<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562</atom:id><lastBuildDate>Fri, 20 Nov 2009 10:34:34 +0000</lastBuildDate><title>I.A.L.A. Textos</title><description>Acá encontraras textos referentes a nuestros trabajos elaborados en el recorrer de nuestros estudios, textos políticos y filosóficos de los pensadores más influyentes dentro del proceso de lucha por una nueva sociedad.</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>52</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-4373508367827989797</guid><pubDate>Wed, 29 Aug 2007 18:13:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-08-29T11:15:55.059-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Discursos y otros</category><title>João Pedro Stedile: Los retos de la izquierda y el movimiento social</title><description>&lt;strong&gt;Kostas Athanassiou.- &lt;/strong&gt;Entrevista con João Pedro Stedile, integrante de la coordinación nacional del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1. El 5o Congreso Nacional del MST parece que marcó un nuevo concepto de la Reforma Agraria, que corresponde a una nueva etapa del capitalismo en Brasil. ¿Podría Ud. explicarnos más sobre este concepto?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El MST nació en un contexto de la lucha de clases en Brasil que combinó varios factores en los anos 70/80. Entró en crisis el modelo de desarrollo industrial dependiente. Hubo un ascenso del movimiento de masas. La lucha de la sociedad contra la dictadura militar. En ese marco, nacimos con muchas luchas sociales. Pero desde el punto de vista programático, creíamos que era posible realizarse una reforma agraria, de tipo clásico. O sea, que pudiera democratizar la propiedad de la tierra, desarrollar el mercado interno, distribuir riquezas. O sea, era un programa democrático y republicano. Pero, con la derrota de las fuerzas sociales y de izquierda por el neoliberalismo, en todo el mundo y en Brasil, a partir de la década de 90, el capital internacional y financiero pasó a dominar nuestra economía y por ende, en los últimos años, también la producción agrícola. En ese nuevo modelo económico que subordina nuestra economía al capital internacional y financiero, la burguesía brasileña abandonó cualquier proyecto de desarrollo nacional. Y con ello se ahogó cualquier posibilidad de un proyecto de reforma agraria volcado al mercado interno. Así, la lucha por la reforma agraria ahora, entra en nuevo camino. La reforma agraria, no basta que sea democrática y republicana, tiene que ser anti-neoliberal, antiimperialista. Esas fueron las reflexiones que hicimos en los últimos tres años y que culminaron en el evento del congreso, al que tú asististe. De allí, hemos construido un nuevo concepto de reforma agraria, que ahora necesita ser una reforma agraria popular. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2. “Socialismo”, la Internacional, contra el “Estado burgués”, contra la “propiedad privada”, “en el capitalismo no puede hacerse una Reforma Agraria verdadera”: el MST utiliza un discurso que ofrece mucha esperanza a la gente de izquierda. En el mismo sentido, Ud. habla sobre un reflujo del movimiento, ligando su reascenso a la acumulación de clase como un todo en torno de un programa alternativo para la sociedad de Brasil. Sin embargo, han surgido posturas que sostienen que los movimientos tienen ciertos límites y hay que ocuparse en cosas concretas (o sea “parciales”, “sus” temas, “sus” demandas) y no implicarse en asuntos más “generales” e “ideológicos” (el capitalismo, por ejemplo). ¿Cuál es su opinión sobre este debate?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Tu pregunta mezcla varios temas distintos, aunque complementarios. El mundo capitalista está en crisis. Una crisis no de acumulación del capital, que sigue adelante. Una crisis civilizatoria, de solución de los problemas de la gente. Y esa crisis se manifiesta aún más en los países de la periferia del sistema capitalista, como América Latina. Entonces, la coyuntura, el contexto histórico, nos pone un reto muy grande que es el de derrocar el capitalismo en su fase neoliberal, dominada por las transnacionales y el capital financiero. Por eso, creemos que un programa inmediato es aglutinar fuerzas para construir un proyecto anti-neoliberal (anti-capital financiero) y anti-imperialista. Pero para viabilizar un proyecto como ese, es necesario acumular mucha fuerza popular. Acumular organizadamente, acumular con cuadros, militantes, acumular con fuerza política, fuerza de la lucha social. Acumular en construir hegemonía en la sociedad, para aglutinar a las mayorías. Lo que pasa en América Latina y Brasil (con excepción de Venezuela y Bolivia) es que la izquierda está en crisis y que el movimiento de masas está en reflujo. Y con eso, tenemos que tener claro que la lucha por los cambios, por un nuevo proyecto, va a tardar mucho tiempo todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, y por último, para que se logre cambiar la correlación de fuerzas en Brasil, es necesario complementar las más distintas formas de organización de nuestro pueblo. En los movimientos sociales, populares, en las pastorales y en los partidos políticos de izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3. El MST se refiere a la consciencia de clase de su militancia, a un programa alternativo, a principios organizativos que estamos acostumbrados a relacionarlos con el discurso y la práctica de los partidos. Utilizando términos un poco clásicos, diríamos que el MST nos parece como algo híbrido, entre movimiento y organización o partido, nos parece que ha incorporado varios elementos de varios tradiciones, cosa que consideramos muy, muy interesante. ¿Es así? ¿Podría Ud. decirnos algunas cosas más sobre el carácter del MST en tal sentido?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El Movimiento Sin Tierra es más que todo un movimiento social, que tiene su base principal entre los campesinos pobres, pero también en otros activistas y sectores sociales que viven en el medio rural y en las pequeñas ciudades del país. Pero, por el contexto histórico del período en que nos hemos desarrollado, hemos aprendido, y la misma lucha social nos enseñó, además de las experiencias históricas, que era necesario incorporar al movimiento social, algunos principios organizativos que la historia de la lucha de clases había desarrollado como enseñanza de la clase trabajadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, aplicar ciertos principios organizativos, como dirección colectiva, lucha de masas, formación de cuadros, planificación de tareas, estimulo al estudio, vinculación de los dirigentes con sus bases, etc. no es una prerrogativa exclusiva de organizaciones partidarias, sino que debe ser una necesidad de todos los movimientos sociales, que quieren cambios estructurales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, claro, el MST se transformó en algo distinto de los movimientos sociales, parciales, temporales, o sectoriales y corporativos. Nuestro movimiento se volvió un movimiento social de nuevo tipo, como decimos, porque no estaba escrito en ningún manual de la izquierda, porque las condiciones específicas de la lucha de clases en el campo, en nuestro tiempo, determinaron que se necesitaba organizar el movimiento de masas, con otras bases organizativas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso también ha determinado que la lucha por la reforma agraria no es una lucha corporativa y que solo lograremos conquistas si hay cambios en las estructuras económicas y sociales. Y para esos cambios, necesitas una forma de organización superior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así aplicamos la experiencia que es internacional, de la clase trabajadora, y es eso lo que logró dar vida perenne a nuestro movimiento. Acuérdese que en 500 años de lucha de clases, en el capitalismo brasileño, ninguna organización o movimiento campesino, había resistido más que 15 años y la clase dominante lo había masacrado. Ahora, ya tenemos casi 25 anos y nuestra existencia, por si solo ya es una victoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4. Dicen ustedes que la reactivación del movimiento de masas en la sociedad se debe combinar con un gobierno popular. También, el MST “se atrevió” a tomar una postura muy clara sobre el PT y el gobierno Lula. Nuestra problemática, y la de mucha gente más, coinciden con esta postura “política” del MST, que trasciende los límites de un “movimientismo” puro y duro (ver pregunta 2). Sin embargo, hay intelectuales y corrientes en el movimiento, que subestiman o rechazan totalmente el papel del poder político, creen que de cierta manera es indiferente quien esté en el gobierno, y al mismo tiempo, miran con muchas reservas lo que sucede en Venezuela etc. ¿Qué opina usted sobre este debate? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Primero. Defendemos que los movimientos sociales deben tener autonomía de los partidos, de las iglesias y del Estado. La autonomía en relación a partidos y gobiernos no significa que estamos en contra o mucho menos hacemos oposición. Es una autonomía organizativa necesaria. Pero que tenemos que ser complementarios, entre movimientos sociales, partidos de izquierda y un posible gobierno popular, en el proyecto político. O sea, nuestra unidad debe ser trabajar alrededor de un mismo proyecto político, de transformación social de nuestro país. Ahora, las tácticas, la forma organizativa, son de naturaleza diferente. Incluso el concepto de Lenin de que los movimientos sociales deberían ser correas de transmisión del partido, fue mal interpretado en América Latina y creo que también en Europa, porque los partidos lo aplicaron como una sumisión completa, orgánica, de los frentes de masas a las deliberaciones de los comités centrales de los partidos. Y cuando ocurría cualquier problema político o ideológico en el partido, dividía automáticamente los movimientos quitándoles la fuerza necesaria. Nosotros creemos que aplicar esa línea de Lenin consiste en que los movimientos sociales deben ser una correa complementaria en el proyecto político de transformación. Y, con los partidos políticos, que aglutinan fuerza política e ideológica, construir el proyecto político estratégico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estamos contra la lucha por el poder político. Sino todo al contrario. Algunos de nosotros damos más énfasis a algunos aspectos de la lucha por el poder político, como por ejemplo la organización para el poder popular desde abajo, en sus espacios territoriales, y otros dan más énfasis a la lucha por cambios en el Estado, central. Pero, son más que todo matices, delimitados, a veces, por los mismos espacios en que actúa un dirigente o hasta por vocación, no por divergencia política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, sobre la situación particular de Brasil, el problema es que un partido de izquierda como el PT ganó unas elecciones, pero ganó en un período histórico adverso. Entonces, la victoria electoral en el caso brasileño, no logró alterar la correlación de fuerzas de clases y lo político, y tampoco acumular fuerzas para transformaciones radicales. Y de ahí resultó un gobierno cuya composición está relacionada con la clase dominante e incluso con el capital internacional. Basta ver que el presidente del banco central, es ex-presidente del banco de Boston. Que cinco de los actuales ministros del gobierno Lula, fueron ministros del gobierno neoliberal de Fernando Henrique Cardoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces decimos que las victorias electorales solamente pueden cambiar la correlación de fuerzas si vienen combinadas con el ascenso del movimiento de masas. Con esos dos factores es posible desarrollar gobiernos populares, que acumulen para los cambios. Es lo que ocurren en Bolivia y Venezuela. Pero, vea que no está ocurriendo en Ecuador y en Argentina. Aunque los gobiernos se dicen anti-neoliberales, la correlación de fuerzas políticas no se alteró para viabilizar cambios estructurales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5. Hay casos donde algunos cambios electorales “antineoliberales” no se articularon con una reactivación del movimiento y los resultados fueron pésimos. ¿Cómo cree que se articula la relación entre los movimientos de masas y las entidades (partidos, organizaciones) de izquierda, la combinación de la lucha en las calles con la lucha institucional? ¿Puede un movimiento esquivar la doble trampa del “electoralismo idealista” y el “revolucionarismo sectario”, según sus palabras?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ese es precisamente el reto que tenemos en Brasil y en la mayoría de los países de América Latina. Necesitamos construir orgánicamente formas de lucha que combinen luchas de masa con la lucha institucional. No caer en la trampa de que elegir por elegir produce cambios, como un idealismo oportunista que solo beneficia a la persona electa. Ni tampoco caer en el sectarismo dogmático que reduce la actividades política a discursos de falso revolucionarismo. Y no hay fórmula para esa mezcla, en cada país tendremos que ser creativos, para ir combinando. Pero creo que una de las pistas es tratar de estimular todo tipo de luchas de masa, que enfrenten a los enemigos principales, que en ese momento son el capital financiero y las transnacionales. Y sobre la base de la lucha social, ir desenmascarando a los enemigos, y construyendo una fuerza que acumule para un proyecto alternativo, popular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, el cemento que puede dar unidad entre las distintas formas de organización popular, desde movimientos a partidos políticos, es si logramos organizar a la gente para que luche contra nuestros enemigos comunes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;6. ¿Cómo se expresan hoy en Brasil los planes de criminalización del movimiento? ¿Podemos decir que estos planes forman parte de la política del gobierno federal?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No hay un plan de criminalización de movimientos sociales, como plan. Mucho menos el gobierno Lula se presta a reprimir o a criminalizar la lucha social. Eso es paranoia. Lo que hay es la lógica natural del capital y de las fuerzas de derecha, que siempre que el movimiento avanza, que las masas actúan, ellos reaccionan con violencia. En todos los países del tercer mundo, la derecha, la clase dominante, siempre apela a la violencia para mantener sus privilegios. En eso no hay novedad, ni cambios, en la lucha de clases brasileñas. Y esa violencia se manifiesta en el uso del poder judicial, en las policías militares bajo control de gobiernos reaccionarios locales. En el discurso que sus medios de comunicación masiva utilizan, etc. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;7. Nos hemos enterado sobre los lazos históricos del MST con gente de la Iglesia. ¿Cómo podemos describir hoy en día la relación del MST con las Iglesias (católica y protestantes)? ¿Cuál es el papel de las Iglesias en la coyuntura actual de Brasil?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En América Latina hubo un fenómeno político-religioso-social muy interesante que fue el desarrollo de la Teología de la Liberación. Esa corriente ideológica de los cristianos, trató de interpretar la Biblia y los Evangelios, como instrumentos de concientización de los pobres, de la clase trabajadora, para que lucharan por las transformaciones sociales. En ese sentido, fue una síntesis entre el análisis sociológico marxista con la cultura y la religiosidad popular expresada en la adhesión del cristianismo en toda América Latina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esa síntesis es posible hacerla, creo, con todas las religiones del mundo que tengan como centro el humanismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, pero entonces a partir del Concilio Vaticano II, en la década de 60, millares de agentes de pastoral de América Latina que adhirieron a esa corriente, pasaron a priorizar sus esfuerzos, sus energías, en tratar de concienciar al pueblo para que se organizara para luchar por los cambios. Esa corriente cristiana decía “Dios solo ayuda a quien se organiza”. Entonces el MST y un montón de movimientos e, incluso, partidos de izquierda sufrieron las buenas influencias de esa forma de mirar el mundo. Y como nuestro pueblo es muy religioso, culturalmente, es evidente que ese trabajo ayudo al pueblo a organizarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el neoliberalismo y el papado de Juan Pablo II, la Iglesia católica oficial condenó la Teología de la Liberación y pasó a impulsar un conservadorismo en la nominación de obispos. Entonces, la Teología de la Liberación se debilitó en su influencia en los aparatos institucionales de la Iglesia. Pero sigue teniendo mucha influencia en la gente. Y nosotros, del MST, seguimos teniendo mucho apoyo y relación fraternal de trabajo conjunto con muchos sectores cristianos, que son compañeros de lucha por la reforma agraria y por el socialismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;8. Los últimos años en el seno de los movimientos se desarrolla un debate sobre la “territorialidad”. ¿Podemos incluir los asentamientos del MST en este debate sobre “territorios libres”? ¿Cómo podrían semejantes “islas de libertad” afectar la sociedad como un todo?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más que territorios libres del control de la burguesía o del capital, el verdadero debate es que en los espacios que conquistemos debemos tener autonomía política. Y que debemos construir una nueva hegemonía en la sociedad que nos cerca. Una hegemonía de ver el mundo, con los ojos de la clase trabajadora. Y es una lucha permanente. Pero no se debe tener idealismos, de que en cualquier tierra, o territorio, en el que predomina la clase trabajadora, por si sola, ya es tierra liberada. La burguesía sigue controlando los mercados, el capital sigue controlando las reglas de la sociedad. Y sobretodo, los medios de comunicación que difunden su ideología siguen siendo hegemónicos e influenciando determinantemente nuestra base. &lt;br /&gt;Pero, debemos utilizar esos espacios en los que tenemos más control, para generar una nueva cultura, nuevas relaciones sociales. Y eso es un trabajo permanente, cuyos resultados son de largo plazo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;9. ¿Cuáles son, según su opinión, las perspectivas de los proyectos de los partidos de izquierda (PT, PSOL) hoy en Brasil, en relación de un programa para el país, de las esperanzas de pueblo de Brasil, de las luchas comunes con los movimientos contra el proyecto neoliberal?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las condiciones de la lucha de clases en ese contexto histórico de Brasil, están muy difíciles, adversas, para el proyecto estratégico, para el socialismo, del pueblo brasileño. Estamos en un período difícil, porque fuimos derrotados por el neoliberalismo, porque estamos en un descenso del movimiento de masas, porque perdimos toda una generación de jóvenes, que no se volvieron militantes de izquierda, y porque el mayor partido de izquierda fue derrotado por su estrategia meramente electoral. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fundación del P-SOL, con militantes disidentes del PT, es solamente el resultado de lucha interna, y el P-SOL sigue los mismos pasos del PT. Priorizar la lucha electoral e institucional. Pero, hay gente que le gusta la lucha institucional y electoral, es su vocación, y no hay nada malo en eso. Lo malo es hacer solo eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, los retos para la izquierda brasileña, para las organizaciones del pueblo brasileño, son muchos. Y los resolveremos solo a mediano y largo plazo. Entre esos retos para recuperar un programa socialista, y lograr acumular fuerzas para los cambios, hemos reflexionado que son:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- construir un programa popular común, de lucha anti-neoliberal y anti-imperialista&lt;br /&gt;- estimular todo tipo de lucha social&lt;br /&gt;- apuntar a la reactivación del movimiento de masas&lt;br /&gt;- formar cuadros y militantes, en un número cada vez mayor&lt;br /&gt;- construir nuestros propios medios de comunicación social, a través de radios, periódicos, boletines y hasta programas televisivos, para enfrentar la hegemonía mediática de la derecha.&lt;br /&gt;- Acumular para un programa estratégico socialista.&lt;br /&gt;- Priorizar el trabajo organizativo con la juventud que vive en las periferias de las ciudades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kostas Athanassiou&lt;br /&gt;Revista Resistencias Nº 7 &lt;br /&gt;Grecia&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-4373508367827989797?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/08/joo-pedro-stedile-los-retos-de-la.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-1319694021808885861</guid><pubDate>Wed, 29 Aug 2007 18:07:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-08-29T11:11:25.007-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Textos en Español</category><title>EE.UU, Venezuela</title><description>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;Las nuevas políticas de ayuda política en Venezuela&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Tom Barry&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cinco años después de que grupos, con fondos de Estados Unidos, fueran relacionados con un golpe fallido contra el presidente de Venezuela Hugo Chávez, el gobierno de los Estados Unidos continúa entrometiéndose en las políticas domésticas venezolanas mediante sus programas de ayuda política. Un nuevo enfoque de "constructores extranjeros de democracia" en Venezuela y alrededor del mundo apoya la resistencia sin violencia por parte de las organizaciones de la sociedad civil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el nombre de la promoción de la democracia y la libertad, actualmente Washington financía una veintena de organizaciones estadounidenses y venezolanas como parte de su estrategia global de democratización—incluyendo al menos una que respaldó públicamente el golpe de abril del 2002, el cual quitó brevemente a Chávez del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuándo escuchó las noticias del golpe, el presidente del Instituto Republicano Internacional (IRI) alabó a aquellos "que se levantaron para defender la democracia," ignorando el hecho de que Chávez era el presidente electo—dos veces—de Venezuela. A pesar de este apoyo declarado para un golpe contra un presidente elegido y hacia la patente indiferencia de la oposición para con la ley, el IRI todavía ejecuta programas de democratización en Venezuela los cuales son financiados por la Agencia para el Desarrollo Internacional de los EEUU (USAID). El Instituto Republicano Internacional, una sucursal del Partido Republicano establecido para administrar la ayuda de democratización estadounidense, es una de las cinco organizaciones no gubernamentales de los EEUU que administra el financiamiento de USAID a programas de organizaciones y partidos políticos en Venezuela. USAID financía también al Instituto Demócratico Nacional para Asuntos Internacionales, la cual es la sucursal internacional del Partido Demócrata, así como a dos organizaciones no gubernamentales estadounidenses: Freedom House (La Casa de la Libertad ) y Pan-American Development Foundation (Fundación Panamericana para el Desarrollo) y Development Alternatives Inc . (Alternativas para el Desarrollo S.A.), un contratista americano privado. Estados Unidos ha respaldado los grupos de democratización y derechos humanos en Venezuela desde principios de los años 90. Pero el financiamiento para "construir democracia" se alzó después de que Chávez fuera elegido presidente en 1998. Ambos USAID y la Nacional Endowment for Democracy (Fundación Nacional para la Democracia-NED), que financia el IRI y NDIIA, aumentaron bruscamente su financiamiento a asociaciones para negocios, a la confederación oficial del trabajo, a las organizaciones para derechos humanos, y a coaliciones de partidos políticos.&lt;br /&gt;Iniciativa de transición de USAID&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Varios meses después del fracasado golpe de abril en el 2002, el Departamento de Estado estableció una Oficina de Iniciativas de Transición (OTI) en Caracas con el financiamiento de USAID. Operando desde de la embajada de EEUU, la OTI tiene dos objetivos indicados según la agencia: "reforzar las instituciones democráticas y promover el espacio para el diálogo democrático," y "alentar la participación del ciudadano en el proceso democrático". USAID estableció su OTI con al menos toda la intención explícita de ayudar a los esfuerzos de expulsar al Presidente Chávez. Según USAID, la nueva oficina "proporcionaría ayuda rápida, flexible y a corto plazo dirigida a necesidades claves de transición". Aunque no especificara lo que sería la deseada "transición," USAID advirtió que Chávez "había estado asaltando lentamente la maquinaria del gobierno y desarrollado estructuras no-democráticas paralelas de gobierno". En la descripción del puesto para el nuevo director de OTI en Caracas del año 2001, la USAID indicó que las responsabilidades de director incluirían "formular una estrategia e iniciar el nuevo programa de OTI en coordinación cercana con los intereses políticos de Estados Unidos" así como "desarrollar una estrategia de salida y un plan de liquidación operacional".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lugar de financiar directamente las organizaciones y los partidos venezolanos, la OTI administra el financiamiento de USAID a través de ONG estadounidenses, incluyendo la organización con fines de lucro Development Alternatives, Inc. quien a su vez financía una veintena de ONG y proyectos de partidos políticos venezolanos. En su informe de Enero-Marzo del 2007, la USAID reportó 139 subvenciones a entidades venezolanas que trabajan en 19 de los 23 estados del país. OTI, que ha administrado cerca de US$30 millones en ayuda de democratización para Venezuela, no es la única fuente de ayuda política estadounidense. Se describe a sí misma como parte de un "programa completo de ayuda para apuntalar las voces e instituciones democráticas en Venezuela" que incluye iniciativas de NED y del Departamento de Estado, tales como viajes "educativos" a los Estados Unidos para miembros escogidos de los medios venezolanos. Ya que la ayuda económica de EEUU disminuye, la OTI busca financiamiento local para complementar sus propios programas, notando en su reporte de Enero-Marzo 2007 que ha conseguido US$3.5 millones de contribuciones locales durante el primer trimestre del año. En su más reciente evaluación de "las iniciativas de la transición," la OTI presume: "Las asociaciones que se han formado entre ONG y ciudadanos ansiosos de participar directamente en su propio gobierno atestigua el éxito del programa ... éso llena una necesidad importante que coloca la base para un futuro democrático sostenible".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque las ONG financiadas por el gobierno de Estados Unidos insisten en que ellos son independientes, coordinan estrechamente sus programas entre sí y con representantes del gobierno de EEUU. En febrero del 2007, el "líder de equipo" de OTI visitó Venezuela para participar en una sesión de "planificación estratégica" con las "cinco organizaciones socias". OTI ha estado organizando también una reunión con dos docenas de ONG quienes "promueven la participación del ciudadano en espacios democráticos locales". En su evaluación de operaciones progresivas de Enero-Marzo, la OTI dice que "dada la creciente apreciación de los partidos sobre la importancia de los espacios democráticos, la reunión proporcionará las oportunidades para discutir la superposición sinérgica entre la sociedad civil y los partidos políticos". Con apoyo de la OTI, el IRI y los institutos de NDIIA ofrecen "ayuda técnica para partidos políticos" trabajando directamente "con partidos políticos para mejorar sus capacidades en el alcance del distrito electoral y el desarrollo institucional," según USAID. Los institutos ayudan a los partidos y a los candidatos con "perfiles de candidato" y un "mensaje de desarrollo". Ambos institutos dicen que ellos ofrecen sus servicios tanto a los partidos del gobierno como a la oposición —aunque sean sólo los partidos de oposición los que se sirven de esta ayuda para "construir democracia". Freedom House es mejor conocida por sus reportes ampliamente citados Libertad en el Mundo y Libertad de Prensa. Pero no es sabido comúnmente que Freedom House es una considerable fuente de financiamiento del gobierno de EEUU, directamente de USAID o del NED, que está patrocinado por el gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confiando en gran parte con el financiamiento del gobierno para sus operaciones extranjeras, Freedom House dice trabajar "directamente con reformistas democráticos en las primeras líneas en sus propios países" en Asia Central, Europa del Centro y del Este, Oriente Medio, Latinoamérica, la anterior Unión Soviética, y los Balcanes. Según Freedom House , su actividad extranjera "actúa como un catalizador para la libertad reforzando a la sociedad civil, promoviendo el gobierno abierto, defendiendo derechos humanos, y facilitando el flujo libre de información".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el financiamiento de USAID, Freedom House patrocina un programa de Defensores de Derechos Humanos en Venezuela que promueve "facilitar la interacción de la sociedad civil venezolana con sus contrapartes en Latinoamérica para ayudarlos a mejorar reportes de derechos humanos domésticos y para expandir las protecciones a derechos humanos". La "meta a largo plazo", dice Freedom House , es "ayudar a los grupos que se esforzarán por salvaguardar y mejorar el funcionamiento de las instituciones democráticas en Venezuela".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, a principios del año 2007 el Fondo Panamericano de Desarrollo dio financiamiento para "documentar las actividades siguientes: el proceso constitucional de reforma, discriminación basada en afiliación política, y la persecución de profesionales en derechos humanos". Mientras tanto, Development Alternatives, Inc . se ha enfocado en "entrenar en liderazgo y valores democráticos, aumentar la participación del ciudadano a nivel local, y en apoyar la participación secundaria de las ONG en eventos internacionales".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Plan de desestabilización" o "agenda de acción" por la democracia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eva Golinger, autora venezolana-americana de "El Código de Chávez" y un crítico prominente de los programas de ayuda estadounidenses en Venezuela, acuso en mayo del 2007 a Freedom House y a otras organizaciones estadounidenses que recibían fondos del gobierno de EEUU de orquestar un "plan de desestabilización". (Vea www.Venezuelanalysis.com, el 26 de mayo de 2007). Dicha autora acusó a Freedom House de diseñar una campaña de resistencia no-violenta al gobierno de Chávez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Freedom House colabora con el Centro para la Acción y Estrategias No-Violentas Aplicadas (CANVAS) con base en Belgrado. Describiendo su enfoque a transiciones políticas en su sitio web, CANVAS explica: "en los últimos años el desafío político masivo ha ocurrido en Birmania, Zimbabwe, Venezuela, y Tibet. Aunque esas luchas no hayan traído la victoria sobre dictadores, si pudieron dañar la autoridad de aquellos regímenes opresivos tanto en los países como en la comunidad internacional".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El financiamiento por parte de USAID y NED para ONG en Venezuela refleja la convicción del gobierno de EEUU de que el proceso democrático es bastante defectuoso y de que la ayuda política a grupos no asociados con el gobierno contribuirá a una "transición" hacia un gobierno más democrático—o por lo menos a un líder más aceptable para Washington. La concentración de las ONG sobre reciente ayuda para la democratización es también un reflejo de una nueva tendencia en la ayuda política que considera a la resistencia no-violenta por parte de las organizaciones no-gubernamentales como el instrumento más efectivo para mover las dictaduras hacia democracias. Entre los centros para este nuevo pensamiento de apoyar y entrenar ONG extranjeras para fomentar el cambio del régimen están NED, Freedom House, Institución Albert Einstein, y el Consejo para la Comunidad de Democracias. En los últimos años, Freedom House ha sido un defensor destacado de organizar de manera no-violenta a grupos civiles de sociedad para volcar regímenes dictatoriales. Un estudio suyo en el 2005 titulado "Cómo se Gana la Libertad" concluyó que 50 de las 67 "transiciones a la democracia durante la anterior tercera parte del siglo" fueron manejados en gran parte por "la resistencia civil, presentando huelgas, boicots, desobediencia civil, y protestas de masa". El presidente de la junta directiva de Freedom House Peter Ackerman, que también fundó el Centro Internacional del Conflicto No-Violento, es un defensor importante para el financiamiento internacional de ONG involucradas en organizaciones no-violentas contra estados de no-democraticos. Ackerman, coautor del Conflicto Estratégico No-Violento , es un miembro del Consejo Ejecutivo del Instituto Internacional para Estudios Estratégicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una conferencia de marzo del 2007, "Habilidades o Condiciones: ¿Qué Factores Clave Forman el Éxito o el Fracaso de la Resistencia Civil?", Ackerman defiende un compartir de mejores prácticas de resistencia civil alrededor del mundo—notablemente de los casos exitosos en Serbia y de las "revoluciones coloridas" en Georgia y Ucrania—afrontar el "contragolpe a la promoción de la democracia" por regímenes represivos, entre los cuales incluye al gobierno de Chávez. Freedom House, según Ackerman, "esta haciendo todo lo posible por mejorar la sustancia y la capacidad de los instrumentos de instrucción" para grupos civiles de sociedad comprometidos con una acción no violenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro abogado prominente del financiamiento americano para la resistencia no-violenta es Mark Palmer, un funcionario del Departamento de Estado quien jugo un papel clave para fundar NED y que ahora trabaja como vicepresidente de la Casa de la Libertad (Freedom House ). En su testimonio de junio 8 del 2006 al Senado del Comité Extranjero de Relaciones, titulado "Promoción de la Democracia por Organizaciones No-Gubernamentales: Una Agenda de Acción," Palmer llamó al "reforzamiento radical de nuestros combatientes de primera fila por la libertad," mejor conocidos como las organizaciones no-gubernamentales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palmer, quien fue clave para la creación del Consejo para la Comunidad de Democracias, lamentó el hecho que las ONG's estadounidenses, y "sus donadores gubernamentales y privados," no han financiado ONG's extranjeras involucradas en construir "movimientos nacionales" como su objetivo primario. Recomendó un considerable aumento al financiamiento del gobierno para "los programas de ONG's enfocados en dictaduras".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El actual financiamiento estadounidense de una serie de ONG's y grupos de comunidades en Venezuela aumenta las preocupaciones de que el objetivo primordial no sea tanto el avance de la libertad, de la democracia y de los derechos humanos sino el avance de los intereses estratégicos de Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por incluir un Estado democrático como Venezuela entre los objetivos de construcción nacional de movimiento, la independencia y la integridad de los "constructores de la democracia" en los Estados Unidos pueden ser puestas en duda. La partidaria de Chávez, Golinger por ejemplo, aconsejo a los venezolanos: "Para la defensa de la nación, sería sabio terminar las acciones de grupos como la Casa de la Libertad ( Freedom House ) y del Instituto Republicano Internacional, los cuales sirven como un frente para el Departamento de Estado y la CIA, quienes operan abiertamente en el país".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Democracia e intervención&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es poco dudable que la democracia en Venezuela esta siendo puesta a prueba. Con una historia de gobierno democrático desde 1958, Venezuela ha tenido una tradición democrática relativamente estable. Pero una gran parte de esa estabilidad resultó de un patrón de elecciones en las que los partidos sólidos de la élite alternaron en el poder. Al romper esa pauta, Chávez interrumpió esa estabilidad jactante pero hizo al mismo tiempo la política más inclusiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por primera vez, los trabajadores pobres rurales y urbanos del país tuvieron una voz en el gobierno. Al ganar por mayorías impresionantes varias elecciones sumamente competidas desde 1998, el Presidente Chávez ha ganado legitimidad como un demócrata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, en su impulso por consolidar sus bases de apoyo y para anunciar "el socialismo del siglo XXI," ha esparcido preocupaciones en organizaciones de derechos humanos y libertad de prensa de que su gobierno cabalga brutalmente sobre el proceso democrático de gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preguntas acerca de la integridad en la ayuda estadounidense para la democratización ahora son usadas por el gobierno venezolano para presionar a la Asamblea Nacional para pasar una nueva ley que sujetaría a la aprobación y averiguación del gobierno a todas las ONG's que reciben financiamiento extranjero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si tal medida intrusa es instituida, por lo menos parte de la culpa recaerá sobre Estados Unidos y constituirá una parte del legado antidemocrático de la estrategia de democratización de EE.UU.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya se pasó el tiempo para que los democratizadores de EEUU cierren sus operaciones en Venezuela y salgan. Al intervenir en Venezuela a través de las ONG's, Washington da crédito a reclamos de Chávez y otros que acusan al gobierno de EE.UU. de seguir una política de cambio de régimen en Venezuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer paso hacia una política exterior más constructiva hacia Venezuela debe ser una expresión de apoyo para la autodeterminación del país en sus asuntos políticos y económicos. Preocupaciones sobre el estado de la democracia, de la libertad de los medios, o de los derechos humanos en Venezuela podrían entonces ser expresados a través de canales diplomáticos normales sin la estimulada sospecha de que los EE.UU. y sus instituciones de sombra forman parte de una campaña para socavar al gobierno venezolano elegido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para como están las cosas, sin embargo, el gobierno de EE.UU. y su falange de ONG's de construcción de democracia no solo están levantando preocupaciones sino también están operando para influir la política interna de Venezuela dentro del mismo país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Estados Unidos no permitirían que países extranjeros y sus agentes se metieran en sus procesos políticos; debería adoptar el no hacer a los otros lo que no quiere que le hagan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tom Barry es analista con el Programa de las Américas, del Centro para la Política Internacional. Traducido por Gracia Tenorio-Pearl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuente: Programa de las Américas&lt;br /&gt;www.ircamericas.org&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.alainet.org/active/19315&amp;amp;lang=es&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-1319694021808885861?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/08/eeuu-venezuela.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-4060958867650633996</guid><pubDate>Mon, 27 Aug 2007 12:52:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-08-27T05:53:40.851-07:00</atom:updated><title>Los agrocombustibles y la sed del mundo</title><description>&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Roberto Aguirre.- &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;Expertos de 140 países advirtieron que el etanol y el biodiésel representan una amenaza para las reservas de agua. Un nuevo indicador que demuestra la inviabilidad de este proyecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un grupo de especialistas advirtió este lunes que los agrocombustibles representan una gran amenaza para las reservas acuíferas del mundo. En el marco de la Semana Mundial del Agua, que se celebra en Estocolmo, Suecia, con la participación de 2500 expertos en la materia, representantes de 140 países expresaron su preocupación sobre la escasez de este bien natural en medio del aumento de la producción de etanol y biodiésel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, el Instituto Internacional de Agua de Estocolmo (SIWI por sus siglas en inglés) presentó sus previsiones, a través de las cuales asegura que la producción de agrocombustibles provocará, para 2050, que se duplique la demanda actual de agua para la agricultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asimismo, se advirtió que la necesidad de grandes superficies de siembra para el desarrollo de etanol y biodiésel se convertirá en un problema para las generaciones venideras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los datos arrojados en la primera jornada de la Semana Mundial del Agua, concuerdan con un informe realizado en 2006 por el Instituto de Administración del Agua (IWMI) que, con apoyo de Naciones Unidas, determinó que la producción de agrocombustibles podría agravar la escasez de agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este informe detalló que la demanda de agua para riego supone el 74% del recurso usado por el hombre -frente al 18% de las centrales eléctricas y otros usos industriales, y sólo el 8% del consumo doméstico-, y es probable que se incremente para 2050.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), advirtió que la producción de agrocombustibles, en el caso de Perú, no tiene viabilidad ya que no existe disponibilidad de agua para el riego. Esta conclusión puede ser extendida a otros países del subcontinente, sobre todo en regiones con escasas precipitaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proyecto de los agrocombustibles en la región supone un gran coste económico, social y ambiental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por una parte, el alza en los precios de los commodities está generando una suba en los productos de primer orden que atenta contra los pobres, cada vez más lejanos a alcanzar la canasta básica alimentaria (“El precio del pan por las nubes” APM 13/08/07).&lt;br /&gt;Uno de los principales argumentos para sostener este proyecto es la diversificación de la matriz energética, según la cual se pretende reducir la dependencia del petróleo. Sin embargo, gran parte de los estudios realizados demuestran que la atadura a los combustibles fósiles persiste. Por ejemplo, en el caso del etanol de maíz se necesitan 1,3 kilocalorías de petróleo para producir una kilocaloría de bioetanol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la misma forma, el modelo agrotécnico, matriz sobre la cual se asienta la producción de agrocombustibles, reproduce la lógica del latifundio, y atenta directamente contra la agricultura familiar tradicional, fuente de ingreso y supervivencia de millones de personas en América Latina. En Argentina, según datos del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Pequeña Agricultura Familiar (Cipaf), las pequeños asentamientos aún producen más del 50 por ciento del empleo rural, aunque el número venga en declive (“Por el futuro de la agricultura familiar” APM 13/08/07).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente existe un enorme costo ambiental, de la mano de la tala indiscriminada para liberar tierra para la soja, el maíz y la caña, el uso de agrotóxicos y el monocultivo. Esto, en contraposición con la versión que afirma, erróneamente, que el etanol y el biodiésel no contaminan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, el agroecólogo Miguel Altieri explicó a APM que “los biocombustibles son una tragedia ecológica y social. Con su producción se creará un problema muy grande de soberanía alimentaria, ya que hay miles de hectáreas de soja, caña de azúcar y palma africana que se van a expandir, lo que va a producir una deforestación masiva muy grande. Esto ya está pasando en Colombia y en el Amazonas de Brasil. Además va a aumentar la escala de producción de monocultivos mecanizados, con altas dosis de fertilizantes y específicamente Atrazina, que es un herbicida muy nocivo con irrupción endocrina. Digamos que los problemas de la agricultura industrial se potenciarán de una forma tremenda” (“Los biocombustibles son un modo de imperialismo biológico” APM 22/03/07).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A este oscuro panorama, ahora se suma el peligro del agua, de la cual América Latina posee las mayores reservas del mundo. Expertos de todo el orbe confirman que este bien natural podría escasear debido al incremento de la producción agraria con fines energéticos. ¿Cuántas advertencias más son necesarias para demostrar la inviabilidad del proyecto de los agrocombustibles?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuente: Agencia Periodística del MERCOSUR (APM), Mar del Plata / Argentina&lt;br /&gt;http://www.prensamercosur.com.ar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.alainet.org/active/19055&amp;amp;lang=es&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-4060958867650633996?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/08/los-agrocombustibles-y-la-sed-del-mundo.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-3407314358339064493</guid><pubDate>Mon, 27 Aug 2007 12:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-08-27T05:35:27.268-07:00</atom:updated><title>Brasil Vs. Banco del Sur</title><description>Oscar Ugarteche&lt;br /&gt;________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde 2002 a la fecha el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha perdido el 88% de su cartera de préstamos, incluyendo los préstamos llamados para pobres dentro del marco del Poverty Reduction and Growth Facility. El Banco Mundial (BM) desde 1996 ha perdido el 42% de su cartera de préstamos y eso incluye el ligero incremento de los HIPCs (Países Pobres Altamente Endeudados).  El problema con ambas instituciones son las onerosas condiciones que ponen a los gobiernos para el desembolso crediticio, el costo financiero de los mismos, y el desprestigio de las políticas que no han resultado en lo que se esperaba sino en   mayor concentración del ingreso y mayor emigración al tiempo que las economías se han desnacionalizado, las trasferencias netas de recursos se han vuelto abiertamente negativas a la región, tanto como en la década del 80, y las remesas de esos emigrantes financian la balanza de pagos y permiten acumular reservas. Esto amén de la evidencia de que trabajan más para el Tesoro estadounidense que para el bienestar de la comunidad internacional o nacional del país asesorado y financiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el mes de junio, cuando el Banco del Sur estaba por ser lanzado en la cumbre de presidentes sudamericanos en Asunción, ha comenzado a haber un freno. Algunos gobiernos han comenzado a poner el taco en la tierra para frenar el impulso lanzado primero por Chávez en el año 2005, luego por Chávez y Kirchner en el 2006 y finalmente por Correa en el 2007 que habló de ampliar el concepto del Banco del Sur a uno de arquitectura financiera regional incluyendo un banco de desarrollo, un fondo de estabilización y una unidad monetaria sudamericana ya bautizada por Evo Morales como la Pacha, por tierra en quechua. Esta iniciativa ecuatoriana ya tiene el apoyo de Uruguay, Paraguay y Bolivia,  además de los tres países grandes del inicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera parte lanzada a debate técnico ha sido el banco del Sur que vendría a ser una especie de fondo de desarrollo análogo al europeo, es decir, que financia obras de infraestructura en zonas de menor desarrollo relativo donde se requieren y pro mueve una matriz de desarrollo de forma autónoma. Una matriz de desarrollo en América del Sur pasa por una matriz energética o va acompañada de la misma. Esta claro que hoy dicha matriz tiene que ser de energía limpia y que las obras de infraestructura no pueden dañar el medio ambiente &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proceso de consultas técnicas entre los ministerios de Finanzas de los miembros de la Unión de Naciones Suramericanas  (UNASUR) interesados ocurre mensualmente, sin embrago ellos dicen que ya está listo el estatuto del Banco, que lo que falta es voluntad política para hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De otra parte hay un debate sobre la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA) y si esta debe o no ser financiada por el Banco del Sur. Grupos se ponen a esto y otros lo apoyan. Eso es lo que en inglés se llama un red herring. Es un distractor de la esencia del problema. La esencia es si América del Sur se va a integrar dentro de un esquema financiero autónomo del dólar estadounidense ahora que dicha moneda ha perdido entre el 25% y el 30% de su valor paritario con el grueso de las monedas sudamericanas y que América del Sur en el agregado tiene tantas reservas internacionales como la zona Euro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante el descrédito del FMI en Asia se lanzó la iniciativa de Chiang Mai. Conscientes que tienen el 84% de las reservas internacionales mundiales (usando el IFS online del FMI) y que cuando hay guerras siempre los americanos les piden revaluar a los asiáticos (o sea devaluar el dólar) han optado por discutir una unidad de cuentas asiática para estabilizar su comercio intraregional que es el 50 de su comercio externo total. El proyecto Chiang Mai es que el Asean + 3 sea una zona común para el comercio, las finanzas, las personas, el transporte, los bienes y servicios para el año 2015. Su   preocupación, como la europea hace años, es cómo nivelar a las zonas que tienen mayor atraso para que sea una región relativamente homogénea. Para este fin están trabajando en un fondo de desarrollo. Lo primero que hicieron los ministros de finanzas que firmaron la Iniciativa de Chiang Mai en su declaración del año 2000, en el punto 8 fue encargar a centros de investigación de la región estudios específicos sobre diversos ángulos del proceso, reconociéndole a los japoneses mayor avance en los campos de la investigación monetaria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto en América del Sur a los niveles más altos no se discute esto sino si el Banco del Sur será una competencia para uno u otro banco nacional de desarrollo o si el proyecto tal o cual será conveniente. Al margen de la frivolidad del debate, debe de hacerse énfasis en que los bancos nacionales de desarrollo se dedican a la promoción de sus empresas nacionales. Eso es lo que hace un banco de desarrollo. El banco de desarrollo mayor sudamericano y quizás americano en total es el Banco Nacional de Desenvolvimento Econômico e Social (BNDES) de Brasil que tiene préstamos totales equivalentes a 55,000 millones de dólares estadounidenses, mucho más que el BM en Sudamérica (36,000 millones de USD), que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) (46,000 millones de USD) y siete veces más que la Corporación Andina de Fomento (CAF) (8,100 millones de USD). En este marco, que el BNDES promueva a sus empresarios y al interés nacional brasileño que el Banco del Sur se deberá de ocupar de financiar una matriz de desarrollo suramericano, una matriz energética limpia y sobre todo, recircular los excedentes en divisas que hay en Suramérica en los bancos centrales y que ahora financian a los Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Dr. Fukushima del Nomura Research Institute, auspiciado por Nomura Securities, dice en su trabajo "Challenges for Currency Coooperation in East Asia" que el problema con el manejo de las reservas ahora es que está financiando a un gobierno muy deficitario que hace uso de ahorro externo para llevar a cabo guerras en la que sus financiadores no creen. ¿Creen los suramericanos en esas guerras? ¿Alguien cree que habrá una recuperación económica estadounidense que lo vuelva a colocar en un sitial de respeto económico? Si la respuesta es positiva, tiene sentido seguir comprando bonos del tesoro estadounidense. En caso contrario,  es hora de comenzar a trabajar en una alternativa concreta y rápida. Una lección aprendida en el siglo XX es que los gobiernos republicanos tienen un manejo poco responsable de la economía y que le cargan al resto del mundo sus problemas económicos de forma que los pobres del Tercer Mundo terminamos pagando por el gasto de los ricos estadounidenses cuando estos pagan progresivamente menos impuestos y su gobierno hace una guerra. Esto es verdad desde Coolidge, Harding .y Hoover pasando por Nixon, Reagan y ahora Bush Jr.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inestabilidad financiera internacional existente en estas semanas es producto directo de la forma de manejo económico estadounidense. En América Latina hasta ahora no tenemos ningún salvavidas en caso de problemas más que el FMI que ya sabemos que primero deja que se ahogue el pasajero mientras estudia las condiciones con las que lo irá a rescatar y luego recoge el cadáver de la orilla, normalmente echándole la culpa de haberse ahogado. Cuando los gobiernos se han soltado del salvavidas han comenzado a crecer con mejor distribución. Eso lo aprendimos con Brasil y Argentina. El único país sudamericano con un préstamo con el FMI, es el Perú y es para enllavar las políticas en caso de un cambio de ministro de economía en un arranque presidencial. Nunca se desembolsará pero es una garantía de una forma de manejo económico que piden las elites ante la incertidumbre de la variable García.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayor resistencia del gobierno brasileño al nivel más alto a la arquitectura regional es que ellos quisieran que el Banco del Sur financie la  IIRSA, una red de carreteras inter-amazónicas. Eso es poner la carreta delante del burro, como se dice en México. Una institución inexistente no puede financiar nada..Aunque ocurre, es como dividir una herencia antes de la muerte del causante. Para que Brasil financie la IIRSA, si eso es lo que quiere hacer, la forma evidente es que emita bonos en una unidad de cuentas sudamericana pagadera en moneda nacional dentro de Sudamérica y ese dinero lo entregue al BNDES. Eso se puede construir mediante un fondo para bonos sudamericanos y la culminación de un estudio sobre la unidad monetaria sudamericana. IIRSA es una discusión al margen de la urgencia de una arquitectura financiera regional. Primero diseñemos y hagamos posible la arquitectura luego que se discuta la IIRSA donde corresponda y con quien toque. No son sinónimos ni condición de colaboración el apoyo al IIRSA con la arquitectura financiera, esto lo deberían de tener claro Marco Aurelio García, el presidente del banco central, Mantega del Ministerio de Finanzas, el Sr Luciano Coutinho del BNDES.y Amorim.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar, los bancos centrales que compran bonos del tesoro podrían perfectamente comprar bonos de tesoros de países vecinos y bonos de   bancos de desarrollo garantizados por los tesoros y recircular dentro de la región las reservas de divisas. En parte ese es el sentido de la unidad monetaria sudamericana como unidad de cuentas. Ese fue el sentido de Chávez cuando lanzó el Banco del Sur en el 2005. Eso no se opone al Banco del Sur que se debería de ocupar de financiar proyectos en las zonas menos adelantadas para nivelar su desarrollo con el resto de Sudamérica. Brasil no requiere del Banco del Sur para financiarse ni para financiar sus proyectos, eso es evidente. Tampoco saca nada obstaculizando el concepto de autonomía regional. Brasil debería de mirarse en el espejo de la China en la iniciativa de Chiang Mai. Luego de oponerse ferozmente, lo apoya sin condiciones porque ha comprendido que siendo el mayor mercado es el que tiene más que ganar con la integración completa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A estas alturas, oponerse a la arquitectura financiera sudamericana es hacerle un servicio al status quo, al Tesoro estadounidense y a las instituciones financieras de Washington, debilitadas y desprestigiadas. La razón que urge,  en este momento,  es que ahora Washington no se opone a la integración regional asiática y es posible que tampoco se oponga a la sudamericana. Con el nuevo gobierno, quien sabe. Hay que recordar que en 1984 Washington desarticuló el club de deudores que se iba a reunir en Cartagena,  Colombia, con el apoyo de un gobierno latinoamericano. Que eso no se repita ahora con Brasil. El pueblo brasileño y todos los sudamericanos esperamos que Lula esté a la altura de las expectativas de la integración  de los pueblos. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;- Oscar Ugarteche, economista peruano, trabaja en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, México, e integra la Red Latinoamericana de Deuda, Desarrollo y Derechos (Latindadd). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.alainet.org/active/19234&amp;lang=es&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-3407314358339064493?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/08/brasil-vs-banco-del-sur.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-5499800169318466898</guid><pubDate>Mon, 27 Aug 2007 00:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-12T14:27:15.192-07:00</atom:updated><title>SEMINARIOS INTERNACIONALES</title><description>Con ocasión de conmemorarse este año el XXXII Aniversario de la Universidad Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora UNELLEZ, El Instituto Agroecológico Latinoamericano –IALA “Paulo Freire” realizará durante los meses de noviembre y diciembre próximos, dos importantes &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Seminarios Internacionales: Sobre el Pensamiento de Paulo Freire “Acci&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;ón cultural para la Libertad”, y sobre Ernesto Che Guevara respectivamente.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Los actos tienen como &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;objetivo central&lt;/span&gt;: difundir y promover la reflexión critica sobre la praxis de Paulo Freire y Ernesto Che Guevara, partiendo desde los distintos procesos de construcción política - pedagógica en el que estemos comprometidos, valorizando los aportes de ambos referentes para la lucha revolucionaria latinoamericana y mundial. y se desarrollarán tendrán lugar en el Auditorio de la UNELLEZ- Barinas, estado Barinas, Venezuela,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;El Seminario sobre Paulo Freire&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;,&lt;/span&gt; será del 6 al 9 de noviembre, en homenaje al personaje que inspiró nuestro nombre y pedagogía, educador, revolucionario, humanista, desde y para el Pueblo trabajador, campesino; que dejó su legado de enseñanza a Latinoamérica; este seminario, además concuerda con el 10º aniversario de la muerte de Paulo Freire, así que será también un espacio para conmemorarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;El Seminario sobre Ernesto Che Guevara.-&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; se realizará del 27 al 30 de noviembre porque entendemos que no es posible avanzar en alternativas al capitalismo sin la construcción del hombre y la mujer nueva, que sólo se edifican en la lucha revolucionaria, así como el pueblo y el gobierno Bolivariano de Venezuela vienen realizando .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se espera la asistencia de 500 participantes en cada evento, dirigido al público en general, en especial, Estudiantes secundarios y universitarios de instituciones Públicas y Privadas estudiantes, representantes de los Concejos Comunales, Organizaciones campesinas y movimientos sociales; Educadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habrán ponencias de connotados estudiosos en la materia de estos dos luchadores,y personas muy cercanas a sus vidas cotidianas; así como representantes de la Vía Campesina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Insripciones.- Habrá un proceso previo de inscripción para los dos seminarios, las fechas topes para dicha inscripción será hasta el 20 de octubre para participar en el Seminario de Paulo Freire, y hasta el 24 de noviembre, para el del Che&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Inscripciones.- &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Los  interesados/as en participar, pueden hacerlo por tres vías:&lt;br /&gt;1. Mediante una invitación directa del IALA y la UNELLEZ&lt;br /&gt;2. Solicitudes de inscripción vía e-mail a: &lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;seminariosiala@gmail.com&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;3. Directamente en la sede del IALA (Ciudad Deportiva), y UNELLEZ, (Barinas, Venezuela)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desarrollo de los seminarios mantendrá una dinámica abierta y participativa; constará de ponencias introductorias sobre los temas - Debate por Grupos - Síntesis del Debate de Grupos - Síntesis y conclusiones del Ponente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-5499800169318466898?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/08/seminarios-internacionales.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-5866634092506123947</guid><pubDate>Wed, 15 Aug 2007 13:49:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-08-15T06:54:12.910-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Textos en Español</category><title>La vigencia del Marxismo</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(Marcelo Colussi&lt;/em&gt; )&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La historia de la humanidad no es, precisamente, un cuento de hadas con final feliz. Es, por el contrario, una sucesión de calamidades donde las relaciones interhumanas -al menos hasta ahora- han girado en torno al poder que unos ejercen sobre otros. La violencia es la nota distintiva: “la violencia es la partera de la historia”, se ha dicho con razón. Dicho de otra manera: es una historia de explotación de un grupo (curiosamente siempre minoritario) sobre las grandes mayorías, historia de saqueo, de usufructo del trabajo ajeno por parte de esa minoría, de guerras, de conquistas, de sufrimientos y privaciones para las grandes masas en contraste con la opulencia de unos pocos. Como asimismo es también una historia de imposición del más fuerte sobre el más débil: de los varones sobre las mujeres, de las culturas dominantes sobre las menos desarrolladas.A lo largo de la historia fueron diversos los esfuerzos que surgieron para cambiar ese estado de cosas, para liberarse de las opresiones. Por eso nuestra historia como especie es una historia de luchas, interminables luchas en búsqueda de mayor justicia. Recientemente, a partir del surgimiento del capitalismo en Europa y su expansión como sistema económico-social triunfante por casi todo el globo, es la clase obrera la que reacciona y aparece como vanguardia para el cambio. Su oposición a la explotación capitalista marca el ritmo de las luchas por transformaciones sociales. Primeramente en forma espontánea con reivindicaciones de corte puntual en el orden laboral, luego con proyectos transformadores de más largo aliento, esa clase obrera industrial europea va marcando el ritmo de las nuevas luchas en el mundo. Más tarde surgen las ideas de una nueva cosmovisión de la realidad humana: aparece el socialismo. En su primera versión, como búsqueda utópica de un paraíso terrenal; más tarde, de la mano de Carlos Marx, como formulación acabada de una racionalidad político-filosófica, lo que se podría considerar un considerable esfuerzo científico. El socialismo pasa a ser, entonces, la visión de un nuevo mundo, las claves para su obtención, el camino para el gran cambio social. Para mediados del siglo XIX ese pensamiento comienza a tener mayoría de edad. Crece, se solidifica, se desarrolla, y ya entrado el siglo XX es la fuente de inspiración de numerosos movimientos políticos que luchan por mayores cuotas de justicia. Como resultado de ello, en 1917 aparece la primera revolución donde las ideas de Marx son el fundamento de los hechos vividos: el marxismo como cosmovisión tiene entonces su primera aplicación práctica. Posteriormente, en el transcurso del siglo, van dándose otras revoluciones socialistas, diversas entre sí pero todas con el común denominador del sello marxista. Hacia fines de ese mismo siglo, luego de que por un momento una cuarta parte de la humanidad vivió en sistemas donde se construía el socialismo -en cuatro de los cinco continentes y con situaciones totalmente diversas- viene el colapso. Por distintos motivos casi todas las sociedades que se enrumbaban en algo nuevo, se desmoronaron. Y las que no siguieron ese camino de caída, quedaron en una soledad absoluta, bloqueadas, atacadas por el monstruo capitalista devenido ya imperio global. ¿Fue eso un problema del marxismo? ¿Podríamos quedarnos con la idea que el marxismo, como visión global de la historia y de las relaciones interhumanas, sigue siendo válido y lo que falló fue su implementación? ¿O es más compleja la situación? ¿Sigue teniendo vigencia el marxismo?Responder eso implica un largo desarrollo; hoy por hoy el debate en torno a ello está abierto, y felizmente caminando a buen paso. Lo que intentamos transmitir en este breve artículo es, más que nada, una expresión de deseos. No rehuimos al debate con ello, sino que simplemente lo apoyamos con estas expresiones más -por así decirlo- pasionales: ¡el marxismo sigue vigente! ¡El marxismo no ha muerto! Para expresarlo con la frase habitualmente atribuida a don Juan Tenorio: “los muertos que vos matáis gozan de buena salud”.El marxismo no sólo goza de buena salud sino que, si queremos dar batalla con posibilidades de éxito en la lucha por un mundo con mayor justicia, nos sigue siendo imprescindible. El marxismo no es una caprichosa filosofía adecuada a un determinado momento histórico, una moda intelectual pasajera. Es, más allá de las puestas al día que pueda necesitar más de un siglo después de su formulación original, una forma de entender y de actuar sobre la realidad que no caduca con el tiempo. El marxismo, que en boca de su creador no debería llamarse así sino “socialismo científico”, es una amplia y profunda visión de la realidad humana, de la historia y del movimiento de las sociedades, surgido de la confluencia de varias fuentes teóricas importantes: la economía política inglesa, la filosofía de la historia hegeliana, el pensamiento político francés. Sus formulaciones básicas, como en cualquier ciencia, pretenden validez universal y van allende las circunstancias puntuales. El marxismo, o socialismo científico, sirvió para poner en marcha tanto la revolución bolchevique de Rusia como para insuflar la lucha de los movimientos campesinos africanos, para la revolución china o la revolución cubana, para animar las guerrillas en Latinoamérica así como para direccionar las políticas del movimiento sindical en distintas partes del mundo. El marxismo animó y sigue animando innumerables propuestas de cambio, progresistas, vanguardistas. En otros términos: es sinónimo de rebeldía, de desafío al orden constituido, de transformación. El marxismo, en ese sentido, es la concepción teórica de una realidad social sobre la que hay que actuar, y por tanto en su forma original se presenta como una serie de verdades inobjetables en el campo económico-social básicamente: el trabajo como fuente de riqueza, el trabajo enajenado como germen de las clases sociales, la historia como lucha de clases, las revoluciones político-sociales como motor del movimiento de la humanidad. Y en lo inherente a la modernidad, a la formación social de estos últimos siglos que hoy ya se ha impuesto planetariamente: el trabajo asalariado como fermento de cambio en contra del capital; de ahí que la clase obrera encarna el papel de vanguardia revolucionaria. Esas son las verdades del marxismo, verdades que no han cambiado en lo esencial en estos años, aunque se haya reemplazado la fragua por la computadora y las primeras locomotoras de vapor por aviones supersónicos. No hay dudas que en sus formulaciones -hechas en la segunda mitad del siglo XIX- quedaron muchas cosas sin resolver, dichas a medias o simplemente no dichas. Por ejemplo, el tema de la inequidad de género no está presente en el marxismo clásico de una manera contundente, y hoy sabemos que ese es uno de los grandes combates que libra la humanidad para su mejoramiento. Así como tampoco aparece nada en relación a la catástrofe medioambiental a que llevó el modelo depredador de la industria capitalista. Por supuesto, nadie dijo que la formulación originaria fuera perfecta, acabada de una vez; nada más contrario al espíritu marxista que eso justamente. El marxismo es profundamente autocrítico, si no, no es marxismo. Y como una de las importantes asignaturas pendientes en su ideario tenemos el tema del poder, de las relaciones interhumanas en torno al poder. Muchas de las experiencias socialistas conocidas durante el siglo XX nos presentaron situaciones donde la jerarquía de poderes, la diferencia entre cúpula gobernante y pueblo fue monumental, tanto o más criticable que en cualquier sociedad capitalista. La pregonada “dictadura del proletariado” -anunciada como el paso previo para la entrada en un mundo de equidad definitiva y para todos- tuvo mucho más de dictadura que de otra cosa, y no sirvió efectivamente para transformar revolucionariamente la sociedad, para generar una nueva cultura de la horizontalidad y la solidaridad. Pero una vez más, entonces: ¿dónde está el problema? ¿En el texto de Marx? ¿En una mala interpretación de su obra? O, más honestamente, ¿en que hay vacíos en la obra marxista que aún no están lo suficientemente desarrollados?Es necesario criticar el verticalismo y la burocracia de los pesados regímenes soviéticos y de socialismo este-europeo. Tenemos que hacerlo, forzosamente; si la derecha lo critica por “antidemocráticos” (democracia vacía, por supuesto), desde el campo de la izquierda debemos hacerlo con un sentido superador. Nunca más se deben repetir esas monstruosidades dictatoriales que se dieron en algunas experiencias pretendidamente socialistas durante el siglo pasado. Pero, ahora bien: ¿por qué se dieron? ¿Están indicadas en la obra de Marx? ¿Acaso en algún lugar el pensador alemán llamó a construir esos monstruos? ¿En qué parte de su obra convoca a conformar los gulags, a fomentar los privilegios de los funcionarios y a expandir casi al infinito las policías secretas de Estado con control omnímodo sobre las poblaciones? ¿Fue Marx el que concibió locuras tales como la exterminación en masa de un fanático ávido de poder como Stalin, o de un criminal de guerra como Pol Pot? No, sin dudas. ¿Podría decirse que estas “deformaciones” se deben a que no se respetó fielmente el texto de Marx? No, tampoco; si ello así fuera, sería peligroso, porque haría pensar que se trató de problemas de interpretación de un texto. ¡Y ningún texto contiene verdades reveladas! En todo caso -esto es más humilde e implica más trabajo, pero es realmente el espíritu revolucionario que contiene la teoría- se trata de seguir indagando con auténtica actitud autocrítica acerca de todo: de los conceptos fundamentales, de las nuevas realidades del siglo XXI, de temas no tratados un siglo y medio atrás. El tema de la fascinación por el poder (cosa muy humana, por lo que vemos) debe seguir siendo abordado. ¿O acaso repetir una consigna “revolucionaria” ya nos liberó de las fascinaciones por el poder, del autoritarismo y la jerarquía? ¿El machismo o el racismo, se terminan sólo por declararnos socialistas, por usar una camisa con la imagen del Che Guevara? La construcción de sociedades más justas está aún en pleno proceso, y las experiencias socialistas que conocimos son apenas primeros pasos, tímidos, balbuceantes.Marx no habló, por ejemplo, de las reivindicaciones de los homosexuales, o de los problemas de la creciente marginalidad social (niños de la calle, nómadas urbanos), o de las migraciones masivas de población del Sur hacia el Norte, o de la transferencia de industria (industria de ensamblaje básicamente) desde la metrópoli capitalista hacia los países periféricos, más baratos y con menos regulaciones medioambientales; todo esto son problemas nuevos, inexistentes 150 años atrás, y que convocan a la profundización de su estudio y a nuevas propuestas. Pero que no estén el texto original de Marx no significan que no puedan plantearse y resolverse también desde una óptica marxista, es decir: desde el socialismo científico.La composición última de la sociedad, su división en clases basada en la propiedad privada de los medios de producción, ¿varió en estos casi dos siglos en que van surgiendo las ideas socialistas? Que el proletariado industrial que movía la maquinaria alimentada con carbón ahora sea mucho menor que en la Inglaterra del 1800 y su reemplazo por tecnologías robóticas ¿implica acaso que se terminó la estructura capitalista, la extracción de plusvalía y el crecimiento del capital? La actual desregulación del trabajo (eufemismo por decir super explotación de estas últimas dos décadas, caído el bloque soviético) o la transferencia de industria de ensamblaje desde el Norte hacia el Sur, ¿terminó con la explotación del trabajo? ¿No sirven las verdades de la mirada marxista para entender esos fenómenos y para actuar en consecuencia? Si así fuera, si se desactualizó el marxismo, ¿con qué lo reemplazamos? ¿Hay, hoy por hoy, alguna visión que nos de la ciencia social de la derecha que pueda servirnos para la lucha revolucionaria? ¿O es la misma izquierda marxista la que debe proponer su autocrítica y superar sus propios errores?No hay dudas que muchas de las calamidades del socialismo real conocido son absolutamente impresentables. Por qué negarlo: en muchas de esas experiencias se construyeron verdaderas dictaduras. Pero eso no invalidad la necesidad de cambiar todo lo que sea injusto: al sistema capitalista, sin dudas, porque no da salida a los acuciantes problemas de la humanidad. Y también al socialismo real que terminó siendo dictatorial, cerrado, antipopular. ¿No es justamente la esencia misma del marxismo promover la justicia, la equidad, la igualdad? Pese al desarrollo fabuloso de las capacidades productivas que alcanzó el sistema capitalista, la mayoría de la población mundial sigue viviendo en condiciones precarias. Los beneficios de la explosión científico-técnica del mundo moderno no alcanzan para resolver problemas que técnicamente se podrían superar por la simple razón que la estructura del sistema no lo permite: mientras los medios de producción sigan siendo privados y la sociedad se mueva sólo por el afán de lucro personal, los grandes problemas de la humanidad no podrán ser remediados. Sólo una visión nueva, basada en los intereses colectivos, puede poner todo ese potencial de la industria moderna al servicio de la totalidad y permitir reales cuotas de beneficios para todos y todas. A esa nueva forma de entender el mundo, a eso lo llamamos socialismo. Y los fundamentos teóricos más fuertes que existen para buscar su concreción, a eso le llamamos marxismo. Si queremos decirlo así: el marxismo encarna el sentimiento generalizado de querer vivir mejor, de ser más felices, todos, sin que esa búsqueda implique ir contra nadie. ¿No tenemos todos ese derecho acaso? ¿No tenemos todos el derecho a vivir con dignidad, de disfrutar la vida, de no ser explotados por nadie, de ser seres libres? ¿No tenemos todos el derecho a ser felices? “Marxismo”, en definitiva, no es sino el sinónimo de esa búsqueda. ¿Por qué habría de estar obsoleta esa idea entonces? Mientras siga habiendo injusticias en el mundo, seguirán las luchas para afrontarlas y terminarlas. El marxismo es la expresión de esas luchas, así de simple. ¿Por qué habría de perder vigencia si el mundo aún sigue siendo profundamente injusto?&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;www.cabichui.org&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-5866634092506123947?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/08/la-vigencia-del-marxismo.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-8716457621345607106</guid><pubDate>Tue, 05 Jun 2007 20:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-06-05T13:27:11.999-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Cartas</category><title>Ernesto Che Guevara - Carta al escritor Ernesto Sábato</title><description>&lt;p style="font-family: arial;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;12 de Abril de 1960&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: arial;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sr. Ernesto Sábato&lt;br /&gt;Santos Lugares&lt;br /&gt;Argentina.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: arial;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Estimado compatriota: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: arial;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hace ya quizás unos quince años, cuando conocí a un hijo suyo, que ya debe estar cerca de los veinte, y a su mujer, por aquel lugar creo que llamado “Cabalando”, en Carlos Paz, y después, cuando leí su libro Uno y el universo, que me fascinó, no pensaba que fuera Ud. -poseedor de lo que para mi era lo más sagrado del mundo, el título de escritor- quien me pidiera con el andar del tiempo una definición, una tarea de reencuentro, como Ud. llama, en base de una autoridad abonada por algunos hechos y muchos fenómenos subjetivos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: arial;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Fijaba estos relatos preliminares solamente para recordarle que pertenezco, a pesar de todo, a la tierra donde nací y que aún soy capaz de sentir profundamente todas sus alegrías, todas sus desesperanzas y también sus decepciones.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: arial;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sería difícil explicarle por qué “esto” no es Revolución Libertadora; quizás tendría que decirle que le vi las comillas a las palabras que Ud. denuncia en los mismos días de iniciarse, y yo identifiqué aquella palabra con lo mismo que había acontecido en una Guatemala que acaba de abandonar, vencido y casi decepcionado. Y, como yo, éramos todos los que tuvimos participación primera en esta aventura extraña y los que fuimos profundizando nuestro sentido revolucionario en contacto con las masas campesinas, en una honda interrelación, durante dos años de luchas crueles y de trabajos realmente grandes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: arial;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No podíamos ser “libertadora” porque no éramos parte de un ejército plutocrático sino éramos un nuevo ejército popular, levantado en armas para destruir al viejo; y no podíamos ser “libertadora” porque nuestra bandera de combate no era una vaca sino, en todo caso, un alambre de cerca latifundiaria destrozado por un tractor, como es hoy la insignia de nuestro INRA. No podíamos ser “libertadora” porque nuestras sirvienticas lloraron de alegría el día que Batista se fue y entramos en La Habana y hoy continúan dando datos de todas las manifestaciones y todas las ingenuas conspiraciones de la gente “Country Club” que es la misma gente “Country Club” que Ud. conociera allá y que fueran a veces sus compañeros de odio contra el peronismo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: arial;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Aquí la forma de sumisión de la intelectualidad tomó un aspecto mucho menos sutil que en la Argentina. Aquí la intelectualidad era esclava a secas, no disfrazada de indiferente, como allá, y mucho menos disfrazada de inteligente; era una esclavitud sencilla puesta al servicio de una causa de oprobio, sin complicaciones; vociferaban, simplemente. Pero todo esto es nada más que literatura. Remitirlo a Ud., como lo hiciera Ud. conmigo, a un libro sobre la ideología cubana, es remitirlo a un plazo de un año adelante; hoy puedo mostrar apenas, como un intento de teorización de esta Revolución, primer intento serio, quizás, pero sumamente práctico, como son todas nuestras cosas de empíricos inveterados, este libro sobre la Guerra de Guerrillas. Es casi como un exponente pueril de que sé colocar una palabra detrás de otra; no tiene la pretensión de explicar las grandes cosas que a Ud. inquietan y quizás tampoco pudiera explicarlas ese segundo libro que pienso publicar, si las circunstancias nacionales e internacionales no me obligan nuevamente a empuñar un fusil (tarea que desdeño como gobernante pero que me entusiasma como hombre gozoso de la aventura). Anticipándole aquello que puede venir o no (el libro), puedo decirle, tratando de sintetizar, que esta Revolución es la más genuina creación de la improvisación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: arial;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En la Sierra Maestra, un dirigente comunista que nos visitara, admirado de tanta improvisación y de cómo se ajustaban todos los resortes que funcionaban por su cuenta a una organización central, decía que era el caos más perfectamente organizado del universo. Y esta Revolución es así porque caminó mucho más rápido que su ideología anterior. Al fin y al cabo Fidel Castro era un aspirante a diputado por un partido burgués, tan burgués y tan respetable como podía ser el partido radical en la Argentina; que seguía las huellas de un líder desaparecido, Eduardo Chivás, de unas características que pudiéramos hallar parecidas a las del mismo Irigoyen; y nosotros, que lo seguíamos, éramos un grupo de hombres con poca preparación política, solamente una carga de buena voluntad y una ingénita honradez. Así vinimos gritando: “en el año 56 seremos héroes o mártires”. Un poco antes habíamos gritado o, mejor dicho, había gritado Fidel: “vergüenza contra dinero”. Sintetizábamos en frases simples nuestra actitud simple también.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: arial;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La guerra nos revolucionó. No hay experiencia más profunda para un revolucionario que el acto de la guerra; no el hecho aislado de matar, ni el de portar un fusil o el de establecer una lucha de tal o cual tipo, es el total del hecho guerrero, el saber que hombre armado vale como unidad combatiente, y vale igual que cualquier hombre armado, y puede ya no temerle a otros hombres armados. Ir explicando nosotros, los dirigentes, a los campesinos indefensos cómo podían tomar un fusil y demostrarle a esos soldados que un campesino armado valía tanto como el mejor de ellos, e ir aprendiendo cómo la fuerza de uno no vale nada si no está rodeada de la fuerza de todos; e ir aprendiendo, asimismo, cómo las consignas revolucionarias tienen que responder a palpitantes anhelos del pueblo; e ir aprendiendo a conocer del pueblo sus anhelos más hondos y convertirlos en banderas de agitación política. Eso lo fuimos haciendo todos nosotros y comprendimos que el ansia del campesino por la tierra era el más fuerte estímulo de la lucha que se podría encontrar en Cuba. Fidel entendió muchas cosas más; se desarrolló como el extraordinario conductor de hombres que es hoy y como el gigantesco poder aglutinante de nuestro pueblo. Porque Fidel, por sobre todas las cosas, es el aglutinante por excelencia, el conductor indiscutido que suprime todas las divergencias y destruye con su desaprobación. Utilizado muchas veces, desafiado otras, por dinero o ambición, es temido siempre por sus adversarios. Así nació esta Revolución, así se fueron creando sus consignas y así se fue, poco a poco, teorizando sobre hechos para crear una ideología que venía a la zaga de los acontecimientos. Cuando nosotros lanzamos nuestra Ley de Reforma Agraria en la Sierra Maestra, ya hacia tiempo se habían hecho repartos de tierra en el mismo lugar. Después de comprender en la práctica una serie de factores, expusimos nuestra primera tímida ley, que no se aventuraba con lo más fundamental como era la supresión de los latifundistas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: arial;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Nosotros no fuimos demasiado malos para la prensa continental por dos causas: la primera, porque Fidel Castro es un extraordinario político que no mostró sus intenciones más allá de ciertos límites y supo conquistarse la admiración de reporteros de grandes empresas que simpatizaban con él y utilizan el camino fácil en la crónica de tipo sensacional; la otra, simplemente porque los norteamericanos que son los grandes constructores de tests y de raseros para medirlo todo, aplicaron uno de sus raseros, sacaron su puntuación y lo encasillaron. Según sus hojas de testificación donde decía: “nacionalizaremos los servicios públicos”, debía leerse: “evitaremos que eso suceda si recibimos un razonable apoyo”; donde decía: “liquidaremos el latifundio” debía leerse: “utilizaremos el latifundio como una buena base para sacar dinero para nuestra campaña política, o para nuestro bolsillo personal”, y así sucesivamente. Nunca les pasó por la cabeza que lo que Fidel Castro y nuestro Movimiento dijeran tan ingenua y drásticamente fuera la verdad de lo que pensábamos hacer; constituimos para ellos la gran estafa de este medio siglo, dijimos la verdad aparentando tergiversarla. Eisenhower dice que traicionamos nuestros principios, es parte de la verdad; traicionamos la imagen que ellos se hicieron de nosotros, como en el cuento del pastorcito mentiroso, pero al revés, tampoco se nos creyó. Así estamos ahora hablando un lenguaje que es también nuevo, porque seguimos caminando mucho más rápido que lo que podemos pensar y estructurar nuestro pensamiento, estamos en un movimiento continúo y la teoría va caminando muy lentamente, tan lentamente, que después de escribir en los poquísimos este manual que aquí le envío, encontré que para Cuba no sirve casi; para nuestro país, en cambio, puede servir; solamente que hay que usarlo con inteligencia, sin apresuramiento ni embelecos. Por eso tengo miedo de tratar de describir la ideología del movimiento; cuando fuera a publicarla, todo el mundo pensaría que es una obra escrita muchos años antes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: arial;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mientras se van agudizando las situaciones externas y la tensión internacional aumenta, nuestra Revolución, por necesidad de subsistencia, debe agudizarse y, cada vez que se agudiza la Revolución, aumenta la tensión y debe agudizarse una vez más ésta, es un círculo vicioso que parece indicado a ir estrechándose y estrechándose cada vez más hasta romperse; veremos entonces cómo salimos del atolladero. Lo que sí puedo asegurarle es que este pueblo es fuerte, porque ha luchado y ha vencido y sabe el valor de la victoria; conoce el sabor de las balas y de las bombas y también el sabor de la opresión. Sabrá luchar con una entereza ejemplar. Al mismo tiempo le aseguro que en aquel momento, a pesar de que ahora hago algún tímido intento en tal sentido, habremos teorizado muy poco y los acontecimientos deberemos resolverlos con la agilidad que la vida guerrillera nos ha dado. Sé que ese día su arma de intelectual honrado disparará hacia donde está el enemigo, nuestro enemigo, y que podemos tenerlo allá, presente y luchando con nosotros. Esta carta ha sido un poco larga y no está exenta de esa pequeña cantidad de pose que a la gente tan sencilla como nosotros le impone, sin embargo, el tratar de demostrar ante un pensador que somos también eso que no somos: pensadores. De todas maneras, estoy a su disposición. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: arial;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cordialmente, &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: arial;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ernesto Che Guevara.&lt;br /&gt;Fuente: Centro de Estudios Che Guevara.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: arial;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fuente: Pañuelos en Rebeldia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-8716457621345607106?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/06/ernesto-che-guevara-carta-al-escritor.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-5341814493971516972</guid><pubDate>Thu, 17 May 2007 10:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-05-17T03:30:21.606-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Textos en Español</category><title>La opinión unánime</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En el VI Encuentro Hemisférico de La Habana, cuando se discutió el tema de la producción de biocombustibles a partir de alimentos, que son cada vez más caros, la inmensa mayoría se opuso con indignación. Pero era indiscutible que algunas personalidades de prestigio, autoridad y buena fe habían sido ganadas por la idea de que la biomasa del planeta alcanzaba para ambas cosas en un tiempo relativamente breve, sin pensar en la urgencia de producir los alimentos que, ya escasos de por sí, servirían de materia prima para el etanol y el agrodiésel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando, en cambio, se abrió a debate el tema de los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos, participaron varias decenas de personas, y todas condenaron unánimemente tanto las formas bilaterales como multilaterales de tales acuerdos con la potencia imperial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomando en cuenta la necesidad de espacio, vuelvo a utilizar el método de la síntesis para exponer tres intervenciones elocuentes de personalidades latinoamericanas que expresaron conceptos de enorme interés y lo hicieron con gran claridad y peculiaridad. Se respetan, como en todas las síntesis de las Reflexiones anteriores, las formas exactas de exposición de los autores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Arroyo (México, Red mexicana de Acción contra el Libre Comercio).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo quisiera compartir con ustedes los nuevos planes del imperio y tratar de alertar al resto del continente de algo nuevo que está surgiendo o que está avanzando como una nueva estrategia a una nueva etapa de la ofensiva de Estados Unidos. El NAFTA o el TLC de América del Norte fue simplemente el primer paso de algo que quiere para todo el continente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nuevo intento parece no tomar en cuenta la derrota que ha significado el no poder lograr el ALCA, el que, incluso, en su Plan "B" reconoce que no puede sacar lo que él llama el ALCA integral simultáneamente con todos los países del continente; va a intentar ir, por pedazos, negociando bilateralmente Acuerdos de Libre Comercio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con Centroamérica logró firmarlo, pero Costa Rica no lo ha ratificado. En el caso de la zona andina, no logra ni siquiera sentar a la mesa al conjunto de los países, sino solo a dos, y con esos dos no ha podido terminar las negociaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es lo nuevo del ASPAN (Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte)? Tres cosas que me parecen fundamentales:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primera: Fortalecer los esquemas militares y de seguridad para enfrentar la resistencia de los pueblos es precisamente su reacción ante el triunfo del movimiento que le detiene sus planes.&lt;br /&gt;No es solamente ubicar bases militares en las zonas de peligro o en las zonas con altos recursos naturales estratégicos, sino tratar de crear una coordinación estrecha, con planes concertados con los países, para mejorar los esquemas de seguridad que son una forma de enfrentar, como si fueran criminales, a los movimientos sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el primer aspecto novedoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo elemento, que me parece también una novedad: los grandes actores de todo este esquema neoliberal siempre lo fueron directamente las transnacionales. Los gobiernos, particularmente el gobierno de Estados Unidos, eran los voceros, los que llevaban formalmente las negociaciones, pero realmente los intereses que estaban defendiendo eran directamente los de las corporaciones. Eran los grandes actores ocultos detrás de los TLC y detrás del proyecto del ALCA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novedad en el nuevo esquema del ASPAN es que estos actores salen de la oscuridad, pasan al primer plano y se invierte esta relación: los grupos empresariales directamente hablando entre sí, con presencia de los gobiernos, que luego van a tratar de traducir en políticas, en cambios de reglamentos, en cambios de leyes, etcétera, sus acuerdos. Ya no les bastó con privatizar las empresas públicas; están privatizando la política como tal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los empresarios nunca habían sido directamente los que definían la política económica.&lt;br /&gt;El ASPAN comienza en una reunión, llamada, digamos, "Un encuentro para la prosperidad de América del Norte", que eran encuentros trinacionales de empresarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los acuerdos operativos que están tomando en el ASPAN, uno es crear comités trinacionales, de lo que ellos llaman "los capitanes de la industria", por sectores, para que definan un plan estratégico de desarrollo del sector en la región de América del Norte. Es decir, la Ford se multiplica o se divide entre tres: la Ford directamente corporativa en Estados Unidos, subgerente de la Ford en México, subgerente de la Ford en Canadá, y deciden cuál es la estrategia para el sector automotriz en América del Norte. Es la corporación Ford hablando con un espejo, con sus empleados, con los directores de las automotrices en Canadá y en México, para acordar el plan estratégico que les presentan a los gobiernos para que lo traduzcan y lo implementen en políticas económicas concretas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un esquema de incorporar el aspecto de seguridad; segundo punto, privatizar directamente las negociaciones; y el tercer aspecto novedoso de este esquema es quizás, para recordar una frase de nuestros abuelos clásicos, aquella frase de Engels en que planteaba que cuando con los mecanismos de la democracia formal el pueblo puede estar a punto de tomar el poder, como el cero en el termómetro o el 100, cambian las reglas del juego: el agua, o se congela o entra en ebullición, y a pesar de estar hablando de las democracias burguesas, los primeros que van a romper con las reglas son ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Tratados de Libre Comercio tienen que pasar por los congresos, y el hecho es que cada vez tienen más dificultades para ser ratificados por los congresos, incluido el Congreso del imperio, el Congreso de Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Están hablando de que esto no es un tratado internacional, por tanto, no tiene que pasar por los congresos. Como sí tocan temas que trastocan el marco legal en nuestros países, van a ir presentando pedacitos; deciden una modificación a una legislación en un momento, en otro momento a otra; se implementan decretos del ejecutivo, cambios de normas operativas, normas de funcionamiento, estándares, nunca el paquete entero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Tratados de Libre Comercio, a pesar de que se negociaron a espaldas de nosotros y a espaldas en general de todos los pueblos, tarde o temprano se traducen en un texto escrito que va a los congresos y sabemos qué pactaron. Pretenden que nunca sepamos qué pactaron, no vamos a ir viendo más que pedacitos de la estrategia, porque nunca se va a traducir en un texto integrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a terminar con una anécdota, para que nos demos cuenta, en el aspecto de seguridad, a qué grado de sofisticación han llegado los acuerdos y los mecanismos operativos de integración de los aparatos de seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un tiempo sale un avión de Toronto hacia México con turistas que van a Puerto Vallarta de vacaciones. Cuando estaba el avión en la pista, revisando un poco más minuciosamente la lista de pasajeros, descubren que está alguien de la lista de terroristas de Bush.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas entra el avión al espacio aéreo norteamericano -que de Toronto al espacio aéreo norteamericano no tiene más que pasar los Grandes Lagos, no es más, y en un jet esto es unos cuantos minutos―, y ya estaban dos F-16 al lado del avión. Lo sacan del espacio aéreo norteamericano, escoltan el avión hasta territorio mexicano, lo hacen aterrizar en la parte militar del aeropuerto y apresan al señor este, y a su familia la regresan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ustedes imaginen la sensación de los pobres 200 turistas que estaban allí, ver al lado del avión a dos F-16 armados que lo sacan de ruta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego resulta que no era el terrorista que ellos esperaban, y le dicen: "Usted perdone, puede seguir de vacaciones, y llame a su familia para que venga a acompañarlo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JORGE CORONADO (Costa Rica, Alianza Social Continental)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lucha contra el libre comercio en la región tiene diversos aspectos. Uno de los proyectos más avasalladores que se han planteado de infraestructura, de apropiación de nuestra biodiversidad, es el Plan Puebla-Panamá, una estrategia que no es solo de apropiación de nuestros recursos, sino parte de una estrategia militar del imperio que va desde el sur de México hasta Colombia, pasando por Centroamérica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la lucha contra las represas hidroeléctricas, que desplaza y violenta los territorios indígenas y campesinos, hemos tenido casos en los que, a punta de represión militar, han desplazado diversas comunidades indígenas y campesinas de la región.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos el componente de la lucha contra la minería. Transnacionales canadienses, europeas, estadounidenses han seguido esta estrategia de apropiación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos venido enfrentando la privatización de los servicios públicos: energía eléctrica, agua, telecomunicaciones; la lucha en el sector campesino por la defensa de las semillas, contra el patentamiento de seres vivos y contra la pérdida de la soberanía frente a los transgénicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos venido luchando contra la flexibilidad laboral, uno de los ejes orientados al sector y, obviamente, contra todo el desmantelamiento de nuestra pequeña producción campesina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También, la lucha contra el tema de la propiedad intelectual, que priva a nuestra seguridad del uso de medicinas genéricas, que son el principal eje de distribución que tienen nuestros institutos de seguridad social en la región.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un factor central en esta lucha contra el libre comercio ha sido contra los Tratados de Libre Comercio y, particularmente, contra los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos, aprobados en Guatemala, en Honduras, El Salvador y Nicaragua a sangre y fuego. Y eso no es una frase retórica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Guatemala, compañeros luchadores han caído asesinados enfrentándose a la aprobación del mismo. Esa lucha nos ha permitido garantizar un eje articulador y movilizador de la más vasta unidad del movimiento popular en la región.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso del Parlamento hondureño, los diputados se fueron del Parlamento, rompiendo el marco mínimo de la legalidad institucional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos dicho, dentro del seno del movimiento popular, que no significa una derrota. Hemos perdido una batalla, pero esto ha permitido un salto cualitativo en organización, en unidad y en experiencia de lucha contra el libre comercio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Movimiento Social Popular y el pueblo de Costa Rica, que han impedido hasta el día de hoy la aprobación del TLC en Costa Rica, forjando una unidad con diversos sectores académicos, políticos y hasta empresariales, para crear un gran frente nacional de lucha diverso y heterogéneo, hasta hoy han logrado parar al gobierno costarricense, a la derecha neoliberal, que no ha podido aprobar el TLC. Hoy se está planteando la posibilidad de que el tema del TLC en Costa Rica se defina en un referendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos a las puertas de una jornada fundamental en Costa Rica en términos de poder impedir el avance de la agenda neoliberal; una derrota de este tratado significaría, simbólicamente, seguir sumando victorias, como ha sido estancar y detener el ALCA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy requerimos de la solidaridad del movimiento popular, hoy les solicitamos a las organizaciones sociales y populares que lleguen a Costa Rica como observadores internacionales. La derecha se prepara para estimular, si es posible, un fraude que le garantice ganar una pelea que la tiene perdida, y el tener observadores internacionales desde el movimiento popular, va a ser un aporte importante de solidaridad activa y militante con nuestra lucha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, después de un año, en ningún país de Centroamérica el TLC ha traído ni más empleo, ni más inversión, ni mejores condiciones de la balanza comercial.&lt;br /&gt;Hoy lanzamos la consigna, en toda la región, de reforma agraria, de soberanía y seguridad alimentaria, como un eje central para nuestros países eminentemente agrícolas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy quieren, ya no solo Estados Unidos, sino los europeos, apropiarse de una de las regiones más ricas en biodiversidad y más ricas en recursos naturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy más que nunca el eje articulador de nuestros diversos movimientos en la región centroamericana es enfrentar al libre comercio en sus múltiples manifestaciones, y este encuentro ojalá ayude a darnos elementos de articulación, ejes de lucha, ejes de acción conjunta, que nos permitan en todo el hemisferio avanzar como una sola fuerza popular.&lt;br /&gt;No cejaremos en nuestros esfuerzos de organización y de lucha hasta alcanzar un nuevo mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JAIME ESTAY (Chile, coordinador de la Red de Estudios de Economía Mundial, REDEM, y actualmente profesor de la Universidad de Puebla en México)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta crisis tiene que ver, en definitiva, con un incumplimiento manifiesto de las promesas que acompañaron al conjunto de reformas que se empezaron a aplicar en América Latina desde los años ochenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo la bandera del libre comercio se nos dijo que íbamos a lograr que nuestras economías crecieran, que íbamos a lograr disminuir los niveles de desigualdad dentro de nuestros países, las distancias entre nuestros países y el mundo avanzado, y, en definitiva, que íbamos a lograr los saltos hacia el desarrollo. En algunos países se llegó a hablar de los saltos hacia el Primer Mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo que respecta a la nueva integración o a este regionalismo abierto que echó a andar hace ya más de 15 años, lo que se planteó era poner la integración latinoamericana, o aquello que hemos calificado como integración latinoamericana, al servicio de la apertura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se desarrolló todo un discurso en el sentido de que había que hacer una integración para abrir, una integración que ya no fuera la vieja integración proteccionista, sino una integración a través de la cual lográramos las mejores condiciones para insertarnos en esta economía global, en estos mercados que, supuestamente, al funcionar de manera libre, iban a arrojar los mejores resultados posibles para nuestros países.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa relación entre integración y apertura, esa idea de que el objetivo supremo de la integración tenía que ser la apertura de nuestros países, efectivamente se cumplió, efectivamente nuestros países se abrieron, y efectiva y desgraciadamente lo central de la integración latinoamericana consistió en ponerla al servicio de esa apertura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos funcionarios hablaron de lo que llamaban la "etapa pragmática de la integración". Avancemos como podamos, era un poco la consigna. Si lo que queremos es comerciar más, centrémonos en comerciar más; si lo que queremos es firmar una multitud de pequeños acuerdos entre países, acuerdos bilaterales o entre tres o cuatro países, avancemos por ese lado, y en algún momento a todo eso le podremos llamar integración latinoamericana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El balance es claramente negativo. Creo que hay un reconocimiento, cada vez mayor en distintos niveles, de que lo que hemos llamado integración latinoamericana no es integración, es comercio; y no es latinoamericano, sino que más bien es una maraña de acuerdos firmados entre distintos países de la región, que de ninguna manera han dado lugar a un proceso que tenga un carácter efectivamente latinoamericano. La apertura, a cuyo servicio se supone que debíamos poner la integración, no ha arrojado ninguno de los resultados que se nos anunciaban en términos de crecimiento económico, de disminución de desigualdades y de logros del tan ansiado desarrollo que se decía que tenía que hacerse presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que habría que destacar es que estamos asistiendo a un deterioro extremo de un estilo de integración que tenía muy claramente definido para qué, cómo y para quién se integraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En suma, de lo que estoy hablando es de una integración pensada desde los fundamentos del neoliberalismo, que ha fracasado, tanto en términos de sus propios objetivos como en términos de los objetivos que todos tenemos derecho a exigir y a esperar de un verdadero proceso de integración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nueva integración latinoamericana se apoyó fuertemente en las políticas y las propuestas que venían desde Washington. En buena medida, esas propuestas estadounidenses se han transformado en algo que termina comiéndose a su propia criatura. El solo hecho de firmar los Tratados de Libre Comercio pone en crisis tanto a la comunidad andina como también al Mercado Común Centroamericano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parte importante de la crisis de la actual integración latinoamericana tiene que ver con el avance del proyecto hemisférico estadounidense, no por la vía del ALCA, que logró ser frenado, sino por la vía de firmar distintos Tratados de Libre Comercio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se destaca más claramente en el actual panorama de la integración la aparición de alternativas. En muchos sentidos, el ALBA se sustenta en principios que son radicalmente distintos a los de esa integración que está en crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay muchas funciones por definir y fronteras que delimitar: el significado que tienen conceptos tales como "libre comercio", "desarrollo nacional", "libertad de mercado", "seguridad y soberanía alimentaria", etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que puede afirmarse es que estamos asistiendo, en el escenario hemisférico y latinoamericano, a una creciente insurgencia respecto al predominio del neoliberalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí las opiniones expresadas por estas tres personalidades, que sintetizan las de los que participaron en el debate sobre los Tratados de Libre Comercio. Son puntos de vista muy sólidos a partir de una amarga realidad, que han enriquecido mis ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recomiendo a los lectores prestar atención a las complejidades de la actividad humana. Es la única forma de ver más lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El espacio se agotó. No debo añadir hoy una palabra más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Fidel Castro Ruz&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Fuente: Telesurtv&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-5341814493971516972?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/05/reflexiones-del-comandante-en-jefe-la.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-7937364983985782228</guid><pubDate>Mon, 14 May 2007 09:56:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-05-14T02:59:39.688-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Textos en Español</category><title>Historia de Mujeres en la Lucha  de la clase obrera  Inessa Armand</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-family:Verdana;font-size:100%;"  &gt; &lt;p align="justify"&gt;Injustamente, Inessa Armand es más conocida por los historiadores como amante de Lenin que como dirigente bolchevique. Lo cierto es que también fue amiga y camarada de Nadhezda Krupskaia, la compañera de Lenin y, lejos de las intrigas pasionales que algunos chismosos de la historia hubieran preferido, ésta –conociendo el amor que había nacido entre su compañero y su amiga– les ofreció hacerse a un lado. Sin embargo, el respeto y el cariño que tanto Inessa como Lenin le profesaban hicieron que resignaran una posible relación amorosa y mantuvieran, hasta la temprana muerte de Inessa, una intensa colaboración política revolucionaria. &lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;Lo que no destacan los historiadores es que, a pesar de su corta vida, Inessa Armand mostró ser una de las más destacadas dirigentes del proletariado internacional.&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;Inessa nació el 8 de mayo de 1874. A los 19 años, se casó con Alexander Armand y juntos abrieron una escuela para niños campesinos. Inessa organizó también un grupo de ayuda para las mujeres de sectores populares. Cuando las autoridades le prohibieron establecer una escuela dominical para trabajadoras, murió su ilusión en la posibilidad de reformas sociales. Entonces, se unió al Partido Socialdemócrata Ruso para luchar por la emancipación de la clase obrera. &lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;Inessa distribuía propaganda ilegal y, luego de ser arrestada en 1907, se la sentenció a dos años de exilio en Siberia. Logró huir a París, donde encontró a Lenin y otros bolcheviques. En 1911, fue nombrada Secretaria del Comité de las Organizaciones Extranjeras establecido para coordinar a los grupos de bolcheviques del oeste europeo. También ayudó a Lenin a establecer una escuela partidaria de formación marxista en Longjumeau (Francia). &lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;En julio de 1912, regresó a Rusia para organizar una campaña que les permitiera, a los bolcheviques, obtener diputados en la Duma. Dos meses más tarde fue encarcelada. Luego de su liberación fue a vivir con Lenin y Nadezdha Krupskaia. &lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;En esa época inició su trabajo como editora del periódico Rabotnitsa (Mujer Trabajadora), una publicación del Partido Bolchevique destinada a las obreras. Ya para entonces resonaban los tambores de la Iº Guerra Mundial, ante la cual la mayoría de los socialdemócratas se transformaron en socialpatriotas, apoyando a sus burguesías nacionales en la conflagración bélica en la que murieron millones de trabajadores. Ante esta crisis de la socialdemocracia, Inessa distribuyó propaganda urgiendo a las tropas aliadas a volver sus armas contra su propia burguesía y dar inicio a la revolución socialista. Fue a Suiza, en marzo de 1915, para organizar la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas contra la guerra. Y fue parte también de la delegación bolchevique en las Conferencias de Zimmerwald y Kienthal que reunieron a los socialistas internacionalistas.&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;Luego de la Revolución Rusa, en octubre de 1917, Inessa fue miembro del Comité Ejecutivo del Soviet de Moscú. &lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;En el Congreso de Mujeres Obreras y Campesinas de 1918 dio un discurso sobre la necesidad de liberar a las mujeres de la esclavitud doméstica. "Bajo el capitalismo, la mujer obrera debe soportar el doble fardo de trabajar en la fábrica y luego realizar las tareas domésticas en el hogar. No solamente debe hornear y tejer para el patrón, sino que también debe lavar, limpiar y cocinar para su familia… Pero hoy es diferente. El sistema burgués está en vías de desaparición. Nos acercamos a la época de construcción del socialismo. Para reemplazar los millones y millones de pequeñas unidades económicas individuales, de cocinas rudimentarias, malsanas y mal equipadas y el incómodo lavado a colada, debemos crear estructuras colectivas ejemplares, de cocinas, comedores y lavanderías". &lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;En febrero de 1919, integró la Misión de la Cruz Roja Rusa para repatriar a los prisioneros de guerra. A su regreso a Petrogrado, Inessa fue elegida para la dirección del Genotdel, el organismo de las mujeres del Partido Comunista de la Unión Soviética.&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;Desde allí, apoyó la legislación a favor del aborto, combatió la prostitución, impulsó la protección social de madres e infantes y la participación política de obreras y campesinas. &lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;En 1920, dirigió la Iº Conferencia Internacional de Mujeres Comunistas, pero al poco tiempo contrajo cólera y murió a los 46 años.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Fuente: Rebelión&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-7937364983985782228?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/05/historia-de-mujeres-en-la-lucha-de-la.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-783938965493993831</guid><pubDate>Sun, 06 May 2007 09:35:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-05-06T02:35:43.137-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Textos em portugues</category><title>O que é pra que serve o Estado</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;   "O governo do estado moderno não é mais que uma junta que administra os negócios comuns de toda a classe burguesa" (Manifesto Comunista, 1848)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Vimos que a dependência econômica dos trabalhadores é assegurada essencialmente graças à propriedade privada da classe dominante sobre os meios de produção. No entanto, a simples dependência econômica não é suficiente para a manutenção duradoura de um modo de produção baseado na exploração. Os trabalhadores assalariados e os explorados em geral continuam sendo a imensa maioria da população, enquanto os opressores constituem uma ínfima minoria. Para que os minoritários exploradores possam manter em obediência a maioria explorada é necessário um instrumento político eficaz. E este instrumento é o Estado.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  A burguesia e seus ideólogos difundem largamente a concepção da neutralidade do Estado. Aprendemos na escola que o Estado se destina a salvaguardar o interesse geral da população, proteger o país, etc. Esforçam-se, assim, em fazer-nos crer que o Estado não tem nenhuma relação com a existência das classes sociais e com a luta que se trava entre elas. A concepção marxista do Estado vem sendo desenvolvida partindo exatamente da recusa da tese burguesa da neutralidade do aparelho do Estado. Lênin em "O Estado e a revolução" afirma: "O Estado, portanto, é produto e manifestação do fato das contradições de classe serem inconciliáveis. O Estado surge no momento e na medida em que, objetivamente, as contradições de classe não podem conciliar-se. E inversamente: a existência do Estado prova que as contradições de classe são inconciliáveis. (..) Segundo Marx, o Estado é um organismo de dominação de classe, um organismo de opressão de uma classe por outra; é a criação de uma "ordem" que legaliza e fortalece esta opressão ......&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Em "Acerca do Estado", Lenin enfatiza: "O Estado é uma máquina para manter o domínio de uma classe sobre outra. Quando na sociedade não havia classes, quando os homens, antes da época da escravidão, trabalhavam em condições primitivas de maior igualdade, em condições de mais baixa produtividade do trabalho, quando o homem primitivo pôde conseguir com dificuldade os meios indispensáveis para a existência mais tosca e primitiva, então não surgiu, nem podia surgir, um grupo especial de pessoas diferenciadas especializadas em governar e que dominassem o resto da sociedade. "&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Dessas passagens podemos extrair algumas idéias essenciais: o Estado é o resultado do surgimento e desenvolvimento de classes antagônicas, é um organismo de dominação, de opressão de uma classe sobre outra; é a "criação de uma ordem que legaliza e fortalece esta opressão" (Lenin). Para que isto seja possível, o Estado reserva a uma pequena minoria certas funções que primitivamente eram exercidas por toda a sociedade; a mais importante delas é o uso de armas, e da força em geral. Pegar em armas torna-se prerrogativa de instituições como o Exército e a polícia. Outra função chave é o exercício da justiça, que passa a pertencer a juizes e a outros "especialistas". Nas sociedades primitivas cabia sempre à assembléias coletivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  A classe dominante - hoje a burguesia - controla o aparelho do Estado - Forças Armadas, administração, aparelho judiciário e todos os aparelhos ideológicos - fundamentalmente através de seu poder econômico. A classe que domina o sistema de produção (que detém os meios de produção e de troca) controla também todo o aparelho de Estado. Desta forma, o Estado é sempre uma ditadura de classe, responsável por manter a ordem estabelecida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Embora seja um aparelho de coerção violenta, o Estado também reforça e garante a estabilidade da classe dominante através de instituições que reproduzem sua ideologia, como a escola, os meios de comunicação, a Igreja ... A aceitação da exploração como natural e eterna, a aceitação passiva da divisão em classes, são idéias ostensivamente difundidas pelos aparelhos ideológicos do Estado."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Iniciação ao Marxismo - Cadernos do Marxismo Revolucionário, escrito por Francisco Cavalcante)&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-783938965493993831?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/05/o-que-pra-que-serve-o-estado.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-8908566084099878499</guid><pubDate>Sun, 06 May 2007 09:33:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-05-06T02:34:36.702-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Textos em portugues</category><title>Socialismo hoje: alguns pontos para debate</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt; Publicado na Revista Marxismo Vivo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Antunes&lt;br /&gt;Professor Titular de Sociologia do Trabalho na Universidade de Campinas&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Neste artigo, gostaria de indicar, de modo bastante breve, alguns pontos que me parecem de extrema relevância no mundo contemporâneo, quando se pensa na atualidade e contemporaneidade do socialismo. Dada a impossibilidade de tratá-los de modo mais detalhado, no âmbito deste pequeno texto, vou procurar tão-somente indicá-los sob a forma de notas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No limiar do século XXI, em pleno curso da Guerra dos Delinqüentes que assolou o mundo depois do episódio de 11 de Setembro, com a retaliação desencadeada pelo Grande Império sobre os seus supostos inimigos (cujas conseqüências e desdobramentos são completamente imprevisíveis), a busca de um novo projeto socialista encontra-se na ordem do dia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoje estamos em condições de fazer um balanço mais conclusivo da experiência vivida no século XX: derrotadas as suas mais importantes experiências, com a URSS à frente, é possível constatar que estes projetos não foram capazes de derrotar o sistema de metabolismo social do capital. Esse sistema, constituído pelo tripé capital, trabalho e Estado, não pode ser superado sem a eliminação do conjunto dos elementos que compreende este sistema. Como diz István Mészáros, em Beyond Capital (Merlin Press, Londres, 1995), não basta eliminar um ou mesmo dois de seus pólos. O desafio é superar o tripé, nele incluída a divisão social hierárquica do trabalho que subordina o trabalho ao capital. Por não ter avançado nesta direção, os países pós-capitalistas, com a URSS à frente, foram incapazes de romper a lógica do capital. Fenômeno assemelhado ocorre hoje com a China, que oscila entre uma abertura para o mercado mundial e o controle político rígido sobre o curso e as conseqüências desta política. Penso que a reflexão deste ponto é um primeiro e decisivo desafio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos para um segundo ponto: a experiência do “socialismo num só país” ou mesmo num conjunto limitado de países é um empreendimento também fadado à derrota. Como disse Marx, o socialismo é um processo histórico-mundial; as revoluções políticas podem inicialmente assumir uma conformação nacional, mais limitada e parcial. Mas as revoluções sociais têm um intrínseco significado universalizante. Na fase do capital mundializado, conforme caracterização de Chesnais (A Mundialização do Capital, Xamã, 1996), de um sistema global do capital desigualmente combinado, o socialismo somente poderá ser concebido enquanto um empreendimento global/universal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nesse contexto, as possibilidades de revolução política na América Latina devem ser pensadas como parte de uma processualidade que não se esgota em seu espaço nacional. Como vimos ao longo do século XX, a tese do “socialismo num só país” teve um resultado trágico. Repeti-la seria correr o risco da farsa. O desafio maior, portanto, é buscar a ruptura com a lógica do capital em escala mundial. Países como Brasil, México e Argentina podem ter papel de relevo neste cenário, visto que se constituem em pólos importantes da estruturação mundial do capital. São dotados de significativo parque produtivo e sua importância estratégica lhes confere grandes possibilidades, uma vez que estão muito diretamente vinculados ao centro do capital. Junto com a Índia, Rússia, Coréia, China, entre outros que não estão diretamente no centro do sistema capitalista, constituem uma gama de forças sociais do trabalho, capazes de impulsionar um projeto que tenha como horizonte uma organização societal socialista de novo tipo, renovada e radical.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nesta quadra da história, o desenvolvimento de movimentos sociais de esquerda, capazes de enfrentar alguns dos mais agudos desafios deste final de século, mostra-se como bastante promissor. Desde o movimento social e político dos Zapatistas, no México, passando pelo advento do Movimento dos Trabalhadores Sem-Terra (MST) no Brasil, pela retomada das lutas operárias e sindicais na América Latina dos anos 90, pelas explosões sociais dos trabalhadores desempregados, pelas batalhas de Seattle, Nice, Praga, Gênova, pelos encontros do Fórum Social Mundial, dentre tantas outras ações e batalhas que estão no horizonte imediato, e entre tantos outros movimentos de esquerda que emergem no mundo contemporâneo, mais episódicos ou mais abrangentes, ampliam-se os exemplos de novas formas de organização dos trabalhadores e dos precarizados, dos “novos proletários do mundo” que se rebelam contra o sentido destrutivo do capital e sua forma mundializada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez mais assumem a forma de movimentos contra a completa mercantilização do mundo, contra a totalizante (e totalitária) “mercadorização” de tudo que se produz. Deverão perseguir de modo cada vez mais persistente o capital em sua própria materialidade. Como também indicou Mészáros, o capital tem um sistema de metabolismo social essencialmente extra-parlamentar. Desse modo, qualquer tentativa de superar este sistema de metabolismo social que se atenha à esfera institucional e parlamentar, estará impossibilitada de derrotá-lo. O maior mérito destes novos movimentos sociais de esquerda aflora na centralidade que conferem às lutas sociais. O desafio maior do mundo do trabalho e dos movimentos sociais de esquerda é criar e inventar novas formas de atuação autônomas, capazes de articular e dar centralidade às ações de classe. O fim da separação, introduzida pelo capital, entre ação econômica, realizada pelos sindicatos, e ação político-parlamentar, realizada pelos partidos, é absolutamente imperiosa. A luta contra o domínio do capital deve articular luta social e luta política num complexo indissociável.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O mundo do trabalho tem cada vez mais uma conformação mundializada. Com a expansão do capital em escala global e a nova forma assumida pela divisão internacional do trabalho, as respostas do movimento dos trabalhadores assumem cada vez mais um sentido universalizante. Cada vez mais as lutas de recorte nacional devem estar articuladas a uma luta de amplitude internacional. A transnacionalização do capital e do seu sistema produtivo obriga ainda mais a classe trabalhadora a pensar nas formas internacionais da sua ação, solidariedade e de confrontação. À mundialização dos capitais corresponde cada vez mais e de modo intransferível uma mundialização das lutas sociais.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A classe trabalhadora no mundo contemporâneo é mais complexa e heterogênea do que aquela existente durante o período de expansão do fordismo, como pude desenvolver em Adeus ao Trabalho? (ed. Cortez/Ed.Unicamp, 1995) e Os Sentidos do Trabalho (Ed. Boitempo, 1999). O resgate do que Alain Bihr chamou de sentido de pertencimento de classe, contra as inúmeras fraturas, objetivas e subjetivas impostas pelo capital, é um dos seus desafios mais prementes (Bihr, Da Grande Noite à Alternativa, Ed. Boitempo, 1998).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Impedir que os trabalhadores precarizados fiquem à margem das formas de organização social e política de classe é desafio imperioso no mundo contemporâneo. O entendimento das complexas conexões entre classe e gênero, entre trabalhadores “estáveis” e trabalhadores precarizados, entre trabalhadores nacionais e trabalhadores imigrantes, entre trabalhadores qualificados e trabalhadores sem qualificação, entre trabalhadores jovens e velhos, entre trabalhadores incluídos e entre os excluídos, enfim, entre tantas fraturas que o capital impõe sobre a classe trabalhadora, torna-se fundamental, tanto para o movimento dos trabalhadores e das trabalhadoras, como para a reflexão da esquerda anticapitalista. O resgate do sentido de pertencimento de classe (o que implica em entender as novas conformações da classe trabalhadora hoje) é questão crucial nesta viragem de século.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-8908566084099878499?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/05/socialismo-hoje-alguns-pontos-para.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-2342436890692957380</guid><pubDate>Sun, 06 May 2007 09:12:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-05-06T02:17:25.363-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Textos en Español</category><title>Crítica del Capitalismo (I)</title><description>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"&gt;En mi juventud universitaria hube de padecer la docencia intoxicadora de aquellos que ya trataban a Marx como un "perro muerto". Antes, también ocurría que al propio Hegel, aun necesitado de ser puesto del revés en pro del Materialismo, lo trataban muchos académicos de Europa como tal perro muerto. Eso lo hacían unos mediocres que no llegarían nunca a la suela de sus zapatos, y contra éstos se levantó Marx, defendiendo a Hegel, este maestro suyo que, idealista y reaccionario, fue no obstante un cimiento de la ciencia ideológica de la revolución con su Filosofía Dialéctica. Hoy en día, algunos filósofos se las quieren dar de "originales", planteando incluso un "materialismo" que, si renuncia al marxismo, no tiene más remedio que degenerar en positivismo y naturalismo, "ismos" por lo demás, de cariz reaccionario. Desconfiemos de las marcas de fábrica pretendidamente originales, y más aún de quienes pretenden usurpar el rótulo de "Materialismo Filosófico" enmendando la plana a Marx, Engels, Lenin. Aún estamos a la sombra de estos tres hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con este cimiento hegeliano se pudo escribir El Capital. Por muchas que sean las críticas y readaptaciones que se puedan hacer al fundador del Materialismo Histórico y Dialéctico, no me caben dudas acerca de la vigencia de Marx a la hora de analizar dialécticamente nuestra sociedad, el Capitalismo. De hecho, en El Capital nos encontramos los fundamentos de crítica revolucionaria de una sociedad que, si bien económicamente ya no es exactamente la que su autor analizó en &lt;st1:personname productid="la Inglaterra" st="on"&gt;la Inglaterra&lt;/st1:PersonName&gt; de mediados-finales del siglo XIX, si es un desarrollo canceroso de ella, un "agravamiento" potenciado y globalizado de la misma enfermedad detectada en aquellos tiempos. En otros escritos he designado esta nueva fase actual con el nombre de Fascismo Global. Esto es: el Capitalismo mundial, el mercado convertido en un mundo y el mundo forzado a vivir reducido a ser un mero Mercado, un engendro que no puede seguir existiendo sin desnaturalizar todo cuanto encuentre a su paso, a saber, personas, ecosistemas, relaciones sociales. Al partir de una premisa que engendra metástasis cancerosa en la sociedad, tal sistema económico de producción no puede continuar más adelante sin valerse de los sistemas imperial-fascistas más globales en extensión, potencia, y con un cariz ineludible. El mal comenzó al reducirse el mundo a un mundo de mercancías, y con ello la propia conversión del hombre y su trabajo en cosa, en mercancía. Nota: cito páginas de K. Marx, El Capital a partir de la edición del Fondo de Cultura Económica, México, 2000, tomo I.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A) EL ANÁLISIS DIALÉCTICO DE UNA FORMACIÓN SOCIAL.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estudio científico de &lt;st1:personname productid="la Mercancía" st="on"&gt;la  Mercancía&lt;/st1:PersonName&gt; es más difícil de comprender que otras categorías concretas de la economía política. Es más fácil estudiar el organismo desarrollado que la simple célula (Prólogo a la 1ª Edición de El Capital, de Karl Marx,). Sólo disponemos de la capacidad de abstracción, que disocia en la mente lo que no es separable física ni químicamente. Estos elementos abstractos analizados son: la forma de mercancía y la forma de valor. El método que el crítico de la economía política precisa descubrir en el seno de la sociedad burguesa para dar con su ley fundamental es un método analítico-dialéctico. Mediante el análisis se disocian los elementos imprescindibles para el funcionamiento dinámico del sistema capitalista. Cada uno de ellos es una suerte de célula funcional que explica el todo social (bajo el aspecto de su modo de producción). Es análisis abstracto porque estos elementos son unidades formales que no pueden darse al margen de un contexto material sin el cual no se darían causalmente esos elementos. La dialéctica entra en juego desde el momento en que han de tomarse juntos esos términos en su interacción recíproca, la cual da lugar a negaciones, contradicciones y momentos superadores que dan cuenta de la trayectoria histórica del sistema mismo, que no es mecánico (vale decir, estático en cuanto a la fundación de sus reglas) sino errático a largo plazo y autolegislado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;B) FONDO HISTÓRICO-ANTROPOLÓGICO DE &lt;st1:personname productid="LA EMERGENCIA DE" st="on"&gt;LA EMERGENCIA DE&lt;/st1:PersonName&gt; &lt;st1:personname productid="LA MERCANCÍA. APARICIÓN" st="on"&gt;LA MERCANCÍA. APARICIÓN&lt;/st1:PersonName&gt; DE &lt;st1:personname productid="LA SOCIEDAD CAMBIARIA." st="on"&gt;LA SOCIEDAD  CAMBIARIA.&lt;/st1:PersonName&gt; &lt;st1:personname productid="LA APARICIÓN DEL" st="on"&gt;LA APARICIÓN DEL&lt;/st1:PersonName&gt; VALOR DE CAMBIO Y DEL REDUCCIONISMO CUANTITATIVO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fondo, acaso neolítico, que es la gran precondición histórico-antropológica de la emergencia del capitalismo, estriba en el auge del valor de cambio, concepto que de por sí constituye un logro del cerebro humano pero logro intelectual dable únicamente tras repetidas prácticas y ceremonias consuetudinarias. Como tipo de función, esta aplicación de un valor de cambio presupone&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) la heterogeneidad cualitativa de mercancías que, en distintas manos (inicialmente ex hypothesi en distintos grupos diferenciales) se complementarían, satisfaciendo necesidades sociales biunívocamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) La abstracción de tipo reductor. Los grupos sociales, tomados de dos en dos saben reducir pares de clases de mercancías a una tercera substancia abstracta: el valor de cambio, que en un principio no es una tercera mercancía sino más bien una cuantificación de la mercancía A y de la mercancía B, tal que se puedan establecer las equivalencias en forma de relación. Tantas unidades x de A en relación tantas y de B. xA yB&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuantitativismo que, sobre un fondo neolítico de intercambios se exacerba en los albores de la civilización humana es uno de los más prodigiosos cambios cognitivos, requisito necesario pero del todo insuficiente para el advenimiento del modo de producción capitalista. La nueva bilateralidad de los intercambios económicos, tanto x de A por tanto y de B, esconde el término medio que realmente permite el desplazamiento de las mercancías de unas manos a otras, la satisfacción biunívoca de necesidades y la operación reparadora de valor que obliga modificar el cuanto (x e y) en los distintos intercambios. La mente opone unas mercancías a otras, las reconoce como miembros de clases cualitativamente distintas y tras esa distinción las compara de acuerdo con la única categoría disponible una vez excluidos en la abstracción los universos cualitativos que separan a una de la otra: la cantidad. Nada hay en los interiores de una mercancía A y de otra B que permita comparaciones de valor (de cambio) ni asigne a esas comparaciones pares de números concretos, tantas x de A por tantas y de B. La esencia íntima de A y B, de existir cosa semejante, consiste en mudar con respecto a la asignación numérica de la x y de la y (de las cantidades). No puede ser el valor de uso de A y B. El valor de uso, y Marx se encarga de mostrárnoslo, viene a ser un concepto inmensurable, imposible de cuantificar. Es relativo respecto a la cultura y a la época. Es ambiguo en cuanto a los distintos miembros o sujetos estimadores dentro de una misma sociedad y con él resulta imposible dar un paso en la ciencia económica. Marx se aleja del esencialismo o del naturalismo de una manera absolutamente definitiva, como no se había visto antes en la filosofía. Ni en A ni en B se pueden ver esencias que permitan entender la funcionalidad de las mercancías como categorías. Ni tampoco cabe divisar en ellas una escala pre-dineraria de valoración social de las cosas. Es en el proceso causal de la producción de las mercancías donde debemos mirar: el trabajo humano abstracto, distinto para A, B, y C es la fuente categorial de las cantidades (variables) x,y,z que se requieren en cada intercambio: "Aquel algo común que toma cuerpo en la relación de cambio o valor de cambio de la mercancía es, por tanto, su valor" (p. 6)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trabajo es el tercer término base para la reducción que establece Marx de la heterogeneidad cualitativa. Las mercancías al enfrentarse entre sí por parejas y al someterse a una lógica del intercambio cobran toda su vida del espíritu que las anima: el trabajo humano abstracto, medido ya en horas. Ese trabajo humano abstracto posee su homogeneidad, la que ciertamente falta en el universo de las mercancías, por la propia medición del tiempo que, en la ciencia física moderna es considerado una substancia homogénea. Lo es, porque una hora de trabajo es igual a cualquiera otra. Y se debería decir más: normativamente han de ser tratadas las unidades temporales como homogéneas en sentido estricto, haciendo abstracción de fenómenos como la fatiga, la estación del año, del turno, etc. El trabajo humano abstracto se torna homogéneo porque la ciencia modera hace homogéneo el curso mismo del tiempo, con independencia de todas las alegaciones metafísicas que se puedan dar al respecto, dado que esos intervalos no son más que nuestras mediciones, a saber, operaciones normativas que excluyen toda subjetividad y toda variación cualitativa del proceso humano de trabajo. La normatividad toma como punto de referencia absoluto la existencia de un reloj oficial, al que se ajustará toda fábrica o taller. Asimismo, la diversidad cualitativa del trabajo es reducida, acaso brutalmente, a la medida en horas que requiere el producto como producto social, como promedio al nivel técnico disponible en una formación social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. La capacidad productiva del trabajo depende (p. 7):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. De la destreza del obrero. 2. Del nivel de progreso de la ciencia y de sus aplicaciones. 3. Del volumen y eficacia de los medios de producción. 4. De las condiciones naturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mercancía existe enteramente ligada al proceso de cambio. Sólo en tal proceso el valor con que se puede enfrentar A con B se puede expresar en tiempo de trabajo abstracto y socialmente necesario para producirla. Si no entra en un proceso de cambio, un artículo contiene ese valor potencial pero no expresado de forma real, en forma cambiaria, sino sólo como consumo (productivo) de energías (físicas, y de entre ellas, las musculares y nerviosas de los obreros), materias primas (de entre ellas, el alimento de los obreros quemado en su jornada), medios de producción, etc. Además de existir bajo ese aspecto fagocitador de energías y recursos, que es el consumo productivo, un artículo también existe como valor de uso, y antes de su producción, no era sino una constelación de valores de uso posibilitadores de su producción. El artículo, ciertamente "vale" para alguien, le es útil en algún aspecto de la vida a algún sujeto. Si se ha producido para lanzarlo al círculo de procesos cambiarios que su expresión acabada suponga un valor de uso para alguien es pre-requisito fundamental de todo comercio. Los valores de cambio son previamente valores de uso para poder equipararse. Estos valores de uso nunca concurren directamente en los intercambios. Poseen un carácter ligado a los sujetos y las condiciones de su producción y consumo. Su utilidad es por completo independiente (desde el punto de vista lógico) del trabajo requerido para su ulterior disfrute. Hay muchos valores de uso "gratuitos", dados por &lt;st1:personname productid="la Madre Naturaleza" st="on"&gt;la Madre  Naturaleza&lt;/st1:PersonName&gt;, o producidos directamente por sus consumidores. Sólo en cuanto resultan de un trabajo humano abstracto y enfrentados a otros valores que contienen un cuanto de ese trabajo podemos hablar de valores de cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El valor de cambio requiere que los valores de uso encierren una utilidad para otro, que socialmente los requiera, y los logren por medio de un acto de cambio. Si no se da éste, no hay valor de cambio. En este acto de intercambio de mercancías de distinta clase –A y B- se están intercambiando (equiparando) en realidad, y a un nivel más profundo, los distintos trabajos humanos empleados diferentemente para producir A y producir B. Se debe comprender bien que el germen de nuestro capitalismo, es decir, el haber entrado la historia humana en el curso de la sociedad cambiaria, representa el definitivo triunfo de una lógica de la cuantificación diferenciada de los valores en función del trabajo socialmente requerido para producirlos. Todos los trabajos humanos, dado un mínimum de desarrollo de lo social, no pueden ser considerados iguales en virtud del desigual desarrollo técnico y grado de esfuerzo humano requerido en estas o aquellas operaciones. Y también debe entenderse que por razón de la desigual situación geofísica de cada sociedad, así como su organización social interna, etc., se conforma el complejo que permite precisamente explicar la equiparación cuantitativa de mercancías heterogéneas tanto en su naturaleza física como en su producción social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es verdad de Perogrullo que si todas las mercancías valieran igual, no habría intercambio ¿Y con qué medir la desigualdad? Contrapesando las cantidades x e y requeridas para A o B. Quizá fuera en ese momento neolítico donde hiciera su aparición primera el valor de cambio con sus categorías ligadas (trabajo social, producción, mercado, etc.). Los agentes del mercado albergan una especie de lógica compensadora, de justicia retributiva: "por tanta cantidad de esto, mucho más de esto otro".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El análisis que hace Marx de la mercancía es enteramente deudor del hilemorfismo aristotélico, desdoblando como hace todo el proceso y objeto en dos planos o principios: la materia y la forma. Esto rige especialmente en el caso de la categoría trabajo ( p.10). Al proceder de esta manera, Marx supera todo género de prejuicios "modernos" en torno a la relación diádica sujeto-objeto, que traspasada a &lt;st1:personname productid="la Economía Política" st="on"&gt;la Economía Política&lt;/st1:PersonName&gt; supondría que el productor fuera visto como sustancia modificante de un objeto igualmente sustancial. La relación no es de tipo subjetivo. Las relaciones que se dan por el trabajo suponen que tanto los objetos a transformar, como los trabajadores son sistemas procesuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C) &lt;st1:personname productid="LA SOCIEDAD ABSTRACTA." st="on"&gt;LA SOCIEDAD  ABSTRACTA.&lt;/st1:PersonName&gt; &lt;st1:personname productid="LA ABSTRACCIÓN DEL" st="on"&gt;LA ABSTRACCIÓN DEL&lt;/st1:PersonName&gt; TRABAJO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sociedad se volvió abstracta en cuanto que el trabajo pasó a considerarse sustancia homogénea, mensurable en cantidades o porciones igualmente homogéneas. El trabajo simple compone estructuras de trabajo complejo a modo de multiplicaciones de aquellos "cuantos" simples que pasan a ser unidades de valor requerido para producir una mercancía. Pero, recordemos, el valor de cambio sólo aparece en el acto de cambiar. Estos cuantos de trabajo humano, reducibles a una abstracción de toda labor humana posible, al margen de su diversidad, y reducidos a su máxima simplicidad, son utilidades necesarias para producir el artículo. Se acumulan a lo largo del proceso, y esa acumulación es el acrecentamiento mismo de su valor. El monto de utilidades que se han invertido en producir un artículo no garantiza per se un alto valor de cambio del artículo convertido en mercancía. Antes al contrario, el más esmerado artículo producido, resultado de ímprobos esfuerzos, utilidades y valores invertidos en él, es ruinoso al cambio si en el mercado abundan las mismas o semejantes mercancías con muy poco valor (tiempo de trabajo) requerido, acaso, por gracia de una mecanización del proceso productivo. Determinar el valor de una mercancía no es algo posible en abstracto con una medición del tiempo de trabajo abstracto y socialmente necesario que ha requerido su producción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este tiempo, sea el que sea, viene contrastado por la relación de valor más simple "que es la relación de valor de una mercancía con otra concreta y distinta, cualquiera que ella sea" (p. 15).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cantidad de tiempo para A sólo da valor (de cambio) a esa mercancía (sólo) en relación con la cantidad de tiempo que se requirió para B. Las mediciones de tiempo de trabajo socialmente necesario para A, B, C, pueden ser de lo más azaroso y contingente. La ley social del valor sólo aparece en los balances que, por pares de mercancías (A,B) se establecen en el proceso de intercambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, jamás debe olvidarse que el trabajo en el sistema capitalista es tratado como una mercancía, además de un despliegue y gasto de energía física que es útil o valiosa (valor de uso) para alguien. Como tal mercancía, posee un valor social que será diferente según la cualidad o las inversiones previas hechas para desarrollar esa labor con eficiencia, rendimiento, etc. Hay trabajos peor pagados que otros, y ellos se ven afectados por vaivenes de oferta y demanda, y toda suerte de contingencias que en el capitalismo afectan a las demás mercancías. En el Antiguo Régimen y en las sociedades más arcaicas aún, la "estimación" o "prestigio" social de los oficios acaso tuviera la transparencia suficiente para darse una asignación directa de la sociedad de unos valores de cambio diversos a los distintos empleos de la fuerza de trabajo, sin la mediación del trabajo como una mercancía suelta, al lado de otras. Ello no obsta para que el trabajo no fuera, al menos en parte, mercancía como también la tierra, por más que sufriera fuertes restricciones en su compra, venta, alquiler, usufructo, etc. Por lo demás, incluso en sociedades "empotradas" donde el capitalismo no aparecía en un estado puro ni hegemónico, y por ende, no podía liberar la mercancía en su estado puro, el proceso de trabajo no dejaría de mantener el carácter dual que Marx asigna a toda mercancía: valor de uso, valor de cambio. La emergencia de los mercados (tan remota es en la historia) y de los intercambios ( p.e. tribales) hace del trabajo comunitario que en parte sea mercancía, sin que por ello el trabajador individual se "venda" parcialmente como mercancía al modo del obrero moderno, el asalariado en tiempos capitalistas. Todo trabajo, aun no siendo asalariado y de cariz feudal o comunitario, tendrá ese doble aspecto del valor de uso y del valor de cambio en cuanto participa del mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una hora gastada en el taller del orfebre es creación del valor de uso, por cuanto que la pieza le valdrá a un sujeto para algo, o para su comunidad, o para otra foránea. Una comunidad o tribu ajena, en cuanto que entra en actos de intercambio con la primera busca utilidad. Ese orfebre arcaico puede ser trabajador comunitario que sólo obtiene los beneficios sociales de su comuna, como resultado del reparto de excedentes y como consecuencia de un intercambio intracomunal de servicios. El no "vende" sus horas, como quizá no venda sus piezas elaboradas, pero sí las contrabalancea su comunidad cuando entra ésta en relación de trueque con otros valores de uso, que al instante se transfiguran en mercancías. Se hecha de ver que valor de uso y valor de cambio son categorías enteramente dialécticas en la vida social pre-capitalista y que obligan a una investigación fluida, dinámica, de todo género de formaciones. En ellas, las "estructuras sociales", lejos de ser rígidos corsés (no obstante, invisibles, sólo inteligibles), constituyen más bien transfiguraciones unas de otras. Este tipo de conceptos dialécticos ciertamente nace en parejas. En el intento de desentrañar uno en sus componentes, ha de aparecer el otro como mediación-conjugación. El ser humano como animal social, llegado un momento dado de su desarrollo, se envuelve de valores de uso sólo por la creación de un sistema de cambio, y por ende, de valores de cambio, desapareciendo la autonomía del valor de uso. La autosatisfacción simple de necesidades, la creación directa de utilidades, el trato funcional primigenio con cosas "que valen" a alguien ya no son funciones posibles inteligibles de manera absolutista. Cada cosa o servicio, siendo lo que vale, "suelta" respecto a toda otra cosa o servicio, entra en relación dialéctica con otras, se contrapesan los tiempos invertidos y ya se presuponen entonces los intercambios proto-comerciales, dentro o fuera de una comunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El valor de cambio, por su parte, solo existe en la relación de pares de valores de uso. Nadie desea cambiar lo que no es útil. Una misma mercancía se trueca en valor de uso y en valor de cambio en función de la utilidad que revista para el comprador, o con la base de su encuentro con otra mercancía que le sirva de espejo en la circulación. Ese artículo A sólo es mercancía reflejada en el espejo de la mercancía B que a su vez deja de ser simple artículo y deviene mercancía para dotarse de su particular valor de cambio. Este verse en otra, este "tomar la pelleja natural de otra mercancía como su forma propia de valor" (p. 23) es la condición de superación de toda supuesta reflexión de una mercancía A que se autopone en el mercado, afirmativa de su mismo valor. Este valor de cambio necesita ser una forma relativa. El valor de la mercancía no es medida de una magnitud física absoluta, ni valor graduado en torno a una escala fija. Es absoluto y homogéneo el tiempo requerido, medido en intervalos y con entera abstracción de la cualificación o intensidad de la capacidad productiva, como ya se ha visto. Pero este tiempo de trabajo invertido no se traduce en el valor si este valor A producido no toma forma relativa ante el valor B, y así equipararse los tiempos abstractos invertidos en A y en B. El valor de A no será nunca algo natural ni intrínseco a una pretendida esencia del objeto. Cuanto hay de natural en el estudio de la mercancía se limita a la capacidad transformadora de la naturaleza al ser, podríamos decir, el "vaciado" de las operaciones humanas y formar la imagen, como en negativo de las disposiciones o formas que dimanan de la acción humana, ella misma dependiente de su carácter de ser natural y sometido a las leyes físicas de toda materia, objeto de transformación. El trabajo humano abstracto que transforma los objetos materiales y que puede pagarse como una mercancía más, y medirse como sucesión de intervalos temporales homogéneos es, en rigor, la fuerza de trabajo, la única contextura natural del hombre que "cristaliza" en productos, en artículos objetivos elaborados. Una formación social con un mínimo grado de desarrollo mercantil llega al punto de convertir en hábito la medida del trabajo social acumulado en su seno (en principio, un trabajo comunitario o estamental, y sólo después individualizado por la sociedad) en función de los intercambios comerciales de los que dimana el valor de cambio. Si los intercambios pasan de ser esporádicos o casuales a convertirse en hábito regular de valorización del trabajo social, estamos ya cruzando un umbral: el del fetichismo de la mercancía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;D) &lt;st1:personname productid="LA PRODUCCIÓN Y" st="on"&gt;LA PRODUCCIÓN Y&lt;/st1:PersonName&gt; &lt;st1:personname productid="LA DOBLE RELACÓN" st="on"&gt;LA DOBLE RELACÓN&lt;/st1:PersonName&gt; MATERIAL-SOCIAL ENTRE PERSONAS Y COSAS. OPACIDAD DEL CAPITALISMO. TRANSPARENCIA CIENTIFICA DEL COMUNISMO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marx describe en estas páginas inmortales de la filosofía, la materialidad social que rige la producción y el intercambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I. Relaciones materiales entre personas y II. Relaciones sociales entre cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es especialmente interesante resaltar que la lógica de la producción-mercado es decir, la lógica del (nacimiento) de la economía política, se asemeja a un lenguaje jeroglífico donde los signos son diversas envolturas materiales que emanan de un uno, el trabajo humano abstracto. Esta unidad, casi plotiniana, necesita entenderse a sí misma, no obstante como pluralidad encarnada de emanaciones suyas (p. 39). La sociedad trata de hacer una "lectura" de su producción traspasando la frontera de homogeneidad y pureza del trabajo, que también era diverso y plural en origen, pero reducido a su factor común de productividad social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La comprensión científica del comunismo, lejos de toda versión utópica o futurista, ha de pasar por una nítida traducción de la producción colectiva de la sociedad en servicios y productos directamente autoabastecidos y distribuidos por los propios productores, una vez que el mercado ha desaparecido como jeroglífico social o como encarnación fetichista del trabajo social colectivo. La valoración será la directa que corresponde con la participación de los trabajos individuales en el trabajo colectivo. Las individualidades son diversas, en capacidad y en necesidad. Con lo que el comunismo es el triunfo de la diversidad de los trabajos, venciendo sobre la homogeneidad brutal del trabajo abstracto como medida del valor de cambio. La desaparición del mercado, en su forma más radical, no debe confundirse con su existencia subordinada o marginal, tal y como se ha conocido en la historia como modos de producción pre-capitalistas. La reflexión que hace Marx sobre el modo de producción feudal es muy significativa. El feudalismo, nos guste o no, es un modo de producción mucho más transparente incluso a los ojos de sus propios protagonistas (o víctimas) (p. 42).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente que "más transparente" no significa mejor ni más igualitario. Desde un punto de vista jurídico, la edad media y el antiguo régimen no eran en absoluto sistemas deseables desde ninguna escala de valores sostenible, ninguna que contenga el igualitarismo como principio radical. La desigualdad de los individuos, formalmente, era de hecho la mejor definición para entender estos sistemas. La distinción que el comunismo extiende sobre estos sistemas pre-capitalistas reside en la unión esencial que hay entre la transparencia del sistema productivo y la radical igualdad de productores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mercado supone el gran sistema semiótico por medio del cual emisores y receptores hacen valer su producción, sus valores necesitando siempre al otro para la operación misma de hacer valer. El comprador ve en la mercancía A un valor de uso y busca el equivalente que en B pudiera ofrecerse al vendedor. Ambos sujetos son emisores y receptores que emplean una estructura social especial y sancionada, el mercado, en la cual las mercancías hacen como de agentes o embajadores, no siempre inmediatos, pues es sabido que el mercader no tiene por qué coincidir con la figura de su(s) producto(res) directo(s), y en tal caso, son estos comerciantes e intermediarios los representantes de un trabajo humano, individual o social movilizado y finalmente cuajado en producto. El fetichismo culmina en la equivalencia buscada entre pares de mercancías A y B, y el hecho consabido del carácter enajenable de cada mercancía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desplazamiento de la mercancía de una mano a otra, no parece mágico sin contamos con la metáfora semiótica de los mensajes, que también conocen diversos portadores a su paso, y codifican funcionalmente a los agentes, pasando de emisores a receptores en cada proceso de intercambio. El proceso de cambio en una comunidad primitiva supone la apertura de esta -al completo- hacia un medio exterior formado por comunidades circundantes. El acceso de éstas comunidades, antaño cerradas, a las grandes corrientes circulatorias del exterior es, nada menos, que el relato de la incorporación de las formaciones sociales a una historia universal. La apertura de la antiquísima Tartessos a los comerciantes fenicios y griegos hace que la identidad de ésta se fundiera con la de las grandes culturas del Mediterráneo, formando un todo con ellas. El Oriente Medio y el Mediterráneo en todas sus costas acabaron siendo el escenario circulatorio de los grandes procesos comerciales (y después, económico-políticos y militares del mundo antiguo). La estratificación intra-comunitaria apareció a medida que la producción se orientó crecientemente hacia esas arcaicas formas de exportación, bien fronteriza, bien fluvial o costera. A la par, se desarrolló no ya sólo la especialización interna del trabajo social en una formación, sino la especialización de las propias mercancías en el momento en que algunas de ellas –más manejables, más transportables y enajenables- revisten un carácter social y privilegiado. La estratificación social (división del trabajo) levanta jerarquías porque el valor de los distintos trabajos ya no puede ser el mismo dentro de una sociedad "abierta" a la exportación y contrabalanceada por series de mercancías que la sociedad foránea enfrenta en los intercambios. Al no valer todas las mercancías lo mismo, no todos los trabajos dentro de la totalidad productiva valen lo mismo, y los hombres son condenados a la especialización. La mercancía dinero, entonces, lejos de constituirse en un simple signo, es la mercancía privilegiada que, fácilmente enajenable y divisible o multiplicable (a voluntad), reproduce con carácter discreto pero fraccionable. La homogeneidad misma que posee el tiempo de trabajo abstracto y simple otorga valor a las mercancías, pero ahora el dinero realiza ese mismo valor en el proceso del cambio. Es el tipo de mercancía que exhibe un carácter necesario de representante de mercancías diferentes en cantidad y con cualidades variables y que se opone a una determinada cantidad de dinero. El fetichismo que el mundo moderno experimenta ante el dinero hace muchos milenios que comenzó, es un desarrollo natural del fetichismo de la mercancía (p. 55).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E) &lt;st1:personname productid="LA ESCLAVITUD DEL" st="on"&gt;LA ESCLAVITUD DEL&lt;/st1:PersonName&gt; DINERO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las distintas funciones que el dinero desempeña en la sociedad sirven a los efectos de agilización de lo que Marx llama "metabolismo social". La totalidad social, concebida de un modo organicista, incluye en todo momento series de transformaciones o conversiones operadas entre esferas necesariamente vinculadas, que se remiten unas a otras. Las esferas de la producción, a saber, el cambio y el consumo, se remiten entre sí, aunque Marx concibe a la esfera productiva la prioritaria en el análisis, acorde con su teoría en la cual el trabajo humano transforma la materia e identifica sus modos productivos con los modos de existencia social. Los artículos producidos pasan a ser mercancías en el acto de cambio donde el valor que se les ha incorporado en su producción se realiza y se expresa, por medio de un equivalente de otra mercancía cualquiera, o por una expresión del valor de dinero, que es una mercancía más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La circulación de mercancías exuda constantemente dinero (p. 72). La regla de sustitución de una mercancía A por otra B necesita siempre de un tercer factor, D que es el dinero. El acto único que formalmente encierra una compraventa requiere no solamente la relación entre dos mercancías, un valor relativo, sino un desarrollo ilimitado de equivalencias que A debe guardar con la totalidad de mercancías potencialmente susceptibles de ser contrapuestas a A. El dinero es aquel tipo de mercancía general que entra en el bolsillo del vendedor en el mismo momento en que la mercancía pasa a manos del comprador. Conceptualmente, la mercancía se ha "metamorfoseado" en un primer lugar, pasando a convertirse en objeto ya vendido, y ubicado en el haber del comprador. El dinero que ha costado la mercancía al comprador es una especie de reacción o contramovimiento de la enajenación que la mercancía ha experimentado. No es lo mismo en A el valor-trabajo contenido en su producción, traducida en tiempo, ni el valor de cambio con el que se balancea ante x cantidad de mercancía B como equivalente ni menos aún con el precio que en valor-dinero esa mercancía ha costado, gravitando por encima, por debajo o alrededor del valor de cambio susodicho. Hay toda una cadena de mediaciones desde que trozos de materia elaborados por el sudor y la acción humana fueron dotados de valor, hasta que en una economía dineraria la mercancía es objeto de la circulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dos esferas que se necesitan en el ámbito ontológico, producción y circulación, se enfrentan al mismo tiempo en esa unidad formal que es el acto de compraventa. En la sombra, como en toda relación diádica, asoma el tercer elemento que triangulariza el problema: el tercero de la discordia y de la superación, el consumo. La mercancía, al ser objeto de cambio, término de circulación, gravita hacia el consumidor que ve en ella un valor de uso, pero su uso (o consumo), en efecto, sólo se satisface mudándose en valor de cambio. Tal mutación, y tal movimiento de enajenación, con el consiguiente cambio de manos, precisa, en un medio social no rígido para la circulación, del dinero. El movimiento de éste refleja, en realidad, el movimiento de todas las demás mercancías (p. 75). Estas se salen de la esfera de la circulación cuando quedan "atrapadas" de forma definitiva en su condición de valores de uso y tal trampa o sumidero es lo que llamamos consumo. La producción social renueva sin cesar esta pérdida de mercancías, salidas de una órbita circulatoria y sumidas en la consumación. Sólo la mercancía privilegiada que es el dinero se mantiene en permanente circulación (p. 77).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La circulación es como una gran retorta social a la que se lanza todo para salir de ella cristalizado en dinero." (p. 89).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta retorta se hace mundial al despuntar el siglo XVI, y ese es el mojón en que el capitalismo stricto sensu pasa a ser el modo de producción imperante en el globo tras su incubación milenaria en las formas precedentes de economías mercantiles y dinerarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dinero no es de suyo capital y urge conocer cómo se da esta conversión. En una sociedad mercantil pre-capitalista, el dinero puede aparecer ante los ojos de sus agentes como simple medio de pago que permite la enajenación de la mercancía y su "empuje" o desplazamiento a otras manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;M – D - M&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La interposición del dinero (D) en el tráfico de las mercancías ya supone una superación del trueque directo M-M de las sociedades primitivas y poco desarrolladas. La interposición de D da la apariencia de un gasto, un consumo de dinero. Pero en el ciclo en el cual el dinero se adelanta, y la mercancía es el medio para que D retorne, y además retorne acrecentado D-M-D´ es donde se deja ver el origen del capital, el acrecentamiento o reproducción de D, que se representa D´.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si ya de por sí el dinero es una mercancía general, o digámoslo de una forma más precisa, la mercancía en general, que "ha borrado todas las huellas de sus valores específicos de uso" (p. 106), ese dinero acrecentado y dotado además de la capacidad orgánica de seguir creciendo, es el capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;F) EL CANCER DEL CAPITALISMO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La producción social pervierte sus fines naturales, la producción de valores de uso socialmente necesarios. El uso y valoración de las cosas deja así de formar un continuo con las funciones vitales que un ser racional como es el hombre, debe y puede desarrollar. La aparición del primer capitalista fue el origen del cáncer de la sociedad humana. El valor de uso no puede considerarse jamás, advierte Marx, como fin directo del capitalista. El capitalista, además, busca la ganancia sistemática, no aquella ganancia circunstancial que le puede traer la astucia o el azar. Con ello el cáncer extiende su metástasis por el cuerpo social y las funciones sociales se subordinan a este único imperativo: que el dinero "adelantado" por los capitalistas retorne a sus bolsillos acrecentado. Sólo de forma subsidiaria los agentes, capitalistas y obreros, satisfacen sus necesidades y encuentran valores en el mercado, cuando la autosubsistencia no puede expandir más su radio. El mercado da la apariencia de un equilibrio entre las partes concurrentes, comprador y vendedor, que sólo es tal si atendemos a los valores de uso. La investigación sobre el origen, naturaleza y leyes del capital, que Marx desarrolla de forma exhaustiva y voluminosa, parte del planteamiento del por qué el capital crece en manos de su poseedor, partiendo del supuesto de que en el mercado se contrastan sin embargo pares de mercancías equivalentes y no mediando necesariamente un engaño en el intercambio comercial. Este engaño es un hecho real en el comercio en todas las fases de su historia, y no es menos en nuestros días, en la fase tardía del capitalismo. Las raíces del engaño se hunden en el suelo del poder coactivo que tiene en sus manos, si no el uso de la violencia física, sí al menos el uso de la violencia verbal y mental y que, con eufemismo, se conoce como publicidad y propaganda. Con todo, el propósito analítico de El Capital se mantiene en la línea de buscar las raíces de la plusvalía dando por supuesto un honrado y equilibrado intercambio de equivalentes. Si cambian equivalentes no aparece el valor (p. 118). Es por ello que el comercio sirve para cambiar la distribución de valores en una sociedad, haciendo que afluyan más en un bolsillo que en otro, provocando enriquecimientos particulares, amontonando capital en unas manos en detrimento del capital que antes había en otras. Para explicar la aparición de la plusvalía ha de haber una mercancía peculiar que forme parte del sistema económico y que, de forma sistemática, no sea pagada por su valor: no le sea dado un equivalente en dinero por una serie de razones históricas y estructurales que es preciso investigar. Esa mercancía es la fuerza de trabajo. El trabajo ocupa la posición de gozne en el seno de una totalidad social. Es la suma de fuerzas que articula una sociedad. Como energía viva de origen humano (muscular, cerebral) se aplica sobre procesos naturales, transformándoles en los momentos y puntos adecuados. El trabajo como suma de fuerzas es el motor de la sociedad que permite su producción y reproducción, simple y ampliada. Es la sociedad misma vista desde un punto de vista dinámico y material: el prerrequisito de todas las demás facetas de la misma, incluyendo las espirituales. Pero la fuerza de trabajo es, igualmente, una mercancía más dentro del modo de producción capitalista. Entra dentro de la esfera del intercambio, de la circulación. La sociedad capitalista quiere presentarse a sí misma como una red enorme de mercancías circulantes. La producción quiere ser presentada a sí misma como el conjunto de medios y esfuerzos que abastecen las necesidades sociales. Pero estas necesidades lo son, ante todo, de ganancias capitalistas, por lo que la producción entera se orienta hacia el mercado y no hacia la sociedad como tal. Tal producción, señala Marx, tiene una trastienda (p. 128). Por debajo del tráfico y tráfago de la circulación mercantil, como en un submundo oculto a las miradas del burgués, a las de cualquier consumidor-comprador, la masa humana es estrujada; su savia se exprime con insaciable sed vampírica y loca ansia de plusvalía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La trastienda o submundo de la producción es el proceso de consumo de fuerza de trabajo, idéntico al proceso de producción de mercancías y de plusvalía. Siempre se da un consumo de fuerza de trabajo en la elaboración de los productos. La nota que moralmente aguijonea a la dignidad humana y que ontológicamente deshace a lo humano como ente separable de la mercancía y más bien le funde en ella, en una espiral de cosificación creciente es que el trabajo de millones de seres humanos no se orienta hacia la producción de los objetos de sus necesidades comunitarias, sino a la producción de mercancías que en sí mismas no son sino un medio para conseguir el verdadero fin del capitalista, la producción de plusvalía que se realiza en el mercado. La plusvalía como fin supremo de nuestro modo de producción. Con ello, la comunidad se aliena de sí misma, esto es, olvida sus fines inmediatos y se separa de su propia actividad vital: en el caso límite, desaparece. La comunidad se ve substituida por una masa de cuerpos humanos ofrecidos en venta por horas para que así unos poderes, cada vez más impersonales, acumulen plusvalía. La concentración de masas acumuladas cada vez mayores de plusvalía es el polo de atracción de todas las energías –musculares y cerebrales- de la sociedad, quedando esta extenuada a la hora de reconocerse a sí misma, a la hora de reconciliarse con su base material, con su existencia misma. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Carlos X. Blanco&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-2342436890692957380?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/05/crtica-del-capitalismo-i.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-5477359353509698381</guid><pubDate>Tue, 01 May 2007 11:34:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-05-01T04:35:56.759-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Textos de Fechas Especiales</category><title>HISTORIA DEL 1 DE MAYO. DÍA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES.</title><description>&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(0, 101, 165);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(255, 138, 0);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;De UGT de España.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;INTRODUCCIÓN&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;El 1° de mayo de 1886 la huelga por la jornada de ocho horas estalló de costa a costa de los Estados Unidos. Más de cinco mil fábricas fueron paralizadas y 340.000 obreros salieron a calles y plazas a manifestar su exigencia. En Chicago los sucesos tomaron rápidamente un sesgo violento, que culminó en la masacre de la plaza Haymarket (4 de mayo) y en el posterior juicio amañado contra los dirigentes anarquistas y socialistas de esa ciudad, cuatro de los cuales fueron ahorcados un año y medio después. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Cuando los mártires de Chicago subían al cadalso, concluía la fase más dramática de la presión de las masas asalariadas (en Europa y América) por limitar la jornada de trabajo. Fue una lucha que duró décadas y cuya historia ha sido olvidada, ocultada o limpiada de todo contenido social, hasta el punto de transformar en algunos países el 1.° de mayo en mero “festivo” o en un día franco más. Pero sólo teniendo presente lo que ocurrió, adquiere total significación la fecha designada desde entonces como “Día Internacional de los Trabajadores”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;AQUELLOS DIAS INTERMINABLES&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;A mediados del siglo XIX, tanto en Europa como en Norteamérica, en las emergentes factorías industriales, se exigía a los obreros trabajar doce y hasta catorce horas diarias, durante seis días a la semana, incluso a niños y mujeres, en faenas pesadas y en un ambiente insalubre o tóxico. Los emigrantes europeos, que llegaban entonces a los Estados Unidos en busca de un mundo mejor, cambiaron (a lo más) los resabios feudales que todavía pesaban sobre sus hombros por la voracidad desbocada de un capitalismo joven, que multiplicaba sus ganancias ampliando al máximo la jornada de trabajo. Extraños en un país desconocido, los inmigrantes crearon las primeras organizaciones de obreros agrupándose por nacionalidades, buscando primero el apoyo y la solidaridad de los que hablaban la misma lengua, constituyendo luego gremios por oficios afines (carpinteros, peleteros, costureras), y orientando su acción por las vías del mutualismo. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;América era también el campo de experimentación para algunos socialistas utópicos, que crearon en los Estados Unidos colonias comunitarias, como las de Robert Dale Owen (1825), Charles Fourier y Etienne Cabet, constituidas por trabajadores emigrados. Los obreros propiamente norteamericanos se limitaban a buscar consuelo para sus sufrimientos terrenales en las diferentes sectas religiosas existentes en el país. Fueron inmigrantes ingleses pobres los que primero diseminaron inquietudes sociales entre sus hermanos de clase, y los mismos continuaron en territorio americano la lucha ya extendida en Inglaterra por la reducción de la jornada de trabajo. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;El desarrollo de la industria manufacturera, el perfeccionamiento de máquinas y herramientas, la concentración de grandes masas obreras en los Estados del Noreste, proporcionaron el terreno donde germinó la propaganda de los emigrados. La primera huelga brotó, 60 años antes de los sucesos de Chicago, entre los carpinteros de Filadelfia, en 1827, y pronto la agitación se extendió a otros núcleos de trabajadores. Los obreros gráficos, los vidrieros y los albañiles empezaron a demandar la reducción de la jornada de trabajo, y 15 sindicatos formaron la “Mechanics Union of Trade Associations” de Filadelfia. El ejemplo fue seguido en una docena de ciudades; por los albañiles de la isla de Manhattan; en la zona de los grandes lagos, por los molineros; también por los mecánicos y los obreros portuarios. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;En 1832, los trabajadores de Boston dieron un paso adelante en sus demandas y se lanzaron a la huelga por la jornada de diez horas, agrupados en débiles organizaciones gremiales por oficios. Pese a que el movimiento se extendió a Nueva York y Filadelfia, no tuvo éxito. Afirmó, sin embargo, el espíritu de combate de los asalariados, que siguieron presionando por sus reivindicaciones. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;DIEZ HORAS LEGALES&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;El resultado de estas luchas, que marcan el nacimiento del sindicalismo en Estados Unidos, influyó primero en el Gobierno Federal antes que en los patrones, que expoliaban impunemente a sus trabajadores al amparo del librempresismo. En 1840, el Presidente Martín van Buren reconoció legalmente la jornada de 10 horas para los empleados del Gobierno y también para los obreros que trabajaban en construcciones navales y en los arsenales. En 1842, dos Estados, Massachusetts y Connecticut, adoptaron leyes que prohibían hacer trabajar a los niños más de 10 horas por día. El mismo año, la quincallería Whtite &amp; Co. de Buffalo (Estado de Nueva York) introdujo en sus talleres la jornada de 10 horas. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Pero la agitación obrera continuó. Desde el otro lado del mar llegaban noticias alentadoras. Cediendo a la presión sindical, el Gobierno inglés promulgó una ley (1844) que redujo a 7 horas diarias el trabajo de los niños menores de 13 años, y limitó a 12 horas el de las mujeres. Se esperaba lograr pronto allí la jornada de 10 horas para los adultos, hombres y mujeres. En ese ambiente se reunió el primer Congreso Sindical Nacional de los Estados Unidos, el 12 de octubre de 1845, en Nueva York. Se tomaron medidas concretas para coordinar la lucha de los diferentes gremios y la que se llevaba a cabo en distintas ciudades. Se planteó la creación de una organización secreta permanente para la reivindicación de los derechos del trabajador. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;El Congreso Sindical de Nueva York se fijó como tarea de acción inmediata la demanda del reconocimiento legal de la jornada de 10 horas y se convocó a mítines obreros en las principales ciudades para agitar públicamente esta exigencia. A esta etapa siguieron las huelgas, que alcanzaron excepcional amplitud en Pittsburgh, centro metalúrgico, donde 40.000 obreros mantenían una huelga de 6 semanas por la jornada de 10 horas. Pero los patrones no cedieron, y muchos inmigrantes recién llegados se dispusieron a asumir el puesto de los huelguistas. El movimiento fracasó. En otros lugares se lograron avances concretos: New Hampshire decretó la implantación de la jornada de 10 horas y numerosas fábricas hicieron lo mismo en otros Estados. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Pero la agitación cobró nuevos impulsos al divulgarse, en 1848, la noticia de que los obreros de una sociedad colonizadora en Nueva Zelanda habían obtenido la jornada de 8 horas. Sin embargo, no se estructuró un movimiento que respaldara esta aspiración. Las demandas se limitaron a exigir un máximo de 10 horas de trabajo por día. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Fue sólo a comienzos de 1866, una vez terminada la guerra de secesión, que renació la lucha por acortar la jornada de labor. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Otros avances se habían logrado entretanto. El Estado de Ohio adoptó la ley de 10 horas para las mujeres obreras, y los sindicatos de la construcción estaban vivamente impresionados al saber que los albañiles de Australia obtenían en esos días el reconocimiento de la jornada de 8 horas. Por otra parte, la reducción de la jornada de trabajo, que absorbería mayor cantidad de mano de obra, se convertía en una necesidad urgente por el retorno de los soldados desmovilizados y el cierre de las fábricas que trabajaban para la guerra. Además, los inmigrantes seguían afluyendo, por centenares y centenares de miles. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Al Congreso de Estados Unidos ingresaron más de media docena de proyectos de ley que proponían legalizar la jornada de 8 horas, y &lt;st1:personname productid="la Asamblea Nacional" st="on"&gt;la Asamblea Nacional&lt;/st1:PersonName&gt; de Trabajo, celebrada en Baltimore en agosto de 1866, con representantes de 70 organizaciones sindicales, entre ellas 12 uniones nacionales, proclamó: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;“La primera y gran necesidad del presente, para liberar al trabajador de este país de la esclavitud capitalista, es la promulgación de una ley por la cual la jornada de trabajo deba componerse de ocho horas en todos los Estados de &lt;st1:personname productid="la Unión Americana." st="on"&gt;la Unión Americana.&lt;/st1:PersonName&gt; Estamos decididos a todo hasta obtener este resultado”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;El mismo congreso sindical acordó crear comités para “recomendar” la reivindicación de las 8 horas, cometiendo el error de confiar únicamente en la buena voluntad de los poderes públicos para hacer ley su iniciativa. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Mientras, en Europa, &lt;st1:personname productid="la I Internacional" st="on"&gt;la I  Internacional&lt;/st1:PersonName&gt; (creada en 1864) había acordado en su Congreso de Ginebra, en 1866, agitar mundialmente la demanda de la jornada de trabajo de 8 horas. Los asalariados norteamericanos, en el Congreso Obrero de los Estados del Este, celebrado en Chicago en 1867, dedicaron gran parte de sus debates a las 8 horas. El hombre que impulsó las resoluciones sobre el tema fue Ira Steward, un mecánico autodidacta de Chicago, a quien daban el sobrenombre de “El maniático de las ocho horas”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Steward sostenía que al acortarse la jornada de trabajo aumentaría la necesidad de mano de obra y que, por lo tanto, de allí surgiría el aumento de los salarios. Escéptico de la eficacia de la acción puramente sindical, Steward, en ausencia de un partido político autónomo de la clase obrera, proponía un método usado tradicionalmente por el movimiento sindical norteamericano: ejercer presión sobre los partidos del “stablishment” y no dar sus votos más que a los candidatos que aceptaran impulsar todo o parte del programa sindical. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;LEY FEDERAL DE LAS OCHO HORAS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Finalmente, los esfuerzos de la clase obrera norteamericana lograron modificar la actitud del Gobierno, ya que no la de los empresarios privados. Siendo Presidente de los Estados Unidos Andrew Johnson, en 1868 se dictó &lt;st1:personname productid="la Ley Ingersoll" st="on"&gt;la Ley Ingersoll&lt;/st1:PersonName&gt;, que establecía la jornada de 8 horas para los empleados de las oficinas federales y para quienes trabajaban en obras públicas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;La jornada de 8 horas pasaba así a ser obligación “legal” en los Estados Unidos para las obras públicas, así como lo era ya para los trabajos privados en Australia. Los obreros industriales, entre tanto, seguían sometidos a una jornada de 11 y 12 horas diarias a lo largo y a lo ancho de los Estados Unidos.  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;st1:personname productid="LA GRAN HUELGA" st="on"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;LA GRAN HUELGA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt; FERROVIARIA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;En 1874, el Estado de Massachusetts decretaba la jornada máxima de 10 horas para mujeres y niños, mientras la agitación prendía ahora entre los ferroviarios, que no tardaron en lanzar una huelga de grandes proporciones. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;En junio de 1877, los dueños de los ferrocarriles comunicaron a los trabajadores que sus salarios serían reducidos en un 10%, porque las empresas “estaban perdiendo dinero” con motivo de la crisis. Esta fue la gota que colmó el vaso. Desde 1873, el salario de los trabajadores había disminuido ya en un 25% para salvar las ganancias de los propietarios. La huelga estalló en Pittsburgh y en menos de 2 semanas se había extendido a 17 Estados. Era el movimiento más vasto que hasta entonces enfrentara el gran capital norteamericano. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Los magnates ferroviarios consiguieron que el Gobierno movilizara al Ejército contra los huelguistas, que habían incorporado entre tanto la demanda de una jornada laboral de 8 horas, y no tardaron en producirse enfrentamientos violentos entre obreros y soldados. En Maryland quedaron 10 obreros muertos después de un choque frontal con las tropas. En Pittsburgh, los trabajadores corrieron a pedradas a los militares, para luego asaltar la maestranza del ferrocarril local, donde destruyeron 120 locomotoras e incendiaron 1.600 vagones. En Reading, los obreros desarmaron a una compañía de soldados y confraternizaban con ellos cuando fueron atacados por tropas de refuerzo, que aparecieron imprevistamente. Entonces, algunos militares fueron muertos y hubo numerosas víctimas entre los obreros. En Saint Louis la huelga abarc&amp; oacute; a todos los oficios y los trabajadores se apoderaron de la ciudad. Fue cortado el tránsito por los puentes que cruzan el Mississippi, y durante 8 días los sindicatos administraron tiendas y fábricas y dictaron sus propias leyes. Finalmente, fueron sangrientamente reprimidos. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;La lucha de clases se hizo tan violenta que la burguesía organizó grupos civiles armados para proteger sus riquezas. La prensa “de orden” exaltaba diariamente a pertrecharse y a extender las bandas armadas antiobreras. Se formaron así verdaderas milicias privadas, cuando no grupos de matones y hasta empresas de rompehuelgas, con sucursales en los centros industriales más importantes, al servicio de los propietarios. La más famosa de estas organizaciones, que alcanzaría triste renombre en los sucesos de Chicago, fue la de los hermanos Pinkerton, que había reclutado algunos cientos de scabs (“amarillos”), que enviaban a quebrar huelgas allí donde la presión obrera se hacía sentir en demanda de la jornada de 8 horas. Los Pinkerton, además, proporcionaban bandas armadas, espías, provocadores y hasta asesinos a sueldo. Algunas autoridades hacían caso omiso de la existencia de estas organizaciones criminales e incluso borraban los antecedentes penales de sus integrantes, a condición de que mostraran ferocidad en su cometido, disolviendo mítines obreros, delatando a los dirigentes o agrediéndolos. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;1º DE MAYO DE 1886&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Por fin, la fecha tan esperada llegó. La orden del día, uniforme para todo el movimiento sindical era precisa: ¡A partir de hoy, ningún obrero debe trabajar más de 8 horas por día! ¡8 horas de trabajo! ¡8 horas de reposo! ¡8 horas de recreación!. Simultáneamente se declararon 5.000 huelgas y 340.000 huelguistas dejaron las fábricas, para ganar las calles y allí vocear su demandas. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;En Nueva York, los obreros fabricantes de pianos, los ebanistas, los barnizadores y los obreros de la construcción conquistaron las 8 horas sobre la base del mismo salario. Los panaderos y cerveceros obtuvieron la jornada de 10 horas con aumento de salario. En Pittsburgh, el éxito fue casi completo. En Baltimore, tres federaciones ganaron las 8 horas: los ebanistas, los peleteros y los obreros en pianos-órganos. En Chicago, 8 horas sin disminuir sus salarios: embaladores, carpinteros, cortadores, obreros de la construcción, tipógrafos, mecánicos, herreros y empleados de farmacia; 10 horas con aumento de salario: carniceros, panaderos, cerveceros. En Newark, los sombrereros, cigarreros, obreros en máquinas de coser Singer, obtuvieron las anheladas 8 horas. En Boston, los obreros de la construcción. En L ouisville, los obreros del tabaco. En Saint Louis, los mueblistas, y en Washington, los pintores... En total, 125.000 obreros conquistaron la jornada de 8 horas el mismo 1° de mayo. A fin de mes serían 200.000, y antes que terminara el año, un millón. No era la victoria absoluta; pero se había obtenido un resultado importante, por sobre, incluso, de algunas fallas en el movimiento obrero. “Jamás en este país ha habido un levantamiento tan general de las masas industriales” (expresaba un informe de &lt;st1:personname productid="la AFL" st="on"&gt;la AFL&lt;/st1:PersonName&gt;) “El deseo de una disminución de la jornada de trabajo ha impulsado a millares de trabajadores a afiliarse a las organizaciones existentes, cuando muchos, hasta ahora, habían permanecido indiferentes a la acción sindical”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;En Chicago, los sucesos tomaron un giro particularmente conflictivo. Los trabajadores de esa ciudad vivían en peores condiciones que los de otros Estados. Muchos debían trabajar todavía 13 y 14 horas diarias; partían al trabajo a las 4 de la mañana y regresaban a las 7 u 8 de la noche, o incluso más tarde, de manera que “jamás veían a sus mujeres y sus hijos a la luz del día”. Unos se acostaban en corredores y desvanes; otros, en inmundas construcciones semiderruidas, donde se hacinaban numerosas familias. Muchos no tenían ni siquiera alojamiento. Por otra parte, la generalidad de los empleadores tenía una mentalidad de caníbales. Sus periódicos escribían que el trabajador debía dejar al lado su “orgullo” y aceptar ser tratado como “máquina humana”. El “Chicago Tribune” osó decir. “El plomo es la mejor alimentación para los huelguistas... La prisión y los trabajos forzados son la única solución posible a la cuestión social. Es de esperar que su uso se extienda”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;No era extraño que en ese cuadro Chicago fuese el centro más activo de la agitación revolucionaria en los Estados Unidos y cuartel general del movimiento anarquista en América: Dos organizaciones dirigían la huelga por las 8 horas en Chicago y todo el Estado de Illinois: &lt;st1:personname productid="la Asociación" st="on"&gt;la Asociación&lt;/st1:PersonName&gt; de Trabajadores y Artesanos y &lt;st1:personname productid="la Unión Obrera" st="on"&gt;la Unión Obrera&lt;/st1:PersonName&gt; Central, pero eran sus exaltados periódicos obreros los polos en torno a los cuales giraba la acción reivindicativa. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Uno de estos periódicos era escrito en alemán, el “Arbeiter Zeitung”, que aparecía tres veces a la semana, dirigido por August Spies, de orientación anarquista, y otro, “The Alarm”, en inglés, dirigido por el socialista Albert Parsons. Junto a ellos, un brillante grupo de agitadores, periodistas y oradores de verbo encendido insuflaba el ímpetu peculiar que caracterizaba la lucha obrera en ese Estado. La mayoría de ellos pasaría a &lt;st1:personname productid="la Historia" st="on"&gt;la Historia&lt;/st1:PersonName&gt; como los “Mártires de Chicago”: Fielden, Schwab, Fischer, Engel, Lingg, Neebe. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;DESENLACE SANGRIENTO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Pese a los éxitos parciales de algunos sindicatos, la huelga en Chicago continuaba. Una sola usina seguía echando su humo negro sobre la región: la fábrica de maquinaria agrícola McCormik, al Norte de Chicago. El fundador de la usina, Cyrus McCormik, había muerto poco antes y dejado en el testamento una suma considerable de dinero para levantar una iglesia. Pero su heredero resolvió construir el templo sacando los fondos de un descuento obligatorio a sus obreros, que lo rechazaron. El 16 de febrero de 1886 estalló la huelga. Entonces, McCormik hijo contrató cientos de rompehuelgas a través de los hermanos Pinkerton y desalojaron en medio día la fábrica, que estaba ocupada por los trabajadores. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Cuando estalló la huelga general del 1° de mayo, McCormik seguía funcionando con el trabajo de los rompehuelgas, y no tardaron en producirse choques entre los restantes trabajadores de la ciudad y los “amarillos”. El ambiente ya estaba caldeado, porque la policía había disuelto violentamente un mitin de 50.000 huelguistas en el centro de Chicago, el 2 de mayo. El día 3 se hizo una nueva manifestación, esta vez frente a la fábrica McCormik, organizada por &lt;st1:personname productid="la Unión" st="on"&gt;la Unión&lt;/st1:PersonName&gt; de los Trabajadores de &lt;st1:personname productid="la Madera. Estaba" st="on"&gt;la Madera. Estaba&lt;/st1:PersonName&gt; en la tribuna el anarquista August Spies, cuando sonó la campana anunciando la salida de un turno de rompehuelgas. Sentirla y lanzarse los manifestantes sobre los “scabs” (amarillos) fue todo uno. Injurias y pedradas volaban hacia los traidores, cuando una compa&amp;ntil de;ía de policías cayó sobre la muchedumbre desarmada y, sin aviso alguno, procedió a disparar a quemarropa sobre ella. 6 muertos y varias decenas de heridos fue el saldo de la acción policial. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Enardecido por la matanza, Fischer voló a &lt;st1:personname productid="la Redacción" st="on"&gt;la  Redacción&lt;/st1:PersonName&gt; del “Arbeiter Zeitung”, donde escribió una vibrante proclama, con la cual se imprimieron 25.000 octavillas y que sería luego pieza principal de la acusación en el proceso que terminó con su ahorcamiento. Decía: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;“Trabajadores: la guerra de clases ha comenzado. Ayer, frente a la fábrica McCormik, se fusiló a los obreros. ¡Su sangre pide venganza! &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;¿Quién podrá dudar ya que los chacales que nos gobiernan están ávidos de sangre trabajadora? Pero los trabajadores no son un rebaño de carneros. ¡Al terror blanco respondamos con el terror rojo! Es preferible la muerte que la miseria. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Si se fusila a los trabajadores, respondamos de tal manera que los amos lo recuerden por mucho tiempo. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Es la necesidad lo que nos hace gritar: “¡A las armas!”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Ayer, las mujeres y los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y a sus padres fusilados, en tanto que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino costosos y se bebía a la salud de los bandidos del orden... &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;¡Secad vuestras lágrimas, los que sufrís! &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;La proclama terminaba convocando a una gran concentración de protesta para el 4 de mayo, a las cuatro de la tarde, en la plaza Haymarket, y concluía con las palabras: “¡Trabajadores, concurrid armados y manifestaos con toda vuestra fuerza!”. Esta frase (y aquella que decía “¡A las armas!”) fueron tachadas por Spies, director de la imprenta, y él mismo vigiló especialmente que no la incluyeran los tipógrafos. Sin embargo, cuando posteriormente &lt;st1:personname productid="la Policía" st="on"&gt;la Policía&lt;/st1:PersonName&gt; se incautó de los originales, convirtió esa frase no publicada en el núcleo central de la acusación. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;En Haymarket se reunieron unas 15.000 personas. La mayoría de los que posteriormente serían los mártires de Chicago se hallaba a esa hora en &lt;st1:personname productid="la Redacción" st="on"&gt;la Redacción&lt;/st1:PersonName&gt; del “Arbeiter Zeitung”. Parsons estaba con su mujer y dos hijos; lo acompañaba una obrera con la que iban a discutir la organización de las costureras. Fielden y Schwab también estaban allí. Schwab abandonó la reunión para asistir a un mitin en Deering. Cuando discutían sobre la incorporación de las costureras a la lucha por las 8 horas, mujeres particularmente explotadas que entonces trabajaban sobre 15 horas diarias, un obrero se presentó diciendo que en la concentración faltaban oradores en inglés. Todos dejaron el local del periódico y fueron allí, donde Spies ocupaba la tr ibuna. Le sucedió Parsons, que habló por espacio de una hora. Luego, Fielden. Los discursos eran moderados y la muchedumbre se comportaba con tranquilidad, pese a la gravedad de la masacre del día anterior frente a McCormik. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;El alcalde de Chicago, Carter H. Harrison, que presenciaba el mitin para pulsar el ambiente, se fue a casa al concluir de hablar Parsons, dándole órdenes al capitán de Policía Bonfield, a cargo de la tropa, de que la retirara. Empezaba a llover, como culminación de un día helado y húmedo. Fielden estaba aún en la tribuna y la gente comenzaba a dispersarse. Algunos obreros se dirigieron incluso al Zept Hall, cervecería que quedaba en las proximidades, para seguir a través de sus ventanas la manifestación. En la plaza, la muchedumbre ya estaba reducida a unos pocos miles cuando 180 policías avanzaron de pronto sobre los manifestantes con los capitanes Bonfield y Ward al frente, quienes ordenaron terminar el mitin de inmediato y a sus hombres tomar posiciones de disparar. Ya se alzaban los fusiles cuando, desde el montón informe de los manifestantes, se vio salir un objeto humeante del tamaño de una naranja, que cayó entre dos filas de los policías, levantando un poderoso estruendo y arrojando por tierra a todos los que se encontraban cerca. Sesenta policías quedaron heridos de inmediato y uno muerto, en medio de tremenda confusión. Fue la señal para que se desatara un pánico loco y una carnicería más terrible que la de la víspera. Rehechos en sus filas y apoyados por refuerzos, los policías cargaron salvajemente sobre la multitud, disparando y golpeando a diestra y siniestra. El balance dejó un total de 38 obreros muertos y 115 heridos. Otros 6 policías alcanzados por la bomba murieron en el hospital. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Esa misma noche, Chicago fue puesto en estado de sitio, se estableció el toque de queda y la tropa ocupó militarmente los barrios obreros. Al día siguiente, la nación estaba conmocionada por los sucesos y la gran prensa no reparó en nada para calumniar a radicales, anarquistas, socialistas y trabajadores extranjeros, sobre todo a los alemanes. El 5 de mayo, “The New York Times” daba por hecho que los anarquistas eran los culpables del lanzamiento de la bomba. La policía, al mando del capitán Michael Schaack, realizó una batida contra 50 supuestos “nidos” de anarquistas y socialistas y detuvo e interrogó de manera brutal a unas 300 personas. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;El jefe de Policía Ebersold, hablando tres años más tarde sobre aquellos hechos, decía: “Schaack quería mantener la tensión. Deseaba encontrar bombas por todos lados... Y hay algo que no sabe el público. Una vez desarticuladas las células anarquistas, Schaack quiso que se organizasen de inmediato nuevos grupos... No quería que la "conspiración" pasase; deseaba seguir siendo importante a los ojos del público”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;La policía estaba más interesada en conseguir pruebas en contra de los detenidos que en localizar al que había arrojado la bomba. Se ofreció dinero y trabajo a cuantos se ofrecieron a testificar a favor del Estado. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Los locales sindicales, los diarios obreros y los domicilios de los dirigentes fueron allanados, salvajemente golpeados ellos y sus familiares, destruidos sus bibliotecas y enseres, escarnecidos y, finalmente, acusados en falso de ser ellos quienes habían confeccionado, transportado hasta la plaza de Haymarket y arrojado la bomba que desencadenó la feroz matanza. Ninguno de los cargos pudo ser probado, pero todo el poder del gran capital, su prensa y su justicia, se volcaron para aplicar una sanción ejemplar a quienes dirigían la agitación por la jornada de 8 horas. Spies, Parsons, Fielden, Fischer, Engel, Schwab, Lingg y Neebe pagaron con sus vidas, o la cárcel, el crimen de tratar de poner un límite horario a la explotación del trabajo humano. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;El 11 de noviembre de 1887, un año y medio después de la gran huelga por las 8 horas, fueron ahorcados en la cárcel de Chicago los dirigentes anarquistas y socialistas August Spies, Albert Parsons, Adolf Fischer y George Engel. Otro de ellos, Louis Lingg, se había suicidado el día anterior. La pena de Samuel Fielden y Michael Schwab fue conmutada por la de cadena perpetua, es decir, debían morir en la cárcel, y Oscar W. Neebe estaba condenado a quince años de trabajos forzados. El proceso había estremecido a Norteamérica y la injusta condena (sin probárseles ningún cargo) conmovió al mundo. Cuando Spies, Parsons, Fischer y Engel fueron colgados, la indignación no pudo contenerse, y hubo manifestaciones en contra del capitalismo y de sus jueces en las principale s ciudades del mundo. De allí empezó a celebrarse cada 1° de mayo el “Día Internacional de los Trabajadores”, conmemorando exactamente el inicio de la huelga por las 8 horas y no su aberrante epílogo. Pero fue el sacrificio de los héroes de Chicago el que grabó a fuego en la conciencia obrera aquella fecha inolvidable. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;LOS HECHOS &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Luego del enfrentamiento de huelguistas y esquiroles frente a la fábrica McCormik, la tarde del 3 de mayo de 1886 se reunió en Chicago el grupo socialista de trabajadores alemanes “Lehr und Wehr Verein” (Asociación de Estudio y Lucha). Con asistencia de Engel y Fischer, se acordó convocar un mitin de protesta en la plaza Haymarket, para el día siguiente por la tarde (4 de mayo). Fischer se entrevistó con Spies el día 4 por la mañana, comprometiéndolo a hablar en aquel mitin. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Parsons no estaba en la ciudad. Se hallaba en Cincinnati. Llegó el día 4 en la mañana a Chicago y, sin saber de la concentración, queriendo ayudar a su esposa en la organización de las costureras, convocó a una reunión en las oficinas del diario “Arbeiter Zeitung”. Al mismo lugar llegaron Fielden y Schwab, donde Parsons se presentó con su esposa mexicana, Lucy González, dos de sus hijos y miss Holmes, del gremio de las costureras. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Schwab partió a un mitin en Deering, donde estuvo hasta las diez y media de la noche. En ese momento vinieron a buscar a Parsons, porque en la plaza de Haymarket faltaban oradores en inglés, y fue éste con toda su familia. Hablaron allí Spies, Parsons y Fielden, que debía cerrar la manifestación. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Mientras continuaba hablando Fielden, Parsons fue al cercano local Zept Hall para protegerse de la lluvia, que empezaba a caer. Allí se encontraba ya Fischer. En la tribuna seguían Fielden, que era el orador, y Spies, cuando de pronto (según el testimonio del apóstol cubano José Martí, entonces corresponsal de prensa en los Estados Unidos) “se vio descender sobre sus cabezas, caracoleando por el aire, un hilo rojo. Tiembla la tierra, húndese el proyectil cuatro pies en su seno; caen rugiendo, uno sobre otros, los soldados de las dos primeras líneas; los gritos de un moribundo desgarran el aire”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Esa bomba lanzada por mano anónima fue seguida del fusilamiento de la multitud por la policía, dejando a 38 obreros muertos y 115 heridos y puso en difícil situación a los dirigentes. Se hallaron (en palabras de Martí) “acusados de haber compuesto y ayudado a lanzar, cuando no lanzado, la bomba del tamaño de una naranja que tendió por tierra las filas delanteras de los policías, dejó a uno muerto, causó después la muerte de seis más y abrió en otros 50 heridas graves...”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;En la redada policial que siguió a la masacre (más de 300 detenidos en un día), bajo estado de sitio, toque de queda y ocupación militar de los barrios obreros, fueron aprehendidos Spies, Schwab y Fischer, en las oficinas del “Arbeiter Zeitung”, esa misma noche. A Fielden, herido, lo sacaron de su casa. A Engel y Neebe, de sus casas también. Lingg fue apresado en su buhardilla, luego de enfrentarse a bofetadas con los policías que lo iban a detener. Le hallaron bombas. Parsons logró escapar, pero se presentó voluntariamente al Tribunal, al iniciarse el proceso, para compartir la suerte de sus compañeros. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;EL PROCESO &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;El 17 de mayo de 1886 se reunió el Tribunal Especial, ante el cual comparecieron: August Spies, 31 años, periodista y director del “Arbeiter Zeitung”; Michael Schwab, 33 años, tipógrafo y encuadernador; Oscar W. Neebe, 36 años, vendedor, anarquista; Adolf Fischer, 30 años, periodista; Louis Lingg, 22 años, carpintero; George Engel, 50 años, tipógrafo y periodista; Samuel Fielden, 39 años, pastor metodista y obrero textil; Albert Parsons, 38 años, veterano de la guerra de secesión, ex candidato a &lt;st1:personname productid="la Presidencia" st="on"&gt;la Presidencia&lt;/st1:PersonName&gt; de los Estados Unidos por los grupos socialistas, periodista; Rodolfo Schnaubelt, cuñado de Schwab, y los traidores William Selinger, Waller y Scharader, ex integrantes del movimiento obrero que testificaron en falso contra quienes llamaban “ca maradas” y cuyo perjurio fue posteriormente comprobado, cuando ya sus declaraciones habían sido acogidas por el Tribunal y ahorcados cuatro de los acusados. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;El 21 de junio de 1886 se procedió al examen de jurados entre 981 candidatos, ante el juez Joseph E. Gary, que debía seleccionar a 12 de ellos. 5 ó 6 obreros, que se presentaron como posibles jurados, fueron recusados por el ministerio público. Se admitió sólo a los individuos que daban garantías de sustentar prejuicios antisocialistas o antianarquistas, predispuestos con anticipación contra los detenidos, a quienes se acusó formalmente de “conspiración de homicidio”, por la muerte del policía Mathias Degan, alcanzado por la bomba, y por otros 69 cargos. 5 de los acusados habían nacido en Alemania y uno en Inglaterra, lo que estimulaba las acusaciones contra la “inspiración foránea” de la agitación obrera. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;En realidad; siguiendo el testimonio de Martí, se los procesaba “por explicar en la prensa y en la tribuna las doctrinas cuya propaganda les permitía la ley. En Nueva York, entre tanto, los culpables en un caso de incitación directa a la rebeldía habían sido castigados ¡con doce meses de cárcel y 250 dólares de multa!”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Nada se decía en la acusación de la huelga nacional por la jornada de 8 horas, y menos de las condiciones de vida que sufrían los obreros en los Estados Unidos. Los acusadores estaban obsesionados por “la conspiración de la dinamita”, y aseguraban que Schnaubelt (cuñado de Schwab) había arrojado la bomba en Haymarket, que Spies y Fischer le habían ayudado en esa tarea, que Lingg la habría fabricado y transportado hasta la plaza... &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Después de 22 días de examen de candidatos, el Gran Jurado estuvo dispuesto para la vista de la causa. Entre tanto, el alguacil especial Henry Rice se jactaba ante sus amigos, como se supo posteriormente, de que él mismo se había encargado de prepararlo todo para que formasen parte del Jurado sólo hombres declaradamente adversos a los acusados y éstos no escaparan así de la horca. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;El 15 de julio de 1886, el fiscal Grinnell, como representante del Estado de Illinois, empezó la acusación por los delitos de conspiración y asesinato de policías, prometiendo probar en el juicio quién había arrojado la bomba en la plaza Haymarket. Fundaba la acusación en que los procesados pertenecían a una “asociación secreta” que se proponía hacer la revolución social y destruir el orden establecido, empleando la dinamita para ello. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;El 1º de mayo (según Grinnell) era el día señalado para iniciar la subversión, “pero causas imprevistas lo impidieron”. Así quedó aplazada, decía, para el 4 de mayo en la plaza de Haymarket. El plan revolucionario, dijo el fiscal, había sido preparado por August Spies, pero no sólo eso, también éste había encendido la mecha de la bomba, antes de que la lanzara Schnaubelt sobre los policías. Seguía el fiscal: “La vasta conspiración es obra de &lt;st1:personname productid="la Internacional. Los" st="on"&gt;la Internacional. Los&lt;/st1:PersonName&gt; miembros de dicha asociación se dedican, unos a la propaganda, otros a la fabricación de bombas y otros a entrenar en el manejo de las armas a sus afiliados”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Demostró Grinnell que todos los acusados eran anarquistas o socialistas, lo que ellos reconocieron de buen grado, pero no pudo probar su participación directa en el delito que les imputaba. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Los testigos utilizados por la acusación eran el capitán de Policía Bonfield, que ordenó disparar contra la multitud en Haymarket, y los ex anarquistas Waller, Schrader y Selinger, que declararon contra sus antiguos camaradas, pagados o coaccionados por la policía: Waller aseguraba que sí existió conspiración, pero se confundió ante las miradas de los que lo habían considerado un compañero, y entonces el fiscal interrogó a Schrader. Pero éste, “más cobarde que vil”, titubeó tanto, su declaración se hizo tan contradictoria y torpe, que el procurador del Estado gritó a la defensa: “Llevaos este testigo: no es nuestro, es vuestro”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;El testigo Gillmer dijo que vio a Schnaubelt (cuñado de Schwab) arrojar la bomba ayudado por Fischer y Spies, pero se probó que Fischer estaba en ese momento fuera de la plaza, en el Zept Hall, y Spies en la tribuna de oradores, y que Schnaubelt estaba en un sitio de la plaza distinto al lugar desde donde fue arrojada la bomba. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Para probar la existencia de una “conspiración”, el fiscal recurrió a la prensa anarquista, presentando fragmentos de artículos y reproducción de discursos de los procesados, muy anteriores a los sucesos materia de juicio. Las citas eran amañadas y absolutamente fuera de contexto, pero se leyeron de manera melodramática ante los jurados, y se exaltaron las pasiones de los mismos exhibiéndoles bombas reales, armas, dinamita y hasta uniformes ensangrentados de los policías heridos en Haymarket. Pero no se demostró judicialmente ninguna relación concreta entre la bomba arrojada allí y los procesados. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;José Martí dijo expresamente en su crónica de los sucesos: “No se pudo probar que los ocho acusados del asesinato del policía Degan hubieran preparado ni encubierto siquiera una conspiración que rematase con su muerte. Los testigos fueron los policías mismos, y cuatro anarquistas comprados, uno de ellos confeso de perjurio. Lingg mismo, cuyas bombas eran semejantes, como se vio por el casquete, a la de Haymarket, estaba, según el proceso, lejos de la catástrofe. Parsons, contento de su discurso (ya pronunciado), contemplaba la multitud desde un lugar vecino. El perjuro fue quien dijo, y desdijo luego, que vio a Spies encender el fósforo con que se prendió la mecha de la bomba, que Ling "cargó con otro hasta un rincón cercano a la plaza en un baúl de cuero&amp;q uot;, que la tarde de los seis muertos en McCormik acordaron los anarquistas, a petición de Engel, armarse para resistir nuevos ataques. Que Spies estuvo un instante en el lugar en que se tomó el acuerdo. Que en su despacho había bombas, y en una u otra casa, "Manuales de guerra revolucionaria". Lo que sí se probó con plena prueba fue que, según todos los testigos adversos, el que arrojó la bomba era un desconocido”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;La defensa acusó al capitán Bonfield, a cargo de &lt;st1:personname productid="la Policía" st="on"&gt;la Policía&lt;/st1:PersonName&gt; en Haymarket, de estar pagado por la “Citizens Association”, una “organización burguesa de conspiradores capitalistas”, que venía buscando el momento para descabezar el movimiento obrero en Chicago. Spies llegó a decir: “Somos acusados de conspiración por los verdaderos conspiradores y sus instrumentos... Si no se hubiera arrojado esa bomba, igual habría hoy centenares de viudas y de huérfanos... Bonfield, el hombre que haría avergonzar a los héroes de la noche de San Bartolomé, el ilustre Bonfield que habría prestado innegables servicios a Doré como modelo para los demonios de Dante, Bonfield era el hombre capaz de llevar a la práctica la conspiración de la &amp; quot;Citizens Association" de nuestros patricios”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;HABLAN LOS SENTENCIADOS &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;El 20 de agosto de 1886, ante el Tribunal en pleno, fue leído el veredicto del Jurado: condenados a muerte Spies, Schwab, Lingg, Engel, Fielden, Parsons, Fischer y a 15 años de trabajos forzados, Oscar W. Neebe. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Se les concedió el uso de la palabra a los sentenciados. Sus discursos se conservan y algunos fragmentos de ellos se reproducen aquí, en el orden en que fueron pronunciados. Hiela la sangre leerlos. Se trata de hombres que sabían de antemano que serían condenados a la pena capital y por un crimen que no habían cometido. Sus palabras, inspiradas y proféticas, tienen un patetismo que los años pasados desde entonces no logran borrar. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;DISCURSO DE AUGUST SPIES &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;(Director del “Arbeiter Zeitung”, 31 años. Nacido en Alemania Central) &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;“Al dirigirme a este Tribunal lo hago como representante de una clase social enfrente de los de otra clase enemiga, y empezaré con las mismas palabras que un personaje veneciano pronunció hace cinco siglos en ocasión semejante: "Mi defensa es vuestra acusación; mis pretendidos crímenes son vuestra historia". &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Se me acusa de complicidad en un asesinato y se me condena, a pesar de que el ministerio público no ha presentado prueba alguna de que yo conozca al que arrojó la bomba, ni siquiera de que en tal asunto haya tenido yo la menor intervención. Sólo el testimonio del procurador del Estado y el de Bonfield, y las contradictorias declaraciones de Thompson y de Gillmer, testigos pagados por &lt;st1:personname productid="la Policía" st="on"&gt;la Policía&lt;/st1:PersonName&gt;, pueden hacerme aparecer como criminal. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Y si no existe un hecho que pruebe mi participación o mi responsabilidad en el asunto de la bomba, el veredicto y su ejecución no son más que un crimen maquiavélicamente concebido y fríamente ejecutado, como tantos otros que registra la historia de las persecuciones políticas y religiosas. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Se han cometido muchos crímenes jurídicos aun obrando de buena fe los representantes del Estado, creyendo realmente delincuentes a los sentenciados. En esta ocasión, ni esa excusa existe. Por sí mismos, los representantes del Estado han fabricado la mayor parte de los testimonios, y han elegido un Jurado viciado en su origen. Ante este Tribunal, ante el público, yo acuso al procurador del Estado, y a Bonfield, de conspiración infame para asesinarnos. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;La tarde del mitin de Haymarket encontré a un tal Legner. Este joven me acompañó, no dejándome hasta el momento en que bajé de la tribuna, unos cuantos segundos antes de estallar la bomba. El sabe que no vi a Schwab aquella tarde. Sabe también que no tuve la conversación que me atribuye Thompson. Sabe que no bajé de la tribuna para encender la bomba. ¿Por qué los honorables representantes del Estado rechazan a este testigo que nada tiene de socialista? Sencillamente porque probaría el perjurio de Thompson y la falsedad de Gillmer. Y el nombre de Legner estaba en la lista de los testigos presentados por el ministerio público. No fue, sin embargo, citado a declarar, y la razón es obvia. Se le ofrecieron 500 dólares para que abandonara la ciudad, y rechazó indignado el ofrecimiento. Cuando yo preguntaba por Legner, nadie sabía de él ¡el honorable, el honorabilísimo fiscal Grinnell, me contestaba que él mismo lo había buscado sin conseguir encontrarlo! Tres semanas después supe que aquel joven había sido llevado detenido por dos policías a Buffalo, Estado de Nueva York. ¡Juzgad quiénes son los asesinos! &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Si yo hubiera arrojado la bomba o hubiera sido el causante de que se la arrojara, o hubiera siquiera sabido algo de ello, no vacilaría en afirmarlo aquí... Mas, decís, "habéis publicado artículos sobre la fabricación de dinamita". Y bien, todos los periódicos los han publicado, entre ellos los titulados "Tribune" y "Times", de donde yo los trasladé, en algunas ocasiones, al "Arbeiter Zeitung" ¿Por qué no traéis al estrado a los editores de aquellos periódicos? &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Me acusáis también de no ser ciudadano de este país. Resido aquí hace tanto tiempo como Grinnell, y soy tan buen ciudadano como él cuando menos, aunque no quisiera ser comparado con tal personaje. Grinnell ha apelado innecesariamente al patriotismo del Jurado y yo voy a contestarle con las palabras de un literato inglés: ¡El patriotismo es el último refugio de los infames! &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;¿Qué hemos dicho en nuestros discursos y en nuestros escritos? &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Hemos explicado al pueblo sus condiciones y las relaciones sociales; le hemos hecho ver los fenómenos sociales y las circunstancias y leyes bajo las cuales se desenvuelven; por medio de la investigación científica hemos probado hasta la saciedad que el sistema del salario es la causa de todas las iniquidades, iniquidades tan monstruosas que claman al cielo. Nosotros hemos dicho, además, que el sistema del salario, como forma específica del desenvolvimiento social, habría de dejar paso, por necesidad lógica, a formas más elevadas de civilización; que dicho sistema preparaba el camino y favorecía la fundación de un sistema cooperativo universal, que tal es el socialismo. Que tal o cual teoría, tal o cual diseño de mejoramiento futuro, no eran materia de elección, sino de necesidad histórica, y que para nosotros la tendencia del progreso era la de una sociedad de soberanos en la que la libertad y la igualdad económica de todos produciría un equilibrio estable como base y condición del orden natural. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Grinnell ha dicho repetidas veces que es el anarquismo lo que se trata de sojuzgar. Pues bien, la teoría anarquista pertenece a la filosofía especulativa. Nada se habló de la anarquía en el mitin de Haymarket. En ese mitin sólo se trató de la reducción de horas de trabajo. Pero insistid: "Es el anarquismo al que se juzga". Si así es, por vuestro honor que me agrada: yo me sentencio, porque soy anarquista. Yo creo como Burke, como Paine, como Jefferson, como Emerson y Spencer y muchos otros grandes pensadores del siglo, que el estado de castas y de clases, el estado donde una clase vive a expensas del trabajo de otra clase -a lo cual llamáis orden- yo creo, digo, que esta bárbara forma de organización social, con sus robos y asesinatos legales, está próxima a desaparecer y dejará pronto paso a una sociedad libre, a la asociación voluntaria o a la hermandad universal, si lo preferís. ¡Podéis, pues, sentenciarme, honorable Jurado, pero que al menos se sepa que aquí, en Illinois, ocho hombres fueron condenados por creer en un bienestar futuro, por no perder la fe en el triunfo final de &lt;st1:personname productid="la Libertad" st="on"&gt;la Libertad&lt;/st1:PersonName&gt; y de &lt;st1:personname productid="la Justicia" st="on"&gt;la Justicia&lt;/st1:PersonName&gt;! &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Grinnell ha repetido varias veces que éste es un país adelantado. ¡El veredicto corrobora tal aserto! &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Este veredicto lanzado contra nosotros es el anatema de las clases ricas sobre sus expoliadas víctimas, el inmenso ejército de los asalariados. Pero si creéis que ahorcándonos podéis contener el movimiento obrero, ese movimiento constante en que se agitan millones de hombres que viven en la miseria, los esclavos del salario; si esperáis salvaros y lo creéis, ¡ahorcadnos!... Aquí os halláis sobre un volcán, y allá y acullá, y debajo, y al lado, y en todas partes surge &lt;st1:personname productid="la Revolución. Es" st="on"&gt;la Revolución. Es&lt;/st1:PersonName&gt; un fuego subterráneo que todo lo mina. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Vosotros no podéis entender esto. No creéis en las artes diabólicas, como nuestros antecesores, pero creéis en las conspiraciones. Os asemejáis al niño que busca su imagen detrás del espejo. Lo que veis en nuestro movimiento, lo que os asusta, es el reflejo de vuestra maligna conciencia. ¿Queréis destruir a los agitadores? Pues aniquilad a los patrones que amasan sus fortunas con el trabajo de los obreros, acabad con los terratenientes que amontonan sus tesoros con las rentas que arrancan a los miserables y escuálidos labradores... Suprimíos vosotros mismos, porque excitáis el espíritu revolucionario. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Ya he expuesto mis ideas. Ellas constituyen una parte de mí mismo. No puedo prescindir de ellas, y aunque quisiera no podría. Y si pensáis que habréis de aniquilar esas ideas, que ganan más y más terreno cada día, mandándonos a la horca; si una vez más aplicáis la pena de muerte por atreverse a decir la verdad -y os desafiamos a que demostréis que hemos mentido alguna vez-, yo os digo que si la muerte es la pena que imponéis por proclamar la verdad, entonces estoy dispuesto a pagar tan costoso precio. ¡Ahorcadnos! La verdad crucificada en Sócrates, en Cristo, en Giordano Bruno, en Juan Huss, en Galileo, vive todavía; éstos y otros muchos nos han precedido en el pasado. ¡Nosotros estamos prontos a seguirles!”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;El discurso de Spies, interrumpido sin cesar por el juez, duró más de 2 horas. Hablaba como un iluminado, y las interrupciones parecían hacerlo más enérgico y elocuente. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;DISCURSO DE MICHAEL SCHWAB (Nacido en Baviera, Alemania. Tipógrafo. Tenía 33 años en el momento del juicio) &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;“Hablaré poco, y seguramente no despegaría mis labios si mi silencio no pudiera interpretarse como un cobarde asentimiento a la comedia que acaba de desarrollarse. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Habláis de una gigantesca conspiración. Un movimiento social no es una conspiración, y nosotros todo lo hemos hecho a la luz del día. No hay secreto alguno en nuestra propaganda. Anunciamos de palabra y por escrito una próxima revolución, un cambio en el sistema de producción de todos los países industriales del mundo, y ese cambio viene, ese cambio no puede menos que llegar... &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Si nosotros calláramos, hablarían hasta las piedras. Todos los días se cometen asesinatos; los niños son sacrificados inhumanamente, las mujeres perecen a fuerza de trabajar y los hombres mueren lentamente, consumidos por sus rudas faenas, y no he visto jamás que las leyes castiguen estos crímenes... &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Como obrero que soy, he vivido entre los míos; he dormido en sus tugurios y en sus cuevas; he visto prostituirse la virtud a fuerza de privaciones y de miseria, y morir de hambre a hombres robustos por falta de trabajo. Pero esto lo había conocido en Europa y abrigaba la ilusión de que en la llamada tierra de la libertad, aquí en América, no presenciaría estos tristes cuadros. Sin embargo, he tenido ocasión de convencerme de lo contrario. En los grandes centros industriales de los Estados Unidos hay más miseria que en las naciones del viejo mundo. Miles de obreros viven en Chicago en habitaciones inmundas, sin ventilación ni espacio suficientes; dos y tres familias viven amontonadas en un solo cuarto y comen piltrafas de carne y algunos restos de verdura. Las enfermedades se ceban en los hombres , en las mujeres y en los niños, sobre todo en los infelices e inocentes niños. ¿Y no es esto horrible en una ciudad que se reputa civilizada? &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;De ahí, pues, que haya aquí más socialistas nacionales que extranjeros, aunque la prensa capitalista afirme lo contrario con objeto de acusar a los últimos de traer la perturbación y el desorden desde fuera. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;El socialismo, tal como nosotros lo entendemos, significa que la tierra y las máquinas deben ser propiedad común del pueblo. La producción debe ser regulada y organizada por asociaciones de productores que suplan a las demandas del consumo. Bajo tal sistema todos los seres humanos habrán de disponer de medios suficientes para realizar un trabajo útil, y es indudable que nadie dejará de trabajar. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Tal es lo que el socialismo se propone. Hay quien dice que esto no es americano. Entonces, ¿será americano dejar al pueblo en la ignorancia, será americano explotar y robar al pobre, será americano fomentar la miseria y el crimen? ¿Qué han hecho los partidos políticos tradicionales por el pueblo? Prometer mucho y no hacer nada, excepto corromperlo comprando votos en los días de elecciones. Es natural después de todo, que en un país donde la mujer tiene que vender su honor para vivir, el hombre se vea obligado a vender su conciencia... &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;"El anarquismo está muerto", ha dicho el fiscal. El anarquismo hasta hoy sólo existe como doctrina, y Mr. Grinnell no tiene poder para matar ninguna doctrina. El anarquismo es hoy una aspiración, pero una aspiración que se realizará algún día... La anarquía es un orden sin gobierno. Es un error emplear la palabra anarquía como sinónimo de violencia, pues son cosas opuestas. En el presente estado social, la violencia se emplea a cada momento, y por eso nosotros propagamos la violencia también, pero solamente contra la violencia, como un medio necesario de defensa”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;DISCURSO DE OSCAR NEEBE (Nacido en Filadelfia, de padres alemanes, no era obrero, sino vendedor de levaduras en una empresa propiedad de su familia. Desde su adolescencia trabajó a favor de los desheredados y organizó varios importantes sindicatos por oficio. Fue condenado a 15 años de prisión) &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;“Durante los últimos días he podido aprender lo que es la ley, pues antes no lo sabía. Yo ignoraba que pudiera estar convicto de un crimen por conocer a Spies, Fielden y Parsons... &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Con anterioridad al 4 de mayo yo había cometido ya otros delitos. Mi trabajo como vendedor de levaduras me había puesto en contacto con los panaderos. Vi que los panaderos de esta ciudad eran tratados como perros... Y entonces me dije: "A estos hombres hay que organizarlos; en la organización está la fuerza". Y ayudé a organizarlos. Fue un gran delito. Aquellos hombres ahora, en vez de estar trabajando catorce y dieciséis horas, trabajan diez horas al día... Y aún más: cometí un delito peor... Una mañana, cuando iba de un lado a otro con mis trastos, vi que los obreros de las fábricas de cerveza de la ciudad de Chicago entraban a trabajar a las cuatro de la mañana. Llegaban a su casa a las siete u ocho de la noche. No veían nunca a su familia; no ve&amp;i acute;an nunca a sus hijos a la luz del día... Puse manos a la obra y los organicé. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;En la mañana del 5 de mayo supe que habían sido detenidos Spies y Schwab, y entonces fue también cuando tuve la primera noticia de la celebración del mitin de Haymarket durante la tarde anterior. Después que terminé mis faenas fui a las oficinas del "Arbeiter Zeitung", en donde me encontraba cuando fue allanado el periódico... &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Veinticinco policías allanaron mi casa el mismo día y encontraron un revólver y una bandera roja, de un pie cuadrado, con la que jugaba frecuentemente mi hijo. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(80, 80, 80);"&gt;Yo no creo que sólo los anarquistas y socialistas tengan armas en su casa... Habéis probado que organicé asociaciones obreras, que he trabajado por la reducción de horas, que he hecho cuanto he podido por volver a publicar el "Arbeiter Zeitung": he ahí mis delitos. Pues bien: me apena la idea de que no me ahorquéis, honorables jueces, porque es preferible la muerte rápida a la muerte lenta en que vivimos. Tengo familia, tengo hijos, y si saben que su padre ha muerto lo llorarán y recogerán su cuerpo para enterrarlo. Ellos podrán visitar su tumba, pero no podrán, en caso contrario, entrar en el presidio para besar a un condenado por un delito que no ha cometido. Esto es lo que tengo que decir. Yo os suplico: ¡Dejadme participar de la suerte de mis compañeros! ¡Ahorcadme con ellos!”.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-5477359353509698381?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/05/historia-del-1-de-mayo-da-internacional.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-2751252726648200137</guid><pubDate>Thu, 26 Apr 2007 09:57:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-04-26T02:58:27.493-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Textos en Español</category><title>Consuman como si no hubiera un mañana</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Hay alguien que pueda hacer el favor de informar al Consejo Ejecutivo del Sierra Club que la idea de un “coche ecológico” tiene tanto sentido como la “pena de muerte no violenta?” Mientras la vasta mayoría de los que se preocupan por el calentamiento global considera la reducción de la producción innecesaria como la base de una política sana, el Sierra Club ha endosado un plan que no incluye virtualmente ningún papel para la preservación.&lt;br /&gt;En enero de 2007, la Sociedad Estadounidense de Energía Solar (ASES, por sus siglas en inglés) publicó un documento de 180 páginas “Tackling Climate Change” [Afrontando el cambio climático] en USA. Como es típico en un gran análisis del entorno, se basa en una economía de crecimiento dominada por las corporaciones. La novedad son sus estudios altamente técnicos que pretenden computar cuántas emisiones de CO2 pueden ser contrarrestadas mediante la eficiencia energética (EE) y la energía renovable.&lt;br /&gt;En asociación con ASES para presentar el estudio al Congreso, el Sierra Club escribió con entusiasmo que “la eficiencia energética y las energías renovables solas pueden lograr entre un 60 y un 80% de reducción en las emisiones de calentamiento global hasta 2050.” El que agregaran la palabra clave “solas” en el primer párrafo de su comunicado indicó que el Sierra Club quería asegurarse de que los políticos y los donantes corporativos comprendieran que no tiene intenciones de criticar la gran cantidad de chatarra innecesaria creada por USA corporativo.&lt;br /&gt;Lo que no dicen&lt;br /&gt;La energía solar, la energía eólica y la eficiencia energética (EE) juegan papeles vitales en la reducción del CO2. El problema es el papel de la preservación, o la reducción de la producción total. Para los “verdes profundos,” el objetivo más básico es el cambio social que fomente la reducción de energía. Para los “verdes claros,” la preservación es, en el mejor de los casos, algo que produzca jarabe de pico mientras mantiene la estrechez de miras sobre los artilugios ecológicos.&lt;br /&gt;Más patente que el típico análisis medioambiental corporativo, el informe ASES/Sierra trivializa la preservación como si fuera “pasárselas sin” o “privación”. Presenta una vasta gama de juguetes tecnológicos, algunos de los cuales son bastante buenos y otros que son menos que ecológicos. Lo que es más revelador es lo que no incluye. Discute el transporte sin utilizar la palabra “bicicleta” o “caminar.”&lt;br /&gt;Considera el diseño eficaz de construcciones sin discutir el uso de edificios vacíos o el diseño de edificios para que duren más de 50 años. El informe que Carl Pope ensalza como “la actual estrategia oficial de calentamiento global del Sierra Club” contiene una extensa discusión del calentamiento y enfriamiento doméstico sin mencionar la palabra “árbol.” El recientemente publicado “Heat” [Calor] de George Monbiot concluye que la producción de una tonelada de cemento crea una tonelada de CO2, un hecho que no es destacado por los que proponen edificios EE.&lt;br /&gt;En un análisis de la eficiencia energética, no aparece ni una vez la frase “agricultura orgánica” y no se menciona el uso masivo de petroquímicos o de granjas industriales y hay cero preocupación por el hecho de que el producto alimenticio estadounidense promedio viaja 2.000 kilómetros desde la granja al plato. El extraño enfoque de la EE no cuestiona el crecimiento canceroso de los electrodomésticos, la obsolescencia planificada, o la creación corporativa de deseos artificiales de productos innecesarios.&lt;br /&gt;Los autores no comentan sobre el inmenso derroche de atención sanitaria o de inmensos edificios de las compañías de seguros que derrochan energía sin crear nada de valor. Los capítulos sobre el transporte, tales como sobre coches eléctricos híbridos enchufables, ignoran el hecho de que el transporte aéreo en el Reino Unido se duplicará hasta 2030, época en la que tendrá más efecto sobre el calentamiento global que los automóviles. El llamado a aumentar 10 veces la biomasa no dice nada sobre los efectos de los monocultivos, la deforestación, la ingeniería genética o el uso de pesticidas.&lt;br /&gt;Estas posiciones dejaron algo fuera del gran plan ecológico por la eficiencia energética: existen soluciones de baja tecnología, o sin tecnología, de sentido común, que involucran la reducción de la cantidad de uso de producción y energía sin disminuir la calidad de la vida. Tienen algo más en común: no involucran la inflación de los beneficios corporativos mediante el aumento de la manufactura.&lt;br /&gt;¿Cuándo deja de ser eficaz la eficiencia energética?&lt;br /&gt;Casi tanto como la energía solar y eólica, la eficiencia energética se está convirtiendo en el mantra indiscutible de las soluciones para el calentamiento global. Los refrigeradores que usan un 75% menos de energía son una ventaja. Incluso mejor sería la Passivhaus [casa pasiva] diseñada en Alemania, que está tan bien aislada que tiene cero sistemas de calentamiento y de enfriamiento.&lt;br /&gt;EE es buena. Pero las proyecciones de lo que puede ofrecer rayan a veces en alucinaciones. Es el caso con la afirmación de ASES/Sierra de que la EE puede contrarrestar el calentamiento global en un 57%.&lt;br /&gt;La primera limitación de la EE es la vieja máxima de que mientras más partes contiene un sistema, más partes se pueden romper. El informe ASES/Sierra se lee como una enciclopedia de artilugios de arreglo tecnológico para edificios, coches y agujeros en la tierra. Cada ítem involucra un aumento en la interdependencia industrial. A medida que los recursos comienzan a escasear como resultado de su agotamiento, de guerras o de acaparamiento, es probable que el futuro traiga una disminución de la capacidad de remendar sistemas interconectados. Aumentar la dependencia de ellos es como pedir que haya colapsos industriales.&lt;br /&gt;Otro factor que actúa contra la EE es la ley de retornos decrecientes. Joseph Tainter explicó que las sociedades comienzan a derrumbarse cuando los se agotan los recursos para satisfacer las necesidades de una complejidad creciente. Del mismo modo, el mayor impacto de los descubrimientos viene cuando son introducidos por primera vez. Es cuando hay la mayor restitución de energía por la energía invertida. Las mejoras adicionales tienden a costar más y a rendir menos. El petróleo fue barato y fácil de obtener cuando recién salió a la superficie. A medida que pasó el tiempo, se hizo más caro bombear el petróleo, disminuyó la cantidad disponible, y empeoró la calidad. El mayor impacto de las drogas vino de los antibióticos. Ahora nos bombardean con anuncios para nuevas drogas cuya investigación cuesta más pero que tienen menos ventajas sobre la generación previa.&lt;br /&gt;Los tecnócratas tienden a tener fe en el potencial ilimitado de la EE. La verdad es que probablemente hemos visto la mayor parte de los mayores impactos de la eficiencia y que los cambios futuros serán sobre todo perfeccionamientos que ofrecerán menos y menos mejoras.&lt;br /&gt;La dificultad más importante para la EE es la economía de mercado, tan amada y tan poco comprendida por los ecologistas. Las corporaciones no compiten para ganar menos dinero. Compiten para aumentar sus beneficios. Las fuerzas del mercado obligan a cada corporación a expandir la producción lo más rápido posible. Cuando haya un calentamiento más eficaz, las corporaciones que lo vendan alentarán a sus clientes a subir sus termostatos y a andar por ahí en ropa interior en medio del invierno.&lt;br /&gt;La gente vive a distancias que permiten viajes diario de y a su trabajo. El automóvil ha alargado esa distancia. Coches eficientes en su consumo de combustible no harán nada por afectar esa distancia o los kilómetros adicionales de carretera, la pérdida del hábitat que acompaña la construcción de carreteras, el espacio para el estacionamiento o la energía utilizada para producir coches.&lt;br /&gt;No cuesta imaginar a yuppies tan orgullosos de su apartamento EE en Nueva York que se compran una casa EE en Phoenix, o un condominio EE en Chicago, un coche híbrido para cada ciudad, y un helicóptero modificado para que funcione con biocombustibles a fin de volar regularmente entre las ciudades.&lt;br /&gt;La eficiencia energética no es eficaz cuando algunos artefactos individuales son más eficaces, pero la cantidad general de artefactos aumenta tanto que la masa total de energía utilizada aumenta en lugar de disminuir. Guste o no, es la coacción irredimible de la economía de mercado.&lt;br /&gt;Esto no quiere decir que la EE no juegue un papel en la prevención de que el planeta se rehogue. Es decir que la EE debe estar acompañada por un intenso programa de conservación, de rediseño económico y de regulación gubernamental. Sin esto, la EE en una economía de mercado no es sólo inútil, sino es probable que resulte en una expansión de la producción y en un aumento del calentamiento global.&lt;br /&gt;Invasión de los tecno-parlanchines&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquiera que se haya opuesto alguna vez a un incinerador de basuras, a un horno de cemento o a una planta termoeléctrica a carbón sabe que ha perdido la lucha si permite que la industria lo fuerce a una discusión sobre cuál sistema de control de la polución debe ser añadido después de haber creado las toxinas. La única solución auténtica es la fácil – comenzar por impedir la creación de los venenos.&lt;br /&gt;Si alguien trata de vender un incinerador o un sistema EE demasiado complicado para comprenderlo, eso debería indicar que es una mala idea. Hacer cosas simples es típicamente el camino hacia la mayor eficacia. Totalmente ajeno a las razones sociales del calentamiento global, el informe ASES/Sierra afirma que cualesquiera problemas de gases invernadero que subsistan después de EE, pueden ser resueltos con seis tecnologías renovables: “concentración del poder solar, fotovoltaicos, energía eólica, biomasa, biocombustibles y energía geotérmica.” Los tres últimos mencionados son tecno-cháchara.&lt;br /&gt;La “biomasa” es sobre todo un esfuerzo por convertir cualesquiera zonas sin cultivar que queden en este planeta para plantar monocultivos y producir energía. No sorprende por lo tanto, que la palabra “ecología” no aparezca en el capítulo sobre la biomasa. Lo que sorprende es la sub-sección sobre “residuos urbanos” que discute el uso de desechos sólidos municipales como combustible para convertir calor en electricidad. Es un modo cortés de decir que los ecologistas debieran endosar la diseminación de toxinas de los incineradores al aire de las ciudades y abandonar la noción de no generar desechos.&lt;br /&gt;La “energía geotérmica” no tiene asociaciones tan ofensivas. Pero menos de un 0,1% de la energía geotérmica está dentro de tres kilómetros de la superficie, lo que la hace actualmente recuperable. Sugerir que técnicas que aún están por ser perfeccionadas podrían permitir que la geotérmica suministre un 20% de la energía de USA es pura especulación. No puede formar parte de un estrategia energética seria.&lt;br /&gt;Uno de los capítulos más vergonzosos del informe concierne a los “biocombustibles.” No contiene nada contra el etanol de maíz. Sólo rechaza el uso de granos de maíz para producir etanol sobre la base de que los 38.000 metros cúbicos de etanol que podrían ser producidos con maíz estadounidense representarían sólo un 5% de la demanda de gasolina de este país. No presta atención a temas introducidos este mismo mes en un artículo en Scientific American de que (1) la refinación del etanol usa más energía de la que produce, y (2) que el etanol requiere “robar cultivos de alimentos para producir combustible.” La falta de preocupación tanto por la eficiencia del etanol como por el hambre en el mundo hace que el informe endosado por Sierra sea menos orientado a la ecología que el de Scientific American, el prototipo de las publicaciones híper-tecnológicas.&lt;br /&gt;El capítulo se aferra a la esperanza de que etanol pueda ser producido si, en lugar de utilizar grano de maíz, la materia prima fuera “residuos de cosechas de maíz y trigo.” Existen varios problemas con esta estrategia de la “celulosa”. Primero, como en el caso geotérmico, la producción de etanol de tallos de maíz es altamente especulativa y no tiene un sitio en proyecciones a largo plazo. Si pudiera hacerse, sería de maíz genéticamente modificado para hacer que sea más aceptable para la separación de los azúcares de la lignina. Ya ha habido demasiada contaminación genética de alimentos. Más modificación genética es precisamente lo que la agricultura no necesita.&lt;br /&gt;El mayor problema con el etanol celulósico es que da por sentado que el suelo no debe ser otra cosa que un medio estéril para producir cultivos y que el “residuo” no tiene nada que ver con el reabastecimiento del suelo. Precisamente como el Servicio Forestal bajo Bill Clinton nos trajo el “talado salvaje” basado en la creencia de que la madera descompuesta no tiene importancia para los ecosistemas forestales, Hillary Clinton podría liderar el concepto de que los tallos de maíz en descomposición no contribuyen a los ecosistemas del suelo.&lt;br /&gt;Los que se concentran en los biocombustibles no parecen comprender que separar del suelo a los fertilizantes naturales significa depender más de fertilizantes petroquímicos. Con cara dura proponen reducir el uso de petróleo en los coches, aumentando el uso de fertilizantes basados en el petróleo.&lt;br /&gt;Preguntas duras/realidad difícil&lt;br /&gt;Los móviles perpetuos, la biomasa y los biocombustibles no detendrán la extinción de especies causada por el cambio climático. Una vez más, la eficiencia y la energía solar y eólica son componentes críticos de una sociedad sustentable. Pero concentrarse en ellos distrae la atención de los verdaderos problemas que hay que afrontar – cómo reducir dramáticamente la producción de energía mientras se mejora la calidad de la vida. Esta es la base de las preguntas duras que evitan los ecologistas corporativos.&lt;br /&gt;Por ejemplo, USA necesita reducir la cantidad de autos en las rutas en por lo menos un 95% y asegurar que los pocos que sean producidos sean híbridos. ¿Cómo puede la economía de USA ser reorganizada de manera que los trabajadores de la industria automóvil y los de las refinerías tengan puestos de trabajo comparables a los que tienen actualmente?&lt;br /&gt;Muchos países pobres dependen de industrias destructivas como el petróleo. ¿Cómo puede reorganizarse la economía mundial para que aumenten su nivel de vida mientras modifican lo que producen?&lt;br /&gt;Es bien sabido que la reducción de los gases invernadero necesita una reducción de la población, lo que puede ser logrado mejor reduciendo la brecha entre ricos y pobres y logrando igualdad para las mujeres. ¿Cómo invertimos el modelo derechista de la creciente disparidad?&lt;br /&gt;La economía global aumenta la producción de bienes de alta energía como ser carreteras, coches, aviones, comida chatarra, carne y montañas interminables de basura consumista. ¿Cómo cambiamos esto a la producción de bienes de baja energía que la gente realmente necesita, como ser alimentos orgánicos producidos localmente, atención sanitaria preventiva y vestimentas y casas que duren?&lt;br /&gt;La creación de necesidades artificiales de nuevos objetos estalla como si se tratara de enfermedades genéticamente modificadas en un laboratorio de bio-defensa. ¿Cómo convencemos a los grandes medioambientalistas que no es un “sacrificio” o una “privación” si nos concentramos en la producción de artículos que la gente realmente necesite y que duren?&lt;br /&gt;Todos queremos creer que nuestros cheques para Sierra o para Nature Conservancy hacen algún bien a la larga y que sólo se demoran un poco en hacer lo correcto. La triste realidad es que los grandes medioambientalistas están haciendo cosas equivocadas que llevan en la dirección equivocada.&lt;br /&gt;La tarea más elemental para detener el calentamiento global es que haya una revolución moral, ética y espiritual basada en la creencia de que demasiada chatarra es algo malo. La reducción de la producción innecesaria es la antítesis de lo que representan las corporaciones. Por destructivo que sea para el planeta, las corporaciones tienen que tratar de convencer a la gente de que consuma más y más.&lt;br /&gt;Vienen los grandes medioambientalistas y le dicen a la gente que el exceso de consumo de ninguna manera es malo porque da al consumidor la capacidad de afectar el cambio con su poder de compra. El erudito tecno-mago agita su varita, y dice: “No miren las montañas de chatarra descartada que llevan a los vertederos. Miren para acá, a los fabulosos eco-artilugios de nuestros amigos corporativos.”&lt;br /&gt;Los grandes medioambientalistas podrán estar haciendo más por preservar el ethos del consumismo auto-devorante que lo que jamás podrían hacer las grandes corporaciones. ¡Qué sorpresa saber que el Sierra Club tiene un historial de obtener fondos del Chemical Bank, ARCO y British Petroleum! Los grandes medioambientalistas posiblemente suministran al gran petróleo lo que más necesita – fe en una economía de mercado puede proteger el planeta.&lt;br /&gt;Karl Marx dijo una vez algo en el sentido de que si quedaran sólo dos capitalistas, competirían por ver cuál puede vender la cuerda para colgar al otro. Una versión moderna podría ser que si el planeta estuviera tan tostado que sólo quedaran dos grandes grupos medioambientalistas, competirían para ver cuál puede obtener una subvención del gran petróleo para demostrar que lo que queda del mundo podría ser salvado por las decisiones de los consumidores.&lt;br /&gt;------------&lt;br /&gt;Don Fitz es editor de Synthesis/Regeneration: A Magazine of Green Social Thought, que es enviada a miembros de The Greens/Green Party USA. [Los Verdes/Partido Verde, USA] Para contactos escriba a: fitzdon@aol.com&lt;br /&gt;Fuente&lt;br /&gt;Heinberg, R. The party’s over. New Society Publishers, 2003.&lt;br /&gt;Kutscher, C.F. (Ed.) Tackling Climate Change in the U.S.: Potential Carbon Emissions Reduction from Energy Efficiency and Renewable Energy by 2030. American Solar Energy Society, 2007. www.ases.org/climate change&lt;br /&gt;Monbiot, G. Heat: How to stop the planet from burning. South End Press, 2007.&lt;br /&gt;Sierra Club, Renewable energy experts unveil report. Sierra club press release, January 31, 2007. Contact Josh Dorner, josh.dorner@sierraclub.org&lt;br /&gt;Tainter, J. The collapse of complex societies, Cambridge University Press, 1988.&lt;br /&gt;Tokar, B., Earth for Sale. South End Press, 1997.&lt;br /&gt;Wald, M.L. Is ethanol for the long haul? Scientific American. January 2007.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.zmag.org/content/showarticle.cfm?SectionID=56&amp;ItemID=12636"&gt;http://www.zmag.org/content/showarticle.cfm?SectionID=56&amp;amp;ItemID=12636&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Fitz&lt;br /&gt;Zmag&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-2751252726648200137?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/04/consuman-como-si-no-hubiera-un-maana.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-6606941618357823247</guid><pubDate>Wed, 25 Apr 2007 10:03:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-09T10:21:26.888-08:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Discursos y otros</category><title>LA DESHONRA DE MORIR EN ACCIDENTE LABORAL</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_aNKHMl13NOw/Ri8oMzFsNqI/AAAAAAAABB0/LhA2PH_mxP8/s1600-h/trabajadores3.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5057305106897974946" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_aNKHMl13NOw/Ri8oMzFsNqI/AAAAAAAABB0/LhA2PH_mxP8/s200/trabajadores3.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;En las muertes por accidente, incidente o enfermedad laboral siempre se le achaca la responsabilidad de su final a quien muere. Las campañas publicitarias sobre la prevención de accidentes laborales siempre piden a quienes curran que cuiden de su salud y de sus vidas. Dicho más claro le piden que recen para que no les ocurra nada. Quienes mueren en accidente laboral son personas sin rostro, ni nombre, ni situación familiar, ni amistades. Nunca he visto en los medios de comunicación que nos hablen de si quien ha fallecido era una persona de tal o cual manera, si le gustaba esto o lo otro, de cómo se quedaba su familia, sus amistades, de qué había aportado en su trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las instituciones, los medios de comunicación, la sociedad en general tratamos a este tipo de lacra que son los accidentes, los incidentes, las enfermedades laborales, como algo consustancial al trabajo asalariado. Vamos, como si ya fuese incluido en el salario que te pagan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás de cada muerte por accidente o incidente laboral hay otros miles de personas heridas, enfermas, que en muchos casos arrastrarán de por vida las secuelas de "su torpeza". Porque "la torpeza del currela" es la única explicación que nos dan a este tipo de lacra. Porque no te pones las prendas de seguridad. Porque no atiendes a las decenas de normas que te hacen firmar como recibidas. Porque no llegas al curro olvidándote de tus preocupaciones, sociales, familiares, económicas, políticas. Porque en el trabajo hay que estar a lo que se está: a que la patronal gane todo lo que pueda y lo más rápido que se lo puedas hacer ganar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego que se dan algunas respuestas de denuncia o protesta a estas situaciones, pero a la vista está que no sirven para evitarlas. La patronal y las instituciones que la acunan, potencian la baja autoestima de la gente asalariada. La patronal y las instituciones que la acunan, disfrazan estos crímenes como errores individuales de quienes los sufren. Quienes forman la patronal y las instituciones coinciden en muchos intereses empresariales y de negocios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni la patronal, ni las instituciones, deberían intervenir en la investigación de estos accidentes, incidentes, enfermedades laborales, por tener un interés directo en sus causalidades. Así las cosas, parece lógico que este asunto fuese asumido de forma ejecutiva por las organizaciones propias de la gente asalariada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entretanto propongo que a cada una de las víctimas mortales de accidente, incidente o enfermedad laboral se le homenajee, dando a conocer su identidad, su rostro, loando sus aportaciones en el trabajo, en su círculo familiar, de amistades, en el barrio o pueblo, porque de seguro que habrá hecho tantas cosas positivas como cualquier miembro de la patronal o de las instituciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arrieta (Trebiñu), 7 de marzo de 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Javier Ruiz (activista social)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_aNKHMl13NOw/Ri8pPTFsNrI/AAAAAAAABB8/VOSHEYiiRCc/s1600-h/chisteForges.gif"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_aNKHMl13NOw/Ri8qujFsNsI/AAAAAAAABCE/P5RHdzqRNGI/s1600-h/didi.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5057307885741815490" style="WIDTH: 233px; CURSOR: hand; HEIGHT: 153px" height="200" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_aNKHMl13NOw/Ri8qujFsNsI/AAAAAAAABCE/P5RHdzqRNGI/s200/didi.gif" width="307" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Clique en la figura para mirar mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Si muere alguien de la patronal se suceden los panegíricos, las condolencias, los homenajes, las loas ¿Vale más la aportación a la sociedad de la patronal que la de los currelas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:78%;"&gt;Fuente:Alerta Euuskalheria&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-6606941618357823247?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/04/la-deshonra-de-morir-en-accidente.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_aNKHMl13NOw/Ri8oMzFsNqI/AAAAAAAABB0/LhA2PH_mxP8/s72-c/trabajadores3.gif' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-7648622355095777956</guid><pubDate>Mon, 23 Apr 2007 09:58:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-04-23T02:59:41.898-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Textos en Español</category><title>Primavera latinoamericana</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Frei Betto&lt;br /&gt;Alai-amlatina&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Decepcionados con las tradicionales oligarquías políticas, los electores de América Latina canalizan ahora sus votos hacia candidatos que encarnan la esperanza de cambios capaces de reducir la desigualdad y la miseria. Votan a gente con cara de gente: al obrero Lula en Brasil, al mestizo Chávez en Venezuela, al indígena Morales en Bolivia, al militante de izquierda Correa en Ecuador, al exguerrillero Ortega en Nicaragua. Y quiera Dios que, dentro de poco, Fernando Lugo sea elegido presidente de Paraguay y Rigoberta Menchú de Guatemala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Venezuela Chávez refuerza el poder popular instalando los Consejos Comunitarios. Ésa es la única vía por la que los gobiernos democráticos pueden, en efecto, asegurar su gobernabilidad sin correr el riesgo de quedar como rehenes del Congreso y vulnerables a los golpes de Estado orquestados desde Washington, como sucedió en Venezuela en el 2002.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Brasil Lula optó por la vía parlamentaria, formando una coalición partidista que le garantiza la mayoría en el Congreso, aunque sin metas definidas en cuanto al proyecto de un nuevo Brasil. Los partidos fueron atraídos por el ofrecimiento de cargos en la maquinaria del poder Ejecutivo. Al contrario de Chávez, Lula no se interesa por movilizar a los movimientos sociales, temeroso de que le exijan cambios en la política económica neoliberal, de riguroso ajuste fiscal, y en la política social, que está debiendo la reforma agraria, puerta de salida de las familias pobres que, hoy, dependen de los recursos del Estado para su sobrevivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reelegido en diciembre por el 63% del electorado, Chávez obtuvo la aprobación por el Congreso de la Ley Habilitante, que le permite gobernar en los próximos 18 meses sin consultar al parlamento. Se trata de la versión venezolana de las Medidas Provisionales adoptadas anteriormente en Brasil. A partir del 1 de mayo Chávez pretende reducir el poder de los consorcios petroleros que operan en la región del río Orinoco, donde se extraen cerca de 600 mil barriles diarios y con potencial para llegar al millón 300 mil barriles por día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La medida afectará a las empresas extranjeras que hasta ahora se hartaban del petróleo venezolano e inflaban su facturación sin contrapartida en el desarrollo sustentable del país: las norteamericanas Chevron, Exxon Mobil, Texaco y Conoco Philips; la francesa Total; la noruega Statoil; y la británica British Petroleum. La expresa venezolana PDVSA es la socia minoritaria en este consorcio. A partir del 1 de mayo ésta se quedará con la cuota del 60% y las demás con el 40%.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los planes de Chávez entra el nacionalizar la empresa Electricidad de Caracas, controlada ahora por la AES de los Estados Unidos, y no renovar la concesión de frecuencia del Estado a la empresa de telecomunicaciones RCTV (Radio Caracas Televisión), que podrá seguir operando por satélite y por cable. La RCTV apoyó el golpe de abril del 2002, que trató de derribar al presidente Chávez y, en diciembre del mismo año, apoyó el sabotaje a PDVSA, lo que puso en peligro la economía del país. Chávez prefirió, en aquel momento, no castigar a la emisora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al contrario de lo que pregonan los medios de los Estados Unidos, Chávez es el presidente latinoamericano con menos poderes y más mediatizado por dispositivos constitucionales limitadores de su actuación. El más importante de ellos es el Referéndum Revocatorio, que autoriza al 5% de los electores -unas 800 mil personas- a exigir que el elegido se someta a la aprobación popular a mitad de su mandato. Su aplicación tuvo lugar en agosto del 2004, cuando la oposición venezolana pidió el referéndum y tuvo que tragarse la amargura de su resultado: la mayoría de la población reafirmó su confianza en Chávez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hubiera habido un Referéndum Revocatorio en Argentina y en Bolivia, Fernando de la Rúa y Sánchez de Losada habrían sido destituidos sin falta de aquella presión popular que pagó el alto precio de vidas sacrificadas. Y en Perú Alejandro Toledo, que gobernó con un índice de aprobación inferior al 15%, habría cedido su lugar a otro a mitad de su mandato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Ecuador, país que tuvo ocho presidentes en los últimos diez años, Rafael Correa movilizó a la nación para conformar una Asamblea Nacional Constituyente, aprobada por más del 70% de los electores el domingo pasado. Y en Bolivia Evo Morales conmemora la reducción, en apenas un año, del déficit fiscal, la duplicación de las reservas del país y el avance de los indicadores económicos, gracias al cobro del precio justo del gas explotado por compañías extranjeras y a la recuperación de la propiedad sobre los hidrocarburos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la vía democrática y pacífica, América Latina va liberándose de la miseria a la que la mayoría de su población fue condenada por las grandes potencias. Si éstas reaccionan ante la pérdida de sus privilegios exorbitantes, el escenario de Iraq podría trasladarse a esta región. El sentido común y el incienso no le hacen mal a nadie. (Traducción de J.L.Burguet)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Frei Betto es escritor, autor de “Sabor de uva”, entre otros libros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:78%;"&gt;Fuente: Rebelión&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-7648622355095777956?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/04/primavera-latinoamericana.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-2877114710048702980</guid><pubDate>Sat, 21 Apr 2007 10:23:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-04-21T03:25:31.852-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Textos en Español</category><title>Las gafas de Gandhi</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Albert Domingo Curto&lt;br /&gt;Rebelión&lt;br /&gt;Para Eric, de quien todavía espero aprender mucho más.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“No se me objete que los animales son en su mayor parte seres feroces, incapaces de sentir el mal que hacen, pues, ¿acaso los hombres distinguen mejor los vicios y las virtudes? Ferocidad hay en nuestra&lt;/span&gt; especie como en la de aquéllos. Los hombres que tienen el hábito bárbaro de transgredir la ley natural no se sienten tan atormentados como los que por primera vez la infringen, puesto que a éstos la fuerza del ejemplo no los ha endurecido”.1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las más nefastas consecuencias del desarrollo tecnológico bélico de los últimos siglos, quizás la peor, puede observarse a diario con la constatación de que dicho progreso no ha venido acompañado en la misma medida por el acrecentamiento de las armas morales de las que la racionalidad humana es perfectamente capaz. Sin duda, la posibilidad de que la evolución del comportamiento humano emparejara por igual ambos elementos resulta a priori contradictoria, ya que daría lugar a un doble esfuerzo en sentidos antagónicos: la elaboración, por un lado, de la estrategia y la técnica del ataque (aunque fuera meramente defensivo, si es que ello es dable más allá del ámbito de la excusa) y, por el otro, el desarme moral, esto es, la aceptación del abandono de la racionalidad como base del propio comportamiento y su sustitución por el uso de la fuerza, aceptación presupuesta en esa concepción que proclama la solemne sinrazón de la agresión y del abocamiento al recurso violento. Sin embargo, es muy posible también que esa actitud esquizoide se vea agravada por la situación creada, entre otras razones, por el alejamiento físico de los escenarios reales de los acontecimientos, a los que nos ha llevado la creciente tecnificación y monitorización de lo bélico, a través de la aparición del poder remoto de provocar sucesos cruentos en otros en latitudes lejanas. Claro está, este no-querer-poder-ver debió iniciarse con la piedra y con la azagaya, y bien pudo convertirse en ceguera crónica con la invención del gatillo. Konrad Lorenz lo dejó escrito hace casi medio siglo con lucidez meridiana: “Las profundas capas emocionales de nuestro ser, sencillamente, ya no registran el hecho de que apretar el gatillo significa destrozar con el tiro las entrañas de otro individuo”.2 Nos ahorraremos los detalles de extrapolar las consecuencias de lo dicho hasta aquí al uso de las armas nucleares de destrucción masiva, que no provocan unívocamente la muerte de un individuo sino el horror de una barbarie dantesca en las antípodas. Pero ello no nos puede evitar la consideración, ciertamente banal, de que nuestro registro perceptivo del entorno, cercano o lejano, funciona mucho más allá de nuestros meros sentidos y de que, aunque no sean directamente observados, los efectos catastróficos del uso de gatillos y botones atómicos no pueden obviarse ni tan siquiera con el descaro del cinismo o el de una pretendida excusa de orden pretendidamente superior a la de la propia preservación de la vida humana. No se tratará aquí, por lo tanto, de una cuestión que ataña al ámbito de las meras sensibilidades sino a algo mucho más esencial. El alejamiento antropológico que se produce con la toma de partido por el recurso a la violencia no puede concebirse sin una intoxicación previa de los valores considerados básicos de la fundamentación histórica de la moralidad. Intoxicación que introduce en nuestras mentes, como se ha repetido muchas veces, los elementos suficientes indispensables de alteridad en el vecino como para convertirlo en nuestro enemigo mortal. Es precisamente por eso que la guerra, cualquier guerra, requiere, junto a la piedra, la pólvora o el plutonio, el elemento generalizador y propiciatorio que sólo la propaganda podrá aportar. Curiosamente, ninguna de las multitudinarias guerras atroces que han sembrado el siglo XX y que siguen haciéndolo en el XXI, ha sido concebible sin ese esfuerzo, a veces titánico y siempre con el mejor dominio técnico asequible en cada época, por captar, controlar y manipular mentalmente primero a la intelectualidad más predispuesta y posteriormente al grueso de la población, con la finalidad de la aceptación de la pretendida inevitabilidad del giro de tuerca mortífero. Por eso, aceptar, como hace Eduardo Subirats en un artículo suyo que lleva por título “Violencia y civilización”3, que: “Nuestra civilización es violenta en cuanto a sus premisas epistemológicas y en cuanto a sus últimas consecuencias a la vez tecnológicas y militares”, o que: “la violencia no es el origen negativo contra el cual la civilización construye su sentido, sino el final que revela el sinsentido de su empresa” es, cuanto menos, no querer ver el gigantesco esfuerzo que han debido desplegar históricamente los gobernantes (y con ellos sus servicios de propaganda) de los países en períodos pre-bélicos, para convencer y conseguir obligar a asumir a sus respectivas poblaciones esa aparente inevitabilidad de la guerra y de los sacrificios que todo ello comporta. Los recursos destinados a la generación de opinión pública o, mejor dicho, para los tiempos que corren, al mantenimiento del atolondramiento de la opinión, sólo ellos puede hacer posible que sean concebibles y socialmente aceptables esos discursos primarios (y esas prácticas bélicas) que se caracterizan por el uso de términos insultantemente primarios y maniqueos como, por ejemplo, “la madre de todas las guerras” (S. Hussein), “la lucha contra el eje del mal” (Bush Jr.) o, incluso, aquel patético y viejo grito legionario: “¡Viva la muerte!” (Millán Astray). El tono y la elección semántica en el uso del lenguaje bélico propagandístico permite ir difundiendo dosificadamente el clima de opinión que calará, según corresponda a cada ámbito, en la permeable conciencia del tejido social. A este efecto, el uso de los eufemismos pretendidamente técnicos, por no decir del cinismo más políticamente correcto, resultará crucial. No en balde, el siglo que ha visto crecer desmesuradamente el poder de los media y de la propaganda es el que mayor cinismo ha empleado en el uso de su vocabulario público. Las múltiples caras de la barbarie han sido aceptadas públicamente como moneda corriente cuando para ellas han sido acuñadas las expresiones propicias: “solución final”, “tratamiento especial”, “traslado”, “limpieza étnica”, “efectos colaterales”, “tratamiento eugenésico”, “apartheid”, “internamiento”, etc. ¿Debemos asumir, como hace Subirats en su artículo que, independientemente de las épocas, de los estratos de poder, de los consorcios industriales, de la mansedumbre apática de las poblaciones ante el omnímodo poder de las propagandas institucionales belicistas, “la violencia es inherente al concepto de civilización”, o que “el papel civilizador y ordenador de la violencia puede reconstruirse asimismo a partir de la propia estructura epistemológica del conocimiento científico-industrial”?.4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La habitual indistinción ideológica a la que se ven abocados gustosamente los intereses corporativos empresariales, pero quizás de manera más ansiosa en época de pre-guerra o de guerra declarada, con tal de ver acrecentar el volumen de sus arcas, fue ya curiosamente puesta de manifiesto por el propio J. Maynard Keynes, el cual argumentó, al finalizar la 1ª Guerra Mundial, su oposición a las condiciones de la Conferencia de Paz de París (y su correspondiente dimisión como representante oficial británico ante la misma), entre otros razonamientos, por el de la debilidad moral de la “clase de los capitalistas negociantes”, debido a la voracidad de sus prácticas especuladoras y corruptoras del sistema. Keynes llegará a decir de ellos lo siguiente: “Estamos, pues, colocados en Europa frente al espectáculo de una debilidad extraordinaria por parte de la gran clase capitalista que ha surgido de los triunfos industriales del siglo XIX y que hace unos cuantos años parecía nuestra dueña todopoderosa. El terror y la cobardía personal de los individuos de esta clase son ahora tan grandes; la confianza que tenían en su papel en la sociedad y en la necesidad que de ellos tiene el organismo social está tan disminuida, que son víctimas fáciles de la intimidación. (...) Ahora tiemblan ante cualquier insulto; llamadlos germanófilos, financieros internacionales o especuladores, y os darán cualquier cosa que pidáis para que no habléis de ellos tan duramente”.5 Pero, probablemente, uno de los ejemplos más claros de esa voluntaria indistinción ideológica, y no por esperable menos espeluznante, es el del concurso técnico y humano, durante los años cuarenta, de la norteamericana IBM en el control (esto es, identificación, clasificación, cuantificación, localización, etc.) de la población considerada indeseable por el III Reich y que fue masivamente detenida, distribuida y en buena medida dramáticamente exterminada en los Lager centro-europeos. Como ha mostrado Edwin Black: “En la Alemania de Hitler, la comunidad de estadística y censos, dominada por nazis doctrinarios, se jactaba públicamente de los nuevos adelantos demográficos que lograrían sus maquinarias. Todas las tareas estadísticas emprendidas por IBM para Alemania se relacionarían con la política racial, la dominación aria y la identificación y persecución de los judíos”.6 Lejos de reforzar tesis primarias, fruto de una generalización precipitada, como la de la predeterminación de la violencia civilizatoria, si nos molestamos en estudiar transversalmente los períodos históricos, descubriremos que las alianzas de los estamentos de poder, institucionales o bien privados, y su propia necesidad de permanencia en los mismos hace que, en determinadas circunstancias, acaben muy a menudo por ser suprimidas las condiciones imprescindibles del mantenimiento de la paz y sean potenciados otros elementos considerados paradójicamente esenciales para la preservación de dicha paz, como el propio conocimiento científico-técnico de posible aplicación militar, aunque provenga del espionaje, de la extorsión, o de la asimilación de la comprometida intelligentzia universitaria e industrial del enemigo. Eso fue precisamente lo que hizo el gobierno de EEUU con ciertos científicos nazis y japoneses cualificados al término de la II Guerra Mundial, haciendo tabula rasa de su pasado, mientras simultáneamente organizaba a bombo y platillo los tribunales de Nuremberg. Hoy sabemos de la existencia de la denominada “Operation Paper Clip”, con la que los servicios de inteligencia del Ejército norteamericano tenían carta blanca, una vez terminada la 2ª Guerra Mundial, para rastrear y localizar científicos centroeuropeos (alemanes, austríacos, etc.) que pudieran serles de utilidad en sus investigaciones, para ofrecerles contratos de trabajo, una nueva nacionalidad y redimirles así de su oscuro pasado nazi. Hacia 1955 eran ya unos 800 los científicos alemanes nacionalizados norteamericanos. Esa perversión de los estamentos de poder y esa vulneración de la moralidad básica del científico, acompañadas por el indispensable secretismo impuesto en circunstancias parecidas, constituyen claramente una usurpación de funciones que atañe, como se ha dicho más arriba, a determinadas alianzas de poder cívico-militares y en ningún caso pueden ser considerados grosso modo como tradición civilizatoria. El riesgo de un excesivo efecto generalizador y globalizador al que suelen condenarnos ciertas reconstrucciones estetizantes, mistificadoras, transhistóricas o posmodernas del devenir civilizatorio es patente cuando nos resignamos a que la metáfora o el símil se conviertan prácticamente en nuestra única herramienta de trabajo y nos limitamos asimismo a tener de la Historia o de la Ciencia una mera concepción fílmica, la cual nos encorsetará un grupo de sucesos a un cierto tipo de presentación dramática, con la que inexorablemente estaremos forzados a bajar el telón, a colgar el end como imagen postrera y a declarar públicamente el final de la historia. Es probable que la tentación de arriesgar cierto tipo de propuestas venga dada por la necesidad no reconocida, esto es, por la insinceridad, de seguir presentando modelos a gran escala de reconstrucción de sucesos civilizatorios, cuyos elementos parciales nos plantean hoy una tal complejidad técnico-científica de comprensión, que acabamos comprensiblemente optando por la novelización, cuando no por la simulación con pretensiones realistas. Dichos intentos, en ocasiones, trocan nuestra percepción hasta tal punto que desenfocan nuestra visión de la realidad cotidiana, mientras acrecientan el pulido y la brillantez de las innumerables lentes que nos separan de ella. Quizás por ello, no es posible reprimir cierta sonrisa resignada cuando alguien como Gandhi, a pesar de los problemas de vista que le obligaban a usar gafas, nos ofrece su visión a ojo desnudo y con cierta provocación en la utilización del sentido común. Hace prácticamente un siglo, esto es, antes de esa indeleble cicatriz histórica de Hiroshima y de Auschwitz, y en plena lucha contra la atroz colonización británica, aquél escribía: “El hecho de que todavía haya tantos hombres vivos en el mundo muestra que éste reposa no sobre la fuerza de las armas, sino sobre la de la verdad o del amor. Por lo que, la prueba más grande y la más irrefutable del éxito de esta fuerza reside en el hecho de que a pesar de las guerras el mundo existe todavía. La vida de millones, de decenas de millones de seres depende de la actividad de esa fuerza. Ante ella ceden las pequeñas querellas cotidianas de millones de familias. Centenares de países viven en paz, pero la historia no los menciona”.7 Justo en el punto meridianamente contrario a la idea central del artículo de Subirats, este texto de Gandhi, como si fuera en un espejo, nos devuelve otra imagen de la historia radicalmente opuesta, igualmente mistificada pero esta vez no por la fuerza de la violencia que “ha desempeñado en la historia de las ideas y de las instituciones un papel fundador y ordenador”8, sino por ese apacible equilibrio fruto de la actividad de la verdad y del amor. Curiosamente ambas interpretaciones apelarán al olvido sistemático al que se han visto relegadas, según cada autor, sus respectivas fuerzas primigenias. Gandhi, lo acabamos de comprobar en el propio texto citado más arriba, tira académicamente de las orejas a los historiadores. Subirats, a su vez, irá mucho más lejos, no sólo al pretender enmendarles la plana a aquéllos, sino al establecer en el propio pecado original de la existencia humana el germen de la destrucción: “... nos resistimos a comprender la violencia como parte integral de nuestro orden civilizatorio, de su progreso científico y tecnológico, de su sistema jurídico o sus mitologías mediáticas. Somos reacios, en primer lugar, a reconocer la violencia como un principio interior a nuestra existencia”.9 A pesar de la tremenda realidad que Gandhi tuvo que observar a través de los cristales de sus gafas y que además fue obligado a sentir en propia piel, tanto en Sudáfrica como en la India, realidad teñida con toda la gama de los rojizos de la sangre derramada, difícilmente podremos encontrar un solo texto suyo en el que atribuya dicha violencia civilizatoria, racista y colonizadora a algún genérico principio interior de la existencia humana. Precisamente, a través de dichos cristales será capaz de observar la proyección histórica de las diferentes sensibilidades, la brutalidad de determinados mecanismos de poder y, entre otras muchas cosas, ciertas estrategias individuales y colectivas de resistencia contra todo ello que, de manera imperativa, negarán por sí mismas patentemente la justificación de cualquier innatismo o atavismo de cariz violento en el comportamiento humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es de sobras conocida la atracción y la fascinación que ejerce la violencia cuando de ella se tiene una imagen mediatizada y hasta cierto punto ajena. Es el caso de la percepción general ante un televisor encendido en plena emisión agresiva (esto es, casi siempre) o ante un relato más o menos realista de alguna contienda habida. Ahora bien, cuando de lo que se trata es de la vivencia interiorizada, es decir, de la propia rememoración como actor en vivo de los sucesos violentos acaecidos, como por ejemplo los soldados destinados al frente, resulta sorprendente comprobar la extensa gama de sensibilidades que afloran espontáneamente en ellos (desde la angustia al hambre o desde el frío sepulcral hasta el pánico metafísico), y que prácticamente nunca constituyen esas otras actitudes que tradicionalmente asociamos a la violencia más directa o primaria como el odio, el resentimiento, el escarnio, la agresividad, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás fuera eso, esa humanidad escondida tenuemente en las trincheras europeas de la Gran Guerra, lo que provocó un enorme interés y una general expectación en Francia hace unos años, cuando desde las ondas de Radio France, Jean Pierre Guéno y Yves Laplume solicitaron a los oyentes de hoy que recuperaran de los cajones y baúles de sus casas las cartas, las notas personales o los diarios de sus abuelos, combatientes de antaño, en aquella feroz contienda de 1914 – 1918, con el compromiso “humanista y literario”, según afirmaron, de “hacer oír todos esos gritos del alma, confiados a la pluma o al lápiz, y que acabaron convirtiéndose en otras tantas botellas lanzadas al mar y cuya misión sería la de forzar la memoria de las generaciones futuras”. A las pocas semanas, más de 8.000 personas respondían al llamamiento e iban entregando a los convocantes mucho más que 8.000 escritos de anónimos “poilus”10: podemos asegurar que con ello volvían a reescribir, desde un punto de vista radicalmente distinto, ese período histórico. Efectivamente, una lectura de la parte de esos escritos que ha sido publicada en forma de antología (la colección completa está depositada en los archivos del Ministerio de la Defensa de Francia y en los fondos del Historial de la Grande Guerre, en Péronne), vuelve a poner en cuestión el fondo y la forma de las reconstrucciones usuales de la memoria colectiva incorporadas a los manuales al uso, por lo que se refiere a la exposición de los conflictos violentos de la historia más o menos reciente. A parte de denunciar el evidente poco peso que se ha dado a un acontecimiento que en total causó más de 10 millones de muertes y el doble de heridos, J.P. Guéno, en la introducción de dicha antología, no esconde su irritación al afirmar: “nuestros libros de historia (...) han silenciado durante demasiado tiempo el verdadero estado de ánimo de esos poilus, que en su mayor parte no se hacían ninguna ilusión sobre las bases reales del conflicto y que, sin embargo, no dejaban por ello de cumplir con su deber con un coraje sobrehumano. Dichos libros han silenciado durante demasiado tiempo la incompetencia criminal de ciertos oficiales de alta graduación, los cuales, a pesar de todo ello, curiosamente no han acabado dejando ninguna huella negativa en la memoria colectiva”.11 Un ejemplo de esas pocas ilusiones y de ese estado de ánimo descorazonado lo encontramos en una carta de mayo de 1916, en la que su autor, alguien que firma sólo con su nombre de pila (“Fernand”), explica a sus padres: “Es inútil que intentéis reconfortarme con historias sobre el patriotismo, sobre el heroísmo, o mediante cosas semejantes. ¡Ay, pobres padres! Queréis volver a meterme en la cabeza mis ilusiones de antaño. Pero es que yo ya me he dado cuenta, he podido ver y finalmente he comprendido. Aquí abajo, no existe otra cosa más que la mentira, e incluso los sentimientos más elevados, al observarlos minuciosamente, se nos presentan como viles y vulgares. En estos momentos siento que me importa todo un comino, que recrimino, que me exalto, y que en el fondo todo eso me da exactamente igual. ¡Para mi la vida no es más que un viaje! Qué puede importar el fin, más lejos o más cerca, mientras consigamos que las peripecias sean lo más placenteras posible. Esa es la única razón por la que no me siento desgraciado aquí. Lo único que deseo es poder seguir con buena salud. Fernand”.12&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras muchas cartas, ese ánimo deprimido y pesimista se convierte en actitud dura y crítica contra los propios mandos militares a los que se acusa de convertir la situación bélica en un callejón sin salida, sólo para su exclusivo provecho personal. En esta línea, otro combatiente, Henri Aimé Gauthé, con ocasión de una inesperada visita de inspección efectuada por el mismísimo Clemenceau a las trincheras del frente de batalla, se molestará en recoger en su diario personal la actitud prepotente de éste último ante sus subordinados y en denunciar la insinceridad de su interés por la vida en primera línea de fuego, al formular algunas preguntas directamente a los soldados, estando éstos únicamente autorizados, bajo pena de sanción severa, a responder con un simple monosílabo. Asimismo, dejará constancia de las circunstancias de dicha visita con las siguientes amargas palabras: “La explicación menos plausible que se puede dar de su visita de inspección es que con ella se haya querido informar de la situación. Muy humildemente yo podría proponerle una manera mejor para poder hacerlo, si es que realmente él quiere informarse, cosa de la que dudo. De nada le servirá desplazarse hasta la primera línea del frente; que vaya completamente solo, sin las alharacas de los galones, a los acantonamientos de descanso de los Bons, que se mezcle entre los soldados y que, habiendo elegido algunos de entre ellos que tengan aspecto de inteligentes –teniendo en cuenta su actitud y su uniforme-, que se gane su confianza y si es suficientemente hábil -a pesar de las órdenes que tenemos de mantener la boca cerrada y de desconfiar de todo el mundo- en sólo un par de horas podrá escuchar cosas bien gordas. Entonces se enterará de verdad de dónde ha estado”.13&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los fragmentos citados más arriba, lejos de ser la expresión palpable del ardor guerrero inmarcesible y de la defensa por la vía violenta de un determinado orden frente a la agresividad de un enemigo que pretende forzar el establecimiento de un orden distinto, ideales todos ellos que a buen seguro hay que suponer en todo soldado modélico y bien adiestrado, dichos fragmentos, como decíamos, proponen una visión radicalmente distinta, a partir de la cual tenemos claramente la impresión de que son las propias circunstancias de la guerra, probablemente las de cualquier guerra, las que en buena medida condenan y obligan a la población a convertirse en soldados y a actuar en forma violenta y agresiva. Con esa nueva perspectiva se irá poniendo de manifiesto esa peculiar situación de violencia interior existente dentro de las propias filas y que permanecerá siempre ensombrecida y escondida por debajo del clamor de la batalla, debido tanto a razones de evidente secretismo militar, como a causa de la incomodidad que suele provocar la amoralidad de ciertos acontecimientos que resulta conveniente guardar en privado. Dicha situación, que bien podríamos definir como de violencia interior larvada o latente, acabará por encumbrar, después de siglos de gestación, uno de los mecanismos sociales de mayor concentración de poder y, por qué no decirlo, de mayor impunidad por lo que hace a la generación y ejercicio de la violencia. Amalgama de instancias relacionadas con el control y la fuerza en todos sus ámbitos, organización y fomento de aquellas regiones del conocimiento que permitan asegurar y ampliar el ejercicio de la primacía, en su centro neurálgico se parapetarán las organizaciones científico-militares establecidas a espaldas de la propia población.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propia existencia de los ejércitos nacionales (y de los transnacionales), junto a sus respectivos departamentos de defensa, siguen mostrándose hoy como una de las amenazas más serias de la civilización. Y, sin embargo, paradójicamente, es más que probable que buena parte de la punta de lanza de la sabiduría tecno-científica contemporánea deba ahora mismo su existencia y sus mejores descubrimientos a la potente actividad de las mal denominadas organizaciones institucionales de defensa. Organizaciones cuya consolidación, tal como hoy las conocemos, fue justificada en su momento por ciertas razones coyunturales establecidas durante el siglo pasado, esto es, durante la guerra fría y la denominada carrera de armamentos y que, a principios del tercer milenio, bien podríamos acabar considerando caducas y obsoletas, cuanto menos debido a que no responden ya a los fines específicos para los que fueron creadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la época de Arquímedes era ya de sobras conocido que el potencial inventivo con finalidad destructiva de los hombres de ciencia en períodos bélicos o pre-bélicos era sufragado y muy bien recompensado, en dinero y honores, por quienes detentaban las riendas de una hegemonía disfrazada en forma de orden local, que hoy denominaríamos nacional. A lo largo del devenir histórico, el mantenimiento en el sentimiento público, aunque fuera artificialmente, de un clima socio-político parecido al de las situaciones pre-bélicas fue permitiendo la justificación, sin posibilidad de contestación alguna, de un derroche humano y económico sin precedentes en la actualización y modernización de organizaciones de “defensa” y, por otro lado, claro está, fue reforzando con creces los bastiones de aquella hegemonía. Hoy menos que nunca eso no representa ninguna novedad. Lo novedoso de la modernidad, si quiere llamarse así a ese indefinido y relativamente reciente período histórico que se inaugura con aquel premonitorio “Knowledge is Power” (“El Conocimiento es Poder”) de Francis Bacon, es que en él se absorberán y se incentivarán sistemática e institucionalmente las posibilidades bélicas del conocimiento, con la incorporación a la ciencia militar, sin paliativos ni indecisiones, del propio planteamiento civil de la generación de conocimiento, esto es, de la sabiduría adquirida y transmitida en los propios laboratorios y departamentos de la universidad y de la industria. Y esto se hará, como ya antes se ha insinuado, tras la forja institucional de las indispensables condiciones exculpatorias de salvaguardia del interés nacional y cuando desde los departamentos de defensa se vaya organizando y administrando a gran escala esa violencia latente o larvada en las propias filas. Y esto último sólo será posible manteniendo sin escrúpulos a buena parte de la propia población rehén del estudio experimental, de los secretos de la tecnología y de la estrategia militares y manteniéndola sometida a las decisiones cruciales tomadas a bien alto nivel, en esos ámbitos encumbrados que, como ocurre asimismo con el Vaticano, no conocen las más elementales reglas de la democracia. Referente a esto último, tal como J.J. Salomon ha puesto de manifiesto hace unos años, se da una situación paradójica que merece la pena reseñar: ¿cómo es posible que, habiéndose desarrollado una tecnología militar tan poderosa y tan potentemente destructiva (recordemos aquí, no sólo Hiroshima y Nagasaki, sino también la famosa y muy gráfica expresión “destrucción mutua asegurada”, acuñada a finales de la penúltima guerra fría), eso mismo, ese enorme aumento de la capacidad agresiva de los ejércitos de ciertas sociedades, no haya provocado una mayor o una completa militarización de esas mismas sociedades. En palabras de J.J. Salomon: “Aunque es cierto que las sociedades industriales no han acabado por suprimir la guerra, la vida guerrera no es lo que permite definirlas de una manera precisa. La paradoja de la guerra tecnológica consiste en que se ha conseguido incrementar el carácter mortífero de la guerra, sin por ello reforzar necesariamente el carácter guerrero de las sociedades que la preparan: se puede llegar a destruir a millones de personas mientras, desde un punto de vista general, se puede seguir siendo una sociedad no esencialmente militar”.14 Referente a dicha paradoja, no sin cierta precipitación, pero no con menor convicción, podemos recordar aquí la inmejorable efectividad de la que ha hecho gala el trabajo, científico por otra parte, de aquellas instancias que, durante el último medio siglo, han ido regulando los mecanismos de generación, incentivación, control, aplicación y, aunque esté en último lugar no por ello será el elemento menos importante, de silenciación y confusión de la violencia latente en las propias filas de la sociedades militarmente desarrolladas. Se tratará, por ejemplo, de aquella situación de incentivación de violencia interna impuesta a las poblaciones de los dos lados del telón de acero, durante los años posteriores a la 2ª Guerra Mundial (aunque de hecho había empezado mucho antes), de rastreo sistemático, de denuncia y persecución, de procesos judiciales sin garantías, de “caza de brujas” contra cualquier disidencia considerada peligrosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el establecimiento del clima político-neurótico propicio, serán las propias instancias civiles de poder las que desbloquearán nuevos fondos académicos y monetarios con el fin de redoblar las investigaciones y las experimentaciones con fines ideológicos y/o militares. En ese contexto, es más que probable que la certera efectividad y la magnífica fecundidad del conocimiento científico-técnico de aplicación bélica de las últimas décadas hayan sido fruto, en primer lugar, de una extraordinaria financiación, en segundo lugar, de cierta selecta colaboración académica y, finalmente y en muy buena medida, del desprecio olímpico por las más elementales normas éticas del trabajo científico (esto es, por ejemplo, en el campo bio-médico y genético, la obtención del indispensable consentimiento informado, con garantías y libremente, de los sujetos sobre los que se experimenta, la creación de comités éticos de control de los ensayos, la supervisión de los procedimientos por especialistas distintos a los que realizan las pruebas, etc.). En una palabra, aquél ha resultado ser un progreso basado en la impunidad ética y moral con la que se han desarrollado las investigaciones de base y las estrategias de aplicación y que, a su vez, ha sido herméticamente blindado ante la opinión pública con el argumento clásico del secreto militar y de la defensa a ultranza del interés público. Vivimos ahora, como reacción a los atentados del 11 de septiembre de 2001, una nueva vuelta de tuerca en la escalada de creación y sofisticación tecnológica de las condiciones de violencia interna (aparte, claro está, de la otra): intromisión militar en las atribuciones civiles de control de poblaciones, sobre todo en pasos fronterizos, vulneración de los derechos legales de los detenidos, intoxicación de la información en los media, prepotentes exigencias de impunidad de ciertos ejércitos o tropas de interposición destinados en misiones no de guerra en terceros países, vulneración repetida tanto de acuerdos bilaterales como de ciertas normas básicas del derecho internacional, etc. Pero eso es sólo lo que podemos leer en los periódicos, lo que viene siendo el pan de cada día en los últimos tiempos. Ahora bien, a parte de lo anterior, ¿cuál no será la realidad, hoy mismo, de la investigación científico-técnica con finalidad hegemónica que sólo unos pocos elegidos conocerán y que a buen seguro estarán desarrollando a pleno rendimiento y con los mejores medios (públicos, por supuesto), desde los campos más clásicos referidos a la obtención, gestión y archivo rápido y completo de grandes volúmenes de información sobre actividades de personas o grupos, criptografía y transporte seguro e instantáneo de la misma, etc., hasta esos otros campos más sofisticados, relacionados con la mejora de la identificación automatizada y remota de individuos, tanto a través de imágenes en directo como a través de otras huellas personales consideradas intransferibles (pruebas de ADN, tests y perfiles génicos, etc.), con los ensayos de ciertas vacunas y antídotos contra enfermedades fruto de la guerra bacteriológica (como la famosa y funesta “pyridostigmina” de la Guerra del Golfo) o, como ya se ha avanzado públicamente hace meses y ha sido confirmada su puesta en marcha, con el proyecto norteamericano de seguridad estratégica antiterrorista, basado en la localización y destrucción de cualquier blanco móvil considerado hostil dentro de un territorio, cuanto menos continental, delimitado por el perímetro de un paraguas de protección vía satélites militares ofensivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habrá, como no, quien no quiera distinguir el entramado de poder que subyace, ideológica y organizativamente, bajo esos confusos entresijos de la evolución histórica de la práctica tecno-científica reciente, quien se niegue a distinguir los difusos y entremezclados márgenes que separan las lógicas de la guerra y las de la paz en su aprovechamiento mutuo del conocimiento científico y finalmente proponga, a partir de una visión muy pretendidamente trascendente, sólo porque al final lo acaba emborronando todo, que se trata de un único fenómeno civilizatorio, es decir, de un supuesto uso indiscriminado y único que de “la Ciencia” hace, o ha hecho, “la Humanidad”. Algo parecido a esto último es lo que parece estar en sintonía con la percepción de E. Subirats cuando afirma: “La destructividad inherente a muchas formas de la producción científica, la opacidad de sus objetivos económicos y políticos, que en bastantes ocasiones son altamente problemáticos desde un punto de vista moral, y la eliminación de cualquier forma de responsabilidad social y política por parte del científico, son condiciones normalizadas de la práctica científica y académica tardomoderna. Es, en el peor de los casos, una hipótesis bastante plausible que la administración político-académica de muchas investigaciones científicas de vanguardia han seguido, hasta el día de hoy, la misma estrategia de amurallamiento y fragmentación frente a la reflexión intelectual y social sobre sus efectos que el coronel Groves impuso en la fase ejecutiva del Manhattan Project”, esto es, el programa del Departamento de Defensa norteamericano de construcción, en los años cuarenta, de la bomba atómica.15&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grado de destructividad o de “toxicidad” de una ciencia no puede evaluarse en absoluto atendiendo esencialmente a su grado de secretismo o de sectarismo (“amurallamiento y fragmentación”): esos suelen ser elementos organizativos y funcionales de gestión en fases más o menos embrionarias o de gestación y que responden en esencia a su eticidad metodológica. El rasgo fundamental de dicha toxicidad radicará en su proyección y en su intencionalidad al devenir sabiduría técnica y en su capacidad, no para mejorar la condiciones generales de preservación de la vida, sino precisamente para empeorarlas, o directamente para acabar con ella. Por eso no es de recibo, en este punto menos que en cualquier otro, la transposición a modelo, sin más, de unos concretos casos de práctica tecno-científica genocida, por muy cruciales y devastadores que hayan resultado para la civilización, como lo fueron Auschwitz e Hiroshima, dando con ello por perdida toda una tradición de conocimiento que se ha mantenido durante siglos como telón de fondo histórico que ha ido permitiendo, al mismo tiempo que aquella devastación, lo queramos o no, el establecimiento de las vías de incremento de la esperanza y de la calidad de la vida humana, a pesar de su evidente nefasta distribución social y geográfica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La revisión activa de las condiciones de eticidad metodológica y funcional de las investigaciones científicas, actuales o del pasado, junto a la denuncia de la inmoral apuesta por la desigualdad que implica el uso de ciertas tecnologías que suelen tener como fin inmediato la mera predación económica a gran escala del ser humano o del entorno natural y/o la imposición violenta de hegemonías político-geográficas frente a fuerzas (o culturas) pretendidamente enemigas deberían ser, cuanto menos, los dos ejes que nos permitieran superar la fácil tentación, al abordar estos temas, de caer en cierto tipo de visiones drásticamente integradoras, teleológicas y en el fondo meramente estetizantes. Sin embargo, y a pesar de la legitimidad de las propuestas que podamos hacer, es indudable que las mayores dificultades, entre otras de orden secundario, que entorpecen hoy más que nunca la evaluación de las condiciones éticas de la investigación y de la aplicabilidad tecnológica suelen ser las que están relacionadas, como no, con el secretismo que rodea éstas últimas. Sólo con el paso de los años, es decir, con la consolidación del conocimiento y a través de ciertos relevos en las estructuras de poder, tanto en los escenarios nacionales como en el juego de fuerzas internacional, se ha ido produciendo una desclasificación parcial de documentos y de información que ha permitido saber de la evolución de la investigación de cariz bélico, desde las propias instancias oficiales. Este será un proceso que, con variantes importantes aunque con un planteamiento semejante, se duplicará durante el siglo XX, con el desvelamiento de las pugnas entre las grandes corporaciones científico-industriales, las cuales acabaron por asimilar determinados vicios de procedimiento de la órbita militar al fomentar investigaciones blindadas en su aspecto publicitario pero también en cuanto al planteamiento de la rentabilidad inmediata de las aplicaciones, financiando sólo estudios pre-dirigidos, cerrados en sus posibilidades de descubrimiento inventivo y con análisis de previsión de mercado y de estrategia incluidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No será sino hasta bien entrados los años noventa, con la desclasificación de cierta información confidencial orquestada por la administración Clinton (comenzando a atender así, finalmente, las innumerables denuncias presentadas y los derechos de los afectados) y con la puesta en marcha de una comisión investigadora oficial, que finalmente podrá irse estableciendo un cuadro aproximado de lo que fueron las funestas secuelas del Manhattan Project y de la planificación de los sucesivos programas de experimentación científico-militar norteamericanos después de la 2ª Guerra Mundial. En buena parte de ellos, sin tener aquí en cuenta los dedicados exclusivamente a la mejora del potencial destructivo del armamento, la investigación y el interés militar se centrarán en el propio cuerpo humano, empezando por los diversos efectos que, fruto de la bomba atómica y de los experimentos nucleares, producirá en el mismo la radiactividad. Había sido abierta precipitadamente una caja de Pandora y ahora había que conocer a fondo las consecuencias de un acto tal. Para ello no se reparó en gastos, ni económicos ni humanos. No estamos hablando aquí de las filmaciones secretas realizadas por el propio ejército de los EEUU en Hiroshima y Nagasaki pocas semanas después de explosionar las bombas, para poder conocer y documentar los efectos inmediatos sobre la vida (y la muerte) de sus ciudadanos, tampoco nos estamos refiriendo a los miles de militares y civiles afectados por la radiactividad en las zonas de las detonaciones de prueba (en ciertas islas del Pacífico, en Nevada, en Nebraska, en Nuevo México, etc.), forzados los primeros a exponer sus cuerpos en sucesivos círculos concéntricos o “niveles” en torno al epicentro de la explosión y recibiendo inesperadamente los segundos el viento y el polvo radioactivos. Todo eso, a pesar de todo, sólo fue fruto directo de las órdenes dictadas por el mando militar. A lo que aquí nos estamos refiriendo es a algo más sofisticado, más “científico”: a todo un programa bio-médico de investigación, con más de 400 subprogramas de aplicación, auspiciado por el Departamento de Defensa de los EEUU y desarrollado en alrededor de una veintena de instalaciones universitarias y hospitalarias norteamericanas, a partir de mediados de los años cuarenta y, según parece, hasta los sesenta o incluso después: se trata de la aplicación en seres humanos (muchos de ellos enfermos hospitalizados por dolencias graves, otros en fase terminal, otros en coma ...) de inyecciones de plutonio, de uranio, de polonio, de radio, de torio, de americio, de circonio, de plomo radioactivo, etc.), de los ensayos de “total body irradiation”, de la investigación no-terapéutica con isótopos radioactivos en niños, en soldados, en prisioneros de las cárceles, etc. Y todo ello, claro está, sin las más mínimas garantías exigidas hoy a cualquier protocolo clínico de investigación; garantías que, por otro lado, fueron bien conocidas en aquel momento, ya que a partir de 1945 habían sido fijadas en los diez puntos recogidos en el famoso Código de Nüremberg. El objetivo de dichas investigaciones era conocer, entre otras cosas, los “procesos metabólicos de asimilación”, según reza literalmente en los informes de la época, y conseguir establecer los distintos grados de tolerabilidad del cuerpo humano y los efectos a corto plazo, según las cantidades de producto suministrado o según los diferentes niveles de radiación a los que se les sometía, antes de la aparición de los correspondientes cánceres. Dicho conocimiento debería beneficiar en el futuro a los propios soldados desplegados en zona comprometida, a aquellos otros que montaban y manipulaban el armamento atómico y también, en general, a los trabajadores de la industria nuclear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el informe final (“ACHRE Report”) de la comisión investigadora de los experimentos sobre los efectos de la radiación en humanos (“Advisory Committee on Human Radiation Experiments”), presidida por Ruth R. Faden, en las conclusiones al capítulo dedicado a las inyecciones de material radioactivo, esto es, el capítulo V, se dice literalmente: “Resulta también relevante que cuando la Comisión de Energía Atómica (Atomic Energy Commission) sucedió al Manhattan Project, el 1 de enero de 1947, los oficiales decidieron mantener en secreto las inyecciones de plutonio. Según parece, la decisión se basó en consideraciones referentes a la responsabilidad legal, a la reacción adversa de la opinión pública y en absoluto se debió a asuntos relacionados con la seguridad nacional. Los documentos muestran que la A.E.C. reaccionó ante el hecho de que el consentimiento no había sido obtenido en los experimentos con plutonio y que no había en ellos beneficios terapéuticos, estableciendo los requerimientos referentes al consentimiento informado y a los beneficios terapéuticos para futuras investigaciones, dejando sin embargo por el momento los experimentos en secreto. (...) Como resultado de dicha decisión de mantener las inyecciones en secreto, tanto a los sujetos experimentales, como a sus familias, así como al público en general, les fue denegada cualquier información sobre estos experimentos hasta los años setenta”16. Como puede observarse, el secretismo que se impuso a esas investigaciones, a parte de no permitir la posibilidad de que los nuevos médicos que visitaran posteriormente a los pacientes pudieran conocer lo sucedido y poder así establecer los diagnósticos y tratamientos adecuados para aquellos que tuvieron la fortuna de seguir en vida años después, (es preciso recordar que los propios sujetos no fueron informados de que se experimentaba con sus cuerpos -salvo en el caso, parece ser, de las inyecciones de polonio- , aprovechando su situación de pacientes ingresados en los hospitales donde trabajaban los propios médicos experimentadores), dicho secretismo, como decíamos, no se debió a la preservación de información considerada reservada y de interés nacional, sino pura y simplemente al ocultamiento de posibles pruebas inculpatorias, tanto para los médicos implicados en las pruebas como para los responsables político-militares de los programas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros programas de investigación hoy desvelados y conocidos, de índole diversa aunque también relacionados con intereses primariamente bélico-militares, concebidos a espaldas de la población aunque experimentando secretamente con ella, fueron desarrollados en EEUU por organismos institucionales desde los años de la posguerra hasta bien entrados los años setenta. Son, por ejemplo, el Proyecto CHATTER, de la U.S. Navy, que desde 1947 hasta 1953 se dedicó, entre otras cosas, “a la identificación y experimentación de drogas para su uso en interrogatorios y en el reclutamiento de agentes”, el Programa BLUEBIRD, auspiciado por la CIA desde 1950, para intentar “prevenir la extracción de información” y “ el control hostil del personal de la agencia”, mejorar “el control de individuos a través de interrogatorios técnicos especiales” mediante “métodos no convencionales” como la hipnosis y ciertas sustancias novedosas en aquel momento en dichos ambientes como el pentotal sódico17. Serán asimismo los programas desarrollados a partir de los años sesenta basados en el descubrimiento y almacenaje de material para la guerra bacteriológica, como el Proyecto MKNAOMI, organizado por la CIA y la SOD (Special Operations Division, del Laboratorio Biológico del Ejército en Fort Detrick), con el que se pretendía, fundamentalmente, “la acumulación de material fuertemente incapacitante y letal para su uso específico por la División de Servicios Técnicos (TSD)”, o el alucinante proyecto que desencadenó un verdadero escándalo en EEUU al ser descubierto por azar a finales de los setenta, y que llevaba el nombre genérico de Proyecto MKULTRA, detrás del cual se organizaban 149 subproyectos de aplicación, desarrollados entre 1953 y 1964. Entre aquéllos cabrá destacar, según la propia declaración, ante el correspondiente comité del Senado, del director de la CIA durante esos años, el almirante Stansfield Turner, investigaciones en torno a los cambios producidos en el comportamiento humano y que pudieran tener relación con las sesiones de psicoterapia, estudios sobre las variaciones generales de la motivación personal, sobre la evolución del sueño y sus distintas fases, sobre métodos hipnóticos, sobre poligrafía y criptografía, sobre los cambios psicológicos inducidos por el alcohol y por la administración de determinadas toxinas, de distintos elementos patógenos de origen exótico, de medicamentos psicotropos, de alucinógenos como el LSD, etc. Las razones que llevaron a la CIA a poner en marcha tamaño proyecto, según parece, habría que buscarlas en las sorprendentes reacciones adversas para los intereses de EEUU, manifestadas por algunos soldados norteamericanos hechos prisioneros durante la Guerra de Corea y que, llegado el momento, se negaban a regresar a su país, declarando públicamente su paso al enemigo y su nuevo credo comunista. Todo ello desencadenó una verdadera paranoia en la CIA y en el Departamento de Estado referente a los inauditos avances de la neuropsiquiatría soviética, china, coreana, etc., avances que debían ser convenientemente contrarrestados con nuevos programas de investigación científica. Otra vez con el argumento de la seguridad nacional por delante, se movilizó para tal fin a 44 “colleges” y universidades, a 15 fundaciones dedicadas a la investigación y compañías farmacéuticas y químicas, a 12 hospitales y clínicas y, finalmente, a 3 grandes instituciones penitenciarias. Parte de los sujetos experimentales fueron, según parece, voluntarios. Otros, como el malogrado Dr. Frank Olsen, suicidado después de una ingesta experimental de LSD, nunca otorgaron su consentimiento para prestar sus cuerpos a dichos ensayos. La propia Comisión gubernamental de investigación, en su informe final de 1977 afirma: “Los datos más significativos que recientemente han sido descubiertos son, en primer lugar, la lista en la que figuran los nombres de los investigadores y de las instituciones que participaron en el proyecto MKULTRA y, en segundo lugar, la posible indebida colaboración de la CIA con instituciones de carácter privado. Conocemos en estos momentos los nombres de 185 investigadores y colaboradores no gubernamentales, los cuales han sido identificados gracias al material recuperado referente a aquellos 149 subproyectos”.18&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos años más tarde, a principios de los noventa, cuando a raíz de los preparativos de la Guerra del Golfo se desencadenó el temor a que las tropas norteamericanas pudieran ser repelidas con armamento químico o bacteriológico, se pensó de entrada en determinados productos inmovilizantes o letales como el gas sarín, el soman u otros, o en compuestos con toxinas de botulismo, con esporas de ántrax, etc. Aunque las vacunas contra la transmisión de estas dos últimas enfermedades aún estaban en las primeras fases de experimentación y no había ni la seguridad ni la certeza suficientemente contrastadas sobre su eficacia general, el Departamento de Defensa se enfrentó durante meses, mientras iba realizando ensayos parciales a toda prisa, con el organismo oficial norteamericano encargado de la regulación de los medicamentos y la alimentación, la FDA (“Food and Drug Administration”), con el fin de conseguir unas condiciones favorables de experimentación, no convencionales, basadas en el secreto y en la rapidez, que consistían fundamentalmente en poder investigar con los sujetos (esto es, los soldados) sin obtener de ellos el correspondiente consentimiento informado. El acuerdo final, según parece, se consiguió en base a cierta información verbalizada, más o menos detallada, que se daría a los soldados vacunados. Un tercer compuesto, también experimental, el bromuro de pyridostigmina, se añadiría a las dos vacunas anteriores, con el fin de contrarrestar el posible envenenamiento debido a ciertos agentes nerviosos en forma de gas. Todo ello fue planificado en la denominada Operación Escudo del Desierto (“Desert Shield”), que se inició el 8 de agosto de 1990, casi medio año antes de que se iniciara efectivamente la Guerra del Golfo. El informe de la correspondiente comisión investigadora gubernamental, presentado en 1994, afirma: “Según el Departamento de Defensa, a la totalidad de los 696.562 soldados USA destacados en la Guerra del Golfo Pérsico se les suministró bromuro de pyridostigmina, en concepto de pre-tratamiento contra el envenenamiento por agentes nerviosos y los mandos estiman que aproximadamente las dos terceras partes tomaron dicho medicamento durante distintos períodos de tiempo. De los 150 soldados entrevistados por el personal del comité investigador, 73 ingirieron pyridostigmina y el 74 % de ellos manifestaron que no pudieron negarse a dicha ingesta. A aproximadamente 8.000 sujetos se les administró la vacuna contra el botulismo en el Golfo Pérsico. Dada la alta proporción de los que han informado que no tuvieron otra elección, de ello se concluiría que centenares de miles de soldados USA recibieron la orden de ingerir un medicamento experimental o una vacuna sin poder tener la oportunidad de negarse”.19 Los efectos adversos en la salud denunciados por los soldados, que siguen afectándoles todavía muchos años después, están recogidos en la última parte del informe, agrupados en los 25 síntomas más frecuentemente reportados: fatiga, problemas dermatológicos (sarpullidos), pérdida de memoria y de conocimiento, dolores articulares, dolores de cabeza, cambios de personalidad, diarreas, dolores musculares, problemas de visión, insomnio, problemas reproductivos, náuseas, vómitos, hijos nacidos con malformaciones, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible que lo resumido hasta aquí referente a algunos aspectos concretos de la investigación científico-militar norteamericana centrada en el cuerpo humano, forzosamente parcial y fragmentario respecto de lo conocido, sea sólo una mera punta respecto de lo que desconocemos, bien porque hoy siga estando considerado oficialmente reservado, bien porque haya sido destruido. Da sin duda la impresión que otros servicios de inteligencia u otros responsables científicos de investigación, como por ejemplo los soviéticos o los ingleses han sido, a escalas distintas, más capaces de nadar y guardar la ropa. No hay que olvidar que buena parte de esa información ha devenido pública de manera forzada y clamorosa al irse poniendo de manifiesto el registro de secuelas físicas, psicológicas, radiológicas, genéticas, etc. que han ido emergiendo en los cuerpos de los seres humanos supervivientes sobre los que se ha ejercido esa práctica científica que, según parece, tenía por misión salvaguardar los intereses nacionales, tanto en época de paz como de guerra. Es probable que esto último sea del todo indiferente para los que hacen de la violencia (la larvada o la otra, da igual) su profesión de fe, su trabajo cotidiano y su visión de la historia. Quizás sea cierto, como opina Subirats, que “nos complace representarnos la civilización como un orden armónico”, que “nos sentimos más seguros al invocar la violencia como algo ajeno, cuando no lo radicalmente opuesto al orden civilizatorio” y que no queremos ver ese “principio interior a nuestra existencia”, marcado en origen por “un instinto agresivo o una pulsión originaria de muerte”, pero ahora mismo, tal y como soplan los vientos en el umbral del tercer milenio, y visto lo visto, quizás prefiramos seguir identificando las responsabilidades donde nacen las acciones, escrutando en la urdimbre de la historia y en las perversiones del poder.20 Para ello, quizás nada mejor que escuchar y transponer a las distintas realidades nacionales las agudas insinuaciones de Einstein, quien desde su sagacidad serena y clara, aunque desde otros contextos, nos pregunta: “¿Quién es el enemigo potencial que sirve de blanco a todas estas maniobras? ¿Quién provoca tanto miedo entre los ciudadanos norteamericanos para que éstos se sientan obligados a aceptar la sumisión permanente a los militares?”.21&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 J. O. De La Mettrie, L´homme machine (1748), París, 1921, parágrafo 97.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2 K. Lorenz. Sobre la agresión: el pretendido mal. México, Siglo XXI, 1984. Pág. 268.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3 Artículo publicado en El Viejo Topo, núm. 165 de mayo de 2002. Citas pág. 55.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4 Ibíd., pág. 48.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5 J. M. Keynes, Las consecuencias económicas de la paz. Barcelona, Crítica, 2002. Pág. 154.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6 E. Black. IBM y el Holocausto. Madrid, Atlántida, 2001. Pág. 56.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7 M.K. Gandhi, La civilización occidental y nuestra independencia. Buenos Aires, Sur, 1959. Pág. 84.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8 Subirats, pág. 49.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9 Subirats, pág. 48. El subrayado es nuestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10 Ese es el nombre genérico que se da en Francia a los alrededor de 8 millones de ciudadanos de entre 17 a 30 años o incluso más que, desde todos los sectores de la produción, fueron mobilizados para luchar en la 1ª Guerra mundial. Una cuarta parte no regresó jamás a sus casas y más de la mitad resultó gravemente herida. Literalmente, “poilu” podría traducirse como “velludo” o, en sentido más figurado, como no, “valiente”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11 Paroles de Poilus. Lettres et carnets du front (1914-1918), bajo la dirección de J.P. Guéno y Y. Laplume. Librio, 2001. Pág. 8.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12 Ibid, pág. 121.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13 Ibid, págs. 77-78. Resulta realmente asombrosa la semejanza entre lo que denuncia el soldado Gauthé en estos fragmentos sobre la visita de Clemenceau a las trincheras y algunas escenas de Paths of Glory (Senderos de Gloria), de S. Kubrick.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14 Del artículo “La terreur et le scrupule”, en el volumen colectivo coordinado por el propio Jean-Jacques Salomon titulado Science, Guerre et Paix. Paris, 1989. Pág. 15.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15 Subirats, pág. 51. El subrayado es nuestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;16 Puede leerse el informe completo, con todas las investigaciones detalladas y las conclusiones finales de la comisión investigadora gubernamental en la página de internet: http:// tis.eh.doe.gov/ohre/index.html.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;17 Los fragmentos aquí citados están extraídos del libro de George Andrews, MKULTRA. The CIA´s Top Secret Program in Human Experimentation &amp; Behavior Modification. Healthnet Press, 2001.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;18 Ibíd, pág. 59.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;19 The 1994 Rockefeller Report Examining Biological Experimentation on U.S. Military. Parte III. Apartado B. Puede leerse la totalidad de dicho informe en la siguiente página de internet: http:// prop1.org/2000/du/reports/941208rr.htm&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;20 Citas del artículo de E. Subirats, pág. 48 y 49.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;21 A. Einstein, Escritos sobre la paz. Barcelona, Península, 1967. Pág. 155. Fragmento de una carta de enero de 1946, referente al proyecto de Congreso Nacional de Científicos (de EEUU), que finalmente no llegó a celebrarse.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-2877114710048702980?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/04/las-gafas-de-gandhi.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-5288799302306702198</guid><pubDate>Sat, 21 Apr 2007 09:22:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-04-21T02:23:03.211-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Textos en Español</category><title>Los 60 años de la CCP, la más antigua organización campesina peruana</title><description>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;José Coronado Cobeñas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;a href="http://www.rebelion.org/" target="_blank"&gt;Rebelión&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Una antigua casona de &lt;st1:personname productid="la Plaza Bolognesi" st="on"&gt;la  Plaza Bolognesi&lt;/st1:PersonName&gt;, en el centro de Lima, la capital peruana, recibe día tras día a hombres y mujeres, cuya indumentaria es un indicio inequívoco que proceden de algún lugar de nuestra sierra. El local que los recibe y aloja, tiene en la puerta de ingreso apenas un cartelito con pequeñas letras rojas que dicen: Confederación Campesina del Perú, y con letras un tanto más grandes las siglas CCP.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así es como la conocen estos ocasionales visitantes: simplemente como &lt;st1:personname productid="la CCP. En" st="on"&gt;la CCP. En&lt;/st1:PersonName&gt; efecto, se trata del local de la organización campesina más antigua del país, y que el próximo 11 de abril estará cumpliendo 60 años desde que fuera fundada en 1947, por un agricultor iqueño, Juan Hipólito Pévez, discípulo de José Carlos Mariátegui, el fundador del socialismo peruano. &lt;script&gt; &lt;!-- D(["mb","\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;Este gremio, que en la década de los 70 y luego a mediados de los 80, encabezó las tomas de tierra en Andahuaylas, Piura, Cusco y Puno, llega a las seis décadas, en medio de un contexto en que las organizaciones sociales y las campesinas en particular, han perdido el protagonismo que alguna vez tuvieron y no logran superar la crisis que sufrieron durante la década del régimen fujimorista, quien a decir de los dirigentes, quiso desparecerlos. \n\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;La CCP, es miembro fundadora de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo y del movimiento internacional Vía Campesina, espacios en los que se suma al esfuerzo de otras cientos de organizaciones campesinas e indígenas que luchan porque Otro Mundo es Posible. \n\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;HEREDEROS DE MARIATEGUI Y TUPAC AMARU\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;Juan Hipólito Pévez Oliveros, el fundador de la CCP, fue un dirigente de la Federación de Yanaconas del Perú, que era como se llamaban a los campesinos que trabajaban para los hacendados a cambio de disponer de un pedazo de tierra. En su libro autobiográfico, &amp;quot;Memorias de un viejo luchador campesino&amp;quot;, cuenta como empezaron sus primeras luchas contra los hacendados por los abusos que cometían contra los campesinos. Pévez Oliveros, quien falleciera a mediados de la década de los 80, siempre se proclamó un discípulo de José Carlos Mariátegui, quien justamente, luego de la fundación de la CGTP, le encargó la tarea de organizar a los campesinos en una sola central.\n\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;&amp;quot;Juan Hipólito Pévez recibió el encargo de José Carlos Mariátegui de formar una organización que agrupe a los campesinos del Perú, que eran tan diversos: comunidades de indígenas, yanaconas, braceros, pequeños propietarios. Esto se concreta el 11 de abril de 1947, cuando se convoca a un Congreso Extraordinario que se realiza en la campiña de Santoyo, en Lima, y su sesión inaugural se da en el Teatro Municipal de Lima&amp;quot;, afirma Andrés Luna Vargas, ex secretario general, y considerado uno de los dirigentes históricos de la CCP. Por ello, sostiene Luna Vargas, el Amauta José Carlos Mariátegui es uno de los símbolos de la CCP, junto con Túpac Amaru, en reconocimiento también a quien diera el primer grito libertario de América, y porque además, ambos encarnan el espíritu que se sintetiza en el lema de este gremio: &amp;quot;Por la tierra y el poder&amp;quot;. O como lo dice de otra manera Víctor Torres, asesor principal de la organización: &amp;quot;La CCP desde su fundación siempre combinó agro y política&amp;quot;. \n",1] );  //--&gt; &lt;/script&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este gremio, que en la década de los 70 y luego a mediados de los 80, encabezó las tomas de tierra en Andahuaylas, Piura, Cusco y Puno, llega a las seis décadas, en medio de un contexto en que las organizaciones sociales y las campesinas en particular, han perdido el protagonismo que alguna vez tuvieron y no logran superar la crisis que sufrieron durante la década del régimen fujimorista, quien a decir de los dirigentes, quiso desparecerlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;La CCP&lt;/st1:PersonName&gt;, es miembro fundadora de &lt;st1:personname productid="la Coordinadora Latinoamericana" st="on"&gt;la Coordinadora Latinoamericana&lt;/st1:PersonName&gt; de Organizaciones del Campo y del movimiento internacional Vía Campesina, espacios en los que se suma al esfuerzo de otras cientos de organizaciones campesinas e indígenas que luchan porque Otro Mundo es Posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HEREDEROS DE MARIATEGUI Y TUPAC AMARU&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Hipólito Pévez Oliveros, el fundador de &lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;la CCP&lt;/st1:PersonName&gt;, fue un dirigente de &lt;st1:personname productid="la Federación" st="on"&gt;la Federación&lt;/st1:PersonName&gt; de Yanaconas del Perú, que era como se llamaban a los campesinos que trabajaban para los hacendados a cambio de disponer de un pedazo de tierra. En su libro autobiográfico, "Memorias de un viejo luchador campesino", cuenta como empezaron sus primeras luchas contra los hacendados por los abusos que cometían contra los campesinos. Pévez Oliveros, quien falleciera a mediados de la década de los 80, siempre se proclamó un discípulo de José Carlos Mariátegui, quien justamente, luego de la fundación de &lt;st1:personname productid="la CGTP" st="on"&gt;la CGTP&lt;/st1:PersonName&gt;, le encargó la tarea de organizar a los campesinos en una sola central.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Juan Hipólito Pévez recibió el encargo de José Carlos Mariátegui de formar una organización que agrupe a los campesinos del Perú, que eran tan diversos: comunidades de indígenas, yanaconas, braceros, pequeños propietarios. Esto se concreta el 11 de abril de 1947, cuando se convoca a un Congreso Extraordinario que se realiza en la campiña de Santoyo, en Lima, y su sesión inaugural se da en el Teatro Municipal de Lima", afirma Andrés Luna Vargas, ex secretario general, y considerado uno de los dirigentes históricos de &lt;st1:personname productid="la CCP. Por" st="on"&gt;la CCP. Por&lt;/st1:PersonName&gt; ello, sostiene Luna Vargas, el Amauta José Carlos Mariátegui es uno de los símbolos de &lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;la CCP&lt;/st1:PersonName&gt;, junto con Túpac Amaru, en reconocimiento también a quien diera el primer grito libertario de América, y porque además, ambos encarnan el espíritu que se sintetiza en el lema de este gremio: "Por la tierra y el poder". O como lo dice de otra manera Víctor Torres, asesor principal de la organización: "&lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;La CCP&lt;/st1:PersonName&gt; desde su fundación siempre combinó agro y política". &lt;script&gt; &lt;!-- D(["mb","\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;Justamente, este carácter político y gremial, hizo que en la década del 60, se desarrollaran fuertes disputas políticas por la conducción del gremio, pugnas que condujeron a una etapa de crisis organizativa, que empezó a superarse ya con las luchas por la reforma agraria, que tiene como referente a otro &amp;quot;histórico&amp;quot; de la CCP, Hugo Blanco Galdós.\n\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;Un informe interno da cuenta de esta crisis. &amp;quot;La CCP tuvo su primera desorganización durante la represión de la dictadura del general Odría (el ochenio de 1948 a 1956). Se reorganizó al impulso de la lucha por la tierra en los años 60 pero desde fines de esa década, y a inicios de los 70, nuestra CCP estaba nuevamente en crisis. En la dirección de la CCP se producían vaivenes y vacilaciones. Fue predominando una desviación ultraizquierdista. La dirección se burocratizó y se aisló de las bases. Se volvió dogmática y sectaria y aumentó su aislamiento. Dejó de expresar la voluntad de las bases&amp;quot;.\n\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;Uno de los hitos orgánicos que marca la historia más reciente del gremio, según Luna Vargas, es el IV Congreso Nacional que se realiza en la cooperativa Torre Blanca, en Huaraz en 1974, en el que se produce una reorientación programática y deciden iniciar la lucha por profundizar la Reforma Agraria, lo que terminó enfrentándolos con el gobierno del general Juan Velasco Alvarado. \n\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;EL GENERAL VELASCO LES DIO UNA &amp;quot;HERMANA&amp;quot;\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;Hoy la CCP, reconoce la trascendencia histórica de la reforma agraria, tal como los manifiesta justamente Hugo Blanco, quien iniciara incluso una lucha armada con los sindicatos campesinos en La Convención por el año 65, para exigir esta reforma. Sin embargo, este gremio, explica, no estaba de acuerdo en la decisión vertical de del gobierno de imponer las cooperativas agrarias, sin tomar en cuenta la propuesta de la CCP y las comunidades campesinas de crear las empresas comunales. \n\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;Por eso deciden confrontar con el gobierno e impulsar las tomas de tierras y la conformación de las empresas comunales, lo que motivó la represión de los principales dirigentes cecepistas. El gobierno decide entonces dotarse de su propia base social campesina, y el 3 de octubre de 1973, impulsan la creación de la Confederación Nacional Agraria, en la práctica una organización paralela a la CCP. \n",1] );  //--&gt; &lt;/script&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justamente, este carácter político y gremial, hizo que en la década del 60, se desarrollaran fuertes disputas políticas por la conducción del gremio, pugnas que condujeron a una etapa de crisis organizativa, que empezó a superarse ya con las luchas por la reforma agraria, que tiene como referente a otro "histórico" de &lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;la CCP&lt;/st1:PersonName&gt;, Hugo Blanco Galdós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un informe interno da cuenta de esta crisis. "&lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;La CCP&lt;/st1:PersonName&gt; tuvo su primera desorganización durante la represión de la dictadura del general Odría (el ochenio de &lt;st1:metricconverter productid="1948 a" st="on"&gt;1948 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 1956). Se reorganizó al impulso de la lucha por la tierra en los años 60 pero desde fines de esa década, y a inicios de los 70, nuestra CCP estaba nuevamente en crisis. En la dirección de &lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;la  CCP&lt;/st1:PersonName&gt; se producían vaivenes y vacilaciones. Fue predominando una desviación ultraizquierdista. La dirección se burocratizó y se aisló de las bases. Se volvió dogmática y sectaria y aumentó su aislamiento. Dejó de expresar la voluntad de las bases".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los hitos orgánicos que marca la historia más reciente del gremio, según Luna Vargas, es el IV Congreso Nacional que se realiza en la cooperativa Torre Blanca, en Huaraz en 1974, en el que se produce una reorientación programática y deciden iniciar la lucha por profundizar &lt;st1:personname productid="la Reforma Agraria" st="on"&gt;la Reforma Agraria&lt;/st1:PersonName&gt;, lo que terminó enfrentándolos con el gobierno del general Juan Velasco Alvarado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL GENERAL VELASCO LES DIO UNA "HERMANA"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy &lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;la CCP&lt;/st1:PersonName&gt;, reconoce la trascendencia histórica de la reforma agraria, tal como los manifiesta justamente Hugo Blanco, quien iniciara incluso una lucha armada con los sindicatos campesinos en &lt;st1:personname productid="La Convención" st="on"&gt;La  Convención&lt;/st1:PersonName&gt; por el año 65, para exigir esta reforma. Sin embargo, este gremio, explica, no estaba de acuerdo en la decisión vertical de del gobierno de imponer las cooperativas agrarias, sin tomar en cuenta la propuesta de &lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;la CCP&lt;/st1:PersonName&gt; y las comunidades campesinas de crear las empresas comunales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso deciden confrontar con el gobierno e impulsar las tomas de tierras y la conformación de las empresas comunales, lo que motivó la represión de los principales dirigentes cecepistas. El gobierno decide entonces dotarse de su propia base social campesina, y el 3 de octubre de 1973, impulsan la creación de &lt;st1:personname productid="la Confederación Nacional" st="on"&gt;la  Confederación Nacional&lt;/st1:PersonName&gt; Agraria, en la práctica una organización paralela a &lt;st1:personname productid="la CCP. ￼￼￼Desde" st="on"&gt;la  CCP. &lt;script&gt; &lt;!-- D(["mb","\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;Desde esa fecha, mucha agua ha corrido bajo el puente, y hoy, las dos centrales que en un momento rivalizaron, se consideran &amp;quot;organizaciones hermanas&amp;quot;, tal como señalan diversos pronunciamientos públicos. En efecto, en años pasados la CCP y la CNA, convocaron unitariamente paros agrarios y movilizaciones. Las dos organizaciones coordinan diferentes trabajos como lo hicieron el año pasado con una propuesta de ley de comunidades campesinas. Ambas organizaciones coinciden también en cuestionar el TLC y así como al modelo neoliberal. \n\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;MUJERES AL MANDO EN EL GREMIO\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;En noviembre del 2005, la CCP realizó su X Congreso Nacional, en el que fueron elegidos sus actuales cuatro secretarios generales colegiados, Melchor Lima de Puno, Roberto López de Piura, Jorge Prado de Ayacucho, y una dirigenta mujer, Marcelina Vargas, del Cusco. Aquí una característica que merece destacarse de este gremio: es uno de los pocos que tienen en su dirección principal a mujeres. \n\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;La ex congresista puneña Paulina Arpasi, era secretaria general colegiada cuando fue elegida al parlamento. En el actual Congreso, hay más de una mujer que ha estado ligada a la CCP, como Hilaria Supa, quien fue dirigenta de la Federación Departamental de Campesinos del Cusco, base de la CCP; y Juana Huancahuari, congresista ayacuchana, quien fue presidenta de la Federación Agraria Departamental de Ayacucho e integrante de Comité Ejecutivo Nacional de la CCP hasta el 2005. \n\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;La presencia de la mujer no se da solo en la dirección nacional sino en sus federaciones de base; por lo menos el 30 por ciento de esas directivas debe ser ocupadas por mujeres, tal como sucede en todos los eventos que organiza la CCP. Un reciente libro publicado en el 2005, justamente, da cuenta de este importante trabajo que realiza la CCP contribuyendo a organizar y formar dirigentas mujeres. \n\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;¿TIENEN VIGENCIA LOS GREMIOS CAMPESINOS EN TIEMPOS DE NEOLIBERALISMO?\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;Según explican sus actuales dirigentes, el objetivo principal de la CCP es la defensa de las comunidades campesinas, y fortalecer las capacidades de sus dirigentes para esa labor. Sin embargo, también reconocen que tienen debilidades y escasa capacidad de incidencia política, que ya no tienen la misma convocatoria de años anteriores, cuando realizaban paros agrarios nacionales y otras grandes movilizaciones. \n",1] );  //--&gt;  &lt;/script&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Desde&lt;/st1:PersonName&gt; esa fecha, mucha agua ha corrido bajo el puente, y hoy, las dos centrales que en un momento rivalizaron, se consideran "organizaciones hermanas", tal como señalan diversos pronunciamientos públicos. En efecto, en años pasados &lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;la  CCP&lt;/st1:PersonName&gt; y &lt;st1:personname productid="la CNA" st="on"&gt;la CNA&lt;/st1:PersonName&gt;, convocaron unitariamente paros agrarios y movilizaciones. Las dos organizaciones coordinan diferentes trabajos como lo hicieron el año pasado con una propuesta de ley de comunidades campesinas. Ambas organizaciones coinciden también en cuestionar el TLC y así como al modelo neoliberal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MUJERES AL MANDO EN EL GREMIO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En noviembre del 2005, &lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;la CCP&lt;/st1:PersonName&gt; realizó su X Congreso Nacional, en el que fueron elegidos sus actuales cuatro secretarios generales colegiados, Melchor Lima de Puno, Roberto López de Piura, Jorge Prado de Ayacucho, y una dirigenta mujer, Marcelina Vargas, del Cusco. Aquí una característica que merece destacarse de este gremio: es uno de los pocos que tienen en su dirección principal a mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ex congresista puneña Paulina Arpasi, era secretaria general colegiada cuando fue elegida al parlamento. En el actual Congreso, hay más de una mujer que ha estado ligada a &lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;la CCP&lt;/st1:PersonName&gt;, como Hilaria Supa, quien fue dirigenta de &lt;st1:personname productid="la Federación Departamental" st="on"&gt;la Federación Departamental&lt;/st1:PersonName&gt; de Campesinos del Cusco, base de &lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;la  CCP&lt;/st1:PersonName&gt;; y Juana Huancahuari, congresista ayacuchana, quien fue presidenta de &lt;st1:personname productid="la Federación Agraria" st="on"&gt;la  Federación Agraria&lt;/st1:PersonName&gt; Departamental de Ayacucho e integrante de Comité Ejecutivo Nacional de &lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;la  CCP&lt;/st1:PersonName&gt; hasta el 2005.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presencia de la mujer no se da solo en la dirección nacional sino en sus federaciones de base; por lo menos el 30 por ciento de esas directivas debe ser ocupadas por mujeres, tal como sucede en todos los eventos que organiza &lt;st1:personname productid="la CCP. Un" st="on"&gt;la CCP. Un&lt;/st1:PersonName&gt; reciente libro publicado en el 2005, justamente, da cuenta de este importante trabajo que realiza &lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;la CCP&lt;/st1:PersonName&gt; contribuyendo a organizar y formar dirigentas mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿TIENEN VIGENCIA LOS GREMIOS CAMPESINOS EN TIEMPOS DE NEOLIBERALISMO?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según explican sus actuales dirigentes, el objetivo principal de &lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;la CCP&lt;/st1:PersonName&gt; es la defensa de las comunidades campesinas, y fortalecer las capacidades de sus dirigentes para esa labor. Sin embargo, también reconocen que tienen debilidades y escasa capacidad de incidencia política, que ya no tienen la misma convocatoria de años anteriores, cuando realizaban paros agrarios nacionales y otras grandes movilizaciones. &lt;script&gt; &lt;!-- D(["mb","\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;Sostienen que el abandono de la pequeña agricultura y la ausencia de políticas de desarrollo para las comunidades campesinas, son factores que propician la dispersión y debilitan la organización campesina. En las propias comunidades se han perdido muchas tradiciones solidarias sobre las que se sustentaba la vida comunal. \n\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;Estas preocupaciones son materia de análisis en las llamadas Escuelas Campesinas, que son cursos de capacitación que realiza periódicamente la CCP, y a las que invitan como expositores a dirigentes políticos, expertos en temas agrarios y diversos intelectuales, que aportan sus ideas y propuestas para mantener vigentes estas organizaciones sociales, reto que se torna complejo en el contexto actual.\n\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;TLC Y MINERÍA, DOS CUESTIONES DE FONDO PARA LA CCP\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;Melchor Lima, secretario general colegiado, señala sin embargo, que hay temas de fondo en los que se demuestra la vigencia de la organización campesina. Uno de ellos, ha sido el Tratado de Libre Comercio, TLC, al que la CCP se opone radicalmente pues &amp;quot;significará la total destrucción de la pequeña agricultura peruana, ya que no puede competir con los productores norteamericanos que recibe miles de millones en subsidios&amp;quot;. \n\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;La CCP presidió en el 2005 la Campaña Peruana frente al TLC, y junto con otras organizaciones sociales, pusieron en debate los pros y contras del tratado comercial, y al mismo tiempo, convocaron a diversas movilizaciones para protestar contra lo que consideran &amp;quot;un instrumento de dominación geopolítica&amp;quot;, de Estados Unidos, como lo remarca Washington Mendoza, ex secretario general y anterior responsable de dicha campaña.\n\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;Sin embargo, no es solo el TLC lo que preocupa al gremio campesino. Hay otro tema de fondo para el que vienen preparándose: es lo que denominan el conflicto agro y minería. La CCP considera que la gran minería está destruyendo los recursos naturales de las comunidades campesinas y de los pueblos agrarios; y el agua es uno de los primeros recursos que está en disputa, como sucede en Cajamarca con la minera Yanacocha y en Piura con la empresa Majaz, ambos departamentos en el norte del país.\n",1] );  //--&gt; &lt;/script&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sostienen que el abandono de la pequeña agricultura y la ausencia de políticas de desarrollo para las comunidades campesinas, son factores que propician la dispersión y debilitan la organización campesina. En las propias comunidades se han perdido muchas tradiciones solidarias sobre las que se sustentaba la vida comunal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas preocupaciones son materia de análisis en las llamadas Escuelas Campesinas, que son cursos de capacitación que realiza periódicamente &lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;la CCP&lt;/st1:PersonName&gt;, y a las que invitan como expositores a dirigentes políticos, expertos en temas agrarios y diversos intelectuales, que aportan sus ideas y propuestas para mantener vigentes estas organizaciones sociales, reto que se torna complejo en el contexto actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TLC Y MINERÍA, DOS CUESTIONES DE FONDO PARA &lt;st1:personname productid="LA CCP￼￼Melchor" st="on"&gt;LA CCP&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Melchor&lt;/st1:PersonName&gt; Lima, secretario general colegiado, señala sin embargo, que hay temas de fondo en los que se demuestra la vigencia de la organización campesina. Uno de ellos, ha sido el Tratado de Libre Comercio, TLC, al que &lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;la CCP&lt;/st1:PersonName&gt; se opone radicalmente pues "significará la total destrucción de la pequeña agricultura peruana, ya que no puede competir con los productores norteamericanos que recibe miles de millones en subsidios".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;La CCP&lt;/st1:PersonName&gt; presidió en el 2005 &lt;st1:personname productid="la Campaña Peruana" st="on"&gt;la Campaña  Peruana&lt;/st1:PersonName&gt; frente al TLC, y junto con otras organizaciones sociales, pusieron en debate los pros y contras del tratado comercial, y al mismo tiempo, convocaron a diversas movilizaciones para protestar contra lo que consideran "un instrumento de dominación geopolítica", de Estados Unidos, como lo remarca Washington Mendoza, ex secretario general y anterior responsable de dicha campaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no es solo el TLC lo que preocupa al gremio campesino. Hay otro tema de fondo para el que vienen preparándose: es lo que denominan el conflicto agro y minería. &lt;st1:personname productid="La CCP" st="on"&gt;La CCP&lt;/st1:PersonName&gt; considera que la gran minería está destruyendo los recursos naturales de las comunidades campesinas y de los pueblos agrarios; y el agua es uno de los primeros recursos que está en disputa, como sucede en Cajamarca con la minera Yanacocha y en Piura con la empresa Majaz, ambos departamentos en el norte del país. &lt;script&gt; &lt;!-- D(["mb","\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;En el caso de Piura, señala el asesor Víctor Torres, los productores agropecuarios y campesinos tienen las cosas muy claras: la minería es incompatible con la agricultura, pues el área que pretende explotar la empresa Majaz, es justamente la zona donde nacen dos de los principales ríos que posibilitan la actividad agropecuaria en la región. \n\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;Por lo tanto, en el año de su 60 aniversario, esta central campesina deberá seguir asumiendo nuevos retos y desafíos, que tienen que ver con la vida misma de un sector social y productivo tantas veces excluido y olvidado, como son los miles o tal vez millones de hombres y mujeres que viven en las comunidades campesinas y de la pequeña producción; muchos de los cuales seguirán tocando las puertas de la vieja casona de su CCP, de su organización de la Plaza Bolognesi en el centro de Lima, que siempre os recibe y los acoge.\n\u003c/div\&gt;\u003cbr\&gt;\u003cbr\&gt;\n\u003ccenter\&gt;\u003ca href\u003d\"http://enviar.php/\" target\u003d\"_blank\" onclick\u003d\"return top.js.OpenExtLink(window,event,this)\"\&gt;Envía esta noticia\u003c/a\&gt; \n\u003cp\&gt;\u003c/p\&gt;\u003c/center\&gt;\u003c/div\&gt;\u003c/div\&gt;",1] ); D(["mb","\u003cspan class\u003dsg\&gt;\u003cbr clear\u003d\"all\"\&gt;\u003cbr\&gt;-- \u003cbr\&gt;&amp;quot;El presente es de lucha el futuro es nuestro&amp;quot; - Che \n\u003c/span\&gt;",0] ); D(["ce"]);  //--&gt; &lt;/script&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de Piura, señala el asesor Víctor Torres, los productores agropecuarios y campesinos tienen las cosas muy claras: la minería es incompatible con la agricultura, pues el área que pretende explotar la empresa Majaz, es justamente la zona donde nacen dos de los principales ríos que posibilitan la actividad agropecuaria en la región.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, en el año de su 60 aniversario, esta central campesina deberá seguir asumiendo nuevos retos y desafíos, que tienen que ver con la vida misma de un sector social y productivo tantas veces excluido y olvidado, como son los miles o tal vez millones de hombres y mujeres que viven en las comunidades campesinas y de la pequeña producción; muchos de los cuales seguirán tocando las puertas de la vieja casona de su CCP, de su organización de &lt;st1:personname productid="la Plaza Bolognesi" st="on"&gt;la Plaza Bolognesi&lt;/st1:PersonName&gt; en el centro de Lima, que siempre os recibe y los acoge. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-5288799302306702198?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/04/los-60-aos-de-la-ccp-la-ms-antigua.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-5342187685022737549</guid><pubDate>Thu, 19 Apr 2007 10:22:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-09T10:21:27.103-08:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Reportagens</category><title>Argentina 1971: El teatro de lo oculto. Espectáculo del poder</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_aNKHMl13NOw/RidDLvh3JGI/AAAAAAAAA7Y/_N0yDAKp5JU/s1600-h/gambaro1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055082975762785378" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_aNKHMl13NOw/RidDLvh3JGI/AAAAAAAAA7Y/_N0yDAKp5JU/s200/gambaro1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;DRAMATURGIA DE GRISELDA GAMBARO: DE LA DESCOMPOSICIÓN A LA DIAGNOSIS. La presión/opresión que los gobiernos dictatoriales han ejercido sobre el campo teatral de Argentina (censura y autocensura, amenazas, prisión, exilio e insilio, secuestro de personan y ediciones, clausura de salas, tortura, desapariciones...) interfirió notablemente limitando su actividad. Se endurecieron y dificultaron las condiciones de producción, difusión y recepción del teatro. En esa obstaculización, se engendra la raíz de un nuevo lenguaje dramático, que viene a responder a la necesidad de referir la realidad socio-política en el texto dramático a través de un sistema metafórico, de correlaciones oblicuas, elaborando una poética del «enmascaramiento», el «escamoteo» y la «ambigüedad». Por un lado, se busca una vía para crear y cuestionar desde la creación (en plena represión), a partir de esos nuevos códigos y por otro, se crea un “pacto de recepción” con el público, privilegiando un lectura política de los espectáculos que carecían, sin embargo, de cualquier alusión explícita a problemas socio-políticos. El horror de la realidad superó toda posibilidad de realismo teatral y fueron necesarios nuevos códigos para trasladarla al texto teatral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DRAMATURGIA DE GRISELDA GAMBARO: DE LA DESCOMPOSICIÓN A LA DIAGNOSIS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Yo asediaré el “eso no me concierne” con mi&lt;br /&gt;angustia&lt;br /&gt;y quebraré el sueño ajeno con fuegos de&lt;br /&gt;artificio&lt;br /&gt;horribles, indecentes&lt;br /&gt;con fusilamientos incontables caeré sobre la&lt;br /&gt;indiferencia&lt;br /&gt;de los que pasan&lt;br /&gt;hasta que empiecen a preguntar, a preguntarse... »&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Griselda Gambaro. Información para extranjeros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presión/opresión que los gobiernos dictatoriales han ejercido sobre el campo teatral de Argentina (censura y autocensura, amenazas, prisión, exilio e insilio, secuestro de personan y ediciones, clausura de salas, tortura, desapariciones...) interfirió notablemente limitando su actividad. Se endurecieron y dificultaron las condiciones de producción, difusión y recepción del teatro. En esa obstaculización, se engendra la raíz de un nuevo lenguaje dramático, que viene a responder a la necesidad de referir la realidad socio-política en el texto dramático a través de un sistema metafórico, de correlaciones oblicuas, elaborando una poética del «enmascaramiento», el «escamoteo» y la «ambigüedad».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado, se busca una vía para crear y cuestionar desde la creación (en plena represión), a partir de esos nuevos códigos y por otro, se crea un “pacto de recepción” con el público, privilegiando un lectura política de los espectáculos que carecían, sin embargo, de cualquier alusión explícita a problemas socio-políticos. El horror de la realidad superó toda posibilidad de realismo teatral y fueron necesarios nuevos códigos para trasladarla al texto teatral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Griselda Gambaro, nacida en 1928 en Buenos Aires, es conocida como dramaturga, aunque ha producido asimismo narrativa y cuentos para niños. Su extensa obra dramática, repetidamente representada en Buenos Aires, también ha sido objeto de diversas puestas en escena en Europa y en otros países de América. De entre su producción dramática, destacan obras como Las paredes (1963), El desatino (1966), El campo (1967), Nada que ver (1971), Decir sí (1978), La malasangre, Del sol naciente (1984), Antígona furiosa (1986)... Los textos de Gambaro comparten rasgos de un mismo lenguaje escénico propio y particular, que tiene como objeto la revisión y subversión del orden establecido por el poder. Trabaja con unidades fragmentarias y las combina y reordena, en busca de la orientación ética, que provoca la risa amarga ante la constatación de una experiencia real y de extrema crueldad y tontería. La presencia de un cuerpo humano, sorprendentemente real y teatralmente grotesco llena las escenas. Los personajes presentados son a menudo representaciones simbólicas, metonímicas o metafóricas, de la sociedad. Lo que se pone en escena, no son imágenes integradoras de la realidad, sino su descomposición, y por medio del grotesco y del humor negro, se hacen evidentes para el espectador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La influencia del teatro europeo (Bertold Brecht, Antonin Artaud, Samuel Beckett,Eugène Ionesco...) es innegable, no sólo del teatro del absurdo y del grotesco, también su lenguaje físico revela la influencia del teatro de la crueldad formulado por Artaud, no sólo desde una visión global de relaciones entre teatro y condición humana, sino también colocando al espectador como experimentador de los objetos sufrientes, por medio de la risa y el horror. Los antecedentes del grotesco en Argentina son el circo y los sainetes de finales del siglo XIX. El las primeras décadas del XX se incorporan características del grotesco en algunos sainetes, hasta el aglutinamiento de estos elementos del grotesco en piezas que son designadas como grotescos criollos. Es decir, si el grotesco no empezó de un día para otro, tampoco desapareció de golpe; después de 1960, en las obras de teatro representadas en los “Ciclos de Teatro Abierto” (1981/85), inauguradas en plena dictadura militar (1976/83) se observa el aprovechamiento parcial de muchos componentes: tipo de humor, de conflicto, estilos actorales, deformación de los cuerpos, etc. Es decir, el fenómeno del grotesco en Argentina no remite sólo a unos textos (aspectos literarios, autorales), sino también al escenario (estilo de representación, recursos actorales).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sainetes de Discépolo son una influencia directa para Gambaro que se ha criado en la tradición de géneros populares argentinos (sainete, gauchesca, vodevil, grotesco, revista), definida por su marcado lenguaje popular y como una actuación sobre la actuación, como “intertextualidad carnavalesca” o metaactuación, casi un teatro de citas. Las extensas acotaciones que en los textos de Gambaro proponen una concreta gestualidad, maquillaje, movimiento, describen a menudo procedimientos semejantes a los del particular actor nacional de sainetes: muecas, maquietas, latiguillos, cortes, declamaciones, apartes, morcillas... Las funciones de estos procedimientos varían al alterarse o combinarse unos con otros para producir risa, o concretar el ridículo, y en su primera fase sirvieron para restituir la armonía o dar alivio a la tensión sentimental, y en su expresión última se convierten en un hecho cuestionador destructor de la armonía, que expresaba las contradicciones sociales de la época. Así surge el personaje derrotado y fracasado del grotesco criollo. El carácter interactivo de estos procedimientos, provoca que el actor no pueda ubicarse detrás de la cuarta pared (como el actor dramático) y que tenga una relación no garantida con el público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La composición con elementos de diferentes campos de la realidad puede generar mundos extrañantes o incluso, atemorizantes, e implica necesariamente la renuncia a una imagen armoniosa de la sociedad. No habrá un objeto nuevo, resultado de la manipulación de diferentes entidades, sino la revelación de una naturaleza peligrosa y alevosa a través de la mirada grotesca a esas entidades de lo cotidiano. La comicidad surge de una forma de caricatura cercana esperpento de Valle Inclán, que retrata asimismo realidades contemporáneas o históricas, y que podemos identificar por la distorsión de la apariencia y mezcla de lo humano y animal, realidad y ensueño, buscando en este efecto de contraste, el humor negro, el horror y la perplejidad del espectador, cuyo espanto es amortiguado por la risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los individuos exageradamente pintados que aparecen en el teatro de Gambaro, son un desafiante trastorno de lo reconocido como orden convencional que pervierte la recepción de lo familiar y conocido. Es decir, el grotesco es aplicable tanto a la actitud creativa, al contenido y estructura, como a los efectos sobre el destinatario, o lo que es lo mismo: obra, proceso creativo y recepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuerpos en desequilibrio, artificiosidad gestual y postural, lenguas enrevesadas, confinamiento espacial o significaciones políticas escondidas, son algunos de los fundamentales rasgos del grotesco. La palabra de los habitantes del grotesco es críptica, está disfrazada y deformada para decir lo indecible, entrecortada y elíptica. El grotesco criollo se construye precisamente en torno a ese contraste entre lo que se muestra o se puede mostrar y lo que se esconde porque no puede decirse abiertamente. Las estrategias de ocultamiento son muy variadas, especialmente en época de dictadura. Los personajes se mueven entre el ser y el parecer. El lenguaje del grotesco es equívoco y privilegia una perspectiva deshumanizada que sirve a desmontar los mitos e instituciones que la sociedad tiene por absolutos. Surge de las anomalías del sistema y representa una experiencia de fracaso que incluye desde la familia o la propiedad privada, hasta el ejercicio del poder. En este sentido, las obras de Gambaro representan los efectos de la crisis social, y su preocupación reside en la decodificación de organismos sociales autolegitimados que caracterizan la dictadura; poniendo de manifiesto las ficciones del poder concebidas tan solo para la justificación y normalización de su abuso. La función del teatro de Gambaro es revelar el sexismo, el elitismo social y el conservadurismo político que se apoya en la crisis que justifica la existencia de un estado militar y por tanto los actos de control social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el grotesco es un procedimiento de reconocimiento, en el caso de Gambaro podemos llamarlo diagnosis, es decir, un conocimiento diferencial de los signos de las enfermedades, exacerbando las contradicciones hasta hacer estallar la validez del sentido que las sustenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INFORMACIÓN PARA EXTRANJEROS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las 20 escenas que conforman el texto, nos muestran una crónica de torturas, secuestros y asesinatos cometidos en la Argentina de 1971. La acción fragmentada se desarrolla en los distintos espacios de una casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa debería condensar y defender la intimidad, debería responder por lo privado protegido de la amenaza externa, pero el espacio que Gambaro propone en su obra Información para extranjeros es un negativo de la imagen de la casa y una inversión de la función de habitar, así el horror que ocupa los espacios de la casa está en nosotros. Es una trasposición del espacio a lo humano. Es decir, la casa como metáfora del cuerpo o espacio de la confrontación política, representada mediante la tortura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El público/audiencia es representado en escena por un grupo actores que son tratados por su guía como turistas con la intención de visitar catacumbas, pero el espacio en que ingresan va adquiriendo carácter de prisión con celdas y cámaras de tortura.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.eutsi.org/kea/mambots/editors/fckeditor/editor/fckeditor.html?InstanceName=fulltext&amp;Toolbar=Default#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Las apariencias no engañan, pero la información sí. Lo que comienza siendo ambiguo, crece en grotesca contradicción. La idea de las catacumbas nos trae la imagen de cuevas múltiples o de una red de galerías, con celdas quizás, donde se meditan secretos y se traman intrigas: un espacio oculto por supuesto, por eso es necesario que nos sea mostrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La curiosa conexión entre las catacumbas y la gruta que da nombre y carácter al grotesco&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.eutsi.org/kea/mambots/editors/fckeditor/editor/fckeditor.html?InstanceName=fulltext&amp;amp;Toolbar=Default#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, nos revela una concepción de espacio confinado, casi un lugar sepulcral dispuesto a recibir a sus muertos, en efecto, los personajes mueren en escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La repetición constante del guía llamando la atención sobre los escalones, la cartera... tiene la clara finalidad de crear incertidumbre, inseguridad; la composición verbal del espacio nos dice que el lugar no es fiable y, sembrando más desconfianza, la gente tampoco: “la ocasión hace al ladrón”; la situación, la oscuridad, las macabras y las crueles escenas de los cuartos que el grupo visita, los espacios cerrados, el lenguaje equívoco... Los elementos se conjugan con maestría en función de un objetivo común: transmitir al espectador la inseguridad, intranquilidad, temor e incertidumbre generada en el grupo de turistas que “padece” la visita a la casa de los horrores, donde son informados, como extranjeros en su propia patria, de los estragos causados por el abuso del poder establecido. La estructura del espacio funciona metafóricamente e implica una arquitectura muy diferente a la sala de teatro convencional, en la que casi se borran por completo la división entre platea y escenario, entre actor y espectador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La acción tiene lugar en una casa, escenario que señala la usurpación de los espacios domésticos por la junta militar, en relación con la imagen de casa como nación&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.eutsi.org/kea/mambots/editors/fckeditor/editor/fckeditor.html?InstanceName=fulltext&amp;Toolbar=Default#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;. Los sistemas del terror anulan la existencia de cualquier lugar seguro. La casa no es un lugar seguro, de eso nos convencemos según avanzan las escenas, al igual que la perversión del lugar, el país conserva la fachada externa de aparente normalidad de lo cotidiano, pero se ha convertido en escenario de las más crueles prácticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la casa también representa uno de los mayores poderes de integración para los pensamientos, los recuerdos y los sueños del hombre. Desde esta perspectiva las cámaras secretas/habitaciones se constituyen en morada para un pasado inolvidable y las diferentes alturas de pisos de la casa que requiere el texto, reflejan los múltiples niveles de información dentro del mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las escenas de violencia política no están limitadas a las prisiones y cámaras de tortura, sino que son escenificadas en calles públicas, en casas privadas, en cuerpos humanos. Así, la toma de la casa, significa de la nación, de la casa familiar, y del caparazón protector del cuerpo, indicando que los tres espacios individual/familiar/social concurren en uno, es el espacio representativo del cuerpo/casa/nación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo público y lo privado, en cierta medida, están mezclados. Se puede hablar de permeabilidad, de límites borrados. En la obra, la tortura se hace pública dejando al público del lado del torturador, es decir, el público está compartiendo el mismo espacio del torturador, hasta el punto que, el verdugo de una muchacha sale de entre el público/grupo de turistas. No es que el público representado sea cómplice, es que esa complicidad es lo que posibilita el espectáculo. La teatralidad del terror sobrepasa los mecanismos de puesta en escena de actos atroces. La obra puede plantearse como otro tipo de tortura: mostrar los instrumentos. El énfasis no está en las acciones violentas, sino en el papel del espectador observando la violencia, en ese tipo de voyeurismo. Lo que nos recuerda la llamada “tortura familiar”, donde el torturado es sólo un medio para torturar al que es obligado a presenciar ante sus ojos la tortura a un ser querido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien las convenciones teatrales exigen la pasividad del público, las escenas de violencia real y cotidiana están apelando a esa pasividad de “público teatral”, que tiene la responsabilidad ética de tomar parte como testigos para tratar de evitar los abusos de poder que ante sus ojos suceden. Esta es la trampa que Gambaro diseña para el público teatral de Información para extranjeros, porque como ella misma dice:“Toda pieza de teatro es un ajuste de cuentas, un enfrentamiento con la sociedad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poder a través de sus canales de información o mejor dicho, de desinformación, dirige nuestra mirada, determina el punto de atención, se auto-autoriza y legitima para apuntar cuál es la “opinión pública” en función de “los hechos”(pone los límites, determina sentido y dirección) y así escribe la historia oficial. Gambaro llama la atención sobre la manera en que la percepción del público está dirigida y controlada por los que tienen el poder y señala la manera en que el público -dentro y fuera del teatro- depende de este tipo de información nada confiable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sociedad parece a la vez tranquila y violenta, pero sin lugar a dudas es frígida, y una sociedad insensibilizada es mucho más dócil y manejable. Gambaro busca sacar a la sociedad de su frigidez, convertir al espectador en parte de un público activo y crítico, que dejaría de aceptar las «explicaciones» espurias destinadas a su pacificación, silenciando así, las justificaciones destructivas que refuerzan el régimen represivo (las del “no te metás”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los hechos que nos informan y representan están envueltos en teatralidad y artificio; ese disfraz burdo, sirve, en primer lugar, para que trascienda el hecho en sí, intacto en su sentido y además, hace digerible el horror. De este modo, hace participe al público en algo que de otra manera le produciría rechazo. Gambaro quiere despertarnos y desanestesiarnos casi por impacto con el hecho estético. La tercera utilidad de este modo de distanciamiento, de exagerada teatralidad y artificiosidad, es que invita a reconocer la mezcla ficción/realidad de las escenas representadas y por tanto, queda insinuado que en la realidad “presuntamente” extrateatral, también podemos reconocer métodos teatrales. Por esa razón, la autora atrapa nuestra atención con el hecho estético. La información está fragmentada (limitada) y explicada (subjetivada) por el poder (mediatizada). Y en contraste, frente a las figuras del poder, tenemos la figura del muñeco, como caricatura del humano, que es una constante del grotesco, símbolo de la debilidad, de la ausencia de auténtico ser, la incongruencia entre lo que se dice del hombre y lo que éste es en realidad. Como sucede en el esperpento de Valle Inclán, es del distanciamiento de lo que depende la visión grotesca: una combinación de lo vejatorio y lo ridículo que se resuelve en extrañamiento. Si la teatralidad es característica esencial del esperpento, en el texto de Gambaro es el núcleo mismo de la obra, tanto en su forma como en su contenido temático. El drama es espectáculo y el desarrollo de la acción en el escenario trae consigo el desenmascaramiento de las apariencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al hablar de teatro dentro del teatro, también quiero hacer referencia a que todo lo que sucede en la obra, sucede con suma teatralidad y artificio. Es una especie de método extensible a la realidad, para reconocer el engaño que disfraza la mentira en verdad. Disfrazar la realidad sólo para desnudarla La información que se proporciona a los ciudadanos no es fiable: hay que desocultar las verdades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El propósito de Gambaro es despertar al espectador a los peligros del confinamiento intelectual y físico, prevenir contra la pasividad y ciega aceptación del sistema de poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todos estos procedimientos, Griselda Gambaro nos revela que la información de la realidad extrateatral tiene unos procedimientos teatrales inherentes. Habla de secuestros, torturas, procesos judiciales o asesinatos mediante juegos de niños, o gags cómicos de acumulación y repetición progresiva de la tradición circense, clowns o títeres de cachiporra, entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gambaro pone al mismo nivel la información oficial (la prensa, la información para extranjeros) con la información oficialmente ficticia (los juegos de niños, la música, los fragmentos de la tradición literaria...). Representando la contradicción y la inapreciable frontera entre la verdad y la mentira, la realidad y la ficción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La obra ofrece una diagnosis o descripción de los males que afectan a la política y a la sociedad de su tiempo. Griselda Gambaro nos abre un camino de conocimiento: la duda, el cuestionamiento de lo establecido, de lo dicho, de lo evidente... Todo esto, en un clima en el que la pasividad es cómplice y la acción se impone necesariamente. En este sentido, podemos considerar Información para extranjeros, una obra casi situacionista, pues el texto representa dramáticamente la tesis de Debord, según la cual, no vivimos en la sociedad de la información sino en la del secreto, o ¿acaso sabemos algo de lo que realmente importa? El poder nos proporciona información muchas veces contradictoria, casi siempre fuera de contexto, sesgada y a menudo irrelevante. Porque además, interpretamos la realidad no a través de la mirada directa sino por la representación que de ella hacen los medios que establece el poder; lo espectacular integrado de La sociedad del espectáculo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Quien siempre mira para saber la continuación, no actuará jamás: y ese debe ser el espectador.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El público asiste al teatro a mirarse en un espejo, que le devuelve una imagen deformada y amplificada de los horrores y temores que le habitan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Griselda Gambaro, en esta obra y en toda su producción, se preocupa en desenmascarar las relaciones del poder y los procedimientos del dominio político e individual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El texto plantea una denuncia del olvido, de la pasividad, de la mentira travestida de información oficial, destacando la violencia sexista, la xenofobia y el racismo de la clase acomodada y blanca, la jerarquización social, la falta de responsabilidad individual y colectiva, el abuso del poder en todo ámbito de las relaciones humanas, la aceptación de la violencia y la humillación por el miedo. Pero Gambaro logra ir aún más allá de la denuncia, con un texto que nos conmueve y que busca ser capaz de romper nuestra inmovilidad, apremiándonos con una urgencia de responsabilidad colectiva e individual, buscando que nos afecte como personas miembros de una misma realidad y no como consumidores de noticias: espectadores de desgracias ajenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Natalia Arbizu&lt;br /&gt;ABRIL 2007&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.eutsi.org/kea/mambots/editors/fckeditor/editor/fckeditor.html?InstanceName=fulltext&amp;Toolbar=Default#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt; El sistema represivo y punitivo consecuencia de un orden autoritario-policial, es la prisión, como un área de la realidad cuya naturaleza y función se examina en Las Paredes (1963), El campo (1967), Decir sí (1974), Información para extranjeros (1973), Puesta en claro (1974-1975) o Antígona furiosa (1986). Hotel, hospital, peluquería, casa, pueden desempeñar la misma función que la prisión o el campo de concentración.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.eutsi.org/kea/mambots/editors/fckeditor/editor/fckeditor.html?InstanceName=fulltext&amp;amp;Toolbar=Default#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt; La palabra grotesco, como nombre o sustantivo, proviene de las pinturas parietales ornamentales encontradas en grutas de Roma y otras ciudades de Italia en el siglo XV. En ellas se mezclan con gran artificiosidad figuras deformadas y extrañas de seres humanos, plantas y animales que mezclan sus rasgos de distinta naturaleza. En realidad, fue el entorno lo que les dio el nombre, quedando impregnadas de la fuerza evocadora de la gruta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.eutsi.org/kea/mambots/editors/fckeditor/editor/fckeditor.html?InstanceName=fulltext&amp;amp;Toolbar=Default#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; La obra podría ser una metonimia de la casa como nación. Lo mismo ocurre con El matadero de Estaban Echeverría, en la que ese matadero sería la representación de Argentina, es decir, Argentina como matadero&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Fuente:&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.eutsi.org/"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;www.eutsi.org&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-5342187685022737549?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/04/argentina-1971-el-teatro-de-lo-oculto.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_aNKHMl13NOw/RidDLvh3JGI/AAAAAAAAA7Y/_N0yDAKp5JU/s72-c/gambaro1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-8697508406775189324</guid><pubDate>Wed, 18 Apr 2007 10:10:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-04-18T03:12:21.955-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Textos en Español</category><title>Reflexiones acerca de la Huelga de hambre de la lucha docente</title><description>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Por Prof. Mgter. César Alberto Saldaño&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;    &lt;!-- finde_surligneconditionnel --&gt;    &lt;!-- Bug Mozilla http://bugzilla.mozilla.org/show_bug.cgi?id=200510 --&gt;&lt;!-- debut_surligneconditionnel --&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;La decisión no fue difícil, llega desde adentro en una manera interpeladora e imperativa. No se presentan presupuestos, ni se analizan consecuencias, es la voz del otro que se instala en el interior y demanda acciones concretas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;La incertidumbre, la inquietud se fue despejando desde que llegué y fui recibido por un grupo heterogéneo, rostros desconocidos, voces ajenas de las que fui apropiándome con ese extraño dinamismo unificador que tienen las luchas comunes. No eran personas abatidas, ni temerosas, inmediatamente intuí la fortaleza de sus principios a través de una animosidad firme y alegre, que nunca se perdió, quizás sean sentimientos contradictorios para quienes crean que tales circunstancias deben enlutar los rostros, trastundar los cuerpos sin entender que el sustento del desafío es recuperar nuestra dignidad y eso es causa de esperanza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;El espacio físico, cargado de historia y de significatividad, fue como un abrazo afectuoso del tiempo.un tiempo que también fue custodiado y observado, para que no diga todo lo sabe, para seguir poniéndole límites al ser, un ser que es ajeno a las cámaras ocultas porque se fue manifestando a todos, incluso a quienes no lo quisieron, como un grito de libertad en un marco de cadenas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Instintivamente miré hacia atrás y descubrí que comenzaba a privarme voluntariamente no solo de alimento, sino del amor cotidiano de mis hijos y de mi esposa, de esos días siempre nuevos, donde era testigo de su crecimiento, donde era poseedor de sus preguntas, de sus abrazos, de sus llantos y sus risas. Atrás quedaba mi ingreso esperanzado en el aula para compartir el pensamientos de otros y los nuestros, con la abierta posibilidad de construir una sociedad más crítica y democrática.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Los días transcurrieron develando a personas nuevas con ideales, utopías, con broncas y dolor es añejos, con el dilema de una vocación que llama al servicio, pero que se enfrenta con el menosprecio de la persona y me pregunto ¿se puede seguir frente a niños y adolescentes con la resignación de ser postergados, de no ser reconocidos? ¿se puede educar con los ojos y los labios cerrados por el avasallamiento de quienes ostentan las directrices educativas?. De ellos recibí la fuerza diaria, que más allá de la botella de agua o de jugo, estaba centrada en la presencia incondicional de un colega que redescubre su protagonismo en la historia desde la lucha por su dignidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Pasaron muchos rostros, manifestando pena, indignación, apoyos y hasta criticas por nuestra decisión tan extrema para algunos y tan insignificante para el gobierno.y nos aprendimos a alimentar de estos gestos de solidaridad, de estas muestras de compromiso con uno mismo y con los otros. No estuvieron ausentes ideologías, intencionalidades políticas, pero como algo necesario de aquellos que enmarcan toda acción desde esta perspectiva, sin embargo nunca fui objeto de adoctrinamiento ajeno a la esencia de esta lucha, si aprendí firmemente que en la compleja diversidad se puede gestar la gozosa unidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;De este modo cada día la preocupación dejaba de ser la de uno mismo, sino que nuestra mirada y nuestro corazón estaba fijado en el otro, en su fortaleza o debilidad y nos sabíamos responsables de la salud de todos, por eso cada colega que despedimos de la recova porque su cuerpo así lo exigía, sí marcaba en nuestros rostros un rictus de bronca e indignación por la impotencia que genera la indeferencia de un gobierno insensible y ajeno al dolor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Cada instante de aquella experiencia lo viví como una capacitación gratuita aprendiendo de todo y de todos, incluso del silencio perverso del gobierno, que anteponía porcentajes y amenazas a una realidad innegable: la crisis educativa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Seguramente se trata de una capacitación por la que no se me otorgará puntaje en &lt;st1:personname productid="la Junta" st="on"&gt;la Junta&lt;/st1:PersonName&gt;, pero esos 15 días sentí que crecí, que maduré como persona y como docente en un ambito de fraternidad y compañerismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Creo que nos fuimos acostumbrando a estar en el último lugar y ese exceso de humildad llevó a que hoy nos miren con desprecio y pongan en duda nuestra profesionalidad, nos convencieron que lo que tenemos es suficiente y demasiado, si somos "solamente maestros". no es así colegas debemos ser ORGULLOSAMENTE MAESTROS, y eso implica volver enamorarnos de nuestra tarea, porque solo lucharemos por aquello que amamos, y defenderemos incansablemente todo lo que ello implica, porque enamorarse de la docencia es hacerlo del aula, de la escuela, de los alumnos, de los padres, pero sobre todo convencerse que sin dignidad no podemos nada.y recibir las migajas que caen de la mesa de los poderosos NO ES DIGNO.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Toda lucha es difícil, toda lucha es un riesgo, pero es necesaria para crecer, para redescubrirnos, para demostrarnos y demostrarles a la sociedad que nuestra función es enseñar para lograr una sociedad mejor, más justa y más humana.y eso no se puede realizar desde escuelas destruidas, eso no se puede realizar desde el facilismo pedagógico, necesitamos refundar la docencia, ocupar el lugar que nos corresponde, reconstruir la escuela pero reconstruyéndonos a nosotros mismos como docentes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Esta lucha no es solo una cuestión salarial, es mucha más profunda, y por eso nace en nosotros la indignación, porque ese pedazo de tiza, esa letra en la pizarra, pierde significación cuando actuamos como cómplices de un sistema que nos desvaloriza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Ojala, abandonemos las excusas para no unirnos a esta lucha, más allá de las convicciones políticas y gremiales, ojalá podamos dejar todas las diferencias de lado para valorar nuestra esencia, que mostremos a la sociedad de Salta y de &lt;st1:personname productid="la Argentina" st="on"&gt;la Argentina&lt;/st1:PersonName&gt; que amamos lo que hacemos y por eso lo defendemos, porque queridos colegas si seguimos con la apatía y la indiferencia, si dejamos solos a los maestros y profesores que hoy hacen huelgas por todos, seguiremos haciendo docencia pero cada vez nos vamos a alejar más de SER DOCENTES, porque la unidad se enseña desde la unión, y la verdad desde la realidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Prof. Mgter. César Alberto Saldaño D.N.I. 18.443.419&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;fuente: copenoa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="spip" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="PT-BR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4455192401268466562-8697508406775189324?l=ialatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://ialatextos.blogspot.com/2007/04/reflexiones-acerca-de-la-huelga-de.html</link><author>noreply@blogger.com (I.A.L.A. Paulo Freire)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4455192401268466562.post-5482932636176046919</guid><pubDate>Tue, 17 Apr 2007 10:07:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-04-17T03:14:26.418-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Textos en Español</category><title>Gobiernos populares en América Latina ¿Revoluciones o neo-reformismo?</title><description>&lt;div  style="text-align: right;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Isabel Rauber&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La problemática&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Las condiciones sociopolíticas, ambientales y económicas predominantes en el  mundo capitalista de hoy, imponen a la humanidad –para sobrevivir‑ la obligada  tarea de refundar la civilización humana bajo nuevos cánones, creándola y  construyéndola a la vez en el proceso de búsqueda. Esto implica la realización  impostergable de diversos, profundos y novedosos procesos de transformación  social. Dichos procesos supondrán variados, complejos y prolongados caminos  hacia lo nuevo. De conjunto estos procesos conformarán un largo período  caracterizado, precisamente, por caminar en medio de certezas e incertidumbres,  cambios, marchas y contramarchas, y por las búsquedas y construcciones –de modo  integral‑ de lo nuevo. Este período se identifica tradicionalmente como &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003ci\&gt;transición,\u003c/i\&gt; pero, ¿de qué\ntransición se trata?, ¿hacia dónde?, ¿cómo y quiénes la realizarán?\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;La apuesta de transformación de la sociedad [Poder] desde abajo\n‑dimensión política concreta en la que ubico estos planteamientos‑, replantea\nlos contenidos, las tareas, y las vías de la \u003ci\&gt;transición\u003c/i\&gt; hacia lo nuevo (hasta ahora conocida como transición\nsocialista [Marx], o hacia el socialismo [Lenin]). La experiencia histórica de\nconstrucción de una sociedad superadora de los males del capitalismo, la\nconciencia de que es necesario construir nuevos paradigmas de desarrollo\norientados a la justicia y equidad social, el cuidado y la preservación de la\nnaturaleza, la necesidad de construir relaciones solidarias y fraternales entre\ntodos los seres humanos, aunada a las crecientes y constantes luchas sociales\ncontra el capitalismo neoliberal actual que se libran en los diversos rincones\ndel planeta, han ido germinando reflexiones profundas acerca de cómo encarar\nesta problemática; atender a ellas es\nuna prioritaria y necesaria labor. \u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Se trata de una actualización radical de los paradigmas que\nhasta hace poco rigieron el pensamiento y la acción revolucionaria para la transformación\nde la sociedad. Como está claro que no se trata de un cambio que se producirá\nde modo automático ni mecánico, para nuestra generación este desafío implica\ndefinir ‑teórica y prácticamente‑ cómo encarar la transición hacia lo nuevo;\nsin pretender cerrarle el camino creador a la vida social, se impone debatir\nacerca de los primeros pasos, de las formas y modalidades diversas que se están\ndando en la realidad, particularmente en América Latina, y acerca de los\nprotagonistas, es decir, del sentido y la orientación de tales cambios. A\ncontinuación expongo elementos que considero centrales para estimular la\nreflexión colectiva acerca de esto.\u003c/p\&gt;\n\n\u003ch3\&gt;El concepto de transición, distintas propuestas teóricas y prácticas\u003c/h3\&gt;\n\n\u003cp\&gt;►En el pensamiento revolucionario, el concepto de transición\nemerge ligado a los planteos de Marx acerca del comunismo, particularmente en\nlos debates referentes al Estado y su posible extinción o abolición luego del\nderrocamiento revolucionario del poder burgués. En polémica con pensadores y\nrevolucionarios de su época, Marx expuso sus argumentos acerca de la\nimposibilidad de abolir el Estado. Su desaparición, objetivo del comunismo,\nrequiere ‑afirmó él‑, de un proceso de\nextinción, proceso que se inicia con la revolución (toma del poder) de carácter\nsocialista, que Marx define como período de transición al comunismo.",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt;  &lt;i&gt;transición,&lt;/i&gt; pero, ¿de qué transición se trata?, ¿hacia dónde?, ¿cómo y  quiénes la realizarán?&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;La apuesta de transformación de la sociedad [Poder] desde abajo ‑dimensión  política concreta en la que ubico estos planteamientos‑, replantea los  contenidos, las tareas, y las vías de la &lt;i&gt;transición&lt;/i&gt; hacia lo nuevo (hasta  ahora conocida como transición socialista [Marx], o hacia el socialismo  [Lenin]). La experiencia histórica de construcción de una sociedad superadora de  los males del capitalismo, la conciencia de que es necesario construir nuevos  paradigmas de desarrollo orientados a la justicia y equidad social, el cuidado y  la preservación de la naturaleza, la necesidad de construir relaciones  solidarias y fraternales entre todos los seres humanos, aunada a las crecientes  y constantes luchas sociales contra el capitalismo neoliberal actual que se  libran en los diversos rincones del planeta, han ido germinando reflexiones  profundas acerca de cómo encarar esta problemática; atender a ellas es una  prioritaria y necesaria labor. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Se trata de una actualización radical de los paradigmas que hasta hace poco  rigieron el pensamiento y la acción revolucionaria para la transformación de la  sociedad. Como está claro que no se trata de un cambio que se producirá de modo  automático ni mecánico, para nuestra generación este desafío implica definir  ‑teórica y prácticamente‑ cómo encarar la transición hacia lo nuevo; sin  pretender cerrarle el camino creador a la vida social, se impone debatir acerca  de los primeros pasos, de las formas y modalidades diversas que se están dando  en la realidad, particularmente en América Latina, y acerca de los  protagonistas, es decir, del sentido y la orientación de tales cambios. A  continuación expongo elementos que considero centrales para estimular la  reflexión colectiva acerca de esto.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;h3 style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;El concepto de transición, distintas propuestas teóricas y prácticas&lt;/h3&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;►En el pensamiento revolucionario, el concepto de transición emerge ligado a  los planteos de Marx acerca del comunismo, particularmente en los debates  referentes al Estado y su posible extinción o abolición luego del derrocamiento  revolucionario del poder burgués. En polémica con pensadores y revolucionarios  de su época, Marx expuso sus argumentos acerca de la imposibilidad de abolir el  Estado. Su desaparición, objetivo del comunismo, requiere ‑afirmó él‑, de un  proceso de extinción, proceso que se inicia con la revolución (toma del poder)  de carácter socialista, que Marx define como período de transición al comunismo. &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;La transición socialista hacia el comunismo era posible,\nsegún Marx, en países con un \u003cb\&gt;capitalismo\ndesarrollado\u003c/b\&gt;, condición socioeconómica que constituyó una \u003cb\&gt;premisa central de su propuesta\u003c/b\&gt;\nrevolucionaria. De ella se desprendieron otras, que la fortalecían como tal\npremisa: el carácter internacional de la revolución, la presencia de la clase\nobrera madura en concentración y organización, sujeto histórico capaz de\nimpulsar el desarrollo revolucionario hacia el socialismo y el comunismo,\nperíodo en el cual se culminaría el proceso de extinción del Estado socialista\ny se negaría política y socialmente la propia clase obrera y su ideología como\nclase e ideología hegemónicas.\u003ca href\u003d\"#111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftn1\" name\u003d\"111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftnref1\" title\u003d\"\"\&gt;\u003cspan\&gt;\u003cspan\&gt; [1] \u003c/span\&gt;\u003c/span\&gt;\u003c/a\&gt;\nDe ahí que Marx entendiera el proceso de transformación social como una\nrevolución permanente hacia el comunismo. Esto se debía no solo a los cambios\nininterrumpidos, sino también a la estimación de que la revolución ocurriría de\nconjunto o en cadena simultánea en los países desarrollados de Europa, ubicados\n–por su desarrollo‑ en la antesala para la revolución socialista.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Al reflexionar hoy sobre los planteamientos de Marx acerca\nde la transformación social, no puede omitirse que él no vivió la maduración\ndel capitalismo en su conformación imperialista transnacional. No pudo prever\nentonces, la futura polarización de las riquezas a escala mundial [Samir Amin],\ny supuso que la situación del desarrollo capitalista europeo podría repetirse\nen las otras latitudes del planeta, por lo que consideró a ese desarrollo una\ncondición universal para el cambio revolucionario socialista. Tal concepción,\naunada a la creencia de que los recursos naturales eran inagotables, contribuyó\na que Marx a considerara a la riqueza y la abundancia como condiciones para la\nliberación humanas.\u003ca href\u003d\"#111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftn2\" name\u003d\"111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftnref2\" title\u003d\"\"\&gt;\u003cspan\&gt;",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;La transición socialista hacia el comunismo era posible, según Marx, en  países con un &lt;b&gt;capitalismo desarrollado&lt;/b&gt;, condición socioeconómica que  constituyó una &lt;b&gt;premisa central de su propuesta&lt;/b&gt; revolucionaria. De ella se  desprendieron otras, que la fortalecían como tal premisa: el carácter  internacional de la revolución, la presencia de la clase obrera madura en  concentración y organización, sujeto histórico capaz de impulsar el desarrollo  revolucionario hacia el socialismo y el comunismo, período en el cual se  culminaría el proceso de extinción del Estado socialista y se negaría política y  socialmente la propia clase obrera y su ideología como clase e ideología  hegemónicas.&lt;a title="" href="http://www2.blogger.com/post-edit.g?blogID=4455192401268466562&amp;postID=5482932636176046919#111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftn1" name="111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftnref1"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt; [1]  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;De ahí que Marx entendiera el proceso de transformación social  como una revolución permanente hacia el comunismo. Esto se debía no solo a los  cambios ininterrumpidos, sino también a la estimación de que la revolución  ocurriría de conjunto o en cadena simultánea en los países desarrollados de  Europa, ubicados –por su desarrollo‑ en la antesala para la revolución  socialista.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Al reflexionar hoy sobre los planteamientos de Marx acerca de la  transformación social, no puede omitirse que él no vivió la maduración del  capitalismo en su conformación imperialista transnacional. No pudo prever  entonces, la futura polarización de las riquezas a escala mundial [Samir Amin],  y supuso que la situación del desarrollo capitalista europeo podría repetirse en  las otras latitudes del planeta, por lo que consideró a ese desarrollo una  condición universal para el cambio revolucionario socialista. Tal concepción,  aunada a la creencia de que los recursos naturales eran inagotables, contribuyó  a que Marx a considerara a la riqueza y la abundancia como condiciones para la  liberación humanas.&lt;a title="" href="http://www2.blogger.com/post-edit.g?blogID=4455192401268466562&amp;postID=5482932636176046919#111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftn2" name="111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftnref2"&gt;&lt;span&gt; &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003cspan\&gt; [2] \u003c/span\&gt;\u003c/span\&gt;\u003c/a\&gt; \u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;►A inicios del siglo XX, el advenimiento de la Primera\nGuerra Mundial y el surgimiento del imperialismo modificaron las condiciones\nsociales y políticas de Europa, llevaron a otro revolucionario, Lenin, a\nrepensar la propuesta marxiana del cambio social, particularmente en lo\nreferente a las premisas antes mencionadas. \u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;En sus estudios económicos acerca del capitalismo en su fase\nimperialista, Lenin puso al descubierto las características del imperialismo,\ntal como este se había conformado en su época. Basándose en su análisis, expuso\ny argumentó la hipótesis de que el cambio revolucionario no ocurriría de forma\nconjunta y simultánea en los países capitalistas desarrollados, sino de forma\nindividual en los países atrasados, concretamente, en el eslabón más débil de\nla cadena de la hegemonía imperialista. Este eslabón, según Lenin, radicaba\nentonces en la Rusia zarista de posguerra. A demostrar prácticamente esta\nhipótesis dedicó su empeño político, y para ello desarrolló la teoría acerca de\nla revolución social, la construcción\ndel socialismo (transición al socialismo), y la organización política y social\nnecesarias para concretarlas. \u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Para Lenin, muchos aspectos de la teoría y la lucha\nrevolucionarias deberían ser redefinidos acorde con las condiciones políticas,\nsociales y económicas en tiempos del imperialismo en los albores del siglo XX.\nLa cuestión central a tener en cuenta para comprender sus propuestas, es la\nafirmación de la posibilidad del cambio revolucionario en un país capitalista atrasado\nen su desarrollo. Como en tal caso –y siempre siguiendo a Marx‑, no estarían\n&amp;quot;maduras&amp;quot; las condiciones materiales y espirituales para el socialismo, Lenin\nse dedicó a buscar y construir teórica y prácticamente los instrumentos\nposibles para concretar el cambio revolucionario en una sociedad de tales\ncaracterísticas.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Esto modificó sustantivamente la concepción revolucionaria\ndel cambio social y las prácticas revolucionarias del siglo XX. Me detendré\nsucintamente en los puntos que se relacionan directamente con el tema ahora\ntratado: la transición. ",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt; &lt;span&gt; [2] &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;►A inicios del siglo XX, el advenimiento de la Primera Guerra Mundial y el  surgimiento del imperialismo modificaron las condiciones sociales y políticas de  Europa, llevaron a otro revolucionario, Lenin, a repensar la propuesta marxiana  del cambio social, particularmente en lo referente a las premisas antes  mencionadas. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;En sus estudios económicos acerca del capitalismo en su fase imperialista,  Lenin puso al descubierto las características del imperialismo, tal como este se  había conformado en su época. Basándose en su análisis, expuso y argumentó la  hipótesis de que el cambio revolucionario no ocurriría de forma conjunta y  simultánea en los países capitalistas desarrollados, sino de forma individual en  los países atrasados, concretamente, en el eslabón más débil de la cadena de la  hegemonía imperialista. Este eslabón, según Lenin, radicaba entonces en la Rusia  zarista de posguerra. A demostrar prácticamente esta hipótesis dedicó su empeño  político, y para ello desarrolló la teoría acerca de la revolución social, la  construcción del socialismo (transición al socialismo), y la organización  política y social necesarias para concretarlas. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Para Lenin, muchos aspectos de la teoría y la lucha revolucionarias deberían  ser redefinidos acorde con las condiciones políticas, sociales y económicas en  tiempos del imperialismo en los albores del siglo XX. La cuestión central a  tener en cuenta para comprender sus propuestas, es la afirmación de la  posibilidad del cambio revolucionario en un país capitalista atrasado en su  desarrollo. Como en tal caso –y siempre siguiendo a Marx‑, no estarían "maduras"  las condiciones materiales y espirituales para el socialismo, Lenin se dedicó a  buscar y construir teórica y prácticamente los instrumentos posibles para  concretar el cambio revolucionario en una sociedad de tales características.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Esto modificó sustantivamente la concepción revolucionaria del cambio social  y las prácticas revolucionarias del siglo XX. Me detendré sucintamente en los  puntos que se relacionan directamente con el tema ahora tratado: la transición. &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;‑Lenin concibió la necesidad de recorrer una etapa previa al\nsocialismo, destinada centralmente a construir las bases materiales (premisas)\npara el socialismo. Propuso que el cambio revolucionario iniciara un \u003ci\&gt;período de transición al socialismo\u003c/i\&gt;:\nhabía que llevar a término el desarrollo que el capitalismo (por las razones\nque fueren) no había llegado a realizar antes de la revolución (sobretodo en el\nterreno industrial y tecnológico). Se trataba de un período caracterizado por\nun desarrollo económico de corte capitalista sin capitalistas (marcado por una\ncarrera competitiva con él), regido por el partido de los comunistas, unificado\ntras una definición político-ideológica socialista. En tales condiciones el\npartido ejercería la dirección político-estatal y social de modo centralizado.\nAsí –siguiendo los cánones leninistas‑, el partido se transformó de instrumento\nde la clase obrera para conseguir sus objetivos, en \u003ci\&gt;el agente histórico\u003c/i\&gt; que &amp;quot;garantizaría&amp;quot; el rumbo del proceso de transición\nhacia el socialismo y luego hacia el comunismo. \u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Es interesante destacar que Lenin modificó el planteamiento\nde Marx, pero no lo contradijo, al contrario, aceptó su definición acerca de\ncuáles eran las premisas necesarias para una revolución social socialista. En\nprimer lugar, admitió que el desarrollo capitalista es condición (prepara las\ncondiciones) para el socialismo. En segundo ‑y concatenado a lo anterior‑, sostuvo,\nreafirmó y profundizó la hipótesis de que dentro del capitalismo es imposible\niniciar la transformación de la sociedad, cambiar la correlación de fuerzas,\nconstruir un poder popular hegemónico alternativo. Reafirmó, por tanto, como\nimprescindible, el corte político revolucionario basado en la &amp;quot;toma del poder&amp;quot;,\npara implantar la dictadura del proletariado, derrocar del poder político y\neconómico a los capitalistas y, a partir de ahí,  abocarse a construir las bases (premisas) para el socialismo.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Ciertamente, la postura de Lenin en relación al tema del\npoder fue un punto diferenciador clave del bolchevismo respecto de las\nposiciones reformistas de la socialdemocracia de la II Internacional. Estos\napelaban a cambios graduales mediante reformas, cambios que no ponían en cuestión\nel poder del capital y sus representantes, y que -poco a poco- se transformaron\nen tibias modificaciones o ajustes secundarios del funcionamiento del capitalismo.\nRenunciando a toda posibilidad (y necesidad) de superar el capitalismo, el\nreformismo no se propuso construir poder, ni tomarlo; ha hecho del capitalismo\nsu mejor ámbito de existencia y reproducción. ",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt;  &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;‑Lenin concibió la necesidad de recorrer una etapa previa al socialismo,  destinada centralmente a construir las bases materiales (premisas) para el  socialismo. Propuso que el cambio revolucionario iniciara un &lt;i&gt;período de  transición al socialismo&lt;/i&gt;: había que llevar a término el desarrollo que el  capitalismo (por las razones que fueren) no había llegado a realizar antes de la  revolución (sobretodo en el terreno industrial y tecnológico). Se trataba de un  período caracterizado por un desarrollo económico de corte capitalista sin  capitalistas (marcado por una carrera competitiva con él), regido por el partido  de los comunistas, unificado tras una definición político-ideológica socialista.  En tales condiciones el partido ejercería la dirección político-estatal y social  de modo centralizado. Así –siguiendo los cánones leninistas‑, el partido se  transformó de instrumento de la clase obrera para conseguir sus objetivos, en  &lt;i&gt;el agente histórico&lt;/i&gt; que "garantizaría" el rumbo del proceso de transición  hacia el socialismo y luego hacia el comunismo. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Es interesante destacar que Lenin modificó el planteamiento de Marx, pero no  lo contradijo, al contrario, aceptó su definición acerca de cuáles eran las  premisas necesarias para una revolución social socialista. En primer lugar,  admitió que el desarrollo capitalista es condición (prepara las condiciones)  para el socialismo. En segundo ‑y concatenado a lo anterior‑, sostuvo, reafirmó  y profundizó la hipótesis de que dentro del capitalismo es imposible iniciar la  transformación de la sociedad, cambiar la correlación de fuerzas, construir un  poder popular hegemónico alternativo. Reafirmó, por tanto, como imprescindible,  el corte político revolucionario basado en la "toma del poder", para implantar  la dictadura del proletariado, derrocar del poder político y económico a los  capitalistas y, a partir de ahí, abocarse a construir las bases (premisas) para  el socialismo.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Ciertamente, la postura de Lenin en relación al tema del poder fue un punto  diferenciador clave del bolchevismo respecto de las posiciones reformistas de la  socialdemocracia de la II Internacional. Estos apelaban a cambios graduales  mediante reformas, cambios que no ponían en cuestión el poder del capital y sus  representantes, y que -poco a poco- se transformaron en tibias modificaciones o  ajustes secundarios del funcionamiento del capitalismo. Renunciando a toda  posibilidad (y necesidad) de superar el capitalismo, el reformismo no se propuso  construir poder, ni tomarlo; ha hecho del capitalismo su mejor ámbito de  existencia y reproducción. &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Cuando Lenin se propuso hacer la revolución en un país\natrasado, y acelerar ‑mediante ella‑, la maduración (construcción) de las\npremisas para el socialismo, modificó sustantivamente el papel de la clase obrera\nen el proceso revolucionario: esta no había llegado a ser la clase mayoritaria,\nni a su más alto grado de desarrollo, concentración, socialización y\norganización como clase, no había alcanzado –en resumen-, su \u003ci\&gt;conciencia de clase para sí\u003c/i\&gt;, y no podría,\npor consiguiente, desempeñar su rol de vanguardia y motor de la historia. Lenin\nsustituyó entonces el papel político de\nla clase por el partido, entendido como destacamento de avanzada de la clase\n(sin la clase).\u003ca href\u003d\"#111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftn3\" name\u003d\"111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftnref3\" title\u003d\"\"\&gt;\u003cspan\&gt;\u003cspan\&gt; [3] \u003c/span\&gt;\u003c/span\&gt;\u003c/a\&gt; Para\nsostener esta hipótesis Lenin adoptó el postulado de Kautsky, que sostenía que\nla clase obrera es incapaz por sí misma de alcanzar su conciencia de clase, por\nlo que esta le debe ser &amp;quot;inyectada&amp;quot; desde afuera por intelectuales\ncomprometidos y, particularmente, por los cuadros del partido (bolchevique) de\n&amp;quot;nuevo tipo&amp;quot;.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Consecuentemente con ello, Lenin desarrolló los fundamentos\nteóricos, políticos y organizativos para la construcción de este tipo de\norganización política, altamente centralizada, centralista y verticalista. No\nvale volver a discutir si ello fue una deformación posterior o no del\ncentralismo democrático, el objetivo ahora no es la crítica del pasado sino el\ndesarrollo del pensamiento crítico actual, que no es lo mismo. Y lo que ocurrió\nfue que –al reemplazar a la clase en su conciencia, organización y protagonismo\nsocial y político real en la construcción de la nueva sociedad‑, el partido\nformó una clase obrera seguidista y obediente, que se plegaba a sus decisiones,\npuesto que ella –supuestamente‑ &amp;quot;era incapaz&amp;quot; de pensar debido al atraso de su\ndesarrollo y de su conciencia. El paternalismo que esto trajo aparejado fue uno\nde los grandes daños del proceso, pero de significación política menor si se\ntiene en cuenta lo que implicó castrarle a la clase obrera la posibilidad de\nconstituirse en protagonista de la transformación social, sometiéndola a los\ndictados del partido en nombre de &amp;quot;su&amp;quot; propia ideología, paradójicamente\ndefinida por otros desde fuera de la clase. Con ello se reprodujeron las\nprácticas autoritarias heredadas de las sociedades clasistas anteriores.",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt;  &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Cuando Lenin se propuso hacer la revolución en un país atrasado, y acelerar  ‑mediante ella‑, la maduración (construcción) de las premisas para el  socialismo, modificó sustantivamente el papel de la clase obrera en el proceso  revolucionario: esta no había llegado a ser la clase mayoritaria, ni a su más  alto grado de desarrollo, concentración, socialización y organización como  clase, no había alcanzado –en resumen-, su &lt;i&gt;conciencia de clase para sí&lt;/i&gt;, y  no podría, por consiguiente, desempeñar su rol de vanguardia y motor de la  historia. Lenin sustituyó entonces el papel político de la clase por el partido,  entendido como destacamento de avanzada de la clase (sin la clase).&lt;a title="" href="http://www2.blogger.com/post-edit.g?blogID=4455192401268466562&amp;postID=5482932636176046919#111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftn3" name="111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftnref3"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt; [3]  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;Para sostener esta hipótesis Lenin adoptó el postulado de  Kautsky, que sostenía que la clase obrera es incapaz por sí misma de alcanzar su  conciencia de clase, por lo que esta le debe ser "inyectada" desde afuera por  intelectuales comprometidos y, particularmente, por los cuadros del partido  (bolchevique) de "nuevo tipo".&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Consecuentemente con ello, Lenin desarrolló los fundamentos teóricos,  políticos y organizativos para la construcción de este tipo de organización  política, altamente centralizada, centralista y verticalista. No vale volver a  discutir si ello fue una deformación posterior o no del centralismo democrático,  el objetivo ahora no es la crítica del pasado sino el desarrollo del pensamiento  crítico actual, que no es lo mismo. Y lo que ocurrió fue que –al reemplazar a la  clase en su conciencia, organización y protagonismo social y político real en la  construcción de la nueva sociedad‑, el partido formó una clase obrera seguidista  y obediente, que se plegaba a sus decisiones, puesto que ella –supuestamente‑  "era incapaz" de pensar debido al atraso de su desarrollo y de su conciencia. El  paternalismo que esto trajo aparejado fue uno de los grandes daños del proceso,  pero de significación política menor si se tiene en cuenta lo que implicó  castrarle a la clase obrera la posibilidad de constituirse en protagonista de la  transformación social, sometiéndola a los dictados del partido en nombre de "su"  propia ideología, paradójicamente definida por otros desde fuera de la clase.  Con ello se reprodujeron las prácticas autoritarias heredadas de las sociedades  clasistas anteriores. &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;En virtud de dicha concepción acerca de la relación partido\nclase, se definieron también los roles de las organizaciones &amp;quot;de masas&amp;quot; (la\nclase obrera, el campesinado pobre y sin tierra, y el conjunto del pueblo\noprimido) para el &amp;quot;período de transición al socialismo&amp;quot;, el socialismo que\nexistió en el siglo XX: desterrados del protagonismo político, las organizaciones\nnaturales de dichos sectores fueron consideradas &amp;quot;correas de transmisión&amp;quot; de\nlas decisiones tomadas por el partido. Y esto se lograba a través de los\nnúcleos partidistas presentes en las organizaciones obreras y sociales. \u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Las dinámicas verticalistas que regían las relaciones del\npartido hacia la clase y la sociedad, se transformaron poco a poco –estimuladas\npor el ejercicio exclusivo del poder‑, en dinámicas internas. Urgidos cada vez\nmás por la resolución de los problemas provocados por la necesidad de acelerar el\ndesarrollo industrial, técnico y científico para avanzar al socialismo y, a la\nvez, competir con el capitalismo occidental, sumado a los golpes producidos por\nlas guerras, y a las exigencias de defender y preservar a la revolución del\nhostigamiento capitalista, los escasos resquicios democráticos que sobrevivían\nen medio del creciente centralismo en la vida partidaria y social, cedieron\nante el \u003ci\&gt;ordeno y mando\u003c/i\&gt; ejercido por\nlos funcionarios con jerarquías superiores, método supuestamente \u003ci\&gt;necesario\u003c/i\&gt; (y transitorio) para\n&amp;quot;garantizar&amp;quot; la preservación de la revolución y el cumplimiento de las tareas\nrevolucionarias del momento. Así se fue consolidando el autoritarismo. \u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;El embudo al revés se estableció en poco tiempo, castrando\nel \u003ci\&gt;leitmotiv \u003c/i\&gt;esencial de la\nrevolución: la emancipación de la clase obrera y –junto con ella- de la\nsociedad toda. Las cadenas de la alienación cambiaron de dueño, pero siguieron\nestando y apretando, y ahora con mayor\nfortaleza, debido a la dificultad para identificarlas y eliminarlas, pues\nfueron profusa y sistemáticamente invisibilizadas por la ideología hegemónica\njustificadora de las necesidades del poder &amp;quot;revolucionario&amp;quot;. Este exigía\nfidelidad e incondicionalidad hacia el partido, hacia sus dirigentes y sus\ndecisiones. Consecuentemente, quienes criticaron cualquiera de las facetas\nautoritarias y alienantes del poder ejercido por el partido fueron\nsistemáticamente excluidos, silenciados, o acusados de vacilantes,\nrevisionistas o contrarrevolucionarios; para ello se usaron también las armas\ndel poder &amp;quot;revolucionario&amp;quot;. ",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;En virtud de dicha concepción acerca de la relación partido clase, se  definieron también los roles de las organizaciones "de masas" (la clase obrera,  el campesinado pobre y sin tierra, y el conjunto del pueblo oprimido) para el  "período de transición al socialismo", el socialismo que existió en el siglo XX:  desterrados del protagonismo político, las organizaciones naturales de dichos  sectores fueron consideradas "correas de transmisión" de las decisiones tomadas  por el partido. Y esto se lograba a través de los núcleos partidistas presentes  en las organizaciones obreras y sociales. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Las dinámicas verticalistas que regían las relaciones del partido hacia la  clase y la sociedad, se transformaron poco a poco –estimuladas por el ejercicio  exclusivo del poder‑, en dinámicas internas. Urgidos cada vez más por la  resolución de los problemas provocados por la necesidad de acelerar el  desarrollo industrial, técnico y científico para avanzar al socialismo y, a la  vez, competir con el capitalismo occidental, sumado a los golpes producidos por  las guerras, y a las exigencias de defender y preservar a la revolución del  hostigamiento capitalista, los escasos resquicios democráticos que sobrevivían  en medio del creciente centralismo en la vida partidaria y social, cedieron ante  el &lt;i&gt;ordeno y mando&lt;/i&gt; ejercido por los funcionarios con jerarquías  superiores, método supuestamente &lt;i&gt;necesario&lt;/i&gt; (y transitorio) para  "garantizar" la preservación de la revolución y el cumplimiento de las tareas  revolucionarias del momento. Así se fue consolidando el autoritarismo. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;El embudo al revés se estableció en poco tiempo, castrando el &lt;i&gt;leitmotiv  &lt;/i&gt;esencial de la revolución: la emancipación de la clase obrera y –junto con  ella- de la sociedad toda. Las cadenas de la alienación cambiaron de dueño, pero  siguieron estando y apretando, y ahora con mayor fortaleza, debido a la  dificultad para identificarlas y eliminarlas, pues fueron profusa y  sistemáticamente invisibilizadas por la ideología hegemónica justificadora de  las necesidades del poder "revolucionario". Este exigía fidelidad e  incondicionalidad hacia el partido, hacia sus dirigentes y sus decisiones.  Consecuentemente, quienes criticaron cualquiera de las facetas autoritarias y  alienantes del poder ejercido por el partido fueron sistemáticamente excluidos,  silenciados, o acusados de vacilantes, revisionistas o contrarrevolucionarios;  para ello se usaron también las armas del poder "revolucionario". &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Es duro reconocer esa realidad, sobre todo al recordar a los\nmillones de hombres y mujeres que –con disposición y confianza‑ empeñaron día a\ndía sus vidas en aras de concretar los sueños de emancipación construyendo lo\nnuevo, pero –precisamente por ello‑, no puede obviarse. Reflexionar\ncríticamente acerca de las experiencias socialistas del siglo XX resulta,\nademás de un compromiso con la historia de los pueblos, un empeño vital para\nreplantearse hoy la superación del capitalismo, sus vías y métodos, y las\nformas de organización y participación de los protagonistas fundamentales. En\neste sentido, está claro que lo relativo a la democracia, la participación y el\ncontrol populares resultan cuestiones de fondo inherentes a la posibilidad de\nconstruir la nueva sociedad y, por tanto, no pueden ser relegadas ni\npostergadas en ningún momento, bajo ningún argumento.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;►Es necesario recabar en la historia todas las enseñanzas\nposibles y, a la vez, estar a la altura de las exigencias que los tiempos\nactuales le imponen al accionar político socio-transformador.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;El siglo XXI coincide con el inicio de una nueva época\nhistórica, que se evidenció abruptamente con la caída y desaparición del campo\nsocialista mundial y el fin de la confrontación este-oeste, y con la irrupción\nde la revolución tecnológica, la robótica, la informática, entre tantos otros\ndescubrimientos y desarrollos científico-técnicos. Se caracteriza por la\nofensiva ideológica global del poder del capital, orientada a la estructuración\ny consolidación de un mundo unipolar hegemonizado por el imperialismo\nnorteamericano erigido en gendarme mundial del capitalismo. \u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;La voracidad creciente del capital transnacional,\nconcentrado mundialmente cada vez más, aunada a la globalización de sus\nintereses, alimentan la búsqueda creciente y constante de artimañas jurídicas,\ninstitucionales y políticas que justifiquen y faciliten el sometimiento y\navasallamiento de los derechos y las libertades humanas, sociales, políticas y\nculturales en cualquier parte del planeta Tierra donde el poder entienda o\nsospeche que se obstaculice –o se pudiera en algún momento obstaculizar‑, la\nconcreción de sus proyectos. Para ello el poder hegemónico del capital ha\ncreado, modificado –y aún sigue modificando‑ sus instrumentos internacionales,\nha dictado sus leyes, y ha establecido –junto con los no-límites legales de su\naccionar‑ los límites de los otros, concretamente, los del Sur. ",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt;  &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Es duro reconocer esa realidad, sobre todo al recordar a los millones de  hombres y mujeres que –con disposición y confianza‑ empeñaron día a día sus  vidas en aras de concretar los sueños de emancipación construyendo lo nuevo,  pero –precisamente por ello‑, no puede obviarse. Reflexionar críticamente acerca  de las experiencias socialistas del siglo XX resulta, además de un compromiso  con la historia de los pueblos, un empeño vital para replantearse hoy la  superación del capitalismo, sus vías y métodos, y las formas de organización y  participación de los protagonistas fundamentales. En este sentido, está claro  que lo relativo a la democracia, la participación y el control populares  resultan cuestiones de fondo inherentes a la posibilidad de construir la nueva  sociedad y, por tanto, no pueden ser relegadas ni postergadas en ningún momento,  bajo ningún argumento.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;►Es necesario recabar en la historia todas las enseñanzas posibles y, a la  vez, estar a la altura de las exigencias que los tiempos actuales le imponen al  accionar político socio-transformador.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;El siglo XXI coincide con el inicio de una nueva época histórica, que se  evidenció abruptamente con la caída y desaparición del campo socialista mundial  y el fin de la confrontación este-oeste, y con la irrupción de la revolución  tecnológica, la robótica, la informática, entre tantos otros descubrimientos y  desarrollos científico-técnicos. Se caracteriza por la ofensiva ideológica  global del poder del capital, orientada a la estructuración y consolidación de  un mundo unipolar hegemonizado por el imperialismo norteamericano erigido en  gendarme mundial del capitalismo. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;La voracidad creciente del capital transnacional, concentrado mundialmente  cada vez más, aunada a la globalización de sus intereses, alimentan la búsqueda  creciente y constante de artimañas jurídicas, institucionales y políticas que  justifiquen y faciliten el sometimiento y avasallamiento de los derechos y las  libertades humanas, sociales, políticas y culturales en cualquier parte del  planeta Tierra donde el poder entienda o sospeche que se obstaculice –o se  pudiera en algún momento obstaculizar‑, la concreción de sus proyectos. Para  ello el poder hegemónico del capital ha creado, modificado –y aún sigue  modificando‑ sus instrumentos internacionales, ha dictado sus leyes, y ha  establecido –junto con los no-límites legales de su accionar‑ los límites de los  otros, concretamente, los del Sur. &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Ante esta realidad y modalidad de existencia y ejercicio del\npoder avasallador del capital –que apela a la agresión militar si es preciso-,\nteniendo en cuenta que el paradigma de desarrollo capitalista trae consigo la\ndestrucción de la sociedad y la naturaleza, es decir, de la civilización\nhumana, teniendo en cuenta los graves problemas ecológicos‑naturales‑ambientale\u003cWBR\&gt;s\nexistentes, el agotamiento de los recursos naturales, particularmente de las\nfuentes de energía, teniendo en cuenta la existencia de problemas globales como\nel hambre y la pobreza crecientes, la proliferación de enfermedades, el\nanalfabetismo, la explotación infantil, la sobrecarga de trabajo y explotación\nde las mujeres, la alienación, el consumismo hedonista, el stress social, el\nabandono de los ancianos, etcétera, teniendo en cuenta –además‑ la experiencia\nsocialista del siglo XX, sus logros y sus errores, una interrogante crece: ¿Es\nposible realmente construir otro mundo? ¿Cómo pensar la transformación social?\u003ca href\u003d\"#111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftn4\" name\u003d\"111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftnref4\" title\u003d\"\"\&gt;\u003cspan\&gt;\u003cspan\&gt; [4] \u003c/span\&gt;\u003c/span\&gt;\u003c/a\&gt;\n¿Cuál es \u003ci\&gt;el tipo de poder\u003c/i\&gt; que podría\nresponder a las necesidades democráticas, participativas y emancipadoras de los\noprimidos? ¿Cuál es el papel de los movimientos sociales, de los pueblos y sus\norganizaciones en la creación‑realización de esa apuesta estratégica?\u003c/p\&gt;\n\n\u003ch3\&gt;Comenzar a transformar la sociedad desde las entrañas del capitalismo\u003c/h3\&gt;\n\n\u003cp\&gt;En la América latina posterior a la implantación del modelo\nneoliberal y la aplicación de sus &amp;quot;planes estructurales de ajuste&amp;quot;, se\ndesataron intensos procesos de resistencia popular protagonizados ‑en lo\nfundamental‑, por actores sociales que repudiaron la realidad en la que los\nsituó el sistema; de ellos emergieron novedosos, numerosos y diversos\nmovimientos sociales: el de los \u003ci\&gt;sin\ntierra\u003c/i\&gt; de Brasil, el de los cocaleros del Chapare, el de los indígenas de\nChiapas, de Ecuador, de Bolivia… el de los desocupados y jubilados de\nArgentina, el de los barrios populares en República Dominicana, Colombia,\nBrasil y México. Reconociéndose autónomos, los movimientos sociales fueron planteando\n–en dimensiones y ritmos diferenciados entre los diversos actores que los\nintegran‑, la necesidad de profundizar la participación de los sectores\npopulares organizados, y la necesidad de articular los procesos de resistencias\ny luchas sociales sectoriales-reivindicativas con procesos trascendentes\nencaminados a la transformación integral de la sociedad capitalista. ",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt;  &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Ante esta realidad y modalidad de existencia y ejercicio del poder  avasallador del capital –que apela a la agresión militar si es preciso-,  teniendo en cuenta que el paradigma de desarrollo capitalista trae consigo la  destrucción de la sociedad y la naturaleza, es decir, de la civilización humana,  teniendo en cuenta los graves problemas ecológicos‑naturales‑ambientale&lt;wbr&gt;s  existentes, el agotamiento de los recursos naturales, particularmente de las  fuentes de energía, teniendo en cuenta la existencia de problemas globales como  el hambre y la pobreza crecientes, la proliferación de enfermedades, el  analfabetismo, la explotación infantil, la sobrecarga de trabajo y explotación  de las mujeres, la alienación, el consumismo hedonista, el stress social, el  abandono de los ancianos, etcétera, teniendo en cuenta –además‑ la experiencia  socialista del siglo XX, sus logros y sus errores, una interrogante crece: ¿Es  posible realmente construir otro mundo? ¿Cómo pensar la transformación social?&lt;a title="" href="http://www2.blogger.com/post-edit.g?blogID=4455192401268466562&amp;postID=5482932636176046919#111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftn4" name="111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftnref4"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt; [4]  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;¿Cuál es &lt;i&gt;el tipo de poder&lt;/i&gt; que podría responder a las  necesidades democráticas, participativas y emancipadoras de los oprimidos? ¿Cuál  es el papel de los movimientos sociales, de los pueblos y sus organizaciones en  la creación‑realización de esa apuesta estratégica?&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;h3 style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Comenzar a transformar la sociedad desde las entrañas del capitalismo&lt;/h3&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;En la América latina posterior a la implantación del modelo neoliberal y la  aplicación de sus "planes estructurales de ajuste", se desataron intensos  procesos de resistencia popular protagonizados ‑en lo fundamental‑, por actores  sociales que repudiaron la realidad en la que los situó el sistema; de ellos  emergieron novedosos, numerosos y diversos movimientos sociales: el de los  &lt;i&gt;sin tierra&lt;/i&gt; de Brasil, el de los cocaleros del Chapare, el de los  indígenas de Chiapas, de Ecuador, de Bolivia… el de los desocupados y jubilados  de Argentina, el de los barrios populares en República Dominicana, Colombia,  Brasil y México. Reconociéndose autónomos, los movimientos sociales fueron  planteando –en dimensiones y ritmos diferenciados entre los diversos actores que  los integran‑, la necesidad de profundizar la participación de los sectores  populares organizados, y la necesidad de articular los procesos de resistencias  y luchas sociales sectoriales-reivindicativas con procesos trascendentes  encaminados a la transformación integral de la sociedad capitalista. &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Las revueltas populares ocurridas en el continente,\nimpulsadas por movimientos sociales que lograron coyunturalmente articularse\nentre sí, estimularon los debates entre los actores sociales acerca de la\nposibilidad de cambiar la realidad en que viven, acerca del sentido y el\nalcance de tales cambios (proyecto alternativo), y acerca de quiénes serían los\nsujetos que lo llevarían adelante. Se replantearon entonces reflexiones acerca\nde la problemática del poder: en \u003ci\&gt;qué\u003c/i\&gt;\nconsiste, \u003ci\&gt;cómo\u003c/i\&gt; se constituye, \u003ci\&gt;cuáles\u003c/i\&gt; son los mecanismos de su\nproducción y reproducción, \u003ci\&gt;cómo\u003c/i\&gt; se\ntransforma y \u003ci\&gt;por qué\u003c/i\&gt; medios. \u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Así, en prolongadas resistencias y luchas sociales,\nparticularmente, las de los últimos 30 ó 40 años, los movimientos sociales\nfueron creando y desarrollando elementos claves de lo que hoy se perfila ya\ncomo una nueva concepción estratégica acerca de la transformación social, de la\nconstrucción de poder propio, y de la fuerza social-cultural de liberación.\nEsta concepción estratégica, que no apuesta a la \u003ci\&gt;toma del poder\u003c/i\&gt; para comenzar el proceso socio‑transformador, que no\ncondiciona el cambio de las relaciones sociales entre hombres y mujeres a\ndirectivas que emanen de la superestructura estatal‑gubernamental mediadas por\nla acción de un partido, es la que identifico como \u003ci\&gt;construcción de poder desde abajo\u003c/i\&gt;. El concepto \u003ca name\u003d\"111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__Toc74579851\"\&gt;\u003c/a\&gt;\u003ca name\u003d\"111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__Toc74570101\"\&gt;\u003cspan\&gt;sintetiza\n‑y propone‑  nuevos modos de transformar\nla sociedad, y ello implica, a la vez, buscar y recorrer nuevos caminos hacia\nlo nuevo\u003c/span\&gt;\u003c/a\&gt;, es decir, nuevas modalidades de transición.\u003c/p\&gt;\n\n\u003ch5\&gt;Precisiones conceptuales necesarias\u003c/h5\&gt;\n\n\u003cp\&gt;La expresión \u003ci\&gt;abajo\u003c/i\&gt;\nremite inmediatamente a un ámbito ubicado &amp;quot;abajo&amp;quot; en relación a otro ubicado\n&amp;quot;arriba&amp;quot;, o a una situación política, social o cultural tradicionalmente\nsubordinada a lo que está &amp;quot;arriba&amp;quot;. Sin excluir estas u otras posibles\nsignificaciones, el concepto ",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt;  &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Las revueltas populares ocurridas en el continente, impulsadas por  movimientos sociales que lograron coyunturalmente articularse entre sí,  estimularon los debates entre los actores sociales acerca de la posibilidad de  cambiar la realidad en que viven, acerca del sentido y el alcance de tales  cambios (proyecto alternativo), y acerca de quiénes serían los sujetos que lo  llevarían adelante. Se replantearon entonces reflexiones acerca de la  problemática del poder: en &lt;i&gt;qué&lt;/i&gt; consiste, &lt;i&gt;cómo&lt;/i&gt; se constituye,  &lt;i&gt;cuáles&lt;/i&gt; son los mecanismos de su producción y reproducción, &lt;i&gt;cómo&lt;/i&gt; se  transforma y &lt;i&gt;por qué&lt;/i&gt; medios. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Así, en prolongadas resistencias y luchas sociales, particularmente, las de  los últimos 30 ó 40 años, los movimientos sociales fueron creando y  desarrollando elementos claves de lo que hoy se perfila ya como una nueva  concepción estratégica acerca de la transformación social, de la construcción de  poder propio, y de la fuerza social-cultural de liberación. Esta concepción  estratégica, que no apuesta a la &lt;i&gt;toma del poder&lt;/i&gt; para comenzar el proceso  socio‑transformador, que no condiciona el cambio de las relaciones sociales  entre hombres y mujeres a directivas que emanen de la superestructura  estatal‑gubernamental mediadas por la acción de un partido, es la que identifico  como &lt;i&gt;construcción de poder desde abajo&lt;/i&gt;. El concepto &lt;a name="111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__Toc74579851"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__Toc74570101"&gt;&lt;span&gt;sintetiza ‑y propone‑  nuevos modos de transformar la sociedad, y ello implica, a la vez, buscar y  recorrer nuevos caminos hacia lo nuevo&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, es decir, nuevas modalidades  de transición.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;h5 style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Precisiones conceptuales necesarias&lt;/h5&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;La expresión &lt;i&gt;abajo&lt;/i&gt; remite inmediatamente a un ámbito ubicado "abajo"  en relación a otro ubicado "arriba", o a una situación política, social o  cultural tradicionalmente subordinada a lo que está "arriba". Sin excluir estas  u otras posibles significaciones, el concepto &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003ci\&gt;desde abajo\u003c/i\&gt;\nalude, por un lado, a un posicionamiento político-social desde el cual se\nproduce la transformación de la sociedad, la construcción de lo nuevo, en el\nque ocupa un lugar central, protagónico, la participación consciente y\nvoluntaria de &amp;quot;los de abajo&amp;quot;. Esto da lugar, por otro lado, a una nueva lógica\nde pensamiento, acción y relaciones sociales y políticas, que se contrapone a\naquella que sustenta lo que se piensa y ejecuta &amp;quot;desde arriba&amp;quot;, a partir de las\nsuperestructuras y los aparatos, alimentando una metodología propia de las\nélites iluminadas, las minorías autoritarias y las vanguardias. \u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;\u003ci\&gt;Construir desde abajo\u003c/i\&gt;\nalude, por tanto, a una lógica acerca de \u003ci\&gt;cómo\n\u003c/i\&gt;contrarrestar el poder del capital, \u003ci\&gt;cómo\u003c/i\&gt;\nconstruir el poder propio, y \u003ci\&gt;desde dónde\u003c/i\&gt;.\nPrecisamente por ello resulta\nvital para pensar y realizar los cambios que reclaman hoy los pueblos de este continente.\nPuede aplicarse en todos los ámbitos y dimensiones de la vida social, independientemente\ndel lugar o la ubicación en la escala de las jerarquías institucionales,\ngubernamentales o estatales desde las cuales se piensen y realicen las\ntransformaciones: desde la superestructura política, o desde una comunidad,\ndesde un puesto de gobierno o desde la cuadra de un barrio. El papel organizativo\ninstitucional que se desempeñe en el proceso de transformación puede estar\nubicado arriba, abajo, o en el medio de los escalafones jerárquicos\nestablecidos, \u003ci\&gt;construir desde abajo\u003c/i\&gt;\nindica siempre y en todo momento y relación, un posicionamiento y un camino\nlógico‑metodológico acerca de \u003ci\&gt;cómo\u003c/i\&gt;\nhacerlo, acerca de \u003ci\&gt;quiénes \u003c/i\&gt;lo\npensarán, decidirán y realizarán, e implica siempre, por ello, un desafío\ncolectivo. Resulta por tanto, un posicionamiento lógico y práctico muy valioso\npara el análisis y la práctica política de los movimientos sociales y políticos\ndel continente.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Entre sus ejes principales, destacaría los siguientes:\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt; \u003cspan\&gt;ü \u003c/span\&gt; La\nsuperación de la enajenación humana, la liberación individual y colectiva,\nconstituye el sentido primero y último de la transformación social.",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt;  &lt;i&gt;desde abajo&lt;/i&gt; alude, por un lado, a un posicionamiento político-social  desde el cual se produce la transformación de la sociedad, la construcción de lo  nuevo, en el que ocupa un lugar central, protagónico, la participación  consciente y voluntaria de "los de abajo". Esto da lugar, por otro lado, a una  nueva lógica de pensamiento, acción y relaciones sociales y políticas, que se  contrapone a aquella que sustenta lo que se piensa y ejecuta "desde arriba", a  partir de las superestructuras y los aparatos, alimentando una metodología  propia de las élites iluminadas, las minorías autoritarias y las vanguardias.  &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;i&gt;Construir desde abajo&lt;/i&gt; alude, por tanto, a una lógica acerca de &lt;i&gt;cómo  &lt;/i&gt;contrarrestar el poder del capital, &lt;i&gt;cómo&lt;/i&gt; construir el poder propio, y  &lt;i&gt;desde dónde&lt;/i&gt;. Precisamente por ello resulta vital para pensar y realizar  los cambios que reclaman hoy los pueblos de este continente. Puede aplicarse en  todos los ámbitos y dimensiones de la vida social, independientemente del lugar  o la ubicación en la escala de las jerarquías institucionales, gubernamentales o  estatales desde las cuales se piensen y realicen las transformaciones: desde la  superestructura política, o desde una comunidad, desde un puesto de gobierno o  desde la cuadra de un barrio. El papel organizativo institucional que se  desempeñe en el proceso de transformación puede estar ubicado arriba, abajo, o  en el medio de los escalafones jerárquicos establecidos, &lt;i&gt;construir desde  abajo&lt;/i&gt; indica siempre y en todo momento y relación, un posicionamiento y un  camino lógico‑metodológico acerca de &lt;i&gt;cómo&lt;/i&gt; hacerlo, acerca de &lt;i&gt;quiénes  &lt;/i&gt;lo pensarán, decidirán y realizarán, e implica siempre, por ello, un desafío  colectivo. Resulta por tanto, un posicionamiento lógico y práctico muy valioso  para el análisis y la práctica política de los movimientos sociales y políticos  del continente.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Entre sus ejes principales, destacaría los siguientes:&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;span&gt;ü &lt;/span&gt;La superación de la enajenación humana, la liberación  individual y colectiva, constituye el sentido primero y último de la  transformación social. &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt; \u003cspan\&gt;ü \u003c/span\&gt; La\ntransformación de la sociedad (de sus hombres y sus mujeres) es parte de un\nproceso simultáneo de participación, apropiación y empoderamiento colectivo, a\npartir de promover el protagonismo de todos y cada uno de los actores sociales.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt; \u003cspan\&gt;ü \u003c/span\&gt; Entiende\nque no hay sujetos \u003ci\&gt;a priori\u003c/i\&gt; de las\nprácticas y los momentos histórico‑concretos. El sujeto (social, político,\nhistórico) del cambio (actor colectivo) se autoconstituye como tal en el\nproceso mismo de transformación.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt; \u003cspan\&gt;ü \u003c/span\&gt; Supone,\npor tanto, un reposicionamiento de la política, lo político, y el poder por\nparte del conjunto de actores sociales, políticos, y el pueblo todo. \u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt; \u003cspan\&gt;ü \u003c/span\&gt; La\nparticipación democrática es una característica \u003ci\&gt;sine qua non\u003c/i\&gt; del proceso de transformación (y de la nueva sociedad).\nSu núcleo articula la participación desde abajo del pueblo consciente y\norganizado, con el pluralismo (aceptación y convivencia con las diferencias y\nlos diferentes), y la horizontalidad.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt; \u003cspan\&gt;ü \u003c/span\&gt; Profundiza\nla dimensión sociocultural de la democracia, integrando a esta la necesaria\nbúsqueda de equidad de géneros, y –sobre esta base‑ radicaliza la crítica al\npoder hegemónico dominante, contribuyendo a su deconstrucción social, histórica\ny cultural, y a la construcción de nuevos rumbos democráticos participativos.\nFundar y construir una nueva civilización humana significa fundar y construir\nun nuevo modo de vida.\u003ca href\u003d\"#111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftn5\" name\u003d\"111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftnref5\" title\u003d\"\"\&gt;\u003cspan\&gt;\u003cspan\&gt; [5] \u003c/span\&gt;\u003c/span\&gt;\u003c/a\&gt;\nEsto reclama incorporar la noción y visión de género como elemento constitutivo\ndel pensamiento y las prácticas cuestionadoras de las sociedades actuales, y de\nlos procesos concretos de construcción de las nuevas. Pretender analizar la\nnaturaleza y alcance del poder prescindiendo de incluir en él lo referente a\nlas relaciones de género que lo sustentan y sobre las que se sustenta, es\ncercenar el valor práctico de sus conclusiones y propuestas. Y a la inversa\nocurre, si se aborda la cuestión de género sin vincularla al cuestionamiento de\nlas relaciones de poder (económicas, culturales, sociales, familiares,\netcétera).",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;span&gt;ü &lt;/span&gt;La transformación de la sociedad (de sus hombres y sus  mujeres) es parte de un proceso simultáneo de participación, apropiación y  empoderamiento colectivo, a partir de promover el protagonismo de todos y cada  uno de los actores sociales.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;span&gt;ü &lt;/span&gt;Entiende que no hay sujetos &lt;i&gt;a priori&lt;/i&gt; de las prácticas y  los momentos histórico‑concretos. El sujeto (social, político, histórico) del  cambio (actor colectivo) se autoconstituye como tal en el proceso mismo de  transformación.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;span&gt;ü &lt;/span&gt;Supone, por tanto, un reposicionamiento de la política, lo  político, y el poder por parte del conjunto de actores sociales, políticos, y el  pueblo todo. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;span&gt;ü &lt;/span&gt;La participación democrática es una característica &lt;i&gt;sine qua  non&lt;/i&gt; del proceso de transformación (y de la nueva sociedad). Su núcleo  articula la participación desde abajo del pueblo consciente y organizado, con el  pluralismo (aceptación y convivencia con las diferencias y los diferentes), y la  horizontalidad.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;span&gt;ü &lt;/span&gt;Profundiza la dimensión sociocultural de la democracia,  integrando a esta la necesaria búsqueda de equidad de géneros, y –sobre esta  base‑ radicaliza la crítica al poder hegemónico dominante, contribuyendo a su  deconstrucción social, histórica y cultural, y a la construcción de nuevos  rumbos democráticos participativos. Fundar y construir una nueva civilización  humana significa fundar y construir un nuevo modo de vida.&lt;a title="" href="http://www2.blogger.com/post-edit.g?blogID=4455192401268466562&amp;postID=5482932636176046919#111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftn5" name="111f9ea2eb579b5d_111f9e30e02ecfb4__ftnref5"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt; [5]  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;Esto reclama incorporar la noción y visión de género como  elemento constitutivo del pensamiento y las prácticas cuestionadoras de las  sociedades actuales, y de los procesos concretos de construcción de las nuevas.  Pretender analizar la naturaleza y alcance del poder prescindiendo de incluir en  él lo referente a las relaciones de género que lo sustentan y sobre las que se  sustenta, es cercenar el valor práctico de sus conclusiones y propuestas. Y a la  inversa ocurre, si se aborda la cuestión de género sin vincularla al  cuestionamiento de las relaciones de poder (económicas, culturales, sociales,  familiares, etcétera). &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt; \u003cspan\&gt;ü \u003c/span\&gt; La\nconstrucción de lo nuevo se basa en una lógica diferente de articulación de las\nluchas sociales y de sus actores, de los caminos de maduración de la conciencia\npolítica, de la definición y organización del instrumento político, y de\nconstrucción‑acumulación de poder propio: se plantea superar la sociedad\ncapitalista transformándola desde su interior en la misma medida en que va\nconstruyendo fragmentos de lo que algún día será una nueva sociedad. Junto con\nello, en ese proceso, van (auto)constituyéndose también los sujetos que la\ndiseñan y luchan por hacerla realidad en sus construcciones cotidianas,\ndisputando hegemonía y poder a los sectores dominantes, empoderándose\nterritorialmente, construyendo y acumulando poder y hegemonía propios desde sus\ncomunidades, en dirección al rumbo estratégico que se va definiendo colectivamente.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt; \u003cspan\&gt;ü \u003c/span\&gt; El\nproyecto alternativo sintetiza el rumbo estratégico. Es por ello, a la vez, el\neslabón que articula, cohesiona e imprime un sentido revolucionario\ncuestionador-transformador a las resistencias sociales, a las luchas\nsectoriales y a las propuestas reivindicativas, proyectándolas hacia lo que\naspiramos un día será una nueva civilización humana.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt; \u003cspan\&gt;ü \u003c/span\&gt; Los\nprocesos y caminos de construcción del proyecto, del poder propio, y de la\n(auto)constitución de actores sociales en sujetos de la transformación,\nresultan estructuralmente interdependientes e interconstituyentes. El eje vital\nradica en los actores‑sujetos, en su capacidad para desarrollarse y\n(auto)conformarse en actor colectivo del cambio (sujeto popular) y, por tanto,\nen su capacidad para diseñar y definir el proyecto, construir su poder, y –a la\nvez‑ dotarse de las formas orgánicas que el proceso de transformación vaya reclamando.\u003c/p\&gt;\n\n\u003ch3\&gt;Explorar nuevos caminos y modalidades de transición \u003c/h3\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Teniendo en cuenta la situación internacional global actual,\ny particularmente la nuestra, marcada estructuralmente por un persistente y\ncreciente subdesarrollo dependiente, no pueden considerarse vigentes lo que ‑según\nMarx‑, serían las premisas objetivas y subjetivas, económicas, sociales y\npolíticas, necesarias para llevar a cabo una revolución social superadora del\ncapitalismo. Tampoco es posible aceptar acríticamente la propuesta leninista para\nlos países &amp;quot;atrasados&amp;quot; que –reconociendo los planteos de Marx‑, se propone\nrespetarlos, haciendo de la &amp;quot;toma del poder&amp;quot; un vehículo político para ",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;span&gt;ü &lt;/span&gt;La construcción de lo nuevo se basa en una lógica diferente de  articulación de las luchas sociales y de sus actores, de los caminos de  maduración de la conciencia política, de la definición y organización del  instrumento político, y de construcción‑acumulación de poder propio: se plantea  superar la sociedad capitalista transformándola desde su interior en la misma  medida en que va construyendo fragmentos de lo que algún día será una nueva  sociedad. Junto con ello, en ese proceso, van (auto)constituyéndose también los  sujetos que la diseñan y luchan por hacerla realidad en sus construcciones  cotidianas, disputando hegemonía y poder a los sectores dominantes,  empoderándose territorialmente, construyendo y acumulando poder y hegemonía  propios desde sus comunidades, en dirección al rumbo estratégico que se va  definiendo colectivamente.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;span&gt;ü &lt;/span&gt;El proyecto alternativo sintetiza el rumbo estratégico. Es por  ello, a la vez, el eslabón que articula, cohesiona e imprime un sentido  revolucionario cuestionador-transformador a las resistencias sociales, a las  luchas sectoriales y a las propuestas reivindicativas, proyectándolas hacia lo  que aspiramos un día será una nueva civilización humana.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;span&gt;ü &lt;/span&gt;Los procesos y caminos de construcción del proyecto, del poder  propio, y de la (auto)constitución de actores sociales en sujetos de la  transformación, resultan estructuralmente interdependientes e  interconstituyentes. El eje vital radica en los actores‑sujetos, en su capacidad  para desarrollarse y (auto)conformarse en actor colectivo del cambio (sujeto  popular) y, por tanto, en su capacidad para diseñar y definir el proyecto,  construir su poder, y –a la vez‑ dotarse de las formas orgánicas que el proceso  de transformación vaya reclamando.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;h3 style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Explorar nuevos caminos y modalidades de transición &lt;/h3&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Teniendo en cuenta la situación internacional global actual, y  particularmente la nuestra, marcada estructuralmente por un persistente y  creciente subdesarrollo dependiente, no pueden considerarse vigentes lo que  ‑según Marx‑, serían las premisas objetivas y subjetivas, económicas, sociales y  políticas, necesarias para llevar a cabo una revolución social superadora del  capitalismo. Tampoco es posible aceptar acríticamente la propuesta leninista  para los países "atrasados" que –reconociendo los planteos de Marx‑, se propone  respetarlos, haciendo de la "toma del poder" un vehículo político para &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003ci\&gt;acelerar\u003c/i\&gt; la formación o maduración de\ntales premisas. Quedó demostrado que la &amp;quot;toma del poder&amp;quot; \u003ci\&gt;per sé\u003c/i\&gt; no resuelve los problemas, al contrario, en determinadas\nsituaciones puede empeorarlos; quedó demostrado que el desarrollo económico no\nprovoca &amp;quot;automáticamente&amp;quot; cambios en las conciencias, que no construye \u003ci\&gt;motu proprio\u003c/i\&gt; hombres y mujeres nuevos,\nque los hasta hace poco vigentes paradigmas de desarrollo, bienestar y progreso\nnecesitan ser removidos y renovados creadoramente por los pueblos acorde con\nlas condiciones actuales del planeta, con las necesidades de supervivencia de\nla humanidad, y con las de cada sociedad concreta de que se trate. No hay\nrecetas para ello; se trata de construir las alternativas colectivamente, desde\nabajo y con los de abajo, en cada sociedad, creándolas y diseñándolas en el\nproceso práctico de su construcción. Así ocurre también con los caminos\nconcretos por los que transita o pudiera transitar la transformación.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;\u003cb\&gt;El desarrollo\u003c/b\&gt;\ncapitalista alcanzado en el Norte no puede sostenerse –ni teórica ni\nprácticamente‑ como condición o premisa paradigmática para el cambio y el\nprogreso social. Este no solo resulta hoy inalcanzable sino también indeseable\npara las regiones &amp;quot;periféricas&amp;quot;. Inalcanzable porque está excluido de los\nplanes y el diseño mundial del capitalismo global actual. Indeseable porque\nestá claro que no es un &amp;quot;modelo&amp;quot; sobre el cual pueda basarse la posibilidad de\njusticia, equidad, liberación, supervivencia de la humanidad y progreso.\nConsiguientemente, en nuestra realidad no cabe esperar por un supuesto\n&amp;quot;desarrollo&amp;quot; capitalista \u003ci\&gt;nacional\u003c/i\&gt; (no\ndependiente); de lo que se trata es de crear y construir las nuevas sociedades\nsobre nuevas concepciones del desarrollo, el bienestar y el progreso,\natendiendo a conjugarlo todo con la justicia y equidad social y la preservación\nhumana. Y ello implica un relacionamiento diferente con la naturaleza y entre\nlos propios seres humanos.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Así como no cabe esperar ni apostar al gran desarrollo\neconómico capitalista, no cabe esperar tampoco que ",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt;  &lt;i&gt;acelerar&lt;/i&gt; la formación o maduración de tales premisas. Quedó demostrado  que la "toma del poder" &lt;i&gt;per sé&lt;/i&gt; no resuelve los problemas, al contrario,  en determinadas situaciones puede empeorarlos; quedó demostrado que el  desarrollo económico no provoca "automáticamente" cambios en las conciencias,  que no construye &lt;i&gt;motu proprio&lt;/i&gt; hombres y mujeres nuevos, que los hasta  hace poco vigentes paradigmas de desarrollo, bienestar y progreso necesitan ser  removidos y renovados creadoramente por los pueblos acorde con las condiciones  actuales del planeta, con las necesidades de supervivencia de la humanidad, y  con las de cada sociedad concreta de que se trate. No hay recetas para ello; se  trata de construir las alternativas colectivamente, desde abajo y con los de  abajo, en cada sociedad, creándolas y diseñándolas en el proceso práctico de su  construcción. Así ocurre también con los caminos concretos por los que transita  o pudiera transitar la transformación.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;El desarrollo&lt;/b&gt; capitalista alcanzado en el Norte no puede sostenerse  –ni teórica ni prácticamente‑ como condición o premisa paradigmática para el  cambio y el progreso social. Este no solo resulta hoy inalcanzable sino también  indeseable para las regiones "periféricas". Inalcanzable porque está excluido de  los planes y el diseño mundial del capitalismo global actual. Indeseable porque  está claro que no es un "modelo" sobre el cual pueda basarse la posibilidad de  justicia, equidad, liberación, supervivencia de la humanidad y progreso.  Consiguientemente, en nuestra realidad no cabe esperar por un supuesto  "desarrollo" capitalista &lt;i&gt;nacional&lt;/i&gt; (no dependiente); de lo que se trata es  de crear y construir las nuevas sociedades sobre nuevas concepciones del  desarrollo, el bienestar y el progreso, atendiendo a conjugarlo todo con la  justicia y equidad social y la preservación humana. Y ello implica un  relacionamiento diferente con la naturaleza y entre los propios seres  humanos.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Así como no cabe esperar ni apostar al gran desarrollo económico capitalista,  no cabe esperar tampoco que &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003cb\&gt;la clase obrera\u003c/b\&gt; crezca y se desarrolle hasta constituirse en el \u003ci\&gt;único\u003c/i\&gt; sujeto revolucionario del cambio.\nEn primer lugar, porque –como expresé- ese &amp;quot;desarrollo&amp;quot; no ocurrirá. En segundo,\nporque en su fase transnacional actual el desarrollo capitalista transformó (y\ntransforma) a la clase obrera; esta se encuentra hoy atomizada, quebrantada y\ndispersa. Los trabajadores ocupados y desocupados, formales e informales, los\ntrabajadores temporales y en negro (particularmente los migrantes), en diversidad\nde jerarquías y de fragmentaciones por sectores, constituyen la realidad actual de la clase obrera. Los explotados\nde las ciudades y del campo se diversifican por doquier, los pueblos\noriginarios reclaman su lugar en la historia, se constituyen decenas de actores\nsociales en lucha por sus derechos. Y la necesidad de articulación de todos ‑a\npartir de sus diversas modalidades de existencia, organización, identidades,\nproblemáticas e intereses‑, se impone cada vez más como único camino para la\nconstrucción del actor colectivo capaz de diseñar y realizar los cambios\npolíticos del momento actual, así como de \u003ci\&gt;empujar\u003c/i\&gt;\nel proceso hacia transformaciones mayores. \u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;\u003cb\&gt;Los nuevos actores y\nactoras\u003c/b\&gt;, surgidos y constituidos en tales actores y actoras en las últimas\ndécadas, junto a la clase obrera tal y como ella existe hoy, resultan \u003ci\&gt;sujetos potenciales\u003c/i\&gt; de los cambios\nsociales con plenos derechos y capacidades como tales sujetos. El sujeto se avizora\nclaramente como un sujeto plural, constituido en base de la articulación\nhorizontal, voluntaria y consciente de todos y cada uno de los actores\nsocio-políticos revolucionarios que protagonizan el proceso de transformaciones\nen una sociedad concreta, en un momento histórico-determinado. Un paso\nimportante hacia ello lo constituye la \u003cb\&gt;conformación\ndel actor colectivo\u003c/b\&gt;, fuerza político-social capaz de diseñar, pensionar e\nimpulsar el proceso de cambios en transición hacia lo nuevo, la utopía buscada.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Ese actor colectivo\u003cb\&gt; \u003c/b\&gt;del\ncambio",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt;  &lt;b&gt;la clase obrera&lt;/b&gt; crezca y se desarrolle hasta constituirse en el  &lt;i&gt;único&lt;/i&gt; sujeto revolucionario del cambio. En primer lugar, porque –como  expresé- ese "desarrollo" no ocurrirá. En segundo, porque en su fase  transnacional actual el desarrollo capitalista transformó (y transforma) a la  clase obrera; esta se encuentra hoy atomizada, quebrantada y dispersa. Los  trabajadores ocupados y desocupados, formales e informales, los trabajadores  temporales y en negro (particularmente los migrantes), en diversidad de  jerarquías y de fragmentaciones por sectores, constituyen la realidad actual de  la clase obrera. Los explotados de las ciudades y del campo se diversifican por  doquier, los pueblos originarios reclaman su lugar en la historia, se  constituyen decenas de actores sociales en lucha por sus derechos. Y la  necesidad de articulación de todos ‑a partir de sus diversas modalidades de  existencia, organización, identidades, problemáticas e intereses‑, se impone  cada vez más como único camino para la construcción del actor colectivo capaz de  diseñar y realizar los cambios políticos del momento actual, así como de  &lt;i&gt;empujar&lt;/i&gt; el proceso hacia transformaciones mayores. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Los nuevos actores y actoras&lt;/b&gt;, surgidos y constituidos en tales actores  y actoras en las últimas décadas, junto a la clase obrera tal y como ella existe  hoy, resultan &lt;i&gt;sujetos potenciales&lt;/i&gt; de los cambios sociales con plenos  derechos y capacidades como tales sujetos. El sujeto se avizora claramente como  un sujeto plural, constituido en base de la articulación horizontal, voluntaria  y consciente de todos y cada uno de los actores socio-políticos revolucionarios  que protagonizan el proceso de transformaciones en una sociedad concreta, en un  momento histórico-determinado. Un paso importante hacia ello lo constituye la  &lt;b&gt;conformación del actor colectivo&lt;/b&gt;, fuerza político-social capaz de  diseñar, pensionar e impulsar el proceso de cambios en transición hacia lo  nuevo, la utopía buscada.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Ese actor colectivo&lt;b&gt; &lt;/b&gt;del cambio &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003cb\&gt; \u003c/b\&gt;social no se constituirá como\ntal espontáneamente, su articulación es una labor político‑organizativa\nconsciente, sistemática y colectiva. Los procesos de resistencia y lucha contra\nlas atrocidades y discriminaciones del capitalismo protagonizados por diversos\nactores y actoras sociales, constituyen plataformas concretas para construir\nlas convergencias y articulaciones comunes orientadas hacia la (auto)constitución\nde los variados y fragmentados actores sociales (sectoriales, intersectoriales\ny políticos) en actor colectivo.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Esto abre una serie de tareas y desafíos en lo político, en lo\ncultural y en lo organizativo. La búsqueda de respuestas concretas a tales\ntareas y desafíos caracteriza a los actuales procesos políticos alternativos\nque tienen lugar en Latinoamérica, en confrontación política con los\nrepresentantes de los intereses del capital transnacional desde ámbitos locales,\nya sea desde la oposición o desde el gobierno nacional, impulsando –en este\ncaso‑ con mayor fuerza y posibilidades, procesos de acumulación de fuerzas\nsociales favorables al cambio, y la construcción de poder propio popular\n(empoderamiento colectivo) desde abajo.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;\u003cb\&gt;Acceder a espacios de\ngobierno o al gobierno\u003c/b\&gt; nacional, puede resultar un gigantesco paso de\navance para desarrollar procesos de empoderamiento sociales colectivos. En la\nestrategia de transformación social que se basa en la participación democrática\ny protagónica de los actores sociales articulada a procesos de constitución de\nestos en actor colectivo (sujeto popular), batalla político-cultural mediante, el\ngobierno resulta un instrumento clave. Con su accionar puede activar –con la\napertura y /o ampliación de procesos democráticos participativos‑ los procesos\nde conformación del actor colectivo del cambio, promoviendo –desde abajo‑ la\ntransformación del propio gobierno y sus formas de ejercicio institucional y de\ncontrol social, y –a través de ellas‑, del poder o ‑mejor dicho‑, de los\npoderes instituidos del capital.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Esto implica una modificación de la concepción acerca del\nEstado y su papel en los procesos sociales del cambio, en su relación con la\nllamada &amp;quot;sociedad civil&amp;quot; y viceversa, con los gobiernos nacional y estaduales,\nprovinciales, departamentales, etc., en lo jurídico-institucional y en lo\ndemocrático-participativo. De ahí que resulte central en los actuales procesos\nde construcción democrática de lo nuevo, la convocatoria y realización de ",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt; &lt;b&gt; &lt;/b&gt;social no se constituirá como tal espontáneamente, su articulación es  una labor político‑organizativa consciente, sistemática y colectiva. Los  procesos de resistencia y lucha contra las atrocidades y discriminaciones del  capitalismo protagonizados por diversos actores y actoras sociales, constituyen  plataformas concretas para construir las convergencias y articulaciones comunes  orientadas hacia la (auto)constitución de los variados y fragmentados actores  sociales (sectoriales, intersectoriales y políticos) en actor colectivo.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Esto abre una serie de tareas y desafíos en lo político, en lo cultural y en  lo organizativo. La búsqueda de respuestas concretas a tales tareas y desafíos  caracteriza a los actuales procesos políticos alternativos que tienen lugar en  Latinoamérica, en confrontación política con los representantes de los intereses  del capital transnacional desde ámbitos locales, ya sea desde la oposición o  desde el gobierno nacional, impulsando –en este caso‑ con mayor fuerza y  posibilidades, procesos de acumulación de fuerzas sociales favorables al cambio,  y la construcción de poder propio popular (empoderamiento colectivo) desde  abajo.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;b&gt;Acceder a espacios de gobierno o al gobierno&lt;/b&gt; nacional, puede resultar  un gigantesco paso de avance para desarrollar procesos de empoderamiento  sociales colectivos. En la estrategia de transformación social que se basa en la  participación democrática y protagónica de los actores sociales articulada a  procesos de constitución de estos en actor colectivo (sujeto popular), batalla  político-cultural mediante, el gobierno resulta un instrumento clave. Con su  accionar puede activar –con la apertura y /o ampliación de procesos democráticos  participativos‑ los procesos de conformación del actor colectivo del cambio,  promoviendo –desde abajo‑ la transformación del propio gobierno y sus formas de  ejercicio institucional y de control social, y –a través de ellas‑, del poder o  ‑mejor dicho‑, de los poderes instituidos del capital.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Esto implica una modificación de la concepción acerca del Estado y su papel  en los procesos sociales del cambio, en su relación con la llamada "sociedad  civil" y viceversa, con los gobiernos nacional y estaduales, provinciales,  departamentales, etc., en lo jurídico-institucional y en lo  democrático-participativo. De ahí que resulte central en los actuales procesos  de construcción democrática de lo nuevo, la convocatoria y realización de &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003ci\&gt;asambleas constituyentes\u003c/i\&gt;, sustrato\njurídico de la nueva institucionalidad engendrada por los procesos de luchas sociales,\nabanderados por la resistencia, el empuje y los reclamos históricos de los\npueblos de este continente (con sus organizaciones sociales y políticas).\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;No existe justificación, después de los actuales procesos de\nVenezuela y Bolivia, para afirmar que es imposible hacer transformaciones\nestratégicas siendo gobierno, argumentando que el Estado está en manos de\nsectores enemigos, o que no se tienen aún las fuerzas sociales necesarias para impulsar\nlos cambios. Si el peso del Estado burocrático y oligárquico es mayoritario, estas\nexperiencias enseñan que siendo gobierno es posible –si hay voluntad política‑\nimpulsar la participación protagónica del pueblo en el proceso y, con ello, avanzar\n–desde abajo‑ en la construcción del poder popular que constituye, a la vez, la\nbase del proceso de construcción del actor colectivo, de su conciencia y\norganización revolucionarias. Es precisamente por ello que las experiencias de\nVenezuela y Bolivia se empeñan hoy en una gran transformación cultural y política\n(práctica-educativa); esta constituye la base y plataforma permanente e\nindispensable para los cambios. Los logros están a la vista, también los\ndesafíos.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Lo expuesto reafirma una hipótesis: en las condiciones\nactuales de Latinoamérica, la disputa político‑electoral por el gobierno\nnacional resulta una instancia clave para el proceso de cambios. Negarse a\nparticipar en tales contiendas, implica ‑de hecho‑, la negación de toda\npolítica, a la vez que torna un sinsentido la lucha de clases, los procesos de acumulación\nde fuerzas y la construcción sociopolítica toda, ya que -de antemano- se les\nimpone a esta un límite que –por definición- no se desearía traspasar.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;&amp;quot;…desconocer la importancia\ndel campo político, …es una pura ilusión. En el mejor de los casos podríamos\nhablar de utopismo en el sentido más negativo. En el peor de los casos esto se\ncorresponde con el proyecto neoliberal: disminuir el poder del Estado para\ndevaluarlo a mercado y, en este proceso, despolitizar las sociedades. No\npodemos ignorar a los poderes políticos, ni a los partidos, para lograr las\ntransformaciones sociales esenciales, sino: ¿cómo operar una reforma agraria?,\n¿cómo impedir la realización de los tratados de Libre Comercio?, ¿cómo lograr\nuna política petrolera sin el ejercicio de un poder político?&amp;quot; [Houtart 2004:\n3]",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt;  &lt;i&gt;asambleas constituyentes&lt;/i&gt;, sustrato jurídico de la nueva  institucionalidad engendrada por los procesos de luchas sociales, abanderados  por la resistencia, el empuje y los reclamos históricos de los pueblos de este  continente (con sus organizaciones sociales y políticas).&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;No existe justificación, después de los actuales procesos de Venezuela y  Bolivia, para afirmar que es imposible hacer transformaciones estratégicas  siendo gobierno, argumentando que el Estado está en manos de sectores enemigos,  o que no se tienen aún las fuerzas sociales necesarias para impulsar los  cambios. Si el peso del Estado burocrático y oligárquico es mayoritario, estas  experiencias enseñan que siendo gobierno es posible –si hay voluntad política‑  impulsar la participación protagónica del pueblo en el proceso y, con ello,  avanzar –desde abajo‑ en la construcción del poder popular que constituye, a la  vez, la base del proceso de construcción del actor colectivo, de su conciencia y  organización revolucionarias. Es precisamente por ello que las experiencias de  Venezuela y Bolivia se empeñan hoy en una gran transformación cultural y  política (práctica-educativa); esta constituye la base y plataforma permanente e  indispensable para los cambios. Los logros están a la vista, también los  desafíos.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Lo expuesto reafirma una hipótesis: en las condiciones actuales de  Latinoamérica, la disputa político‑electoral por el gobierno nacional resulta  una instancia clave para el proceso de cambios. Negarse a participar en tales  contiendas, implica ‑de hecho‑, la negación de toda política, a la vez que torna  un sinsentido la lucha de clases, los procesos de acumulación de fuerzas y la  construcción sociopolítica toda, ya que -de antemano- se les impone a esta un  límite que –por definición- no se desearía traspasar.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;"…desconocer la importancia del campo político, …es una pura ilusión. En el  mejor de los casos podríamos hablar de utopismo en el sentido más negativo. En  el peor de los casos esto se corresponde con el proyecto neoliberal: disminuir  el poder del Estado para devaluarlo a mercado y, en este proceso, despolitizar  las sociedades. No podemos ignorar a los poderes políticos, ni a los partidos,  para lograr las transformaciones sociales esenciales, sino: ¿cómo operar una  reforma agraria?, ¿cómo impedir la realización de los tratados de Libre  Comercio?, ¿cómo lograr una política petrolera sin el ejercicio de un poder  político?" [Houtart 2004: 3] &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;El problema radica, por un lado, en cómo superar la\ndesconfianza instalada en las mayorías populares hacia los partidos políticos,\nlos políticos y la política, y -anudado a ello-, por otro, en cómo hacer\npolítica de un modo y con un contenido diferente al tradicional. Porque hacer\npolítica es imprescindible y fundamental, tanto para buscar alguna salida\npositiva a las luchas reivin­dicativo-sociales, como para el desarrollo\npolítico de sus protagonistas.\u003cspan\&gt;\u003c/span\&gt;\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;\u003cspan\&gt;&amp;quot;No resulta suficiente protestar contra las\ninjusticias. No resulta suficiente proclamar que otro mundo es posible. Se\ntrata de transformar las situaciones y tomar decisiones efectivas. Y en ello\nradica la pregunta acerca del poder.&amp;quot; [\u003ci\&gt;Ibídem: \u003c/i\&gt;1]\u003c/span\&gt;\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;En esta perspectiva, la participación en parlamentos y\ngobiernos provinciales, estaduales y nacionales, resulta central. Lo que podría\nentenderse como \u003ci\&gt;vía electoral\u003c/i\&gt; para realizar las transformaciones\nsociales, resulta hoy un camino medular para el proceso de construcción,\nacumulación y crecimiento de poder, conciencia, propuestas y organización\npolítica propias, en proceso de (auto)constitución de los actores sociales y\npolíticos en sujeto popular del cambio.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Esta es una definición de fondo, estratégica y primera. Deja\nsentado, de inicio, que participar en elecciones, llegar a ser gobierno de un\npaís –con todos los desafíos que ello implica-, es parte de un camino que puede\ncontribuir enormemente a impulsar la transformación social hacia objetivos\nsuperiores. Estar en el gobierno dota a las fuerzas sociales transformadoras de\nun instrumento político de primer orden que, en conjunción con el protagonismo\nde las fuerzas sociales extraparlamentarias populares activas, puede abrir puertas\npara promover transformaciones mayores. Ni la participación electoral, ni el\nser gobierno provincial o nacional constituyen -en esta perspectiva-, la\nfinalidad última de la acción política.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Por un lado, esto define los métodos y el o los instrumentos\na emplear, crear, etcétera. Por otro, indica la apertura de un largo proceso de\ncambios, que es –precisamente- lo que caracteriza las transformaciones sociales\nde la época actual, pues la transición a otra sociedad supone, necesariamente,\nla articulación de los procesos locales, nacionales y/o regionales con el\ntránsito global hacia un mundo diferente (y la formación del sujeto\nrevolucionario global).",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;El problema radica, por un lado, en cómo superar la desconfianza instalada en  las mayorías populares hacia los partidos políticos, los políticos y la  política, y -anudado a ello-, por otro, en cómo hacer política de un modo y con  un contenido diferente al tradicional. Porque hacer política es imprescindible y  fundamental, tanto para buscar alguna salida positiva a las luchas  reivin­dicativo-sociales, como para el desarrollo político de sus  protagonistas.&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;span&gt;"No resulta suficiente protestar contra las injusticias. No resulta  suficiente proclamar que otro mundo es posible. Se trata de transformar las  situaciones y tomar decisiones efectivas. Y en ello radica la pregunta acerca  del poder." [&lt;i&gt;Ibídem: &lt;/i&gt;1]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;En esta perspectiva, la participación en parlamentos y gobiernos  provinciales, estaduales y nacionales, resulta central. Lo que podría entenderse  como &lt;i&gt;vía electoral&lt;/i&gt; para realizar las transformaciones sociales, resulta  hoy un camino medular para el proceso de construcción, acumulación y crecimiento  de poder, conciencia, propuestas y organización política propias, en proceso de  (auto)constitución de los actores sociales y políticos en sujeto popular del  cambio.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Esta es una definición de fondo, estratégica y primera. Deja sentado, de  inicio, que participar en elecciones, llegar a ser gobierno de un país –con  todos los desafíos que ello implica-, es parte de un camino que puede contribuir  enormemente a impulsar la transformación social hacia objetivos superiores.  Estar en el gobierno dota a las fuerzas sociales transformadoras de un  instrumento político de primer orden que, en conjunción con el protagonismo de  las fuerzas sociales extraparlamentarias populares activas, puede abrir puertas  para promover transformaciones mayores. Ni la participación electoral, ni el ser  gobierno provincial o nacional constituyen -en esta perspectiva-, la finalidad  última de la acción política.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Por un lado, esto define los métodos y el o los instrumentos a emplear,  crear, etcétera. Por otro, indica la apertura de un largo proceso de cambios,  que es –precisamente- lo que caracteriza las transformaciones sociales de la  época actual, pues la transición a otra sociedad supone, necesariamente, la  articulación de los procesos locales, nacionales y/o regionales con el tránsito  global hacia un mundo diferente (y la formación del sujeto revolucionario  global). &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Se puede avanzar –de hecho ocurre- en el ámbito de un país,\npero es necesario ir generando consensos regionales e internacionales,\ninterarticularse con otros procesos sociotrans­for­ma­dores de similar\norientación. En Latinoamérica se abren hoy grandes oportunidades para ello,\ndada la coincidencia histórica de gobiernos -cuando menos- críticos del sistema\nneoliberal global. Es una situación que emerge como resultado de la acumulación\nde resistencias y luchas de los pueblos, que marca el predominio de la\ntendencia transformadora que se abre paso en medio (a través) de la casualidad.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;El desafío es, en este sentido, superar la sorpresa y poner\nen marcha propuestas concretas que permitan, por un lado, fortalecer y\narticular a las organizaciones sociales populares y, por otro, profundizar los\nprocesos de cuestionamiento de las medidas regresivas del neoliberalismo, frenar\nsu implementación y, allí donde sea posible, anular su vigencia. Sobre esa\nbase, y simultáneamente, el objetivo es avanzar en la construcción de\nalternativas concretas, desarrollar programas de gobierno que -teniendo en\ncuenta la correlación de fuerzas existente y las posibilidades de modificarla\nfavorablemente-, impulsen al máximo posible los procesos socio­trans­formadores.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;\u003ci\&gt;Construir una\namplia fuerza social de liberación, que coordine su accionar político en los\námbitos parlamentario y extraparlamentario\u003c/i\&gt;\u003cspan\&gt;\u003c/span\&gt;\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;El desafío mayor radica en construir un amplio movimiento\nsociopolítico que articule las fuerzas parlamentarias y extraparlamentarias de\nlos trabajadores y el pueblo, en oposición y disputa a las fuerzas de\ndominación parlamentaria y extraparlamentaria del capital (local-global). En un\nprimer momento, esta fuerza podrá ir nucleándose mediante la confluencia de\ndiversos actores en torno a la creciente certeza de lo que no quieren: el\ncapitalismo. Poco a poco, se podrá ir abandonando la identidad negativa, y el\nanticapitalismo dará cauce -labor de formación político-cultural de las\norganizaciones socio­políticas mediante-, a la construcción -desde abajo- de la\npropuesta alternativa de superación del capitalismo, es decir, de liberación,\npatriótica, indo-afro-latinoamericanista y solidaria con los pueblos del mundo.\nEn ello radica la clave revolucionaria de esta opción estratégica.",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Se puede avanzar –de hecho ocurre- en el ámbito de un país, pero es necesario  ir generando consensos regionales e internacionales, interarticularse con otros  procesos sociotrans­for­ma­dores de similar orientación. En Latinoamérica se  abren hoy grandes oportunidades para ello, dada la coincidencia histórica de  gobiernos -cuando menos- críticos del sistema neoliberal global. Es una  situación que emerge como resultado de la acumulación de resistencias y luchas  de los pueblos, que marca el predominio de la tendencia transformadora que se  abre paso en medio (a través) de la casualidad.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;El desafío es, en este sentido, superar la sorpresa y poner en marcha  propuestas concretas que permitan, por un lado, fortalecer y articular a las  organizaciones sociales populares y, por otro, profundizar los procesos de  cuestionamiento de las medidas regresivas del neoliberalismo, frenar su  implementación y, allí donde sea posible, anular su vigencia. Sobre esa base, y  simultáneamente, el objetivo es avanzar en la construcción de alternativas  concretas, desarrollar programas de gobierno que -teniendo en cuenta la  correlación de fuerzas existente y las posibilidades de modificarla  favorablemente-, impulsen al máximo posible los procesos  socio­trans­formadores.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;i&gt;Construir una amplia fuerza social de liberación, que coordine su accionar  político en los ámbitos parlamentario y extraparlamentario&lt;/i&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;El desafío mayor radica en construir un amplio movimiento sociopolítico que  articule las fuerzas parlamentarias y extraparlamentarias de los trabajadores y  el pueblo, en oposición y disputa a las fuerzas de dominación parlamentaria y  extraparlamentaria del capital (local-global). En un primer momento, esta fuerza  podrá ir nucleándose mediante la confluencia de diversos actores en torno a la  creciente certeza de lo que no quieren: el capitalismo. Poco a poco, se podrá ir  abandonando la identidad negativa, y el anticapitalismo dará cauce -labor de  formación político-cultural de las organizaciones socio­políticas mediante-, a  la construcción -desde abajo- de la propuesta alternativa de superación del  capitalismo, es decir, de liberación, patriótica, indo-afro-latinoamericanista y  solidaria con los pueblos del mundo. En ello radica la clave revolucionaria de  esta opción estratégica. &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Es injustificable que la participación de la izquierda en\ngobiernos locales o nacionales termine aceptando o incluso promoviendo las\npolíticas del neoliberalismo. Esto conduce a perder el sentido político\nestratégico transformador que tiene para la izquierda la participación\ngubernamental, y termina generalmente abortando el proceso social en posiciona­mientos\npersonales. Los casos más evidentes resultan ser los de par­la­mentarios de\nizquierda que llegan a ser tales en nombre de movimientos sociales u\norganizaciones políticas de izquierda y luego -cortando todo vínculo- se\ndedican a hacer de la bancada un ámbito para sus ambiciones personales, un\nlucrativo puesto de trabajo. Y puede ocurrir lo mismo con partidos políticos de\nizquierda que arriban al gobierno. En tal caso, por muy buenas intenciones que\nse tengan, las elecciones –y la maquinaria institucional funcional al capital‑,\nterminarán tragándose la perspectiva de transformación social de los que\nparticipan en el gobierno. Ejemplos sobran de ello en Latinoamérica y en el\nmundo. Es el juego del poder, precisamente. De ahí que la adopción de esta vía\nconstituya un desafío inmenso para las organizaciones sociales y políticas\npopulares. En cada momento del proceso hay que optar y ratificar (o rectificar)\na favor de quiénes y de qué políticas se está, y desde dónde y para quienes se\ngobierna. Esta es siempre una opción conciente, individual y colectiva, y para\nlograrla o mantenerla hay que construirla cotidianamente desde abajo.\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;Por eso resulta fundamental que la participación electoral\nse discuta, construya y desarrolle respondiendo (articulada) a un proceso\npolítico mayor traccionado por una amplia fuerza social extrapar­la­mentaria capaz\nde pensar, organizar e impulsar el proceso hacia transformaciones mayores,\nbuscando ir más allá del capitalismo, conformando una alternativa nacional y –a\nla vez- continental, de liberación de los trabajadores y el pueblo, orientada\nhacia lo que en un futuro podrá llegar a ser un socialismo nuevo, creado y\nconstruido –desde abajo y día a día- colectivamente. Este es el sentido y la\nsignificación política estratégica de la construcción de un movimiento\npolítico-social, núcleo articulador –horizontal- de una amplia fuerza social\nparlamentaria y extrapar­la­mentaria de los trabajadores y el pueblo. Como\nexplica Mészáros:",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Es injustificable que la participación de la izquierda en gobiernos locales o  nacionales termine aceptando o incluso promoviendo las políticas del  neoliberalismo. Esto conduce a perder el sentido político estratégico  transformador que tiene para la izquierda la participación gubernamental, y  termina generalmente abortando el proceso social en posiciona­mientos  personales. Los casos más evidentes resultan ser los de par­la­mentarios de  izquierda que llegan a ser tales en nombre de movimientos sociales u  organizaciones políticas de izquierda y luego -cortando todo vínculo- se dedican  a hacer de la bancada un ámbito para sus ambiciones personales, un lucrativo  puesto de trabajo. Y puede ocurrir lo mismo con partidos políticos de izquierda  que arriban al gobierno. En tal caso, por muy buenas intenciones que se tengan,  las elecciones –y la maquinaria institucional funcional al capital‑, terminarán  tragándose la perspectiva de transformación social de los que participan en el  gobierno. Ejemplos sobran de ello en Latinoamérica y en el mundo. Es el juego  del poder, precisamente. De ahí que la adopción de esta vía constituya un  desafío inmenso para las organizaciones sociales y políticas populares. En cada  momento del proceso hay que optar y ratificar (o rectificar) a favor de quiénes  y de qué políticas se está, y desde dónde y para quienes se gobierna. Esta es  siempre una opción conciente, individual y colectiva, y para lograrla o  mantenerla hay que construirla cotidianamente desde abajo.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Por eso resulta fundamental que la participación electoral se discuta,  construya y desarrolle respondiendo (articulada) a un proceso político mayor  traccionado por una amplia fuerza social extrapar­la­mentaria capaz de pensar,  organizar e impulsar el proceso hacia transformaciones mayores, buscando ir más  allá del capitalismo, conformando una alternativa nacional y –a la vez-  continental, de liberación de los trabajadores y el pueblo, orientada hacia lo  que en un futuro podrá llegar a ser un socialismo nuevo, creado y construido  –desde abajo y día a día- colectivamente. Este es el sentido y la significación  política estratégica de la construcción de un movimiento político-social, núcleo  articulador –horizontal- de una amplia fuerza social parlamentaria y  extrapar­la­mentaria de los trabajadores y el pueblo. Como explica Mészáros: &lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003c/p\&gt;\n\n\u003cp\&gt;\u003cspan\&gt;&amp;quot;Sin un desafío extraparlamentario orientado y\nsostenido estratégicamente, los partidos que se alternan en el gobierno pueden\ncontinuar funcionando como convenientes \u003ci\&gt;coartadas\u003c/i\&gt; recíprocas al fracaso\nestructural del sistema para con el trabajo, confinando así efectivamente el\npapel del movimiento laboral a su posición de \u003ci\&gt;plato de segunda mesa,\u003c/i\&gt;\ninconveniente pero \u003ci\&gt;marginable\u003c/i\&gt; en el sistema parlamentario del capital.\nPor consiguiente, en relación con el terreno reproductivo material y con el\npolítico, la constitución de un movimiento de \u003ci\&gt;masas\u003c/i\&gt; extraparlamentario\nsocialista estratégicamente viable –en conjunción con las formas tradicionales\nde organización política del trabajo, para el presente irremisiblemente\ndesencaminadas, que necesitan perentoriamente de la \u003ci\&gt;presión y el apoyo radi­ca­lizadores\u003c/i\&gt;\nde las fuerzas extraparlamentarias- es una precon­di­ción vital para\ncontrarrestar el inmenso poder extrapar­la­men­tario del capital.&amp;quot;\u003c/span\&gt;\n[2001: 849]\u003c/p\&gt;\n\n\u003ch5\&gt;Pensar la transición sobre nuevas bases y premisas\u003c/h5\&gt;\n\n\u003cp\&gt;►Si se acepta que el replanteo profundo del tipo de sociedad\nque se quiere construir implica, por un lado, una radical modificación de la\nconcepción del desarrollo económico y del bienestar, repensados y diseñados\nsobre bases solidarias, equitativas y sustentables, y a la vez ‑por otro, y\narticulado a lo anterior‑, una radical modificación del modelo político, social\ny cultural hasta ahora conocido por la humanidad, junto a la creación de nuevos\nparámetros de bienestar y progreso basados en la participación democrática\norganizada y consciente de las mayorías; si se acepta que la construcción del\nactor colectivo del cambio social y la disputa de poder y hegemonía se\ndesarrolla hoy a través de los procesos democrático-parlamentarios, se\ncoincidirá entonces en que la búsqueda de nuevos paradigmas –fortalecida por\nlos nuevos caminos y horizontes políticos que existen hoy en el continente‑,\nreclama repensar \u003ci\&gt;la transición\u003c/i\&gt; hacia\nla nueva sociedad desde nuevas bases y premisas: las de la construcción del\npoder, los sujetos y el proyecto alternativo desde abajo, desarrollando desde\nel presente la participación democrática integral de la ciudadanía en todos los\námbitos de la vida social, e impulsando la transformación cultural de los\npueblos hacia su (auto)constitución en sujeto revolucionario.",1] );  //--&gt;&lt;/script&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;span&gt;"Sin un desafío extraparlamentario orientado y sostenido  estratégicamente, los partidos que se alternan en el gobierno pueden continuar  funcionando como convenientes &lt;i&gt;coartadas&lt;/i&gt; recíprocas al fracaso estructural  del sistema para con el trabajo, confinando así efectivamente el papel del  movimiento laboral a su posición de &lt;i&gt;plato de segunda mesa,&lt;/i&gt; inconveniente  pero &lt;i&gt;marginable&lt;/i&gt; en el sistema parlamentario del capital. Por  consiguiente, en relación con el terreno reproductivo material y con el  político, la constitución de un movimiento de &lt;i&gt;masas&lt;/i&gt; extraparlamentario  socialista estratégicamente viable –en conjunción con las formas tradicionales  de organización política del trabajo, para el presente irremisiblemente  desencaminadas, que necesitan perentoriamente de la &lt;i&gt;presión y el apoyo  radi­ca­lizadores&lt;/i&gt; de las fuerzas extraparlamentarias- es una precon­di­ción  vital para contrarrestar el inmenso poder extrapar­la­men­tario del  capital."&lt;/span&gt; [2001: 849]&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;h5 style="text-align: justify; font-f