nossos a deslocarem-se por longas distâncias, para cantarem músicas já “batidas” e algumas com mensagens ultrapassadas, que a própria massa já canta sem acompanhamento. A estes cabem programações mais intensas onde se busque descobrir novos aspectos do trabalho de base, como já dissemos em outras ocasiões, da valorização da noite, da fogueira e daqueles que já não tem condições e nem vontade de participar de eventos. Assim nossos cantores obrigam-se a ir além da animação, mas buscar elementos para tornarem-se “maestros” que regem o aprendizado e deixam sementes geminando no campo da arte quando vão embora.
Esta iniciativa passa também pela valorização dos cantores, poetas, escultores, animadores etc. locais, para que dinamizem através da arte o desenvolvimento da consciência estética.
Por isso é de fundamental importância o que o Mineirinho vem fazendo em São Paulo, onde procura, não só resgatar a viola, mas os sons e o conteúdos produzidos por ela na cultura regional.
No alto clero da música brasileira, fala-se em “Turner” com espetáculos montados. Não é o nosso caso, mas é fundamental implementar o método de montar espetáculos sobre a própria realidade com grupos de animadores da cultura no próprio estado. Não existe somente o militante da política, existe também o militante da arte que se transforma em política da: música, poesia, teatro, pintura, escultura. Fala-se em festivais e “Mostras” nacionais, são boas iniciativas, mas há um espaço enorme para o indivíduo “se mostrar” ali próximo de onde vive. Muitas dúvidas de encaminhamentos acontecem porque as idéias avançaram muito além da prática e da realidade concreta. É preciso fazer as pernas apressar-se para acompanhar a cabeça.
É verdade que em nosso movimento todas as expressões culturais tiveram e
ainda tem dificuldades de serem reconhecidas, não por maldade, mas por desconhecimento. A música teve, por necessidade de recreação, incentivo e tolerância maior. Mas este espaço conquistado pela música não faz juz à sua qualidade no momento presente. Podemos dizer que, a música cavou seu espaço no MST e se acomodou.
Circula em torno de sua própria ordem e não sobre a ordem da necessidade que a organização tem, de destapar os desafios e elevar a motivação para buscar sua superação. Ela já não reflete na totalidade a alma dos Sem Terra.
Arte não é imitar nem copiar, é criar, como disse José Martí: “Reproduzir não é
criar, e criar é o dever do homem”
. Então o espaço conquistado deve ser ampliado e qualificado. Não somente criar letras (que no momento estão aquém das necessidades) mas ritmos que resgatem as raízes e valores morais. Enfim, imprimir arte nesta área.
Avançaremos quando as peças de teatro forem escritas e menos improvisadas nas místicas dos encontros. Quando as crianças em concursos semanais de pintura, modificarem a aparência da escola. Quando as letras das músicas contribuírem para a mudança de comportamento Quando os adultos valorizarem a beleza como parte constitutiva da vida. Enfim, quando cada Sem Terra assumir a responsabilidade de que é arquiteto da própria existência e cada área conquistada tornar-se uma escola de valorização e formação de artistas revolucionários.
Todas as produções artísticas se mantém atuais quando a vida não consegue passar adiante das mensagens, das palavras, dos traços e dos valores de um povo.
Em cada consciência há um fogo que arde é preciso libertá-lo antes que se apague.

Ademar Bogo
Julho de 2001
Souza Barros. Arte Folclore, subdesenvolvimento. Civilização Brasileira. 1977.
Chaui, Marilena. Convite à Filosofia. Ática. SP 2000
Idem.
B. I. Siussiukálov. Fundamentos metodológicos e métodos de estudo da filosofia. Edições Progresso
Joana Lopes. Pega Teatro. CTEP. São Paulo 1981.
J. S. Martins. Capitalismo e Tradicionalismo. Biblioteca Pioneira de C. Sociais. SP 1975.
Rosa Nepomuceno. Música Caipira da Roça ao Rodeio. Editroa 34, SP 1999
“José Martí. Versos Singelos

jueves 22 de marzo de 2007

ÉTICA E MORAL



Marilena Chauí
46a. Reunião da SBPC - Vitória


1. Ética e Moral
Normalmente, identificamos ética e moral. A primeira vem do grego, ethos, e a segunda do latim, mores, significando os costumes estabelecidos por uma sociedade como normas, regras e valores que determinam o comportamento de seus membros. Todavia, sob outro aspecto, os dois conceitos se referem a realidades diferentes quando consideramos uma outra palavra grega, cuja grafia é diferente da já mencionada, embora para nós, seja lida da mesma maneira: ethos, significando agora, caráter, índole, temperamento, disposição física e psíquica individual.
O ethos é a maneira pela qual um indivíduo realiza sua natureza própria e, nesta acepção, a ética refere-se à educação do caráter dos indivíduos em vista da felicidade, da vida justa e livre que, para os gregos só era possível como vida política. A moral refere-se, portanto, ao comportamento normativo cujas normas foram definidas externamente ao indivíduo, pela sociedade. A ética ao comportamento autônomo do indivíduo como capaz de desejar e alcançar racionalmente o bem, a felicidade. Assim, a moral impõe, do exterior, as regras do comportamento e da ação, além de definir sanções para a prática desviante. A ética supõe um sujeito racional e livre, capaz de, por si mesmo, estabelecer valores e respeitá-los.
Apesar da diferença entre ética e moral, três pontos são comuns a ambas:
a) A causa de seu aparecimento: tanto num como noutro, a prática da ética e o comportamento moral se definem pela disposição do indivíduo (no caso da ética) e da sociedade (no caso da moral) de colocar um término à violência. Fundamentalmente, a violência é a ação pela qual violamos a natureza ou a essência de um outro ser, impondo-lhe pela força física, pela coação psíquica ou por ambas aquilo que lhe é contrário, forçando-o a sentir, pensar, dizer e fazer o oposto daquilo que, por sua própria natureza, sente, pensa, diz ou faz. No caso dos seres humanos, parte-se da idéia de que são seres sensíveis, racionais, dotados de consciência e vontade, capazes de liberação, escolha e decisão, isto é, são sujeitos.
A violência portanto, consiste em tratar um sujeito humano como se fosse coisa ou objeto, isto é, como insensível, irracional, inconsciente, desprovido de vontade e de capacidade para deliberar, escolher e decidir. Coisificar ou reificar um ser humano é violência e, portanto, imoralidade e ausência de ética. Eis porque os filósofos, primeiro, e os teólogos cristãos, depois, tiveram sempre enorme dificuldade para demonstrar a legitimidade da escravidão e da servidão.
b) Pelo seu campo de realização: tanto uma como outra constituem o campo da práxis,
isto é, de uma ação que encontra no próprio agente as capacidades, a disposição e a aptidão para praticar uma ação que encontra nela mesma sua própria finalidade. Em outras palavras, na práxis, o agente, o ato e a finalidade da ação são uma só e a mesma coisa.
c) pela sua diferença com a relação aos conhecimentos teóricos e às práticas técnicas: a teoria visa à explicação (seja por meio de descrições, seja por meio de construções intelectuais) de uma realidade, enquanto a ética visa à ação subjetiva e intersubjetiva segundo valores; a técnica é uma ação regida pelas idéias de utilidade e eficácia, de uma ação instrumental para alcançar certos fins, enquanto a ética é uma relação intersubjetiva não-instrumental. Em outras palavras, teoria e técnica operam no campo do necessário, enquanto práxis ética opera no campo do possível, isto é, do que poderá ser diferente do que é, graças à ação dos humanos.
Habermas afirma que os seres humanos são capazes de três tipos de atividades racionais: a atividade instrumental, que é nossa relação com o mundo dos objetos naturais e artificiais, ou técnico-tecnológicos; a atividade estratégica, que é nossa relação com o mundo do poder-político ou militar e a atividade comunicativa, que é a relação dos seres humanos em busca de compreensão recíproca, para chegar ao entendimento e ao consenso.
A ética seria a ação comunicativa por excelência, tendo como pré-condição: 1. A disposição verdadeira dos interlocutores de não mentir e sempre dizer a verdade; 2. A disposição sincera dos interlocutores de ouvirem-se uns aos outros, sem usar a violência; 3. A disposição sincera dos interlocutores de serem imparciais, aceitando mudar de opinião e de posição quando reconhecem que a opinião ou posição alheias são mais verdadeiras, mais corretas ou mais justas do que as suas.

2. O campo da vida ético-moral
Se deixarmos de lado a história do pensamento ético e das variadas formas da moralidade nas diferentes sociedades para ficarmos apenas com o que foi proposto pelo pensamento ocidental moderno, podemos dizer que este definiu o campo ético-moral como constituído pelos seguintes elementos essenciais:
a) O sujeito ético-moral como racional, consciente e dotado de vontade para controlar seus instintos, impulsos e paixões.
b) O sujeito ético-moral como capaz de deliberação, escolha e decisão livres que percebe as situações como simultaneamente determinadas e abertas, necessárias e possíveis.
c) O sujeito ético-moral dotado de capacidade para definir para si e para os outros os fins da ação ético-moral como recusa da violência contra si e contra os outros.
d) O sujeito ético-moral como capaz de estabelecer uma relação justa e legítima entre os meios e os fins da ação, considerando que meios violentos ou imorais ou anti-éticos são incompatíveis com fins ético-morais.
e) Os valores e normas, postos pelos próprios sujeitos ético-morais, na qualidade de deveres, virtudes ou de bens realizáveis por todos e cada um.
Assim, o campo ético-moral moderno pressupõe:
n Uma subjetividade dotada de consciência, razão, vontade, liberdade e responsabilidade;
n A intersubjetividade não-violenta, consciente, racional e responsável, capaz de justificar seus atos e responder por eles;
n Valores ou fins, considerados bons e justos, válidos para todos os sujeitos ético-morais de uma sociedade historicamente determinada;
n Regras e normas de comportamento definidos pela noção de dever ou de obrigação para aqueles que interiorizam a moralidade de sua sociedade;
n A diferença entre necessidade natural e histórica e a possibilidade transformadora aberta pela ação dos sujeitos éticos e políticos;
n A idéia de situação ou de determinação histórico-cultural dos valores, normas e ações éticos, isto é, o reconhecimento de que somos seres situados no mundo, condicionados pelas situações sociais, econômicas, políticas e culturais, mas capaz de compreendê-las, avaliá-las, superá-las ou transformá-las por nossa própria ação, na companhia de outros.



3. Questões da Ética contemporânea
Quando nos aproximamos da sociedade contemporânea, podemos perceber que alguns problemas novos foram colocados para a ética.
A psicanálise - ao trazer o conceito de inconsciente - é o marxismo - ao trazer o conceito de ideologia - estabeleceram limites intransponíveis para a crença no poderio total da consciência total da consciência autônoma, enfatizando seus limites. No caso do marxismo, foi trazida também a idéia de que a moral vigente, representando os interesses dos dominantes, não pode ter a pretensão à universalidade porque o sujeito social está internamente dividido em classes sociais diferentes e contraditórias. Se a psicanálise cria problemas para noção de subjetividade consciente autônoma, o marxismo cria problemas para a noção de subjetividade universal e de intersubjetividade comunicativa, à maneira de Habermas.
A estes problemas, veio acrescentar-se mais um quando, a partir dos anos 50 e 60 de nosso século, nas ciências humanas, ao estruturalismo considerou que o sujeito autônomo não existe verdadeiramente, pois o que existe são as estruturas (econômicas, sociais, linguísticas, psíquicas, políticas, culturais) que são necessárias e inconscientes, e das quais os indivíduos são partes determinantes, sentindo, agindo e pensando em conformidade com as regras e normas estruturais. Falou-se, assim, na norte do sujeito ou da subjetividade, na medida em que esta pressupunha um agente autônomo que as estruturas revelaram não existir. No lugar do possível como criação ético-histórica dos sujeitos, afirmou-se que a possibilidade de mudança é apenas um vetor existente na própria estrutura, do qual os sujeitos podem ou não tomar consciência.
Um filósofo como Michel Foucaule foi mesmo mais longe, mostrando que as idéias de homem e sujeito, humanidade e subjetividade são muito recentes no pensamento ocidental e, sob certos aspectos, datam do final do século XIX e início do século XX. Não são apenas recentes. São frágeis e destinadas a uma rápida desaparição no pensamento contemporâneo. Em seu lugar, diz Foucaule, surgem conceitos novos, tais como vontade de poder, vontade de saber, a ciência como desejo de poder social, econômico e político, as instituições sociais como formas disciplinadoras e repressivas, realizando-se de maneira microscópica ou de micro-poderes que determinam a estrutura, organização e modo de funcionamento da família, da escola, do trabalho, das prisões, dos asilos psiquiátricos, da sexualidade, dos partidos políticos, etc.
A estas formulações devemos acrescentar as mudanças trazidas pelos anos 60 e 70 quando introduziram na cena sócio-política um outro tipo de sujeito: não mais o sujeito individual, nem mesmo o sujeito como classe social, mas o sujeito coletivo criado pelos movimentos populares e sociais de reivindicação e criação de direitos, em nome do direito à diferença. Tais movimentos vinculam ética e direitos e, portanto, ética e cidadania, ética e democracia, de sorte que a distinção clássica entre uma esfera privada da existência ética e uma esfera pública da existência política não pode ser mantida, uma vez que sem a garantia de direitos não há ética possível, pois somente os direitos são capazes de combater a violência.
Nesse novo quadro, a questão ética tornou-se inseparável da democrática, na medida em que a democracia afirma os princípios da igualdade, da justiça, da liberdade e da felicidade como direitos universais, criados pelos agentes sociais, assim como o princípio do direito às diferenças, universalmente reconhecidas como legítimas por todos.
Mas é neste ponto que irrompem o neoliberalismo e a ideologia pós-moderna, esfacelando qualquer pretensão ética à universalidade e à diferença real.

4. Neoliberalismo e Pós-modernismo
O neoliberalismo, ao afirmar que os imperativos do mercado são racionais e que, por si mesmos, são capazes de organizar a vida econômica, social e política introduz a idéia de competição e competitividade como solo intransponível das relações sociais, políticas e individuais. Desta maneira, transforma a violência econômica em modelo da ação humana e destrói toda possibilidade da ética.
O pós-modernismo, ideologia do capitalismo neoliberal, ao afirmar que as antigas idéias de razão, universalidade, consciência, liberdade, sentido da história, da luta de classes, justiça, responsabilidade e que as distinções entre Natureza e Cultura, público e privado, ciência e técnica, subjetividade e objetividade perderam a validade, passaram a afirmar como realidades únicas e últimas a superfície veloz do aparecer social, a intimidade e a privacidade narcísicas, expostas publicamente sob a forma da propaganda e da publicidade, a competição e a vitória individual a qualquer preço.
O neoliberalismo, fragmentando e dispersando a esfera da produção, por meio da terceirização, usando a velocidade das mudanças científicas, tecnológicas e dos meios de informação, operando com o desemprego e a inflação estruturais, fez com que o capital passasse a acumular-se de modo oposto à forma clássica, isto é, não por absorção e incorporação crescente dos indivíduos e grupos ao mercado de trabalho e do consumo, mas por meio da exclusão crescente da maioria da sociedade, polarizando-a em dois grandes blocos: o da carência absoluta e o do privilégio absoluto.
O pós-modernismo, aceitando os efeitos do neoliberalismo, tomou-os como verdade única e última, renunciou aos conceitos modernos de racionalidade, liberdade, felicidade, justiça e utopia, mergulhando no instante presente como tempo único e último.
A este quadro é preciso acrescentar um aspecto que nos diz diretamente respeito : as mudanças nas ciências e nas tecnologias.
A ciência antiga definia-se como teoria, isto é, para usarmos a expressão de Aristóteles, estudava aquela realidade que independe de toda ação e intervenção humanas. A ciência moderna, ao contrário, afirmou que a teoria tinha como finalidade abrir o caminho para que os humanos se tornassem senhores da realidade natural e social.
Todavia, a ciência moderna ainda acreditava que a realidade existia em si mesma, separada do sujeito do conhecimento e que este apenas podia descrevê-la por meio de leis e agir sobre ela por meio das técnicas. A ciência contemporânea porém, não contempla nem descreve realidades, mas as constrói intelectual e experimentalmente nos laboratórios. Os humanos realizam, hoje, o sonho dos magos da Renascença, isto é, serem deuses porque capazes de criar a própria realidade.
A essa mudança do estatuto da ciência corresponde a mudança do estatuto da técnica. Para a ciência antiga, teoria e técnica nada possuíam em comum, a técnica sendo uma arte para encontrar soluções para problemas comuns sem qualquer relação com a ciência. A ciência moderna modificou a natureza dos objetos técnicos porque os transformou em objetos tecnológicos, isto é, em ciência materializada, de tal maneira que a teoria cria objetos técnicos e estes agem sobre os conhecimentos teóricos. A ciência contemporânea foi além ao transformar os objetos técnicos em autônomos, portanto, num sistema de objetos auto-referidos, auto-regulados e dotados de lógica própria, capazes de intervir não só sobre teorias e práticas, mas sobre a organização social e política.
Como sabemos, a ciência e a técnica contemporâneas tornaram-se forças produtivas e trouxeram um crescimento brutal do poderio humano sobre o todo da realidade que, afinal, é construída pelos próprios homens. As tecnologias biológicas, nucleares, cibernéticas e de informação revelam a capacidade humana para um controle total sobre a natureza, a sociedade e a cultura. Controle que não sendo puramente intelectual, mas determinado pelos poderes econômicos e políticos, pode ameaçar todo o planeta.
Ora, filósofos e cientistas antigos e modernos haviam apostado nos conhecimentos como fontes liberadoras para os seres humanos: seriam liberados do medo e da superstição, das ciências impostas por uma natureza hostil, e sobretudo do medo da morte, graças aos avanços das ciências, das técnicas e de uma política capaz de deter as guerras.
A ciência e a tecnologia contemporâneas, submetidas à lógica pós-moderna, parecem haver-se tornado o contrário do que delas se esperava: em lugar de fonte de conhecimento contra as superstições, criaram a ciência e a tecnologia como novos mitos e magias; em lugar de fonte libertadora das carências naturais e cerceamento de guerras, tornaram-se, através do complexo industrial-militar, causas de carências e genocídios.
Surgem como poderes desconhecidos, incontroláveis, geradores de medo e de violência, negando a possibilidade da ação ética como racionalidade consciente, voluntária, livre e responsável, sobretudo porque operam sob a forma de segredo (o controle das informações como segredos de Estado e dos oligopólios transnacionais) e da desinformação propiciada pelos meios de comunicação de massa.
































2.1 – ÉTICA MORAL E VALORES[1]
Os problemas sociais despertam sempre a atenção para a reflexão sobre a ética, a moral e os valores; porque é diante dos fatos concretos que as pessoas tomam posições a favor ou contra, após fazerem um julgamento prévio.
No confronto das contradições é que tomamos posição, às vezes de forma correta, às vezes de forma incorreta, tendo em vista a influência ideológica e os interesses particulares que temos. Por exemplo, se vemos um mendigo em uma padaria se apropriar de um pão sem ter dinheiro para pagá-lo, deixamos que o proprietário chame a polícia, intervimos pagando o pão, ou simplesmente aconselhamos o proprietário que deixe o mendigo saciar sua fome?
Podemos ver que neste simples ato estão as três dimensões: da ética, da moral e dos valores associados.
Entendemos que a moral é a norma concreta que orienta o comportamento social das pessoas. Por exemplo, “não se apropriar das coisas alheias”. A ética é o juízo que fazemos da situação; “está certo ou não o mendigo pegar o pão?” Se achamos que está certo, entra em ação o valor da solidariedade e partimos em defesa do mendigo não deixando que o proprietário chame a polícia, pois o “desrespeito” à norma moral, tem justificativas éticas.
É difícil fazer esta separação na vida concreta, geralmente misturamos ética, moral e valor, por isso é que muitas vezes agimos de um jeito e em outro momento agimos de forma diferente. Por exemplo, no mesmo ato onde o mendigo apanha um pão, se por acaso o conhecemos e por ventura não simpatizamos com ele, por qualquer motivo anterior, ou por preconceito, acabaremos deixando as coisas acontecerem sem nos indignar e influir na decisão final, ao contrário podemos nos satisfazer com ela.
Neste caso encontraremos várias justificativas e preconceitos como: “O mendigo é preguiçoso mesmo”. “Não pode pegar te quem pedir”. Ou o dono da padaria usaria do velho subterfúgio, “se me pedisse eu dava”.
A ética vista por este aspecto quotidiano, assume o caráter “normativo”, ou seja, é a força da norma que orienta as pessoas e não o juízo que se faz da norma.
A ética mostra e interliga as questões que estão além da norma. Podemos dizer então que a moral se ocupa dos problemas práticos e a ética das explicações teóricas que nos fazem agir e explicar as situações em que nos envolvemos “...O problema do que fazer em cada situação concreta é um problema prático-moral e não teórico-ético”.
[2]
O objetivo principal da ética é ajudar a compreender determinada realidade através da investigação e da explicação teórica. A ética é portanto “... A teoria ou ciência do comportamento moral dos homens em sociedade. Ou seja, é ciência de uma forma específica de comportamento humano”
[3]. A busca do conhecimento para explicar determinados aspectos é a característica fundamental da ética. Enquanto que a moral se baseia em normas estabelecidas a partir dos problemas e interesses sociais, influenciadas pela posição ideológica de quem as estabelece.
Se tomarmos como referência a placa fixada na entrada de um latifúndio com o dizer: “Não entre”. Esta é uma norma moral do latifúndio, baseada no direito de propriedade. Um latifundiário ao ver placa dirá que está certo. Um Sem Terra dirá que está errado. O certo e o errado se baseiam na visão de justiça social que cada um tem.
Seguindo em frente. Um grupo de famílias ocupam esta área por ser ela improdutiva e não cumprir função social, mas assim que dividem os lotes erguem cercas para separar o que pertence a cada um como propriedade e ali também, mesmo sem ter a placa, não se pode entrar e a família se isola criando seu próprio mundo.
Moralmente cada família está correta, usando o direito de propriedade. Éticamente também estão corretas por fazer a terra cumprir função social desmanchando o latifúndio, mas há um erro profundo na qualidade dos valores que não modificaram o conteúdo apesar de toda a luta desenvolvida. Permanece o individualismo, o preconceito contra o vizinho, a falta de solidariedade etc.
Neste caso a terra ao ser dividida passou a cumprir função social. De uma pessoa, passou a pertencer a muitas, que viverão de seu trabalho. Mas estas pessoas é que “não cumprem” corretamente função social. Isto porque, a sociedade não é feita de objetos e propriedades, mas primeiramente de pessoas que tem um papel determinante em sua edificação. As pessoas não podem valer pelo que possuem materialmente, mas pelo que são “profissionalmente” no desempenho de sua contribuição para que a sociedade seja justa e democrática.
As normas morais e os valores mudam, não na totalidade, de tempos em tempos, pois estão ligados ao funcionamento da sociedade, principalmente no seu aspecto econômico. Isto já foi definido e previsto por Marx quando disse que “... O que distingue as diferentes épocas econômicas não é o que se faz, mas como, com que meios de trabalho se faz. Os meios de trabalho servem para medir o desenvolvimento da força humana de trabalho e além disso, indicam as condições sociais em que se realiza o trabalho...”
[4]
Se tomarmos como referência o desenvolvimento tecnológico atual e o compararmos com o modo de produção feudal, iremos ver que as condições sociais são bem diferentes e o próprio trabalho tem sentido diferente. No feudalismo o ócio era um valor fundamental
[5] pois o trabalho era garantido pelos servos que deveriam demonstrar lealdade, fidelidade e coragem para enfrentar as guerras. Com o surgimento do capitalismo, o trabalho passou a ser um valor para todos, porque o capital se reproduz através do lucro que extrai da força de trabalho. Por isso vem a norma moral preconceituosa: “quem não trabalha é preguiçoso”. Agora a disciplina, a produtividade, a eficiência, a honestidade, são valores fundamentais nestas novas relações de produção. Por isso vemos idosos, deficientes físicos, negros e uma infinidade de pessoas desempregadas.
Se tomarmos também como referência as cartas de doação das capitanias hereditárias, encontraremos normas que hoje poderíamos considerá-las absurdas. Na carta de doação da Capitania de Pernambuco, lavrada em Portugal na cidade de Évora, em 10 de março de 1534, podemos ler “O donatário e seus sucessores darão sesmarias de todas as terras da capitania a qualquer pessoa, contando que seja católica, livres de foro e direitos, salvo o dízimo a Deus, de acordo com as ordenações, não podendo toma-las para si, sua mulher ou filho herdeiro”.
[6]
Desta forma podemos entender que, a moral é no fundo o conjunto de normas usadas pela classe dominante para impor à classe dominada seus interesses. Estas normas cumprem o papel orientar e proibir, segundo os interesses da classe que está no poder. Por isso sofrem modificação de tempos em tempos de acordo com os interesses desta mesma ou de outra classe. Este conjunto de normas, institui o código do comportamento moral.
É nesta produção da existência através da intervenção humana na realidade, que se produzem as contradições, e na medida em que as pessoas tomam consciência de seu papel na sociedade, acabam rebelando-se contra normas que impedem o exercício verdadeira democracia. Como, escola para todos até a faculdade. trabalho, moradia, alimentação, lazer etc. A ética possibilita compreender estas situações e contribui para que as pessoas através do conhecimento científico possam dar novo conteúdo as normas sociais forçando as mudanças da realidade.
A moral autêntica surge com a edificação das bases de uma nova sociedade, onde o Estado e a propriedade mudam de caráter. Há então mudanças nas relações de produção e na forma de apropriação dos bens produzidos, garantindo-se assim igualdade entre as pessoas e respeito pela vida no meio em que cada ser social estiver inserido.
Estes germens devem surgir já a partir de agora através da criação de uma nova consciência em torno do significado de todas as coisas. Nada existe por acaso. Tanto os homens quanto os insetos, as árvores, a terra e os rios, tem sua importância em existir. Sem a existência de qualquer um destes sujeitos, a vida no planeta será comprometida.
É tempo de se criar novas relações para forjarmos uma nova moral baseada na investigação ética da realidade que possibilite modificar o comportamento e os hábitos das pessoas, onde a solidariedade seja um valor universal.
A ética, a moral e os valores se integram e passam a fazer parte da cultura e da consciência, penetrando na construção desta realidade projetada, agora, com voltados para o bem da maioria.
A ética fundamentalmente cumpre a função de orientar esta construção, para que não se desvie dos verdadeiros objetivos estabelecidos, onde o ser humano e os demais tipos de vida sejam respeitados.
Vivemos num tempo em que o progresso se sobrepôs a ética, deixando de acreditar que a vida é superior à técnica. A técnica deve auxiliar o desenvolvimento da vida e não destruí-la. A ética exige mudanças de atitudes
[7] levando em consideração inclusive os aspectos técnicos.
As modificações genéticas e o uso indiscriminado de herbicidas, fungicidas e outros ofensivos à vida das espécies, está se tornando um verdadeiro atentado contra o planeta. Para as empresas que lucram milhões, isto é o bem, para os que consomem os produtos é o mal. É preciso perguntar se no futuro a terra será habitada por empresas ou ainda por seres vivos?
Por que se usa como definição, que as descobertas industriais que visam lucros são de “ponta” e as que respeitam o ambiente não são?
Há de tempos em tempos experimentos que tentam se sobrepor aos conhecimentos acumulados na sociedade. O que está em discussão no momento são os produtos transgênicos, como sendo uma grande descoberta, por se conseguir através da tecnologia transportar genes de um produto para outro fazendo com que o produto gerado adquira mais resistência. “... O transgênico é a ponta de uma tecnologia superada, que é a tecnologia da Revolução Verde
[8], que não resolveu o problema da fome no mundo – como diziam que iriam resolver -, não resolveu o problema social – só o ampliou -, envenenou a terra, os alimentos e o meio ambiente... A tecnologia de ponta é uma agricultura sem veneno, sem agrotóxico, saudável, que produz alimentos sadios”[9]
O problema da nação brasileira não é saber se os legumes, as frutas e as verduras ficam mais tempo nas bancas dos supermercados sem estragar, mas fazer com que todas as pessoas de nosso país tenham estes alimentos em suas refeições. Isto somente se consegue através do trabalho, devolvendo a terra à quem pode e quer trabalhar nela.
A falta de leite nas mamadeiras de milhões de crianças pobres e desnutridas não se resolve importando leite ou tecnologia que façam as vacas produzirem 40 litros de leite por dia, mas fazer com que, o governo faça a reforma agrária e recoloque na terra as quase 5 milhões de famílias Sem Terra e lhes dê o direito de ter uma vaca que produza 5 litros, a produção de leite será aumentada em 25 milhões de litros somente com o esforço da natureza.
Há muitos avanços já alcançados nos assentamentos na formulação das normas de convivência, organização e produção. Aos poucos estamos nos entendendo como parte do universo e possibilitando o surgimento de uma nova ética.
Na medida em que os jardins se enchem de flores, os bosques de árvores e as pessoas respeitam as características da terra, plantando nela as culturas que se adaptam ao tipo de solo, aproveitando o material orgânico para a recomposição do potencial produtivo e deixando de lado o químico, venenoso, é a ética da vida que começa a surgir a partir de pequenos gestos.
Na medida em que buscamos através do intercâmbio de conhecimentos, apropriar-nos de elementos que modifiquem a realidade sem destruir seus componentes fundamentais, estamos não só elevando o nível de consciência, mas nos colocando como instrumento de recriação da existência das espécies.
Os valores nascerão das pequenas mudanças no comportamento que conseguirmos edificar. Basta - como disse Raul Seixas-, ser sinceros e desejar profundo, voce será capaz de sacudir o mundo
[10]. Sacudi-lo para que se desprenda a poeira do egoísmo burguês e se inicie um novo tempo, através da construção de um novo cenário histórico, pintado pelas mãos da solidariedade.

2.2 – DIRETRIZES PARA OS VALORES
Neste longo caminhar, a terra sempre foi a principal companheira de todas as espécies. Estendeu-se como um tapete, suportando o peso da vida e da morte.
Os desequilíbrios causados são desvios de conduta primordialmente do ser humano , que ao longo do tempo perdeu o sentido da ética e dos valores em relação à natureza e a vida das espécies e impôs usas próprias normas.
A norma moral estabelecida foi sempre a de extrair, devastar, cercar para aumentar o poder de pequenos grupos da sociedade humana. Para isso foi preciso passar por cima da comunidade dos bichos, dos pássaros, insetos, ervas e árvores que também tem suas normas de convivência e desenvolvimento.
Construiu-se e destruiu-se sobre a terra em milhares de anos, para satisfazer necessidades e interesses do ser humano. A diferença entre a terra e os seres humanos é que os últimos se orientam por paradigmas que de tempos em tempos entram em conflito com os modos, os hábitos, princípios, valores etc. A terra só tem um paradigma: alimentar a vida.
Estes paradigmas forçam as mudanças. Vão imprimindo características novas na forma de ser das pessoas e da sociedade, constuíndo-se em cultura. A cultura pois, é a construção lenta da realidade objetiva e subjetiva através da qual as pessoas se reconhecem.
O ser humano habituou-se a sujeitar a natureza para satisfazer seus desejos, caprichos e necessidades, e o mundo foi ficando a imagem e semelhança da vontade desordenada dos seres humanos.
Toda vez que se mexe na natureza desaloja-se e desarmonisa-se a lógica criada por ela durante muito tempo. A palavra talvez mais autoritária vem do verbo querer “eu quero”, por isso muitas perguntas ficam sem sentido assim como as respostas: por que estas fazendo isto? Porque eu quero. Assim o homem quer ouro, mas está sob o solo fértil e vai buscá-lo. Quer um casaco de pele e vai matar o jacaré para buscá-lo. Quer construir um prédio vai destruir a rocha para buscar cimento. Quer ter lucro em sua empresa e vai inventar venenos para matar. Assim segue sem renunciar a nada. As coisas que renuncia é porque não lhes dá importância ou ainda não as descobriu.
É possível seguir em frente com a história do desenvolvimento da humanidade, mas até onde iremos com esta marcha?
O modo de ser dos Sem Terra como edificadores ou destruidores do que sobra das espécies de vida, nas áreas conquistadas, depende de nós. Por isso nos perguntamos não apenas sobre que tipo de camponeses devemos ser? Mas também que tipo de camponeses a terra e a natureza precisam que sejamos?
Não se trata de ser contra os avanços tecnológicos e o progresso em si, precisamos saber que inventos são esses e para quem serve o progresso?
Por outro lado não podemos cair no simplismo de Domenico de Masi que afirma: “...Quem se perturba diante da tecnologia pode se limitar a não usá-la. Mas não tem o direito de impedir seu uso pelos outros. Se eu tenho medo de andar de avião, nem por isso posso proibir a aviação. A tecnologia é uma oportunidade e não uma obrigação. Aliás, o planeta está cheio de zonas não-tecnologizadas: sobre a terra hoje coexistem todos os níveis de civilização, desde a pré-história até o ano 2000. Quem não gosta de tecnologia tem para onde ir, se quiser”
[11]
Ora, não podemos voltar às cavernas se estas estão ameaçadas por quem
caminha sobre elas! As futuras gerações, que multiplicarão ainda mais as pessoas, dependem das gerações que vivem e fazem o tempo presente. “A humanidade precisou de 10 mil gerações para chegar a 2 bilhões de habitantes”. Em seguida passou de “2 bilhões para 5,5 bilhões”. Seguindo assim na “próxima geração seremos 11 bilhões”.
[12]
O universo é esta morada definitiva da vida e da morte das espécies, não há para onde fugir e nem tempo para acovardar-se diante deste perigo iminente de extinção e destruição. “... entre 1500 e 1850 foi eliminada uma espécie (animal e vegetal) a cada 10 anos. Entre 1850 e 1950 uma espécie por ano. No ano de 1990 desapareceram dez espécies por dia. Por volta do ano 2000 desaparecerá uma espécie por hora...”.[13]
O que mais podemos dizer se isto representa a extinção de mais de 20% de todas as espécies que já existiram. Sentimos pena dos dinossauros extintos a milhões de anos, mas estes representavam apenas uma entre todas espécies.
A extinção das espécies, uma por hora, tem sua causa vinculada à produção de uso de venenos e adubos químicos. Queima das florestas. Poluição química. Lixo jogado nos rios e na terra em demasia e tantas outras.
Se há os que desenvolvem tecnologias para melhorar a qualidade de vida, há os que também as desenvolvem sem se preocupar com a qualidade de vida. E o progresso não tem sido sinônimo de respeito, isto porque, dos mais de 6 bilhões de habitantes que somos no planeta, apenas 1,5 bilhões que vivem nos países industrializados do hemisfério norte tem direito ao “progresso” a qualquer custo e por isso consomem: “70% da energia mundial, 75% dos metais, 85% da madeira, 60% dos alimentos”.
[14] Mais, 64% da carne, 92% dos automóveis, 81% do papel[15] Isto, além de ouras causas, trás consequências perversas para os pobres do mundo, onde somente de fome morrem por ano 40 milhões de pessoas, destas 14 milhões são crianças que morrem antes de completar cinco anos de idade.[16] Enquanto isso as grandes potências tecnificadas erguem muralhas com armas gastando a cada minuto quase dois milhões de dólares para prevenir-se e fazer as guerras.
A continuar assim, a espécie humana corre perigo também de ser extinta, embora desenvolva cada vez mais tecnologias sofisticadas. Não há como fugir nem esconder-se, o espaço planetário está tomado pelos interesses do lucro. Correr e ou omitir-se, significa deixar o caminho livre para aqueles que querem impor a ordem da desintegração. Nada está separado ou desvinculado no universo. O equilíbrio ainda existente é devido ás coisas e os seres que ainda conseguem cumprir seu papel.
É momento de interligar, causas e valores para que as diretrizes da construção do resgate do húmus que gera o homem, não seja extinto antes que a vida humana.
Isto porque, que homens faremos com o húmus poluído, envenenado, queimado, sem sombras e sem florestas? Que frutos podemos colher deste húmus, ressecado, cheio de frestas de erosão? Que animais poderemos criar se o verde que poderia alimentá-los não nasce, não cresce neste húmus infértil e sem vida? Que peixes poderemos comer se este húmus ressecado obrigou-se a beber toda a água dos rios para saciar a sede antes satisfeita com as águas da chuvas? Que variedades transgênicas poderão sobreviver sobre o húmus se a poluição destruiu a camada de âzonio que protegia a pele das folhas dos raios solares?
O caminho para a reconstrução é longo. Mas a humanidade levou desde seu surgimento até 1950 para, a golpes de machado, destruir a metade das florestas do mundo. Com a descoberta da “motoserra”, nos últimos 50 anos já quase foi destruída 50% da outra metade. Somente novas e velhas causas interligadas poderão recolocar o trem da história sobre os trilhos de valores coerentes com a defesa, o respeito e a solidariedade entre as espécies.

2. 3 – DIRETRIZES QUE FUNDAMNETAM OS VALORES.
Que diretrizes podem orientar as causas e os valores?
1o – Interligação entre as causas e as consciências
Não basta olhar apenas para um ponto no infinito, a verdade está distribuída um pouco em cada espécie e elemento da natureza. As causas invencíveis serão àquelas que tiverem capacidade de interligar os vários tipos de consciências: política, ecológica, estética, agrícola, artística, medicinal, pedagógica etc.
As causas da defesa e da resistência tornam-se cada vez mais comuns. O capital afeta a autonomia da vida na medida em que privatiza para individualizar a apropriação das coisas.
Quanto menos social forem as causas, mais opressão e desrespeito aos direitos da maioria.
As formas de luta devem estar combinadas com o caráter das diversas causas políticas e sociais em desenvolvimento no mundo. As minorias locais tornam-se maioria quando se articulam universalmente.
No caso específico do campo, sem se desviar da exigência da realização da reforma agrária, os protestos devem se estender para questões pontuais que sejam contrários à lógica do projeto de libertação de 80% da população pobre do mundo.
Todos os movimentos sociais existentes no campo, devem ser incentivados a lutar por um programa de reforma agrária comum, que ajude a construir este novo projeto com os movimentos e organizações urbanas.
Com a política de globalização econômica do imperialismo, os problemas se tornam cada vez mais comuns, não importa se residam no campo brasileiro ou na cidade, em Lima no Peru.
O capital requer cada vez mais lucro e o ser humano se torna cada vez mais descartável, como os objetos que se desfazem em lixo.
Esta diretriz de interligação entre as causas e as consciências, despertarão a humildade, sensibilidade anti-sectária com os valores fundamentais para as alianças entre os explorados. Ninguém é portador absoluto da verdade, por isso precisamos lutar para saber se as idéias estão corretas. O triunfo apenas econômico, das lutas reinvindicatórias não é o suficiente para garantir o bem estar das futuras gerações. Isto porque, o que é conseguido isoladamente perde-se também isoladamente.
O capital e a classe dominante nacional e mundial, jamais assumirão compromisso com as futuras gerações. Isto porque, o capital vive do presente e espera pelo futuro para explorar ainda mais. Somente as grandes potências mundiais são responsáveis por 80% da poluição do planeta e não estão nada preocupadas com as consequências futuras.
Os pobres e explorados vivem no presente preparando o futuro, por isso ele será com certeza vitorioso.

2o – Trabalho e respeito na convivência
A organização do trabalho deve ir além da geração de renda, extraída dos diferentes ramos de produção, extinguindo a ociosidade. Deve criar uma nova identidade de seres sociais, políticos e humanos, combinada com a organização da convivência com as demais espécies.
As relações de produção educam e organizam as pessoas no caminho de um sistema social diferente. Trabalhar e conviver, se constitui em uma combinação de respeito com identidade. Ser significa existir. Existe harmoniosamente quem possui identidade e respeita a identidade dos outros.
A identidade Sem Terra, deve significar algo diferente na convivência social. A pronúncia das palavras devem projetar imagens que simbolizem a produção de uma nova existência através de novas relações.
Mas a convivência não pode estar apenas relacionada ao gueto localizado, deve abrir-se para a sociedade, estabelecendo com ela relações afetivas e de compromisso. O trabalho neste caso, assume caraterísticas voluntárias e solidárias dentro e ao redor das Comunidades Camponesas.
A convivência deve cada vez mais estender-se dentro da área geográfica. Não podemos aceitar a idéia imposta pelo Estado, que área de reforma agrária é uma ilha. Ao contrário, devemos encarar estas como criação de Comunidades Camponesas, que se abrem para os demais habitantes, humanos, animais e vegetais do campo, para estender a eles as conquistas, os conhecimentos, as invenções, os programas e o projeto de sociedade futura.
O trabalho voluntário, deve ampliar-se para a esfera, política, educativa e de saúde em busca da construção de alternativas, de superação de entraves que impedem o desenvolvimento da vida.
É dentro desta compreensão que se justifica a idéia do popular para o novo projeto. Assim a Escola deve ser pública mas popular, porque a população à assume e participa dela. A saúde deve ser pública, mas popular. Os créditos devem ser públicos mas populares; contrapondo-se a elite que sempre usou do Estado para financiar seus investimentos. O mercado deve ser público e popular etc. O povo deve assumir através de conselhos, núcleos e brigadas, o controle de todas as iniciativas e transformá-las em base da construção de um novo projeto, através de novas relações de trabalho e de convivência social. É a criação de uma nova superestrutura social, em confronto com a superestrutura do estado burguês.
A convivência somente será igualitária no dia em que as pessoas descobrirem a importância de cada espécie para manter o equilíbrio ecológico. Aí saberemos que as ervas queimadas serviriam para fazer remédios. As árvores servem para manter a umidade do ar e a temperatura estável, os urubus e os gaviões para manter a limpeza da terra e do ar. As minhocas para perfurar o solo e produzir húmus para enriquecer o solo enfraquecido etc.
Viver portanto se torna um dever e não apenas um prazer temporário.
3o – Cooperação e organização política
A cooperação deve estar voltada para atingir objetivos políticos acima dos objetivos econômicos. É a ciência da colaboração organizada.
Os produtos produzidos desta forma, passam ter um sentido ideológico e cumprem função política, ao serem comercializados no espaço social.
É o que fazem as grandes empresas com os produtos importados, porém alienando. Influem no mercado, mas também no comportamento, nos hábitos e na linguagem que estabelecem através dos nomes dos objetos que se movem no mercado.
As cores que embalam os produtos, reafirmam a ideologia da reforma agrária ou do dono do produto.
A cooperação deve combinar-se com as diferentes necessidades humanas, sejam na esfera econômica, política, cultural, artística, educacional etc.
Novamente reaparece a solidariedade de classe como referência. A luta política alcança seus objetivos quando a solidariedade se manifesta através de gestos concretos em defesa dos interesses de classe.
A defesa da reforma agrária, se dará na medida em que a cooperação política e solidária for estabelecida com os demais setores da sociedade. Chegará o dia que a simples opinião favorável não terá mais efeito, para defender as idéias e as práticas contra da repressão. Será preciso o envolvimento direto e concreto.
A anomia dos movimentos sociais não pode ser eterna. Em cada espaço social há um mastro a espera de uma bandeira. Basta compreender que a dignidade é fruto da ousadia de buscá-la e mantê-la viva.

4o – Desenvolvimento e coerência
Não pode haver desenvolvimento sem coerência com aquilo que acreditamos. Aqui entra o projeto de revolução cultural que, em nosso caso, prepara a revolução social e política.
Uma sociedade ou comunidade, não pode se desenvolver para alienar as pessoas, afastando-as das decisões e do destino dos objetos que produzem. Quando isto ocorre, as pessoas perdem o controle sobre o seu próprio futuro.
É preciso elevar a consciência de todas as pessoas para que compreendam o que está sendo edificado. Porque se edifica desta forma e não de outra.
O assentamento passa ser uma trincheira de resistência cultural, quando edifica em si, o monumento da coerência histórica e moral dos que lutaram. Ali o imperialismo pode entrar como imagem, mas nunca conseguirá transformar-se em ideologia.
O desenvolvimento social modificará os hábitos, as práticas, as idéias e os valores, constituindo-se uma nova consciência em torno do papel do ser humano no universo, e sua relação com as demais obrigações sociais.
Os avanços tecnológicos corretamente desenvolvidos, servirão para facilitar a relação de gênero e para diminuir e eliminar os preconceitos.
Coerente é aquele que consegue andar sem disfarçar os rastros que deixa pelo caminho. Evita equivocar-se simplesmente para matar curiosidades e não brinca com o destino daqueles que caminham em busca do suficiente para viver. Nem mais nem menos do que o necessário.
Os valores de um povo novo, desenvolvem-se a cada passo, não inventa-se o caminho apenas emprega-se esforço para fazê-lo acontecer.
A coerência terá combinar idéias, práticas e valores sem obstruir o direito da vida acontecer e se manifestar no verde das folhas, no vermelho das flores e das bandeiras, no canto do povo e nas asas dos pássaros.

5o – Imaginação e disponibilidade
Somente teremos condições de criarmos novas relações no campo se as pessoas aprenderem a antecipar o que querem no futuro, através da imaginação e fazerem isto acontecer através da disponibilidade.
As crianças devem tentar construir suas fantasias através do trabalho educativo. Os jovens devem imaginar e criar formas que elevem o nível cultural, e os adultos possam servir de exemplo de edificação anteriormente sonhados.
Estas duas características ( imaginação e disponibilidade) alimentam a mística e darão às organizações populares, maior qualidade e consistência.
A construção do imaginado é dolorosa quando não depende apenas de nossa vontade. Mas é preciso imaginar e dispor-se a realizar.
A disponibilidade leva-nos a perder oportunidades de acompanhar o soletrar das primeiras palavras e ensaiar os primeiros passos de nossos filhos, mas é sinal que o egoísmo está sendo combatido através do desapego da própria comodidade, para contribuir com o crescimento de outras lutas e ações que envolvem muito mais pessoas do que nossa simples família.
Disponibilidade é sujeitar-se a trocar o colchão e os cobertores macios, para esticar as lonas frias antes de estender as esteiras para plantar a semente do conflito que leva a libertação da terra.
Disponibilidade é sonhar e partir em busca de cada sonho, para não deixá-los adormecer.
Sonhar não cansa.. O que cansa é sonhar e duvidar dos próprios sonhos. Pissarev, citado por Lenin afirmou que “...Meu sonho pode ultrapassar o curso natural dos acontecimentos, ou desviar-se para uma direção onde o curso natural dos acontecimentos jamais poderá conduzir. No primeiro caso, o sonho não produz nenhum mal; pode até sustentar e reforçar a energia do trabalhador... Em tais sonhos, nada pode corromper ou paralisar a força de trabalho. Ao contrário. Se o homem fosse completamente desprovido da faculdade de sonhar assim, se não pudesse de vez em quando adiantar o presente e contemplar a imaginação o quadro lógico e inteiramente acabado da obra que apenas esboça em suas mãos, eu não poderia decididamente compreender o que levaria o homem a empreender e realizar vastos e fatigantes trabalhos na arte, na ciência e na vida prática... O desacordo entre o sonho e a realidade nada tem de nocivo se, cada vez que sonha, o homem acredita seriamente em seu sonho, se observa atentamente a vida, compara suas observações com seus castelos no ar e, de uma forma geral, trabalha conscientemente para a realização de seu sonho. Quando existe contato entre o sonho e a vida, tudo vai bem”
[17].
Nossa tarefa primeira é sonhar, sem medo de levar o sonho presente até o futuro, e deixá-lo lá descansando, até o dia em que o futuro se tornar presente, com grande parte do que sonhamos realizado.


[1] Parte do livro de Ademar Bogo: “Um povo feito de terra”, Bahia, 2001.
[2] Adolfo Sánchez Vásquez; Ética. RJ 1996. P. 8
[3] Idem. P.12
[4] Karl Marx. O Capital. Livro I. Vol. I. RJ 1996. P.204
[5] Ma. Lúcia de Arruda Aranha e Ma Helena Pires Martins. Filosofando: Introdução a filosofia, SP 1996 p. 274
[6] Fragmon Carlos Borges. Origens Históricas da Propriedade da Terra. In Brasil: A Questão Agrária. SP !980, p. 6
[7] Jung Mo Sung e Josué Cândido da Silva. Conversando Sobre Ética e Sociedade 1995 p. 42
[8] Revolução Verde. É chamada assim as mudanças tecnológicas introjetadas na agricultura brasileira com orientação norte-americana na década principalmente a partir da década de 70 aqui no Brasil, onde se incentivou o uso de máquinas, venenos e adubos químicos para aumentar a produtividade na agricultura.
[9] Frei Sérgio Görgen, ofm. Riscos dos Transgênicos. Petrópolis. 2000 p. 18.
[10] Seixas, Raul/ Coelho Paulo/ Motta Marcelo,. Música Tente Outra Vez.
[11] Domenico de Masi. Entrevista Maria S. Palieri : O Ócio Criativo. Sextante 2a Edição RJ. 2000. P. 36
[12] Jung Mo Sung e Josué C. da Slva. Vozes Petrópolis. 1995 p. 88.
[13] Idem
[14] Ibidem
[15] Emir Sader. O Anjo Torto: Esquerda ( e direita) no Brasil. Editora Brasiliense. SP. 1995 . p. 13,14
[16] Leonardo Boff. O ecocídio e o Biocídio. In 7 Pecados do Capital. Record.SP.RJ. 1999. P. 42
[17] V. I. Lênin. Que Fazer? Hucite SP. 1986. P.133

martes 20 de marzo de 2007

ÉTICA DA MILITÂNCIA (1)

Frei Betto (2)

Durante um tempo da minha militância, eu tinha certeza de que era semente, mas estava certo também de que haveria de participar da colheita. Na época da luta armada, fui militante da organização de Carlos Marighella, a ALN (Ação Libertadora Nacional). Eu acreditava que faríamos a revolução no Brasil, chegaríamos ao poder e, quem sabe, subiríamos a Serra da Mantiqueira com a mochila nas costas e o fuzil na mão.
Hoje, não tenho tanta certeza. E muitos companheiros meus perderam esta certeza, e também o encanto pela luta. Perderam a mística da militância e foram cuidar do próprio umbigo. Atualmente, o meu lema é o seguinte: não espero mais participar da colheita, mas faço questão de morrer semente.
Algum dia, não sei quando, as futuras gerações vão participar da colheita. Mas essa colheita só vai existir se, hoje, houver quem plante. A semente é humilde; a palavra humildade tem a mesma raiz da palavra “humus” – que, em latim, significa terra. Ser humilde é ter os pés na terra. E não é fácil na militância ter os pés na terra.

1. JEC
Comecei na militância aos 13 anos, em Belo Horizonte, onde nasci, através da JEC (Juventude Estudantil Católica). Era meu colega na mesma militância e uma pessoa coerente durante toda a vida, o Henfil, que muitos conhecem através das caricaturas que ele criou (o Fradinho, a Graúna, o Severino…). O Henfil, que a gente tratava por Henriquinho, era irmão do Betinho (da campanha da fome), que naquela época também era militante em Belo Horizonte, só que já estava na JUC (Juventude Universitária Católica).
Aos 16 anos, fui eleito primeiro vice-presidente da UMES (União Municipal de Estudante de BH). Tenho uma foto de jornal daquele congresso. Ao vê-la, fico assustado. Porque eu era muito criança para ser eleito vice-presidente de uma entidade. Olho a cara de meus companheiros; todos eram mais velhos, e um deles era bem mais velho que a média e, embora já estivesse na Universidade, continuava dirigindo a entidade estadual dos secundaristas de Minas. Fazia faculdade de Direito e nós dizíamos que ele fazia faculdade de direita… Chama-se Newton Cardoso, vice-governador de Minas no governo Itamar Franco.

2. Opção de vida
No Movimento Estudantil aprendi uma coisa muito importante: que a militância só é uma opção de vida se a gente cuida também da saúde psicológica e espiritual. Porque, depois de tantos anos de militância, é triste ver quantas centenas de companheiros se aburguesaram no meio do caminho. E se você me pergunta quais as causas, eu diria que uma delas foi o excesso de radicalismo pessoal. O sujeito era militante até na hora de ir ao banheiro. Na hora do namoro, discutia o documento com a namorada, mas nunca dava um beijo nela. Na hora da dança, ficava analisando a dança e suas manifestações burguesas… Esse sectarismo levou muitos companheiros nossos a queimarem, precocemente, as suas baterias.
Somos humanos. Não podemos confundir a nossa pessoa com a nossa função na militância. Vi muitos companheiros com excelente militância enquanto eram dirigentes estudantis ou sindicais. Conheci dirigentes sindicais do ABC, onde trabalho há 22 anos, desde a época das famosas greves, que enfrentaram polícia, cacetetes, prisão, mobilizaram o país inteiro a partir do fim dos anos 70 e começo dos anos 80, e que, uma vez terminado o mandato, acabou-se o militante.
Há quem seja militante funcional, e não militante vivencial, existencial. Isto é: tem gente que é militante enquanto a militância lhe dá uma função de poder, de reconhecimento público. Mas quando volta a ser um Zé ninguém ou uma Maria anônima, a tentação é de se recolher à vida privada. É como se tivesse vergonha de ser um militante anônimo no meio da massa.
Esses militantes dos quais eu falo, depois de receberem um cargozinho numa Prefeitura qualquer do PT, adquiriram ares de doutores, quase exigindo que os companheiros os tratassem por excelência. Trocaram de roupa, de casa, de mulher e de ideologia. Porque o dia em que o PT perder a eleição naquele município e entrar o adversário, eles continuarão como funcionários, com vergonha do passado.
Não há um bom equilíbrio na militância se não cuido de minha vida psicológica, de minha vida espiritual. Faz parte da minha existência como militante o lazer, o divertimento, os momentos de encanto, gratuidade e amizade.
O militante vive em duas esferas, como toda pessoa: a esfera da necessidade e a esfera da gratuidade. Em geral, a gente se ocupa muito da esfera da necessidade, e não reserva tempo para a esfera da gratuidade. Entramos naquela racionalização imbecil de que temos de analisar a realidade, a conjuntura, e não podemos perder tempo. Assim, vamos ficando saturados, e quando se começa a ficar saturado, fazemos besteira; e quando se começa a fazer besteira, começamos a ficar autoritários, achando que o companheiro não percebe que estamos fazendo besteira; pode até perceber, mas não vai falar, porque agora sou autoridade e imponho a minha vontade, dou ordens etc. Esta é uma maneira de o militante incorporar o modelo do opressor, porque a direita também é militante. E quantas vezes a gente vira militante de esquerda, incorporando o modelo de militante da direita, autoritário, pretencioso e vaidoso.

3. O Poder
O ser humano tem três grandes tentações, aliás curiosamente retratadas nas tentações de Jesus: o sexo, o dinheiro e o poder. A maior delas é o poder. Ninguém quer largar o poder. Getúlio Vargas preferiu dar um tiro no peito a virar um cidadão comum.
Sabe como se caça macaco na Índia? O macaco tem que ser enviado para o zoológico sem nenhum ferimento. Não pode ser laçado, nem cair numa armadilha. O caçador sobe no coqueiro, abre um buraco no coco e coloca um torrão de açúcar dentro. O macaco sobe e enfia a mão para pegar o torrão de açúcar. A mão não larga o coco. E não passa pela inteligência macacal que, se largar o torrão, fica livre. Mas ele não larga. Fica segurando e perde a liberdade.
Essa é a imagem que tenho do poder. O cara não abre mão, não larga.
Como se dá esse processo de corrupção? Quando a gente é cidadão comum, principalmente quando se tem origem popular, os valores estão arraigados, vêm da família, da educação, da sociedade, da Igreja. E nós respeitamos esses valores. Nem passa pela nossa cabeça desrespeitá-los.
De repente, a gente vira militante, e a consciência revolucionária nos faz dar menos importância aos valores da sociedade, pelo fato de ela ser capitalista. Aquela sociedade que, antes, eu tanto respeitava, agora quero transformá-la. Começo a perceber, pela formação militante, que os valores nos quais eu acreditava, são valores burgueses, valores do opressor, alienantes. O problema começa quando, ao menosprezar os valores sociais, inconscientemente começo a fazer o mesmo com os valores pessoais.
Passo a não ter mais ética, pois com tanta militante bonitinha, gostosinha, porque que não vou ter um caso? Ainda mais eu, que tenho uma função de poder aqui no sindicato, no partido, no movimento. Há companheiras que, por isso, me olham diferente. Então, por que não vou ter uma transa? E quem tem poder mexe com dinheiro. Tem gente que se aproveita, por que também que não vou aproveitar? E essa grana que aquele companheiro solidário, anônimo, me deu… por que devolver para o movimento, se isso pode me propiciar um conforto maior? Começa então um processo que termina num único resultado: reforçar a direita.

4. A Moral
Fidel Castro diz muito bem: “Um revolucionário pode perder tudo – o emprego, a liberdade, a família, a vida, menos a moral”.
Vários companheiros nossos perderam a vida sob a ditadura, inclusive Frei Tito, meu companheiro na Ordem dominicana, morto em conseqüência das torturas que sofreu. Frei Tito é considerado o símbolo dos torturados da ditadura militar do Brasil. Foi torturado duas vezes. Na segunda, resistiu durante três dias, com as equipes de tortura se revezando a cada 8 horas, para que falasse e assinasse que nós, dominicanos, tínhamos participado de assalto a banco. Não cedeu, guardou silêncio, e arrebentaram ele. Um dos capitães que dirigiram a tortura disse a ele uma frase perversamente profética: “Tito, se você não falar, jamais esquecerá o preço do seu silêncio”.
Depois Tito enloqueceu. Saiu da prisão no seqüestro do embaixador alemão, em janeiro de 1970. Foi para o exílio na França e, lá, se enforcou, aos 28 anos. Ele via torturadores em cada esquina da Europa. Deixava de entrar no quarto, à noite, porque achava que o torturador estava lá dentro. Como bem disse dom Paulo Evaristo Arns, quando os restos mortais do Tito retornaram ao Brasil, em 1984: “Frei Tito não se suicidou, mas buscou do outro lado da vida a unidade que perdeu deste lado”.
Quem perde a moral não tem volta. Quando se descobre que um dirigente é corrupto, não tem volta. Ele pode se penitenciar, se converter, mas jamais merecerá a confiança que tinha antes por parte de seus companheiros e companheiras.
Estive preso duas vezes; a primeira, 15 dias, em 1964, quando eu era militante estudantil; a outra, durante quatro anos (1969-1973). Na prisão a gente também tinha militância, e muita militância. Fazíamos chegar ao exterior as denúncias de torturas no Brasil, através do esquema da Igreja. Por isso nos retiraram do meio dos presos políticos e nos passaram à condição de presos comuns. Dos 4 anos de prisão, vivi 2 anos como preso político, e 2 anos como preso comum.
A prisão é um sofrimento terrível. A pior fase é a inicial, quando acontecem as torturas. A tortura, dizia São Tomás de Aquino, é pior do que o assassinato, porque quando mato, elimino a sua existência, mas quando torturo, faço de você testemunha de sua suprema humilhação. Racho você ao meio, crio uma divisão entre o seu corpo e a sua mente, e você, para salvar o seu corpo da dor, destrói todos os seus valores morais, ideológicos e espirituais.
Por isso muitas guerrilhas de esquerda – apesar das raras exceções - jamais aceitaram torturar o inimigo. Uma guerrilha que tortura cava a sua própria cova. Pode chegar ao poder, mas não vai durar. Vai fracassar, como ocorreu ao estalinismo na União Soviética.

5. Desafio
O grande desafio da esquerda é como fazer a transformação social sem usar os recursos que favorecem a direita, e um deles é a tortura; outro, o terrorismo, e toda uma série de recursos que a gente pode usar em nome da pressa de realizar a mudança desejada, mas que, no fim das contas, favorece o inimigo. Bush deve agradecer todos os dias o serviço que Bin Laden prestou a ele. Bush foi o presidente dos EUA eleito com menos apoio popular, mas depois de 11 de setembro de 2001 chegou a ter mais de 90% de aprovação. Isso porque o terrorismo sempre favorece um único lado: a extrema-direita.
Um dos erros que a nossa geração cometeu na década de 1960 - sobretudo nós que tivemos formação cristã, militância de Igreja - foi transferir para o campo da ideologia os esquemas próprios do campo da religião. Em outras palavras, nós demos aos conceitos políticos um caráter religioso. A ciência e a política são esferas da dúvida. Não existem dogmas no campo das ciências da história. Cada vez que eu analiso um momento da história ou princípio de forma autoritária, como se fosse a verdade absoluta, sem admitir contradição, corro o risco de congelar a dinâmica do processo social. Passo a não aceitar críticas, vou ficando míope e não percebo as contradições que vão aumentando em torno de mim.
Durante onze anos (1980-1991), assessorei o diálogo Igreja e Estado em muitos países socialistas: Cuba, Nicarágua sandinista, China, União Soviética, Polônia, Alemanha Oriental, Tchecoslováquia. Para mim, não foi surpresa a queda do Muro de Berlim. Porque, em nome do proletariado, o poder do socialismo no Leste europeu não ouvia a voz do proletariado. Havia uma contradição entre os valores que devemos ter nos âmbitos social e pessoal. É uma contradição comum na esquerda do Brasil. Cria-se, então, uma esquizofrenia: no social, sou uma pessoa; no individual ou privado, sou outra. Isso é típico do modelo burguês. A burguesia fala de moral etc., mas quando quer fazer anúncio de seus produtos coloca as mulheres como se fossem iscas de açougue para atrair mosca. Essa contradição aconteceu também nos países socialistas.

6. A Crítica
A incapacidade de ouvir críticas é um dos maiores erros da esquerda. Mas não basta dizer “Companheiro, quando quiser fazer uma crítica, venha fazer”. É preciso que os nossos movimentos tenham, de maneira prevista , instâncias de críticas e autocrítica. Quem dera que cada um de nós, como dirigente, pelo menos uma vez por semestre, fizesse a seus dirigidos a pergunta que Jesus fez a seus apóstolos: 1º) O que é que o povo pensa de mim? 2º) O que vocês pensam de mim?
Tente fazer este exercício, na instância onde você vive, pelo menos uma vez por ano: “Digam com toda liberdade o que vocês pensam de mim, da minha prática, do meu desempenho. Não é para justificar ou me defender. É para eu ter clareza e saber se a visão que vocês têm da minha atuação é a visão que eu gostaria que vocês tivessem de mim, porque todos nós somos feitos de barro e sopro, somos frágeis, temos as nossas contradições, e a luta só avança porque nós nos completamos uns aos outros”.
Essa complementação só existe quando a gente consegue quebrar barreiras, de tal maneira que a nossa solidariedade no social exista, também, no pessoal. E que a gente viva verdadeiramente como companheiros, que é uma palavra que significa “compartir o pão”, e repartir o pão é dividir aquilo que há de mais íntimo na vida. Todos temos direito de ter dúvida, crise afetiva, momento de desânimo, de depressão. Nada disso é um pecado da militância; isso é próprio do ser humano.
Pecado é esconder dos companheiros as minhas fraquezas. É sinal de que estou virando fariseu, fingindo que sou uma coisa, mas sou outra. Ao mesmo tempo, faço papel de bobo, porque muitos companheiros percebem minhas fragilidades. É preciso haver uma militância em que essas fragilidades sejam também compartidas. Porque quanto mais consigo compartir as minhas fragilidades, mais consigo me reforçar e superá-las e, assim, vencer os momentos de crise, de dúvida.
O dramático é quando a gente conta com o companheiro e não sabe que ele está vivendo uma crise; só fica sabendo quando ele diz “tô fora, tô noutra”. E aí a gente se assusta e lamenta: “que pena, fulano era tão bom”. Mas foi cooptado, partiu para outra. Contudo, ninguém foi ajudá-lo naquele processo difícil que ele viveu até chegar à decisão de abandonar a luta e abraçar um caminho pessoal.

8 O Trabalho de base
Se você me perguntar quais foram os grandes erros da esquerda nesses meus 44 anos de militância, eu diria: o maior erro, muito grave e comum em todos os movimentos e instituições da esquerda é o abandono do trabalho de base. É quando a gente acha que o povo tem que acreditar na nossa luta, e se o povo não percebe que a nossa luta é justa e verdadeira, o povo é besta, imbecil, alienado, ignorante… Só que tem um detalhe: não conheço vitória sem o apoio do povo. Mas conheço conquistas que, após a vitória, perderam o apoio do povo, e o fracasso foi retumbante, como aconteceu na Nicarágua Sandinista.
Acompanhei todo o processo da Revolução Sandinista, inclusive antes de ser vitoriosa. Estive com guerrilheiros sandinistas na Costa Rica, antes da vitória dia 19 de julho de 1979. É chocante o que vi, o que muitos deles eram antes, o que passaram a ser depois, quando chegaram ao poder. O povo foi ficando distante.
Um dia viajei de Cuba para Manágua. Eu estava doente, pegara dengue em Cuba. Quando cheguei no aeroporto de Manágua, fui recebido por um dirigente sandinista. Viu que eu estava pálido, com febre, e disse: “Betto, você não vai trabalhar, não vai cumprir as tarefas que te esperam aqui; você vai para um clube dos dirigentes sandinistas para descansar. Lá tem todo conforto, e quando você estiver melhor a gente vai te buscar para o trabalho”.
Levaram-me para o antigo Country Clube de Manágua, que tinha sido apropriado pela Revolução, porque a burguesia que o freqüentava deixara o país , viajando sobretudo para os Estados Unidos.
Fiquei profundamente chocado com o que vi no clube. Camarão e lagosta à vontade. Havia bebidas finíssimas, garçons me tratando com guardanapo de linho, um requinte chocante. E, lá fora, o povo da Nicarágua sofrendo, em nome da Revolução, um desabastecimento terrível, porque o pouco de comida que restava tinha que ir para as frentes de guerra, contra a ofensiva terrorista de Reagan, presidente dos EUA.
Fui embora na tarde daquele mesmo dia. Bati na casa daquele companheiro dirigente que me levou lá, e disse a ele: “Olha, companheiro, eu não fico lá não”. “Mas, por quê?”, perguntou. “Porque aquilo é um escândalo, é um reduto contra-revolucionário”, respondi. Ele ainda tentou justificar: “Não... não é isso, aqueles companheiros garçons são todos militantes da Frente Sandinista”. Eu falei: “Deixa de ser besta, aqueles caras têm família, primos, irmãos, pai, mãe, também sofrendo aqui fora pelo desabastecimento. Aqueles caras chegam em casa à noite e contam como vocês, dirigentes, passam lá os fins de semana. E cada vez que eles contam são mais 50 ou 100 pessoas que perdem a confiança nesta Revolução. Isto é um escândalo!”
Infelizmente a história comprovou a minha intuição. Terminada a Revolução sandinista, não todos, mais alguns altos dirigentes sandinistas revelaram-se notórios corruptos. Apropriaram-se de bens que eram do Estado sandinista. Acabou o Estado sandinista e eles ficaram com mansões, fazendas, barcos, para uso familiar.
Por que isso acontece? Porque deixamos de criar mecanismos de trabalho de base. O trabalho de base nos reeduca, mina o nosso autoritarismo. Quem faz trabalho de base, tem que recomeçar lá na paróquia, na Comunidade Eclesial de Base, na base do sindicato, no assentamento. Tem que começar do zero junto ao seu João, à dona Maria, explicando o mapa do país, o que significa a palavra conjuntura; começar do B-A-BÁ, com paciência; participar das festas do povo, e caminhar com as duas pernas com as quais o povo gosta de caminhar, a da fé e a da festa. É isso que sustenta o povo brasileiro. Imaginem se tirassem essas duas pernas do povo, ele morreria de tanto sofrimento.
Estou há 22 anos na Pastoral Operária do ABC, acompanho Comunidades Eclesiais de Base, grupos de jovens, de oração etc. Não é fácil. Domingo de manhã, aquele sol, os amigos de classe média convidando “vamos para o sítio, para a praia”. Mas vou para o ABC, para a periferia fazer reunião, começar do zero, ler o Evangelho. Isso gera militância. Vocês todos vieram do trabalho de base. Alguém algum dia começou o trabalho com vocês. E a pergunta é essa: E nós, agora, estamos fazendo trabalho com quem?
Não existe árvore que dá militantes. A semente da militância é o trabalho de base, com formação intensiva. Essa formação não pode ser só política, no sentido que a minha geração da esquerda entendia. Ficava só naquelas noções de marxismo, da ciência da história, da teoria política. Não pode ser só isso. Tem que ser mais abrangente, falar dos valores, de religião, lazer, cinema, teatro, música; falar de sexualidade e de vida afetiva. Porque cada vez que a esquerda entrou no jogo da direita, de colocar a sexualidade debaixo da mesa, cometeu muita besteira.
Muitos militantes se perderam por causa do sexo. Muitos projetos comunitários desabaram por causa de equívocos afetivos entre militantes. Em nome da esquerda, da atitude revolucionária, nós clandestinizamos a vida afetiva e sexual. Não discutimos, não debatemos, não refletimos, não compartimos essa dimensão importante da vida, e na hora que a besteira está feita, não tem jeito.
As duas esferas mais fundamentais do ser humano são o ato de alimentar-se e a sexualidade, a vida afetiva. A esquerda da minha geração nunca discutiu isso. Na prisão se discutiu, porque tinha tempo para tudo. Foi lá que, pela primeira vez, a esquerda brasileira debateu essas questões.
Nenhum de nós tem bola de cristal nas mãos. Nenhum movimento possui a chave da história, para saber como a transformação da sociedade vai acontecer. Mas todos temos um patrimônio precioso, as experiências do passado e, sobretudo, os erros do passado. Quanto mais a gente conhece as experiências do passado - o socialismo do Leste europeu, a experiência sandinista, o socialismo cubano, a história da esquerda na América Latina e no Brasil -, mais a gente fica vacinado de cometer os mesmos erros no futuro. É evidente que vamos cometer outros erros, mas, espero, não aqueles que já foram cometidos. Por isso é importante ouvir a experiência de militantes que estão há décadas na luta.

8 As várias esferas
Uma coisa é certa: o meu movimento sozinho não vai fazer revolução do Brasil, e nem tem o mapa de quando ela vai ocorrer. Esse é um processo coletivo. Por isso, embora eu seja socialista, prefiro não falar de revolução socialista. Prefiro seguir a sabedoria de Mao Tsé Tung, Fidel Castro, Che Guevara e Marighella, que não fundaram um partido socialista, fundaram um movimento de libertação nacional. Por quê? Porque falar de libertação nacional é mais abrangente. Por que a bandeira da China tem quatro estrelas? Porque uma das quatro é a burguesia nacional que existia na China daquela época, e que aderiu ao processo revolucionário.
A química da transformação social é composta de vários ingredientes. Esses ingredientes não são iguais, são diferentes; até mesmo porque representam diferentes segmentos da sociedade. Sempre discuti com a esquerda mexicana, que é muito anticlerical, porque no México, em 1912, houve uma revolução, liderada por Emiliano Zapata, que tinha como uma de suas bandeiras a reforma agrária e a Igreja católica como um de seus principais inimigos. Era uma Igreja ultra conservadora, ligada aos fazendeiros e, portanto, contra a reforma agrária. Isso criou na esquerda mexicana um profundo horror a tudo que cheira a Igreja e religião. Eu sempre disse à esquerda mexicana: “Me desculpem, mas vocês não vão a lugar nenhum enquanto a companheira Guadalupe não for junto”. Quem é a companheira Guadalupe? É a Nossa Senhora Aparecida do México.
Não se faz mudança social na América Latina considerando a questão religiosa meramente tática. Não se faz revolução no Brasil com anticlericalismo ou achando que uma só classe da sociedade é revolucionária. É um conjunto de fatores que se somam. Dentro desse conjunto, há dois grandes desafios: qual é o setor de vanguarda dentro deste processo? Tem que ser um setor de extração popular, porque senão esta libertação não se completa. Como administrar isso depois é uma questão muito complicada. Muitas revoluções foram feitas com discurso burguês para o povo, dizendo o seguinte: “Vocês serão donos dos meios de produção, e não vão sofrer do jeito que os povos vizinhos sofrem; vão ter casa própria, automóvel, educação de graça, médico de graça…”, sem consciência de que, em nome da revolução, prometia-se um modelo burguês de vida.
De repente, o operário da Alemanha Oriental começou a olhar para o da Alemanha Ocidental e percebeu que, do outro lado do Muro de Berlim, o padrão de vida era melhor. “Quero ir para outro lado”, dizia ele. “Prefiro ser explorado e viver melhor do outro lado, do que ficar aqui nessa vida difícil”. Isso porque, em nome do projeto revolucionário, pintaram um projeto burguês de conquistas sociais. Essas conquistas são importantes, mas não suficientes como projeto de um mundo novo.
E qual é o setor da sociedade que vai ter hegemonia? Como realmente criar mecanismos democráticos, de tal maneira que o Estado seja apenas o comitê executivo da vontade popular? Como evitar que o sindicato seja correia-de-transmissão do Estado? Como evitar que os movimentos sociais sejam correia-de-transmissão do Estado? Como evitar a falta de democracia interna dentro do partido? Como evitar, enfim, que o cidadão corrupto não olhe para a revolução como um bezerro que olha para a vaca, esperando que haja uma teta para cada boca?
Um dos erros das revoluções foi terem se firmado criando no povo a ilusão de que todos teriam a teta para sua boca. Na hora das dificuldades, em vez de o povo assumi-las, uma parcela caiu na contra-revolução, se decepcionou, se clandestinizou.
Conheci em Moscou um operário técnico de eletrodoméstico. Consertava principalmente aparelhos de TV. Ele ganhava um salário muito bom na época: 200 rublos. Para se ter uma idéia, o maior salário, o de um ministro russo, era de 800 rublos. Aquele técnico tinha casa própria e todos os bens necessários ao conforto de uma família de classe média. Cobrava 3 rubros para consertar um televisor, mas levava 2 ou 3 meses para entregar o aparelho. Por quê? Porque era funcionário do Estado, tudo era estatal, e vocês sabem como funciona o serviço público.
Tanto no capitalismo, quanto no socialismo, o problema do absenteísmo (preguiça de trabalhar) é muito grande. Manter a mística dentro do aparelho estatal não é fácil, porque se eu trabalhar mais ou menos a coisa anda sem mim ou comigo. Aquele técnico russo fechava a oficina na hora do almoço e ia fazer a sesta, não tinha pressa, porque no fim do mês o salário dele não alterava; podia consertar 20 ou 200 televisores, o salário era o mesmo.
Mas, se você chegava na oficina dele e dizia que tinha pressa, porque a escola da sua filha faria uma apresentação de balé e a TV ia mostrar o espetáculo depois de amanhã, ele sugeria: “Então leva o aparelho para a minha casa”. Aí o conserto ficava mais caro, 30 rublos. E para onde ia aquele dinheiro? Para a economia socializada da União Soviética? Não, ia para o bolso do técnico.
Por isso também a União Soviética ruiu. Porque havia duas economias: a oficial e a paralela. Isso sabotava o projeto socialista. Essa sabotagem era criada na medida em que os mecanismos democráticos desapareciam, e o povo passava a ser delegado do poder, e não o inverso.
No evangelho de Lucas (cap. 22), Jesus faz uma comparação entre o poder como mando e o poder como serviço. “Os tiranos do mundo mandam, os outros obedecem”, disse Jesus. “Mas entre vocês deve ser ao contrário; vocês devem servir”. E essa democratização do poder a gente não vai promover quando chegar ao poder. Temos que começar agora. Criar instâncias democráticas, ágeis, mais permeáveis, de maneira que se consiga o fundamental para ganhar a luta: o apoio popular. Sem esse apoio, não há saída. Ou, se quiserem, fora do povo não há salvação.
(1) Palestra proferida no Encontro Nacional do MST, janeiro 2002.
(2)Frei Betto é escritor, assessor de movimentos pastorais e sociais, e autor de “Batismo de Sangue” (Casa Amarela), entre outros livros.



A CONSCIÊNCIA E SEUS MOMENTOS


Quando estudamos a filosofia, percebemos uma outra particularidade da consciência, que são o conjunto de seus momentos: a) Conhecimento; b) Auto-consciência; c) Emoções; d) Imaginação; e) Vontade.

1. A consciência é Conhecimento
“O modo de existência da consciência e o modo de existência de algo para a consciência é o conhecimento”. Logo se a consciência é o reflexo dos objetos existentes na realidade, o conhecimento destes torna-se consciência. Sem conhecimento não pode haver consciência. Quanto maior o nível de conhecimento mais elevada torna-se a consciência.
Vejamos então um ser social que conhece superficialmente a realidade tem um nível de conhecimento superficial e consequentemente um nível de consciência inferior.
Na política o conhecimento superficial de uma causa se torna superficial a sua defesa nos seus diferentes aspectos. Por isso ideologia e doutrinarismo são opostos.
A ideologia é o reflexo de uma realidade assimilada conscientemente pelo próprio ser social.
O doutrinarismo aluga a consciência de um terceiro para colocar nela conhecimentos já elaborados. Por isso as causas políticas se diferenciam entre: fanáticas, conservadoras, reformistas e revolucionárias.
Neste sentido é que compreendemos o conceito de autodidata, sendo aquele que põe em sua consciência conhecimentos por conta própria. Ou seja, consegue tornar-se mestre de si mesmo. Por isso que em política é fundamental duas coisas: conhecer a causa e saber como construí-la. Isto é possível com muito conhecimento.
Para nossas análises, para a nossa luta, é preciso avaliar o que conhecemos, como usamos o conhecimento e que importância tem ele para a nossa vida.
Algumas questões:
- O que conhecem os homens e mulheres de seu próprio corpo, de sua própria história, de sua própria comunidade?
- Que críticas fazem ao sistema dominante?
- Que críticas fazem às relações humanas que são estabelecidas onde vivem?
- O que sabem sobre os objetivos que a organização lhes propõe?

2. A consciência é Autoconsciência ou consciência de si.
Além de refletir o mundo exterior a consciência auto-reflete o mundo interior do ser social, seu estado de espírito, convicção de seu papel no meio social. “A consciência – diz Marx – nunca pode ser outra coisa senão o ser consciente”.
O ser social, através de sua autoconsciência descobre a consciência de si próprio perante a realidade e assume uma posição: decisão de ser igual ou diferente. Desta forma torna-se agente de transformação da realidade. Compara-se com a realidade externa, avalia-se, orienta-se, controla-se, decide-se nas diferentes situações, julga, opta pelo bem ou pelo mal enfim, tem consciência do que é e do que faz.
Neste sentido é que a consciência política transforma-se em posição de classe. A autoconsciência é o nível superior do desenvolvimento da consciência.
Neste estágio as pessoas estão convictas, não oscilam em suas posições, facilmente percebem quando caem em contradição, defendem sua classe e sua organização sem vacilações, confrontam-se com a ideologia dominante com clareza e convicção.
A autoconsciência possibilita que o militante se oriente por conta própria; que desenvolva a auto-estima; que goste de si e faça da vida uma tarefa a mais a ser cumprida, por isso é preciso mantê-la e preserva-la.
Algumas questões:
- Que juízo as pessoas fazem de si em nossa base?
- Como está a auto-estima? As pessoas gostam de si mesmas?
- Como está o cuidado com a vida?

3. A consciência são emoções.
A partir do conhecimento e da autoconsciência o ser humano sente prazer, descontentamento, indignação, ódio, amor, simpatia ou repulsa. A depender do nível e do momento da consciência em que se encontra, consegue controlar estes instintos e manifestações subjetivas ou não.
As emoções se manifestam através da convivência social ou das relações estabelecidas com o mundo objetivo. Marx diz que “os sentimentos de um ser social são diferentes das do ser não social”.
Esta relação que há entre o conhecimento e a autoconsciência eleva a consciência e a desenvolve através das formas. Aqui se compreende porque podemos nos indignar contra qualquer injustiça cometida contra qualquer ser vivo nesta relação entre homem-universo.
A partir dos paradigmas que se colocam como referências, reagimos favorável ou contrariamente com maior ou menor emoção.
A prática dos valores é uma consequência de uma profunda sensibilidade com o mundo exterior na relação do homem com os objetos e seres vivos.
O isolamento e a rotina levam a diminuição do campo das emoções pela “ausência” de conhecimento. As emoções vêm do reconhecimento coletivo pelo esforço empregado, mas também pela satisfação pessoal, pelo serviço feito e pelas conquistas alcançadas.
Emocionar-se é o mesmo que sentir-se presente, parte de algo que valeu a pena ter feito. As emoções daquele que faz, são diferentes daquele que nada faz.
Algumas questões:
- Aquilo que nossa base faz, causa emoções?
- O trabalho e a convivência são significantes ou um peso a ser carregado?
- Na relação familiar a mulher sente as mesmas emoções que o homem, ou cada qual cuida de si?

4. Consciência é imaginação .
A consciência humana tem a capacidade de imaginar além da realidade imediata, constituir formas, estabelecer referências de tamanho, de cores, de quantidade etc. A isto chama-se combinação de formas mentais em novos objetos que não existem propriamente na realidade.
Através da imaginação consegue-se conceber através de uma forma ideal o que queremos alcançar concretamente posteriormente, antecipando portanto, a realidade que ainda está por se constituir materialmente.
A imaginação dinamiza a criação despertando interesse pela sua continuidade. A falta de imaginação é a decadência, desestimula a busca de alternativas, cria dependência e consequentemente dominação dos que tem capacidade de imaginar sobre os que não aprenderam imaginar.
A classe dominante quando quer enganar, faz com que as pessoas imaginem o que ela imaginou primeiro, por isso substitui o sujeito do próprio sonho.
É fundamental desenvolver a capacidade de imaginar o futuro e o que queremos construir nele. Ninguém consegue fazer algo, se não conseguir vislumbrar a imagem de como será.
Essa combinação também deve se dar entre dirigentes e a base pois, a imaginação de um não pode prejudicar a imaginação do outro.
Algumas questões:
- O que nossa base imagina sobre o futuro? Que interesses manifestam nessa imaginação?
- Que autonomia tem uma família de imaginar o seu futuro em relação a casa, o lote, o trabalho, a religião, etc.?
- O que se imagina no campo da arte e como se manifesta essa imaginação?

5. A consciência é vontade.
A consciência tem um caráter ativo durante e “após” sua formação. A vontade é a capacidade de mover todas as forças para satisfazer as necessidades de transformação da realidade.
Esta consciência da necessidade leva a mover-se para alcançar os objetivos estabelecidos. Por isso não basta ter consciência das necessidades, é preciso saber elaborar objetivos para serem alcançados.
Há uma mistura de convicção com objetivo na alimentação da vontade, por isso a mística torna-se razão do fazer cada vez melhor em busca da perfeição.
É teimosia que se transforma em resistência, em procura de caminhos para solucionar os problemas. É o desejo de não se deixar derrotar. É portanto vontade de vencer.
Novamente na questão da organização de massas é fundamental prestar atenção no estado de espírito e a causa da desmotivação que freqüentemente pode atingir a massa.
A falta de perspectivas pode diminuir a vontade e levar a um estado de pessimismo irreversível. A falta de vitórias e conquistas podem levar a frustrações comprometedoras.
A vontade move a teimosia e esta organiza a resistência. Ao mesmo tempo que a vontade motiva a ir além pode desmotivar para retroceder. Por isso é preciso ter claro o que se quer alcançar para que não haja frustrações.
Algumas questões:
- Como está a vontade de lutar da nossa base?
- Até onde pretende ir a nossa base? E o que quer fazer quando lá chegar?
- Os pais tem a mesma vontade que os filhos? Como se combinam e descombinam as vontades em nossa base?

Em suma, a consciência é esta oscilação dentro destes cinco momentos que se combinam e que por sua vez se acentuam de acordo com as contradições que se formam e se desfazem na realidade. A formação da consciência é um processo dinâmico e profundamente vinculado a prática social (Mobilização – Organização e Formação).

viernes 16 de marzo de 2007

A CONSCIÊNCIA DA CULTURA


A consciência é uma conseqüência da convivência social onde se produz a cultura. Por sua vez, a cultura é a abrangência do pensar e fazer ao mesmo tempo para, produzir a existência social.
A consciência é por natureza um fenômeno social. Tendo em vista que ela se forma no processo de trabalho, logo, sem ele, é impossível evoluir na formação da consciência, e as pessoas não serão livres, enquanto livremente puderem trabalhar.
Mas há culturas conscientes e culturas alienadas. A consciente tem noção do porque existe; a alienada não tem, nem porque nem para que existe. Por isso se torna fácil manipular as pessoas através do fenômeno da “cultura de massas”.
Não pode haver libertação cultural se não houver consciência cultural. Os aspectos que constróem a consciência, vivem lado a lado com os aspectos que “destróem” a consciência.
Entender a realidade e entender-se dentro dela, é a forma correta de discutir os problemas e as soluções, para construir novos seres humanos.
Dizemos isso, porque não basta ter e fazer cultura, é preciso compreender-se dentro dela, para evoluir sem deformações. Por isso a cultura tem consciência, que se forma a partir da convivência social e se complementa com o domínio do conhecimento científico, da filosofia, e da arte.
Por muito tempo existiram a ciência natural e o mito. Ou seja, havia uma compreensão intuitiva da realidade e, portanto, espontânea, da vida e dos fenômenos. Tudo era compreendido pela própria experiência, orientada pela imaginação. Sua função era acalmar e acomodar os seres humanos tementes aos fenômenos que se tornavam inexplicáveis.
A cultura por sua vez se desenvolveu baseada neste fazer combinado com as necessidades, sem condições de elevar a consciência para um nível mais crítico, por deficiência do conhecimento, arrastou-se através dos milênios da formação da existência humana, a “espera” do surgimento da ciência para melhor compreender-se.
Da mesma forma a filosofia. Não tendo condições de comprovar “cientificamente” as questões, (a idéia tinha supremacia sobre a prática), e a imaginação dominava a definição das coisas e se tronavam inexplicáveis.
Não podia ser diferente com a arte. As habilidades e a imaginação motivaram o seu desenvolvimento espontâneo, de acordo com as interpretações da realidade de cada época.
Com o desenvolvimento da ciência, sem retirar o aspecto intuitivo e imaginativo da filosofia e da arte, avançou-se através do aspecto da comprovação, para que o mito perdesse seu posto de comando para o conhecimento, e a consciência surgiu como produto do conhecimento e deu identidade aos aspectos que compõe a construção da existência humana.
Há portanto, consciência individual como produto da convivência social, por isso a consciência em uma sociedade de classes tem o caráter de classe, porque cada um educa seus descendentes de acordo com a sua posição social. Influindo na mudança de pensamento pela ideologia, como instrumento de relação direta com a consciência.
Este texto visa resgatar os aspectos fundamentais da filosofia que trata da consciência, relacionando este conhecimento com a ciência e a arte e mais propriamente, com alguns aspectos da vida cotidiana de nossa organização. Sem dúvida nenhuma estas três áreas do conhecimentos ( ciência, filosofia e arte) são os pedestais que se combinam para a construção e fortalecimento de nosso movimento.

O QUE É A CONSCIÊNCIA?
Esta questão, levou muitos séculos para ser respondida.
Com o surgimento do materialismo histórico e dialético, se conseguiu definir adequadamente o que é a consciência. Ela “ deriva da matéria e é uma das manifestações específicas da forma social do movimento da matéria”.
A ciência concluiu que o órgão do pensamento é o cérebro com 14 milhões de células ligadas umas com as outras. O cérebro portanto é matéria. Mas nem toda matéria tem capacidade de raciocinar. Destruindo as células o cérebro não pensa. Quando o corpo morre, morre também o pensamento e a consciência.
Os antigos filósofos confundiam a consciência com a alma. Admitiam que a consciência tem uma parte material mas outra espiritual e esta última derivava de Deus.
Temos vários aspectos para descrever e fundamentar o que é a consciência:

1 – ORIGEM E ESSÊNCIA DA CONSCIÊNCIA
1o – As Origens
O surgimento da consciência foi condicionado por duas premissas básicas: Naturais e Sociais.
a) Naturais - A matéria tem capacidade de refletir, por isso a primeira manifestação da consciência é o reflexo
Reflexo – É a capacidade que a matéria tem de refletir em si, as qualidades de outros objetos. Exemplo de reflexos simples: os rastros na areia. A sombra da árvore no rio. Há porém mesmo na natureza, possibilidades dos reflexos ser mais complexo pela excitabilidade, ou pela capacidade dos objetos se movimentarem, como: o girassol que segue os movimentos do sol, as flores “onze horas” que desabrocham naquele horário.
Há também organismos vivos que possuem formas mais desenvolvidas de reflexo como: o cachorro, o papagaio, o macaco etc. Isto ocorre pelas sensações e percepções. Estes animais são dotados de um raciocínio primitivo, mas não vão além disso.
b) Sociais – O seres humanos sendo originários dos animais, foram forçados por catástrofes e, certamente por uma “crise ecológica” intensa, a adaptar o organismo, ás diferentes condições climáticas.
O homem, ao longo dos tempos, se diferenciou dos outros animais pela capacidade do trabalho. “Foi o trabalho quem criou o homem” . Isso permitiu a ele escapar da crise ecológica. Dessa forma, aprendeu com os instrumentos de trabalho, transformar a natureza e transformar-se a si próprio.
Como surgiu então a consciência?
Juntando as duas premissas “naturais e sociais”, vejamos: para encontrar um objeto na natureza, basta o reflexo, exemplo: uma raiz de mandioca. Para descobrir o que há dentro dela e saber do que se compõe, precisa refletir no cérebro. Mas esta reflexão pode parar nos aspectos essenciais como: cor, gosto, dureza etc. como fazem os animais.
O pensamento abstrato ( imaginação) se desenvolveu quando o ser humano precisou ligar á necessidade com o objeto necessário para sua satisfação através do trabalho. O instrumento não satisfaz a necessidade, mas é o meio para solucioná-lo. Por isso o instrumento dá qualidade ao objeto que antes não tinha. Uma vara usada para derrubar frutas, a pedra que se transforma em machado ou a madeira que se transforma em mesa pela ajuda das ferramentas.
Daí surge a coletividade do trabalho. Onde se faz a divisão de tarefas.
Como este trabalho coletivo exige coordenação das ações, necessita-se da linguagem para se comunicar dando nome aos movimentos e aos objetos.

2o – A Essência
A consciência é a propriedade que o cérebro tem de refletir o mundo material. Por isso tem algo ideal que existe na imaginação. Portanto, a consciência está ligada á matéria, mas não é apenas reflexo dela, contém um aspecto ideal que é a imaginação.
Neste aspecto ideal, a consciência está ligada à matéria, mas pelo pensamento pode diferenciar-se dela, imaginando algo que ainda não existe ou criando lugares imaginários ao ouvir um relato de viagens comparando intuitivamente com outros lugares.
O caráter ideal da consciência foi criado pelo trabalho. Por isso ela tem a capacidade de refletir coisas que não são percebidas pelos sentidos, como os animais. Por esta percepção que antecede à transformação da matéria em objetos, se forma consciência é ideal.
Exemplo – No trabalho quando se usa um objeto como instrumento de trabalho será considerado como tal enquanto se usa – por causa do pensamento abstrato - ou seja formas mentais do papel, função do instrumento. Assim desenvolvemos a capacidade de inventar os objetos mas também os instrumentos de produzi-los.
Logo, no processo de trabalho, surgem realidades que fora dele não existem. Como um pau usado para derrubar frutas, após a colheita das frutas ele deixa de ser instrumento e volta a ser pau. Nisto se forma a noção na consciência, para que serve tal objeto, mas poderá servir para outro fim ou para nenhum.
No início a noções ideais sumiam, logo após o uso do objeto. Com o decorrer do tempo, permanecendo as necessidades, através do trabalho, estas noções foram se fixando no cérebro. Com isso se desenvolveu o processo da formação da consciência humana.
Hoje todas as invenções são relações materializadas entre homens e natureza. Mas fora do processo de trabalho e sem fixação na consciência, para que serve um computador por exemplo? Não passa para o analfabeto de uma caixa de lata. É o mesmo que um animal olhar o computador. Tem a mesma serventia para ambos.
O trabalho amplia a esfera ideal, por isso as formas mentais se desenvolvem neste processo. Os instrumentos conduzem o pensamento do homem, porque eles são a ligação entre o homem o objeto sendo produzido.
A natureza das formas de pensamento, reflete a essência das coisas que estão vinculadas á natureza dos instrumentos. Uma lente microscópica permite enxergar mais que a lente dos óculos. Quem tem apenas os óculos, pensará que a verdade é apenas aquilo que ele enxerga.
O instrumento tem um caráter generalizado. Serve para um determinado fim, mas pode servir para fins parecidos. Entram aí dois elementos, em que o particular é percebido pelos sentimentos, e o geral pelos pensamentos. O pensamento abrange o geral e o particular, extraindo, abstraindo e criando, neste sentido o geral é ideal.
O geral não pode ser reproduzido materialmente, deixaria de ser, o único meio de manifestá-lo é a palavra.
As formas do pensamento são ideais por que representam, não o reflexo individual do mundo, mas sim o reflexo social.

2 – NÍVEIS DE CONSCIÊNCIA.
O ponto de partida para entender os níveis de consciência é tomar como referência a tese filosófica de que: “A consciência social é fruto da convivência social”. Ela é a expressão de um determinado grupo social, que trabalha, se relaciona, tem sentimentos, imaginação, idéias, teorias, normas, valores etc. Portanto, a consciência existe a partir das relações sociais que se estabelecem para desenvolver a existência do indivíduo e da sociedade.
Neste sentido a consciência social se subdivide em dois níveis: Inferior e superior ou natural e política, ou ainda, social e científica. Fiquemos com a primeira definição ( inferior e superior) para melhor desenvolver o raciocínio.

· O nível inferior - é aquele que se desenvolve junto com o ser humano a partir dos próprios experimentos e descobertas que as próprias necessidades vitais exigem. Ou seja, este nível forma-se a partir das relações sociais que se estabelecem, onde o ser social afirma seu caráter e sua identidade social. Desenvolve hábitos, costumes, conhecimentos, práticas etc. Fazendo e refazendo os mesmos gestos, produz sua existência e tem consciência dela a partir do que vê, conhece e sente.
As funções do nível inferior da consciência é refletir sobre o cotidiano, os planos imediatos, os problemas das relações imediatas, dos hábitos, comportamentos e valores que a própria tradição reproduz. Geralmente isto é repassado oralmente de geração em geração, sendo o reflexo da cultura popular.

· O nível superior - é aquele que ultrapassa o nível do conhecimento natural. Tem condições de medir e qualificar o conhecimento.
Na luta política se vincula a uma causa. É o nível da elaboração, aprofundamento e definição de planos, que vão além dos objetivos imediatos. Consegue criticar e estabelecer alianças com outros setores da sociedade para a busca coletiva da solução dos problemas por isso, este nível é também conhecido como político ideológico. Formado pela influência exterior.
Ambos os níveis estão vinculados à cultura. O primeiro reproduz a cultura espontaneamente e, avança quando as necessidades exigem. O segundo nível, procura direcionar a produção da cultura nos aspectos que ultrapassam a esfera natural do cotidiano. Transforma-se em extraordinário, como disse o Che: “Quando o extraordinário se torna cotidiano, é a revolução”
A ciência se torna cultura e faz a cultura se tornar consciente.
A consciência neste estágio se impregna de conteúdo ideológico, que se alimenta através dos signos.
Os signos cumprem a função de tornar os objetos em símbolos materiais com outro conteúdo, como por exemplo: a foice e o martelo deixam de ser instrumentos de trabalho e se convertem em símbolos do socialismo e portanto consciência no nível superior.
Este nível de consciência depende de: a) conhecimento ( particular e universal), b) organização com princípios ( unidade ideológica, democracia interna, política de alianças, formação e propaganda etc.) c) planejamento e execução de ações, ( análise, decisão, definição de metas, busca de recursos materiais e humanos e distribuição de tarefas) d) elaboração de métodos ( Linhas de ação; manutenção das ações; resistência e continuidade) e) avaliações ( interpretar o que foi feito e traçar o que falta ainda fazer)
Aplicando os conceitos à nossa realidade vemos que:
a) O nível inferior – são todos os conhecimentos e práticas que temos como seres sociais: preparar a terra, cuidar da casa, possuir e cuidar dos animais, ir à escola etc. Em função de novos conhecimentos vamos mecanizando a produção, melhorando as moradias, evoluindo no processo de produção e de convivência social. É enfim, a maneira como construímos a existência social.
Assimilamos também – elementos negativos que se tornam consciência – como desmatar, queimar, envenenar, bater nos filhos, subordinar ente-queridos, músicas e danças deformadas etc.
b) O nível superior – são os elementos da luta política, percebendo o que está mais além da realidade imediata, desperta a capacidade de fazer análises, alianças políticas, combate consciente ás injustiças etc.
Assimilamos também – elementos negativos, como o sectarismo, auto-suficiência, discriminação da mulher, métodos autoritários, concepções equivocadas, enfim: contradições profundas entre prática e pensamento, concepções e comportamentos.
Quando se fala em “revolução cultural” quer-se buscar formas de fazer a consciência nos seus dois níveis, refletir sobre a realidade e transformá-la a partir do reconhecimento dos erros e desvios.

3 – FORMAS DA CONSCIÊNCIA
As formas da consciência se diferenciam de acordo com as particularidades dos elementos que estruturam a vida social e política.
Desta maneira a consciência nos seus dois níveis, adquire diferentes formas de expressão. Para nosso estudo aplicado, citaremos algumas:
a) Consciência Jurídica
É a teoria do direito que expressa os interesses de uma classe. Por isso elaboram as leis que regulamentam estes interesses.
A consciência jurídica tanto pode estar ligada à obediência quanto a desobediência às leis.
Há situações em que as leis são impostas e as pessoas aceitam sem objeção porque temem desrespeitá-las. Em outros momentos as leis são desobedecidas pelo fato de as vítimas sentirem que estão sendo desrespeitadas.
Esta duplicidade de comportamento acontece por se manter ou mudar o ser social. Havendo mudança do ser social há mudança da consciência jurídica.
Há elementos que determinam as normas jurídicas porque determinam também o ser social, como: propriedade privada, matrimônio, impostos.
A consciência jurídica induz o ser social a cumprir com o dever social, estabelecido pelo senso comum criado.
O direito de rebelar-se pode significar também o dever de submeter-se. Exemplo: a mulher apanha do marido, mas não pede o divórcio porque a lei constitucional e moral defendem o casamento, e por isso, a consciência jurídica aceita o “direito” que o homem tem em bater na mulher.
O direito por tanto, consolida a igualdade ou a desigualdade na convivência social.
É difícil mudar a consciência jurídica tomando como referência apenas um aspecto do direito. As pessoas desenvolvem a consciência jurídica na atividade coletiva, na compreensão da composição das estruturas sociais e na luta pela sua destruição. O poder da estrutura do Estado, sobre a sociedade, é o poder da estrutura familiar sobre seus componentes. Mudando a estrutura do Estado, mudam as relações em todos os espaços de convivência social.

b) A consciência Moral
Moral vem de “Mores” ( Latim) “costumes”. A moral é então a norma que orienta o comportamento social e tornando-se costume.
Devemos acrescentar mais dois elementos a esta discussão que são: a ética e os valores. Ética é o juízo que fazemos de cada situação, se está certo ou errado, se é bom ou mau fazer determinadas coisas. Os valores, é aquilo que move as pessoas conscientemente para defender e implementar a ética e a moral.
Um exemplo concreto para analisar. Um grupo ocupa uma fazenda que tinha a placa: “não entre”, e instala o acampamento, conquista a terra, divide os lotes e desenvolve a produção, usando agrotóxico. Como se aplica a moral, a ética e os valores?
A norma moral é que: “Toda terra improdutiva, não cumpre função social”, por isso está certo ocupar, é a ética. Mas ao dividir os lotes se institui novamente a propriedade privada ( individualismo) e se polui a terra com venenos ( violência contra a vida) se manifesta a perda de valores.
Através do nível inferior de consciência, se constitui o comportamento moral cotidiano na sociedade, estabelecendo normas de convivência sem serem escritas. A consciência da ética e dos valores, fazem refletir se está certo ou errado determinados comportamentos. Quando a sociedade ou as instituições perdem as condições de concertar os próprios desequilíbrios, acontece a perda da ética e dos valores.
Na medida em que muda as formas de produzir a existência social, muda também a consciência moral. Por isso a consciência moral, tem caráter histórico, ou seja, muda de acordo com as transformações sociais.
Na história da humanidade a lei esteve sempre vinculada a do Estado e a moral, ficou mais ligada à religião.
Quando há divergência entre as duas instituições surgem um conflito. Exemplo a lei que regulamenta a união de homossexuais. A Igreja é contra, por que moralmente não concorda, assim a lei tem dificuldades em ser instituída.
c) A consciência Estética.
A consciência estética é composta por pensamentos, sonhos, sentimentos, gostos, interesses etc. É a faculdade de sentir que uma pessoa ou sociedade tem.
Este sentimento da beleza, das cores, traços e formas que se dão aos objetos com suas características belas, ou feias, altas ou baixas, alegres ou tristes etc. é esta capacidade que um ser humano tem de avaliar observando com a consciência.
A consciência estética então é a expressão do ser social manifestando verdadeiramente quem ele é e que papel cumpre na sociedade.
O desenvolvimento das habilidades na construção do belo seja, na música, pintura, escultura, arquitetura ou teatro transformam o ser humano em artistas.
A consciência estética ou a falta dela imprime suas características á cultura. Ela tem a capacidade de interligar as partes ou então de isolá-las.
Exemplo: pode ter alguém que se empenhe muito com a estética da roça, mas não tenha preocupação alguma com o quintal da casa. A mulher pode ter muito cuidado com a arrumação da casa, mas nenhum cuidado sobre si mesma. São deficiências na formação da consciência estética que vê as coisas e os aspectos uns isolados dos outros.
A arte no MST através da música, cavou o seu espaço e se acomodou, porque os artistas deixaram de perceber as mudanças internas e se tornaram parte comum da realidade. A expressão ideológica da música, foi ultrapassada pela ideologia da organização, por isso a arte ( música) deixou de ser a reflexão da realidade ( no sentido material e espiritual) que reproduza o mundo sentimental e estético da organização. Por isso que, para uma parte da militância, letras com uma simples mensagem, não diz mais nada. As demais áreas do conhecimento e da prática ainda faltam cavar seu espaço.
Pode haver situações em que até se perceba as diferenças, mas não há preocupação em modificar.

d) Consciência organizativa
Esta se manifesta na capacidade que os seres sociais têm de colocar as idéias em prática. É possível desenvolver muitos conhecimentos mas estes permanecerem na esfera da teoria.
A consciência organizativa dá forma e conteúdo às potencialidades organizativas, para torná-las eficientes.
Muitas idéias são boas, mas se a consciência que pensa não arranja a forma de implementá-las, estas se perdem.
Nem sempre as idéias são ruins. Tornam-se ruins por falta de formas adequadas para seu desenvolvimento.
Uma organização como o MST, precisa de uma teoria da organização que contemple todos os aspectos teóricos e práticos, para que se desenvolva uniformemente.
Pensar o MST é preocupar-se com sua organicidade, onde os aspectos diversos se interligam para fortalecer os objetivos estratégicos.
A militância deve ser formada para isso. Os dirigentes que não percebem e não se qualificam para atuar e dirigir os diferentes aspectos, causam mal à organização e ficam sempre atrás da conjuntura.
Por isso não basta um setor preocupar-se com o seu específico, se não se preocupar com a saúde, formação, educação, estética, etc.
e) Consciência Ecológica
A ecologia deixou de ser um problema de entidades ambientalistas, passou ser um problema da humanidade.
Fala-se em “ecocídio” e “biocídio” onde se está exterminando as possibilidades ambientais para que as futuras gerações possam produzir sua existência. Por falta da forma ecológica da consciência, passou-se a desenvolver a cultura da devastação.
Esta cultura comprova que, as ameaças não vem de forças externas, mas da própria atividade humana descompromissada com o futuro.
Por isso é importante desenvolver a consciência ecológica, em torno daquilo que nos liga, pelo bem e pelo mal à natureza.
O ser humano é o único animal que destrói além daquilo que precisa para comer e viver. Mas também é o único que, ( se quiser) pode replantar e ajudar as demais espécies a se reproduzirem.
Há espécies que desaparecem por contradições vitais da própria raça. Mas há um extermínio de 10 espécies por dia, e alguns cientistas já dizem, que será extinta a curto prazo, uma espécie por hora.
Enfim, poderíamos continuar descrevendo outras formas de consciência como: filosófica, ideológica, agronômica, religiosa, pedagógica etc. mas fiquemos por aqui. Isto demonstra que há especificidades na consciência, porque há múltiplas formas de se manifestar a cultura humana.

4 – OS MOMENTOS DA CONSCIÊNCIA

Encontramos também na filosofia outra particularidade da consciência, que são os momentos.
A consciência é o conjunto de seus momentos: conhecimentos, auto-consciência, emoções, imaginação e vontade.
Esses momentos se manifestaram cada qual a seu tempo durante o desenvolvimento da produção da existência da humanidade, mas se combinam na produção da cultura na atualidade.
a) Conhecimento
O conhecimento é a relação que a consciência tem com as coisas. Conhecer é apropriar-se da matéria ou dos aspectos subjetivos e transformar isso em explicações coerentes e praticas eficientes.
A consciência não existe se não existir nenhum conhecimento.
Quanto maior conhecimento, menor será a ignorância. Embora nunca se conheça tudo na totalidade.
Para nossas análises é preciso avaliar o que conhecemos. Como usamos o conhecimento e que importância tem ele para nossa vida.
Algumas questões:
- O que conhecem os homens e mulheres de seu próprio corpo, de sua própria história de sua própria comunidade?
- Que críticas fazem ao sistema dominante?
- Que criticas fazem ás relações humanas onde vivem?
- O que sabem sobre os objetivos que a organização lhes propõe?
b) Auto-consciência
A autoconsciência ou a consciência de si e para si, contribui para que o indivíduo se compreenda e descubra de fato qual é sua função social.
A autoconsciência possibilita, cada ser social buscar a autonomia em relação ás opiniões e posições que deve tomar. O militante se orienta por conta própria.
A autonomia se confunde com convicção, porque sabe a razão de contribuir.
A autoconsciência é também auto-estima, gostar de si e fazer da vida uma tarefa a mais a ser cumprida, por isso é preciso mantê-la e preservá-la.
Algumas questões:
- Que juízo as pessoas fazem de si em nossa base?
- Como está a auto-estima? As pessoas gostam de si mesmas?
- Como está o cuidado com a vida?
c) Emoções
O ser humano tem a capacidade de sentir prazer, indignação, amor, repulsa, ódio e também simpatia, de acordo com o conhecimento que tem do mundo e da visão que tem de seu papel. São manifestações da consciência enquanto momento. Mas isto influi na vida cotidiana.
As descobertas precisam de emoções para que sejam valorizadas. A frieza não comemora os inventos. As emoções fazem comemorar.
Buscamos no que fazemos a perfeição, porque queremos ser mais perfeitos.
As emoções vêm do reconhecimento coletivo pelo esforço empregado, mas também pela satisfação individual, pelo serviço feito.
Emocionar-se é o mesmo que sentir-se presente, parte de algo que valeu a pena ter feito.
As emoções de quem faz, são diferentes daquele que nada faz.
Questões:
- O que realiza nossa base causa emoções?
- O trabalho e a convivência são gratificantes ou um peso a ser carregado?
- Na relação familiar a mulher sente as mesmas emoções que o homem, ou cada qual cuida de si?
d) Imaginação
Os objetos são feitos a partir da imagem que se faz deles antes de iniciar sua confecção. Esta capacidade de imaginar está em todos os seres humanos.
A imaginação tem a capacidade de antecipar aquilo que ainda não existe, mas que pode ser construído.
A classe dominante quando quer enganar, faz com que as pessoas imaginem o que ela imaginou primeiro, por isso substitui o sujeito do próprio sonho.
Ë fundamental desenvolver a capacidade de imaginar o futuro e o que queremos construir nele. Ninguém consegue fazer algo, se não conseguir vislumbrar a imagem de como será.
Esta combinação deve se dar entre dirigentes e massa. A imaginação de um não pode prejudicar a imaginação do outro.
Questões:
- O que imagina sobre o futuro nossa base? Que interesses manifesta nessa imaginação?
- Em meio a tantas crises, como manter a motivação de imaginar?
- Que autonomia tem uma família de imaginar o seu futuro em relação à casa, o lote, o trabalho, a religião?
- O que se imagina no campo da arte e como se manifesta esta imaginação?
-
e) Vontade
A vontade é a capacidade do ser humano de mover todas as forças e colocá-las a serviço de um objetivo comum.
A vontade de buscar é também a vontade de realizar-se, enquanto ser humanos, por isso as expectativas são diferentes.
A vontade move a teimosia e esta organiza a resistência. Ao mesmo tempo que a vontade motiva a ir além pode desmotivar para retroceder. Por isso é preciso ter claro o que se quer alcançar para que não haja frustrações.
Questões:
- Como está a vontade de lutar de nossa base?
- Até onde pretende ir nossa Base? E o que quer fazer quando lá chegar?
- Os pais tem a mesma vontade que os filhos? Como se combinam e descombinam as vontades em nossa base?

5 ALIENAÇÃO DA CONSCIÊNCIA
Há porém um processo que leva a alienação da consciência e a dominação, onde o ser humano se deixa dominar pela sua própria obra criada ou pela obra criada por seus semelhantes.
Isto ocorre porque, na vontade de explicar o desconhecido, os seres humanos formulam explicações e se tornam escravas da própria ignorância. Ao imaginar algo com características próprias, se submetem a ele como se existisse de fato esta realidade, e se acomodam esquecendo-se que é sua própria criação que os domina.
Após a criação desta obra, os seres humanos se separam dela e não se reconhecem na obra criada, sendo esta, independente e superior a força humana.
Sendo assim os seres sociais fazem a sociedade e perdem o controle sobre ela, tornando-se vítimas da própria criação, e aceitam pacificamente seu funcionamento.
Os seres humanos criaram a propriedade privada e tornaram-se vítimas dela, por não poder limitar a quantidade de seu uso. Elegem os governantes e tornam-se vítimas deles. Criam instituições de todos os tipos com leis, normas e valores e tornam-se vítimas delas. Mas lhes dão legitimidade por acreditar na sua superioridade e, assim, se tornam obedientes.
Na filosofia materialista aparece clara esta divisão: divisão sexual e social do trabalho, divisão social das riquezas, divisão social das trocas, divisão social do poder econômico, político, militar e religioso. Também há a divisão social do saber. Surgem portanto as classes sociais, onde uma tem mais poder que as outras.
Ocorre então a alienação de uma parte da sociedade pois não compreende como funciona a sociedade que ela ajuda a manter e acaba se submetendo as normas estabelecidas porque o poder temporal lhes oprime no presente, e o poder espiritual promete lhes punir no futuro.
Existem vários tipos de alienação. Destacamos três Social e política, econômica e intelectual.
1o - A alienação social e política acontece quando os seres humanos não se reconhecem como produtores das instituições, e se comportam dubiamente: ou aceitam passivamente tudo o que existe por ser natural ou divino, ou se rebelam individualmente julgando que podem mais que a própria realidade. Isto pode ocorrer também se a estrutura social foi criada para outros fins.
As formas organizativas, podem alienar as massas como as estruturas sociais alienam. A estrutura social deve estar a serviço da sociedade mas para que isso aconteça deve ser apropriada por ela. A delegação de poderes é o primeiro sintoma de que uma grande maioria participará menos.
As estruturas não podem ser estáticas. Quando isso acontece se burocratizam. A delegação de poderes possibilita a diferenciação entre os membros da mesma organização. Hierarquiza-se para que alguns possam ter mais poder que outros. Não se pode querer porém que se tenha uma organização anárquica, sem instâncias e coordenações, mas é preciso saber como participam àqueles que ficam fora dessas esferas? Que discussões fazem e que decisões tomam?
A produção da organização é também a produção de seu organizador. Um não cresce sem o outro. Quando uma organização forma poucos quadros, é sinal que está se burocratizando e que a estrutura e a teoria dessa organização está sendo assimilada por pouca gente. Mesmo sendo um movimento de massas, a grande maioria está alienada da organização, participa dela mas não sabe como se compõe nem o que pretende alcançar. Com o tempo vem o cansaço acomodação e a desistência. A mística foi embora.
2o - A alienação econômica acontece quando os produtores não se reconhecem como tal, nem como condição, nem pelos objetos produzidos. Justamente porque da forma como se relacionam com a produção, os trabalhadores são uma mercadoria que produz outra mercadoria de outro gênero, com preço diferente, que ninguém se preocupa pela sua origem. Os trabalhadores percebem que produzem coisas, mas sentem que estas não lhes pertence pela lógica do sistema de produção.
Na medida em que, a alienação econômica deve ser rejeitada, é preciso buscar formas de compreender as contradições da matriz produtiva, que está na consciência social das pessoas. Este aprendizado vem a partir da convivência com os objetos.
Há por exemplo uma preocupação muito grande com a propriedade privada da terra e precisamos respeitar conscientemente esta vontade. Há no imaginário familiar que a organização fundiária é a grande fazenda ou o pequeno sítio. O capitalismo não desenvolveu ainda grandes propriedades cooperadas. Os trabalhadores assalariados na grande maioria das atividades, são sazonais e, se diferenciam dos operários porque podem ser substituídos a qualquer momento. Por isso que, a primeira coisa após a liberação da terra, é dividi-la em lotes. Soma-se a isso a visão do uso da mão de obra familiar de forma independente.
O problema não está nestes aspectos da propriedade, do trabalho e da moradia, mas sim na compreensão de que é preciso organizar a convivência social a partir desta realidade que, ajude no melhoramento das condições de vida, na elevação do nível de consciência e no fortalecimento da mística.
Por isso não basta teorizar sobre a destruição da natureza pelas derrubadas e queimadas, ou fazer longos discursos sobre envenenamento da terra, dos rios e das pessoas, se lentamente não for colocado para substituir na consciência social os elementos que possuam a equivalência, mas com valores diferentes.
3o - A alienação do pensamento, ocorre pela separação entre trabalho físico e trabalho intelectual. Muitos militantes passam a acreditar que o trabalho prático não depende de conhecimento, as idéias e o conhecimento é tarefa de quem estuda. Não percebem que as idéias são reflexos das coisas e das relações existentes na sociedade em que vivem, e que devem ser usadas para explicar esta mesma realidade, com o intuito de transformá-la. As idéias não criam a realidade, ao contrário, são criadas por ela, por isso quem transforma a realidade transforma também a ignorância em conhecimento. Não pode haver separação entre pensar e fazer.
Na relação da formação da consciência, através da organização dos Sem Terra, há que entender que a espontaneidade não pode elevar o nível de consciência, apenas pode levar a um sentimento de revolta, mas sem condições de estabelecer uma clara relação entre as causas e os efeitos dos problemas.
É preciso planejar a formação da consciência a partir de diretrizes e métodos corretos que invertam as formas de alienação, para não incorrer no risco da alienação, agora com identidade popular.
O pensamento evolui na medida em que a prática evolui. As necessidades provocam os conhecimentos, para que se transforme em idéias e práticas.
Elabora-se mais, quando as condições de crescimento são favoráveis. Em muitos casos as idéias não vingam, porque a prática está deficiente.

6 – QUALIDADES ORGANIZATIVAS DA CONSCIÊNCIA
A consciência por sua vez depende de qualidades. Destacamos algumas delas a seguir:
a) Capacidade de liderança
Nenhuma liderança nasce pronta, tem apenas aptidões e potencial para isto.
De nada vale ter aptidões se não houver empenho para fazer com que sejam cultivadas e se desenvolvam. É através do exercício do fazer que se vai manejando e eliminando as deficiências para deixar brotar novas habilidades.
Na política de formação da consciência é que se estabelece esta orientação, invertendo a lógica tradicional. Onde primeiro se buscava estudar e aprofundar todos os aspectos teóricos, e posteriormente, através do manual de disciplina, tentava-se moldar a liderança e o comportamento das massas, o resultado acabava sempre como a tentativa de fazer desenhos nas águas do mar.
Este equívoco teoricista e determinista, não contribui para a verdadeira formação da consciência. A teoria, assim como as normas, é a parte mais simples e rápida para ser assimilada. Muitas vezes em uma conferência aprende-se o que os escritores levaram meses e anos para escrever. A dificuldade maior é forjar o caráter e a conduta da liderança e da maioria das pessoas que formam a organização.
Mal comparando, podemos dizer que as teorias que assimilamos, são descobertas que outros fizeram, através do esforço próprio, e formam a experiência de quem as elaborou; enquanto que, o caráter e a conduta deve ser produto de nosso próprio esforço, e portanto, fruto de nossa própria experiência. O pássaro aprende a voar não apenas pelo incentivo da mãe, que o força a sair do ninho, mas nas tentativas que faz ao mover as asas.
O aperfeiçoamento das qualidades particulares de uma liderança, irá se dando no fazer e refletir. Ela própria irá descobrindo o melhor jeito de planejar e encaminhar as soluções dos problemas. Mas a organização tem por obrigação orientá-la para que se mantenha na direção correta, como faz o jardineiro que escora e levanta a cabeça das plantinhas, para que cresçam verticalmente sem tomar o espaço das outras que crescem horizontalmente.
Embora o jardineiro oriente as plantas a crescerem verticalmente, estas liberam as raízes que as mantém em pé, para que se desenvolvam sob a terra, buscando o incentivo e a energia que precisam para tornarem-se sempre mais fortes.
Não importa entender as infinitas relações que as raízes da árvore mantém com a terra, porque se dão de forma oculta, importa entender que sem estas relações a árvore morre. Como nossas lideranças, sem fixar as raízes na terra, perdem o vigor.
Esta compreensão fez com que, na história do MST, se desenvolve-se um profundo respeito pela vontade de cada ser humano, seja na forma de trabalhar a terra, de construir e morar em sua casa, seja na participação das lutas. O diálogo sempre prevaleceu para que, sem quebrar com a unidade interna, se pudesse chegar a decisões mais corretas.

b) Decidir corretamente
A capacidade de decidir também não se adquire nos cursos apenas. É um
exercício que jamais termina. Nos cursos assimila-se a teoria do método que facilita o desenvolvimento desta capacidade. Mas só isto não basta, é preciso diariamente dar conta das responsabilidades, para que isto ocorra naturalmente, sem crises nem desespero.
As decisões tomadas, cada vez mais, devem se distanciar das dúvidas e
dos erros. Nem sempre é possível voltar atrás.
Os vícios como, o subjetivismo, a presunção, a falsa modéstia, o
imediatismo, o descontrole emocional, a precipitação... são características que conduzem inevitavelmente ao erro e a derrota. A melhor forma para capacitar, é avaliar coletivamente as decisões tomadas e os resultados alcançados.
As decisões após terem sido tomadas são comunicadas para os interessados como síntese das discussões. Por isso seja em plenárias, assembléias ou mesmo em palestras, salvo em reuniões pequenas, um Sem Terra nunca fala sentado. É necessário que a voz saia livremente e possa derramar as palavras como gotas de perfume no ambiente, para todos ouvirem e sentirem nitidamente o que dizem os pensamentos.
Este aspecto da cultura, de valorizar pequenas coisas e detalhes, contribui para a formação da consciência das pessoas, que além de preparar as idéias, exercitam a oratória para comunicar-se corretamente. Fala-se alto, com sinceridade e de frente para as pessoas.

c) Cultivar a motivação
Podemos caracterizar como motivação, a energia que nos move para a
execução das atividades táticas. Mas a motivação também deve estar ligada à estratégia, porque ela significa motivo para agir. O motivo é a razão da existência da estratégia.
O fazer e o refazer são as fontes inesgotáveis da motivação. É ali que se combinam necessidades com aspirações, como a sede da gente e a água a ser retirada no fundo poço. Esta relação deve ocorrer diariamente, para que os sonhos não adormeçam. A motivação sonolenta é lenta, e o sono jamais deixará que os sonhos corram livremente na frente para anunciar que estamos chegando onde queríamos.
A motivação assemelha-se ao relâmpago e o trovão. Ambos tem a mesma causa e saem juntos da mesma nuvem, mas o relâmpago vem na frente com sua energia clareando o caminho, o trovão vem atrás fazendo barulho.
O isolamento, o comodismo, a preguiça, a falta de maturidade, a indefinição ideológica e estratégica, o acúmulo de derrotas, a falta de condições para o trabalho, a insegurança, a falta de criatividade e as péssimas companhias, medrosas e covardes, são elementos que fazem minguar a motivação, como uma doença que não sara e nem mata o paciente. Este fica por longos anos, quase que indiferente, convivendo, deixando escapar seus fracos rugidos, até que um dia se despede.
A organização que tem seus objetivos definidos conscientemente e luta diariamente para alcançá-los, não terá grandes dificuldades para manter a motivação de seus componentes. Um exemplo típico vem do menchevique
[1] Dan quando analisava Lenin, preocupado que “iria destruir o partido” disse: “Porque não existe outro homem que durante 24 horas por dia esteja ocupado com a revolução, que não tenha outros pensamentos a não ser a revolução, e que mesmo ao dormir só veja revolução. Com um homem assim não há nada a fazer.”
Na luta pelos objetivos estratégicos, encontra-se respostas para os problemas imediatos. Através da visão universal, é possível elevar a motivação, porque embora às vezes estejamos perdendo em algum lugar, em tantos outros estamos ganhando e levando em frente a obra da libertação da classe trabalhadora.
Os objetivos estratégicos devem ser divulgados entre todos os participantes da organização e também para fora, isto leva à defesa consciente e a orientação coletiva das atividades que se desenvolvem. O intercâmbio, a comunicação e a interligação das ações, é a demonstração do avanço da consciência e o fortalecimento da solidariedade.

d) Cuidar das virtudes
O respeito dado a uma organização por quem não faz parte dela, é
essencialmente pelas virtudes que esta possui, dentre elas estão a coerência e a disciplina.
A disciplina é mais do que cumprimento de normas, e a coerência é mais
do que observação de alguns princípios, ambas são atitudes permanentes de extremo respeito ao direito e a vontade da maioria.
Este respeito eleva a qualidade da consciência política das pessoas que acreditam ardentemente em objetivos comuns realizáveis.
Através da disciplina e da coerência, vai-se criando uma identidade mútua entre o ser da organização e o ser das pessoas, que fazem parte dela. Ao mesmo tempo que se vê um, está-se vendo o outro, como se fossem os dois lados da face de um ser humano.
A imagem pública da organização são seus militantes, seus símbolos e seu potencial de mobilização e as virtudes que conformam seu comportamento. O medo que as vezes algumas pessoas de fora tem da organização, é porque ainda não conhecem suficientemente suas qualidades.

e) Dedicar-se integralmente
A dedicação total é a entrega que tanto a massa quanto as lideranças fazem nesta busca da realização dos objetivos, sem medo de perder. Quem tem medo de perder vacila nos momentos de risco. Quem tem certeza do que quer não pode vacilar.
Independentemente das condições que se tem, é preciso dedicar-se de corpo inteiro para realizar as atividades. Buscar sempre, voluntariamente superar as metas estabelecidas.
Neste sentido, é que entra o espírito de sacrifício que não significa martirizar-se, privando-se das facilidades e coisas agradáveis da luta. Tudo o que é bom, pertence a todos, e por isso deve ser dividido entre todos. O comodismo, a inveja, a corrupção, a aceitação de privilégios, a supervalorização dos cargos, o autoritarismo, a mentira, o comodismo e a gula, são inimigos mortais do espírito de sacrifício.
Encontramos esta coerência em muitas passagens da vida do “Chê” como esta na ocasião em que seus pais queriam viajar da Argentina para Cuba, para conhecer a mais nova neta Aleidita. Quando Hilda, uma companheira, lhe pergunta porque não ajudava seus pais pagando-lhes as passagens, recebe uma resposta dura. “Então”, disse ele, “você está entre os que não acreditam que vivo com um salário fixo e acham que posso usar os recursos públicos como quiser!”
Sem dedicação consciente em qualquer circunstâncias, é impossível manter a coerência até o fim. As ofertas e as concessões no caminho são muito tentadoras e o corpo e o ego humano, gostam de afagos e falsos elogios.

7 – ESPONTANEIDADE DA CONSCIÊNCIA
A formação da consciência está ligada ás questões organizativas, dos núcleos, setores e instâncias do movimento, quanto mais elevada a consciência mais consistência orgânica teremos internamente.
A formação e desenvolvimento da consciência portanto, está ligada ao meio e as relações que se estabelecem entrem as pessoas, em vista de algo a ser alcançado ou construído, individual ou coletivamente. Os objetivos que queremos alcançar nos imprimem características próprias. Se o indivíduo pretende ser pastor o meio que ele freqüenta e as características que ele adquire estão voltadas para a formação de deste caráter específico.
A consciência ideológica é formada por elementos ideológicos. Estes elementos são concretos, signos, que recebem um conteúdo diferente e movem as pessoas ao utilizá-los, ou então ao se dirigir a ele.
A ideologia é algo que vem do exterior, do ser humano para dentro a partir da significação das coisas que adquirem um conteúdo ideológico próprio em vista da ação política.
A ação política é aquela que ataca a estrutura dos problemas, dirigida contra àqueles que os defendem.
A consciência está vinculada à qualidade da organização.

1º) – Consciência espontânea
A consciência no seu NÍVEL INFERIOR não se forma por elementos ideológicos, tem por isso um objetivo, meramente econômico, “interesseiro”, individualista.
A sua natureza está voltada para as necessidades imediatas, por isso quando se fala em projeto político, para nossa base, nos deparamos com algumas deficiências que caracterizam a consciência espontânea. Como:
a) Incapacidade de investigar e definir teoricamente. Isto leva ao enfraquecimento da visão do movimento interno das contradições. Pode-se com isso, pelo movimento espontâneo, crescer em quantidade, mas não em qualidade. Semelhante a uma bola que recebe um impulso para subir sem controle. Enquanto sobe, os atletas observam para ver onde vai, quando começa a cair, prostram-se para recebê-la estaticamente.
O impulso inicial da bola, teve acerto de circunstâncias, a caída dela está intrinsecamente ligada à subida. Se ela cair nos pés de um companheiro que sabe o que fazer com ela ganha-se qualidade, se ela cair nos pés do adversário receberá um impulso contrário que terá o efeito planejado por ele.
Isto tudo é decorrente da visão localizada e particularizada das coisas
.
b) Há confusão entre linha política com táticas. ( repete-se a mesma coisa da mesma maneira). Deve haver combinação entre ambas mas, jamais confusão entre si. A mudança de momento político exige uso de novas estratégias e táticas na colocação das forças.
c) Experimentação espontânea das iniciativas ( política de risco) Se a direção for espontânea, passa para a massa uma consciência espontânea, se for consciente passa para a massa uma consciência teórico- ética, criadora de valores históricos.
Valor é a prática da ética. Aplicação do juízo político ideológico da ética.

2º) – Espontaneidade do método
De nada vale a direção ter consciência dos objetivos e saber estabelecer as táticas para alcançá-los, se a massa carrega dentro de si elementos de espontaneidade como: indisciplina, preguiça intelectual, desmotivação, desestruturação ( anárquica) e não os compreende. Isto leva a ambos, a dois desvios políticos metodológicos:
a) Oportunismo – age para si e não para o objetivo coletivo. Por isso só age quando a oportunidade é favorável para si.
b) Realismo – Separa o objetivo do sujeito. A necessidade solucionada a qualquer preço sem valorização do aspecto humano de crescimento e respeito em si. O carro está ligado à preparação do motorista. Existe carro e existe motorista, mas separados não há transporte.Com isso aparecem as deficiências:
- Dos planos confundir-se com tarefas imediatas. Para definir novas tarefas precisa voltar a reunir. Quando o plano projeta as tarefas e possibilita estabelecer uma relação permanente entre a decisão e o executor. Por isso executa conscientemente e cria a própria execução. Plano é igual planta o que se faz prepara as condições para ir em frente.
- Confundir ainda cursos com aprendizado teórico. Todo conhecimento é orgânico. Teoria e prática são esforços das duas faces do conhecimento.
- As análises voltarem-se sempre para o “ego ferido” sem considerar que a tática foi derrotada e prepara com ela mesma, o troco.
- A força tender a suplantar a inteligência como se a massa não precisasse de consciência, apenas de comando.
- A revolta substituir a ideologia. Desconhece as conseqüências e o processo de mudança onde se poderia envolver outros aliados.
- A causa principal se obscurece e desponta a força do interesse imediato.
Com isso vem o desgaste que trás o desânimo e a apatia.
A espontaneidade no momento está em relação a ocupação pela pouca massificação, sem saber como sair dela. Mas continuamos aplicando o mesmo método e a mesma tática, sem interrogar sobre a natureza da massa, seu estado de espírito e interesse em lutar.
3o – Pensamento sectário
“É aquele em que se acredita poder fazer certas coisas mesmo quando a situação política militar mudou”
Os problemas se resolvem a partir da sua compreensão debatendo os limites da tática. A tática é uma construção orgânica permanente.
Pode-se pensar em modificar o método de direção mexendo-se na estrutura, mas o método de investigar e construir é tão importante quanto o de dirigir.
Ao mesmo tempo que há consenso, logo em seguida pode haver divergências e ocorrer divisões.
Por fim, a consciência está liga á existência por ser produzida por ela. Ao mesmo tempo em que produzimos, nos produzimos. Ao mesmo tempo em que organizamos nos organizamos. E ao mesmo tempo que fazemos a revolução,nos fazemos revolucionário.

Ademar Bogo
Junho de 2001

jueves 15 de marzo de 2007

OS VÍCIOS E DESVIOS POLÍTICO-ORGANIZATIVOS: ORIGENS, IMPLICAÇÕES E MECANISMOS PARA COMBATÊ-LOS


“Um violonista toca sozinho, mas uma orquestra precisa de maestro”.

Introdução

Alguns militantes poderão dizer: “de novo os vícios”? Isso eu já estudei no “primário”, isto é, a muito tempo, ainda na época da Escola Sindical. Pois bem, “de novo os vícios” porque como disse Mao Tse Tung, a gente deve varrer o chão e lavar o rosto todos os dias, pois, se não fizermos isso, a poeira se acumula.
Essa reflexão é extremamente vigente e atual porque está ligada à implementação da revolução cultural e do salto qualitativo em termos orgânicos do nosso movimento. É portanto uma necessidade histórica, pois, ainda é tempo de ir corrigindo falhas, identificando erros individuais e coletivos, observando desvios na prática dos militantes e dirigentes e, buscar elaborar e implementar métodos de trabalho e direção que superem essas deficiências e signifiquem avanço político da organização.
Objetiva-se com esse subsídio, despertar a preocupação permanente que precisamos ter em relação aos vícios e desvios políticos. Refletir sobre nossa prática, sobre nosso comportamento na organização, buscando entender o que significa dirigir e ser dirigido. Em que momento estamos e como nos colocamos nessa organização? O que significa fazer parte e ajudar a construir uma organização como o MST? Porque temos dificuldades, deficiências na formação e reprodução de militantes? Dificuldades em elaborar e implementar métodos de trabalho, com divisão de tarefas? Enfim, uma série de deficiências que percebemos mas as toleramos, quando deveríamos tratar de superá-las.
Por isso, a importância de buscar entender o que são os vícios, quais suas origens, como e quando se manifestam e, acima de tudo, discutir mecanismos de como superá-los, para que possamos “moldar” os dirigentes e militantes, de maneira que a organização se desenvolva no rumo certo, em direção à vitória.

1. O que são os vícios e desvios
Existem muitas maneiras de explicar e entender essa temática, mesmo porque, o assunto não é novidade para a grande maioria da militância que está no Movimento, uma vez que tem sido objeto de estudo na maioria de nossos cursos de formação. No entanto, eles continuam muito presentes na nossa prática, dando a impressão que temos evoluído pouco na superação dos mesmos. Por isso, nossa preocupação é proporcionar pistas, formas de entendê-los para superá-los, já que temos essa possibilidade e necessidade urge.
Em sentido geral, pode-se dizer que o vício é uma postura, uma prática,um comportamento ideológico e político, que se opõe à virtude. Entende-se por virtude aquelas qualidades positivas que uma pessoa possui, adquire e as desenvolve como uma força ou potência que impulsiona e beneficia um grupo, uma organização coletiva. Ao contrário, o vício é uma deficiência, que possuímos ou desenvolvemos, uma falha que herdamos, reproduzimos e transmitimos, um aspecto negativo que atrapalha, que dificulta o avanço da organização coletiva. É uma deficiência que prejudica o bom funcionamento da organização, que destrói, corrompe a vida da organização, entendida esta como um organismo vivo, que funciona.
Se numa coletividade, os vícios são mais fortes que as virtudes, a consequência natural será a mudança de rumo. Será desviada, corrompida e destruída por si mesma. Jamais portanto, conseguirá atingir os objetivos que pretendia alcançar. A própria história, infelizmente, já nos demonstrou isso com destinos trágicos de algumas organizações pretensamente revolucionárias, combativas e de luta.
Podemos dizer portanto, que os vícios são desvios, defeitos, deficiências políticas organizativas, e de conduta moral, que vão se formando na consciência individual e utilizam nossas ações, nosso corpo para se manifestarem. Estão presentes em nossa forma de agir, de pensar, de se relacionar, na maneira de dirigir um coletivo, de atuar numa organização e afetam principalmente a Unidade e a Disciplina dessa organização coletiva.
Eles se parecem com o “cupim” que se instala no interior de uma madeira. No princípio não o percebemos, mas ele vai corroendo o interior da madeira e, quando nos damos conta a peça está corroída, sem condições de uso, poderá desabar sobre nossas cabeças. Deve ser destruída e substituída por outra. Isso causa prejuízo e se fosse detectada a ação dos “cupins”, daria tempo para eliminá-los pela raíz e conservar a madeira.
Outro exemplo ilustrativo é o seguinte: quando varremos o chão, nos cantos, ali onde a vassoura não passa, a poeira não desaparece, pelo contrário, vai se acumulando sempre mais. Por isso, para manter tudo limpo, é necessário passar a vassoura em toda a superfície, remover os obstáculos e limpar tudo. Se parecem ainda, com manchas pequenas que aparecem em nosso corpo, se não tratamos de diagnosticar e buscar a cura, ela se desenvolve desfigurando todo o corpo.
Com os vícios é assim, se não tivermos o cuidado de identificá-los, de entendê-los e se não estivermos dispostos a removê-los, eles vão se acumulando, se desenvolvendo e causando prejuízos enormes para o indivíduo, para os outros e para a organização, até o ponto em que será necessário dispensar o militante, o dirigente e substituí-lo por outro para “salvar” a organização e isto nem sempre é pacífico.
Já dizia Mao Tse Tung: “A batalha mais difícil é aquela que devemos travar contra nós mesmos”, pois sabia o quão difícil era controlar as “tentações”, os vícios da antiga sociedade que se alojam na consciência, e estão ali, esperando a hora para se manifestar, eles não perdem a oportunidade. A questão é que não podemos lhes dar essa oportunidade.
Além disso, a batalha é difícil porque precisamos desenvolver a disposição em controlá-los e renunciá-los sempre que surgir a sua manifestação e, em seu lugar desenvolver novas virtudes. É um processo de desconstrução e construção ao mesmo tempo.
Não somos culpados de os ter, pois, por vezes se manifestam inconscientemente, quando percebemos já cometemos o erro, ou, podemos nem perceber pois somos produtos de uma determinada ordem social, somos resultado do sistema capitalista e trazemos conosco toda a carga de valores negativos em nossa consciência. No entanto, somos responsáveis para identificá-los e extirpá-los de nosso meio, de nossa consciência e de nossas ações, pois temos virtudes e qualidades a desenvolver, do contrário, estaremos fadados ao fracasso.

2. Suas Origens
Devemos buscar a origem desses vícios, na convivência social, no modo como produzimos e reproduzimos nossa existência e na visão que as pessoas possuem da sociedade em que vivem. Estão condicionados ao modo como participamos dos processos produtivos, qual seu grau de desenvolvimento e nível de divisão técnica do trabalho, pois, a maneira como produzimos nossa existência determina, em grande medida, a nossa forma de pensar e agir numa determinada organização.
Para elucidar melhor essa questão, vejamos algumas explicações que Marx, formulou sobre o assunto:

“Não se parte daquilo que os homens dizem, imaginam ou representam e tampouco dos homens pensados, imaginados e representados para, a partir daí, chegar aos homens de carne e osso; parte-se dos homens realmente ativos e, a partir de seu processo de vida real, expõe-se também o desenvolvimento dos reflexos ideológicos e dos ecos desse processo de vida [...] O modo de produção da vida material condiciona o processo da vida social, político e intelectual em geral. Não é a consciência dos homens que determina o seu ser; pelo contrário, seu ser social é que determina a sua consciência [...] Tal como os indivíduos manifestam sua vida, assim são eles. O que eles são coincidem, portanto, com sua produção, tanto com o que produzem, como com o modo como produzem. O que os indivíduos são, portanto, depende das condições materiais de sua produção”( Marx).

Para entender nós mesmos e as pessoas que participam da nossa organização, necessariamente precisamos observar a sua trajetória de vida, ou melhor, as condições de produção material da sua existência, pois estas condições determinam e desenvolvem os reflexos ideológicos, o nível intelectual e a consciência social de maneira geral.
Tomamos como ponto de partida o indivíduo real, de carne e osso. Essa pessoa é um ser com dupla existência, isto é, traz uma carga individual (como ser único, resultado de uma experiência que somente ele viveu) e, uma bagagem como membro de uma comunidade, integrante de um processo produtivo determinado, portanto, fruto de um meio social.
Nesse sentido, o indivíduo é algo não acabado, está em constante realização, num processo permanente de construção sócio-histórico (passado, presente e futuro), pois, se produz a si mesmo por intermédio das relações que estabelece com a natureza e das relações que são estabelecidas em sociedade, tanto aquelas por ele já encontrada, como as produzidas por sua própria ação. Produtos, portanto de uma determinada ordem social.
Esta, por sua vez, é produto da ação humana desenvolvida historicamente, ou seja, de nossos antepassados e de nós mesmos, como resultado de uma progressiva ação humana.
Portanto, se nós somos produzidos historicamente, somos resultado de uma determinada ordem social e esta, por sua vez, é produto da ação humana, necessariamente temos a faculdade, a potencialidade e as possibilidades de forjar novas pessoas e uma nova ordem social, de forma dialética possuindo como ponto de partida a base material.
Em resumo, podemos dizer que os desvios, vícios do passado se reproduzem na consciência individual dando corpo a um determinado Comportamento Ideológico (um complexo de valores culturais, morais e políticos que condicionam uma visão de sociedade, da natureza, do homem, e de mundo, etc), que se manifestam em nossas ações concretas, de âmbito individual e coletivo, quando participamos de uma organização coletiva.
Por isso, ocorrem contradições entre o comportamento dos indivíduos e as estruturas organizativas propostas, o que dificulta o avanço da organização. Explicando melhor: temos por definição a implementação dos princípios organizativos (divisão de tarefas, centralismo democrático, crítica e autocrítica, planejamento, disciplina, direção coletiva, estudo, profissionalismo, etc.), mas na prática os militantes não conseguem implementá-los de maneira eficiente, por causa dos vícios e desvios herdados do processo de produção e reprodução de sua existência. Até aí é natural mas, se essas contradições não forem resolvidas no sentido do crescimento dos indivíduos em relação à superação e implementação das virtudes, a organização enfraquece, emperra ou, pode se desviar do caminho e dos objetivos a que se propõe alcançar. Vejamos portanto o quão importante e urgente é a mudança de nossa práxis, enquanto ainda existe tempo.

3. Alguns exemplos e como se manifestam
É mister para o MST, ir desenhando a sociedade do futuro, pela qual luta e busca edificar, pois, ao projetar a nova sociedade, terá que pensar e propor um tipo de organização e de pessoas capazes de edificá-la (a nova sociedade). Para tanto, é necessário levar até o fim um processo revolucionário que modifique profundamente as estruturas econômicas e políticas da sociedade, transformando radicalmente a realidade e as pessoas. Daí a necessidade de impulsionarmos a Revolução Cultural – que transforma as pessoas – e a Revolução Política – que transforma as estruturas econômicas e políticas da sociedade.
Nesses anos de luta e trabalho árduo, nos desenvolvemos e crescemos, nos tornamos uma força social e política, nos transformamos num grande movimento de luta pela terra e pela reforma agrária. Mas isso não basta, pois, a realidade ainda está por transformar.
Apresentamos e carregamos muitas deficiências, limitações que não conseguimos superar e que por vezes, imperram o avanço qualitativo do Movimento - já enumeradas em outros momentos, mas importante para nossa reflexão - como por exemplo:
a) Nossas reivindicações continuam sendo de curto alcance, de caráter marcadamente econômico X O nível da consciência política dos nossos militante e da nossa base: Como se dá o processo de formação da consciência de classe?
b) A realidade socio-econômica-cultural e política deste final de século nos traz novas questões, novos desafios que ainda não dominamos totalmente X Dificuldade de estudar a ciência, se apossar do instrumental de análise científica, para interpretação e transformação da realidade: Qual o nível teórico da nossa militância e dirigentes, é alto ou baixo?
c) Funcionamos até bem enquanto Movimento de Massa, que mobiliza, desenvolve lutas radicais, de caráter nacional, que força o governo a ceder determinadas migalhas X Os desvios e vícios políticos organizativos que reproduzimos em nossa prática imperram o salto de qualidade para uma Organização de Massas, já que não estamos conseguindo combatê-los, continuam prejudicando a organização: Por que continuamos reproduzindo os vícios procedentes das formas artesanais de trabalho apesar dos estudos já realizados?;
d) Temos definidos com clareza nossos princípios organizativos (divisão de tarefas, crítica e autocrítica, direção coletiva, centralismo democrático, disciplina consciente, etc...) X Apresentamos muitos problemas de Método de Trabalho e de Direção. Aqui talvez residam os nossos grandes desafios: como entender, identificar e perceber os danos que estes trazem para a organização e, como garantir a sua implementação na prática?

Não vamos aqui, fazer referência concreta à manifestação de cada vício e/ou desvio em particular, pois, estaríamos sujeitos a cometer injustiças, não porque não existam manifestações concretas, mas, porque talvez deixaríamos de fora situações tão relevantes quanto as citadas, de maneira, que cada formador possa identificar as manifestações em seus estados e instâncias da organização da qual participa, como maneira de entendê-los.

3.1. Percebemos muitos vícios de caráter oportunista, que nada mais é do que o reflexo de uma sub-ideologia provocada pela propriedade privada dos meios de produção:
a) Individualismo: É um inimigo poderoso se não for controlado, combatido e extirpado. Por mais que de a impressão que estamos superando esse desvio, ele está sempre disposto a se manifestar, esperando o momento certo para entrar em cena e se desenvolver. Para tranquilizar alguns, extirpar o individualismo não significa destruir o “indivíduo” nem o interesse, habilidades e ansiedades pessoais, pois, cada um possui uma personalidade, qualidades, deficiências, vida familiar, etc., que se não estiverem em contradição com os interesses coletivos, devem ser respeitados. Mas, é sempre bom lembrar e praticar a lição do Mestre: “O interesse pessoal de cada um só pode ser satisfeito quando o interesse coletivo estiver assegurado”. O individualista tem dificuldade de entender o funcionamento da organização, age por conta própria e coloca a pessoa (indivíduo) acima do coletivo. Também, detesta o planejamento pois nele deve estar embutido a divisão de tarefas e o individualista gosta de agir sozinho, por isso dificilmente forja novos militantes.
b) Espontaneismo: Não gosta de planejar, quando o faz é apenas para atender a uma obrigação e preencher um papel, porque depois, se guia pela conjuntura e por seus interesses e não pelo que havia sido planejado. É comum fazermos planos dos setores nos encontros estaduais, por exemplo, no final ou início de ano; com o passar do tempo e as mudanças na conjuntura, nas lutas que o movimento desenvolve, esses planos são esquecidos e atua-se, como dizem: “no rolo”. Por não planejar, vive sempre o imediato e isso é amplamente prejudicial ao desenvolvimento da organização.
c) Personalismo: Mesmo que as conquistas forem do coletivo, frutos da luta, ele atribui a sí os resultados – “eu consegui”. Se considera o dono da verdade, sabedor de tudo. Gosta de aparecer e ser importante, quer ser notícia, que os outros falem dele, por isso, gosta de estar em tudo, ser consultado sobre todos os aspectos. Daí, a necessidade de usar telefone celular, veículo, dar entrevistas, etc. Gosta de fazer aquilo que dá ibope, status, satisfação pessoal. Sua pessoa é maior do que a organização da qual faz parte. Cuida mais de sua pessoa do que do trabalho que precisa desenvolver na organização. Centraliza tarefas, responsabilidades e informações, isto é, poder, nem que para isso tenha que excluir companheiros. Essa prática não forma novos militantes, não dá e não cria oportunidade para os outros, quando dá um problema que tem de se afastar, a organização fica “sem cabeça”. Mas, como o movimento cresce, vão surgindo outras pessoas, lideranças e dirigentes, fazendo com que o personalista vá ficando de lado. Daí, para não perder a posição, seu prestígio, apela para o “grupismo”.
d) Anarquismo: O anarquista é um militante desorganizado, reclama quando vê as atividades, locais bem organizados, acha que é burocratismo. Quando lida com dinheiro não sabe onde gastou, perde notas e na hora de prestar contas sempre tem problemas e se irrita com as pessoas que cobram. Quando utiliza um veículo, pode estar caindo os pedaços, de destruindo que deixa tudo bagunçado. Quando coordena uma reunião, esta vira uma bagunça, não consegue encaminhar nada, não organiza as falas, não consegue dirigir a reunião. Quando dirige um setor ou uma regional, cada militante faz do seu jeito pois, não consegue estabelecer e seguir um plano de trabalho. Satisfaz o seu oportunismo em meio a confusão. Essa prática é extremamente prejudicial pois descaracteriza a organização, não forma, não constrói.
e) Sectarismo: É uma manifestação do subjetivismo/oportunista no domínio da organização. Acontece quando os militantes vêm apenas a parte e não o todo, acentuam a importância do setor que atuam em detrimento dos interesses e necessidades do todo da organização. Não entendem e não implementam o princípio do Centralismo Democrático, onde a minoria deve submeter-se à maioria; os escalões inferiores aos superiores e as partes ao todo. Entendem que as coisas devem ser feitas imediatamente, não importando se existe ou não condições para tanto. Têm dificuldade de discutir sobre suas posições, pois acham que as suas são sempre as melhores, mais corretas, infalíveis.
f) Comodismo/Imobilismo: Parece que existe uma tendência natural à acomodação. Alguns, por acharem que já deram a sua quota para o coletivo, outros, alegam cansaço, strees, etc. Para esse, do jeito que o movimento está, é o suficiente para não se preocupar, não enfrentar problemas, deficiências. Justamente porque, como disse Rosa Luxemburgo: “Quem não se movimenta não sente as cadeias que o prendem”. Sempre estão de acordo e evitam discordar para não se comprometer. Não falam os problemas nas reuniões mas ficam depois falando por fora. Não mostram, nem criticam os erros dos companheiros, para que não critiquem os seus. Se sente bem, quando no mesmo coletivo encontra um personalista, de maneira que um alimenta o outro.

3.2. Outros vícios são de caráter subjetivista, ou seja, um reflexo de uma sub-ideologia gerada pela visão idealista das formas artesanais de trabalho:
a) Amadorismo/aventureirismo: Caracteriza-se por agir sem consultar a realidade, nem consegue medir as consequências e os resultados que determinadas ações podem causar. Age de acordo com suas idéias, nunca planeja baseado na análise da realidade e nas condições objetivas, o faz, com base naquilo que pensa e acha ser correto. Pensa estar fazendo uma grande ação radical, revolucionária, quando na verdade é uma ação sem consequencias, isto é, sem ganhos políticos nem organizativos. Por vezes pagamos caro por essas atitudes. Geralmente acaba atuando isoladamente e, facilmente rompe a unidade da organização. É contrário ao estudo científico e a reflexão.
b) A Autosuficiência: É um desvio poderoso para destruir a organização, pois quem o incorpora considera ter o conhecimento, a força que não tem. Se acha satisfeito com seus feitos, com os resultados obtidos nas ações que coordena (curso, acampamento, mobilização..). É o tipo do militante que já fez um curso importante e aí, pensa que não precisa mais estudar. Fica utilizando alguns chavões e se considera o tal. Não busca se aprofundar, compreender as questões do seu tempo e quando vai disparar o tiro, não encontra o alvo, acaba atirando ao acaso, perdendo munição e terá como recompensa a derrota. Saibam que a auto-satisfação é inimiga do estudo e portanto, inimiga da organização. É o tipo de pessoa que tem resposta para tudo, não ignora nada, nunca tem dúvidas, mesmo não tendo conhecimento. Quando vai discutir, não escuta ninguém, não toma notas nas aulas nem nas reuniões, pensa que grava tudo na cabeça. Como não consegue gravar, acaba fazendo tudo de acordo com o que vem na cabeça. Nunca se preocupa com a precisão dos dados, calcula conforme sua própria intuição e oportunidade.

3.3. Temos também desvios de caráter mais interno, criados pela própria situação da organização, e motivamos pela prática dos anteriormente mencionados:
Vejamos:
a) É importante observarmos nossas posturas em relação a utilização do patrimônio, principalmente em relação aos veículos. Existem militantes que se não for de carro ou de moto para uma determinada atividade, não vai, simplesmente porque de ônibus gastam muito tempo, ou porque ir de carro é mais barato. Essas são justificativas para a utilização da comodidade. Mas, o mais grave disso tudo, tem sido a imprudência no trânsito. Bastaríamos observar o nº de militantes que já foram vitimados pelos equívocos nas estradas. Os acidentes, as mortes continuam acontecendo e não conseguimos mudar de atitude. O mesmo acontece com os dirigentes e/ou coordenadores de setores nacionais que começam a viajar de avião, logo, só podem ir para uma reunião nacional ou para algum estado distante, se for de avião porque gasta muito tempo de viagem e não pode ficar tantos dias fora do estado ou, porque possuem uma agenda muito cheia.
É pertinente a observação do Bogo quando disse: “Normalmente, quando o corpo resiste a sair de certas comodidades ou, reclama certas regalias, logo a cabeça busca explicações e justificativas para não ir; para deixar para depois; não posso ir porque estou com outra tarefa, etc. Aí está o “ninho” dos vícios.
b) O uso do telefone celular, é claro que é importante e tem ajudado em muitas situações. Assim como as viagens de avião e de carro também em alguns momentos são necessárias. Mas, isso não pode se transformar em status, privilégios e acomodações. Não podem mudar o método de trabalhar e dirigir a organização. Existem dirigentes que para dirigir o MST basta estar de posse de um carro e de um telefone celular, pois, podem estar em todas as atividades em assentamentos, acampamentos, negociações, etc. e, se comunicam com os militantes por telefone, dando orientações. Mas ao mesmo tempo não participam efetivamente de nada, nem dirigem organização alguma.
c) O computador é um instrumento extremamente importante, ágil e, por meio da internet pode-se comunicar, enviar notícias para as mais diversas partes do mundo simultaneamente. No entanto, em alguns lugares ao invés de ser um instrumento de trabalho, para elevar o nível e eficiência de nossa organização, tem se transformado num meio de diversão e lazer por intermédio do qual muitos militantes ficam durante horas navegando por sites eróticos, jogos e outros assuntos que não trazem nenhum proveito para sí e para a organização, a não ser o gasto com telefone.
d) Outra tentação e desvio tem sido os holofotes, para os quais muitos dirigentes gostam de estar voltados, adorando aparecer no jornal, na rádio, na televisão, pois se acham importantes, sendo famosos e conhecidos. Mais do que estar a serviço da organização, buscam satisfazer o ego pessoal, incentivando e desenvolvendo os vícios do personalismo, do “estrelismo” e do oportunismo, muito nocivos para a organização, pois, mais importante que as pessoas é a organização.
e) O uso da bebida alcoólica. Existem militantes que chegam a dizer que beber é cultural. O que pode fazer parte da nossa cultura é a cachaça mas, consumi-la em excesso é um vício que prejudica o corpo e a organização e não cultura. Qualquer bebida que contenha álcool, se consumida em excesso, ela prejudica a pessoa, os outros e a organização. Talvez não nos demos conta mas, ela torna o raciocínio lento, diminui os reflexos e, por vezes, se torna motivo de discórdias e intrigas nos acampamentos e assentamentos. São prejudiciais os males causados à saúde, pois, não faremos uma revolução com pessoas desequilibradas, viciadas e doentes. Seria bom prestar atenção também no cigarro, pois, os pulmões são órgãos fundamentais para o nosso organismo e o câncer ainda é uma desfio para ser curado.
f) Outro comportamento nocivo à organização são as “fofócas”. Existem pessoas que sentem prazer em colocar uns contra os outros; rebaixar certas pessoas que se sobressaem na postura correta, na disciplina, na eficiência, para manter o seu lugar. As queimações, calúnias, etc, são práticas que conseguem ir liquidando um coletivo para que alguns possam se manter no poder e ocupando os espaços que deveriam ser compartidos. Normalmente os fuxiqueiros são pessoas que não se preocupam com o desenvolvimento, com a grandeza das propostas e com o tamanho dos desafios da organização. Certamente existem outros exemplos de comportamentos nocivos à organização. É bom identifica-los para poder combater.
Por vezes, é mais fácil e menos exigente nos desfazer dos bens materiais como casa, terra, ajuda de custo, etc., mas não temos a capacidade de nos desfazermos daquelas coisas que satisfazem os interesses pessoais, como o status, o poder dos cargos, o conhecimento e acesso a informações, quando na verdade tudo o que possuímos e somos deve estar a serviço do coletivo, da organização.

4. Mecanismos que ajudam a superar os Vícios
Sabemos que nenhuma mudança acontece automaticamente na consciência dos indivíduos e, tampouco de forma mecânica. Toda mudança é resultado de um processo, de uma convivência social prolongada, da análise, estudo e conhecimento da problemática que se pretende enfrentar e, fundamentalmente dos mecanismos e ações conscientes implementados para superá-los.
O ponto de partida nesse processo é a base material, isto é, o meio social em que as pessoas estão submetidas, é a organização que poderá ir moldando, reeducando seus membros, numa relação dialética onde, se por um lado os indivíduos fazem a organização, por outro, são produtos dela, isto é, ao mesmo tempo que construímos a organização estamos sendo construídos por ela.
Com o intuito de contribuir com o crescimento dos militantes na organização, através da superação de vícios e desvios que atrapalham o seu desenvolvimento e da própria organização, elencamos alguns mecanismos que, se forem implementados, podem cumprir esse papel.
1º) É necessário admitir que temos deficiências e vícios organizativos alojados em nossa consciência individual e, em determinados momentos, se utilizam de nossas ações, de nosso discurso, de nossa postura de militantes para se manifestarem. Essa humildade e pré-disposição é condição sine qua non para qualquer processo de mudança, pois, o militante que se acha perfeito, sem vício algum, continuará se “atolando” sempre mais na sua auto-suficiência, causando prejuízos para o avanço da organização.
2º) Precisamos estudá-los para conhecê-los com profundidade, somente assim, poderemos estabelecer um conjunto de procedimentos que possibilitam a sua superação. É pertinente o ensinamento do Mao Tse Tung quando diz: “É preciso tratar a doença para salvar o doente”. Ou seja, devemos sempre acreditar nas possibilidades de crescimento das pessoas, na capacidade de recuperação e superação dos vícios, no seu “salvamento”. Para tanto, é necessário um diagnóstico profundo e correto (estudo), mas, mais que isso, é fundamental a disposição e o desejo de o “doente” ser tratado. Do contrário, os males se alastrarão chegando a um estado irreversível que é a “morte” - a morte do militante para a organização. Estudar para ir a raíz dos problemas, perguntando sempre o “por que” das coisas? Não ficar envolto na aparência, pois sempre é bom lembrar que o fenômeno mostra a essência e, ao mesmo tempo, a esconde. Estudar portanto, a ciência, a filosofia, se apropriar do instrumental marxista de análise e interpretação da realidade para desenvolver um práxis que visa a transformação dessa realidade.
3º) Adotar conscientemente o mecanismo da vigilância. Já dizia o profeta em uma passagem bíblica: “Vigiai e orai para não cairdes em tentação”. A vigilância consiste em prestar atenção e zelar pelo rígido cumprimento dos princípios organizativos em nossa prática cotidiana. É garantir a implementação das linhas políticas que orientam a prática da organização em todos os níveis.
A vigilância evita equívocos, não deixa ninguém inseguro quanto aos procedimentos políticos a serem adotados, porque analisa as situações e toma as posições orientado não por idéias de alguns, mas, pela linha política da organização. Por isso, é fundamental a atenção e perceber quando os vícios e desvios querem se manifestar e aí, reagir imediatamente contra eles.
A vigilância deve ser exercida sob os aspectos: ideológico, político, organizativo, ético/moral, etc. conjuntamente. Ou seja, de nada adianta ser radical do ponto de vista político e anárquico, personalista do ponto de vista organizativo. É preciso buscar a coerência nos diferentes aspectos.
4º) É fundamental estabelecer um processo de Crítica e Autocrítica corretamente. Existem instâncias que passam mais de um ano sem fazer uma avaliação de seus membros e de sua atuação enquanto conjunto. Devemos desconfiar dos dirigentes que temem a avaliação, isto é, nunca existe tempo na pauta para a avaliação. Aí, os problemas vão se acumulando, se alastrando e quando se dá conta já é tarde. Por isso, deve ser sistemática, regular e bem feita, a tempo de corrigir e evitar erros, pois, um erro do tamanho de uma polegada pode causar um desvio de metros.
A crítica e autocrítica são dois momentos de um mesmo processo avaliativo, que permite analisar, identificar as deficiências individuais e coletivas e, mais do que isso, ajuda os companheiros a buscar alternativas, apresenta pistas de superação dessas deficiências. É portanto, um mecanismo eficiente de educação e reeducação da práxis, desde que exista uma postura de humildade, compromisso e responsabilidade de ambas as partes.
Mao Tse Tung, ao insistir e explicar esse princípio organizativo, recorda um provérbio chinês: “A água corrente não apodrece e os gonzos das portas não são carcomidos pelos vermes” ‘significa que o movimento constante impede a ação desagregadora dos micróbios e de todos os parasitas. Verificar constantemente o nosso trabalho e, durante esse processo de verificação, desenvolver um estilo democrático, não temer a crítica nem a autocrítica e aplicar essas valiosas máximas populares chinesas que dizem: “Não cales o que sabes nem guardes para ti aquilo que tens a dizer”, “Ninguém tem culpa pelo fato de ter falado, e ao que escuta incumbe tirar todo o proveito disso” e “Se tiveres cometido erros, corrige-os, mas se os não tiveres cometido, guarda-te de vir a cometê-los”, eis a única via eficaz para evitar que a poeira e os micróbios políticos infectem a mente dos militantes e de todo o corpo da nossa organização.
Portanto, a crítica deve estar centrada em expor objetivamente os erros e desvios políticos, de organização e de comportamento. Deve evitar-se o subjetivismo, a arbitrariedade, a observação sem fundamento e a banalização do princípio da crítica e autocrítica. Todas as afirmações devem basear-se em fatos reais e do ponto de vista político, do contrário, perde o sentido e a eficiência.
Qualquer organização, qualquer instância, militante, enfim, qualquer pessoa está sujeito a cometer erros e falhas, afinal, somos humanos. Mas, precisamos errar o menos possível e, quando erramos, devemos corrigir-nos imediatamente e a fundo, pois, a luta mais árdua é aquela que devemos travar contra nós mesmos.
5º) Ir forjando a vivência de novos valores. No lugar dos vícios devemos desenvolver as virtudes. O tempo para a construção do homem novo já começou, pois, este bem como as novas relações sociais nascem e se desenvolvem nas entranhas da velha sociedade. Existe uma luta entre o velho que busca se manter e o novo que busca nascer, durante um bom tempo essas duas realidades coexistem e se disputam, até o ponto de o novo estar desenvolvido e forte o suficiente para suplantar o velho.
Para tanto, precisamos desenvolver intensamente as virtudes, a vivência dos valores humanistas e socialistas (solidariedade, companheirismo, indignação, a atenção à pessoa humana, etc.); precisamos nos remodelar, remodelar as pessoas, desenvolvê-las, pois, aqueles que não progredirem serão superados pelo movimento da história e da organização.
O homem novo começa a existir quando tivermos a capacidade de pensar menos em nós mesmos e pensar e viver pelos outros. O importante é a vida de todos, de nada adianta viver melhor individualmente, se a grande maioria do povo passa enormes necessidades. Nossa vida só tem sentido se estiver em função da vida do povo. Por isso os novos valores são fundamentais para a construção da nova ordem social e a produção de novos seres humanos, com outra roupagem e outra ideologia. Isso não cai do céu, é resultado de um esforço contínuo vivido no dia-a-dia desde as pequenas coisas até as de maior vulto.
6º) Implementar o método de planejamento com divisão de tarefas e responsabilidades. Existem militantes e dirigentes que não possuem tempo para nada. Vivem num ativismo desenfreado, quase sempre nervosos, cansados, impacientes muitas vezes. Reclamam que tudo está sob sua responsabilidade e que os outros não desenvolvem as tarefas de acordo com seu interesse. Acontece que normalmente, o problema não está nos outros, nos militantes; está sim, no estilo de trabalho do dirigente que precisa ser retificado.
E, o planejamento, a divisão de tarefas, de responsabilidades aliviam a tensão, dão mais segurança na condução do processo e, o mais importante, vão formando novos militantes e dirigentes para assumir as novas tarefas que irão surgindo.
Na luta política e, especialmente como militante do MST, nossa vida, nossos atos e planos não dependem somente da nossa vontade, desejos e aspirações. O individual, particular, está em função de um coletivo maior, de uma organização. E, nesse particular, ou a gente milita organizadamente, ou, nós próprios estaremos contribuindo com o espontaneísmo, o personalismo e a anarquia dentre outros vícios.
Fazer um plano qualquer não é tarefa difícil. Mas, elaborar um plano consequente e exequível, requer certas habilidades e procedimentos profissionais, que permitam o avanço da organização e a qualificação de novos militantes.
Planejar é ver mais longe. É analisar e compreender quais os passos (táticas) que devem ser dados para alcançar determinados objetivos. Sempre é necessário olhar para a frente e não apenas para o “umbigo”. Quem olha para frente consegue ir mais longe.
Planejar é definir o que é prioritário e o que é secundário, permitindo a organização e utilização de nossas forças e recursos, para fazer o movimento crescer.
Planejar é dividir tarefas e responsabilidades com outros companheiros. O bom dirigente não é aquele que consegue fazer tudo sozinho. Pelo contrário, é aquele que consegue elaborar planos e empregar os militantes, criando oportunidades para que cresçam e se capacitem politicamente.
Planejar é estabelecer metas concretas, dentro de um espaço de tempo determinado. Com isso, será possível medir os resultados de nossas ações; possibilita avaliar o planejado, já que este tem um prazo para ser executado. Por isso, a avaliação é parte integrante do planejamento e, fundamental, porque permite corrigir possíveis desvios da prática.
O planejamento deve se tornar um hábito de todo o militante. Para tanto, precisamos exercitar, treinar, nos acostumar a ele.
É sempre bom lembrar mais um ensinamento do nosso grande Mestre: “As qualidades fundamentais de um dirigente é elaborar métodos de trabalho e saber colocar os quadros”.
7º) Avançar na prática da disciplina consciente. A história tem demonstrado que sem unidade e disciplina nenhuma organização triunfa; nenhuma batalha é vencida. Todas as organizações estabelecem normas com o intuito de orientar a prática, o comportamento de seus integrantes. Muitos buscam a disciplina cumprindo cegamente essas normas para não serem penalizados, vira algo imposto e cumprido mecanicamente.
A disciplina consciente é ir além do que as normas e leis estabelecidas exigem. É a capacidade de orientar-se por consciência da responsabilidade, por compreender a importância de colocar em prática as decisões, apesar de suas consequências, para alcançar os objetivos propostos.
Ela busca o aperfeiçoamento individual e coletivo, ou seja, “ao fazer a organização o indivíduo faz a sí próprio”. Por isso, a disciplina nunca pode ser um fardo, uma ameaça que persegue o militante. Deve ser encarada como um valor que por intermédio do comportamento diário se transforma numa virtude, passando a ser exemplo a ser seguido, pois, está acima da mera obrigação do cumprimento das normas. Deve se transformar num jeito de ser e viver.
Assim propõe Che: “O jovem comunista deve se propor a ser sempre o primeiro [...] É claro que nem todos podem ser os primeiros, mas podem estar entre os primeiros, no grupo de vanguarda. Ser o exemplo vivo, ser o espelho em que se olham as juventudes ...” Exemplos, em nosso caso, em que se espelham os demais militantes e lideranças de base dos assentamentos e acampamentos e a sociedade de uma forma geral e, através de nosso exemplo, possamos arrastar centenas e milhares de pessoas sem esperança, dando-lhes razão e sentido de vida.
Nesse sentido Bogo também esclarece: “A disciplina é a própria consciência em ação, materializada pelas atitudes individuais daqueles que acreditam em um projeto porque o conhecem e por isso possuem a responsabilidade de convencer quem os rodeia, de que, este é o melhor e mais revolucionário”. Em última instância, a disciplina consciente é uma conquista que precisamos alcançar.
8º) Ser tolerante com os que erram mas, intolerante com o erro. Nisso consiste “tratar a doença para salvar o doente”. Precisamos buscar sempre a coerência com os princípios político–organizativos e de conduta e observar o seu estrito cumprimento.
Muitos militantes ainda não tiveram a oportunidade de assimilar os conhecimentos científicos, de entender o funcionamento de uma organização que busca a transformação da realidade e das pessoas e por isso, cometem erros. Mas, podem se recuperar e corrigirem-se a tempo de não prejudicar a fundo a organização e, melhorando suas práticas podem ser úteis e contribuir para o crescimento da organização.
A questão é que os erros, os desvios não podem passar em branco por causa de afinidades e/ou porque também temos desvios e por isso não cobramos. Erro não pode ser tolerado, deve ser extirpado para que não se repita, por mais insignificante que seja. Agora, devemos ter toda a atenção com os militantes, ajudando, refletindo, analisando e incentivando a correção dos desvios. É um processo pedagógico, formativo que faz as pessoas crescerem.
Cada erro ou desvio superado é um avanço importante na qualificação individual e coletiva da nossa organização, devemos comemorar como uma vitória do novo sobre o velho. Deve receber uma recompensa, um prêmio e, através dessa prática, incentivar a vivência dos novos valores, do desenvolvimento das virtudes que cada carrega dentro de sí, despertando o espírito de “águia” que o meio o transformou em “galinha”, que apenas cisca o chão ao invés de voar rumo à edificação do novo homem e da nova sociedade.
Resulta desse aspecto, a necessidade de estabelecer um sistema de punições (medidas corretivas/educativas) e de emulação (estímulos morais) adequados para a correção dos vícios e desvios que afetam a organização.
9º) Implementar os princípios organizativos, dentre eles, a direção coletiva, o planejamento com divisão de tarefas e responsabilidades, a avaliação, o estudo. Para tanto, é necessário compreendê-los para entender como funcionam e nos vigiar, garantindo a sua implementação – ao fazer uma reunião, coordenar uma assembléia, um setor, uma instância estadual e/ou regional, elaborar um plano de trabalho, etc, para que sejam um modo de agir na organização, pois, o militante não se identifica apenas por aquilo que faz mas, pelo modo como faz a militância na organização. Se não atuarmos de forma organizada, as idéias, propostas, depois do impulso do primeiro momento, vão perdendo importância e eficácia, vão caindo no esquecimento, se perdendo na rotina, vão caindo no conformismo e, acabam sendo apenas mais uma recordação. Por isso, é imperiosa a necessidade de existir uma organização.


Conclusão
Esse foi mais um exercício incompleto. É a sensação que se chega ao ter que interromper, não a reflexão mas, a escrita neste momento. Certamente outros aspectos fazem parte dessa abordagem, tanto em relação aos vício como no que se refere aos mecanismos de superação, inclusive, a partir da experiência de cada militante que pensa e reflete sobre a organização. Por isso, a reflexão e a elaboração devem continuar, no sentido de ir iluminando a prática, para que através dela, possamos elevar o nível organizativo e de qualidade do nosso movimento.
É imperiosa a necessidade e corrigir desvios e vícios que se reproduzem na organização para que esta não mude o rumo. A revolução cultural já está em andamento, precisamos impulsioná-la, ampliá-la como forma de contribuir inclusive, com o processo de revolução política que pretendemos alavancar em nosso país.
Desenvolvamos nossas virtudes, nossas qualidades, nossa autoestima, por vezes reprimidas pela sociedade excludente em que fomos criados; forjemos o novo em cada ação cotidiana ; tenhamos muita esperança no futuro que estamos decididos a construir, pois, “A revolução se faz através do homem, mas o homem tem que forjar dia a dia o seu espírito revolucionário”, nisso consiste a superação de nossos desvios e deficiências, pois, “O caminho é longo e em parte desconhecido: conhecemos nossas limitações. Faremos o homem do século XXI: nós mesmos”, acreditemos e sejamos arquitetos construtores desse novo homem e da sociedade socialista, pois a história nos dará a recompensa.
Sejamos maestros dessa grande orquestra de homens e mulheres que sonham e por isso lutam pela edificação de uma sociedade de homens, mulheres e crianças livres.

(Subsídio preparado para o Curso dos Coordenadores do Programa Nacional de Formação e Multiplicação de Militantes).
Adelar João Pizetta.
Jacareí, setembro de 2000.

miércoles 14 de marzo de 2007

AMÉRICA LATINA: CUATRO BLOQUES DE PODER

James Petras
En América Latina hay cuatro bloques de naciones que contienden, contrariamente al dualismo simplista con que la Casa Blanca y la mayoría de la izquierda describen el proceso. Cada uno de ellos representa diferentes grados de acomodo u oposición a las políticas e intereses estadunidenses, que dependerán de cómo defina o redefina Estados Unidos sus intereses según las nuevas realidades.

La izquierda radical incluye a las FARC en Colombia, sectores de los sindicatos y los movimientos campesinos y barriales en Venezuela; la confederación obrera Conlutas y sectores del Movimiento sin Tierra en Brasil; sectores de la Confederación Obrera Boliviana, los movimientos campesinos y las organizaciones barriales en El Alto; sectores del movimiento campesino-indígena de la Conaie en Ecuador; los movimientos magisteriales e indígena-campesinos en Oaxaca, Guerrero y Chiapas, México; sectores de la izquierda campesino-nacionalista en Perú; sectores de los sindicatos y desempleados en Argentina. Es un bloque político heterodoxo, disperso, fundamentalmente antimperialista, que rechaza cualquier concesión a las políticas socioeconómicas neoliberales, se opone al pago de la deuda externa y en general respalda un programa socialista o nacionalista radical.

La izquierda pragmática incluye al presidente Hugo Chávez en Venezuela, a Evo Morales en Bolivia y a Fidel Castro en Cuba. A una multiplicidad de grandes partidos electorales y a los principales sindicatos y uniones campesinas en Centro y Sudamérica: los partidos electorales de izquierda, el PRD en México, el FMLN en El Salvador, la izquierda electoral y la confederación obrera en Colombia, el Partido Comunista chileno, la mayoría en el partido parlamentario nacionalista peruano Humala, sectores de los líderes del MST en Brasil, el MAS en Bolivia, la CTA en Argentina y una minoría del Frente Amplio y la confederación obrera en Uruguay. Incluida está la gran mayoría de los intelectuales latinoamericanos de izquierda. Este bloque es "pragmático" porque no hace un llamado a la expropiación del capitalismo ni al rechazo de la deuda ni a ruptura alguna de relaciones con Estados Unidos.

En Venezuela los bancos privados, nacionales y extranjeros, ganaron una tasa de más de 30 por ciento entre 2005 y 2007. Menos de uno por ciento de las más enormes propiedades de tierra fue expropiado para otorgarle títulos a los campesinos desposeídos. Las relaciones del capital con la mano de obra siguen inclinando la balanza en favor de las empresas y los contratistas. Venezuela y el presidente Alvaro Uribe de Colombia han firmado varios acuerdos de cooperación económica y de seguridad de alto nivel. Mientras promueve una mayor integración latinoamericana, Chávez busca una "integración" con Brasil y Argentina, cuya producción y distribución de crudo son controladas por corporaciones multinacionales europeas e inversionistas estadunidenses. Aunque Chávez reprocha el intento estadunidense de subvertir el proceso democrático en Venezuela, el país provee 12 por ciento de las importaciones totales de crudo a Estados Unidos, es dueño de 12 mil gasolineras Citgo en Estados Unidos y de varias refinerías. El sistema político de Venezuela es muy abierto a la influencia de los medios masivos privados, apabullantemente hostiles al presidente electo y al Congreso. Hay organizaciones no gubernamentales financiadas por Estados Unidos, una docena de partidos y una confederación de sindicatos actuando en pro de los planificadores estadunidenses. Casi todos los funcionarios y miembros del Congreso que están en favor de Chávez se montaron en su carroza política más por intereses personales que por lealtad populista. El pragmatismo de Venezuela es un campo muy lucrativo para los inversionistas estadunidenses, suministra energía de modo confiable y crea alianzas con Colombia, principal cliente de Estados Unidos en América Latina.

La retórica y el discurso radical de Chávez no corresponden con las realidades políticas. Si no fuera por la intransigente hostilidad de Washington y sus tácticas de continua confrontación y desestabilización, Chávez parecería moderado. Es obvio que sectores de las grandes empresas se quejen del incremento en pagos por regalías, dividendos de ganancias e impuestos. Washington pinta a Chávez cual si fuera un "peligroso radical" porque compara su política con la de los previos regímenes clientelares de Venezuela en los años 90. Pero si tomamos los pronunciamientos de política exterior de Chávez con una pizca de sal, asumimos el cambio en el ambiente internacional acaecido entre 2000 y 2007 y sus limitadas reformas en asistencia social, impuestos y otras, de hecho Estados Unidos está ante un radical pragmático que puede acomodar.

Lo mismo se aplica a la política hacia Cuba y Bolivia. Cuba ha establecido lazos diplomáticos con casi todos los clientes y aliados de Estados Unidos en América Latina. Explícitamente le tendió la mano diplomática a Uribe, rechaza la izquierda revolucionaria de las FARC en Colombia y respalda en público a neoliberales como Lula da Silva de Brasil, Néstor Kirchner de Argentina y Tabaré Vázquez en Uruguay, además de firmar un amplio espectro de acuerdos de adquisición con grandes exportadores estadunidenses de alimentos. Cuba brinda servicios de salud gratis (y entrenamiento a miles de médicos y educadores) en un gran número de regímenes clientes de Estados Unidos, de Honduras a Haití y Pakistán. Abrió la puerta a inversionistas extranjeros de cuatro continentes en todos sus principales sectores de crecimiento. La paradoja es que mientras Cuba profundiza su integración al mercado capitalista mundial en la emergencia de una nueva clase de elites orientadas al mercado, la Casa Blanca incrementa su hostilidad ideológica. Esta postura extremista se emprende también con el régimen de izquierda pragmática de Morales en Bolivia, cuya "nacionalización" no ha expropiado ni expropiará ninguna empresa extranjera. Uno de sus principales propósitos es estimular los acuerdos comerciales entre la elite de las agroempresas de Bolivia con Estados Unidos.

El tercero y más numeroso de los bloques políticos en América Latina lo constituyen los neoliberales pragmáticos: el Brasil de Lula y la Argentina de Kirchner. Muchos son los imitadores de estos regímenes entre las filas de la oposición liberal de izquierda en Ecuador, Nicaragua, Paraguay y otros lados. Kirchner y Lula defienden su paquete completo de privatizaciones legales, semilegales e ilegales. Ambos prepagaron sus obligaciones oficiales de deuda y buscan estrategias de crecimiento mediante la exportación de minerales y productos agrícolas, e incrementaron las ganancias empresariales y financieras restringiendo sueldos y salario.

Hay también diferencias. La estrategia en favor de la industria de Kirchner condujo a una tasa de crecimiento que duplica la lograda por Lula; redujo el desempleo en 50 por ciento, lo cual contrasta con el fracaso de las políticas de empleo de Lula. En Argentina, el ambiente de inversión para empresarios y banqueros es favorable para la consecución de ganancias. Sus principales diferencias con Washington derivan de las negociaciones en torno a un acuerdo de libre comercio. Mayores oportunidades de comercio global y una posición mercantil más fuerte les otorga una posición más fuerte al negociar. Ni Lula ni Kirchner respaldarán el intento militar estadunidense de derrocar o boicotear a Chávez, porque trabajan conjuntamente aumentando lucrativas inversiones y proyectos de petróleo y gas. Reconocen la naturaleza básicamente capitalista del régimen de Chávez aun cuando rechacen la mayor parte de su radical discurso antimperialista. Ambos presidentes diversifican sus socios comerciales y buscan acceder a mercados en China y Asia.

Washington no es hostil con Argentina y tiene una relación amistosa de trabajo con Brasil, pero no logró extender su influencia a ellos por su renuencia a entender estos regímenes de libre comercio "nacionalista". Que Kirchner se empeñe en lograr acuerdos negociados, inversiones reguladas, recolección de impuestos y renegociaciones de la deuda es visto como "nacionalista", "izquierdista" y casi intolerable. Washington se preocupa de que las políticas de libre comercio de Lula exijan que Estados Unidos ponga fin a sus subsidios y cuotas agrícolas, como lo hace Brasil. Pero con tal de defender a sus empresas agrícolas no competitivas, Washington sacrifica en su extremismo la posibilidad de entrar a gran escala y largo plazo al sector industrial y de servicios de Brasil.

El cuarto bloque político son los regímenes, partidos y asociaciones de elite neoliberales doctrinarios, que siguen al pie de la letra los dictados de Washington. Es el régimen de Felipe Calderón en México, que se prepara para privatizar las lucrativas empresas petrolera y eléctrica. Es el régimen de Michelle Bachelet en Chile, perenne exportador de minerales y productos agrícolas, la Centroamérica exportadora de fruta tropical y plena de maquiladoras. Colombia, que recibe 5 mil millones de dólares en ayuda militar estadunidense desde finales de los 90. Perú que por más de 20 años ha privatizado toda su riqueza mineral, gobernado ahora por Alan García, otro cliente de Estados Unidos.

Según Washington y los ideólogos de derecha un "populismo radical" barre la región, simplificando una compleja realidad para servir a sus propios intereses. Lo que hay es un cuadrángulo de fuerzas que compiten y se confrontan en América Latina.

Washington insiste que la influencia subversiva de Venezuela y Cuba debilita su posición en América Latina. Un factor mucho más importante es el aumento generalizado de los precios de bienes de consumo, lo que significa mayores entradas por exportación a la región. Entonces, los países latinoamericanos dependen menos de las "condiciones" del FMI para allegarse préstamos, lo que limita aún más la influencia estadunidense. Mayor liquidez significa poder contar con préstamos comerciales sin recurrir al Banco Mundial. Los expansivos mercados de Asia, en particular el aumento de la inversión asiática en las industrias extractivas latinoamericanas, erosiona aún más el apalancamiento mercantil estadunidense en la región. Ante la caída de su propia economía en 2007, es probable que Estados Unidos reduzca sus inversiones y comercio con América Latina. En otras palabras, tiene menos margen de maniobra sobre izquierdistas y neoliberales pragmáticos que en los 90. Mal etiquetar a lo regímenes y exagerar grado y clase de la oposición conduce a la exacerbar los conflictos. Persistir en la actitud de lograr acuerdos de libre comercio a escala continental mediante concesiones no recíprocas es perder la oportunidad de lograr tratos comerciales.
Esto es efecto de una configuración ultraconservadora por parte de los planificadores estadunidenses y sus principales asesores.

Washington describe burda y malamente la realidad latinoamericana, lee incorrectamente el contexto regional e internacional actual, pero los intelectuales de izquierda exageran el radicalismo o la realidad revolucionaria de Cuba y Venezuela. Pasan por alto la contradictoria realidad y sus acomodos pragmáticos con los regímenes neoliberales. Con muy poca perspicacia histórica, continúan creyendo que neoliberales pragmáticos como Lula, Kirchner y Vázquez son "progresistas", y los agrupan junto con izquierdistas pragmáticos como Chávez, Castro y Morales. En ocasiones caracterizan a los partidos y a los regímenes según sus pasadas identidades políticas izquierdistas y no según sus actuales políticas elitistas de libre comercio y exportación de agrominerales.

La izquierda debe encarar el hecho de que pese a que el poder estadunidense declinó, se recupera y avanza desde que las rebeliones de masas derrocaron a sus clientes en 2000-2002. Quedaron en la nada las esperanzas de la izquierda en que la victoria de antiguos partidos políticos electorales de centroizquierda revirtiera las políticas neoliberales de sus predecesores. Redefinir la conversión de izquierdistas en neoliberales pragmáticos cual si fuera algo progresista o creara un contrapeso al poderío estadunidense, es ingenuo y confunde aún más.
El declive de la influencia estadunidense en América Latina no es lineal: una abrupta caída fue seguida de un repunte parcial. Ningún ascenso sostenido de la izquierda radical sale al paso de este descenso en influencia. Los ganadores reales son los izquierdistas y neoliberales pragmáticos, que llegaron el poder ante la retirada de los neoliberales doctrinarios y la favorable coyuntura expansiva de las condiciones del mercado mundial.
www.cubichi.org

martes 6 de marzo de 2007

El MST y las disputas por las alternativas en Brasil

Joao Pedro Stedile
Contexto y balance de las jornadas de lucha del “abril vermelho”
La victoria del presidente Lula en las últimas elecciones cambió la correlación de fuerzas de la lucha por la reforma agraria en Brasil. Por los compromisos históricos del PT, su liderazgo y como partido de izquierda, tenemos ahora un gobierno federal que apoya la reforma agraria, al contrario de lo que fue el gobierno de Fernando Henrique Cardoso. Por lo tanto, la disputa se sitúa en otro nivel. Sin embargo, hay otras fuerzas poderosas que se oponen a la reforma agraria como lo son el latifundio, el modelo neoliberal del agronegocio, la clase dominante como un todo, el estado burgués brasileño y los medios de comunicación que actúan como un espacio de lucha ideológica que disputa la hegemonía en la sociedad contra nosotros. En este nuevo contexto el MST evalúa que ahora sí se puede avanzar en la reforma agraria, pero que es un momento de acumulación de fuerzas y no de grandes definiciones que consoliden la reforma agraria de nuevo tipo que nosotros defendemos. Es decir, estamos acumulando para el futuro. Así, el año pasado hemos priorizado la organización de campamentos, y hoy tenemos 200 mil familias –más de un millón de personas– acampadas en las haciendas, en las orillas de los caminos, presionando. A fines de 2003, después de varios meses de disputas y debates, hemos llegado a un acuerdo con el gobierno respecto de un Plan de Reforma Agraria. Había sectores de éste que querían proporcionar tierras solamente para 80 mil familias en los tres años venideros. Y había un equipo de técnicos del Ministerio de Reforma Agraria que planificó la posibilidad de asentar un millón de familias en cuatro años. Así, llegamos a un acuerdo respecto de las metas para los próximos tres años por el cual el gobierno se comprometió a asentar a 400 mil familias. Sin embargo, como tenemos otros enemigos contra la reforma agraria tal como he comentado anteriormente, el acuerdo “no salió del papel”. Y entonces, en el mes de abril, organizamos una jornada nacional que tenía como objetivo presionar por la reforma agraria, denunciar el latifundio y mostrar que aquélla es una forma de combatir la pobreza y la miseria en el campo. La jornada fue un éxito total porque hicimos una lucha ideológica en los medios de comunicación, movilizamos toda nuestra base social a nivel nacional y logramos hacer más de 140 tomas de tierras en todos los estados del país. Una reforma agraria de nuevo tipo El MST, así como el PT y otros movimientos sociales que hay en Brasil, es fruto de un proceso de reascenso del movimiento de masas que ocurrió como parte de la lucha por derrotar a la dictadura militar brasilera a fines de la década del setenta. Al principio de la historia del MST, es verdad, nuestra lucha era más bien por la tierra, por resolver los problemas sociales de las familias campesinas; y nos concentramos en la prioridad de tomar tierras y enfrentar al latifundio. Sin embargo, con el pasar de los años, como resultado de nuestra propia experiencia y del desarrollo del capitalismo en la agricultura, hemospercibido que la lucha por la tierra tiene que superar su carácter corporativo. Y por eso avanzamos hacia una concepción según la cual hay que luchar por una reforma agraria de nuevo tipo. La reforma agraria en esta etapa del desarrollo capitalista, aún más ahora, dominada por el capital financiero internacional y sus transnacionales, necesita de una nueva interpretación, de una nueva concepción de medidas. Por eso el MST y la Vía Campesina defienden una reforma agraria de nuevo tipo que no se reduce a la distribución de tierras, como lo hicieron las reformas agrarias clásicas desarrolladas en la época del capitalismo industrial e impulsadas por la propia burguesía nacional en la mayoría de los países hoy desarrollados. Esta reforma agraria de nuevo tipo significa que además de la tierra tenemos que democratizar el capital y construir nuestras propias agroindustrias cooperativizadas para que el campesino se quede con el valor agregado y no termine sometido a la explotación de las empresas transnacionales agroindustriales, y sobre todo para que se amplíen los niveles de empleo para la juventud en el campo. Hay que democratizar también la educación y llevarla hacia el campo, a todos los niveles. Sin educación, sin el desarrollo del nivel cultural y educacional, no se puede alcanzar la ciudadanía plena de las masas campesinas. También hay que desarrollar nuevas tecnologías agrícolas adecuadas al medio ambiente y a la explotación familiar y cooperativa, evitando y combatiendo la llamada “revolución verde” que utiliza altos niveles de agrotóxicos. Y finalmente, priorizar la reorganización de la agricultura para que produzca alimentos y trabajo para la gente. Ésa es la reforma agraria de nuevo tipo que necesita ser hecha de forma simultánea. Es evidente que esta propuesta sólo puede desarrollarse en matrimonio con un nuevo modelo económico en nuestro país, que no es el socialismo pero que demanda una forma de organizar la economía volcada hacia los intereses del pueblo y de la nación. Es por eso que las transnacionales, los neoliberales y la burguesía nos combaten tanto por los medios de comunicación; porque saben que nuestra propuesta no implica únicamente desapropiar algunas haciendas mal utilizadas sino que significa producir cambios profundos en el modelo de desarrollo agrícola. Potencialidades y dificultades para avanzar en la reforma agraria La victoria electoral del PT y la elección del presidente Lula, aunque han cambiado la correlación de fuerzas, no han significado una derrota estratégica para la clase dominante y su modelo neoliberal. ¿Por qué? Porque la victoria ocurrió en un período de descenso del movimiento de masas y eso le quita poder al gobierno central. Y por eso estamos viviendo un período complejo, de transición, de intensas y crecientes disputas y pugnas, en que la clase dominante procura mantener todo el tiempo encorsetado al gobierno de Lula para impedir que avance y le impone así, por sus compromisos y alianzas electorales, una política económica neoliberal. Ante esta situación, se nos plantea la pregunta: ¿cuál es la salida, no solamente para avanzar en la reforma agraria, sino también para conseguir adelantos sociales en el terreno más general? Esto sólo será posible si se produce unproceso de luchas sociales y de movilización que provoque una nueva etapa de reascenso del movimiento de masas, capaz de alterar fundamentalmente la correlación de fuerzas en la sociedad y garantizar que el gobierno haga cambios efectivos en la política económica actual y adopte el modelo económico propuesto históricamente por el PT. Ésa es la prioridad del MST y de la Vía Campesina, y por ello estamos impulsando un frente de masas de todos los movimientos sociales de Brasil, que es la Coordinadora de Movimientos Sociales (CMS), con el fin de articular luchas sociales comunes. En esta coyuntura elegimos como bandera principal la lucha contra el desempleo porque creemos que pequeños cambios en la política económica no van a alterar la situación del empleo. Entendemos así que luchando por empleo ponemos en jaque al modelo neoliberal y forzamos la discusión sobre un nuevo proyecto para el país. Este proceso, como ya comenté, pasa tanto por generar los cambios necesarios a nivel general, como también los específicos en el modelo agrícola y la lucha por la reforma agraria. Perspectivas a un año del gobierno de Lula Como he dicho anteriormente, el gobierno de Lula fue elegido en condiciones adversas porque, por un lado, el movimiento de masas estaba en descenso y, por el otro, para ganar las elecciones hizo alianzas con sectores de la clase dominante. De eso resultó un gobierno compartido con sectores neoliberales. Esos sectores se quedaron con el área económica y, hasta ahora, mantienen una política económica neoliberal. Lo dicen y lo defienden y, aún más, anuncian que si dependiera de ellos la misma continuaría por diez años más. La aplicación de esta política económica neoliberal, claro está, no ha enfrentado los problemas estructurales que sufre la sociedad brasileña, entre los que se cuentan la dependencia externa, la dependencia del capital financiero internacional, la concentración de la riqueza y de la renta, la concentración de la tierra, y el monopolio de los medios de comunicación. Por el contrario, la política económica neoliberal sólo agravó aún más las consecuencias de esos problemas y nuestra sociedad es más pobre y más desigual. Y eso se demuestra en el hecho de que, aun con crecimiento de la economía, el desempleo, la pobreza y la desesperanza también crecen. Lo que nos salva es que la población se dio cuenta y ha empezado a hablar. Primero, como es normal, los sectores intelectuales, luego los sectores de las organizaciones sociales y ahora las iglesias e incluso algunos partidos de la base aliada al gobierno, como el Partido Liberal (PL), el Partido Comunista do Brasil (PCdoB), el Partido do Movimento Democrático Brasileiro (PMDB) o el Partido Popular Socialista (PPS) ya empiezan a pedir cambios en la política económica. Creo que el gobierno está metido en una emboscada y que, más tarde o más temprano, tendrá que decidirse por cambiar la política económica o caer en el descrédito ante la población. Por otro lado, el país es grande, rico, tiene muchas posibilidades, y podemos a corto plazo construir una política alternativa, otro proyecto de desarrollo. La convergencia hacia un nuevo proyecto de paísEl MST, junto a otras fuerzas sociales, está ayudando a construir un frente de masas que se llama Coordinadora de Movimientos Sociales. En esa coordinadora están aglutinados veintitrés sectores y movimientos sociales entre los más importantes de nuestro pueblo, entre ellos la Central Única dos Trabalhadores (CUT), la União Nacional dos Estudantes (UNE), la Vía Campesina, las iglesias, el Grito de los Excluidos, etcétera. Hemos debatido mucho entre nosotros la necesidad de construir un movimiento de masas y de tener unidad alrededor de algunos puntos, y la unidad que estamos construyendo se basa, cada vez más, en la idea de que no basta solamente con criticar al modelo neoliberal o pedir cambios puntuales en la actual política económica, sino que es necesario avanzar en un nuevo proyecto de desarrollo. Nuestra unidad se construye entonces sobre la base de que es posible otro proyecto de desarrollo fundado en la recuperación de la soberanía nacional, es decir que tenemos que romper con el FMI y rediscutir los términos de la deuda externa. Un proyecto que reformule la deuda interna para que la acumulación social recolectada a través de los impuestos no vaya al pago de intereses financieros como ocurre hoy cuando el gobierno de Lula gasta casi el 60% de toda la recaudación en el pago de intereses a la banca. En tercer lugar, un proyecto que dé prioridad absoluta a la generación de empleo para garantizar el derecho al trabajo a todos los brasileños; y que distribuya equitativamente la renta para que todas las personas puedan vivir mejor. Y por último, un proyecto que recupere el rol del estado como inductor de las inversiones públicas, tanto en la industria de bienes de consumo de masas como también en el área de los servicios públicos de salud y educación, cuya universalización debe garantizar. Pero para que estas propuestas de un nuevo proyecto salgan de la teoría y se transformen en lucha política efectiva por la hegemonía en la sociedad, la CMS considera que su papel en este momento consiste fundamentalmente en estimular por un lado todo tipo de luchas sociales del pueblo, para que eso conlleve un reascenso del movimiento de masas, y por otro lado fortalecer también la unidad alrededor de la construcción de un movimiento de desempleados. Para eso estamos censando y nucleando a los desocupados, vamos a hacer una gran jornada de sensibilización sobre esta cuestión en el mes de julio y pensamos culminar este proceso con grandes movilizaciones el día 7 de septiembre, que es el día de los excluidos y el día de la patria. También estamos haciendo esfuerzos para llevar a toda la sociedad, y en especial a los sectores más organizados, el debate sobre la necesidad de este nuevo proyecto. Es imprescindible que la sociedad, que por ahora está callada asistiendo solamente a la impotencia del gobierno de Lula por hacer cambios, se involucre en esta discusión. Los desafíos para avanzar en un camino de salida del neoliberalismo Hay muchos desafíos. Hay desafíos determinados por la correlación de fuerzas adversa de este momento histórico. Hay otros desafíos relacionados con la crisis orgánica e ideológica de la llamada izquierda partidaria y social. En realidad, en Brasil tendremos que reconstruir una práctica de izquierda. En los últimos veinte años nos quedamos solamente acumulando fuerzas en el terreno electoral e institucional y eso no fue suficiente para alterar la correlación defuerzas en la sociedad. Tendremos que recuperar al querido Gramsci para comprender los diferentes espacios de organización que se deben dar los trabajadores para poder hacer la verdadera disputa por la hegemonía en la sociedad, que no se reduce a la lucha por cargos públicos sino que, por el contrario, es mucho más amplia. Y hay también algunos desafíos internos, de nuestras propias formas de organización, frente a los que estamos todavía muy débiles. Nosotros defendimos la urgencia y necesidad de recuperar los métodos del trabajo de base, es decir, volcarse al trabajo de hormiga; ir adonde el pueblo vive, trabaja y estudia, y debatir ideas y organizarlo. La izquierda social brasilera ha abandonado hace muchos años este tipo de trabajo de base. Tenemos que recuperar la formación política de militantes y de cuadros capacitándolos para los desafíos que plantea la lucha de clases. Y debemos recuperar en nuestra práctica cotidiana los valores humanistas y socialistas que forman parte de nuestro proyecto de sociedad. La práctica institucional de la izquierda produjo desviaciones de todo tipo en los dirigentes y los militantes, que van desde oportunismos personales hasta, infelizmente, la corrupción. Por otra parte, afrontamos también el desafío de construir nuestros propios medios de comunicación de masas para poder hacer efectivamente la disputa de la hegemonía en la sociedad. Esos son, a mi entender, los principales desafíos que los movimientos y organizaciones populares tienen en Brasil, y si no los superamos difícilmente podamos lograr cambios efectivos en el terreno de las políticas gubernamentales. Política, partidos y movimientos De cierta forma la izquierda latinoamericana también sufrió el mal de la colonización ideológica de la izquierda europea. Sólo ahora empezamos a comprender la importancia de entender nuestra propia realidad socioeconómica, de desarrollar esta comprensión nosotros mismos superando los esquematismos y sin esperar las evaluaciones de afuera. Hace poco tiempo aprendimos a valorar a nuestros grandes pensadores latinoamericanos, como Martí, Mariátegui, el Che y tantos otros en nuestros países, que han logrado interpretar nuestras realidades a partir de un método dialéctico y de las necesidades de los pueblos. Y también padecimos mucho la colonización en los métodos y formas de organización, donde las corrientes europeas priorizaban y sólo valorizaban el partido, y donde el sindicato y otros movimientos eran correas de transmisión de la voluntad de éste. Ahora, creemos que hay una lectura más amplia, más plural, del rol de los movimientos sociales, de las diferentes formas de organización política y de las diferentes formas de organización popular, y sobre el papel mismo de los partidos. Pero lo principal, me parece, es la capacidad de construir juntos un proyecto político estratégico común y mantener la autonomía y la independencia organizativa, respetando los papeles y las formas de cada sector social. Ésa es nuestra visión de lo que representa el desafío aquí en Brasil. Por otro lado, tuvimos la dificultad de que los partidos políticos tendieron a limitarse sólo a los aspectos electorales y prácticamente abandonaron la construcción de proyectos políticos estratégicos, lo quedificultó un poco la relación en términos de alianzas estratégicas. El Movimiento Sin Tierra es un movimiento social que lucha por una reforma agraria de nuevo tipo; pero lucha también por una nueva sociedad y para eso tiene que enfrentarse con muchos enemigos de la clase dominante. En ese sentido tiene un carácter político, pero seguramente no partidario. Jamás el MST se transformará en un partido, eso lo acabaría; pero seguirá siendo cada vez más político en el sentido de disputar un proyecto de país y la hegemonía en la sociedad. Como decía Gramsci, de nuevo lo recordamos, hay muchas formas de disputar el poder en la sociedad y hay muchas formas de disputar el estado, más allá de la contienda en las elecciones. La autonomía en la experiencia de los asentamientos Los asentamientos que tenemos se inscriben en un proceso de acumulación social, donde la gente recupera la ciudadanía plena y su capacidad de decidir sobre su vida, su destino y su futuro. Pero no pueden entenderse tampoco y simplemente como “islas socialistas”. Al contrario, dentro de los asentamientos se reproducen todas las contradicciones de la sociedad capitalista en la cual vivimos. Lo que procuramos construir en los asentamientos es precisamente la autonomía, que la gente sepa que su destino está en sus manos y a la vez siga organizada para presionar al estado y al gobierno para que cumplan con sus obligaciones en lo referente a los servicios y las políticas públicas. Por otro lado, vamos impulsando en los asentamientos la implementación práctica de esta concepción de reforma agraria de nuevo tipo, que combina la democratización de la propiedad de la tierra con la democratización del capital y la agroindustria, con acceso a educación en todos los niveles y con el desarrollo y la aplicación de nuevas técnicas agrícolas. Estado y poder desde el horizonte de la transformación social Éste es un tema muy complejo. No concebimos al poder como un espacio autoritario para imponer a los demás sectores nuestras ideas o proyectos. Concebimos al poder como todos los espacios que existen en la sociedad donde las personas participan y pueden decidir. En ese sentido debatimos y concientizamos a nuestras bases en el camino de la necesidad que tenemos de participar y disputar en todos los espacios de poder, que van desde tener nuestra propia agroindustria y el control sobre nuestra producción, pasando por tener nuestra radio comunitaria o nuestro periódico, hasta tener influencia en los métodos de enseñanza que se utilizan en nuestras escuelas primarias. Pero, por otro lado, el estado es un espacio de poder de toda la sociedad que los trabajadores también tienen que disputar aunque no sea el único espacio de poder en la sociedad. La reflexión, que es todavía insuficiente, apunta a cómo los trabajadores van a influenciar el control del estado. Porque tampoco creemos que la única forma sea la contienda electoral para llegar a ser gobierno, ya que ser gobierno se ha vuelto insuficiente para democratizar el estado burgués. En realidad necesitaremos de una gran acumulación de fuerzas sociales, desde el punto de vista organizativo e ideológico, que sea capaz deaglutinar a las mayorías en torno a un proyecto de construcción de nuevas políticas públicas. En el pasado reciente, la izquierda superó la visión idealista del “asalto al poder” como si éste fuera un “pase de magia” donde las guerrillas o un proceso de insurrección lograban tomar los palacios e implementar un proyecto popular. Ahora tendremos que superar la visión estrecha que colocó todas las energías en imaginar que bastaba disputar y ganar una elección para dirigir el estado. En esto reside nuestra debilidad teórica, que es fruto también de la crisis ideológica que tenemos en la izquierda social sobre cómo construir los instrumentos políticos que organicen al pueblo, politicen y construyan proyectos verdaderamente populares que controlen el estado y lo transformen de estado burgués a estado al servicio de las mayorías. América Latina y los tratados de libre comercio El MST, la Vía Campesina y la mayoría de los movimientos sociales estamos involucrados en la campaña contra el ALCA. En Brasil hemos desarrollado grandes movilizaciones con la consulta popular donde participaron más de 10 millones de electores que se manifestaron contra el ALCA. El ALCA es el aparato jurídico que el capital internacional necesita para ampliar su dominio sobre nuestro territorio y nuestra economía, pero está enfrentando muchas contradicciones. En Brasil esas contradicciones se manifiestan incluso dentro del gobierno, que tiene posiciones diferenciadas entre los distintos ministerios. Lamentablemente, la campaña contra el ALCA no ha logrado todavía consolidar un gran movimiento de masas, de lucha. Por ahora, creo que estamos todavía en una etapa de concientización. Por suerte las contradicciones entre los gobiernos nos han dado un tiempito más, pues los acuerdos parecen postergarse para 2006. Pero necesitamos urgentemente pasar del período de información y concientización, que también es pequeño, a una etapa de luchas masivas, coordinadas entre todos los países. Es prioritario que todos los movimientos y las fuerzas sociales y partidarias asuman la posición de que el ALCA será el fin de la posibilidad a corto plazo de proyectos de desarrollo nacional, será la recolonización en beneficio de los capitales de Estados Unidos; y que, por lo tanto, estamos librando una batalla no solamente puntual sino estratégica. Esperamos que en los próximos meses, con la realización del Foro Social de las Américas en Quito, Ecuador (julio 2004), y otros eventos, podamos seguir reflexionando y articulando todas las fuerzas latinoamericanas para hacer frente a los intereses del capital. Pero eso también dependerá de nuestra capacidad de recuperar el ascenso del movimiento de masas en nuestros países. Si esto no sucede tendremos un período duro, de enfrentamiento y de resistencia. Si el pueblo se alza más rápido, más rápido podremos derrotar al capital del norte y sus aliados nacionales. Nosotros somos optimistas porque, en tanto el capital internacional financiero no ha logrado responder a las necesidades mínimas de nuestros pueblos, las contradicciones económicas y sociales nos ayudan a avanzar en la idea de que necesitamos construir otro proyecto. * Miembro de la Dirección Nacional del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil.

lunes 5 de marzo de 2007

ANALISE DA CONJUNTURA POLITICA LATINO-AMERICANA


Revista caros amigos, Sao paulo Fevereiro de 2007


Entrevista com Prof. Nildo Ouriques, professor do Instituto de economia da Universidade Federal de Santa Catarina



"As grandes decisões caem nas mãos das grandes maiorias"

O maior especialista do Brasil em América Latina, o catarinense Nildo Ouriques, explica as razões da onda de radicalismo no continente

Mylton Severiano

Vem de Joaçaba, interior catarinense, um dos maiores pensadores brasileiros da política latino-americana. E foi na Universidade Federal de Santa Catarina que esse economista de 48 anos fundou o primeiro – e único – instituto dedicado à América Latina em uma universidade pública brasileira: o Observatório Latino-Americano. "O estudo da América Latina é essencial para nós", costuma dizer Nildo Ouriques aos que o cumprimentam pela iniciativa. Graduado pela UFSC, Ouriques doutorou-se pela Universidade Autônoma do México, opondo-se intelectualmente à teoria da dependência formulada pelo Cebrap de Fernando Henrique Cardoso e José Serra, tidos por ele como pensadores "eurocêntricos e colonialistas". O sociólogo Gilberto Felisberto Vasconcellos considera que Ouriques é a síntese de Florestan Fernandes e Darcy Ribeiro, representantes da "última geração intelectual brasileira a se latino-americanizar", na definição do próprio Ouriques. De sua sala na UFSC, o professor-doutor deu esta "aula" sobre a renovação política que ocorre na América do Sul.


Antes de abordar a guinada sul-americana para a esquerda, gostaria que definisse o que você caracteriza como esquerda.
Esquerda, na América do Sul ou Latina, tem que ser necessariamente antiimperialista...

Tem que ser?
Tem que ser. Porque são violentíssimos o domínio do Departamento de Estado, das empresas multinacionais, da indústria cultural, e a influência política das embaixadas dos Estados Unidos. Segundo, tem que ter o atributo do nacionalismo, porque o nacionalismo é uma força antieurocêntrica e portanto anticolonial, que é o que tem que definir uma esquerda. E o terceiro aspecto é que esse nacional tem que ser um nacional-popular, vinculado estruturalmente com as classes subalternas, com aqueles que nunca tiveram nada, a maioria do povo, e entendendo que estamos num conflito, não estamos fazendo política em Paris ou em Madri, nem em Londres, estamos atuando em um país marcado pela desigualdade, pelo subdesenvolvimento e pela dependência. Aqui não há as mediações que os nossos intelectuais e políticos observam na Europa ou nos Estados Unidos, que ademais são mediações que estão cada vez mais difíceis de ser executadas, há uma crise lá também. Então, uma esquerda aqui está definida por estas três condições: é antiimperialista, é nacionalista e tem que ser profundamente popular.

Vou pedir que você avalie país por país onde está acontecendo essa guinada sul-americana para a esquerda.
A expressão é surrada, mas vou chamar de nova esquerda. A esquerda pós-1989 estava no canto, porque é naturalmente eurocêntrica, tributária do eurocentrismo e sofreu como ninguém com a crise do Leste europeu. Então, essa nova esquerda de Evo Morales na Bolívia, Rafael Correa no Equador, Néstor Kirchner na Argentina, Hugo Chávez na Venezuela, Ollanta Humala no Peru, os que vencem e os que perdem eleições...

Você não inclui o Lula?
Nesse sentido excluo o Lula, porque, se o critério é a influência européia, o Lula e o Estado petista são genuinamente eurocêntricos. Converso com Marco Aurélio Garcia, Aloísio Mercadante, Marta Suplicy, toda essa gente foi da tradição trotskista, eurocêntrica, entendia muito pouco da América Latina.

Mas, em outro sentido, a política exterior do Lula dá um grande peso aos países vizinhos...
Mas não o peso suficiente e não o peso necessário. E bastou ocorrer uma definição maior nos demais países para ver como o Lula ficou deslocado no cenário político continental. Há quatro anos, Lula ainda era talvez a figura mais importante da esquerda latino-americana, quatro anos depois desapareceu completamente. O espectro político sul-americano, principalmente, se moveu para a esquerda nas três direções que mencionei: antiimperialismo, aprofundamento do nacionalismo e redefinição do Estado latino-americano. Superação da democracia representativa e afirmação da democracia participativa. É isso que está incomodando a elite brasileira. É plebiscito, referendo, não é só estatização. É o aumento do controle estatal sobre a riqueza pública e a democratização do Estado, coisa que não temos no Brasil. A privatização aqui ficou intocável e não houve democratização do Estado brasileiro, ele é o principal violador dos direitos humanos, ele não inclui ninguém politicamente, o sistema político caducou, porque, depois que o PT ficou igual ao PSDB nas metas estratégica, o sistema político perdeu interesse, ninguém acredita que haverá uma transformação qualitativa da economia e da política do Estado no Brasil dentro desse sistema. Esse é o contexto. O que aconteceu na América Latina? O projeto de modernização capitalista impulsionado pelos Estados Unidos, isso que aqui a gente conhece como neoliberalismo, prometeu mais serviços, mais bens, mais democracia etc. Mas a obra é: privatizaram, internacionalizaram o solo e o subsolo, tornaram mais dependente o Estado. O Estado latino-americano ficou superendividado com dívida interna, dívida externa, coisa que não existia antes de 1988. A dívida interna é o principal instrumento de acumulação capitalista na América Latina e de relação parasitária do empresariado com o Estado. O resultado foi a rebeldia das massas nessa revanche contra as promessas não cumpridas da modernização capitalista, essa onda de nacionalismo e de líderes populares na América do Sul. Que não está na deformação crônica da esquerda latino-americana, não pertence ao DNA do populismo latino-americano, ou seja lá o que for que as pessoas querem dizer com isso. As maiorias se rebelaram, a maior parte dos presidentes ou foi pra cadeia ou exilada, alguns estão em Miami, caso do Sánchez de Lozada, da Bolívia. Então, de onde vem Evo Morales? Vem do produto da modernização capitalista. De onde vem Kirchner? Do colapso do peronismo sob Menem e Cavallo. De onde vem Hugo Chávez? Do colapso de Carlos Andrés Pérez e Rafael Caldera. De onde vem Humala? Do fracasso do fujimorismo, que teve que reciclar Alan García para impedir o coronel Humala de vir a assumir a presidência do Peru, mas isso é absolutamente inevitável em quatro anos. É daí que nasce a nova esquerda, que tem uma base objetiva: a modernização capitalista que aqui se implantou deu muito dinheiro para o capital produtivo e financeiro e para o agrobusiness, foi exitosa e tem o rechaço da população, esse é o primeiro aspecto dessa nova esquerda, como também de todos os candidatos na França, na Inglaterra, na Alemanha, nos Estados Unidos, na China, na Coréia do Sul, que são necessariamente nacionalistas. Essa esquerda perdeu a vergonha de ser nacionalista e descobriu uma virtude da política: organizou massas ao seu redor e decretou o caráter plurinacional do Estado. O mundo indígena explodiu, as rebeliões camponesas apareceram com força, e qual a virtude desses novos líderes? Perceber que tinham não só que se nutrir do movimento social, mas, sobretudo, fazer aquilo que Evo Morales chama de "poder obediencial", de obediência. Evo Morales cunha essa expressão, mandar obedecendo. Não basta ter origem nos movimentos sociais, tem que – no governo – exercer o poder a partir dos interesses populares. Nesse sentido, o movimento indígena fez uma critica radical sobre o que é corrupção. Corrupção não é só roubar do orçamento, não é só vender uma estatal como venderam a Vale do Rio Doce, não é só entregar o petróleo como se fez na Venezuela; corrupção é como se concebe a política. É preciso superar a democracia representativa e lançar mão da democracia participativa, que faz com que aquele que exerce o poder não se corrompa na medida em que as grandes decisões caem na mão das maiorias. É aí que surgiu o novo componente da nova esquerda, que é uma redefinição da democracia. Agora não como um terreno abstrato, a democracia não é um terreno abstrato, é um exercício pela maioria de uma vontade soberana, por isso a nova esquerda lança mão da assembléia nacional constituinte, como está fazendo Evo Morales, como fez Chávez, como fez agora Rafael Correa, cuja primeira medida é convocar um plebiscito para saber se a maioria dos equatorianos quer uma assembléia nacional constituinte.

Seria interessante ver como começou esse movimento para a esquerda, mais forte na América do Sul.
Em primeiro lugar, na Venezuela, com Hugo Chávez, em 4 de fevereiro de 1992...

Quando ele tenta o golpe...
Um golpe cívico-militar para destituir Carlos Andrés Pérez. E qual era o diagnóstico que Chávez tinha? Um país em que dois partidos se alternavam no poder desde 1959, o COPEI, Comitê de Organização Política Eleitoral Independente, e a Aliança Democrática, AD.

Chávez era militar da ativa, não é?
Tenente-coronel da ativa, todos do seu grupo bolivariano eram da ativa. A derrubada cívico-militar de Carlos Andrés Pérez fracassa porque há uma traição no movimento. Passam dois anos na cadeia e tinham o seguinte diagnóstico: o sistema político venezuelano é incapaz de atender as maiorias, de combater e eliminar a corrupção, implantar a justiça social e dar a soberania ao país. Veja que não é um diagnóstico qualquer, e é por isso que eles se levantam. E na cadeia se tornam os líderes populares mais importantes do país.

Por quê?
Porque faziam uma crítica violenta ao generalato, aos empresários e ao sistema político...

Como é que eles tornavam públicas essas opiniões?
Havia as entrevistas com os jornalistas, havia um movimento forte bolivariano nos quartéis e na Aeronáutica, não na Marinha, e líderes civis que participaram da tentativa de golpe em 4 de fevereiro continuavam ativos na vida política. Da cadeia Chávez prega o abstencionismo nas eleições presidenciais, e o abstencionismo é gigantesco. Ganha a eleição Rafael Caldera, um conservador e presidente do COPEI, que aos 82 anos se candidatou com um programa profundamente antineoliberal e no exercício do poder aplicou o programa de austeridade neoliberal mais violento que a Venezuela já havia conhecido. Chávez sai da cadeia em 1994 e começa a correr o país com uma única bandeira: Assembléia Nacional Constituinte, refundar a República. E arrasa nas eleições.

De...
1998. E há uma trajetória que começa com o que ele chama de Revolução Democrática Bolivariana. O controle por parte do Estado da riqueza nacional, porque sem esse substrato material não pode haver democracia política, sem atender à necessidade da maioria não tem como dar estabilidade para nenhum regime; era a condição necessária para que a revolução se afirmasse. Quando sofreu o golpe (em 2002) ele disse: "Aqui, a classe dominante é Washington, não aceita nenhuma reforma, então a condição de fazer as mudanças é aprofundar o processo, radicalizar o processo". E é nesse confronto que nasce o debate sobre o socialismo do século 21. Não tem a ver com influência do Fidel, tem a ver com a vivência dele, Chávez como militar, a tentativa, herege sempre, de combinar Marx e Cristo. Não é estranho que Chávez cite Cristo. O país tem uma Igreja ultra-reacionária e a base cristã está com Chávez e não com o bispo, são dados elementares em política. A Teologia da Libertação latino-americana é muito mais fiel do que a brasileira, que é muito light. Ela aqui foi muito importante para a resistência à ditadura e absolutamente incapaz de aprofundar as mudanças no Brasil, tanto é que aqui se desestruturou. Ela é muito simpática, freqüenta a mídia, publica livro, mas não tem mais vitalidade. Bom, essa foi a revolução democrática bolivariana venezuelana, e está em curso.

Se organizando.
Quem pensa que é uma coisa de cima para baixo vá nos bairros, cada misión daquelas para saúde e educação, principalmente na saúde, não é bolsa-família, é organização política.

Na saúde tem uma ajuda de Cuba.
É uma troca de petróleo por médico. O Chávez queria que as faculdades de medicina passassem por uma transformação e que os médicos venezuelanos fossem atender a grande maioria da população. Mas em um país em que a saúde é uma mercadoria, os médicos querem ganhar na classe média.

Querem ficar em Caracas.
Sim. Então ele fez um megaconvênio com Cuba, 25.000 médicos, um programa para atacar o problema pela raiz. Nós não temos nem noção disso porque no Brasil todos os programas são migalhas, um país que gasta como nós 60 por cento do orçamento pagando juros, dividendos e custo da negociação da dívida interna e externa, dedica para a saúde uma...

Uma merreca.
Uma merreca: gastou 0,28 por cento em ciência e tecnologia, 0,36 por cento em segurança, zero em habitação e saneamento, 1,46 por cento em saúde, na educação não existe, cultura é uma piada, o orçamento é inexistente. Então, o Chávez ataca grandes programas sociais com organização popular. Ele abriu o tema, na América Latina, da refundação das repúblicas, logo adotado pelo Equador e Bolívia. Quem era Rafael Correa? Qual era, no Equador, a grande discussão de janeiro de 2001? O fim da dolarização. Rafael Correa era um dos ministros, lutava contra a dolarização, foi derrubado enfrentando o tema da dolarização, por quê? Porque o Equador é um dos países que mais exportam força de trabalho para a Europa e os Estados Unidos, é um dos paises que mais se beneficiam dessa remessa, gigantesca, de imigrantes. Um país de grande maioria indígena com dolarização significou um violentíssimo avanço da miséria e o preço do petróleo, que é o produto-chave de exportação, não chega na mesa da maioria. Rafael Correa nasce aí. O que ele quer? A refundação da República. Refundar a República significa um Congresso unicameral, que atua sob a pressão popular, sentindo o hálito do povo, para que a democracia representativa efetivamente funcione. O Senado é uma excrescência política, tem que desaparecer.

A Venezuela é assim agora...
É assim desde a Constituinte de 1998. Os que acham que a democracia venezuelana não presta pensem na Constituinte vergonhosa, de 1988, que tivemos no Brasil. A Constituição não foi nem votada em referendo! Então, olha o contraste. O processo venezuelano, que vai se reproduzir no Equador e está se reproduzindo na Bolívia, é fundamental para isso. O Evo Morales pegou a mesma receita, mas na Bolívia se chama Revolução Democrática e Cultural, porque a maioria da população é indígena, não é a situação da Venezuela, portanto Evo Morales não segue Hugo Chávez.

Qual a percentagem de índios na Bolívia?
Sessenta e poucos por cento, aimarás, quíchuas... Essa população agora está fazendo uma revolução democrática cultural. O Congresso funcionando vai elaborar uma Constituinte que irá a referendo popular. Os democratas brasileiros deviam se espelhar na Venezuela, no Equador e na Bolívia, porque aí está nascendo uma democracia representativa muito mais avançada, transitando para uma democracia participativa. Aqui tem esse negócio de que o Congresso não pode ser pressionado pelo povo. Como, não? O liberalismo brasileiro é pobre, não agüenta o hálito popular; então se ancora na mídia, no poder econômico, e foge do povo. A esquerda brasileira está em descompasso completo com o que está acontecendo na América do Sul.

Vamos continuar na seqüência de países...
Vamos lá: Bolívia. De instabilidade crônica, é o país que mais sofreu golpes militares na América Latina. Em 1994, Sánchez de Losada – que fez a vida como economista, como político e empresário nos Estados Unidos, fala espanhol com sotaque inglês – chegou à presidência da Bolívia e fez o processo de "capitalização", o nome boliviano das privatizações. O Estado boliviano, já estruturalmente débil, iria turbinar as empresas estatais com recursos e em seguida sofreria as privatizações. Foi assim com o gás, o petróleo, o estanho, o níquel, com toda essa riqueza mineral que a Bolívia tem historicamente. Um processo corrupto e ilegal; Sánchez de Losada tem que responder nos tribunais bolivianos, está exilado em Miami, que é o santuário da falcatrua latino-americana, os corruptos vão todos para Miami...

Por que será que eles gostam tanto de Miami?
Porque será que as instituições estadunidenses não controlam os terroristas que atuam em Miami? Ou os políticos corruptos? Bom, o Sánchez de Losada criou esse processo também muito violento em uma sociedade já estruturalmente desigual, marcada pela concentração de terras para o agronegócio – o que criou o apetite de empresários brasileiros que foram explorar as fronteiras –, e naturalmente uma debilidade estrutural, o superendividamento do Estado e uma austeridade fiscal terrível, para contrapor a isso. A explosão social logo aparece e, capitaneando isso, ainda tem o componente da coca, que é uma planta histórica, indígena, que nada tem a ver com a cocaína. O boliviano masca, todo mundo na rua com aquela bola na boca. É um problema alimentar, é uma planta que tem uma antropologia própria na Bolívia e é um elemento de sobrevivência na altura de La Paz, de todas essas regiões, é fundamental com suas propriedades medicinais e nutricionais. Claro que a rebeldia apareceu contra a política intervencionista da DEA, o órgão responsável pelas drogas nos Estados Unidos, e devido a esse quadro violentíssimo de opressão nas grandes cidades bolivianas: Cochabamba, Santa Cruz de la Sierra, La Paz, Sucre etc. Evo Morales foi um produto disso: candidato a presidente, foi o mais votado na eleição anterior, mas o sistema político boliviano tem uma cláusula, o presidente não é eleito diretamente...

Tem que ser referendado pelo Congresso...
Ele é eleito no Congresso. Saem três candidatos, ele foi o mais votado, mas os dois menos votados fizeram um acordo e somados garantiram a maioria. Foi aí que o Sánchez de Losada se elegeu. Nas eleições seguintes, Evo ganhou, pela primeira vez no sistema político boliviano, maioria absoluta no primeiro turno, portanto nem precisava ser eleito pelo Congresso. E a grande liderança que ele é hoje permitiu que convocasse uma assembléia nacional constituinte, e está instaurado o conflito, e é disso que trata a política, do conflito.

Nesse momento, a reação, no sentido clássico de reação, está com alguma força...
Tem alguma força. Guayaquil no Equador, Santa Cruz de La Sierra na Bolívia e Barranquilla na Colômbia se juntaram e fizeram uma internacional separatista, uma forma de enfrentar os governos populares. Formam um eixo que clama pela autonomia, por quê? Porque a autonomia é a principal bandeira indígena na Bolívia e no Equador, ela nasce com as comunidades indígenas. A direita empresarial de Santa Cruz de La Sierra, onde começa o capitalismo na Bolívia, lança a consigna (palavra de ordem) da autonomia, mas não é autonomia, é separatismo. A maioria rechaçou isso e é um conflito de alta voltagem. As forças conservadoras chegaram à conclusão de que não há espaço para o separatismo na América Latina – precisarão disputar dentro da Assembléia Nacional Constituinte – e tiveram que ir para um acordo com Evo Morales. E ele fez um bom acordo, que significa o seguinte: a maioria das proposições aprovadas na Assembléia Nacional Constituinte é votada por maioria simples e depois essa Constituinte terá que ser referendada por dois terços. A maioria da população terá que dizer: queremos ou não o produto da Constituinte? Fico imaginando o que aconteceria se a população brasileira fosse convocada para um referendo na chamada Constituição cidadã do liberal conservador Ulysses Guimarães, que só teve mérito porque depois dela veio uma onda de modernização capitalista chamada neoliberalismo que fez com que nós achássemos aquela porcaria de 1988 melhor, porque ou era aquilo ou era a volta para a Idade Média.

O menos ruim...
A política brasileira está rodando no menos ruim há muito tempo, está patinando, enquanto a Bolívia, o Equador, a Venezuela etc. estão indo para outra... Bom, e no caso da Argentina, o que aconteceu? Havia peronismo, sob o controle de Menem e Cavallo, e o esquema de dolarização na prática, o currency board, que era a idéia de convertibilidade quase, quer dizer, para emitir 1 peso tinha que entrar 1 dólar no país, isto é, a renúncia à política monetária, uma dolarização na prática, um enriquecimento dos que eram muito ricos e o empobrecimento de uma sociedade que era caracterizada como a mais homogênea das latino-americanas. Não existiam pobres dormindo nas ruas de Buenos Aires, essa era uma cena que se via no Rio de Janeiro ou em São Paulo. Pós-Menem e Cavallo, essa cena começou a aparecer na Argentina. E o grande empobrecimento, chamado "desindustrialização", ou seja, estrangeirização. E a monopolização cada vez mais precoce da economia levou a uma política de contraste, uma polarização econômica, social e política violentíssima que não conhecíamos na Argentina. Colapsou com quem? Fernando de la Rúa bate Carlos Menem nas urnas com a proposta de mudanças. Chama para ministro da Economia Domingo Cavallo, que tinha concorrido às eleições e teve 10 por cento dos votos. Quando a população que votou em Fernando de la Rúa para a mudança radical do peronismo observa que ele chama como homem forte da economia o Domingo Cavallo, diz o seguinte: "Qual é o primeiro ato de Domingo Cavallo no Ministério da Fazenda? É confirmar Fernando de la Rúa na presidência" – essa era a piada na Argentina.

E nasceu aí a expressão más de lo mismo.
Más de lo mismo . E outras coisas piores, nas ruas de Buenos Aires. Tipo las putas al poder, los hijos ya están. E uma que vai ganhar maior expressão depois: que se vayan todos. Foi isso que levou à rebelião de dezembro de 2000. A população pediu a mudança, a mudança não ocorreu, que se vayan todos . Num espaço de poucas semanas, a Argentina teve três presidentes da República, até que viesse a eleição presidencial. E vem Néstor Kirchner, com a proposta de mudança: reestatização, força do nacionalismo, controle sobre o poder monopólico, fim das "relações carnais" que Guido di Tella, o ex-chanceler de Carlos Menem, disse que a Argentina tinha estabelecido com os Estados Unidos. Uma profunda mudança nacionalista, popular, numa sociedade exaurida por dez anos de reeleição de Menem, dez anos de convertibilidade, empobrecimento e subserviência da política externa argentina. Numa sociedade com um grau de politização considerável, ainda que sob controle de algumas instituições. Bom, esse é o fenômeno Kirchner, que chega à presidência e coloca a crise a seu favor, decretando uma moratória. Palavra maldita no Brasil, impensável, a única que temos como saída.

Pra nós seria também...
A moratória da dívida interna, não tem mais discussão sobre isso. Mais: no establishment intelectual dos Estados Unidos, até banqueiros sabem que é uma loucura o Brasil seguir com essa política aí. Bom, Kirchner chama as velhinhas italianas e espanholas que investiram nos títulos e diz: "Sinto muito, todo mundo vai perder, vocês também". Decreta a moratória e a Argentina cresce a uma taxa de 8,5 por cento, 9 por cento nos últimos quatro anos. E o Brasil aqui, o Pacto de Aceleração do Crescimento é um cinismo, tinha que ser Pacto de Criação do Crescimento. Nos últimos quatro anos, a Bolívia cresceu uma média de 4 por cento, a Argentina essa cifra que dei, a Venezuela altíssima depois de recuperar a PDVSA. A taxa de formação bruta de capital fixo, que é o principal dado da economia do tipo capitalista, é exuberante.

Isso na Venezuela?
Na Venezuela. E, para o conjunto da América Latina, a nossa economia está estacionada. Por quê? Porque, se você tem 1 milhão de dólares para investir, será em títulos da dívida ou abrindo uma empresa processadora de ostras? "Nos títulos da dívida", você vai dizer. "Mas você é um patriota!" "Porém sou racional economicamente. Onde é que vou ganhar?"

Sou patriota, mas não sou burro.
Exatamente. Então, Kirchner, que é um político moderado do peronismo, observa a crise social e sobretudo observa que existem alternativas fora do padrão dominante, que é austeridade fiscal, reforma trabalhista, privatizações, abertura do mercado, estabilidade da inflação. Ele abandona tudo isso e coloca como primeira coisa: a economia argentina tem que crescer. Submete todos os demais a isso. Resultado: ganha a eleição, com uma mão na frente e outra atrás.


Reeleição. Ele também tocou num ponto...
Dos militares, dos direitos humanos. Está passando a limpo essa história, que também é outro mito no Brasil: "Não mexam no passado". Nós não sabemos nem dos documentos do Acre, nem os da ditadura. Kirchner provou que é possível mexer, como agora Chávez está provando, liquidando dois mitos: que não é possível reestatizar – e é possível, penso na Vale do Rio Doce, por exemplo – e que não é possível rever concessão de televisão e de rádio. Como não?

No caso do Chávez, a mídia gorda está falando em censura...
Não, primeiro ele está lembrando a toda a América Latina que rádio e televisão são concessão pública, coisa que no Brasil nós esquecemos. Segundo, vamos ver o que ele vai fazer com a televisão. Porque, se der a concessão para uma cooperativa de jornalistas, por exemplo, ele está democratizando os meios de comunicação. Se der para um conjunto de associações de bairros, sindicatos, sociedade civil, com empresários inclusive, está democratizando. Então, que idéia é essa de que a mídia é intocável, que a dívida é intocável?

Eles falam que é um assalto à liberdade de informação.
Basta pegarmos as fotos de todos os jornais. São grandes conglomerados internacionais que mandam as fotos para os jornais, então a foto é a mesma. Se pegar a mídia brasileira, os articulistas com assento cativo, eles estão rezando na mesma cartilha há muito tempo, não há pluralismo na mídia brasileira. Os hereges não estão lá. E, os hereges não estando lá, não há pluralismo. Estou cansado de ouvir os mesmos articulistas de economia, política...

Faltam o Peru, o Uruguai e o Chile.
No Peru, o Fujimori, que é uma criação dos Estados Unidos, implanta uma ditadura. Foi o terrorismo de Estado, em nome de combate ao Sendero Luminoso. Fujimori eliminou qualquer oponente no sindicato, na associação de bairro, nos partidos políticos. São milhares de desaparecidos, assassinados, exílio, coisa que já tinha começado no governo de Alan García. Bom, Fujimori derrota Vargas Llosa, assume a presidência e faz uma transformação radical baseado no quê? No mesmo programa: privatizações, endividamento interno, dolarização, monopolização precoce da economia, crise agrícola, exploração da massa indígena, introdução da DEA no combate à cocaína, e declara guerra ao Sendero Luminoso e ao Tupac Amaru. Oito anos depois, o colapso da sociedade peruana era total. E não foi só a corrupção, houve a briga interna, que é típica desses processos de modernização; a organização popular, não obstante o terrorismo de Estado, foi muito importante. Bem, era preciso tirar Fujimori e manter a obra, como fizeram no Chile, tiraram o Pinochet e mantiveram a obra. Como fizeram no Brasil, tira os militares e mantém a obra. A mesma operação clássica desse nosso transformismo por cima. Eles conseguem fazer a operação, mas desconsideram esse clima latino-americano no qual o Peru estava metido, e o Brasil também está. E eis que surgiu uma figura chamada Ollanta Humala, um coronel, que observa as transformações na Venezuela, que observa o nacionalismo como força. E que um ano e meio antes das eleições – eu o conheci na Venezuela, ficamos uma semana conversando, um militar austero, aberto à polêmica, não muito forte em economia, mas muito determinado na política – decide enfrentar (em 2006) as duas forças tradicionais no Peru, a direita redefinida pelo Fujimori, de terrorismo estatal, e a APRA, de Alan García, Ação Popular Revolucionária Americana. Um candidato que não existia há um ano e meio, Ollanta Humala leva 48 por cento dos votos. É o mais votado no primeiro turno. E no segundo turno, para derrotar Ollanta Humala, numa operação que envolve a embaixada dos Estados Unidos, Alan García e Fujimori fazem um acordo com a senhora Lourdes Flores, a candidata do fujimorismo.,cana, Um acordo que a sociedade peruana está atenta para ver o que significa, porque Alan García não mexeu nos crimes de Fujimori, porque Fujimori nesse mesmo período viaja para o Chile, viola o espaço aéreo peruano numa operação que o mundo inteiro viu, saiu do Japão e agora está no Chile, ali do ladinho, já preparando a volta. Tem um acordo com Alan García?, a sociedade peruana está se perguntando. Alan García vai criar uma comissão da verdade para enfrentar o terrorismo de Estado peruano, que foi terrível? Vai reverter as privatizações criminosas e corruptas que ocorreram durante o regime de Fujimori? As transformações econômicas, políticas, culturais? É isso que está em questão. Então, Ollanta Humala perde a eleição, mas passa a ser o personagem político mais importante do Peru.

E o Uruguai?
Tabaré Vázquez ganha a eleição (em 2004), destruindo o sistema político uruguaio – esse processo de modernização capitalista liquidou com o sistema de representação política e os partidos tradicionais se arrebentaram, como o peronismo na Argentina. Tabaré Vázquez era a figura pública mais importante do Uruguai. Radical, médico, socialista, de um partido pequeno que nunca tinha condições no bipartidarismo uruguaio.

Quais são as origens dele como esquerdista?
Um socialista à Salvador Allende, menos radicalizado e menos lúcido que Salvador Allende. Ele e um conjunto de figuras do Partido Socialista foram oponentes firmes da ditadura. Bom, um país que tem 1 milhão e meio de uruguaios vivendo fora, numa população de 4 milhões, não é pouca coisa. Volta para fazer mudança, numa vitória consagradora da esquerda. Nesse contexto, e no contexto de fracasso do Mercosul, porque a Argentina e o Brasil nunca tiveram nada para oferecer ao Paraguai e ao Uruguai, Tabaré Vázquez abandona os compromissos de mudança, não mexe no problema dos direitos humanos, dos militares, e nas costas do Mercosul negocia um tratado de comércio com os Estados Unidos, direto, se associa à idéia do capital estrangeiro na economia uruguaia, que é uma loucura, o que o capital estrangeiro vai fazer lá? Vai internacionalizar o pasto, a manada, e vai poluir os rios, como estão fazendo agora no conflito das papeleiras (fábricas de papel). Assume uma postura tão conservadora quanto a de Lula em relação às mudanças de que o país precisa.

E à esquerda dele também não tem ninguém?
Não tem. Tal como no Brasil, o processo de criação de uma esquerda efetivamente comprometida com as mudanças é um processo lento. Tabaré Vázquez foi duas vezes candidato à presidência, é um líder da oposição, uma figura, criada longamente, temperado no combate. Essa esquerda tem escassa possibilidade de ter vida longa no Uruguai, mas não podemos esquecer que o nacionalismo no Uruguai, no Paraguai e na Argentina tem raízes muito mais fortes e explícitas que no Brasil. Tem mais tradição. Não é crime ser nacionalista no Uruguai. É uma exigência de sobrevivência diante do Brasil e da Argentina. E das tradições uruguaias. É um país também politizado. E aí esse nacionalismo revolucionário dessa esquerda latino-americana é muito importante. Esse é o cenário, e como é que os Estados Unidos vêem isso?

Antes de ir para os Estados Unidos, você não incluiria aí a Bachelet? Ela é uma mulher de esquerda.
Ela é uma mulher de tradição de esquerda.

Foi torturada.
Foi torturada e não seria o primeiro caso de alguém que tem tradição e que renunciou às suas origens. Esse processo de conversão política é algo para o qual vamos ter que estar muito atentos. A história registra milhares de exemplos, e na América Latina também tem acontecido. A senhora Bachelet vem de um acordo político, vem dessa c oncertación entre a Democracia Cristã e o Partido Socialista. E faz aquilo que o economista chileno Orlando Caputo chama de crescimento empobrecedor. Primeiro, porque não pode ser usado como modelo para ninguém uma economia que exporta vinho, farinha de peixe e cobre. Segundo, o tema da desigualdade interna. Terceiro, o tema da austeridade fiscal – a greve de mais de 600.000 estudantes nas escolas mostrou para Bachelet que o limite dessa fórmula está posto e a política chilena terá que se reconstituir. Quarto, o sistema político chileno, o voto não-obrigatório – só é obrigatório para quem se inscreve para votar. Vamos ver o que será da concertación, que está econômica e politicamente esgotada, porque a principal figura que era o Pinochet desapareceu, e o encanto da mulher, ex-presa política, torturada, socialista... o poder na América Latina tem uma característica: ele torna todo mundo senil rapidamente. Então, ela está muito mais para um espectro – Tabaré, Lula e Bachelet. Nos três casos, nenhum terá vida longa.

Seria interessante você também dar uma avaliada melhor na esquerda brasileira, essa que está no poder. Por mais que se critique, direita não é, certo?
Acho que é esquerda. Não sou antilulista e antipetista. Se trata da tradição de esquerda que está no poder no Brasil, indiscutível isso. A esquerda de Lula não teve a lucidez que Kirchner teve, mesmo sendo um conservador – colocar a crise a serviço da mudança. O Lula o que fez? Aprofundou o processo de Fernando Henrique, que entregou o país quebradinho, tanto é que o discurso petista é este: "Vocês diziam que não éramos capazes de estabilizar, de seguir com o Plano Real, e nós somos melhores que vocês na tarefa que vocês originalmente fizeram". Dialética terrível, porque esse programa de Plano Real matou o sistema político. O que era o sistema político brasileiro antes? Era a proposta da direita, Fernando Henrique, PFL, PSDB etc., contra uma proposta de esquerda, a alternativa dentro do sistema. Quando há a conversão petista para o mesmo programa, não temos mais alternativa dentro do sistema. A democracia brasileira empobreceu. Politicamente não há alternativas ao paradigma dominante.

Os próximos quatro anos então você vê de pasmaceira?
Eu não diria pasmaceira – pasmaceira no sentido de que não está mais seduzindo ninguém na política –, mas de aprofundamento do programa que está aí. Primeiro, na idéia do déficit nominal zero. Perigosíssima idéia que implica perpetuar o pagamento da dívida externa, da dívida interna; a dívida externa voltou a crescer, porque as empresas como a Vale do Rio Doce estão se internacionalizando. São muito pequenas, poucas, para isso estão se endividando pela via privada e o Estado brasileiro, como avalista disso, tem que garantir os dólares. E a dívida interna virou o big business da classe dominante. Uma dívida que está em 1 trilhão e 300 bilhões de reais, mais de 600 bilhões de dólares, em que um grupo se beneficia. Quem? O capital bancário, o capital industrial, o agrobusiness e os fundos de pensão. Essa é a aliança de classe de 1994 pra cá. Dois milhões e 800.000 trabalhadores dos fundos de pensão, a agricultura de exportação, o latifúndio, o setor industrial e o setor bancário. Essa é a aliança – muito pouca gente – vivendo à custa do quê? Austeridade fiscal pro povo. Dou um exemplo: todo mundo está aí numa febre de Juscelino Kubitschek. Juscelino construiu Brasília em três anos. A duplicação da nossa BR aqui está prevista para terminar sabe lá quando. O metrô da linha 4 que caiu em São Paulo vai terminar em 2012. Obras pequenas. Juscelino construiu uma capital em três anos. Vê o tamanho da austeridade fiscal em que nós estamos. Para reconstruir as estradas brasileiras, a maioria delas, precisa de 33 bilhões de reais. Não tem nada! Explodiu segurança, habitação, dependência tecnológica, estrangulamento da saúde, precariedade da educação. Restou a astúcia de comparar com os oito anos de FHC, pois agora é indiscutivelmente melhor em vários aspectos.

Menos ruim.
Menos ruim, mas, veja, sem futuro e sem história. Quando essa esquerda perdeu o horizonte, a utopia, ela ficou na administração das coisas, como diria Marx, e, igualado com o tucanato, o sistema político colapsou. Não apareceu ainda, mas vai aparecer. O Brasil está no triângulo latino-americano, por mais que a nossa intelectualidade, os nossos políticos sonhem em colocar nosso destino pensando na Espanha, Portugal, Itália etc. Somos um país pobre, subdesenvolvido, da periferia capitalista, submetido a um domínio estadunidense, é isso que somos. Voltando a essa intelectualidade, nossos jornalistas, professores universitários e políticos viajaram para a Europa todos os anos e para a Disney World, mas não temos nada a ver com isso, nós estamos no triângulo latino-americano. E esse pêndulo deu um novo cenário. Aí vem a segunda catástrofe. O que se dizia nos anos 80? Que o Lula tem que moderar, o Lula não pode ser mais ousado, por quê? Por causa dos Estados Unidos em primeiro lugar. Os Estados Unidos estão numa crise total. A crise da hegemonia estadunidense é séria, e agora indiscutível. Segundo: a conjuntura latino-americana é extraordinária. Por que o presidente iraniano e o presidente chinês circulam com essa desenvoltura, fazendo associações na América Latina? Porque o clima latino-americano se levanta. Qual é a justificativa que temos então para manter a timidez no Brasil, para a esquerda não retomar o horizonte utópico? Inaceitável.

O nó é a dívida?
Hoje é dívida. A dívida interna brasileira era de 64 bilhões de reais em junho de 1994. O Cardoso multiplicou por mais de 10, deu 700 bilhões, e o Lula dobrou, já está em 1 trilhão e 300 bilhões, incluída a dívida do Tesouro. A dívida pública mais as obrigações do Tesouro. Isso significa que a taxa de juros pode continuar baixando e essa gente continua ganhando horrores. O segundo dado importante é que não são as finanças contra a produção. Nos últimos quatro anos, as empresas de capital aberto faturaram como nunca, e os dados são eloqüentes. Tira a Petrobrás, analisa 180 empresas, e o lucro, o balanço produtivo das empresas é gigantesco, muito mais do que na época do Cardoso, razão pela qual o empresariado fechou com o Lula. A que custo? Mantendo programas de infra-estrutura, programas sociais a zero, posições muito tímidas. A lentidão nas obras e o endividamento como a grande catástrofe. Por isso não há responsabilidade no manejo das finanças públicas, porque estão endividando o país, vai chegar uma hora que tem que pagar a conta. Razão pela qual os impostos são altos... Imposto alto não é um produto da dívida, é um pressuposto da dívida, tem que ser imposto alto para poder pagar essas obrigações.

Mas existem condições político-econômicas, vamos dizer, de decretar uma moratória?
Antes de chegar nisso, o capítulo é o da estabilidade, que se concluiu porque a inflação é baixíssima, no mundo inteiro é baixa, portanto não há mérito nenhum nisso. Só que ficamos com um salário do Terceiro Mundo e preços de Nova York. A sociedade, na prática, dolarizada. Essa é uma das características da estabilidade, do controle inflacionário. Como não dá mais para bater na tecla da inflação à Cardoso, a estabilidade é boa. Os que estão a favor da inflação são ruins, os que estão a favor da estabilidade são os bons, roteiro que deu para FHC a reeleição de forma absolutamente tranqüila, derrotou o Lula. Agora, eles estão criando o que o Lévi-Strauss (antropólogo francês) chamaria de uma "transformação da matéria mítica", em favor do quê? Não mais da estabilidade, agora do crescimento. E nós olhamos as cifras de 1994 pra cá e o país não cresce. Abaixo de 2 como média. E não pode crescer. Então estamos agora tendo que enfrentar ou a dívida ou o crescimento. Vai ter que ter uma alternativa. Há condições? Totais – econômicas, políticas e sociais. Sociais porque todo mundo está desejando uma efetiva política pública hoje.

Uma revolução.
A população está querendo uma mudança. Economicamente, o país não pode continuar nisso; vem um desastre, queiramos ou não. Não é que eu queira a moratória, ela vem. As moratórias se impõem, a despeito do interesse dos governos, há forças objetivas que vão levar a isso. A economia brasileira é um concerto, de economia exportadora em primeiro lugar, restrição crônica dos salários, superexploração dos salários, o que fortalece a dinâmica de vender fora e não internamente. Não tem dinâmica do mercado interno. Agricultura de exportação, 63 milhões de brasileiros passando fome e comendo mal e nós com o superávit comercial baseado no fato de 86 por cento do saldo comercial brasileiro provir da agricultura.

Mandando comida pra fora e aqui passando fome.
E o mercado interno deprimido. Taxa de desemprego altíssima e terceirização. E os caras ainda falando de reforma trabalhista. Antônio Ermírio de Moraes defendeu há um mês atrás que nossos salários são muito baixos, mas muito elevados comparados com a China. De maneira que a China