sábado, 18 de agosto de 2012

El socialismo perdido de Ludovico silva


Herman Rojas
hrojas378@gmail.com

Reflexionar sobre la construcción del socialismo hoy, se enfrenta a algunos problemas de carácter históricos y epistémicos, algunos de los más fuertes son sin duda alguna ¿cómo pensar y construir socialismo desmarcándose de la herencia viva del socialismo real y el marxismo soviético, cómo crear socialismo que contenga en él, el problema eco social, cómo construir una opción socialista que vaya más allá del reconocimiento sólo del Estado (reconociendo su rol ) cómo sujeto e instrumento político de la transformación social, aliado con la forma partido para cumplir los objetivos de transición bajo una dirección política en forma de vanguardia?. Un socialismo que no sólo reconozca una sola forma de organización política, que rompa con la burocracia como un elemento mediador y organizador entre diferentes actores que conforma la fuerza política transformadora, donde lo protagónico y la auto organización de las multitudes sean características fundamentales para poder tomar distancia de la visión distorsionada de gran parte del Marxismo del siglo XX.
Por eso al repensar éste tema surgen nuevas denominaciones cómo socialismo Indo americano, el eco-socialismo, socialismo del siglo XXI cómo lo llamó Dietrich, de ahí también la relevancia actual de pensadores como Mariátegui, Ernesto Guevara, con aportes fundamentales del Zapatismo, el indigenismo, y las diferentes formas organizativas que se han generado en toda latinoamérica como reacción y constitución de proyectos alternativos a la sociedad unidimensional. Parte del meollo de éste debate es organizar y construir más allá de la jerarquía, desde arriba, reconociendo nuestras realidades sin calco ni copia, sin ser dogmáticos antes los escenarios de los cuales formamos parte.
En todo éste universo de aportes colectivos e individualidades comprometidos con el cambio cualitativo de la sociedad, vale la pena y se hace necesario comenzar a tomar enserio al pensamiento de Ludovico Silva y su visión sobre el socialismo, ya que además de ser uno de los pensadores marxistas más importantes del mundo, desarrollo un conjunto de estudios e investigaciones realmente vigentes, sobre todo lo relacionado con la estructuras ideológicas del capitalismo que fueron y siguen siendo reproducidas por algunas izquierdas. Ludovico intentó describir los rasgos que deberían de tener una sociedad que supere las relaciones de dominio y explotación de la humanidad.
Una transversalidad en su propuesta es la crítica profunda al estalinismo y al dogmatismo del Marxismo leninismo, al carácter reproductor de ese tipo de socialismo y de cómo esa visión logró hegemonizar la visión política de gran parte de las izquierdas latino americanas, bajo éste modelo que constituyó la expresión de la sociedad que Marx hablaba, y que Lenin puso en practica (o por lo menos eso todavía sigue siendo parte de la argumentación coloquial Marxiana leninista).
Ludovico es ampliamente conocido por su importantísimo concepto de la plusvalía ideológica, que no es otra cosa que la extracción psíquica que realiza la industria cultural en la sociedad avanzada, y que esta a su vez explota al hombre a través de una ideología que no es de él, sino del capital, que se incrusta en el hombre de una manera inconsciente. Ludovico menciona que no solamente habría una plusvalía cómo explotación de la energía física y mental de la fuerza de trabajo, sino una explotación psicológica que se convierte en ideología de la clase dominante mundial, acumulando capital ideológico
La plusvalía ideológica viene así dada el grado de adhesión inconsciente de cada hombre al capitalismo; grado de adhesión es realmente un excedente de su trabajo espiritual, es una porción de su trabajo espiritual que deja de pertenecerle y que pasa a engrosar el capital ideológico del capitalismo (Silva, 1977. P 236).
Es notorio el acercamiento de Silva con la teoría crítica de Frankfurt, del cual toma la propuesta de Adorno y Horkheimer sobre la Industria cultural, a la cual Silva la denomina Industria ideológica. Sobre éste punto en específico también se hace necesario su estudio amplio y significativo, del cual estas notas no forman parte.
En el texto póstumo denominado: el socialismo perdido, Silva describe cómo debe de ser una sociedad socialista tomando cómo referencia fundamental, los Grundrisse o elementos fundamentales para la critica de la economía política de Marx, y es que para silva si bien Marx no escribió un modelo totalmente definido, de cuales son las características de esa sociedad cualitativamente distinta del capitalismo, en este texto hay varias pistas de cual es la forma que debe de tener la sociedad socialista, de las veinte y una tesis de Silva que aparecen en el texto, podemos comentar algunas de ellas, no queremos en estas breves notas hacer una extenso estudio de las muy importantes propuestas y mucho menos del complejo y pertinente obra de Ludovico Silva, sino algunos puntos que parecen importantes para el debate y la practica del socialismo en Venezuela.
Para Silva la sociedad socialista debe de ser una sociedad fundada en el valor de uso, esto sería, superar el actual orden social basado en el valor de cambio, para crear realmente un proceso económico social en donde la satisfacción de las necesidades, sea la razón fundamental de la economía. Además de que con esto se superará la alienación de los seres humanos, con la no mediación del dinero en una práctica de intercambio. Para Silva la consecución de una sociedad socialista necesita la de un hombre-mujer nuevo-nueva con una conciencia pero:
La conciencia socialista, que no debe ser considerada como un simple "reflejo' de la revolución económica sino como expresión de la misma, sólo podrá lograrse cuando se supere la realidad cotidiana de una distribución racionada por el dinero( Silva 2007 P. 69).
Éste es uno de los puntos más álgidos del debate marxista, sobre la conciencia de clases, y es que para Silva la conciencia entendida cómo reflejo es una interpretación mecánica del planteamiento de Marx, ya que éste no se puede entender en una relación causa efecto, ideología reflejo de las relaciones materiales, sino que esta es una expresión del relacionamiento que existe en las relaciones históricas y sociales de una determinada sociedad, “si en vez de entender la ideología como un reflejo, la entendemos siguiendo al propio Marx, cómo expresión de la realidad histórica …. Habremos dado un gran paso” (Silva, 1977.P 54). Parece que esto debe de estar dentro de la agenda de debate de la militancia revolucionaria porque es un elemento importante, además todavía están vivos los códigos que convirtieron al marxismo en una ideología cuando en realidad, Marx concebía una sociedad donde debía de superarse las ideologías.
En cuanto a la propiedad privada, ésta debe de desaparecer para darle paso a una propiedad colectiva, y aquí hay otra polémica apreciación de Silva, porque la manera en cómo ha sido concebida hasta hoy por la militancia revolucionaria, es que la propiedad colectiva total, por encima de la propiedad privada, debe de ser la forma de propiedad hegemónica en la sociedad socialista, pero para Silva:
El nuevo modo de vida sólo podrá nacer de una integración de un nuevo modo de producción y de un nuevo modo de distribución", escribe Mandel. Se debe cambiar la noción de propiedad. En las viejas sociedades de transición hacia el socialismo, la propiedad se entendía como propiedad colectiva; pero esto no es un principio socialista. El verdadero principio socialista implica la propiedad de todos lo miembros individuales de la colectividad. (Silva, 2007. P82).
Además Marx fue bien claro sobre que tipo de propiedad es la que se necesita abolir, no es la propiedad individual sino la propiedad sobre los medios de producción.
El trabajo debe de tomar otra forma también distinta a la que tiene en la sociedad capitalista, Silva nos habla no de sólo mirar de otra forma al trabajo sino de superarlo, saltaría la pregunta de una vez de ¿Cómo superar el trabajo si es el trabajo la fuente de desarrollo de la sociedad, si el trabajo es en parte lo que diferencia a los humanos de los animales?
La antropología del siglo XX dio la razón a Marx en lo que respecta a la teoría de que el hombre primitivo era una combinación de homo faber y homo ludens, y de que con el tiempo y el surgimiento de nuevas formas de alienación unos hombres quedarían relegados a la tarea fabril mientras otros, los menos numerosos pero sí los más poderosos podían dedicarse a ser homines ludens, hombres que juegan y que crean libremente cultura
La superación no es abolición, Silva plantea que en la sociedad socialista el trabajo no tendría el carácter de alienación ni de penalización, pero que además el tiempo libre se incrementaría, porque la creación y el trabajo humano estarían estrictamente ligados a esa satisfacción de las necesidades humanas, este tiempo libre no necesariamente debe de dedicarse a la formación rígida, disciplinada férreamente para adquirir ideología, sino más bien a la creación, a la adquisición y generación de conocimientos, alejándolo de la industria cultural que supo cómo mercantilizar el tiempo libre.
Otro elemento que está presente el texto tiene que ver con el Estado, cual es el rol del Estado en una sociedad socialista ¿habría Estado?, luego de la etapa de transición guiada por la dictadura del proletariado el Estado desaparecería y se consolidaría una conducción ampliada, más no un poder externo a los individuos, sabemos ya lo que han significado históricamente las revoluciones desde arriba, tomando al Estado cómo algo neutral, instrumentalizado, al ser el Estado la expresión de una sociedad de clases, si la división de clases desapareciera el Estado tampoco no tendría su razón de ser. ¿Cómo sería la gobernanza en una sociedad socialista?
La autogestión de todas las fuerzas sociales reemplazará al viejo Estado. No significa esto que no habrá gobernantes, o mejor dicho, un equipo de conductores compuesto por gente de mediana edad y con suficiente capacidad, sabiduría y equilibrio como para administrar el poder social de manera equitativa para todos los individuos, que serán quienes elegirán a ese equipo y lo controlarán.( P 86)
Agregaríamos a ésta apreciación el carácter revocatorio de cada uno de sus integrantes en todo momento, esto permitiría un control realmente efectivo y una verdadera practica de poder popular.
Las interpretaciones de Silva sin duda alguna son un aporte al debate actual del socialismo en Venezuela, por el carácter crítico y sobre todo alejado de las desviaciones del Marxismo que hacen una apología al dogma, según “desde los clásicos del marxismo”, que en realidad más recuerdan a la era de los manuales. Silva también menciona en este texto, que no es posible pensar cualquier socialismo donde el marxismo no esté presente, lo cual en efecto es así, pero a luz de los acontecimientos actuales sería necesario preguntar si ¿sólo con el marxismo hoy cómo fuente teórica basta para construir socialismo, acaso el Bolivarianismo, el chavismo (entendido éste cómo movimiento político), el pensamiento indo americano y amerindio o el movimiento popular venezolano y latinoamericano, entre otros no tienen algo que aportar a la lucha por una nueva sociedad ?.
En estos momentos se hace más necesario superar barreras que no permiten la revolución de lo social, cómo uno de los grandes y urgentes retos que tiene este proceso bolivariano, en esto Mészáros nos recuerda:
Para Marx, el concepto de revolución que expresa claramente en muchos contextos, es el de “revolución social”. El decía que la gran diferencia entre las revoluciones del pasado y una “revolución social” socialista era que las revoluciones del pasado tenían un carácter esencialmente político, lo cual significaba cambiar el elenco gobernante de la sociedad, mientras se dejaba a la vasta mayoría de la gente en una posición de subordinación estructural.( Mészáros 1998, P 5).
No hay mejor espacio para desarrollar ésta revolución social que las comunas, consejos comunales y demás espacios organizativos que con articulación del gobierno se vienen construyendo, y que la multitud debe de construir superando las barreras que se encuentran ancladas fuera y dentro de nosotros. El pensamiento y obra de Ludovico tienen mucho que aportarle críticamente a la revolución bolivariana y al movimiento popular latinoaméricano en la utopía concreta cómo la llamaba Marcuse, de construir otra sociedad.


Referencias:
Silva, L. (2007).En busca del socialismo perdido. Caracas: Fondo editorial del IPASME
______________ (1977) La plusvalía ideológica. Caracas: Ediciones de la Universidad Central de Venezuela.
Mészáros, I. (1998). Para ir Más allá del Capital Entrevista con István  Mészáros. Recuperado el 4 de agosto del 2012 de: http://www.elecodelospasos.net/article-16990732.html.